Capítulo 3: Mi Mejor Amigo.
¡Hermione! – Dijeron en un unísono.
¿Por qué tanta sorpresa? Se supone que vivo aquí – Contesto una castaña sonriente – Igual no quise molestar. Solo vine a ducharme y a cambiarme, tengo una reunión urgente y no me dieron mucho tiempo – Siguió – Así que con su permiso – Termino esquivando a la pareja y siguió al baño.
¿No crees que es raro que Hermione "La Perfecta Prefecta" Granger tenga una reunión a altas horas de la noche? – Pregunto una interesada Lavender.
Siempre las tiene – Contesto un Ron restándole importancia – Ahora podremos festejar la noticia – Dijo agarrando a la muchacha de la cintura.
Ron esta Rupert
No importa lo dejamos con Harry y mi hermana, a ellos les encanta cuidarlo
Mientras tanto en la Mansión Malfoy:
Señor Malfoy – Dijo una pequeña elfa domestica.
Tiny ¿Alguna novedad? – Pregunto el rubio.
No señor ninguna – Contesto segura la pequeña Tiny.
Bien. Voy a darme un baño tengo que salir de nuevo – Dijo abandonando el Gran Comedor de la Mansión. Draco iba llegando a su habitación cuando escuchó a su esposa gritar y no exactamente de dolor:
¡Oh Blaise! Sí Blaise sí – Vio a su rubia esposa a horcajadas de su mejor amigo. Sintió su sangre hervir, no por la traición de Astoria; eso le daba igual; sino por la traición de Zabinni. ¿Su mejor amigo un traidor? Por qué no le dijo que se quería acostar con su mujer si él sabía muy bien que no sentía nada por Astoria. Él más que nadie sabía que tenía encuentros clandestinos con Hermione. No por nada era su mejor amigo, también estaba Theo, pero desde que el morocho se caso con la Lunática Lovegoon, se veían muy poco y nada.
Vamos Astoria, tú puedes. Hazlo como recién – Lo que más le repugnaba es que esa era SU CAMA, no por compartirla con la infiel de su esposa, sino porque en esa cama soñaba cada noche con tener a Hermione desnuda y dormida en su pecho. "Lo primero que voy a hacer cuando me venga a vivir con Hermione va a ser quemar esa cama" Se dijo para sí mismo con su típica cara de asco. Dejo de pelear internamente y se decidió a entrar cuando la pareja ya había terminado con sus actos. Abrió la puerta y los observo sin decir nada:
¡DRACO! Yo… Yo puedo explicarte – Dijo una nerviosa y agitada Astoria.
¿Desde cuándo? – Pregunto dirigiéndose a su "mejor amigo" que trataba de vestirse.
Espera Draco podemos explicártelo – Contesto Blaise nervioso por la posición en los que lo había encontrado su mejor amigo.
¡TE HICE UNA MALDITA PREGUNTA ZABINNI! ¿DESDE CUANDO MIERDA ME ENGAÑAN? TÚ SABÍAS TODO ZABINNI ¡TODO! – Dijo un furioso Draco.
Hace 1 mes – Contesto una llorosa rubia, Astoria miraba sus manos para no mirar los ojos grises del rubio que echaban fuego.
¿Por qué no me dijiste Zabinni? Pensé que éramos amigos – Dijo tratando de relajarse.
Y lo somos Draco. Somos como hermanos – Contesto Blaise poniéndose al lado del rubio y apoyando su mano en el hombro de este.
No Zabinni – Dijo sacando su mano – Nosotros ya no somos nada – Alejándose de él lentamente – Y Astoria, mañana nos vamos a divorciar. Asi que estate preparada a las 11 para que te pasen a buscar porque tenemos que estar en el Ministerio a las 12 para firmar los papeles – Término dirigiéndose a la salida.
Pero Draco no es necesario separarnos. Podemos arreglarlo y volver a ser felices – Dijo llorando Astoria y agarrándolo de la mano.
No Astoria – Contesto soltándose de su agarre - La decisión está tomada. Aparte nosotros… Nunca fuimos felices – Termino abandonando el lugar y dejando atrás a una llorosa Astoria y a un perplejo Blaise.
En esos momentos, una castaña que traía un vestido negro con un pronunciado escote en la espalda y unos zapatos altos rojos que hacían juego con sus labios, se dirigía a ese departamento que compartía con su amante prodigio. Al entrar vio un Draco triste que apenas la vio; se levantó y se dirigió hacia ella y la besó con mucho fervor. La castaña no podía descifrar que era lo que le pasaba, aunque no le importó mucho y quiso pensar que era porque la extrañaba. El rubio la hizo suya 6 veces en la misma noche. Ambos estaban cansados. No podían más, estaban exhaustos, la castaña cuando terminaron sus actos de amor; no hizo más que preocuparse, algo pasaba con su amante, no era normal su forma de ser. Draco la acomodo suavemente sobre su pecho y los tapo con magia, después de un rato de recuperar el aire habló:
Te extrañe Castaña
Draco ¿sucede algo? – Pregunto la castaña preocupada
No nada ¿por qué? – Contesto frío el rubio mientras trataba de olvidar la traición de su mejor amigo
Draco mírame a los ojos – Él solo obedeció – Te conozco mas que nadie sobre esta tierra, se cuando algo está bien y cuando está mal en ti. – A Draco se le llenaron los ojos de lagrimas – Draco por favor me estas preocupando
Astoria… Encontré a Astoria engañándome – Dijo mientras una lagrima se asomaba en su mejilla
Draco lo siento – Dijo la castaña mientras también caían lagrimas sobre su mejilla
No Herms, no me duele haber encontrado a mi esposa engañándome – Contesto secándole la lagrima a Hermione
¿Entonces cual es el problema? – Pregunto realizando la misma acción
Me duele haberla encontrado con mi mejor amigo – Hermione apenas escucho eso se tapo la boca sorprendida – Si Herms, Astoria hace 1 mes me engaña con Zabinni – Dijo con rencor en la voz – Eso es lo que me duele. Que me haya engañado mi propio hermano. Sabes él sabía todo acerca de nuestra relación, detalle por detalle. Él era el que me cubría cuando yo me escapaba solo para verte. No le costaba nada que me digiera que se quería acostar con Astoria. Ella no me interesa, solo no entiendo él porque no me dijo nada, yo ni siquiera me iba a oponer; hasta planearía algún viaje contigo para que él estuviera con ella. Pero no, siempre haciendo las cosas mal Zabinni – Termino. La castaña lo interrumpió ni un momento, sabía que era la única forma que el rubio se abriera a confesar cual era el problema que lo acechaba.
¿Hablaste con él? – Pregunto la castaña.
No ni quiero hacerlo. Apenas me dirigí a ellos y les dije unas cuantas verdades – El rubio hizo una pausa, Hermione no lo interrumpió sabía que alguna noticia se venía cuando él hacía esas pausas – Mañana me voy a divorciar.
¿QUÉ? – Pregunto Hermione realmente sorprendida, incorporándose y colocando la sabana sobre su pecho desnudo.
Sí, esta tarde hice los papeles y cuando encontré a Astoria y Zabinni le informe que mañana a las 12 teníamos que estar en el Ministerio para firmarlos y listo – Hizo recostando la castaña nuevamente y colocándose frente con frente – Deberías hacer lo mismo, ya no nos tendríamos que esconder para vernos – Dijo colocándole ese mechón que caía rebelde a la frente detrás de la oreja.
Parvati está embarazada – Contó la castaña como quien no quiere la cosas.
¿Enserio? – Hermione asintió levemente – Pobre, tendrá hijos pelirrojos y torpes como Wesley – Agregó lanzando una carcajada, haciendo que recibiera un leve golpe por parte de la castaña - ¿Por qué me pegas si tengo razón? ¿No esperaras hijos inteligentes de parte de Wesley verdad? De parte de la pelirroja con ovarios menor y San Potter te lo admito, pero de la comadreja Wesley ni lo sueñes. Para ser inteligente y no ser tan torpes como su padre tendrían que nacer de nuevo – Dijo divertido y aumentando la risa.
Draco no seas cruel. Pobres niños – Ahora la castaña también se había imaginado un par de chicos colorados y torpes - ¿Alguna vez te imaginaste a tus hijos? – Pregunto asi como si nada.
Si me lo imagine la primera vez que te hice mía. Siempre que te miro me acuerdo: 4 hijos, 2 niñas parecidas a ti y 2 niños parecidos a mí. Rose, Scorpius, Ariana e Hyperion – Hermione sonrió ante el comentario de su amante.
¿Y qué te hace pensar que dejare que le pongas esos nombres a mis hijos? – Pregunto la castaña desafiando al rubio con una sonrisa de lado.
Primero y antes que nada es "nuestros hijos" – Dijo con orgullo – Y segundo los nombres de los hombres Malfoy siempre hacen referencia a las constelaciones y pues los nombres de las niñas porque sé que te encanta el nombre Rose porque en castellano significa "Rosa", uno de tus aromas favoritos y es la primera flor que te regalé. Y te gusta el nombre Ariana porque amas la mitología Griega y adoras más que nada la historia del Minotauro donde la princesa se llama Ariana – La castaña se quedo boquiabierta al descubrir todo lo que sabía de ella.
¿Co…? ¿Cómo sabes eso de la Mitología Griega y lo de la Rosa? – Pregunto la castaña perpleja.
¿Cómo lo sé? Recuerdo que la primera vez que me acerqué a hablarte en la biblioteca de Hogwarts y estabas leyendo Mitología Griega y te pregunté cual y me respondiste que tu favorita "El Minotauro" – Respondió con una sonrisa de oreja a oreja al ver que la castaña no respondía – Y lo de la rosa lo sé porque en nuestra… – Hizo un ademán con los dedos como contando – tercer cita te regale una rosa y me dijiste que te encantaba su aroma pero no tanto como la vainilla y que en un futuro si tenias una hija uno de sus nombres seria Rose – Hizo una pausa observando que la castaña no reaccionaba - ¿Hermione estás bien? – Pregunto mientras reía.
¿Aaaa? Emmm… Si estoy bien. No puedo creer que recuerdes todo eso – Dijo una Hermione total y completamente sorprendida.
Como no recordarlo, es mas lo tengo en un pensadero, por si algún día pierdo la memoria, tengo guardados los mejores momentos a tú lado – Contesto viendo a una castaña sonrojarse por sus palabras.
Eres maravilloso – Dijo recostándose en su pecho, mientras el rubio la abrazaba mas a él como si tuviera miedo de perderla.
Tú me haces ser así – Contesto en un bostezo y besándole la frente a Hermione, mientras se quedaban dormidos por el cansancio.
