Siento haberme tardando tanto en volver a actualizar, pero es que realmente he estado sumamento ocupada con la universidad. Este capitulo me ha dado mucha tristeza. He llorado mientras lo he escrito. Es posible que sea por el hecho de que aveces te enamoras de la historia y los personajes y sufres su dolor, lloras su llanto y gozas su alegria. Espero que lo disfruten y que me dejen esos reviews que tanto amo.
Besitos.
Hermione aguanto su respiración, y con lagrimas en sus ojos y violentos latidos de su corazón, leyó esa letra que tanto conocía sabiendo que la persona que se había sentado a escribirla jamás podría hacerlo de nuevo. Paso sus dedos por sus palabras plasmadas en papel consciente de que la ultima persona que había tocado esa pagina había sido el.
Mi amada esposa Hermione,
No se donde estas o cuando exactamente esas leyendo estas palabras. Solo espero que mi carta te haya encontrado sana y salva. Me susurraste al oído no hace mucho que no podías continuar sola.
Si puedes, Hermione.
Eres fuerte y sumamente valiente y puedes sobrellevar esta situación. Tu y yo compartimos momentos maravillosos y bellos e hiciste mi vida… hiciste mi vida. No tengo arrepentimientos. Pero soy simplemente un capitulo en tu vida, van a haber muchos mas. Recuerda nuestras vivencias maravillosas, pero no tengas miedo en crear muchas mas.
Gracias por hacerme el honor de ser mi esposa. Por todo, estaré eternamente agradecido. Cuando sea que me necesites, quiero que sepas que estoy aquí.
Con amor eterno,
Tu esposo y tu mejor amigo,
Draco
PD, te prometí una lista, y aquí esta. Los siguientes sobres tienen que ser abiertos exactamente en la fecha que dice y debes obedecer, te estoy cuidando siempre, así que sabré…
En ese momento Hermione rompió a llorar, la tristeza arropándola como un manto despiadado. Pero al mismo tiempo sentía alivio; alivio porque Draco continuaría con ella por un tiempito mas. Tomo todas y cada una de los pequeños sobres y vio que estaban divididos por meses. Era Abril ahora. Se había perdido marzo, así que ella delicadamente tomo ese sobre. Lo abrió lentamente, queriendo saborear cada momento. Dentro había una pequeña carta con la letra de Draco. La carta decía:
Ahórrate los moretones y compra una lamparita de noche!
PD, Te amo…
Sus lagrimas se volvieron carcajadas al darse cuenta que Draco había vuelto!
Hermione leyó y volvió a leer la carta una y otra vez como intentando devolverlo a la vida. Eventualmente, cuando ya no pudo ver las palabras porque sus ojos se nublaban de lagrimas, miro hacia el mar.
El mar siempre la había parecido tan relajante, aun cuando era niña ella correría y cruzaría la calle hasta llegar al mar si sentía que tenia que calmarse después de haber tenido alguna que otra pelea con sus hermanos o sus padres. Sus padres sabían, que cuando ella se desaparecía de la casa siempre podrían encontrarla mirando el mar.
Hermione cerro sus ojos y inhalo y exhalo al ritmo de las olas. Ella continuo respirando de esta manera por un rato, sentía su pulso tornarse mas calmado. Hermione empezó a recordar como en los últimos momentos de Draco ella ponía su cabeza en su pecho para poder escuchar su respiración. En esos tiempos le daba miedo dejarlo para atender la puerta, prepararle algo de comer o ir al baño, por si acaso el dejaba de respirar. Cuando regresaba a su lado se sentaba helada y petrificada a escuchar su respiración y a mirar su pecho en señal de movimiento.
Pero el siempre había sido capaz de aguantar. Había impresionado a los doctores con su fuerza y determinación para vivir; Draco no estaba preparado para irse sin antes pelear primero. Mantuvo su humor característico hasta el final. Estaba tan débil y su voz era tan baja, pero Hermione había aprendido a entender su nuevo lenguaje como una madre entiende a su pequeño hijo cuando este esta aprendiendo a hablar. Rían juntos toda la noche, y otras noches se abrazaban y simplemente lloraban. Hermione se mantuvo fuerte para el a pesar de todo, su nuevo trabajo era permanecer ahí para el para cuando sea que el la necesitara. Mirando hacia atrás, ella sabia que ella lo necesitaba mas a el de lo que el la necesitaba a ella. Ella necesitaba ser necesitada para poder sentir que lo único que hacia no era quedarse ahí parada como un zombi sin poder hacer nada realmente.
El 2 de febrero a las 4 de la mañana, Hermione agarraba la mano de Draco fuertemente y le sonrió dándole aliento al mismo momento que el respiraba por ultima vez y cerraba sus ojos. Ella no quería que el tuviera miedo, y tampoco quería que el sintiera que ella estaba asustada, porque en ese momento ella no lo estaba. Se había sentido francamente aliviada, aliviada de que su dolor se había ido, y aliviada porque había estado ahí con el en el momento en que el murió en paz. Se sintió aliviada por haberlo conocido, por haberlo amado y por haber sido amada por el, y alivio también porque lo ultimo que Draco vio antes de morir fue la cara de Hermione sonriéndole, asegurándole que todo iba a estar bien y que el podía soltarse, podía irse en paz.
Los días después de la muerte de Draco estaban borrosos en su memoria. Se había mantenido ocupada arreglando los detalles del funeral y recibiendo a los familiares y amigos que no había visto por mucho tiempo. Se había mantenido fuerte y calmada durante todo el proceso porque sentía que finalmente ella podía pensar con claridad. Hermione simplemente estaba agradecida que los meses de el sufrimiento de Draco habían terminado. No se le había ocurrido el sentirse lo enojada y rabiosa que se sentía ahora por que le había arrebatado a su marido. Ese sentimiento no llego hasta el día que fue a recoger el acta de defunción de su esposo.
Y ese sentimiento si que hizo un gran acto de presencia.
Mientras permanecía sentada en aquel salón abarrotado de personas en la clínica local, esperando a que llamaran su numero, se preguntaba porque diablos Draco había muerto a tan temprana edad. Hermione estaba sentada entre una pareja de viejitos y una pareja de jóvenes. Era el cuadro perfecto de lo que ella y Draco alguna vez fueron y de lo que pudieron haber sido. Y todo le parecía bastante injusto.
Se sentía apretujada por los hombros de su pasado y su futuro pedido, y se sintió sofocada.
Se dio cuenta de que ella no debería de estar ahí.
Ninguno de sus amigos tenían que estar ahí.
Ninguno de sus familiares tenia que estar ahí.
De hecho, la mayoría de la población no debería de estar en la posición en la que ella estaba ahora.
No parecía justo.
Porque simplemente no era justo.
Después de haber presentado prueba oficial de la muerte de Draco a los gerentes de banco y de las compañías de seguro, como si el dolor en su cara no fuese suficiente, Hermione se fue de vuelta a casa y se encerró así misma apartándose del resto del mundo, el cual contenía cientos de recuerdos de aquella vida que alguna vez tuvo. De aquella vida en la que había sido muy pero muy feliz. Porque le habían dado otra vida, una vida mucho peor?
Eso fue hace dos meses y no había salido de la casa hasta hoy. Y que bienvenida que le habían dado, pensó, mirando hacia abajo los sobres que Draco le había dejado al mismo tiempo que sonreía. Draco había vuelto.
Hermione no pudo contener su emoción al mismo tiempo que marcaba el numero de teléfono de Pansy con manos temblorosas. Después de haber marcado algunos números equivocados eventualmente consiguió calmarse y se concentro en marcar los números correctamente.
"Pansy!" logro decir desde que oyó habían contestado el teléfono. "Nunca adivinaras lo que paso! Oh Dios, no puedo creerlo!
"Eh no…es Blaise, pero enseguida te la pongo." Un Blaise sumamente preocupado salió corriendo en busca de Pansy.
"Que, que, que?" dijo una Pansy sin aliento. " ¿Qué te sucede? ¿Te encuentras bien?"
"Si estoy bien!" rio Hermione de manera histérica, no sabiendo si reír o llorar y de pronto olvidando la manera correcta de formar una oración.
Blaise vio como Pansy se sentaba en la mesa de la cocina pareciendo sumamente confundida mientras trataba de encontrarle el sentido a lo que Hermione le decía en la otra línea. Era algo acerca de la Sr. Granger dándole a Hermione un sobre marrón con una lámpara de noche en el. Era muy preocupante.
"Para!" grito Pansy, para sorpresa de Blaise y Hermione. "No puedo entender ni una palabra de lo que me dices, así que por favor," Pansy hablo despacio, " Tranquila, respira hondo y empieza desde el principio, preferiblemente usando palabras en español."
De repente escucho un leve llanto desde la otra línea.
"Oh Pansy," las palabras de Hermione eran pausadas y bajas, "me escribió una lista. Draco me escribió una lista."
De pronto Pansy se quedo frisada en su asiento mientras digería la información.
Blaise miro como los ojos de su esposa se abrieron como platos y de repente halo una silla y se sentó junto a ella y acerco su cara al teléfono para poder oír lo que ocurría.
"Bien, Hermione, quiero que vengas para acá lo mas rápido y seguro que puedas." Pansy pauso de nuevo e hizo ademanes a Blaise para que quitara su cara para que ella pudiera concentrarse en lo que había escuchado. "Estas son…buenas noticias?"
Blaise se levanto de la silla sintiéndose insultado y empezó a pasear por las cocina tratando de adivinar que podía ser.
"Si lo son, Pansy," lloro Hermione. "Realmente lo son."
"Bien."
Pansy cerro el teléfono y permaneció en silencio.
" ¿Qué? ¿Qué sucede?" demando Blaise, sin poder concebir el hecho de ser excluido de esta seria eventualidad.
"Oh lo siento, cariño. Hermione vine de camino. Ella…Umm… dijo que, eh…"
" ¿Qué? Por las barbas de Merlín?"
"Ella dijo que Draco le escribió una lista."
Blaise se quedo mirándolo, estudiando su cara tratando de descifrar si era en serio o no. Los ojos verdes y preocupados de Pansy le devolvían la mirada haciéndole ver que realmente era en serio. Se unió a ella en la mesa y ambos permanecieron sentados en silencio, mirando a la pared, perdidos en sus propios pensamientos.
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