Capítulo 6 Otra embarazada:

-¿Por qué no me contaste que estas embarazada? – La pregunta de la castaña dejo a Ron y Lavender helados.

-Em… ¿Embarazada? De… ¿De dónde sacaste eso Hermione? – Contesto como pudo Lavender que ahora se encontraba nerviosa porque sabía que la castaña sabia la verdad, no era ninguna tarada.

-A ver vamos a dejar las cosas en claro. Hace mas de 10 años que Ron me es infiel contigo, lo descubrí hace como 6 años, cuando llegando de un viaje los encontré en la cama – Ron miro la castaña con miedo, sabía que las cosas no venían bien.

-¿Por qué nunca dijiste nada Herms? – Pregunto el colorado.

-Porque iba de hacerlo, si por mas que te dijera no la ibas a dejar y yo no te lo hubiera pedido por ninguna circunstancia – Contesto como si nada la castaña tomando un sorbo del café humeante que tenía delante suyo.

-¿Y por qué no? Estamos casados – Dijo mas desconcentrado que recién.

-Porque yo hacen muchos mas años que te engaño Ron – Dijo como quien no quiere la cosa. Ron la miraba con los ojos como plato y si la mandíbula no estuviera pegada al rostro, a Lavender se le hubiera caído.

-Co… ¿Cómo?

-Si Ron, yo te he sido infiel desde antes de que nos casáramos.

-Y yo que me sentía mal por ti – Dijo con una sonrisa en el rostro y abrazando a Lavender que no entendía lo que sucedía – ¿Y puedo saber quién es esa persona que me robo tu amor? – El pelirrojo soltó una carcajada y la castaña lo siguió, a pesar de lo fría que fue en decirlo, fue sencillo y rápido pero el pelirrojo lo tomo con humor ya que no tendrían que esconderse más.

-Claro es… - Y un golpe en la puerta no lo dejo seguir con la declaración – Justo llego – Se levanto y se dirigió a la puerta para abrirla.

-¿Sabes quién es? – Le pregunto Ron a Lavender, a lo que esta negó con la cabeza.

-Ron, mi amante es… - Y cuando Ron y Lavender vieron entrar al rubio serio de la mano de la castaña, se levantaron de golpe y dijeron:

-¡DRACO MALFOY!

La conversación siguió como si nada hubiera pasado, Ron acepto a Draco como pareja de Hermione y la castaña dejo la casa para irse junto al rubio al departamento que compartían, dejando a una Lavender y a un Ron en la casa junto a Rupert que ya había llegado. Al pelirrojo no le sorprendió que el amante de Herms haya sido una serpiente, es mas, no se sorprendía en nada, cuando sabía que su hijo era el mejor amigo del hijo de Theodore Nott y Luna Lovegoon. Aunque Luna no era una Gryffindor, fue extraño al principio aceptar el casamiento de la Ravenclaw y el Slytherin.

Dos días después; Hermione, Ginny y Luna charlaban en la Madriguera.

-¿Qué querías hablar con nosotras Herms? – Pregunto la Wesley menor.

-Espérate un poco, no seas impaciente – Cuando la puerta resonó – Voy yo – Las otras dos mujeres levantaron los hombros restándole importancia.

-¿Qué carajos hace esta aquí? – Pregunto Ginny levantándose abruptamente del sillón al ver a Lavender entrar.

-Ginny por Merlín no te pongas nerviosa – Decía Luna mientras le recordaba que estaba embarazada. Ginny tenía 6 meses de gestación, ella y Harry esperaban a su segundo hijo: James Albus Potter.

-Yo la invite acá, es por ella la reunión – Dijo la castaña tratando de tranquilizar a la rubia – Bueno iré al punto y no daré tantas vueltas – Dijo sentándose y haciendo un ademan a Lavender para que se sentara – Ron y yo nos vamos a divorciar – Soltó Hermione.

-¿QUÉ? TODO ES POR TU CULPA MALDITA ZORRA – Dijo la pelirroja furiosa tratando de lanzarse arriba de Lavender, a lo que la castaña detuvo.

-Ginny las cosas entre tu hermano y yo no van somos como hermanos, Lavender y Ron se aman y pues yo amo a otra persona – Hizo una pausa antes de dar la gran noticia – Lavender está embarazada de tu hermano…

-A NO… ¡YO TE MATO!

Las cosas en la reunión no terminaron como fue esperado, Ginny se descompuso y echo a Hermione y Lavender de su casa diciendo que no se los va a perdonar nunca jamás, a lo que la castaña no le dio importancia porque sabía que se le pasaría rápido y Lavender, pues, a Lavender nunca le importo los que los demás pensaran, a lo que no le intereso.

Hermione al llegar a casa le contó a Draco la reacción de su mejor amiga, a lo que este soltó una carcajada por el relato.

-¿Cómo te fue en el Ministerio? – Pregunto la castaña de rutina. Siempre que Draco volvía del trabajo ella le preguntaba cómo le había ido, para que el rubio se descargara con ella.

-Como siempre, aburrido. Federic convoco a una reunión el miércoles a primera hora – Dijo el rubio deseando que el lunes y el martes no pasaran rápido para no aburrirse en esas extrañas reuniones de rutina a las que su jefe titulaba como "urgentes" – A lo que me lleva que necesito un favor.

-Dime ¿que necesitas? – Pregunto la castaña volviendo a la cocina para preparar la cena.

-Necesito que vayas a la Mansión a buscar un traje y el resto de mi ropa que están en mi habitación – Hermione lo miro extrañado – Tranquila Herms, Astoria sabe que un día de estos ibas a ir a buscar mi ropa – Dijo abrazándola por la cintura.

-¿Estás seguro Draco? ¿No le voy a molestar? ¿Tampoco quiero recibir insultos de su parte sabes? – Pregunto desconfiada.

-No hay problema castaña, sabe que iras, sabe que si te trata mal se ira de la Mansión, sabe que no te debe insulta ni que tú la vas a molestar. Solo iras por mi ropa y ya – Contesto seguro de lo que decía.

-Está bien – Hermione termino la cena y ambos cenaron como lo hacían siempre. Se encaminaron a la habitación y se quedaron dormidos a la mitad de la película muggles que habían comprado en uno de sus "viajes de negocios"

Al otro día, la castaña fue a buscar el traje para Draco y el resto de su ropa. Entró a la gran casa y recordó la tortura que le había practicado Bellatrix Lestrange, lo que le causo un escalofrío en la medula espinal. Pregunto si Astoria estaba y como había salido, se dirigió a la habitación que el ex matrimonio compartía. Hermione busco la ropa de Draco y la fue acomodando en una maleta que encontró. Cuando fue a sacar el acomodado traje del rubio, tiro sin querer el tapado de piel de Astoria. Al levantarlo, se cayó una pequeña tableta que la castaña al levantarla se quedo perpleja.

-¿Qué haces con eso Granger? – La castaña sabia de quien era esa voz. Se giro para confirmar que era ella.

-Na… nada yo solo… y se cayó – Dijo tartamudeando, Astoria agarro la pequeña tableta y sonrió – Eee… Estas… ¿embarazada? – Le pregunto de la misma forma.

-Es de Blaise sabes – Contesto aun con la sonrisa – Estoy muy enamorada de él Granger, y no sé cómo recuperarlo – Y una lagrima cayo de sus ojos azules. En ese momento la castaña supo que tenía que ayudarla como sea. Tenía varias cosas que arreglar.