bueno aqui esta Tom, porfavor no me maten!

Se hace lo que se puede, realmente intento escribir lo mejor que puedo pero ahhh, siempre he sido mala con las palabras

Ademas a mi parecer este cap no es de lo mejor, pero de alguna manera importante

Gracias y adelante!


Cap. 2 Hogwarts

Cuando Albus salió de la habitación tenía cierta expresión de preocupación que no pasó desapercibida por las criadas del orfanato. "Lo volvió a hacer" escucho decir a algunas.

Pero su preocupación era porque tal vez no podría ayudar a ese niño, a pesar de tener tan solo 11 años, noto que su aura corrompida por la maldad. ¡Era un profesor! ¡Su deber era ayudar y llevar a sus alumnos por el camino correcto!

Siguió caminando intentando no pensar en eso, no podía rendirse tan pronto, aun había tiempo, aunque ese muchacho no confiara en él, lo ayudaría en todo lo que pudiera.

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Dentro de la habitación, sobre la cama, viendo el techo, estaba un niño, alto para los once con cabello negro, y piel pálida.

-Un mago.- Pensó. –Soy un mago.

Tomó el sobre que el adulto le había dado y lo abrió para ver el contenido: Una carta de aceptación, una lista de útiles y un brillante boleto para tren.

-9 ¾- Dijo para sí mismo, y siguió leyendo, la lista de material. – Son michas cosas, calderos, libros, túnicas...un gato, una lechuza o un sapo. Iré mañana.

Salió temprano al día siguiente. La Señora Cole no dijo nada, había dejado de intentar reprenderle cuando no se trataba de daño a otro ser viviente.

Y tal como había dicho el profesor parecía que solo él podía ver el llamado "Caldero Chorreante". Tom, el cantinero frunció el ceño cuando lo vio entrar, era solo un crio, demasiado joven como para andar solo a esa hora de la mañana.

-Disculpe...¿El callejo Diagon?- Se sorprendió a si mismo de la forma en que lo había dicho, no le gustaba pedir cosas, pero había algo en lo que siempre había sido bueno, no sabía cómo llamarlo pero parecía que siempre sabía que decir.

El cantinero salió detrás de la barra y lo guio hacia la parte trasera del lugar, frente a una pared junto a los cubos de basura. Tocó y conto ladrillos con lo que parecía ser una varita, bastante similar a la único otro mago que había visto. Intento seguir con la mirada sin perder detalle pero tan pronto se dio cuenta la pared desapareció ante ellos revelando lo que debía ser el dichoso callejón, era un lugar enorme, lleno de gente, había brujas y magos por todas partes que iban y venían, algunas que parecían aparecer o desaparecer de la nada, con montones de paquetes con ellos, algunos incluso más grandes que los propios dueños.

Estaba sorprendido, no podía negarlo, le emocionaba conocer ese mundo nuevo, tan diferente a en el que vivía...Aunque ese lugar significara que ya no fuera único, sino uno más. "No lo será así, seré el mejor de todos" Escucho en su cabeza.

Camino entre la gente mirando los aparadores, sin poder identificar los que vendían, eran cosas deformes y babeantes, hacían ruidos, vio calderos, y plumas que volaban solas, aunque había otras tiendas donde solo parecían vender escobas – donde había más gente- . Paro frente a la tienda de libros, y vio una grande de túnicas seguida de esta. "Se ven caras" Pensó antes de entras a la tienda que decía Flourish & Blott's.

Comprobó su lista de libros e intento buscarlos.

-Son caros.- Pensó en voz alta, haciendo que uno de los empleados lo escuchara.

-Aughhh, otro hijo de muggles.- soltó con desprecio.

-¿Perdón?- Pregunto, girando hacia el sujeto.

-Por tu uniforme, no eres más que otro sangre sucia infectando al mundo mágico con tu presencia.- Escupió el empleado.

Tom no sabía lo que eran los muggles, ni los sangre sucia, era la primera vez que escuchaba algo así*, pero lo había dicho por el uniforme gris del orfanato que usaba. ¿Acaso insinuaba que no era digno de ser un mago?

- ¡MI PADRE FUE UN GRAN MAGO!- Grito antes de aventarle el libro a la cara y salir del lugar.

¡Quería que se muriera! ¡Que todos los que pensaban así desaparecieran! ¿El no ser digno de ser un mago? Paro un momento y respiro hondo intentando controlarse, sin lograrlo en absoluto.

-Oye, oye, has olvidado esto.- Tom volteo hacia atrás y vio a un chico que parecía de su edad.- Soy Avery, Mark Avery.- Dijo tendiéndole un libro, el mismo que había lanzado hacia nada.

Tom lo miro con el ceño fruncido.- Riddle.- Dijo quitándole el libro, no pensaba decir más, no lo conocía de nada, y después de la experiencia anterior no tenía ganas de conocer a nadie. Se dio la vuelta para seguir caminando sin darse cuenta que el otro chico iba detrás de él.

-y... ¿Ya compraste tu varita?

"No" Pensó y no tenía ni idea de dónde comprarla.

-Vayamos a Olivander, es el mejor lugar para comprar una varita, probablemente el único...bueno todos dicen que es el...-Hablaba demasiado, comenzaba a desesperarlo, pero las indirectas no parecían funcionar con él.

Siguió a Avery por el callejón mientras seguía hablando, pasaron frente a un edificio blanco, un edificio enorme que Avery dijo era el banco de los magos, Gringotts. Después de pasar frente una tienda de segunda mano, que Tom se guardó para sí mismo pasar más tarde a comprar lo que le faltaba – todo-

Llegaron frente a la tienda, y entraron al pequeño y estrecho lugar haciendo sonar la campanilla de la puerta. Era un sitio oscuro y sucio, sentía el polvo picándole la nariz amenazándolo cono hacerlo estornudar en cualquier momento, Tom se quedó mirando las estrechas cajas que estaban apiladas hasta el techo, mientras disimuladamente se tallaba la nariz, demasiado polvo tal vez el orfanato donde vivía no era el lugar más salubre pero sus cuarto era diferente, siempre intentaba mantenerlo limpio.

-Joven Avery ¿Tan pronto regresa?

-Buenos Días señor Olivander, solo vine a acompañar a un nuevo amigo.

¿Amigo? ¡¿Amigo? ¡¿Lo acababa de conocer cómo podía decir que era su amigo?Su excesiva confianza lo molestaba.

-¿Y su joven amigo es?

-Tom... Marvolo... Riddle...- Termino cruzándose de brazos, al final había tenido que decirlo y no le agradaba mucho, pero el viejo lo había mirado de una forma extraña-en realidad no dejaba de mirarlo desde que entro- como no dispuesto a tener un nombre a medias.

El hombre fue a la parte trasera de la tienda y no tardó mucho en regresar, con una sola caja con él.

-34 cm y cuarto, tejo, pluma de fénix, estoy seguro que está hecha para ti.- Dijo el viejo viéndolo con sus ojos amarillentos. Miro la varita que le ofrecía, era bastante bonita, no muy larga ni muy corta, simplemente del tamaño de debía ser. La saco con cuidado de la caja, sintiendo el calor que emanaba. Sintiéndose intoxicado por la magia en el aire, apenas fue consiente de las chispas que salieron de la punta de la varita.

- Esa es la correcta.- Fue todo lo que le dijo antes de que pagara y saliera del lugar, en realidad no era necesario de decir. Al tocar su varita había sido...mágico, no encontraba otra palabra para describir el suceso y no podía pensar en otra cosa que pudiera ser mejor.

-¿Vas a regresar por los libros?-Pregunto Avery mientras engullía un helado de vainilla, aun se encontraban caminando por el callejón Diagon.

-¿Has venido solo? ¿Dónde están tus padres?- Desde donde Tom lo veía ese había sido un claro lárgate pero ese chico parecía inmune a esa clase de comentarios.

-Están en el callejón Kno...Ocupados, me dijeron que esperara aquí.- Comió en silencio y cuando acabo regreso al tema.- Te ayudare con tus libros

Tomo su mano y comenzó a correr.

"¿Qué demonios?" Pensó alterado, intentando mantener el paso.

.-.-.-.-.

Regreso al orfanato molido, no podía creer que lo había dejador comprar algunos de sus libros, aunque eso le hubiera quitado un peso de encima enorme, no dejaba de sentirlo como caridad, lastima, y peor a aun como si ahora le debiera algo a ese niño tonto que había gastado su dinero en él.

Habían estado caminando hasta cerca de las 3 de la tarde cuando llegaron los padres de Avery y tuvo que quedarse un poco más para que no se enterar que venía de un orfanato, ya bastante tenía con que lo hubieran visto con el uniforme gris.

Mientras vagabundeaba un rato más entro a la tienda de animales mágicos, había animales de muchos tipos. "Un sapo, un gato o una lechuza" Recordó. Aun tenia algunas monedas, tal vez podría comprar algo.

Estaba seguro de que no sería un sapo, eran poco elegantes y en general le parecían repulsivos, simplemente no iban con él, además de que sería difícil mantener mientras no estuviera en la escuela. Un gato o una lechuza, no le parecía que hubiera mucha diferencia entre ambos, por un lado los gatos siempre le parecieron un poco engreídos, y sentía que le miraban como si fueran superiores, pero sería más fácil de mantener ya que cazaban y no hacían ruido. Son embargo una lechuza era más útil, según le había dicho Avery los magos se comunicaban de esa manera a distancia, y también cazaba pero tal vez no fuera tan callada como un gato.

Lo que le hizo decidirse fue una pequeña lechuza negra con tres motitas blancas en el pecho que lo miraba desde el otro lado de la tienda con unos grandes ojos blancos. Se acercó a ella y comenzó a acariciarla, era increíblemente suave. Apenas se daba cuenta de la gente por lo que no vio al dueño de la tienda cuando se paró aun lado de él.

- Es extraño.- Tom volteo hacia él, apenas siendo consiente que estaba ahí.- Odeshea no suele dejarse tocar por nadie, ni siquiera por mí. ¿No te la quieres llevar?

Si, por supuesto que quería.

-Te daré un precio especial.

-¿Por qué quiere deshacerse de ella?- ¿Había algo malo con la lechuza? ¿Por qué estaba tan desesperado porque se la llevara?

-Ya te dije, parece no querer a nadie. Tal vez tiene un mal carácter, no lo sé.

Salió de la tienda pensando en cómo escondería una jaula de ese tamaño con una lechuza dentro. Le había dado al sujeto menos de lo que tenía, ya que quedarse sin nada en absoluto no le parecía una opción.

El primero de septiembre llego más rápido de lo que pensó. De pronto se vio a sí mismo en King Cross frente a la plataforma 9 y 10 pensando donde demonios se encontraría la plataforma 9 ¾.

Supuso que debía, al igual que con el caldero chorreante, algo que solo funcionaba con los mago. "¾" pensó. "Tiene que estar entre el 9...y el 10" Comenzó a caminar "¾" Entre más se acerba más aceleraba. Inevitablemente cerró los ojos esperando el golpe.

Pero siguió andando, abrió los ojos y vio que estaba a punto de chocar contra alguien, Se detuvo a tiempo y levanto la vista para ver un enorme y rojo tren. El expreso a Hogwarts.

Vio a unos chicos subiendo baúles y los imito. Camino dentro del tren en busca de algún lugar vacío. Encontró uno a la mitad del tren, una vez que entro se cambió, no soportaba usar esa ropa del orfanato. Termino de vestirse y al sentarse...

-Ocupado... ¿Te importa si me siento?- Debía ser un chico de su edad, pequeño, de piel blanca, y cabello rubio oscuro, y ojos verde azul. Le hubiera parecido que vestía de manera extraña de no ser porque había pasado tantas horas en el callejón Diagon. Iba de negro con borde de color azul eléctrico.

Tom lo miro detenidamente. Si, bastante.-Pensó haciendo una mueca.

-¿Qué no te enseñaron modales?- Vaya, al parecer no se quedó en pensamiento, lo cierto es que le importaba muy poco, simplemente se giró hacia la ventana, ese sería un viaje muy largo.

Cuando llegaron al castillo; tras cruzar el lago, donde uno de los chicos en su bote cayó al agua y les retraso, subieron los escalones y frente a la puerta los esperaba el mismo hombre que había ido al orfanato; con su cabello rojo y gafas de media luna, llevaba puesta una túnica color azul oscuro.

Les llevo hacia lo que parecía ser el vestíbulo, era enorme tanto que una casa cabria ahí. Después de darles la bienvenida les hablo sobre las cuatro casas.

- Hagan una fila y síganme.-Dijo suavemente.

Cuando entraron por las puertas del gran comedor no sabía que era lo que más le sorprendía, la cantidad de gente que estaba sentada en cuatro largas mesas, los fantasmas perlados de se paseaban flotando de un lado a otro, las velas levitando o el hecho de que el techo parecía no existir.

-Increíble.-Soltó sin querer.

El profesor ya había llegado al otro extremo del lugar. Aun lado de él había un banquillo y encima un feo, viejo y remendado sombrero que alguna vez debió haber sido negro. De pronto el sombrero empezó a cantar, su canción hablaba sobre las cuatro casas y de la escuela en general. Cuando termino de cantar todos aplaudieron, y después el lugar quedo en silencio.

-Cuando diga su nombre deberán pasar y sentarse y ponerse el sombrero.

Vio a Avery y a Lestrange pasar y quedar en Slytherin. Realmente no sabía mucho acerca de las casas, a pesar de lo que había oído no le decía demasiado sobre ellas. Solo quería que le tocara la mejor, pronto llego su turno.

-Riddle, Tom.

Alzo la vista hacia el profesor y camino al taburete. En cuanto se puso el sombrero escucho una voz en su cabeza.

"vaya, vaya- empezó,- me pareces familiar. Ambos tenían esa ambición de ser el mejor y realizar grandes cosas...si eso es lo que deseas...hay algo más...no te has dado cuenta...aun así estoy seguro de que estarás aquí bien, solo no pierdas de vista tu objetivo...Si te parece bien entonces te pondré en..."

-SLYTHERIN- Grito el sombrero.

Camino a la mesa más alejada donde lo recibieron con palmadas, provocando en Tom una mueca, no le gustaba que lo tocaran.

Al terminar la selección, se levantó un hombre, "El Director" Pensó Riddle, pues le dio la bienvenida a todos; cuando termino de hablar la comida apareció.

Era una cantidad de comida increíble, era perfecta, se veía jugosa y caliente. La comida del orfanato no era exactamente comida, por no decir que se saltaba la mayoría de ellas, pero el ambiente que se sentía ahí lo impulsaba a querer comer. Se sirvió un poco de todo lo que vio y comenzó a comer.

Terminada la cena y el postre, un muchacho alto de cabello rubio platinado y ojos grises los llamo.

-Los de primer año por aquí.- Gritó de pie.- Los de Slytherin de primer año síganme.

Los llevo cerca de la entrada y cruzando una puerta comenzaron a bajar, el frio se hizo presente. Fue un tramo bastante largo en el que prácticamente solo bajaron escaleras, caminaron por un pasillo largo, parando frente a una gran pared de piedra, el rubio que los estaba guiando se acercó a ella y dijo algo que no pudo escuchar. Era la sala común, un lugar grande pero angosto, techos altos de los que colgaban lámparas verdes, antes de que pudiera ver más allá de los sillones negros y las mesas con sillas, el rubio les indico donde estaban sus habitaciones. Habitaciones que eran compartidas, pero ya habría tiempo para quejarse sobre eso, era tarde y estaba cansado, por no decir que la cama era increíblemente cómoda.

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Hubo un brillo intenso, cayendo del otro lado completamente mojados. Harry se levantó oyendo un crack, bajo la vista para encontrarse con el espejo de Sirius bajo su pie, había vuelto a su tamaño original. Saco su varita y dijo:

-¡Reparo!

No había sucedido nada, el espejo seguía igual, a pesar de que seguía roto en pedazos se agacho para recogerlo los pedazos más grandes, miro en sus el espejo roto en sus manos y tuvo una idea.

-Toma Malfoy.- Dijo tendiéndole uno de los pedazos. Draco no dijo nada y lo tomo.

-Chicos... ¿Dónde estamos?-hablo Neville, rompiendo el frio e incómodo silencio que se empezaba a formar.

-Creo que seguimos en la mansión, es decir no nos hemos movido de lugar...solo de tiempo...

-Creo que se ve un poco tétrica.-Cuando Harry lo menciono Neville giro para ver de que hablaba, para encontrarse con "algo" mirándolo a él, uno de los tantos ingredientes en frascos que se encontraban en las repisas, algunos moviéndose todavía, había "cosas" que también colgaban del techo, por no mencionar del olor que desprendían. Neville giro hacia otro lado, tallándose la cara queriendo borrar de su mente lo que acababa de ver, cuando bajo la mano vio a Harry cerca de él y pregunto:

- ¿Cómo vamos a salir de aquí?

- ¿Esa chimenea estaba ahí antes?- La voz de Malfoy los hizo voltear hacia él, estaba frente a una gran chimenea blanca, probablemente lo único blanco en todo el lugar. Se acercaron a ella para verla mejor, pero parecía ser solamente una rustica chimenea.

-¿Creen que funcione? Tal vez...podríamos usarla para salir.

-¿¡Salir a dónde!¿Adónde demonios podemos ir?

-Al único lugar al que podemos ir, y probablemente a donde debemos ir.

-Estás hablando de...

-Exacto. Hogwarts.


Yey!Finalmente termine :3

A pesar de que tengo como 5 caps. medio hechos me tomo una eternidad pasarlo. Realmente soy leeeeeeenta escribiendo _

*Teniendo en cuenta el periodo en el que vivió, y encima en el mundo muggle, creo debió escuchar cosas muuuuuuuuuuuuy parecidas.

Más abajo dice –grita – que su padre fue un gran mago, aún no sabe nada de sí mismo pero le dice a Dumbledore que debió ser su padre el mago porque su madre fue muy débil como para ser una bruja...

Espero, realmente lo espero, que la descripción de Nott no se encuentre en ninguna parte porque...no encontré nada...y lo mismo con la de Avery...ahora no recuerdo porque Mark, no estoy segura si realmente lo encontré asi, o me lo invente, jaja, este tipo de cosas pasan por posponerlas

Vaya es un poco difícil buscar sobre los que estudiaron con Voldemort =_=

Y por ultimo, se que algunas veces va muy apresurado, y se ve un poquito cortado... desgraciadamente soy conciente y no he encontrado una manera de arreglarlo, pero se hace lo que se puede, y mientras lo entiendan no veo problema - por lo menos no demasiado- Jaja, y debo añadir que este cap en especial es asi...fue un cap especialmente dificl...pero el sig intentare hacerlo mejor...ahhh