Hola a todos, gracias por los reviews. Espero que no se hayan impacientado los que escribieron hace mucho
Disclaimer: Si fuera Lucas, le habria dado mas relevancia a Mace.
Ahi va el 8...
Capítulo 8: Un giro en los acontecimientos
Se encontraban en el Puesto Imperial de Retransmisión V-798. Ambos Jedi se sorprendieron de la ubicación de ese puesto, ya que Coruscant no estaba para nada cerca de Vaal.
Cuando se toparon con los administradores del lugar, que en realidad eran soldados del Imperio, sólo les bastó unos pocos "trucos mentales" para convencerlos de que no eran Jedi, sino viajeros perdidos que habían caído por error en ese planeta.
-Nunca me imaginé que podrías convencer al sargento Reybn. Increíble historia le has inventado, "viajero de Coruscant" –le susurró Mace con un guiño y una sonrisa.
-Pues usted se encargó bien de Privitt y el resto de los soldados, "comerciante de Tatooine" –le respondió Kar-Jo, devolviéndole el gesto.
Se encontraban sentados en la sala principal del puesto imperial. Ya no corrían peligro alguno de ser descubiertos. Habían descubierto que el puesto estaba abandonado a su suerte, según las palabras del sargento Reybn. El Imperio ya no se comunicaba con ellos, así que habían decidido olvidarse de sus labores.
-Es perfecto –sentenció Kar-Jo. –Mientras estos hombres sigan creyendo nuestra versión y el Imperio no se le ocurra aparecer por estos lugares, estaremos a salvo.
Habían decidido quedarse en ese lugar a vivir y le habían hecho saber al sargento que querían estar informados sobre cualquier nave que entrara en la atmósfera de aquel planeta para hacer contacto y poder regresar a casa. Detrás de esa fachada, la realidad era que esperaban así estar prevenidos ante una posible "visita indeseable".
-No continuaremos con el entrenamiento aquí, Kar-Jo. Es arriesgado teniendo al Imperio tan cerca. Podremos entrenar cuando tengamos noticias del Imperio y tengamos que irnos de aquí.
De repente se escuchó una explosión que se oyó leve y distante. No parecía provenir desde dentro del puesto, por lo tanto decidieron averiguar fuera. Salieron del lugar y vieron a lo lejos en el cielo una explosión formada por un núcleo rodeado por un anillo de humo, que ya se estaba disipando.
-¿No es Yavin el lugar de donde provino la explosión? –oyeron decir a uno de los soldados que había salido a ver.
-Si, pero no creo que sea un planeta lo que explotó –oyeron contestar a Reybn.
Se hizo un silencio mientras la explosión se disipaba por completo. El silencio fue roto por Privitt.
-No creo que haya sido la Estrella de la Muerte la que explotó, ¿o si? –soltó sin miramientos.
Se volvió a hacer un silencio, esta vez algo tenso.
-¿Qué diablos es la Estrella de la Muerte, maestro? –le preguntó en un susurro Kar-Jo a Mace, quienes estaban algo alejados del contingente de soldados.
-Se supone que era un rumor de la época de las Guerras Clon. Se decía que la Confederación de Sistemas Separatistas poseía unos planos para construir una plataforma espacial tan grande como una luna y tan poderosa para… para…
Mientras los soldados volvían a entrar al puesto imperial, Kar-Jo lo miraba expectante y aprensivo a Mace; el gesto de este último no era para nada común.
-Se decía que podría destruir un planeta entero –finalizó Mace.
-¡¿Pero qué…? –exclamó Kar-Jo atónito.
-Se suponía que era un rumor nada más. Pero si eso es verdad, ahora ya sabemos que fue lo que destruyó a Alderaan…
Giró su cabeza para mirar al lugar de donde había provenido la explosión.
-…y lo que se destruyó hace unos segundos –finalizó Mace con convicción.
-Pero, ¿que estaría haciendo la Estrella de la Muerte en manos del Imperio si era arma de los separatistas? –pregunto Kar-Jo, quien seguía atónito.
-Seguro el Conde Dooku le dio los planes a Darth Sidious traicionando a la CSI. -razonó Mace. –De todos modos, fue un rumor que empezó luego de la invasión a Geonosis. Supongo que a algún geonosiano se le había debido de escapar el dato…
No se habló de otro tema por aquel día en la estación.
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Habían pasado la noche en aquel lugar, no sin antes convencer (mediante la Fuerza, claro) a Reybn de usar algunas camas del lugar.
A la mañana siguiente, se levantaron temprano y salieron del lugar. Cuando ya se encontraban fuera, se sorprendieron de avistar a lo lejos una manada de hyenax dirigiéndose hacia donde estaban ellos.
-¿Quiere hacer el honor esta vez, maestro? –bromeó Kar-Jo, haciendo un gesto teatral exagerado.
-No tienen pensado atacarnos. De todas maneras, será mejor que nos refugiemos en aquellas rocas –sugirió Mace.
Una vez escondidos y resguardados, observaron tanto impotentes como atónitos cómo la manada de hyenax invadía el puesto imperial y mataba seguramente a los que dentro se encontraban.
Al cabo de un rato, el semblante serio de Mace dio lugar a uno de sorpresa y horror.
-Esta presencia… no puede ser… -alcanzó a articular Mace.
Kar-Jo observaba a su maestro, quien por primera vez en su vida parecía asustado. De repente el también sintió algo: una perturbación en la Fuerza, pero esta no era la misma que sentía cuando estaba cerca de su maestro.
-¿Qué ocurre, maestro? –pregunto Kar-Jo, también horrorizado. -¿Por qué siento el Lado Oscuro?
-Esta presencia… es de Darth Vader –sentenció Mace.
-¡¿Pero qué…? ¿Co-Cómo lo sabe? ¿Cómo es que está tan seguro? –le preguntó Kar-Jo nervioso.
Mace se puso de pie y mantuvo el semblante serio, para luego mirar al joven Jedi.
-Debes escapar, Kar-Jo. No eres rival para enfrentar a Lord Vader.
-Pero, ¿qué va a hacer usted? –preguntó Kar-Jo.
-Lo enfrentaré. Tal vez logre derrotarlo esta vez…
Mace parecía estar mucho mas tranquilo esta vez que hacía unos segundos.
-¡No es cierto! ¡No haga locuras! Si yo no soy rival para él, ¡mucho menos usted! –le reprochó Kar-Jo.
-No seas estúpido. Yo tengo mucha mas experiencia que tú, y de nada te servirá materializarte en medio de la pelea. ¿Cuándo fue la última vez que te enfrentaste a un Lord Sith, eh? –le recriminó Mace.
-¡No dejaré que usted sacrifique su vida innecesariamente! Además, aunque no sea tan experimentado… le juro que no seré un estorbo en la pelea. Lo quiero ayudar, maestro. Lord Vader debe pagar por todo lo que hizo, y quiero ser yo quien le de su merecido…
Kar-Jo estaba al borde de la exaltación, pero Mace sólo se limitó a mirarlo inexpresivamente. Finalmente, le sonrío de lado.
-De acuerdo, Kar-Jo. Si quieres ayudarme, lo harás -lo tranquilizó Mace.
Kar-Jo esbozó una sonrisa y se dio vuelta, de cara al puesto imperial…
Una intensa pero corta sensación de dolor, seguida por una de mareo y una neblina que se iba intensificando, hasta cubrirlo todo…
Raro final, pero creo que se entendio bien...
Sigan publicando reviews asi sigo publicando capitulos, dale?
