DIOS MIO, ESTE RETIRO FUE ETERNO, ADEMAS DE QUE HE FALTADO A MI PALABRA PERDONEN MI ATREVIMIENTO, YA SE QUE NO HAY ESCUSA QUE VALGA PERO ESPERO SU COMPRENSION, LES EXPLICARE AL FINAL, POR EL MOMENTO LAS DEJO LEER TRANQUILAS, QUE LO DISFRUTEN...
CORAZON DEL AMANCECER
CAPITULO XIV
-¿Lo has visto?-
-"Ya te dije que si"- respondió malhumorado era cuarta vez que se lo decía.
-¡Entonces por qué no vamos!-
-"Por qué esta al otro lado del Rio"-explico sin agitarse, debía mantenerse sereno, sino lo único que pescaría seria un calambre por llevar tanto tiempo ahí sentado sin obtener resultado alguno.
-"¡Esa no es excusa!"-
-¨Shhhhhhhhhh¨- mascullo, pero que le pasaba, tenía horas fastidiándolo con lo mismo, en qué momento se le ocurrió decirle que había visto un portal de rosas tan bonitas como las de la Villa, de no haberlo dicho estaría tranquilo pescando, tal como lo programo.
-¡Eres un Odioso!-grito a todo pulmón una ofendida y muy molesta Candy al levantarse de su asiento entre las rocas del rio, donde las pacificas aguas permitían que se reflejara en ellas, sus pies dentro le refrescaban del abrazador calor de aquella mañana –"Vamos Clin, dejemos al señor "Silencio" que siga disque pescando"- a grandes zancadas cruzo el rio que por ser verano dormía en calma.
-¨Hey a dónde vas"- dijo tratando de seguirla, más sus extremidades se lo impidieron, el terrible dolor de la contracción de sus músculos lo hizo regresar a su lugar -*Genial*- resoplo viendo como la "Revoltosa" se salía con la suya, tendría que ir tras ella.
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-**Hoy en plena primavera, dejo abierta la puerta de la jaula al pájaro azul**-
Observo el libro como lo hace el apasionado amante al rozar sus dedos con el instrumento bendito, que guía, que amansa, que enternece a la brutal bestia, convirtiéndola en manso cordero, pero no de aquellos de sumiso carácter que corren tras el rebaño, sino de aquellas que se alejan buscando la dulce pradera por donde nacen las delicias de la vida.
El largo viaje tenía más de una consecuencia, no solo su cuerpo estaba resentido también lo hacia su mente, aquel deslumbrante lugar opacaba su melancólica alma, que hacia alguien como él entre tanta luz, si su mayor deleite consistía en memorizar el ritmo de la lluvia, hundió su cabeza en la suave almohada de plumas, tenía dos días de haber llegado y aun no sabía cómo lidiar con todo aquel despilfarro de claridad que se malgastaba en ese sitio, cuando su costumbre era degustar un placentero trago de luminosidad para alegar su alma, pues los nubarrones Londinenses solían ser muy cotidiano impidiendo al señor Sol salir a deslumbrar.
-¨No viene fácil¨- se dijo así mismo tapando sus ojos con un brazo, tal vez después de todo haber ido no fue buena idea.
-¨TOC…TOC…TOC¨- el llamado a su puerta perturbo su pensar- "Terry"- esa voz, era posible que no lo dejara tranquilo, por más simplón que se comportaba parecía que esa niñita no se le despegaba, comenzaba hartarse -¿Terry estas dormido?- valla pregunta, para alguien que insiste en despertarte.
Guardo silencio tal vez así lograba que se fuera, Elisa, simplemente persistía tanto como lo hace la mosca con la comida ¡Desquiciante! , los toquidos cesaron, pero volvería de eso estaba seguro…
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-"Hay pero que tonto"- exclamo ofuscada mientras saltaba de rama en rama, su agilidad sin duda la de una gacela que al correr libre por la sabana se adueña de todo con tan solo su presencia.
Su experiencia le facilitaba el trabajo entre la estrecha cortina de troncos que rodeaba ambas partes del rio, sabía que las tierra de la Villa finalizaban en las relajantes aguas, pero más allá desconocía a quien pertenecían, en otras ocasiones escucho a los pobladores hablar de una acaudalada familia que pasaba sus veranos ahí, pero nunca le llamo la atención hasta ahora en que el bobo de su amigo le comento sobre ese portal de rosas, el muy insolente le dijo que las rosas eran tan bonitas como las que cultivaba el Señor Henry para el jardín de la Villa.
Claro que ella tenía que ver si aquello de verdad era cierto-*Por donde será Clin*- murmuro al parar en una gruesa rama inspeccionando que rumbo seguiría, el pequeño animalito detuvo su paso situándose al lado de ella, su enmascarado rostro examino el amplio bosque, parpadeo al ser su nariz en forma de cereza solo que negra la que identificara la agradable fragancia dulce que destilaban las rosas, sus patitas tocaron las desnudas pantorrillas de Candy, que inclino su mirada para ver como su amiguito le señalaba un camino –"Bien hecho"-le dijo al frotar sus orejas grises a manera de recompensa por su magnífica actuación, lo encontraría con o sin la ayuda de Roger…
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Tacho por segunda vez la ecuación que llevaba haciendo hace algunos minutos, tanto que soñó estar otra vez en su laboratorio y ahora simplemente no lograba concentrarse, que le estaba haciendo falta, observo meticuloso su intimo espacio, aquellas cuatro paredes siempre fueron mudos testigos de sus más grandes éxitos, si bien sus invenciones al principio no cumplían con los fines para los que fueron hechos, demostraban ser ambiciosos planes futuristas.
Exhalo confundido, mejor lo dejaba así, ni la comida a la fuerza es buena, se dijo, desvió su mirada a la ventana que daba al exterior, no le vendría mal un descanso, seguramente Archí andaría vagando por la casa, Anthony seguiría en su jardín y Terry continuaría encerrado en su cuarto, como si la naturaleza le causara miedo, acomodo sus instrumentos en su sitio, acariciar el día, bañarse con el maravilloso astro que es el sol, desenredaría el hilo de ideas que no le dejaban pensar en paz…
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El escozor que su garganta sintió al tomar el último sorbo de aquella amarillenta bebida le hizo sacudirse y querer arrojar el líquido, como hacían los adultos para tomar tal cosa, por que eso acababa de quemarle y el desagradable sabor amargo aun palpitaba en sus amígdalas, agarro despreocupadamente una servilleta y limpio los residuos que en su boca pudieran quedar de aquel licor, que en su burda curiosidad tomo para saber que sentía y ahora que lo sabia no simpatizaba en nada con lo que los mayores decían del néctar de los Dioses, delicioso, ¡cómo no!, eso era desagradable, empino un vaso de agua a su sedienta boca, permitiendo que esta lo despejase del repentino mareo que sintió, sujeto su cabeza y respiro tratando de soportar esa extraña sensación en que el suelo se mueve, cuando el que se mueve eres tú, las blancas cortinas rozaron sus mejillas, el aire fresco tenía un efecto anestésico sobre lo que le estuviera pasando, se encamino hasta la puerta, debía buscar un poco más de aíre, antes de que algo pasase.
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Ahora entendía porque Nana Amelia la regañaba por ser tan "Impulsiva", claro que la nariz de Clin era confiable, pero simplemente en esta caso le fallo, arrugo la nariz pensando como haría para regresar, estaba perdida, ni para adelante, ni para atrás, de tan espeso que el bosque resulto ser, había errado el camino ya dos veces, suspiro derrotada, Roger estaba tan enojado que seguramente se abría ido sin ella, acaricio el suave pelaje gris de su compañero, el muy truhan había encontrado un helecho lleno de vallas que degustaba a toda prisa, bien que el aroma de dichos frutos se confundía con el dulce de una Rosa, Clin ostentaba un saludable rostro que en nada se igualaba al enfermizo que tenía cuando el pequeño llego a sus manos…
FLASH BACK
Los niños salían presurosos del salón de clases las cuales habían finalizado por ese día-Recuerden niños que esos problemas son para mañana, así que esfuércense en resolverlos-aconsejo una radiante dama de cabellera rubia y delicados gestos.
-Yo no podre- expreso abatido un chiquillo al estrellar su frente contra el pupitre.
-Menos lo lograras si sigues haciendo eso- Candy sonrió al ver el punto rojo que aquel impacto produjo en la frente de Roger, que la miraba con el semblante endurecido.
-No todos nacimos siendo genios- gesticulo el chico al tomar sus libros, esa chiquilla le sacaba de quicio cuando le decía esas cosas.
-No se trata de ser genios- interrumpió la maestra al aproximarse a ellos-Solo debes continuar haciéndolo, "la practica hace al maestro"- concluyo sonriente.
-Pero yo no puedo Señora Rosaly- exclamo con la misma resignación de antes.
-Todos podemos Roger, solo es que debemos esmerarnos más para conseguirlo-
-Anda yo sé que no eres tan tonto-animo Candy otorgando palmaditas en su espalda.
-¨Gracias, supongo¨-arrastro las palabras al ver el rostro burlista de su compañera.
-**Candy**-
-Si mami- poso su mirada en la figura alta y delegada que su madre proyectaba con delicadeza.
-Adelántate a la clínica con tú padre, yo te alcanzare en unos minutos-ordeno al tomar algunos cuadernos entre sus manos y revisarlos.
-"Si"- respondió al jalar el brazo de su amigo –Vamos niño "yo no puedo"- entono con alegría.
-¡No me digas así!-grito el jovencito al cruzar la puerta de la sencilla pero amplio escuelita que los pobladores y los padres de Candy construyeron para educar a sus hijos.
-*Eres muy "Fas-ti-dio-sa", lo sabías *- declaro soltándose de su agarre y caminando unos pasos tras ella.
-Y tú muy *Ne-ga-ti-vo*- enfatizo la palabra, para ser tan joven su amiguito contantemente se limitaba a sí mismo o bueno eso era lo que su madre decía al oírlo declarar que no podía.
El poblado de Lakewood consistía de varias casas alrededor del centro en donde resaltaban la iglesia, un lindo parque, abarroterías, un banco, la oficina del telégrafo, la estación de trenes, la clínica de su padre y recientemente la escuelita que sobre una colina se vislumbraba al final de la larga calle que formaban los establecimientos, todo en completo orden y una armoniosa paz, aun así el pueblo seguía siendo custodiado por las grandes montañas y los profundos bosques de Ohio.
Un lastimero gemido detuvo su paso, examino su alrededor para localizar de donde provenía el sonido no venía de lejos, y ante la escrupulosa mirada de Roger, Candy se aproximo a unos arbustos, de donde levanto un extraño animalito, que se revolvía inquieto y mal herido entre sus brazos, Roger se acerco a su amiga, quien con paciencia y ternura se gano la confianza del pequeño Cuatí, que menos arisco se dejo acariciar -¿Qué tiene?- cuestiono al notar los manchones de sangre en su pelaje.
-"Heridas, muchas"- pronuncio angustiada mientras procuraba no lastimarlo-¿Qué le habrá pasado?-
Observo el maltrecho lomo del animal, no tenía la menor duda, eran golpes producidos por el forcejeo, seguramente el pequeño lucho por su vida, detuvo su inspección en un punto que corroboro sus sospechas, "Cazadores", siempre en estas épocas esos remedos de humanos salían a la caza de cuento animal se pasearan frente a ellos- "Trataron de cazarlo, pero seguramente no les fue fácil"- objeto al notar algunos manchones que no eran suyos.
-¡Tenemos que curarlo!- exclamo sujetando con fuerza el frágil cuerpecito que comenzaba a temblar a causa del dolor.
-"Y como hacemos eso"- no estaba muy seguro de haber oído bien, conocía a Candy su bondad sobresaltaba a kilómetros, pero hacerla de Doctor no sabio si podrí.
La quietud del ambiente se estanco en un sinfín de susurros meciéndose las hojas y elevando el polvo de la rocosa calle, como ayudar sin lastimarlo más, como brindarle tranquilidad sin asustarlo, ella no tenía la capacidad de curarle, no sabía cómo y por lo visto su amigo tampoco, se aferro inconscientemente al animalito percatándose cuan grave era su estado, quería ayudarlo, deseaba aliviar su dolor, tenía que salvarle –"Papa"- gimoteo recobrando el habla, su padre era Doctor el podría ayudarle él le diría que hacer, entre los dos lo salvarían.
Por acto reflejo sus piernas comenzaron una estrepitosa carrera contra el tiempo hasta la clínica de su padre, todo cuanto se atravesó en su camino fue esquivado, saltado, hasta empujado con tal de llegar a tiempo, de aquel cálido ser entre sus manos abriese sus ojos una vez más…
Fin Flash Back
Con la mente sumida en aquellos días Candy continuo mimando a su querido Clin, su padre se consterno al verla entrar despitorradamente sosteniendo un bulto con sumo cuidado, cuando a tropezones se acerco a él y le mostro el débil y lastimado cuerpo de un animal, se impresiono pero su consternación e impresión pasaron a segundo plano cuando le pidió que lo ayudase desconcertado no supo que decirle, si claro que él era Doctor, sin embargo estaba muy seguro que entre un humano y un animal había más de una cosa diferente.
Todos los que dentro de la clínica estaban aquel día, se asombraron igual que el Doctor, la petición rayaba en lo absurdo, no había manera en la que un medico pudiese ayudar a un animal moribundo, David trago fuerte su petición sonaba a un clamor descontrolado, los ojos de su pequeña proyectaban la inmensa angustia en que se hallaba sometida por el animalito, su razón le indicaba que le explicase que aquello era imposible, su conocimiento sobre un ser vivo se limitaba al cuerpo humano, jamás al de un animal, las suplicas chocaron en sus oídos, al convertirse en Doctor juro algo, "Que haría todo cuanto estuviera a su alcance para salvar vidas", y aquel diminuto ser que su pequeña cargaba era una de esas vidas, la intervención se le dificulto aun principio a su padre, más con su ayuda todo resulto bien.
-Te has embarrado el rostro- Clin parpadeo aun saboreando su recién alimento-Esperemos que Roger no esté muy enojado- murmuro levantándose, pronto comenzaría su hora de práctica y si no llegaba a tiempo recibiría un regaño de parte de su madre, pues con esta sería la tercera vez que le pasaba, sus descalzos pies se abrieron paso entre los arbustos y sus brazos repelieron toda rama que pudiese lastimarla, el suave rumor que produce el agua al correr corriente abajo capto su atención, el rio estaba cerca, tal vez si llegaba hasta él, hallaría su camino sin necesidad de esperar a su amigo, pero al acercarse escucho voces, discutían, se gritaban, Clin y Candy cruzaron miradas, aquello parecía ser una pelea, se coló entre un montón de maleza más alta que ella, al traspasarla la imagen más alucinante que alguna vez vio se presento ante sus ojos, una enorme puerta tras una cascada se vanagloriaba de su tamaño, sigilosamente continuo examinando todo el entorno hasta encontrar la procedencia de esas voces.
Al lado del rio un chico con traje a rayas, boina y lentes, gritaba agitando sus manos a un espantado castaño de tez blanca y camisa manga larga, que sobre un bote de madera era arrastrado por la corriente del rio, el par discutía la manera de ayudar al chico de la valsa, más no parecía que llegasen a un acuerdo, "NADA" exclamaba el de lentes mientras el otro respondía que no podía, aterrada contemplo como el bote se alejaba cada vez más y ellos seguían sumergidos en lo mismo.
Sin pensarlo un segundo más Candy corrió hasta la orilla, buscando desesperada la cuerda que decía el castaño le lanzaran y el otro ignoraba su petición, la hallo cerca de la colosal puerta, formo con ella un nudo y la ajusto lista para lanzarla-¡Ahí va!- expreso al arrojársela.
Por su parte los chicos se quedaron mudos al notar la presencia de una tercera persona, Steve se inmuto, las sonatas más hermosas comenzaron a sonar en su cabeza, nunca antes aspiro a una bendición como esa, una musa hacia alarde de destello frente a él, todo los grandes soñadores se jactaban de haber tenido una delicada figura en la cual se inspiraban, la magia flotaba sobre los rulos de oro que aquel astro desplegaba, su blanca tez irradiaba fortaleza, los verdes iris de la mística figura le impregnaron las maravillas del genio al ser cuando obtiene la revelación más grande de todas, "que el amor es tan liviano como el aire, y tan importante como el mismo" , aparto su boina de su cabellera emocionado por apreciar tan divina musa, su musa.
Candy sonrío al notar su acierto, la cuerda ahora se aferraba al brazo del chico, jalo sin mucho esfuerzo, ya en otras ocasiones ayudo a Roger a atrapar las reces, obviamente a escondidas de sus padres, y lanzar la cuerda era su parte favorita. La barca se estanco a la orilla del rio y el castaño bajo de un salto de ella, estaba dispuesto a propinarle unos cuantos golpes a su querido "hermanito", pues el muy listo se había negado a tirarle la soga y luego se quedaba como bobo viendo como lo hacía una chiquilla, *chiquilla* se repitió en su mente, levanto su rostro y sintiendo como su alma se elevaba por sobre su cuerpo se irguió, el resplandeciente brillo que la cabellera de rizos amarillos sobre el rostro infantil le cegó, el sol parecía haber bautizado tal esplendida melena, que agradecidamente se ensortijaban unos con otros sobre su precioso rostro de Ninfa, las mismas que jubilosas danzaban por los valles al ritmo de la naturaleza, regalando vida, repartiendo besos y robando suspiros, aquella Ninfa de largas pestañas le sonreía, su Ninfa.
Abrumada Candy soltó la cuerda que aun permanecía ente sus manos, esos chicos la veían raro y eso simplemente no le gustaba, el extraño brillo en los ojos de esos dos era diferente al de otros que conocía, ladeo su cabeza, tal vez debía presentarse-*Hola*-
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Toco un par de veces, sin recibir respuesta, seguro continuaba leyendo o ya se hallaba dormido, bajo su mano lo mejor era dejarlo, pero al girarse su mano topo la chapa haciendo que esta se moviese, no estaba cerrada, la giro abriéndola lo suficiente para entrar, lo primero que vio fue la cama vacía con las sabanas arrugadas, vago su mirada por el amplio espacio, el escritorio ordenado y la silla en su sitio demostraban no haber sido tocadas, tal vez habría salido y nadie se dio cuenta.
-No te enseñaron que si no te invitan a entrar, no puedes hacerlo- musito Terry desde el balcón de su cuarto, de donde lo veía con los ojos entrecerrados.
-Pensé que no estabas- argumento Anthony cerrando la puerta, su actuar no era el más indicado, pero realmente le preocupaba su invitado, llevaba dos días encerrado en esas paredes, ya por conocerlo como lo hacían, sabía que algo no andaba bien-Llevas mucho tiempo aquí a dentro- tomo asiento en una cómoda silla al lado de su cama- no es normal en ti, hacer eso estando cerca nosotros- agarro el libro que yacía envuelto entre las sabanas-¿Te incomoda el lugar o la gente?-cuestiono al ojear las paginas desinteresadamente.
-Ninguna- contesto tranquilamente-*Tan solo necesito tiempo para acostumbrarme*-
-¿Estás seguro que es solo eso?- algo no tenía sentido en su respuesta.
-Lo estoy Brown- respondió irónico, decía la verdad, tanta luminosidad necesitaba ser asilada con paciencia por su espíritu rebelde acostumbrado más a la luz tenue de su alcoba.
-Como digas, Grandchester- el llamarse por sus apellidos le hacía saber que le interrogatorio finalizaba –Bien ya que terminamos con la consulta, que te parece si salimos al jardín un rato- dijo parándose haciéndole señas para que lo siguiera.
Terry observo el andar de su amigo, podría decir que no tenía ánimos de salir, pero seguramente contraería tener que explicar y sinceramente había cortado la anterior sesión de preguntas por el simple hecho de no contestar, así que lo más lógico era seguirlo, permanecer algún tiempo con él y luego largarse, con eso ya no podría reclamarle.
Cerro el cuarto y camino unos cuantos pasos tras Anthony, que silencioso recorrió el pasillo, bajo las gradas y salió al patio donde se paró a esperarlo-Quiero mostrarte algo- manifestó al señalar los bien cuidados rosales que simétricamente formaban pequeñas paredes entorno de una reja de barrotes blancos-Cuando apenas tenía seis años mi madre me enseño como se hacían los injertos en las rozas- comento mientras recorrían los hermosos ramales de rozas que como guindas adornaban el pasteloso verde de sus hojas- nunca podre olvidar con cuanta paciencia me explico a hacerlo, por que mi torpeza me hacia espinarme a cada momento- cruzo a la izquierdo tomando un nuevo rumbo- en cambio ella deslizaba sus manos entre las espinas con tanta habilidad que me deslumbraba- detuvo su andar frente a un moldeado arbusto de rosas blancas, más al examinar las con mesura Terry pudo apreciar los pétalos como un caleidoscopio reflejando miles de colores, debía ser una broma, una rosa no podía tener tantos-Mama y yo creamos esta rosa aquel día, más ella nunca pudo ver su resultado- su voz se quebró por un instante de emoción -*¿Qué te parece?*- pregunto recomponiéndose.
La aurora que cubría a la flor provenía del centro de esta, los miles de tonos sus pétalos eran producto de aquel sud real suceso, la exquisita fragancia se distinguía entre las otras que le rodeaban, olía a libertad mesclada con esperanza, al mazapán recién hecho que esponjoso se deshace al primer contacto con la lengua, la variedad de aromas con los cuales pedía comparar ese que sentía ahora se extendía a todos los que conocía y le eran gratos, acerco sus dedos para tocarla, los aterciopelados pétalos parecían haber sido hechos a mano uno por uno con tersas y cremosas telas exóticas, las existentes tan solo en cuentos, por que ni las finas telas del oriente ó occidente se le asemejaban, sonrió complacido ante la fresca rosa, tesoro de su amigo-¿Cómo se llama?- dicha creación merecía un nombre digno de ella.
-No tiene nombre- respondió inclinándose para limpiar algunos botones que esparcidos entre las hojas aclamaban su atención.
-¿Por qué no tiene?- imposible que tanta belleza no tuviera uno –Dices que tiene años de existir, y no le has puesto uno-
-No he encontrado el indicado- expreso viéndolo desde abajo, sonaba raro hasta para él, pero en todo ese tiempo no logro hallar ninguno que simplificara tanta majestuosidad.
-Debe haber alguno- pronuncio Terry agachándose junto a él para apreciarla desde otro ángulo-Por donde la mires es hermosa-declaro impactado, pocas veces le atraían las flores tanto como lo hacia esa en ese instante, tan solo le superaba una de diferente forma y aroma, ya que el amarillo cítrico era su preferido.
El apacible momento en los rosales se esfumo con el griterío que se traían dos voces, que peligrosamente se acercaban a ellos, Terry frunció las cejas y Anthony negó con la cabeza, ese par jamás cambiaria, discutir por todo el pan de cada día para ellos.
-"¡Te digo que es una Ninfa!"- aseguro Archí cruzando sus brazos y deteniendo su andar.
-*Estas equivocado ella es una Musa*- replico Steve imitando su acción-*Anthony, Terry*- dijo a modo de saludo sin apartar su vista de su hermano.
-"Ninfa, la naturaleza y ella nacieron juntas"- expreso poéticamente elevando sus brazos al cielo.
-**Musa, por que todo lo convierte en realidad, por que su ser completo es creación**-manifestó apasionadamente Steve al recordar a la pequeña.
-*No estoy de acuerdo contigo, la pequeña Candy, tiene por compañera la primavera y por guardián el viento*- contraataco con audacia, como lo hace un espadachín para salvar a su amada.
-¡Las musas se presentan ante los creadores, brindándoles lo mejor de si mismas en un acto divino de inspiración, nunca algo tan sublime se rebajará a una simple semejanza con lo real!- debatió convencido de su esplendido argumento.
Terry que tomo asiento junto a Anthony en el suelo, apreciaron el duelo en silencio, intervenir traería consecuencias desfavorables-¿De quién o que están hablando estos dos?- exclamo señalándolos como bichos raros que hablan en un idioma imposible de entender, por su parte Anthony elevo su s hombros en señal de no saber más que él.
Pero por muy extraño que resultara creer, la pregunta capto la atención de los rivales, que parpadearon confundidos y desconcertados, como si la pregunta ofendiera a ambos.
Un escalofrió recorrió sus cuerpos, esas miradas mostraban retorcidos pensamientos, guardar silencio debió ser su máxima prioridad.
-¡Pues de Candy!- el estrepitoso grito los paralizo.
*¿Quién era Candy?*…
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YA SE NO MERECOS PERDON, NO SOLO HE FALTADO A MI PALABRA, SINO QUE ME HE TARDADO UNA ETERNIDAD EN SUBIR ESTE CAPI, CREANME QUE FUE EL MISMISIMO INFIERNO PARA MI NO HACERLO, PERO VERAN CAI ENFERMA DURANTE MÁS DE TRES SEMANAS, LO SE AUN ENFERMA PUDE SUBIRLO, PERO LES DIGO QUE ME FUE IMPOSIBLE PUES ME LA PASE EN EL HOSPITAL, GRACIAS A DIOS YA ESTOY MEJOR, PERO CUANDO RECORDE MI TERRIBLE FALTA ESTUVE TENTADA EN HACERME EL HARAKIRI, PERO LUEGO DECISTI, SI LO HACIA QUIEN TERMINARIA LA HISTORIA, Y ESTOY SEGURA QUE AHI SI ME ODIARIAN, ASI QUE TOME LA FIRME DECISION DE HACERMO SI USTEDES LO DESEAN LUEGO DE QUE TERMINE EL FIC, ¿ESPERO SU RESPUESTA?, QUE MAS PUEDO DECIRLES, BIEN PIDO DISCULAPAS A TODAS LAS LECTORAS, TRATARA QUE NINGUN CONTRATIEMPO VUELVA A SEPARARME DE EL FIC...
POR OTRO LADO QUE LES PARECIO EL CAPITULO MERECE SUS REVIWS, YO SOLO ESPERO QUE NO ESTEN ENOJADA CON EL SINO CONMIGO, DESCARGUEN SU COLERA CONMIGO Y NO CON EL SE LOS PIDO, YA VEN LOS CORNWALL CONOCIERON PRIMERO A CANDY IGUAL QUE EN EL MANGA, POR QUE?, BUENO QUISE MANTENER ESO INTACTO POR QUE FUE UNA DE LAS COSAS QUE ME ENCANTO, YA MAS ADELANTE IREMOS BIENDO COMO SE DESARROLLA TODO... POR QUE DE ALGO SI PUEDO ESTAR SAGURA ES DE QUE ESOS CHICOS DESPUES DE VERLA NO QUERRAN ALEJARSE DE ELLA TAL COMO PASO EN EL ANIME Y EL MANGA...
VUELO A DISCULPARME Y A REITERAR MI COMPROMISO CON USTEDES MIS LECTORAS DE NO VOLVER A DESAPARECERME DURANTE TANTO TIEMPO, ADEMAS DE QUE ESTE TIEMPO EN CAMA NO SOLO HIZO QUE ME RECUPERARA FISICAMENTE SINO TAMBIEN MENTALMENTE, Y HE VUELTO CON GANAS DE CONTINUAR EL FIC Y... CHA CHA CHA CHA LES TRAIGO OTRO, BUENO SI LES TRAIGO OTRO FIC QUE PRONTO ESTARE SUBIENDO PARA TODAS AQUELLAS QUE DESEEN LEERLO, A LO LARGO DE ESTA SEMANA LO HARE, NO PUEDO DECIRLES FECHA EXACTA, PERO LO HARE, CORRECTO CONFIO EN QUE AUN TENGA LECTORAS, LES AGRADESCO A TODAS...
POSDATA: AMIGA AMPARO GRANDCHESTER AGRADEZCO TUS BUENAS VIBRAS ME SIRVIERON DE MUCHO AUNQUE TENGO POCO DE HABERLAS LEIDO, TE LO AGRADEZCO MUCHO QUERIDA, ESPERO QUE EL CAPI SE DE TU AGRADO...
HASTA LA PROXIMA SE DESPIDE Kaolinet...
