LO SIENTO MUCHISIMO, LAMENTO LA TARDANZA, LES DEJO EL CAPI, EXPLICACIONES AL FINAL...

DECLAIMER: NINGUNO DE LOS PERSONAJES DE CANDY CANDY ME PERTENCEN, SIMPLEMENTE FANTASEO CON ELLOS...

CORAZON DEL AMANCECER

CAPITULO IV

-¡Candy cubrete bien!- pronuncio Rosaly al acomodar el abrigo color turquesa que su pequeña portaba.

-*Si*- murmuro Candy distraidamente, no podia apartar sus ojos de la inmensidad de agua que estaba frente a ella, nunca en su vida vio un azul profundo y sereno como el que contemplaba en esos instantes, el viaje hasta el puerto habia sido sumamente agotador, hacia cuatro días que se marcharon de la Villa Lancaster, tres de ellos por tren y uno a carruaje, pero al inundarse sus fosas con aquel penetrante olor salino, tan unico del mar, supo que todo valio la pena.

-Es bello ¿Verdad?- los brazos de Rosaly rodearon la diminuta cintura de Candy atrayendola hacia ella.

-"Nunca antes vi algo así"- expreso asombrada al voltera a ver a su madre- ¡es hermoso!- exclamo sonriente.

- Lo sé, pero aun así hace bastante aire y más aquí afuera, por eso no quiero que te destapes- se irguio al tomar su mano- ven vamos con tú padre- el elegante porte de Rosaly llamo la atención de cuanta persona se hallase en los muelles, su esbelta figura se realzaba con el fino vestido azul zafiro que vestia, ademas de que en esta ocasión paseaba por primera vez con su hija por un lugar tan concurrido como aquel, por sobre sus hombors podia observar como susurraban al verlas, no sabia que exactamente hasta que paso cerca de una dama y pudo apreciar como la alababan a ella y a su encantadora hija, algo que sin duda le causo mucho orgullo.

-Mami, ¿estas segura que podemos atravezar el mar?-

La pregunta la hizo detenerse y buscar la mirada de su hija, a la que encontro admirando nuevamente el mar- ¿por que lo preguntas?-

-Se ve tan grande, que me parece imposible- las palabras de Candy denotaban el asombro por lo que miraba.

-Exactamente no lo cruzaremos todo, solo una parte, pero más alla de este puerto ya no se llama mar- explico al ver el suave oleaje del momento- su nombre es "Oceano Atlantico"-

-"Oceano Atlantico"- pronuncio suavemente al sentir como su rostro era rociado por la brisa marina- ¡me gusta!- grito alegremente.

-Me parece que estas tan enamorada de la Naturaleza como yo- los brillantes orbes de Candy sin lugar a dudas eran el vivo reflejo de los feliz que se hallaba en aquel lugar.

-*Me gustaria que Nana Amelia lo pudiese ver también*- comento con tono triste al recordar a su adorada Nana.

La mension de tan queria persona le estrujo el corazon, también hubiese querido que estuviera con ellas, pero la verdad era que no podian llevarla con ellos, no viajaban por placer, debian cumplir con su palabra- algun día vendremos todos juntos al mar, no te parece una magnifica idea, Candy-

Los ojitos de la niña se impregnarón de alegria al escuchar esas palabras- ¡EN SERIO!-

-Claro que si- retomando su rumbo- solo debes tener paciencia- recomendo con sutileza.

-La tendre- respondio jubilosa al saltar con cada paso que daba, sus pequeñas botas blancas hacian crujir los maderones del muelle mientras su corto vestido turquesa se eleva de tanto en tanto por sus movimientos.

Ambas cruzaron las puertas de la estacion naviera, en donde se hallaban a la espera de que zarpará su barco, llevaban al menos una hora y media esperando, en la cual se dedicaron a pasear, hasta que su querido se canso y regreso a la estacion sugiriendoles que continuaran sin él, con la la condición de que no fuese alejarse mucho, más debian regresar, no le gustaba estar mucho tiempo sin él, Candy se solto de su agarre para correr hasta su padre, quien la elevo al instante entre risas y hermosas frases, muchos de los presentes contemplaron al igual que Rosaly la encantadora escena entre padre e hija con enormes sonrisas.

-¿Cuentame que te parecio el mar?- pregunto al sentarla entre sus piernas, sintiendo a su vez como Rosaly ocupaba el lugar junto a él.

-**Muy lindo, muy grande, muy salado y muy azul**- contesto desvordando cuanta palabra conocia y expresa su sentir.

-Todo fue "muy" espectacular ¡he!...!- comento David al reirse tiernamente ante la forma de hablar que utilizo Candy.

-Aunque hace unos minutos no parecia tan emocionada- Rosaly estiraba su vestido como distracción al hablar- al contrario parecia "muy" pensativa- la pareja río al ver como su pequeña se sonrojaba.

-Disculpen la interrupción- el trio se cayo al ver como un joven se inclinaba frente a ellos- se me a ordenado avisarles que ya pueden abordar el barco- informo al erguirse- si me siguen con gusto los guiaremos, mi lord-

Rosaly y David se vieron por unos segundos antes de asentir afirmativamente, a lo que el joven se apresuro a ser un movimiento con sus manos con lo que indico a otros dos muchachos tras él que tomarán el equipaje- parece que jamas seremos tratados como personas comunes y corrientes- le murmuro David a su esposa.

-No mientras nuestro apellido sea "Lancaster"- entrelazo su mano a la de su marido, al levantarse esté cargando aun a Candy.

-¡Es Grandisimo!- exclamo impresionada Candy cuando comenzarón a subir por las escaleras del barco desde donde vio como otros pasajeros en una escalera distinta también lo hacian.

Seguian al joven, quien al llegar a la puerta principal los reverencio una vez más al apartarse del camino para que estrasen ellos- *Bienvenidos al "Mauritania"- pronuncio formalmente.

-"Gracias"- respondieron al unisomo, al apreciar el amplio corredor de paredes blancas y alfonbra rojiza frente a ellos, en donde tres personas parecian aguardar su llegada.

-Mi lord y mi lady Lancaster, sean bienvenidos, nos complace el honor de su presencia- pronuncio uno de los hombres al inclinarse- me llamo John Simur y soy el Gerente Administrativo del Mauritania- se presento - y ellos- señalo a sus acompañantes- El Capitán el señor Samuel Scott y su segundo al mando Adrian Sander- ambos hombres mostraron sus respetos de la misma manera que el primero- y estamos aquí para ponernos a su disposición durante el viaje, cualquier cosa que necesiten será un placer poder ayudarlos- completo el gerente muy sonriente.

David y su esposa si bien en un principio se sintieron alagados, luego de analizar las cosas comprendieron que su viaje, sería todo menos tranquilo, pues si ya la tripulación sabia de su presencia, era cien por ciento seguro que los pasajeros también lo sabrian...

%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

Suspiro por quinta vez, Dios como odiaba esas charlas sin sentido que les encantaba sostener a la gente rica, simplemente odiosas, observo a Rosaly, quien parecia estar en la mismas, llevaban tres diás navegando rumbo a Inglaterra y si bien considero la posibilidad de que tendria que conversar con mas de alguno de los pasajeros, nunca penso que no lo dejarían ni respirar, en cuanto se instalarón en sus camarotes, recibieron invitaciones para desayunar, cenar, almorzar, tomar el té, jugar Criket, de todo, compromisos que no hubiese querido cumplir, pero por su buena educacion no supo como rechazar, solo agradecia que el viaje fuese de seis dias y no más, ya que de ser diferente no sabría que hacer.

Lo que más lamentaban de todo el asunto es que no podían estar el tiempo apropiado con su pequeña, a quien se habian visto obligados a encargarla con una de las niñeras que muy servicialmente el señor Simur habia enviado para ellos.

-¡Oh Lady Rosaly!- la aguda voz de una de los presentes saco de su trance a la aludida.

-Digame, Señora Anderson- respondio tranquilamente, aunque en su interior, deseara levantarse y dejarla hablando sola.

-Quiero expresarle mis más sinceras felicitaciones, tiene usted una hija hermosa, igual que usted, aunque debo confesarle que se parece mucho a la difunta Duquesa-

-Se lo agradesco- se limito a decir.

-Mi esposa tiene razón- apoyo un canoso hombre- su hija es muy bonita, mi lord-

-Gracias Señor Anderson-

-Supongo que el proximo año ingresara a un internado para su educación-

-Aun no lo hemos decidido-

-Nos gustaria que nuestra hija permanesca con nosotros todo el tiempo posible-

-Entonces necesitaran muchos tutores para ello, yo podria recomendarles algunos-

-La verdad, es que Rosaly es muy buena maestra-

-¡Ah! Felicitaciones Mi Lady-

- Aunque no es bien visto que su propia madre eduque a su hija-

Si bien las palabras de la señora Anderson parecian las mas correctas para el tipo de sociedad en la que ellos vivian, estas le fueron de total desagrado a David y su esposa, quienes solo guardaron silencio por educación.

-¡Oh no le hagán caso!- repuso casi al momento el Señor Anderson- Cecil esta muy arraigada a las antiguas costumbres- manifesto con cierto tono burlon, trantando con ello de aminorar el denso ambiente que se formo luego de las palabras de su esposa.

-No se preocupe, señor Anderson, nosotros comprendemos- expreso sereno David al tomar un sorbo de su copa, pocos eran los que sabian de su condicion actual o más bien dicho de la que llevaban desde hacia aproximadamente seis años, al separarse de los Lancaster, iniciaron su vida como trabajadores en Estados Unidos, Rosaly como maestra y él como doctor en el hospital de Chicago, su padre nunca hizo publico que habia roto lazos con el Ducado, por lo tanto, para todos ellos continuaban siendo los sucesores.

-Lamento si los incomode- el perturbado tono de voz de la señora capto la atención nuevamente de todos- como dijo mi esposo estoy chapeada a la antigua-

-Pierda cuidado señora Anderson- le contesto Rosaly sonriente.

-Y digame mi lord, el Hospital de Chicago a llenado sus espectativas con respecto a los avances en la medicina-

Y ahí estaba la mentira del siglo, su padre habia echo creer a casi todo el mundo que el se hallaba en el hospital realizando investigaciones como pasatiempo- sin duda alguna, me asombra cuanto hemos podido evolucionar en los metodos quirurjicos, eso se debe mucho al personal- sin embargo debia agradecer que por tal mentira, su privacidad no se veía ultrajada.

-Ya veo, significa que su estadia en América, puede durar mucho más-

-La verdad que mi estadia en Norte América será permanente-

Las miradas de los esposos Anderson se cruzaron por una cuestion de segundos, asombrados por tal revelación, incredulos por que algo así fuese posible, ningun Duque Ingles podia residir fuera de Inglaterra, a menos que...

-*Trata de decirnos que no piensa volver a Londres*-

-La cuestion no es que no volvamos a Inglaterra, más bien es que no viviremos allí-

-Comprendo que su presencia sea impresindible en el Hospital, pero tanto como para...-guardo silencio ante lo que por unos segundos sus labios iban a pronunciar.

-Lo que mi esposo trata de decir es que al menos por ahora nuestro hogar será en Norte America- aclaro Rosaly, no es que le importase mucho que la verdad se supiese, más bien era que simplemente no deseaba perturbar la paz que tenian.

-Por un momento comprendimos otra cosa, verdad querida?-

-¡Oh si!-

-Pues no tienen de que preocuparse- dijo zanjando con ello el tema.

-Me es grato saberlo- comento con alivio el encanecido hombre- y pasando a otro tema, no le parece a usted innadmisible que los obreros en la minas reclamen por un aumento de sueldo-

David entorno los ojo, aquel hombre sin duda alguna era un tirano y ralmente odiaba tratar con ese tipo de gente, si no fuera por la intervención de Rosaly estaba seguro que ya hace mucho se hubiera retirado, no es que fuese antisocial, es más era partidiarío de las buenas conversaciones y con buenas se referia a otras que no tuvieran nada que ver con dinero, apreto un poco más fuerte la mano de su esposa, como iban las cosas esos serian los tres días más largos de su vida...

%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

-Tessy- murmuro Candy desde su silla.

-Si, señorita Candice- respondio la joven mucama al dirigir su mirada a la pequeña, a quien cuidaba.

-¿Mañana llegamos a Inglaterra verdad?- la vista de Candy se encontraba puesta en un punto fijo frente a ella.

-Así es Señorita-

Arrugo su pequeña naricita- te he dicho que me llames "Candy"-

-Me temo que no puedo decirle así-

-¿Por qué?-

Tessy se levanto de su sitio y se aproximo a ella con tranquilidad, adoraba la candides de la pequeña, pero aun asi ella una Señorita de la Nobleza, no podia tratarla como a su igual -verá, usted pertenece a la nobleza inglesa, por lo tanto debe ser tratada como tal-

Resoplo frustrada, durante todo el viaje Tessy fue su compañera de juegos, además de su encargarda mientras sus padres cumplian con sus compromisos, una parte de ella comprendia ese echo, pero la otra se molestaba con haber pasado tan poco tiempo con ellos, aun así aquella tarde habia logrado que se quedarán con ella a jugar hasta que llego la noche y volvieron a dejarla con Tessy, le agradaba,, era buena persona, sin embargo testaruda, no pudo hacer que la llamara por su nombre.

-Creo que ya es hora de dormir señorita-

-Aun no tengo sueño-

-Pero lo necesita, mañana será un gran dia y usted debe estar radiante para recibirlo- dijo al momento de levantarla y cargarla hasta la cama en donde comenzo a acomodarla - aquí tiene su conejito- le coloco el peluche entre sus brazos.

Candy sujeto el conejo de felpa que recibio como obsequio de Navidad de parte de Nana Amelia, quien le dijo que cuando la extrañase lo abrazara a él y ella sentiría aquel abrazo, lo apreto fuertemente, si ella estubiera aquí, estaba segura que estarian jugando, cerro los ojos, no tenia otra más que tratar de dormirse, a menos que...

-Dulces sueños Señorita Candice-

-Gracias- susurro, luego las luces se apagaron y oyó como Tessy atravezaba la puerta, Candy volvio a abrir los ojos levantandose de un salto de su cama aun sujetando a su afelpado amigo, se pego a la puerta entre abierta, Tessy nunca la cerraba, la vio sentarse en el mismo lugar de siempre, su encargada era muy responsable, amable, pero muy dormilona, solo era cuestion de minutos y Tessy estaría placidamente dormida.

La observo atenta hasta verla sucumbir ante el poderoso sueño, con mucho cuidado abrio un poco la puerta, lo suficiente para pasar por ella, se coloco su bata rosa y se encamino hasta la puerta del camarote, saldría a dar un paseo y luego regresaría.

Se escabullo por la puerta principal echando un vistazo salio, si alguien la llegaba a ver se meteria en un gran lio, comenzo a caminar por el corredor de la habitaciones, al llegar al fondo cruzo a la derecha para luego subir las escaleras que la conducirian a la cubierta del barco, sitio donde podría apreciar el mar de noche, cuando la brisa del mar choco contra sus mejillas, un escalofrío le erizo la piel-¡hace frío no lo crees!- le murmuro a su pequeño acompañante silencioso- debimos traer algo mas calientito- abrazo a su conejito y continuo con su paseo.

Se acerco hasta uno de los barandales del barco y contemplo como las profundas y oscuras aguas del mar le daban paso al barco entre ellas, la marcha parecia lenta pero su papi le dijo que iban bastante rapido, lo escudriño hasta ver como pequeños puntos brillantes se reflejaban en el, moviendose al compas del suavew oleaje, sonrio entusiasmada al recordar que eran esas lucesitas, levanto su rostro al oscuro cielo deleitandose con cada una de las estrellas que se hallaban en el.

Admiro cada una de aquellos hermosos astros, una noche antes que partieran de la Villa, ella y sus padres se entretuvieron a las afueras de la mansion estudiando el firmamento en dodnde su padre les habia declamado poemas a sus "viejas compañeras de infortunio" , como él las habia nombrado y como sitan dichosa noche hubiese sido ayer las palabras deichas por su padre volvieron a resonar en su mente.

FLASH BACK

-Esa de ahí es la constelación de Orión- señalo Rosaly mostrando con ello a su pequeña la posición en que se hallaba la estrella.

-Es tan brillante- dijo Candy al ver el asombroso resplandor de está.

-¡Princesa del divino imperio azul, quien besará tus labios luminosos!-

La varonil voz de David capto de inmediato la atención de ambas al ver como caminaba hacia ellas con lentitud.

-¡Yo soy el enamorado extático que, soñando mi sueño de amor, estoy de rodillas, con los ojos fijos en tu inefable claridad, estrella mía que estas tan lejos!-

Exclamo con suaves movimientos, que se dirigian hacia el inmenso cielo azul y que aclamaban la gloria de las estrellas.

-Tú diadema asombra a los astros y tu luz hace cantar a los poetas, perla en el Oceano infinito, flor de lis del oriflama inmenso del gran Dios-

Se inclino ante Rosaly y atraprando al instante una de sus manos entre las suya continuo sus versos a la dama que le sonreía por tan apasionada confesión.

- Te he visto una noche aparecer en el horizonte sobre el mar, y el gigantesco viejo, ebrio de sal, te saludó con salvas de sus olas resonantes y roncas, Tú caminabas con un manto tenue y dorado; tus reflejos alegraban las vastas aguas palpitantes-

Se giro para ver las candidas orbes verdes de su hija, quien emocionaba contenia la respiración con tal de no interrumpir sus palabras, complacido David le guiño un ojo volviendo con ello su atencion a la musa de su inspiración.

-Te canta y vuela a ti la alondra matinal en el alba, de la primavera ¡Oh dulcisimo Corazon del Amanecer! desde donde derramas las perlas armónicas y cristalinas, que caen y se juntan a la universal y grandiosa sinfonia que llena el despertar de la tierra-

Y ante los expectantes ojos de sus amadas David, se irguio en direccion al cielo observando un punto fijo en el, una estrella que brillaba con toda su intensidad, como correspondiendo a sus sublimes palabras.

-¡Y en esa hora pienso en ti, por que es la hora de supremas citas en el profundo cielo y de ocultos poemas siderales, que tu puedes ori, mi etera y rubia soñadora!

¡Princesa del divino imperio azul, quien besará tus labios luminosos!-

Bajo los brazos al escuchar como las manitas de Candy le aplaudian vigorozamente, se inclino como tratandose de ovaciones, agradeciendo tan encantador gesto por parte de su pequeña mientras Rosaly le sonreía de forma angelical.

-Que bueno que les a gustado- comento sonrojado - no soy bueno declamando-

-¡A mi me ha encantado!- grito rebosante de algria Candy.

-¡Y a mi fascinado !- comento su amada al envolverlo en un gentil abrazo, los penetrantes prismas verde de la joven dama le mostraron cuan maravillada estaba con su poema.

-¡AAAACHU!-

La pareja se separo al oír a su hija estornudar- es mejor que nos entremos ya- se dispuso a recoger todo lo utilizado en su paseo nocturno.

-Esta bien- la ayudo con la tarea- dame la canasta tu lleva a Candy-

-Gracias cariño- respondio al tomar a Candy entre sus brazos.

-¡Papi!-

-Si amor-

-Me enseñas a decir lo que dijiste-

-¿Quieres aprender el poema?-

-¡SI!-

-Mhm... no estoy seguro-

-Pero me gusta-

-No es el más apropiado para una niña-

-Por favorrrrrr...-

Suspiro resignado, si algo estaba claro para David, era que no podia decirle que no a Candy en ciertas cosas y aquella parecia ser una de ellas- Bien te lo enseñare-

-¡YUPI!-

FIN FLAS BACK

Desde entonces lo practicaba sin cesar- ¡Princesa del divino imperio azul, quien besará tus labios luminosos!- busco un punto en el estrellado cielo.

-¡Yo soy el enamorado extático que, soñando mi sueño de amor, estoy de rodillas, con los ojos fijos en tú inefable claridad estrella mia que estas tan lejos!-

Guardo silencio unos segundos, en ciertas ocasiones olvidaba como iniciaba la siguiente oración, más un sonido la asusto, abrazo temerosa al conejito, giro de izquierda a derecha si cabeza y empezo alejarse del barandal ¡llanto!, habia escuchado sollozar a alguien.

-¿Hay alguien ahí?- pronuncio con voz nerviosa, no hubo respuesta, por sobre su miedo su curiosidad la domino, y si tenia problemas la persona que lloraba, sus padres le habian dicho que debia ayudar a quien lo necesitara, detectando de donde provenia el sonido se encamino hasta llegar a los botes salvavidas de la proa del barco y agudizando su vista busco entre todos de donde provenia el llanto.

Entre la espesa niebla visualizo a un pequeño sentado entre los botes, tenia la cabeza inclinada en sus piernas, cubriendole, la impresion la asusto y por un momento quizo correr más la notar como se contraía a causa del llanto, se quedo en su sitio, se armo de valor y se aproximo lentamente hasta él.

-¿Estas bien?- hablo delicado para no asustarlo, sin embargo el aludido se sobresalto dejando al descubierto su rostro empapado de lagrimas.

Apesar de que le era dificil el poder distinguir entre tanta niebla, su impresion fue grande, jamas en su corta vida vio ojos tan azules como los que le alumbraron el rostro en aquel momento, dos hermosas estelas que le iluminaban el camino frente a ella-"Tan azules como el mar"- susurro al recordar el color del "Gigante viejo", como lo llamo su padre.

Por su parte el pequeño paso las mangas de su chaqueta por sus ojos, trantando de limpiar su rostro de las lagrimas- ¿que has dicho?- cuestiono al oirle murmurar algo pero sin lograr entenderlo.

El melancolico tono del niño la saco de su trance, el era quien lloraba - ¿por que estas llorando?- pregunto al acercarse más.

-"Yo"- exclamo señalandose- "no estoy llorando alucinas "- pronuncio ofendido.

-Pero yo te oí llorar, es más tienes los ojitos mojados todavia- explico al sentarse junto a él.

-¿Que haces aquí?- le cuestiono confundido por su presencia, al ocultarse entre esos botes supuso que nadie lo encontraria en un buen tiempo, y ahora se topaba con una niña entrometida.

-Ya te dije, te escuche llorando-replico Candy al revisar su conejto, como buscando en el alguna herida.

-¡Y yo te he dicho que no estaba llorando!- respondio molesto.

-¡MENTIROSO!- le acuso Candy al mirarlo a los ojos- ¡te crecera la nariz por decir mentiras!-

-¡¿Como te atrevez?- pronuncio al verla también a los ojos, sin embargo no supo como reaccionar ante lo que veía, esa niña era muy bonita, ojos verdes grandes, nariz respingada con rosadas mejillas y delicados labios, a leguas se notaba que era menor que el tal vez por unos dos años - Los hombres no lloran- asevero al apartar su vista de la niña sonrojado por sus pensamientos- No deberia darte explicaciones no te conosco-

Candy lo analizo, teniendolo así de cerca se dio cuenta que parecia mayor que ella de cabello largo pero fino color cafe, su rostro era de facciones finas, parecia un angel y estaba segura que sin esas lagrimas se miraría mucho mas bonito - *mami dice que los angelitos no deben llorar- expreso al abrazar su peluche- *¡ ASÍ QUE NO LLORES LINDO ANGELITO!*- le dijo al verlo con los pomulos sonrosados y una resplandeciente sonrisa.

Las palabra hiceron eco en su cabeza, la candides de la niña impregno su ser, se sintio aliviado, "Feliz", como una pequeña como esa podia hacerlo sentir eso, no sabia que pensar, menos que decir, solo puedo verla anonanado.

-*Nana Amelia, me dio este conejito cuando nos despedimos, me dijo que con el no me sentiria sola, la verdad es que me ayudado mucho, pero preciento que tú lo necesitas más que yo, así que toma*- estiro el pequeño conejo de felpa hasta los brazos de su acompañante.

Lo tomo sin ser muy conciente aun de por que lo hacia, examino el pequeño peluche y sonrio al sentir lo suave que era.

-*El te hará compañia y será tu fiel amigo*- declaro muy segura de lo dicho.

-¨Yo no se que decir¨- respondio cabizbajo el niño.

-"No digas nada, entonces"- sujeto sus rodillas con sus brazos- "solo recuerda que no debes llorar solito otra vez, para eso esta él- señalo a su amiguito.

-¡SEÑORITA CANDICE! ¡DONDE ESTA!- las exclamaciones aterrorizadas de Tessy destruyeron el agradable momento.

-*Tessy*- murmuro impactada Candy, al imaginar el susto que se habría llevado la pobre muchacha al no verla ensu cama.

-"Debo irme"- comunico al pararse rapidamente.

-¡Espera!, en serio tú me lo regalas- pregunto aun incredulo por la acción de la niña.

-**Por supuesto**- contesto- *es tuyo*- comenzo a caminar entre la espesa neblina, más se detuvo un momento antes de desaparecer- su nombre es "Corazon del amanecer"- pronuncio lo suficientemente fuerte para que la escuchase el niño y sin más salio corriendo hasta llegar a donde se hallaba la pobre Tessy gritando su nombre, gracias a Dios nadie habia salido con tremendo escandalo.

-"Tessy"- llamo al ver el desencajado rostro de su niñera.

- "¡SEÑORITA CANDICE!"- sollozo al abrazarla y revizarla minuciosamente- ¿se encuentra bien? ¿no le ha pasado nada?, me he llevado un susto espantoso al no encontrarla en su cama, ¿por que se salio Señorita? , no lo vuelva hacer se lo suplico-

-Ya, ya calmate Tessy, estoy bien ves- giro frente a ella desmostrando lo dicho- solo me he despertado y pues como estaba aburrida decidi salir a dar un paseo, solo fue eso, disculpame si te asuste- finalizo apenada por el aspecto de la joven y su preocupasion.

-Pierda cuidado, solo prometame que no volvera hacerlo-

-**Lo prometo**-

-Bien regresemos a su habitación, no se que le voy a decir a sus padres-

-¿Por que? ¿Ya estan en el camarote?

-No, aun no han llegado-

-"Pues si tú no les dices, yo tampoco lo hare"-

-"Hayyyyy Señorita Candice, es usted muy traviesa"-

-"Hayyyyy Tessy"- imito su tono- "hasta ahora te das cuenta"- rio como landruenzuela atrapada cometiendo una fechoria...

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Contemplo una vez más el peluche entre sus manos-* extraño nombre para un conejo*- murmuro al recordar como se llamaba "Corazón del Amanecer", solo una niña podria llamar a una cosa de esa manera, se levanto lentamente de su sitio, no sabia cuanto más tiempo permanecio allí, después de que ella se fuera.

Solo supo que la tristeza que sentia antes que ella llegará se esfumo por completo, sonrio sus desdichas parecián ser menos dolorosas, estaba seguro que cada vez que viera los "espesos bosques verdes recordaria sus ojos, que cuando el dulce aroma de las fresas lo invadiera sería su fragancia la que sentiría, que al observar el profundo mar y el estrellado cielo lo unico que vendría a su mente sería su tierna imagen...

-Ni siquiera le pregunte su nombre, que tonto-

-"Amo Terrence"-

-¡Barclay!-

El niño volteo a verlo, con el semblante muy distinto al de algunas horas atras- me alegra que se encuentre mejor Amo- manifesto al caminar hacía él.

-*Si ya me siento mejor*- pronuncio al sentir la brisa marina y posar sus azules orbes sobre su nuevo amiguito.

-Debemos regresar a su camarote, ya esta amaneciendo, sus padres se pueden preocupar-

Inhalo y exhalo, revitalizando con ello sus pulmones, su antiguo enojo ya no persistia en su corazón, pues la sonrisa de una hermosa niña lo había extinguido...

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OMG...!, NO SE QUE DECIR PARA DISCULPARME, ENTRE MIS DEBERES Y MI TRABAJO SE ME FUE EL TIEMPO, BIEN NO TENGO PALABRAS PARA ESTE RETRASO, INTENTARE QUE NO VUELVA PASAR, AHORA VAMOS A LO MAS IMPORTANTE ... CASI LLEGAN A INGLATERRA, SUS PADRES PARECEN PREOCUPADOS, CANDY ES SUMAMENTE BONDADOSA CON TODOS Y SIN LUGAR A ESPECULACIONES ¡POR DIOS! TERRY Y CANDY SE CONOCIERON, NO SE QUE PIENSAN USTEDES PERO EL AMOR NO TIENE EDADES Y CREO QUE ESTE PEQUEÑO ENCUENTRO ES EL PRINCIPIO DE ALGO REALMENTE HERMOSO.

BIEN LES AGRADESCO QUE CONTINUEN TAN INTERESADAS EN MI FIC, NOS LEEMOS EN UNOS DIEZ DIAS CHAO...

HASTA LA PROXIMA SE DESPIE Kaolinet...