Hola a todos. No me maten, se que me tarde... tuve algunas complicaciones, no tengo perdon :(
Llegó el 7, al fin. Gracias a todos por los reviews.
Capítulo 7: El poder de Kar-Jo; Parte 2 (El presentimiento de Kar-Jo)
-…creo que ya no me necesitas como maestro.
-Pero… maestro…- le suplicó Kar-Jo.
-No te preocupes, Kar-Jo. No nos separaremos por el momento, es necesario primero derrotar al Imperio y restaurar la Orden Jedi. Luego te nombrarán Caballero, y desde ahí nuestros caminos se separarán.
-Vaya… menos mal –suspiró aliviado Kar-Jo.
Se dirigieron al pueblo para abastecerse y descansar. A la mañana siguiente, Mace se materializó junto con Kar-Jo (para disgusto del Padawan, todavía no le permitía materializarse por sí solo) en un planeta lejano, en el otro extremo de la galaxia prácticamente.
-¿Y este planeta es…? –preguntó Kar-Jo ni bien llegaron.
Era un planeta cálido y aparentemente carente de civilización alguna. Se veía bastante desierto, a pesar de la vegetación amarillenta y reseca.
-Este planeta me es desconocido –respondió Mace extrañado -, pero al menos no detecto señales de vida inteligente.
-Se tomó bastante en serio lo de "ocultarnos", maestro –comentó Kar-Jo.
-¿Lo dices por la falta de civilización? –inquirió Mace.
-No, por la falta de todo –bromeó Kar-Jo.
Mace no pudo evitar pensar que su Padawan (o ex-Padawan ahora) tenía razón; allí no había nada mas que pasto y algún que otro árbol. Pero de repente…
¡ROARRRRR!
-¡Cuidado, Kar-Jo! –le advirtió Mace, señalando hacia atrás de Kar-Jo, quien alcanzó a voltear y esquivar el ataque de la criatura.
Era una criatura grande y gris, y unas cuantas rayas negras surcaban su lomo. Era parte felino y parte perro, su hocico era largo y sus dientes sobresalían hacia abajo. Se estaba preparando para atacar a Kar-Jo nuevamente…
Mace desenvainó su sable, saltó al lomo de la criatura, y ya estaba a punto de atravesarlo cuando la criatura se dio cuenta de que lo tenía en su espalda y se irguió, haciendo perder el equilibrio al Maestro Jedi. Esta oportunidad no la desperdició Kar-Jo, quien con la rapidez del rayo desenvainó su sable láser y la atacó en el pecho. La criatura se desplomó inerte, sobre Mace.
-¿Está bien, maestro? –preguntó Kar-Jo luego de levantar y hacer a un lado el cadáver del animal.
-Si –respondió Mace, incorporándose sin dificultad –pero no deberías haberlo hecho; tenía todo bajo control –comentó con suficiencia.
-No desde mi punto de vista –comentó Kar-Jo burlón.
-Vamos… además el animal había bajado la guardia, y gracias a mí –respondió Mace siguiéndole el juego.
-Lo que aproveché para salvarle la vida… -replicó Kar-Jo sarcástico.
Kar-Jo soltó una carcajada.
-A mano, entonces. Yo te advertí del animal al principio –observó Mace.
Kar-Jo se unió a la carcajada de Mace.
-De todos modos, –comentó el joven Jedi observando a la criatura ahora muerta – ¿qué diablos fue eso que nos atacó? No creo que sea un akk como los de Haruun Kal…
-No –confirmó Mace. –Tampoco parece un nexu como el que atacó a la senadora Amidala en Geonosis.
-¡Ya se lo que es! –respondió triunfante Kar-Jo. –Es un hyenax. Leí sobre ellos en el Templo. Habitan en Vaal, y siempre van en manada. No creo que haya uno sólo sin la manada cerca…-
-¿Vaal has dicho? –pregunto Mace con aprensión.
-S…si –titubeó el joven Jedi, sorprendido por la inesperada reacción de Mace. –El planeta Vaal –confirmó.
-Cerca de este lugar se encuentra Dantooine, lugar del antiguo Enclave Jedi –comentó Mace sombríamente.
-Ya veo, la Rebelión puede estar estacionada en aquel lugar. Pero de todos modos queríamos estar cerca de la acción, ¿no es así? –sugirió Kar-Jo animado.
-Si, pero no de este modo –replicó Mace absorto en sus pensamientos –Yo quería llegar a Alderaan, pero no entiendo por que… -se quedó unos segundos pensando.
Kar-Jo lo miraba expectante.
-A menos… -dijo Mace cayendo en la cuenta –a menos que hayas tenido razón, Kar-Jo –dijo Mace, aunque Kar-Jo no entendió nada.
-Maestro, ¿de qué hablas? –pregunto Kar-Jo extrañado.
-Cuando sentimos esa conmoción en la Fuerza, fue porque Alderaan había explotado –sentenció Mace finalmente.
-¡¿Qué? ¡¿Que Alderaan explotó? –pregunto el joven Jedi horrorizado.
-Me temo que si –finalizó Mace.
Se quedaron unos segundos pensando, pero fueron interrumpidos por otro rugido mucho más fuerte y atronador que el que había lanzado el hyenax antes de atacar a Kar-Jo. Ambos notaron una polvareda a lo lejos: una manada de hyenax se dirigía en dirección a ellos.
Rápidamente, los Jedi desenvainaron sus sables de luz y se prepararon para defenderse a muerte. Pero Kar-Jo relajó su posición y envainó nuevamente.
-¿Qué haces, Kar-Jo? –le preguntó Mace, mientras la manada de furiosos hyenax ya se encontraba a menos de diez metros.
-Todavía no me explicó, maestro, sobre aquello en lo que tengo razón… -comenzó a decir Kar-Jo, pero cuando tuvo a los animales cerca dejó de hablar y se posicionó con las piernas flexionadas y el brazo derecho flexionado por sobre su hombro izquierdo.
De repente, Kar-Jo acuchilló el aire horizontalmente con su brazo derecho y provocó una ráfaga de aire, producto de la habilidad del joven Jedi con la Fuerza, lo cual envió a la manada de hyenax volando hacia atrás, matando a la mayoría. Los que quedaron vivos se apresuraron a escapar en dirección contraria a los Jedi.
-…pero si de algo tenía yo razón, era que donde hay un hyenax siempre hay otros. Sin embargo, –añadió sonriendo ante la expresión de su maestro - me equivoqué al decir que aquí no había nada.
Mace lo miró y empezó a reír.
-La Oleada de la Fuerza, un recurso que nunca hubiera esperado de ti. Pero me alegro de que no hayas perdido la cabeza en un momento así… -añadió satisfecho.
-Bueno, maestro. Ahora que estamos tranquilos, puede decirme en que situación yo estaba en lo correcto… -soltó Kar-Jo con suficiencia.
-En que el Imperio ha hecho explotar un planeta. Alderaan fue ese planeta –confirmó Mace.
-Vaya, entonces eso explica porque no nos aparecimos en Alderaan, como usted había querido. Pero eso no explica porque estamos aquí, y no flotando en el espacio –inquirió Kar-Jo.
-Tal vez la Fuerza nos ha traído aquí. Debió de tener un motivo aparente… -comentó Mace.
Kar-Jo no dijo nada; ya se había acostumbrado a las palabras profundas de su maestro, y entenderlas hasta su máximo punto quizás fue lo que lo hizo tan buen Jedi en tan poco tiempo. Pero aún le sorprendía la tranquilidad con que las decía; él mismo se sorprendería de tal complejidad.
De repente, Kar-Jo sintió algo que no supo describir. No le gustó para nada, pero le trajo calma misteriosamente. Se sentía confundido.
-Maestro –dijo Kar-Jo de repente -, tuve un presentimiento recién. No fue bueno, pero tampoco fue malo; como si fuera el presentimiento de algo malo que a la larga puede ser bueno –se sorprendió de la facilidad con que esas palabras salieron de su boca, como si alguien más las estuviera diciendo a través de él.
Mace no dijo nada, pero lo miró escrutándolo.
-¿Estaba relacionado con Darth Vader? –preguntó Mace, aunque con expresión de autoconvencimiento.
Kar-Jo lo miró y se asombró con la pregunta certera de Mace, pero se asombró mas por lo que le respondió luego.
-Si –respondió Kar-Jo, repentina pero acertadamente.
Mace no dijo nada, sólo se limitó a mirar a Kar-Jo con satisfacción.
-Aunque no pueda creerlo Kar-Jo, parece que la Fuerza habla por medio de ti- dijo el Maestro Jedi.
Kar-Jo estaba atónito. Había escuchado que los Jedi podían escuchar a sus instintos a través de la Fuerza, pero nunca que fueran portavoces de esta.
-Puede que no lo entienda- sugirió Kar-Jo.
-Tampoco es tan simple, Kar-Jo- respondió Mace- pero esto explica muchas cosas, como el hecho de que a veces tus comentarios sean tan profundos y filosóficos. ¿Recuerdas que…?
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FLASHBACK
-¿Habían muchos secretos de la Fuerza en la biblioteca del Templo? Yo apenas leí unos pocos libros y no vi gran cosa-.
-Los secretos no estarían en los libros, sino en la nada. Por algo son secretos. En los libros había mucha instrucción en el Lado Luminoso de la Fuerza. Toda documentación estaba aprobada por el Consejo Jedi y hace mucho tiempo, cada diez años, se hacía una revisión general sobre cuales libros eran adecuados para seguir enseñando. Sin embargo, últimamente se habían dejado de renovar los contenidos y de ahí se deduce que la Orden Jedi haya caído en tal ostracismo. Pero en mi opinión, y si de secretos se trata, debes descubrirlos tú solo una vez que hayas recibido la adecuada instrucción-
-Pero maestro, ¿Cómo sabré cuando la haya recibido?- inquirió Kar-Jo
-Eso lo sabrás cuando llegue el momento. El momento llegará cuando estés preparado y sólo estarás preparado cuando hayas recibido la adecuada instrucción- dijo Mace como si hubiera dicho lo más normal del mundo, pero Kar-Jo no entendía absolutamente nada, por eso Mace concluyó:
-Lo cual nos reduce a entrenar, entrenar y entrenar; no hay otra forma de acceder a la Fuerza, Kar-Jo-.
-Claro que si la hubiera,- observó Kar-Jo- no habrían Jedi o Sith-.
FIN DEL FLASHBACK
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-Ehh… ¡ah, sí!- contestó Kar-Jo acordándose de repente.
-Bueno- dijo Mace-, en ese momento me sorprendió tu razonamiento por ser a la vez tan simple y profundo a la vez. La Fuerza, Kar-Jo, es pura por naturaleza; ni buena ni mala como los seres vivos que dominan las galaxias. La Fuerza sólo es, y aquel que acceda por sí solo a ella, como bien sugeriste esa vez, no necesitaría recorrer el camino de la oscuridad ni nuestro camino.
-Eso quiere decir que puedo superar en sabiduría al maestro Yoda- sugirió Kar-Jo extasiado y orgulloso.
-Si, y en arrogancia a Skywalker- le espetó Mace divertido.
Y hasta aqui el 7. Kar-Jo es una caja de sorpresas y Mace ya no sabe con que sorprenderse.
Se perderán el cap 8? Reviews entonces XDXD
