Hermione caminaba por un campo lleno de bonitos lirios; el viento soplaba gentilmente, causando que los pétalos de los lirios cosquillearan sus dedos mientras ella los empujaba para abrirse paso en la grama verde brillante. El suelo se sentía suave debajo de sus pies descalzos, y su cuerpo se sentía tan liviano que parecía como si flotara por encima de la superficie de la tierra esponjosa. Alrededor de ella los pájaros cantaban felizmente. El sol estaba tan brillante en el cielo sin nubes que tuvo que cubrir sus ojos con su brazo, y con cada soplo de viento que pasaba por su cara, el delicioso olor de los lirios llenaba su nariz. Se sentía tan… feliz, tan libre. Un sentimiento que era sumamente extraño para ella en estos días.

De repente el cielo se torno oscuro y su sol caribeño desapareció tras una espeluznante nube gris. El viento se torno violento y el aire frio. Alrededor de ella los pétalos de los lirios hacían violentas carreras con el viento, nublando su visión. Aquel suelo esponjoso fue reemplazado por piedras filosas que cortaban sus pies cada paso que daba. Algo andaba mal y ella sentía miedo. Enfrente de ella en la distancia una piedra gris era visible entre la alta grama sin cortar. Ella quería correr hacia atrás donde estaban sus preciosas flores, pero tenía que encontrar lo que había enfrente de ella.

Mientras mas se acercaba escucho un Bang! Bang! Bang! Acelero su paso y corrió sobre las filosas piedras y grama sin podar que cortaron sus piernas y sus brazos. Ella colapso en sus rodillas enfrente de aquella gran piedra gris y soltó un grito de dolor al percatarse de lo que era. La tumba de Draco.

Bang! Bang! Bang! El trataba de salir! El llamaba su nombre; ella lo podía escuchar!

Hermione salto en su sueño tras escuchar a alguien golpeando la puerta. "Hermione! Hermione! Yo se que estas ahí! Por favor déjame entrar!" Bang! Bang! Bang! Confundida y a medio dormir, Hermione logro llegar hacia la puerta y la abrió para encontrar a una Pansy de mirada frenética.

"Merlín! ¿Qué estabas haciendo? ¡He estado tocando tu puerta por siglos!" Hermione miro a su alrededor, todavía un poco desconcertada. Estaba claro afuera y un poquito frio, quizás era de día.

"Bueno, ¿acaso no me vas a dejar entrar?"

"Si, Pansy, lo siento, solo estaba cabeceándome un poco en el sofá."

"Merlín, te ves terrible, Hermione." Pansy miro su cara estudiosamente antes de darle un fuerte abrazo.

"Wow, gracias." Hermione rodo los ojos y se volvió para cerrar la puerta. Pansy nunca se andaba con rodeos, por eso Hermione había aprendido a quererla tanto, por su honestidad. Esa también era la razón por la cual Hermione no había estado cerca de Pansy durante el ultimo mes. Ella no quería escuchar la verdad. Ella no quería escuchar que tenia que seguir adelante con su vida; ella solo quería… oh, ella no sabia lo que quería. Se sentía contenta siendo miserable. De alguna manera u otra se sentía correcto.

"Merlín, huele raro aquí adentro, ¿Cuándo fue la ultima vez que abriste las ventanas?" Pansy camino por toda la casa abriendo ventanas y recogiendo platos y vasos vacíos. Los llevo a la cocina y saco su varita y con un ligero movimiento estos empezaron a lavarse por si solos.

"Oh, Pansy realmente no es necesario que hagas eso," Protesto Hermione débilmente. "Yo lo hare…"

" ¿Cuándo? ¿El año que viene? No quiero que te conviertas en una acumuladora de trastos viejos y sucios mientras el resto de nosotros jugamos a que no nos damos cuenta. ¿Por qué no vas y tomas una ducha y nos tomamos un poco de te cuando estés lista?"

Una ducha. ¿Cuándo había sido la ultima vez que se había duchado? Pansy tenia razón, lo mas probable era que se viera asquerosa con pelo grasoso como el de Snape y con sus raíces castaño oscuro y bata sucia. La bata de Draco. Pero eso era algo que no pretendía lavar nunca. La quería exactamente como Draco la había dejado. Desafortunadamente, su olor había empezado a desaparecer, para ser remplazado por el propio olor desagradable de su piel.

"Okay, pero no hay leche. No he tenido tiempo de…" Hermione se sentía avergonzada por la falta de cuidado de ella misma y de su casa. Bajo ninguna circunstancia dejaría que Pansy abriera el refrigerador y viera lo vacío que estaba. Pansy la mandaría a la unidad mental de San Mungo.

"Voila!" dijo Pansy, levantando una funda en la que Hermione no se había fijado. "No te preocupes, yo me ocupe de eso. Por lo visto, no has comido en semanas."

"Gracias, Pansy." Un nudo se formo en su garganta y lagrimas llenaron sus ojos. Su amiga estaba siendo tan buena con ella.

"Aguántalas! Hoy no abran lagrimas! Solo diversión y risas y felicidad genera, mi querida amiga. Ahora a tomar una ducha, rápido!"

Hermione se sintió casi humana cuando termino de arreglarse. Se había puesto unas sudaderas azules y había dejado su pelo castaño suelto a pesar de sus oscuras raíces. Todas las ventanas estaban abiertas y la briza llego hacia Hermione. Sintió como si el aire eliminara todos sus malos pensamientos y sus temores. Rio ante la posibilidad de que su madre tenia razón. Hermione salió de su trance y no pudo creer lo que vio al mirar alrededor de su casa. No pudo haberse ausentado por mas de 30 minutos, pero Pansy había arreglado, limpiado, desempolvado, lavado y transformara cada cuarto de su casa. Siguió el ruido que oía proveniente de la cocina, donde Sharon guardaba al estilo muggle todos los trastos que había conjurado a que se lavaran solos. Los contenedores brillaban de limpios, los cubiertos de plata y los vasos de vidrio resplandecían.

"Pansy, eres un ángel! No puedo creer que hayas hecho todo esto! Y en tan poco tiempo!"

"Ha! Te fuiste por mas de una hora. Estaba llegando a pensar que te habías ido por el retrete. No me sorprendería, con lo delgada que estas." Miro a Hermione de arriba abajo.

¿Una hora? Al parecer había vuelto a soñar despierta.

"Bueno, compre algunos vegetales y frutas, hay queso y yogurt en el refrigerador, y leche claro. No se donde guardas la pasta y las comidas en lata por lo tanto las puse en esa esquina. Oh, y hay algunas comidas instantáneas de microondas en el frízer. Creo que es suficiente por un tiempo, pero a juzgar por tu físico creo que durara ahí un año. ¿Cuánto peso has perdido?"

Hermione miro su cuerpo; su sudadera le quedaba flojo en las caderas y le quedaba sumamente ancho, no había importado lo apretado que se lo había puesto como quiera se le caían. No había notado su perdida de paso para nada en lo absoluto. La voz de Pansy la trajo de vuelta a la realidad. "Hay algunos pastelitos ahí para que nos lo comamos mientras tomamos el te. Traje tu favorito."

Y eso fue suficiente. Todo esto había sido demasiado para Hermione. Sus pastelillos favoritos habían sido la gota que derramo el vaso. Sintió como las lagrimas corrían por su cara. "Oh Pansy," lloraba Hermione, "gracias, mil gracias. Has sido tan buena conmigo y he sido la peor amiga del mundo." Se sentó en la mesa y agarro la mano de Pansy. "No se realmente lo que haría sin ti." Pansy se sentó en el lado opuesto a Hermione en completo silencio, dejándola continuar. Este había sido precisamente el momento que Hermione quería evitar, quebrarse enfrente de la gente en cualquier posible ocasión. Pero sin embargo no sentía vergüenza. Pansy tomaba su te pacientemente mientras agarraba su mano como si eso fuera muy normal. Eventualmente las lagrimas pararon de caer.

"Gracias."

"Soy tu mejor amiga, Hermione. Si no soy yo que te ayudo, entonces ¿quién lo hiciera? Dijo Pansy, apretando su mano y brindándole una sonrisa alentadora.

"Supongo que debería de estar ayudándome a mi misma."

"Pss!" fue todo lo que dijo Pansy con un movimiento de su mano. "Cuando sea que estés lista. No le hagas casos a todas esas personas que dicen que todo tiene que estar normal en uno o dos días. Lidiar con esto es parte de ayudarte a ti misma."

Pansy siempre decía las cosas correctas. En ese momento estuvo agradecida de que la guerra contra Voldemort hubiese traído tantos cambios. Su mejor amiga era quien ella menos hubiese pensado que lo seria. Ya casi ni en contacto estaba con Harry y Ron pues ellos si habían permanecido en el mundo mágico y al parecer estaban ocupados todos el tiempo. La fama se les había subido a la cabeza.

"Si, bueno, he estado haciendo mucho de eso últimamente. Ya yo logre salir de mi duelo."

"Pero por favor, no puede ser!" dijo Sharon fingiendo disgusto. "Quien lo diría! Con tan solo dos meses tras las muerte de tu esposo."

"Ay para ya! Lo mas seguro todo el mundo dirá eso, cierto?"

"Es probable, pero no les hagas caso. Hay peores pecados que volver a ser feliz."

"Supongo."

"Prométeme que comerás."

"Lo prometo."

"Gracias por venir, Pansy, la verdad fue que disfrute de tu compañía," dijo Hermione, abrazando a su amiga con profundo agradecimiento, pues Pansy se había tomado el día libre del trabajo para pasárselo con ella. "Me siento mucho mejor."

"Sabes, es bueno estar cerca de las personas, Hermione. Tus amigos y tu familia te pueden ayudar bastante. Bueno, pensándolo mejor, quizás no tu familia," dijo ella en broma, " pero por lo menos el resto de nosotros si."

"Oh, lo se, me he dado cuenta de eso ahora. Pensé que podría manejarlo todo yo sola pero no puedo."

"Prométeme que me llamaras. O por lo menos saldrás de la casa de vez en cuando."

"Te lo prometo." Hermione rodo los ojos. "Estas empezando a sonar como mi mama."

"Oh, simplemente todos estamos tratando de cuidarte. Te veré pronto," dijo Pansy, besándole el cachete. "Y come!" añadió.

Hermione se despidió de Pansy con la mano mientras esta se iba en su automóvil. Pansy podría aparecerse y desaparecerse pero así como Draco y Hermione ella y Blaise habían optado por usar la magia en pocas ocasiones. Las heridas de la guerra todavía seguían un poco abiertas para ellos. Se habían pasado el día completo riendo y haciendo bromas de los viejos tiempo, luego llorando, después mas risas y luego un poco mas de llanto. Pansy también le dio perspectiva a Hermione. Hermione ni siquiera se había puesto a pensar que Pansy y Blaise habían perdido a su mejor amigo, que sus padres habían perdido a su nuero y que los padres de Draco habían perdido a su único hijo. Ella había estado tan ocupada pensando en ella misma. Se había sentido realmente bien el tener estar rodeada de los vivos en vez de estar merodeando entre los fantasmas de su pasado. Mañana seria otro día y ella pensaba empezarlo yendo a donde su madre a buscar el sobre.


Hola todos otra vez! La intencion de este capitulo es que conocieran un poco la relacion que llevaban Pansy y Hermione. Si, lo se es un poco extrano pero por alguna razon me siento sumamente comoda con esta amistad. Debo confesar que soy una Slytherin de corazon quitando la magia oscura claro esta, aunque todo eso me parece quien sabe un poco tentador. (No me cojan miedo) :P

Otra cosa que quiero aclarar es que es muy raro que veamos a Harry y a Ron, quizas mas adelante si me animo los incluyo. Estoy ya trabajando en el capitulo 4. Y si, lo se, yo tambien extrane a Draco en este capitulo pero creo que es importante que ustedes tanto como yo nos familiarizemos con los demas personajes que tendran una parte sumamente importante en esta historia.

El proximo capitulo prometo sera un tanto mas alegre y veremos la reaccion de Hermione al buscar el sobre y ver "La Lista" que le dejo Draco. Espero los reviews. :)

Besitos.