GRACIAS POR SER TAN MAGNIFICAS LECTORAS, LES DESEO LO MEJOR Y ESPERO QUE DISFRUTEN DE LA LECTURA...
DECLAIMER: NINGUNO DE LOS PERSONAJES DE CANDY CANDY ME PERTENCEN, SIMPLEMENTE FANTASEO CON ELLOS...
CORAZON DEL AMANCECER
CAPITULO XIII
El pastizal verde que se mecía con suavidad alrededor del sendero por el que corría se agito con su rapidez, iba feliz, alegre a aquel rinconcito donde siempre escribía, tenía prisa por plasmar todo lo que su cabeza estaba pidiéndole.
Llego hasta un frondoso árbol que se ensanchaba con grandes y largas ramas, su forma la de un esponjoso hongo verde y tronco café, se sentó despreocupadamente en un pequeño espacio que se formaba entre las raíces y la tierra bajo el árbol, ahí la sombra le brindaba frescura y los tenues rayitos que se filtraban por las hojas le daban la iluminación perfecta para escribir a sus anchas, se acomodo buscando la posición correcta para iniciar su tarea, y cuando la encontró coloco su libreta sobre sus piernas utilizándolas como soporte…
23 de julio de 1907
"Queridas Señorita Pony y Hermana María":
Estoy tan feliz, y el ambiente en la Villa empieza a cambiar, pronto comenzará la época de cosecha, una de las temporadas más lindas del año para mí, esta vez estoy tan contenta que si pudieran verme, seguramente me reprenderían por ser tan escandalosa, pero es que aun no puedo creer que mi padre me haiga dado permiso, después de rogarle tanto he obtenido su consentimiento, ¿Cómo se preguntarán?, verán luego de la visita que les hicimos hace dos semanas, tan lindo el domingo que compartimos…
Suspiro, evocando ese día, había sido grandioso, sus padres y sus madres juntos, ya antes lo habían hecho, sus visitas al Hogar de Pony si bien no eran constantes lo eran mensuales y aquel domingo se convirtió en uno de los más bellos, pues ante sus ojos uno de los pequeños fue adoptado, un maravilloso acontecimiento que ella tuvo la dicha de poder ver, sonriente regreso a la realidad, seguiría disfrutando después de sus recuerdos, ahora debía concentrarse en su carta.
Como les decía ese día fue emocionantemente bello, pero también productivo, ¿Por qué productivo?, bueno les diré, la negativa de mi padre respecto a que participara en el concurso anula de recolección de manzanas era rotunda, según él por ser peligrosa y poco ortodoxa para una señorita como yo, más con esfuerzo, paciencia y determinación logre hacerle entender que yo podría, desde diciembre inicie mi labor de convencimiento, pero hasta ese domingo mis avances fueron pocos, al salir del Hogar decidí iniciar mi usual platica sobre la cosecha, mi padre sonrío, como lo hace siempre que empiezo con mi recital de por qué podría ganar el concurso sin esfuerzo alguno, sin embargo esta vez note algo que no había pasado hasta entonces, mi madre con dulzura sujeto su mano y le hizo escucharme sin interrupción alguna, percibí que se esforzaba por rebatir mis bien estudiados argumentos sobre mis oportunidades de escalar y corta tantas manzanas como pudiese, cada que intentaba hacerlo mi madre le daba un suave apretón callándolo con ello, sonreí al ver que al fin lograba su atención y el apoyo de mama, después de algunos minutos termine de exponerle mi propuesta, tal como James me enseño a hacerlo, pues según él toda distinguida Señorita debe ser una habilidosa oradora, pobre si hubiese sabido que le pedí que me instruyera en ello para convencer a papá de algo que él mismo desaprobaba, me causa gracia, eso sí queda entre nosotras lo que he dicho.
Bueno como les decía, papá guardo silencio unos segundos luego de que termine de hablar y mama solo nos observo, tengo que admitir que me sudaban las manos y me temblaban las piernas, tal vez lo más lógico es que fuera a causa del trote del carruaje y el calor del día, pero mis nervios me estaban traicionando, casi sentía que las palabra que brotaría de su labios como otras veces seria la misma de siempre "No", y eso me asustaba, aunque como les dije antes, esta vez si me escucho por completo, cerró los ojos y exhalo, yo vi cada movimiento escudillando que no formase ese habitual gesto negativo para todo lo que a él parecía peligro para mi, mamá dice que es demasiado protector conmigo, pero ya la conocen, aun recuerdo claramente la primera vez que me vio arriba de un árbol, pego un grito aterrador y armo un escándalo entre los trabajadores del manzanal para que me bajasen, todavía ahora sigue algo renuente a que escale arboles, y ante todo eso sigue siendo más compresiva que papá en estas cosas, pues ahora me lo permite, eso sí debe siempre estar conmigo Roger, sí él no está yo no me subo…
Escribía con franqueza, escasa veces lo hacía sin que él no estuviera con ella, Roger el hijo mayor del Señor Malcom el capataz de la Villa, era su cómplice en todo cuanto hiciera, escabullirse por las tardes para ir al rio, buscar nidos de conejos, escaparse de sus horas de practica musical, y lo que más disfrutaba trepar arboles, Roger era tan bueno como ella en eso, siendo esa la principal razón de su deseo por participar en el concurso, debía ganarle al presumido de su amigo, sino aquel sería el tercer año en que este se coronaba como campeón, pues no había nadie que le hiciese competencia.
Levanto su vista hacia el cielo verde con destellos coloridos, el trino de las aves que alborotadas jugaban entre las ramas, los pajaritos estaban tan felices como ella.
El punto es que después de un largo silencio de su parte, me sonrío diciéndome "Lo pensare", aquellas dos palabras terminaron de iluminar mi día, antes nunca las dijo, es más creo que ni lo pensaba, el que ahora lo hiciera me estaba dando la esperanza de un posible "Si", mama asintió complacida y después de ello decidí no seguir con el tema, lo dejaría descansar, al menos por ese día, ustedes me conocen no me gusta hostigar, eso si no deje que de recordarle desde entonces que "lo pensaría", y por fin hoy, si hoy, mi padre me dio la respuesta tan esperada, PUEDO PARTICIPAR , seré parte del primer corte de manzanas que la Villa Lancaster hace al año, como apertura a la temporada de manzanas, no como espectadora, como lo he sido en estos tres años, esta vez seré una de las participantes y daré mi mejor esfuerzo para ganar, papá dice que será la primera y última vez que lo hare, eso lo veremos, ya más adelante me ocupare de convencerlo, lo importante es que en esta ocasión lo hare, y por eso les he pedido a mis padres que ustedes estén presentes y han dicho que si.
Así que en dos semanas alguien ira a traerlas, no hay escusa que valga la para que no vengan, puesto que la ayuda que tienen ahora se los permite, por lo tanto les pido, vengan y apóyenme en esta aventura…
Suspiro memorando como desde hacía dos años sus padres respaldaban económicamente el Hogar logrando que este pudiese apoyar a más niños, ampliar sus instalaciones y contratar personal para ayudarlas con todo, por eso que ellas se ausentaran unos días no provocaba ningún problema al Hogar.
Si rogaba por su presencia, era por que quería compartir con ellas esa dicha que sentía por permitírsele entrar al evento, según ella, el más bonito que se realizaba "La primera recolección de Manzana", llamada así, por que son las primeras manzanas que se cortan luego de una larga jornada de trabajo para mantener sana la flor y el fruto del manzano, "Lido", la cual por su delicioso sabor y su frescura se vende sin problema alguno.
Una placentera brisa veraniega soplo causando que las hojas del árbol cayesen con la misma lentitud que lo hacen los copos de nieve en invierno, el agradable contraste entre el calor y el frio que reinaba en Lakewood era fascinante, sacudió su corto vestido y enderezo sus botas al levantarse, un juguetón destello de luz cegó su mirada, seguramente serian más de las doce del medio día, regresaría antes que todos se diesen cuenta de su desaparición, corrió de regreso provocando que las aves escondidas entre las yerbas emprendieran vuelo, la enorme extensión de tierra de que eran dueños los Lancaster se caracterizaba de hermosas planicies, resplandecientes bosques, verdes praderas y primorosas colinas, cada uno de esos parajes lindaban alrededor de la Mansión, lo demás había sido utilizado para el sembradío de Manzanas, fue normalizando su paso al pasar a un la del invernadero de su abuela, la primera vez que lo contemplo quedo prendada de tan maravillosa estructura, con techos en forma de cúpula y paredes de vidrio, todo al más puro estilo victoriano, que imperturbable se alzaba frente a una laguna, "Demeter" resguardaba en su interior un sinfín de flores, de diversos tamaños, especies y colores, pro había una en particular que tenía su propio espacio.
La Orquídea de singular diseño era la favorita de su abuela, dentro de la Casa se podía apreciar muchos cuadros pintados por ella con estas flores como tema central, apretó su libreta a su pecho también sentía algo muy especial por esas lindas creaciones de Dios, continuo su suave andar, estaba cerca de su casa, lo mejor era llegar relajada, por la tarde regresaría ahí, como ayudante del Señor Henry, y le apreciaría con mayor gusto.
Pero al estar unos cuantos centímetros cerca de la puerta trasera que permitía el paso a la cocina visualizo una figura que sentada en un tronco removía con sus pies la tierra, estaba desesperado –"Roger"- entono al pararse frente a él.
El jovencito de cabello negro y ojos el mismo color levanto su rostro en la dirección en que provenía el llamado-"Hasta que apareces"- se irguió, sus botines fueron cubiertos por su pantalón de lona azul y acomodo su camisa vaquera.
-"¿Qué te pasa?"- no solo estaba desesperado, tan bien estaba enojado, más bien irritado-"tienes cara de haber arreado tú solo las vacas"- comento con diversión.
-"¿Qué pasa?"- ironizo ladeando el rostro y quitándose el sombrero –"Pasa que la Señora Amelia a estado buscándote y como yo no he sabido decirle en dónde estabas me ha mantenido cautivo en este tronco, lo que significa que no he ido a casa, donde seguramente mamá me estará esperando lista para castigarme"-
La sorpresa dibujada en el rostro de Candy se transformo en sonoras carcajadas para el asombro de Roger, quien se cruzo de brazos muy molesto-"Claro ríete, como a la Señorita jamás la retan"- murmuro sentándose.
Candy tapo su boca con su mano y la otra la coloco en su estomago, al ritmo en que iban sus risas, pronto le dolería la barriga, su libreta se estrello contra su vestido de franjas rojas y blancas, los bucles dorados se movieron sobre su amapolado rostro, que con candidez fruncía su pecosa nariz y estiraban sus mejillas todo, todo en ella era infinito regocijo, una dulce y esplendida década se manifestaban en su ser, la chiquilla comenzaba a desplegar su belleza.
Aun con los brazos cruzados en su pecho Roger guardaba silencio, esperando que dejase de reír, ya se las cobraría más tarde, analizo a la niña ante él, con tan solo diez años esa muchachita destilaba una vital alegría contagiosa para cualquiera, muchas de sus ocurrencias siempre terminaban en reprimendas para él, pero en ninguna se arrepentía haber participado, todas eran ingeniosas, divertidas y jamás causaban daño a nadie, excepto por su orejas, que eran el punto fijo para que su madre lo amonestara, en fin no tenía una mala compañera de juegos, solo una incorregible "revoltosa"- "Fue suficiente o tengo que esperar más"- su tono sarcástico fue palpable.
Candy limpio las lagrimas de sus pestañas, en señal de que terminaría su mofa hacía él, -"Lo siento"- susurro a medias, apenas conteniendo el brote de risa que emergía de su rosada boca.
Los profundos ojos del azabache rodaron, sabiendo que volvería a reírse, lo mejor sería callar, y así ante las imparables risotadas de Candy pudo notar como una libreta se arrugaba entre su mano y el vestido-"Hey, arrugaras lo que llevas ahí"-señalo las hojas desencajadas de la libreta.
Y extrañamente Candy paro de reír, con el rostro perplejo al examinar lo que su desenfreno había causado, iniciando a plancharlas con sumo cuidado para regresarlas a su estado, y esta vez fueron sus acciones las que causaron la burla de su amigo, quien al ver la frustración en su cara no lo soporto y empezó a reír.
Fue el turno de Candy de sentir molestia por ser el blanco de burla, aparto su vista de él y la enfoco en las hojas que apenas logro salvar, el ajado papel aun en su estado era legible, no tenía tiempo para repetirlo, pues si quería que llegará a manos de sus madres a tiempo tenía que enviarla ya-¨Para¨- atino a decir apenada.
Roger paso su pulgar por la punta de su nariz, al inigualable estilo de un vaquero, marca que lo distinguía como un chico de actitud seria ante el llamado de una dama, aunque esta fuese muy revoltosa- ¿Qué sucede?- la angustia de la pequeña lo restringió de volverse a reír por ver sus vanos intentos de alizar el papel entre sus manos.
-"Tengo que enviar esta carta"- informo doblando las hojas arrancadas de la libreta-"Debe llegar al Hogar lo antes posible"- detallo con seriedad-"necesito una respuesta"- aunque ella sabía que sus madres no la defraudarían .
El chico estudio cuidadosamente sus palabras, para luego hacerlo con su brazo que estirado sujetaba la carta, y un clic en su cabeza, acaso le estaba pidiendo que lo hiciese él-"¡NO!"- exclamo volteándose en busca de su caballo.
-"Por favor Roger"- suplico antes de que escapara de su vista-"Tú puedes, con ¨Aldebarán¨ llegaras en minutos a la oficina de correo"- expreso sujetando la montura del corcel que yacía unos cuantos metros de de ellos pastando tranquilamente.
Esto era el colmo no solo se mofaba de él, sino ahora le pedía semejante cosa-" Sabes que no puedo"- externo al tomar las riendas –si llego más tarde mamá me matara- no se expondría más, además ella no se lo había ganado.
Candy parpadeo un par de veces pensativa, y sonrió al soltar la montura-"Yo puedo hablar con tú mamá, seguramente si lo hago no te retara"-
Entre cerró sus ojos con sospecha, era verdad que su madre escuchaba y creía las razones que Candy siempre le daba para sus retrasos, pero como haría eso si a ella también le esperaba lo mismo-"¿Y tú?"- pregunto curioso de oír cual sería su plan.
-"La verdad"- pronuncio con elocuencia-"Solo diré la verdad, no hay mejor explicación que esa"- levanto la carta-"Es muy importante"- comunico viéndolo a los ojos.
Qué más daba llegar un poco tarde de lo que ya iba, después de todo con las clases finalizadas por las vacaciones, sus días volvían a pertenecerle, teniendo a su disposición mucho tiempo, que bien podía malgastar con su amiga de juegos-"Sube"- dijo al agarrar su mano y ayudarla a sentarse tras él, Aldebarán troto unos cuantos centímetros antes de iniciar una estrepitosa carrera atravesando el portal de entrada de la Villa Lancaster en busca de diversión junto a su amo…
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Tomo el pomo de la puerta girándola despacio, abrió y cerró al instante, con parsimonia desajusto el listón negro que colgando del cuello de su camisa formaba un moño, trono sus extremidades en el proceso de apartar su chaqueta negra de ellos, la prenda voló hasta llegar a una silla, sonrío por su acierto, se aproximo al ventanal, estaba lloviendo otra vez, el empañado vidrio destilaba diminutas gotas de agua que en carrera vertiginosa desaparecían al chocar con el suelo, la última semana de clases simplemente había sido lluviosa y poco disfrutable, por eso se vio en la penosa necesidad de descargar su aburrimiento en algo y que mejor que una broma, salto sobre el blando colchón utilizando ambos brazos como almohada, gozaría de la paz que tenía antes de que…
-"Terry"- fue el grito que recibió después de escuchar el azote que abrió su habitación.
Suspiro, la tranquilidad se esfumaba de su ser, más no se movería de su cómoda posición –"Mph"- pronuncio con los ojos cerrados, listo para el reclamo.
-¿Por qué no nos dijiste?- reprocho el joven al entrar seguido por otro que cerró la puerta.
-"Por qué no lo tenía planeado"- declaro en tono serio.
-¨Estar diciendo que se te ocurrió en ese momento¨- cuestiono el castaño al sentarse.
-"Pues si"- admitió divertido.
El estallido de risas que su confesión trajo no lo sorprendieron ya esperaba que aquello causaría ese efecto en sus amigos, ladeo su sonrisa con soberbia, sus bromas eran las mejores, más su agudo oído le hizo percatarse de algo que por tener los ojos cerrados no habían notado- ¿Dónde está Anthony?- pregunto al sentarse en la cama.
Steve que se reía más sosegadamente se auto controló para poder hablar-"Esta… cof… ja… ja…ja…- guardo silencio, su mente le traicionaba, pues las imágenes del semblante de la pobre hermana afectada por la broma no se le borraban tan fácilmente-"Fue… a la… oficina… ja, ja, ja, ja… de la…hermana… Grace…ja, ja, ja…- logro decir.
-"LA OFICINA"- eso no podría ser alguna treta de la vieja para desenmascarar su travesura, negó tal pensamiento Anthony era leal el jamás lo vendería ante nadie-"Supongo que les agrado la broma"- declaro complacido por las reacciones de ambos.
-¨Claro¨- pronuncio con esfuerzo Archí al limpiar unas lagrimas producto de la euforia-*Pero tómanos en cuenta para la próxima*-
-"Lo dices como si no lo hiciera"- luego de la tormenta la calma que surgía era su favorita, el esplendido olor a tierra mojada que inundo la habitación produjo que su mente volase hasta una desértica colina verde ocre que sobre su suave grama miles de mariposas revoloteaban en círculos arriba de las florecillas silvestres, adoraba la época del año en que la lluvia se turnaba con el sol los días, pues entre los dos llenaban de un vigorizante estimulo la tierra, las semillas germinaban y los arboles agradecidos creaban mas de ellas, las aves cantaban al alba y el atardecer las despedía con violáceos cielos, con la promesa de reencontrarse nuevamente.
El ruido de su puerta le trajo de vuelta a su cuarto, que recostado e una cama y no en la grama se desilusiono, sabia quien era no necesitaba verlo, inhalo perezosamente, la manifestación de sus amigos por su broma se fue reduciendo a algunas risillas perdidas que se colaban de sus labios, oyó como saludaban al recién llegado y este se sentaba junto a ellos respondiendo, la pregunta que esperaba se hiciera, ¿Qué te pareció la broma?, las carcajadas no se hicieron esperar, máximo cuando el blondo describía la escena sin reparo alguno, no se hallaba asustado por cualquier tipo de reprimenda que su diversión pudiese causarle, es más estaba seguro que las monjas lo pensarían dos veces antes de querer retarlo por ello, ellas se verían más perjudicas que él.
El curso de sus pensamientos empezaba a adormecerlo, no sería mala idea tomar una siesta antes de largarse de ahí, pero las voces de sus acompañantes no se lo permitieron cuando escucho la pregunta que hacían-¿Para qué te quería la Hermana Grace?- atajo Archí con cautela.
-"Lo más seguro es que quería interrogarte por lo sucedido"- comento Steve antes de que su primo contestara.
-"Es lo más seguro"- expreso Terry desde su lugar, no había la menor duda que fuera eso.
-*No*- fue cuanto escucharon por unos segundos antes de que continuara-"Me llamaron para entregarme esto"- dijo sacando un sobre de su chaqueta, el cual continuaba sellado.
Los hermanos Cornwall lo contemplaron extrañados, la correspondencia ya había llegado y con lo poco que les faltaba por salir era raro que recibieran una, Terry por su parte elevo su cabeza de su sitio para ver el papel que su amigo sostenía-"¿De quién es?"- murmuro al volver a recostarse.
-De la Tía Abuela- contesto revisando el sello del remitente sin mucho interés.
-*La Tía Abuela*- corearon los hermanos acercándose a la carta para agarrarla, sin mucho éxito, pues Anthony la aparto con rapidez.
-¡HEY!- manifestó Archí al verse privado del objeto de su curiosidad.
-¿Qué dice?- Steve ajusto sus lentes al entender que la carta era de su primo y no de ellos.
-"No lo sé"- declaro dejando el sobre en la mesa-"No es mía"- informo al desanudar su listón-"Es para nosotros" – explico al hacer énfasis en "nosotros".
-*Para los tres*- quiso confirmar Archí.
-*No*- volvió a decir-* Para los cuatro*- aclaro para ser más preciso.
Terry parpadeo dudoso por la declaración de su amigo, se levanto sosteniendo su peso sobre sus brazos inclinados tras él-*¿Cómo así?*- cuestiono con su notable indiferencia, su amistad con los Andrey tenía su tiempo de haber iniciado, y él se llevaba bien con solo con los chicos, gracias a su poca paciencia con los demás no, por eso no se explicaba entonces como es que esa señora le escribía a él también-¿Qué quiere?-algo seguramente pediría.
-Léela- demando el castaño al empujar la carta hacia su primo.
Anthony hecho un vistazo a los rostros de los tres antes de tomar el sobre entre sus manos y rasgarlo para ver su contenido, un cuadro de papel cayo al voltear el sobre, agarro el documento he inicio con requerido:
23 de julio de 1907
"Mis queridos Alister, Archibal y Anthony, y mi estimado Terrence les envió esta misiva para hacer de su conocimiento que mañana zarparemos a América, he decidido que pasaremos las vacaciones en un clima más cálido, no se preocupen por sus cosas ya todo está arreglado, así que descansen lo necesario para que mañana por la mañana estén listos."
Elroy Andrey.
-*Fantástico*- entono emocionado Steve por la noticia.
-"Al fin lejos de aquí"-exclamo simulando que estaba bajo el sol, cerrando sus ojos y dejándose abrazar por él.
Terry pestaño un par de veces con molestia, desde cuando tomaban decisiones como esa sin consultarle, resoplo seguro que la "Cara de Cerdo" tenía que ver, aceptaba que el panorama de sus vacaciones sin verla eran bastante tentadoras, pero por que tendrían que ir a América para eso, bien podrían haber ido a otro lugar, chasqueo la lengua, si era por eso que la "Duquesa" lo dejaba ir, por que sabía que aquello le desagradaría-"Vieja estúpida"- murmuro al sentarse en la orilla y bajar sus pies al suelo, el parloteo de su amigos por que se largarían se convirtió en añoranzas sobre lo que harían al llegar, lo que disfrutarían, lo que compartirían, lo que les mostrarían, sus delgados labios dibujaron una sonrisa, todo sería bastante tolerable estando con ellos, más su mirada cayó sobre la figura de un blondo, que para nada parecía contento por la noticia, por que sería, en el tiempo que llevaba de conocerse uno de los grandes deseos de Anthony había sido regresar a Lakewood, por que se suponía irían allí, que lo tenía así de serio, no tendría que estar celebrando igual que los otros dos.
Anthony soltó la carta y sin decir nada abrió el ventanal y salió al balcón, la frescura invadió el cuarto más no distrajo a los muchachos de su alegría por la partida a su hogar, tres largos años en un internado podrían causar en cualquiera los mismos sentimientos que ellos manifestaban ahora, Terry observo las acciones de Brown, decidiendo que se sentía mejor con la tranquila celebración de este que la escandalosa de aquel par, se encamino hasta el balcón que la reciente lluvia coloreo de un gris más oscuro que el normal, la arboleda frente a su cuarto brillaba con los destellos que las gotitas sobre ellos emanaban, la vista era simplemente placentera, sin emitir sonido se acerco al lado de Anthony que frente a los arboles parecía meditar algo, le vio de reojo, aun no entendía que le pasaba, es que no estaba "feliz"- ¡No te agrada la noticia!-
Su compañero le vio desconcertado-¿Por qué dices eso?-
Terry negó con su cabeza-"Por qué no te veo tan entusiasmado como a esos dos"- señalo con el pulgar adentro donde los chicos continuaban con su festejo.
Anthony inhalo y exhalo, brindándose con ello fuerza-*Ya hace tres años que no voy*- declaro al apoyar sus manos sobre el frio mármol-*Siempre que le pedí a la Tía Abuela que me dejase ir, se negaba*- ejerció fuerza en su agarre-*se excusaba con lo mismo, "Que era muy pronto para volver"*- una de su blancas manos se soltó y automáticamente fue llevada a su cabellera-*Y ahora iremos como si nunca hubiese pasado nada*- los celestes iris se oscurecieron por el dolor que su alma experimentaba en aquel momento.
El silencioso viaje que el viento realizo atraves de ellos ilumino su mente, no debía destilar comprensión, solamente su amistada sería suficiente-*Se que fue doloroso, pero míralo por el lado positivo, regresaras, volverás al lugar que tanto amaba tu madre, en el que estoy seguro no más pises te sentirás feliz, no pienses tanto en lo que paso y piensa más en lo que pasará*- se giró apoyando su espalda en los pilares-*considera que tal vez, solo por esta vez, tú abuela sabía lo que hacía*- rasco su mejilla-*Aunque tosca e insensible quería protegerte de la depresión, no le quites el merito de haberlo logrado*- finalizo consciente de que el escándalo en su cuarto se incrementaba.
-"Gracias"- susurro apoyándose también al balcón, Terry solía saber que decir en momentos extraños como esos, de alguna manera confortables.
-¨No crees que Steve y Archí ya rebasaron la línea de lo aceptable¨- mascullo Terry al ver volar unos libros.
-Mejor entramos y apaciguamos los ánimos, antes que destrocen tú habitación y las monjas nos castiguen esta vez- comento al ver como sus primos se enfrascaban en otra discusión sin sentido.
Terry asintió, la verdad era que no lograría descansar con ese par de neandertales en sus vacaciones, solo esperaba que ir a ese lugar le trajéese alguna satisfacción…
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BIEN HASTA AQUI LLEGA ESTE CAPI, QUE LES PARECE COMO A COMENZADO ESPERO SUS COMENTARIOS, Y YA SABEN CUAL ES LA FORMA EN QUE SUBIRE EL SIGUIENTE CAPI, LLEGUEMOS A LOS 230 YO CONFIO EN USTEDES...
HASTA LA PROXIMA SE DESPIDE Kaolinet...
