-"Lo que hablan los personajes"-
"Aquí algunos pensamientos"
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¿Novio o empleado?
¿Cómo sería si en vez de una empleada tienes a un joven guapo sirviéndote¿Y si lo debes hacer pasar por tu novio? Las cosas se complican, y salen a flote nuevos sentimientos... InuxKag
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.Miró de reojo al apuesto joven, y se sonrojó de inmediato. Eso de fingir ser novia de alguien como él, la iba a torturar realmente.
Mientras tanto, el muchacho pensaba en lo que antes había sucedido. Se había descontrolado, acercándose demasiado a Kagome con la intención de ¿besarla?. Se estaba confundiendo, él no actuaba así con las chicas¡menos con una con aquel carácter!
¿Qué era lo qué estaba sucediendo en ambos? No tenían tiempo para averiguarlo, debían ponerse de acuerdo para asistir a la cita sin levantar sospechas.
Capítulo 5Cuando esos brazos rodearon su cintura, apegándola a su varonil y bien formado cuerpo, Kagome se vio obligada a mirarlo a los ojos. Nerviosa por la cercanía, pero con una extraña sensación en su estómago, se armó de valor para mirarlo, y así, encararlo. Al hacerlo se quedó sin aliento al ver la expresión que había en el rostro de Inuyasha. Él la miraba con demasiada ternura, sus ojos brillaban de manera que no había visto nunca, y sus labios entreabiertos le hacían entender lo que se avecinaba.
Se acercó a ella de pronto, depositando sus labios sobre los de Kagome. Ella, sin saber que hacer, solo se quedo inmóvil mientras su mente procesaba todo lo que estaba ocurriendo. Esperó unos segundos, y respondió aquel tan inesperado pero anhelado beso.
Los labios de Inuyasha eran suaves... muy suaves. Kagome trataba de hacer lo mejor posible para apasionar el beso, sin embargo Inuyasha no respondía.
Abrió un poco los ojos, y la oscuridad que antes veía era ahora reemplazada por una cálida luz que se asomaba por su ventana. Después de acostumbrarse a los rayos del sol, se dio cuenta de que estaba abrazada con su almohada.
"¡Sueños estúpidos!"
Kagome frunció el ceño, y lanzó su almohada lo mas lejos que pudo. ¡Era tercera vez que soñaba algo así! Desde que Inuyasha estuvo a punto de besarla en el sillón de la sala, ella estaba pensando demasiado en él.
Pero era normal ¿no? Si alguien te abraza así, e intenta besarse... es normal hacerse un poco de ilusión.
Kagome abrazó sus sábanas, hundiendo el rostro en ellas. Ya había pasado más de una semana desde la llegada de Inuyasha, y cada día se sentía mas confundida por él.
Era sábado, el día de la cita al fin había llegado. ¡Y ella estaba tan nerviosa por eso! Aunque Inuyasha no le estaba dando mucha importancia al asunto, como siempre...
Se levantó de un salto, y se fue directo al baño para ducharse y despejar esas ideas tan extrañas que estaba teniendo con su empleado. No quería que él se diera cuenta de lo nerviosa que estaba, además no debería sentirse así.
Todos los días de la semana estuvieron poniéndose de acuerdo para que sus amigos no descubrieran que no eran novios cuando asistieran a la cita. Donde se habían conocido, desde cuando eran novios, hasta el tiempo en que solían verse había estado en tema, y lo habían preparado muy bien.
"Eso espero" - pensó la chica introduciéndose en la ducha.
Mientras tanto, Inuyasha estaba en la cocina de la mansión. Esta era más pequeña que las demás habitaciones, pero aún así no dejaba de ser grande y espaciosa. Tenía todo lo necesario; un refrigerador en una esquina, un mueble grande en toda una pared, donde encima estaba el microondas y todo lo necesario para poder cocinar. Las paredes estaban cubiertas por un tapiz de color blanco, con unas pequeñas rosas decorándolo. Justo en medio del lugar, una pequeña mesa servía para facilitar cuando se cocinara, y en la esquina más lejana de la puerta, había una pequeña cocina con horno, y al lado un infaltable lavaplatos.
Esto se veía como algo pequeño delante de todos los lujos de la casa, y mas para Inuyasha que no estaba acostumbrado a eso.
Por insistencia de Kagome, el chico había tenido que ponerse un ridículo delantal blanco cuando estuviera cocinando. Así que ahí se encontraba, cocinando su infaltable desayuno, que por cierto era lo único para lo cual entraba a la cocina, ya que del almuerzo y cena se encargaba Kagome.
La chica apareció de pronto en la cocina, vestía una falda corta negra, y una blusa algo descotada color violeta.
-"Buenos días, Inuyasha "- exclamó contenta. Estaba disimulando muy bien su nerviosismo.
-" ¡Feh! "- Inuyasha le dio la espalda. Primero porque no quería que ella lo viese tan ridículo, y segundo porque sentía que sus mejillas estaban ardiendo de pronto.
-" Nee, Inuyasha, no seas tan descortés"- Exclamo ofendida la chica de pelo azabache. Se sentó en una de las sillas que acompañaban a la mesa del centro, y se sirvió su desayuno.
Inuyasha vestía, como siempre, unos pantalones negros y una camisa blanca con los primeros botones desabrochados. No le habían impuesto ningún vestuario, pero optó por vestirse así de todas formas, además le era cómodo cuando hacia el aseo de la casa.
Y así era, Inuyasha hacia todo el aseo de la casa, con el ceño fruncido la mayoría de las veces, pero hacía muy bien su trabajo. Kagome jamás le había visto hacerlo, siempre que llegaba a casa de vuelta de su universidad encontraba todo extrañamente ordenado y limpio. ¿De donde sacaba tiempo el chico para realizar su trabajo y estudiar a la vez? En realidad no lo sabía.
-"Hoy es el día"- Dijo Inuyasha de pronto. Sus mejillas al fin habían vuelto a la normalidad, y se sentó delante de la chica para iniciar una conversación.
Kagome solo bajó la mirada y siguió con su tarea de comer su desayuno. Mientras lo hacia trataba de evitar la mirada de Inuyasha. ¡Solo con mirarla la ponía nerviosa¿Qué haría en la cita?
-"No vayas a estropearlo, no nos conviene a ninguno de los dos "- Dijo Inuyasha dándole una mirada acusadora. Sostuvo su rostro con ambas manos, apoyando sus codos en la mesa.
-"Ya se, deja de repetírmelo"- Le respondió Kagome molesta. Ya estaba muy nerviosa como para que Inuyasha la pusiera aún más.
-"Bien, repasemos"-Inuyasha suspiró –"¿Dónde nos conocimos?"- Preguntó con tono aburrido.
-"En mi universidad, fuiste a hacer una encuesta, y por casualidad yo la respondí "- Terminó de decir Kagome. Esa respuesta era demasiado estúpida según ella, pero no quería decírselo a Inuyasha, ya habían peleado bastante los últimos días.
-"¿Y hace cuánto fue eso?"- Prosiguió Inuyasha
-"hace un mes aproximadamente"- Le respondió la chica. –" Nos gustamos, salimos unos días y nos hicimos novios"- Terminó de decir ya cansada de responder todos los días lo mismo.
-"Vale, vale"- dijo Inuyasha tras un suspiró –" Miroku es de mente rápida, solo ten cuidado con él"- Dicho esto, el chico se levantó de la mesa y salió de la cocina.
De eso era lo único que hablaban. No eran amigos, no se conocían mas allá de lo que debían aparentar, no conversaban con fluidez, y lo mas importante, no paraban de pelear.
Y a Kagome eso le dolía. Extrañamente le dolía.
Momentos mas tarde, cada uno se encontraba en su habitación, arreglándose para asistir a la cita. Ésta consistía en una ida al cine, y luego una cena para los cuatro. Sonaba algo simple, pero Kagome e Inuyasha estaban seguros que sería una larga tarde. Muy larga, para su gusto.
Dos golpes secos sonaron desde el otro lado de la puerta. –"¿Ya estas lista?"- Dijo la inconfundible voz de Inuyasha.
"Nee¡pero que impaciente!"
Pero Kagome sabía que se estaba tardando demasiado en salir. Y era que, no sabía como vestirse para la ocasión. Era su primera cita, por lo que debía vestirse bien ¿no? Lo malo del asunto era que talvez Inuyasha no pensara igual que ella, y eso la ponía en un lío.
Finalmente –y para alivio de Inuyasha- optó por algo sencillo. Se puso un vestido de color lila, con algunos lazos morados decorando el cuello y mangas. Estas eran largas, tapaban por completo las manos de Kagome. De la cintura para abajo, el vestido era con pliegues, llegándole un poco mas arriba de las rodillas.
Para no demorar más, solo se puso un collar plateado que combinaba con su vestido, y salió donde su novio la esperaba.
-"Ya estoy lista"- Dijo ella para calmarlo.
-"Te demoras mucho mujer"-
Inuyasha aún no la miraba, y cuando lo hizo nuevamente se sonrojó, y esta vez no pudo esconderse de la mirada de Kagome, le había descubierto. Y es que se veía hermosa, con un vestido tan sencillo y solo un collarcito, seguía siendo muy hermosa.
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-"Hola Kagome"- Dijo Sango entusiasmada –" Por momentos creí que no vendrían.
-"Hola Sango, Miroku"- le respondió Kagome levantando una mano en señal de saludo.
Ya estaban en el cine, y luego de los correspondientes saludos y algunos elogios para las chicas, Inuyasha y Miroku se fueron a comprar las entradas porque no querían ver una película de amor o algo de chicas. Mientras tanto, Kagome y Sango pidieron algo de comer y los esperaron sentadas.
Sango vestía con una blusa rosada algo ajustada, y una falda azul que le dejaba ver un poco mas arriba de las rodillas. Generalmente Sango se amarraba el pelo en una cola alta, pero esta vez lo llevaba suelto, y se veía realmente hermosa así.
-"Miroku insistió en venir Kagome"- le dijo Sango a la chica de pelo negro, porque la encontraba un poco nerviosa.
-"No te preocupes Sango, todo esta bien"- Dicho esto, se le salió una pequeña risita que solo sirvió para demostrar más su nervios.
Después de un rato, y por suerte para Kagome, los muchachos volvieron con entradas en mano, cada uno tomó por el brazo a su novia, y se fueron directo a la sala de cine porque la película estaba a punto de empezar.
Se sentaron en el medio del lugar, tenían algunas palomitas de maíz y unas bebidas para cada uno. Inuyasha se sentó junto a Kagome, y Sango junto a Miroku, pero este último quedó al lado de Inuyasha a propósito para poder molestarlo.
-"Oye Inuyasha"- Dijo el ojiazul
-"Qué quieres"- respondió Inuyasha en tono bajo, la película ya estaba empezando.
-"Supongo que aprovecharas el momento para besar a Kagome ¿no?"- Miroku le mostró una sonrisa pícara..
Genial, Miroku solo iba a molestarlo. Si no besaba a Kagome seguiría insistiendo durante toda la película, y de seguro durante mucho tiempo.
Estaba en la obligación de besarla ¿no?. Inuyasha dio una sonrisa para si mismo, aunque sonara malicioso estaba contento de encontrar una excusa para besar a su supuesta novia.
-"claro que si, Miroku"- Dijo en tono mas fuerte olvidando que todos estaban en silencio
-"¿Si qué?"- le preguntó inocentemente Kagome
El chico se sonrojó de inmediato
–" no nada"- le respondió sin mirarla.
Todo estaba oscuro, las imágenes en la pantalla gigante que estaba delante de ellos aparecieron de pronto, mostrando sinopsis de diferentes peliculas. Mientras tanto, Miroku y Sango se habían abrazado, dispuestos a ver la película en esa pose, como una pareja normal. Cuando los otros dos chicos se percataron de eso, Inuyasha paso su brazo detrás de Kagome, y puso su mano en su hombro. Ella, en respuesta, apoyó su cabeza en el hombro de Inuyasha, y así parecían una pareja normal. Claro, ambos estaban sonrojados, pero por lo demás eran una pareja muy normal.
Las sinopsis terminaron, dejando ver el título de la película.
FREDDY V/S JASON
"¡¿Película de terror?!"
Kagome se paralizó, a ella NO le gustaban las películas de terror¡precisamente porque daban miedo!. Su primera cita empezaba muy mal, sin contar que estaba muy sonrojada por la pose que tenía con Inuyasha. Aunque no le molestara, la ponía nerviosa.
-"¿te pasa algo?"- le preguntó Inuyasha cerca de su oído, en un susurro.
-"na.nada"- respondió Kagome
El chico sonrió de pronto. Su querida novia estaba nerviosa, y lo más probable era que él era la razón.
-"¿seguro que no te pasa nada?"- le preguntó coquetamente para ponerla más nerviosa. Le gustaba ver a Kagome sonrojada, y no dejaría pasar la oportunidad de ser el causante de eso (aunque lo era generalmente..)
Kagome se armó de valor, si no quería demostrar que ese chico la ponía nerviosa, pues le contestaría de tal forma para que no se diera cuenta.
-"Sucede que.."- dijo en tono bajo –" que no me gustan las películas de terror, Inuyasha."-
Ambos hablaban bajo, solo ellos podían oírse.
-"Cobarde"- dijo Inuyasha solo para molestarla
-"¡No es eso!"- respondió Kagome ofendida, conteniéndose de no hablar muy fuerte.
-"Eres una cobarde"- Prosiguió Inuyasha, mientras tramaba un pequeño plan.
-"¡No lo soy!-" Kagome estaba perdiendo la paciencia.
-"Entonces...Bésame"-
Kagome se quedó en silencio tras escuchar sus palabras. ¿le había pedido que lo besara? Quizás estaba soñando, e Inuyasha pronto se transformaría en su almohada. Frunció el ceño al pensar en eso ¡Otra vez esos estúpidos sueños!
Antes de seguir en sus pensamientos, Inuyasha la atrajo hacia sí, y quedaron a escasos centímetros el uno del otro. Él estaba serio, seguro de lo que estaba haciendo. En cambio Kagome lo miraba temerosa, creyendo que en cualquier momento la imagen de Inuyasha se transformaría en su almohada.
Inuyasha se acercó más a Kagome, y rozó sus labios con los de ella. De nuevo sintieron la misma sensación que días atrás ,como una pequeña electricidad recorriéndolos. Instintivamente Kagome cerró los ojos, quedando a merced del chico.
Inuyasha cortó la distancia que había entre ellos, y besó a Kagome de manera dulce, esperando una reacción de ella. La chica entreabrió los labios, invitándolo a besarla mas apasionadamente, para que se conocieran mejor. Sin hacerla esperar, Inuyasha introdujo su lengua en la boca de Kagome, apasionando el beso, examinando cada rincón de su boca. Jugaron un momento con sus lenguas, olvidándose incluso de donde estaban.
Después de unos cuantos segundos, ambos se separaron lentamente, mirándose a los ojos y sonriendo. ¡Se habían besado! Y Kagome se sentía muy feliz de que esta vez no fuera un sueño.
Inuyasha se sonrojó completamente y esquivó la mirada de Kagome. ¡Se había dejado llevar de nuevo¡Y esta vez si la había besado¿qué era lo que le pasaba?
-"¿Inuyasha?"- Preguntó Kagome, y al no recibir una respuesta continuó hablando –" ¿Porqué me besaste?"-
O no, Inuyasha no sabía que responderle. Su orgullo le decía que no debía decirle la verdad, después de todo su noviazgo era una farsa.
-"Porque..."- dijo buscando las palabras -"No quería levantar sospechas a Miroku"- le respondió apenado, cerca del oído de Kagome.
Y ella, sin esperar un segundo, levantó su mano y le plantó una cachetada. Inuyasha la miró tocándose la mejilla, viendo que Kagome fruncía el ceño a más no poder y se levantaba de pronto.
-"Oye espera"- dijo él tomándole el brazo
-"¡No me toques!"- respondió Kagome y luego de soltarse de Inuyasha, salió de la sala ofendida.
Sango y Miroku –y además de muchos otros espectadores- los miraban con curiosidad, sin saber que había ocurrido.
Inuyasha se levantó de su asiento y siguió a Kagome, mientras que Miroku esbozaba una gran sonrisa creyendo entender todo.
Continuará
¿Miroku se habrá dado cuenta de todo¿Y qué hará Inuyasha para remediar lo que hizo?
Oops Inuyasha, como se te ocurre decirle eso a Kagome –w-U baka! Bueno hice este cap un poquito mas largo que el anterior, espero que les haya gustado, lo prometido es deuda! XD besito, aunque lástima que Inuyasha la fregó...
Siento decirlo, y realmente lo siento, pero no podré responder mas rewiev que me dejen. Para mí es en realidad una lástima, pero no sabía que no estaba permitido en Fanfiction, incluso esto podría hacer que eliminen mi trabajo, según acabo de entender.
Agradezco a todos sus rewiev!
Bueno, si tienes sugerencias, ánimos, tomatazos o algo así, no dudes en dejarme rewiev XD muchas gracias a todos los que leen mi fic.
Nos vemos en el siguiente capitulo
Namárië
