HOLA QUERIDAS LECTORAS, AQUI LES TRAIGO LA CONTI, Y DEBIDO A QUE ESTAMOS EN FIESTAS DE FIESTAS DEBEMOS HABLAR, PERO YA NO SIGO DETENIENDOLAS LAS INVITO A LEER...
DECLAIMER: NINGUNO DE LOS PERSONAJES DE CANDY CANDY ME PERTENCEN, SIMPLEMENTE FANTASEO CON ELLOS...
CORAZON DEL AMANCECER
CAPITULO VII
El imponente salón que se reflejaba atraves de sus verdes pupilas era impactante, se aproximo cautelosamente hasta uno de los tantos pilares que la resguardaban de la enorme altura que la separaba de tan esplendoroso lugar, se acomodo entre estos, en la lustrosa pista de baile se deslizaban con gracia varias parejas de infinitos colores, ¡El rojo era gris y el amarillo blanco!, curvo sus delgados labios, ¿Pero cuál es el verdadero y cual la ilusión?, pensó pues lo que proyectaba aquel sitio parecía haber salido de uno de los cuentos de hadas que su madre acostumbraba contarle.
La luz de los candelabros colgantes hacían resplandecer los rostros de los presentes, el vals que rítmicamente dirigía a los bailarines parecía encantarlos con los singulares sonidos que producían quienes los tocaban, observo atenta los instrumentos y a sus dueños, le intrigaba además de causarle curiosidad, el saber cómo podían crear tan hermosos sonidos con esos extraños aparatos, busco entre los invitados a sus padres, maravillándose al verlos entre los danzantes, tan sonrientes, tan felices, sintiéndose igual que ellos se apego más a los soportes, cuanto los amaba y agradecía a Dios haberlos unido, una traviesa lagrima surco un camino por su mejilla, la dicha de saberse querida era inmensa a tal grado de no permitirle ver más allá, de hacerle comprender que lo que sus ojos veían como cuento de hadas seria más que una faceta en su vida, serian su vida, vida que podría llegar a odiar tanto como hoy amaba…
-"Señorita Candice"- fue la manera en que una de las mucamas que se hallaban con ella a la espera del anuncio del Duque llamo su atención, -"debe tener cuidado en donde se recuesta, recuerde que permanecer impecable es muy importante"- comento alejándola del barandal de mármol solido estilo Rococó, mismo estilo que imperaba en dicha mansión.
-*Todo parece de ensueño*- pronuncio deslumbrada al despegarse del pilar-* se ven como mis muñecas de porcelana*- menciono recordando las fantásticas muñecas de su cuarto, presente de su abuelo-*es más, sus rostros brillan tanto como el de ellas*-expreso tan espontáneamente que consiguió arrancar sonrisas a sus acompañantes.
Ambas mujeres estaban encantadas de ser las doncellas de la pequeña, aunque fuera tan solo por unos días, la niña desprendía tanta paz, emanaba una luz tan natural, su singular lindeza adornaban su humilde corazón, y una de sus sonrisas te transmitía esa tranquilidad que su presencia irradiaba, era todo un amor, la extrañarían de eso estaban más que seguras.
-¿Le gusta lo que ve?- pregunto al inclinarse a su nivel de lado izquierdo.
-***Si, es precioso***- ensancha sus labios, complacida por el panorama.
-Que bueno- dijo la joven tras ellas –Por que todo lo que ve es en honor a usted- explico al imitar la acción de su compañera, posándose a su lado derecho.
Candy parpadeo un tanto extrañada-¿Por mi?- pregunto dudosa.
-"Así es Señorita"- contestaron al unísono.
Sabía que fecha era, ya antes lo había celebrado junto a la Señorita Pony y la Hermana María, sin decir que ese día lo compartía con su querida Anni, más no podía creer que todo aquel desfile de colores, sonidos y aromas fueran por ella, acaso esa gente que se hallaba ahí estaba celebrando su cumpleaños, ¿Por qué?, ella no los conocía, seguramente tampoco ellos a ella, entonces ¿Por qué lo hacían?, sus padres le habían hablado con anterioridad de ese día, lo que pasaría y las cosas que debía hacer, las practico hasta saberlas de memoria, pero en ningún momento se imagino que tanta gente presenciaría su actuar, mucho menos que celebrarían su cumpleaños, debía sentirse feliz o…
-"¿le sucede algo Señorita Candice?"- cuestiono una de las doncellas al notar su mutismo, sonriendo al percatarse de los nervios que la pequeña comenzaba a sentir ante lo que se avecinaba.
Era normal que una niña tan pequeña como ella se sintiera temerosa de una fiesta como aquella, tan solo cumplía siete años, y se lo estaban celebrando como si estuviera a punto de casarse, ¡Por Dios!, si ni siquiera habían niños, como se suponía que eso era una fiesta para una niña, resoplo un tanto molesta, si que eran unos ególatras los Nobles.
-*No se preocupe*- pronuncio al colocar su mano sobre su hombro-*Ya verá que cuando este allí*- señalo el salón-*sus padres estarán con usted, no tiene por qué temer*- comento la que se hallaba a su lado derecho.
-*Además es usted la homenajeada, todo cuanto haga será bien visto*- exclamo la de su izquierda con tono prepotente.
-*No digas esas cosas*-reclamo su compañera, Lucy era una buena chica, solo que a veces no comprendía el protocolo de la Aristocracia.
-"Damas y Caballeros…"-la serena pero demandante voz del Duque capto la atención no solo de los invitados sino también de Candy y sus doncellas, había llegado el momento indicado, su presentación estaba por empezar…
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
-"Damas y Caballeros…"- la excelsa figura del Duque se aprecio sobre el final de la colosal escalera doble, tapizada de rojo imperial, la música, el baile y el murmullo entre los invitados se apagaron al escucharle.
-*ante la honorable presencia de sus majestades*- se inclino respetuosamente en dirección de los nombrados, quienes al otro lado de la estancia sentados en sus tronos contemplando gustosos la fiesta-*Este día los he reunido con el firme propósito de presentarles a la siguiente sucesora del Ducado Lancaster*- David apretó con más fuerza su agarre en Rosaly, no le gustaba para nada ese título para su hija, menos cuando sabía de antemano que su padre era muy persuasivo, tal vez no había sido buena idea llevarla y permitir su presentación-*la encargada de continuar con el legado familiar, de velar por que esta siga sirviendo al Rey y al pueblo tan eficazmente como lo ha hecho hasta el día de hoy, mis queridos invitados tengo el placer más grande entre los placeres de presentarles…*-
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
Las piernas le temblaron, esas palabras eran su señal, debía bajar los escalones tal como su madre le enseño en tantas ocasiones los días anteriores, trago con fuerza al notar el silencio que acompaño la frase de su abuelo, eso le indicaba que todos esperaban por ella, apoyo sus manos en la amplia falda del delicado vestido rosa palo que portaba, y con el alma en vilo levanto esta para emprender su camino escalera abajo, rogándole a Dios que todo saliese bien, bueno que al menos no se tropezara…
La angelical imagen de su rizada cabellera al compas de sus cortos pero firmes pasos asentaban con mayor gloria su pequeña figura, el palpitar de su desenfrenado corazón se tornaba cada vez más rápido, más fuerte, pronto se escaparía de su pecho, más sus jades se mantenían fijos en el camino, suspiro al llegar a la unión de ambas escaleras y tal como lo práctico junto a su madre, se detuvo buscando la mirada de su abuelo, quien al ver su magnífico descenso le proporciono una orgullosa sonrisa.
-"A mi nieta Candice Marian"- expreso tratando de simular su emoción con su imponente tono de voz.
El estremecimiento que le causo escuchar su nombre fue tal que por unos segundos sus mejillas se tiñeron de un profundo roja, sin embargo la mano de su abuelo la trajo a la realidad, este había cogido una de las suyas ayudándola así a bajar los últimos escalones y aunque en su defecto, ella era muy diminuta a él no parecía importunarle-¨Lo has hecho bien¨- murmuro al tenerla a una altura adecuada gracias a los escalones.
A lo que Candy tan solo logro corresponder con una tímida pero hermosa sonrisa para luego ser conducida por su abuelo por entre el camino que la gente les formo a su paso, se vio conducida hasta el otro extremo del salón, en donde era esperada por los Monarcas.
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
Rosaly cerró los ojos por un instante, al ver a su hija sintió dicha y desdicha a la vez, los pequeños pasos de Candy resonaban en toda la estancia a causa del silencio que se apodero de ella al entrar la infante, su porte y fisonomía le abrirían muchas puertas, pero sería su corazón el que se ganaría a los dueños de estas, solo temía que en el proceso su hija se perdiera a si misma entre tanta puerta…
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
Las reglas eran muy calaras, "tan solo el patriarca de la Familia podía presentar al nuevo miembro ante los reyes", precisamente eso era lo que sucedería en esos momentos, David resoplo inquieto, se encontraba en uno de los tantos balcones especiales del "Salón The Roses" junto a Rosaly, su Tía, primo y otros parientes de la Familia, estos estaban hechos directamente para la Realeza, cuyos representantes apreciaban dicha Gala desde ellos, y por ser el Lancaster el segundo en línea de sucesión a la Corona Inglesa, su prestigio y magnificencia era mayor que el de los otros, los demás invitados apreciaban todo desde la parte baja del Salón.
La dulce y tersa mano de su esposa se ajusto a su masculina pero suave mano, brindándose apoyo, comprensión en aquellos momentos, Candy no sería de su propia sangre, más su amor por ella era tan grande, temían que fuese despreciada o que le dijesen algo hiriente, y ellos impotentes ahí, sin poder protegerla, la angustia presionaba sus pechos, conocían a la Aristocracia, sabían marchitar hasta el clavel mas resplandeciente…
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
El repique de las medallas que colgaban sobre la banda roja con bordes dorados del Duque y el suave sonido del tul al acariciar el brillante piso fue todo cuanto escucho durante aquella interminable caminata en que fue objeto de mil y un distintas miradas por parte de los presentes, su madre se lo advirtió , sus ojos debían estar al frente en todo el recorrido, que tonta fue al cometer el error de desobedecerla, ahora sus mejillas le quemaban y una densa pero fría capa de sudor cubría su frente, está casi segura que sus pecas resaltaban mucho más por lo pálida que se sentía.
Los pasos de su abuelo se detuvieron sin previo aviso tomándola por sorpresa, haciéndola detener el suyo de manera estrepitosa, algo que la dejo tambaleando frente a las escalinatas, agacho su cabeza, perturbada por su acción.
-Sin lugar a duda, vuestra nieta sabrá llevar al Ducado por buen camino- manifestó el Rey al levantarse de su trono y caminar hasta el Duque, el cual al igual que todos los presentes se inclino al ver su acción.
-*Se lo agradezco, su Majestad*- respondió levantado su rostro ante la señal del Rey.
-¨Debo felicitarle, la pequeña es preciosa¨- exclamo la Reina desde su trono.
Aun confusa por la circunstancia se apeno ante el comentario, una vocecita en su interior le pedía que corriese, más su razón le impedía moverse, no podía hablar, su madre se lo había dicho, "nada de hablar", así que tan solo atino a inclinarse delicadamente mientras que con sus manos elevaba levemente su vestido, esa era la forma que su madre le enseño debía agradecer las palabras de esas personas.
-*Muy bien educada*- pronuncio al contemplar el temple de la chiquilla-promete ser una refinada Dama- los halagos del Rey provocaron murmullos entre los invitados, se rumoraba que el mismito Monarca podría ser el padrino de la Señorita Lancaster.
-Pero basta ya de tanta palabrería- silencio aquello molestos susurros-Estamos reunidos para celebrar un cumpleaños, así que a festejar se ha dicho- y con ello la orquesta nuevamente comenzó a tocar siendo acompañada por los aplausos de los invitados.
Candy parpadeo desconcertada al ver como el paso por donde llegaron se cerraba, dando lugar a la pista de baile, sintiéndose aun más pequeña entre tanta gente, su angustiosa mirada viajo hasta su abuelo, quien se desaparecía por un corredor junto aquel hombre que antes había dado inicio otra vez al baile, abandonada así es como se sentía, desesperada trato de pasar entre la gente, pero al igual que las grandes murallas de la casa de su abuelo, imposibles de atravesar, inútil tratar de escalarlas, así se proyectaban las espaldas de aquellas personas, tuvo la necesidad de buscar a sus padres, es más el de gritarles para que fuesen por ella, sin embargo la petición de su madre de no hablar, la silencio, no debía desobedecerla dos veces, tapo su boca con sus pequeñas manos enfundadas en largos y blanquecinos guantes , giro su rostro hacia los tronos, donde minutos atrás aquella dama la había halagado, más estos se encontraban vacios, desorientada subió las gradas hasta los sillones, tal vez de ahí podría ver a sus padres…
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
-"¿LA VES?"-pregunto preocupada Rosaly, entre la multitud de personas que rodeaban a los danzantes.
-NO- contesto ofuscado, como se atrevía su padre a dejar a una criatura en un lugar así, máximo si le era desconocido.
-¡OH DAVID!-murmuro mortificada su mujer, desde el momento en que el Rey pidió que continuaran celebrando se lanzaron en busca de su hija, y tal como lo presintieron no llegaron a tiempo para rescatarla de la masa de gente que se agrupo en la pista de baile-¡A DE ESTAR MUY ASUSTADA!- Candy jamás había estado entre tantas personas.
-"NO TE PREOCUPES"-sujeto su mano para atravesar una barrera humana al frente de ellos-"LA ENCONTRAREMOS"-irónica situación la suya, siendo su hija la cumpleañera, está se veía perdida entre sus invitados y estos sin percatarse de nada.
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
Respiro con dificultad al abrirse paso entre las piernas de algunas personas, aturdida fijo su vista en su entorno, ¿Dónde estaba?, camino a paso lento entre las cortinas que se mecían con la suave brisa nocturna, un majestuoso jardín se hizo presente ante sus ojos, las gradas de un gris oscuro a ambos lados de ella le tranquilizaron, estaba en el patio trasero de la segunda Casa de su abuelito, días antes este la llevo a conocerla, inhalo más serena, examino el lugar, el sitio estaba perfecto para descansar, "cuando las cosas ahí adentro se calmen un poco entrare", pensó feliz ante su decisión.
Se apoyo a uno de los tantos pilares de la pequeña estancia, contemplando gustosa la hermosa Luna llena que repartía su resplandor entre las tantas estrellas del cielo, todas brillando con tanta naturalidad, se veía aliviada con su hallazgo-Seguro mami y papi me están buscando- dijo al enfocar sus esmeraldas sobre los reflejos de una pequeñita estrella-¿Qué estarán haciendo la Señorita Pony y la Hermana María?-divago su mente al ver los rostros de su queridas madres, pues aun las amaba como tales, aunque ya tuviera una propia-"Anni"- que sería de su tierna hermana, también estaría celebrando su cumpleaños o habría cambiado hasta el día en que las encontraron, para olvidarse que era adoptada.
Concentrada se hallaba en su pasado cuando un sonido de pasos cada vez más cerca de ella la saco de su meditación, siempre le tuvo miedo a la oscuridad, y ahora que se daba cuenta el lugar donde se hallaba estaba lo suficiente oscuro para su gusto, que distraída fue al no darse cuenta antes.
*-*Se supone que la Festejada debería estar allá adentro*- * murmuro una aterciopelada voz tras ella.
Si bien en un principio el pánico recorrió sus entrañas la agradable voz logro que se armara de valor para voltearse, pestaño unas cuantas veces para visualizar mejor a dicha persona, y en cuanto sus ojos se acostumbraron a la luz proveniente del salón, diviso la imagen de un chico más alto que ella de impresionantes orbes color miel en contraste con su larga cabellera rubia y su piel blanco marfil, le hicieron pensar que una de las muchas estatuas del lugar le estaban hablando, cuanta perfección estilaba aquel joven frente a ella, la pena la embargo, acomodando por instinto uno de sus rizos tras su ojera, tratando de disimular su rubor*-*Me asuste entre tanta gente*-* se excuso, algo le decía que era lo que debía hacer.
¨-¨Te entiendo a mí tampoco me agrada estar entre tanta gente¨-¨comento el jovencito al ladear su rostro, sonriendo de forma fantasmal.
Aquello impresiono a Candy, viéndose envuelta ante el misticismo que su personalidad reflejaba, lo estudio por unos segundos, no se parecía ni a su "Príncipe", ni a "Corazón del Amanecer", nombre con que llamo al niño que conoció en el barco y a quien desagradecidamente no le pregunto su nombre, así que al convertirse en el nuevo dueño de su conejito había decidido decirle así,pestaño, era mayor que ella cuanto no podría decirlo, pero sin duda lo era, sería uno de los invitados a su cumpleaños, sonrío con tan solo imaginarlo.
"-"Sonriendo te ves mucho más bonita"-"
La frase la paralizo, las mismas palabras de su "Príncipe" o_o –¿como has dicho?- o_o
*o*-Que tu sonrisa es muy bonita-*o*reafirmo el apuesto jovencito al ver el escarlata cubrir las tersas mejillas de aquella pecosa niña.
Que decir ante su respuesta, para que pregunto si se quedaría muda, bajo su mirada sumamente apenada, que le pasaba, que era ese revoloteo que inundaba sus sentidos.
^_^-Toma- ^_^ dijo al extender su mano frente a ella.
Candy elevo su mirada un poco para toparse con la flor más bella que sus ojos habían visto, la rara forma de su pétalos la hipnotizo, el extravagante color capto su atención, y su agradable aroma se le impregno, no nunca antes vio algo igual, ni la hermosa Rosa Heráldica se le comparaba o/o- ¿Para mí?- o/o cuestiono al tomarla ente sus manos.
˃˽˂-Si- ˃˽˂por la expresión de la niña, sabía que su presente le gustaba o˾o- Que bueno que te gusta- o˾o sintiéndose hechizado por tan sublimes gestos, la pequeña era un ramillete de flores Frescas, de fragancias sin iguales, que le envolvieron mágicamente entorno a ella, se ruborizo levente, jamás antes una niña le provoco tal sensación.
-¡CANDY!-la angustiada voz de Rosaly retumbo con fuerza a su alrededor, sacándola del encantador momento.
Aparto su mirada de tan rara flor y busco con ella la figura del dueño de tan deslumbrante regalo, sin embargo se desconcertó al verse sola, ¿Habría sido su imaginación?, sobo su obsequio, no todo había sido tan real.
-¡CANDY!- volvió a llamar su madre al pararse frente a ella –hija ¿Qué sucede?- pregunto alarmada al ver que esta no le contestaba.
-Nada mami- pronuncio al girarse, sintiendo como aquella natural brisa otoñal acariciaba con devoción sus mejillas, cerro sus ojos este sería otro hermoso recuerdo para su vida.
-Candy ¿Y esa Orquídea?-
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
LAMENTO LA TARDANZA, PERO COMO PODRAN DARSE CUENTA EL CAPI SE TRATA DE UNA FIESTA, ASI QUE ME DIJE DEBES PONERLO CERCA DE AÑO NUEVO, PARA QUE TENGAMOS ALGO QUE CELEBRAR APARTE DEL NUEVO AÑO, ASI QUE ESPERO UN FELIZ CUMPLEAÑOS PARA CANDY DE PARTE DE USTEDES, Y QUE DICEN SOBRE LA PRESENTACION DE LA POBRECITA, YO ESTOY SEGURA QUE ME HUBIERA DESMAYADO ANTES DE PODER ATRAVEZAR EL SALON, PERO CONOCIENDO A CANDY, ESA NIÑA SE LAS SABE INGENIENAR, Y PARA TODAS AQUELLAS QUE QUIERAN MATARME POR EL CHICO DE LA ORQUIDEA, ANTES QUE LO HAGAN,-¡CONFIEN EN MI! XD, CREANME QUE LA INTEGRACION DE ESTE CHICO HARA SUMAMENTE INTERESANTE LA HISTORIA T_T...
¿SEAN DADO CUENTA QUE LLEVAMOS OCHENTA Y SIETE REVIWS?, BIEN ESTUVE HACIENDO CALCULOS Y PUES TAN SOLO NOS HACEN FALTA 13 REVIWS PARA LLEGAR AL CIEN, ASI QUE POR MOTIVOS FESTIVOS SI LLEGAMOS A LOS CIEN ANTES DE LAS 12 HORAS DEL 31 DE DICIEMBRE, SUBIRE EL SIGUIENTE CAPI, ¡QUE ESTA PARA JALARSE LOS PELOS! Y SI POR ALGUNA RAZON NOS PASAMOS EL SIGUIENTE CAPI TAMBIEN SE IRA CORRIDO, QUE DICEN NO ESTA BONITA LA PROMOCION, PUES SI LES GUSTA APROVECHENLA, QUE NO ES DE TODOS LOS DIAS, BIEN CHICAS ESPERO SU PARTICIPACION *o*++++++++++++
HASTA LA PROXIMA SE DESPIDE Kaolinet...
