Hola niñ s aqui vengo con el segundo capitulo

esta historia no es mia y los personajes tampoco, espero que les guste...


P. O.V. Draco

Iba en el avión con una sonrisa en la cara. Este verano por fin había convencido a mis padres para que nos mandasen a Lavendre y a mí al campamento hotel. Mi prima estaba feliz, quería hacer amigos. Yo…bueno se que soy un chico guapo, sexy e irresistible así que podréis imaginarme a lo que voy. Tengo 18 años, ¿Qué esperáis? Pensaba agrandar mi lista cuanto más mejor en ese viaje. Encima que con mi cuerpazo podía elegir a las mejores. Y… ¿Por qué no empezar en ese mismo instante? Acababa de pasar una azafata muy guapa así que toqué el botón y enseguida vino adonde mí.

-¿quería algo señor?-me dijo educadamente.

-en realidad si…a ti

-¿co…como?-la azafata es estaba poniendo muy nerviosa.

-lo que has escuchado preciosa. Es un avión lujoso. Si quieres podemos pasarnos a la parte de atrás.

Al pareces se debatía entre la lujuria que le embargaba y su profesionalidad así que la ayudé a elegir. Le acaricié la mano y tembló. Que fácil era aquello…pronto tendría azafata borrada de mi lista.

-¿y bien…? ¿Qué contestas?

Se lo pensó unos segundos y luego asintió. Le dije que se adelantara. Mi prima me miraba con ojos de medio enfado.

-ahora vengo primita-le dije sonriendo-voy a hacer una cosa

Me fui a encontrar con la azafata a la que ni pregunté el nombre. Simplemente llegué y la besé. Nunca había sido un chico romántico, eso era para los débiles, por lo que simplemente fui directo al grano. Aún así sabía que disfrutaría, mi fama de Dios del sexo donde quiera que fuera. No me molesté en los preliminares, simplemente era una más y no me apetecía currármelo. Cuando me fui sin decirle nada.

Cuando llegué a mi asiento Lavendre me miraba de muy mala forma.

-Draco te quiero mucho como si fueras un hermano pero… ¿no crees que deberías empezar a tratar mejor a tus…conquistas?

-Lavendre…no quiero un amor para toda la vida solo quiero un poco de sexo

-pero aún así…

-venga Lavendre…olvídalo…este verano va a ser genial

Ella suspiró y se rindió. Al fin de cuentas sabía que no me haría cambiar de opinión. La azafata pasó por al lado de mí para que la hablase pero me puse a leer sin darle importancia.

Llegamos en unos 20 minutos al aeropuerto y para entonces mi recién conquista ya se había dado por aludida y me habían cambiado por un chico. Nos llevaron en autobús privado hasta el hotel y mandé subir mis cosas a la habitación en la anteúltima planta.

-Lavendre cambiémonos y vayamos a la piscina

-¡si! Ahí habrá mucha gente a la que conocer-de repente cayó en la cuenta-y chicas a las que fichar… ¿verdad?

-eres una pequeña genio primita

Nos pusimos la ropa de baño y bajamos. Lavendre se fue directa al agua y yo me tumbé al sol. Me puse las gafas de sol y con mi pose sexy de siempre empecé a buscar chicas que merecieran la pena. Había un par de ellas que estaban buenas y una me llamó la atención; era pelinegra-azabache y delgada. Tenía un cuerpazo de infarto y encima me miraba directamente con mirada coqueta.

"perfecto"

Iba a levantarme cuando escuché un grito proveniente de la otra punta de la piscina.

-¡Harry!

Me giré a mirar de donde provenía el grito y pude ver a un chaval enorme con una chica en brazos saltar a la piscina; al parecer ella no quería meterse. El tal Harry salió riéndose del agua y ella movía los brazos amenazándole mientras chillaba. El chico salió de la piscina corriendo con ella detrás. Vaya si que estaba buena. Tenía el pelo largo hasta media espalda castaño. Tenía la piel muy pálida sin llegar a mi extremo como su hermano. Su cuerpo perfecto; delgada pero con curvas muy bien formadas. Tenía unas piernas increíbles.

"me pregunto como será recorrerlas…esa tiene que ser mía"

¿Pero ese chico era su novio? La verdad es que me daba igual, me había enrollado con más chicas con novio, pero ese tío era muy grande. Fácil podría darme una paliza.

"me da igual. Está muy buena me arriesgaré"

El chico se separó de ella cogiendo otro camino y vi como iba a hablar con una pelirroja despampanante que estaba tomando el sol por lo que supuse que solo era su hermano o amigo. Ella se fue al bar de la piscina.

"esta es mi oportunidad"

Me dirigí hacía donde estaba. Había cogido un refresco y se había sentado en una mesa vacía a la sombra. Cogí una bebida y me acerqué a su mesa.

-¿puedo sentarme?-pregunté sonreído de lado

Ella se volteó a verme; me miró de arriba abajo.

"perfecto" pero su respuesta me descolocó

-¿no ves que hay más mesas vacías?


Hasta aquí que tal la historia?

nos leemos pronto

besos