-vámonos de aquí-le dije yo arrastrándola
Justo a unos pasos de nosotras se encontraban tres chicos, dos pelinegros y uno rubio. De lejos se notaba que eran unos completos rebeldes, con esos cabellos revueltos y pendientes en sus orejas, pero… eran lindos. Ino se zafó de mi agarre y corrió hacia ellos.
-¡Sai!-dijo tirándose encima de un pelinegro que la miró un poco mal.
-Hola soy Naruto-me dijo el chico rubio tendiéndome la mano-¿me das tu número?-preguntó con una gran sonrisa. A mi lado estaba Hinata muy sonrojada y mirando al lado contrario que nosotros, entonces fue cuando me di cuenta que era el chico del que habló Ino en el almuerzo.
-Lo siento pero me tengo que ir-lo esquivé y cuando iba a correr choqué con otro chico. Lo miré, al parecer era amigo de los otros dos ya que era el que venía con ellos. Su cabello era negro con reflejos azules, algunos mechones caían por su cara dándole un toque más sexy, ojos negros profundos , finos rasgos. Tenía el cuerpo bien trabajado por lo que se podía notar de lejos. Levantó una ceja al verme y yo salí corriendo aún notando su mirada en mí.
Me apoyé en una pared lejos de ellos donde no me pudieran ver y de repente apareció Hinata apoyandose al igual que yo- Hinata-susurré
-Hablé con Naruto-dijo sonriendo-pero el al principio fue hablar contigo y te pidió el número-agacho un poco su cabeza.
Se notaba que ese chico le gustaba mucho a mi amiga y obviamente yo no iba estropear eso-no te preocupes por eso Hinata, somo amigas-le dije para que entendiera que no intentaría nada con el rubio.
Me sonrió y volvimos a clase, al rato apareció Ino muy feliz. Llegó el fin de las clases y cada una se fue a su casa.
Al llegar a casa ya era de noche así que imaginé que mi hermana y mi madre ya estarían esperándome preocupadas-Llegué-dije al entrar
-¿Qué tal tu primer día?- preguntó mi hermana haciéndome un sitio en el sofá a su lado.
-nada nuevo-dije recostándome un poco.
-¿ estas segura?-se acercó más a mí con su mirada acusadora.
- ¿ que insinúas?-intentaba esquivar el tema porque mi hermana me conocía demasiado bien.
-¿ conociste algún chico lindo?-ahora entendía todo, mi hermana estaba realmente loca.
-conocía muchos, después de todo mi instituto es mixto-le dije-pero… uno me llamo la atención-mi hermana me miró con emoción y continué-daba miedo-
- ¿ miedo?-esta vez levantó una ceja no entendiendo lo que yo decía
- Era muy lindo pero… se ve muy rebelde-contesté
- Deberías conocerlo y después juzgarlo-dijo y se levanto-vamos a poner la mesa que mama esta haciendo la cena-
Me encontraba en mi cama pensando lo que había pasado hoy en el instituto y también en la conversación con mi hermana… Deberías conocerlo y después juzgarlo… ¿tendría que intentarlo? No, definitivamente no. En unos días lo olvidaré.
El día siguiente fue normal. Me levanté, duché, vestí y desayuné como todas las mañanas, después me fui al instituto. En el camino noté como si alguien me siguiera, seguro sería imaginación mía, pero me pareció ver al chico con el que choque ayer. Me estaba volviendo loca.
-Sakura buenos días-dijeron detrás de mi y me sobresalté ya que estaba sumida en mis pensamientos.
-Buenos días Ino- le dije con una sonrisa un poco falsa ya que todavía estaba procesando.
-¿me veo bien?-me pregunté y la observé detenidamente-tardé mucho en maquillarme-
- ¿maquillaje?-no tenía nada en contra del maquillaje, pero me gustaba más lo natural-¿Por qué te maquillas?
-quiero conquistar a Sai-ahora la miré más extraña- cuando conozcas a tu verdadero amor lo entenderás-
Pero de lo que no me había dado cuenta era que ya había conocido a mi verdadero amor.
El curso acababa de comenzar y yo ya quería que terminara. Era una chica que sacaba buenas notas, excelentes la verdad, pero eso no quitaba que no me aburriera . Al tocar el timbre para el descanso Hinata e Ino querían ir a comer tarta pero yo preferí quedarme en clase para prepararle una sorpresa a Hinata... solo esperaba que saliera bien.
Había hablado mucho con mi amiga sobre ese chico rubio que le gustaba, realmente le gustaba asique decidí ayudarla e hice una carta. Si, se ve un poco infantil pero es que no se me ocurría nada más, además no quería ir y hablar yo personalmente, no quería tener nada que ver con esos chicos tan extraños...
*Naruto creo que sería buena idea que llamaras a Hinata y le pidieras salir, realmente le haría muy feliz *
Iba de camino al curso del rubio para darle la carta pero cuando iba llegando escuche una linda melodía y me acerqué lentamente hasta que vi a un chico pelinegro sentado en una mesa tocando la guitarra, haciendo salir esa melodía tan linda. Estaba tan embobada mirándolo que choqué con una silla al intentar moverme y el se giró a verme. Era el mismo chico con el que choqué esa vez en el pasillo. Pensara que soy una torpe, aunque realmente soy.
-L-lo siento-le dije sonrojándome al sentir su mirada en mi. Me recorrió con su penetrantes ojos y se acercó hasta quedar en frente-quería darle esto a N-naruto pero como veo que no esta ¿ p-podías dársela tu? -le extendí la carta que llevaba en mis manos y la miró con una ceja levantada.
-Asique pretendiendo a Naruto ¿Eh? Sakura-agarró la carta y se acercó a mi más de la cuenta, con lo que yo me eché hacia atrás pero la pared me lo impedía. Estaba sorprendida ¿como era que sabía mi nombre?
-Cl-claro que no es es..-no pude terminar lo que iba decir porque de un momento a otro sentí sus labios presionar los míos. Si antes estaba sorprendida porque se sabía mi nombre, ahora no había palabra para entenderlo. No me movía, mi cuerpo no reaccionaba. Sus labios eran tan suaves y expertos, en cambio yo no sabía nada de eso, era mi primer beso. De repente pude reaccionar, lo aparté de mi y salí corriendo.
Corría por los pasillos hasta que encontré un sitio donde nadie podía verme. Me apoyé en la pared y toqué mis labios.
Sasuke siempre fue una persona espontánea. El siempre... Repentinamente me atrapó y dejó un sentimiento extraño removido en mi corazón. Era como una corriente violenta que arrastra todo por donde pasa.
