Ni glee ni sus personajes me pertenecen


Quinn no podía creerse lo que estaba oyendo, Matt, aquel hombre que siempre le inspiró tanta confianza, que siempre la había ayudado y apoyado en todo, había matado a la madre de Rachel, a Shelby. Si bien es cierto que en un primer momento pensó en que aquel hombre había hecho lo correcto, luego se dio cuenta de que nadie merece morir y menos a manos de otra persona. Matt quería a Shelby, eran novios, ¿cómo alguien puede llegar a matar a la persona a la que quiere? Aun escuchando todo esto, y estando algo aterrada, la rubia no podía dejar de mirar a Rachel, y un calor intenso se iba apoderando de su cuerpo ¿qué le estaba pasando?

Quinn vio como la diva apretaba la mano con la que sostenía el cuchillo, ¿iba a hacerlo? ¿iba a matarlo?, no podía permitirlo.

Rachel! –Se levantó de la silla y se acercó a ella sujetando la mano con la que agarraba el cuchillo- No pensarás hacerlo ¿verdad? – Miraba sus ojos-

¿Y qué si lo hago? –La miraba- Tendría derecho a hacerlo, él mato a mi madre! –Decía nerviosa-

Rachel…Vamos a hablar esto –Apartó su mano con cuidado del cuello de Matt y la alejó de él-.

Yo no quiero hablar nada! –Se zafa de la rubia- ¿No lo entiendes? Mató a mi madre Quinn, a mi madre!

Pero…por favor cálmate –decía algo nerviosa sin dejar de mirarla, el calor iba a aumentando en su cuerpo- ¿quieres…mancharte las… manos con esto? – comenzaba a costarle hablar-.

Tienes razón –la mira fijamente a los ojos- Quizá… -se acerca a ella- Quizá tu debas hacerlo por mi –una sonrisa malvada se dibujaba en su rostro al tiempo que le tendía el cuchillo-.

¿Qué?! –Retrocede- ¿Estás loca?! – La rubia vio en la expresión de su cara que lo que le decía iba totalmente enserio- Rachel… vamos a hablar… con calma…no puedes pedirme esto

Si, puedo pedírtelo, así que –coloca el cuchillo en la mano de la rubia- hazlo.

Quinn se dio la vuelta y miró a Matt, el hombre tenía el terror en su cara; ella no podía hacer eso, pero Rachel estaba allí, detrás suya, mirándola… El calor volvía a hacerse presente, más intenso, las piernas de la animadora flaqueaban. Rachel la observaba con una sonrisa, sabía lo que le estaba pasando a Quinn, esta volvió a girarse, la miró fijamente a los ojos, se acercó, cogió su mano y la llevó fuera de la habitación.

- ¿Qué haces Quinn? –preguntó tranquilamente sin que su sonrisa desapareciera-.

- Yo…-dejó que el cuchillo cayera al suelo y sujetando la cara de Rachel se acercó poco a poco hasta que sus labios se juntaron-.

Rachel pasó las manos por la cintura de la rubia y la acercó más a ella haciendo que esta soltara un pequeño gemido.

- No…no sé que me está pasando –susurra la rubia separándose un poco-.

- ¿Me deseas? –La voz de Rachel se volvió algo mas grabe-.

- Rachel…

- Responde –Interrumpe-.

- Te deseo

Rachel sonríe y apoyando a Quinn en la pared la coge en brazos acariciando sus piernas y besándola con pasión. Por su parte la rubia, cogida a su cuello, siente que la cabeza se le va, que no puede controlarse y eso le encanta.

Las manos de Rachel recorren el torso de la animadora por debajo de su camiseta mientras que esta última enreda las piernas en su cintura y la besa con fuerza intentando no separarse ni un solo centímetro.

- Aquí no… -Susurra Quinn embriagada por el deseo-.

La diva obedeció, sin dejar de besarla y como pudo, llevó a la rubia a una de las habitaciones, la echó sobre la cama y se colocó encima de ella. Quinn se estaba volviendo loca, sentía las manos de Rachel volar por su cuerpo, sentía sus besos intercalados con algún mordisco, lo que le provocaba que se excitara aún mas. Veía como poco a poco iba quedándose sin ropa y no quería quedarse atrás asique comenzó a desnudarla.

Rachel sentía el calor de la rubia, le encantaba tenerla así, la deseaba, la necesitaba; se sentía demasiado bien.

Ambas se encontraban completamente desnudas, Rachel subía los besos del cuello a la boca de Quinn y una de las manos acariciaba sus pechos; acto seguido hizo descender esas caricias hasta su cintura donde se detuvo y la arañó un poco.

- Rachel… -Quinn se mordía el labio cerrando los ojos y movía su cintura inconscientemente buscando el contacto de la diva- por favor… -Suplicaba, había perdido la razón hacía tiempo-.

- Mírame –Rachel detuvo el beso mirando fijamente a la rubia-.

Quinn abrió los ojos y la miró, había algo distinto en Rachel; no tenía esa mirada que tanto la asustaba. Seguía mirándola mientras Rachel se colocaba entre sus piernas y bajaba su cadera haciendo que sus sexos se encontraran, lo que provocó un gemido por parte de las dos. La rubia agarró la cintura de Rachel y la acercó más a ella intensificando sus movimientos.

- Quinn –Mordía su labio- Quiero perderme en ti – Decía mientras dejaba escapar algún gemido-.

La rubia sintió una corriente recorrer todo su cuerpo, colocó a Rachel debajo de ella y bajando los besos por sus pechos llegó hasta su sexo donde se detuvo y la miró. La diva agarró las sábanas de la cama adivinando lo que vendría ahora, Quinn sonrió y comenzó a estimular su clítoris con la lengua provocando un gran gemido por parte de Rachel.

- Dios Quinn –Gritaba- Más –Enredando una mano en el pelo de la rubia, la acercó más a ella intensificando el contacto con su boca.

Quinn notaba como su excitación seguía creciendo mientras seguía lamiendo el sexo de Rachel, la deseaba tanto, la necesitaba tanto… Observó como Rachel arqueaba la espalda y aumentaba el ritmo de sus movimientos. La excitación en su cuerpo la estaba matando. Con una mano sujetaba la cintura de la diva mientras que la otra la bajó a su entrepierna y comenzó a acariciarse, necesitaba hacerlo.

Ambas gemían, el cuerpo de Rachel comenzó a tensarse, la rubia lo notaba asique aceleró el ritmo de sus movimientos mientras seguía estimulándose a ella misma. Unos segundos más y Rachel llegaba al orgasmo seguida de Quinn quien dejó escapar un fuerte gemido.

- Bésame –Suplicaba Rachel aún acelerada y con los ojos cerrados- Por favor Quinn… bésame.


Siento mucho no subir a menudo pero es que no tengo mucho tiempo. Nobstante no me olvido del fic y lo seguiré actualizando en cuanto tenga tiempo.

Gracias a quienes me dejáis vuestras opiniones y a quien me leéis entre las sombras y no decís nada jaja