Capitulo 2: Los años han pasado


POV HAO

Había dejado atrás mi pasado. Hace 11 años que yo no tenía memoria de nada más. Mi familia, mi historia, lo que fui antes…nada. Todo lo que soy, todo lo que seré, se resume solamente a la calle. Y mi vida comienza cuando yo tenía 9 años. Por circunstancias de la vida, me quede viviendo en la calle. Fue horrible y difícil. Sabes lo terrible que es buscar un puto refugio en la ciudad? Oh no, créeme que no tienes ni idea. Un lugar donde vivir. Relativamente cómodo. Estable. Algún lugar para pasar la noche mientras que en el día te las arreglas para almorzar y sobrevivir. En mis 11 años en la calle, el ayuntamiento ha sido una gran ayuda. La primera noche en la calle dormi en una banca tapado por un diario. Pensé que moriría. Y sin embargo, sigo aca. Días después de vagar por las calles, siempre en busca de algún mejor lugar, me topé con nuestro refugio. Una casa de un piso abandonada. Paredes agrietadas, vidrios rotos, pisos de madera rechinantes, muebles roidos y viejos…y sin embargo, era perfectamente comoda para un niño huerfano solo. Me las arreglaria para bañarme y esas cosas. Por lo menos por ahora, tenia un fiel techo sobre mi cabeza, y eso me hacia inmensamente feliz. Comenzaron a pasar las semanas, y yo recorria las calles con la esperanza de ver algun letrero de "se busca"…

Cuando vi que mi familia no hizo nada para buscarme, ahí fue cuando decidi olvidarlos. Y lo hice. Segui viviendo solo por mucho tiempo, aproximadamente dos meses, entre los cuales pude abastecerme bien. Tenia algo de comida, ganaba mis monedas pidiendo plata en los paraderos o simplemente haciendo malabares con pelotas incendiadas, un truco aprendido desde pequeño, tenia un colchon y unos muebles, había logrado que un vecino me arrendara su cuenta de luz, asi que la pagabamos juntos. Si, comodidades…y sin embargo, la soledad era un hecho evidente y devastador. Despues de todo, solo tenía 9 años.

Y en esa aparentemente profunda y devastadora soledad…la conoci. Hermosa a simple vista. Ojos verdes realmente encantadores. Pelo rubio mas brillante que el sol. Pero fue un error haber hablado con ella, un hermoso error.

Entre mis andanzas de día a día, normalmente iba al ayuntamiento. Y ahí, era imposible que no se hablara de los barrios altos. Muchas personas que iban allá para comer eran trabajadores de esos barrios, los cuales solían ir y quejarse a diestra y siniestra de sus dueños. La familia Phauna era nombrada varias veces, pero no porque eran apretados con el dinero. Al contrario, era por su bondad con sus trabajadores. Y sin embargo, se rumoriaba que eran demasiados estrictos entre ellos y sus herencias…el linaje Phauna debia ser puro y respetable. Escuchando todas esas conversaciones, que eran divertidas, me entere que el nucleo principal familiar estaba solamente compuesto por tres personas. El Sr Phauna, la Sra Phauna, y la Srta Phauna, de la cual me entere su nombre. Marion Phauna.

Una de esas tardes, apenas terminé de comer, salí de la gran casona-comedor rumbo a la calle. Un coche tirado por caballos pasó al lado mio. Era una familia de la alta sociedad, sin lugar a dudas. Un coche en pleno siglo XXI? Por favor…alguien queria hacerse respetar. Disimuladamente, me pare cerca del carro, y fingi ponerme a mirar al cielo mientras mantenia mis manos en los bolsillos del pantalon. La puerta del carro se abrió unos segundos antes de que una mujer se bajara de ella, mientras escuchaba el final de una conversacion, o mas bien de una pelea.

-No lo olvides, Marion. Debes aprender a comportarte. Ir a la casa de tus abuelos y hacer esos escandalos. Por dios Mari, donde estan tus modales?

La Sra Phauna se bajo del coche y tambaleandose entró a la pasteleria que estaba en ese barrio. Lentamente, me acerque al coche. La Sra habia dejado la puerta abierta, dejandome ver a una niña pequeña, con un pelo rubio separado en dos colitas bajas, una mirada triste con unos profundos ojos verdes, labios carnosos palidos, y un vestido negro de diseñador. Me quede mirandola durante muchos minutos, hasta que escuche su suave voz

-Te quedaras todo el rato mirando, o hablaras?

-Ella era tu madre? – Respondi a su pregunta con otra pregunta. Ella solo levanto los hombros

-Da igual, no crees.

-Estas molesta?

-Demasiado. Madre me llamo la atención por haberle dicho una palabrota a mi abuelo

Tuve que reprimir una risa, porque lo siguiente que dijo fue mas serio…y esperanzador para mi.

-No me gusta la vida de sociedad alta. Es aburrida.

-Por que no?

-Mirate. Estas todo sucio, tu ropa también, pero tienes una sonrisa calida…Mari quiere tener esa sonrisa también.

Y ahí estaba. Mi respuesta a mi soledad

-Ven conmigo. No te gusta esta vida de sociedad? Que pierdes! Ven conmigo, y yo te mostrare todo. Si algun día te cansas, podras volver a tu casa…pero ven a conocer el otro mundo

Levanto su mirada. Sus ojos brillaban.Y cometiendo una locura, agarre su mano y comenze a correr con ella detrás mio. Ella también corria entre risas. Para ella, era una aventura. Para mi, una esperanza. Y sin embargo, en nuestra dulce inocencia, ambos estabamos felices. Escape lo mas lejos posible de esa panaderia. Por nada del mundo queria que me la quitaran. Tenia a alguien para hacerme compañía de ahora en adelante.

Despues, todo fue un poco mas extraño. Marion llego a mi casa y no se quiso ir. Le encantaba todo. Los muebles semi rotos, el colchon desgarrado en el piso, las dos frazadas viejas, todo era extremadamente nuevo para ella y le gustaba. Como una niña que desde pequeña le enseñaron a hacer ordenada, comenzo a sacudir las frazadas, dejandolas quizas algo mas limpias. Yo solo le sonreia. Y asi, paso el tiempo. Marion Phauna se quedo conmigo. Yo iba todos los días al ayuntamiento y traia comida para los dos. No paso mucho tiempo hasta que Marion extraño a su familia, y tuve que mentirle. Cada mañana al ir al comedor, yo pasaba por calles que estaban tapizadas de carteles "Se Busca" con una foto de ella. Yo los agarraba, los rompia, me los guardaba…ellos no me la quitarian.

Paso el tiempo, los dias y los meses, y Marion se olvido de los Phauna. Eramos ella y yo. Compartiamos colchon, comiamos juntos, y haciamos cosas juntos en las calles menos transitadas. Yo no queria que me la quitaran.

Yo tenia 9 años. Ella 7.

Y viviendo juntos, nos convertimos en un iman para niños de escasos recursos. Muchos nos veian pasar en la calle, y querian ser parte de nuestra familia. Mattilda, una niña que simplemente un día llego a mi y a Marion. Despues nos enteramos que su familia murio en un incendio. Normalmente en las noches, Matti despertaba gritando. Ahí, era acunada por mi y Marion hasta dormirse. Fueron difíciles los primeros meses con ella, pero una noche ya no grito mas de sus pesadillas. Lo habia superado y estaba feliz con su vida de ahora. Kanna, o Kanni, como me gusta decirle de cariño, era una chica que tenia 15 años cuando la conocimos. Kanna habia escapado de la casa de su madre porque no toleraba a su padrastro. Normalmente las primeras noches, Kanna iba siempre al jardin delantero de su casa y espiaba lo que pasaba. Cuando la descubri, hablo mucho conmigo. Lo que hablamos esa noche, solo ella y yo lo sabemos. Solo se que después de eso, Kanna no volvio a buscar a su familia nunca mas. Su madre también la habia dejado. Ren Tao. Bastante parecido a Marion. Sobrecargado por las responsabilidades familiares, Ren escapo de casa. Directo a nosotros. Ren fue nuestro penultimo integrante hasta ahora. Vivimos los 5 juntos muchos años. 3 colchones en el piso eran perfectos. En uno, Ren y yo. En otro, Mari y Mattilda, y en el tercero y por ser la mas grande, Kanna.

Años despues, una tarde regresé al refugio después de haber estado haciendo malabarismos en la calle. Kanna me dijo que ya había llevado a todos al refugio para poder alcanzar algo de buena comida, que realmente lamentaba el no haberme llevado. Le dije que no se preocupara, que yo podía ir solo. Marion se ofreció a acompañarme, pero le dije que no se preocupara. Le besé la mano, una pequeña costumbre que teníamos desde chicos, y me largue al ayuntamiento.

Ahi, la conocí. Rubia ceniza, blanca, ropa demasiado nueva para ser de la calle. Anna. Al darme cuenta que a pesar de su imagen ruda estaba muy desampaada, le ofrecí irse con nosotros. Y olvidé todo. Que nos faltaban camas, que con suerte todos alcanzabamos comida en el ayuntamiento juntos, que a Ren no le gustaba estar rodeado de gente, y los celos de Marion. Pero, a pesar de la pequeña pelea que tuve con mi amiga por Anna, ella se quedó con nosotros. Y los años volvieron a pasar

Ahora, nuestras edades estan un poco mas disparejas. Kanna tiene 24, pero como no tiene estudios universitarios, trabaja en un pequeño minimarket. Ren y yo tenemos 19 y seguimos haciendo trucos en la calle. Marion, Anna y Mattilda tienen 18 años, y trabajan algunas noches como meseras en un bar. Es verdad, ya todos somos mas grandes y podriamos estudiar y tratar de surgir, pero la primera prioridad es poder avanzar y dejar de ir al ayuntamiento. Pero para eso, se necesita plata. Y la plata solo llega con el trabajo. Y eso es lo que hacemos o intentamos hacer.

Claro que las monedas ganadas todos estos años nos han servido de algo. Al fin pudimos ocupar las otras piezas del refugio. Ahora, donde antes dormiamos todos, es un pequeño living ocupado por una caja de madera y un sillon roido. Hay 3 piezas ahora. na de las chicas, donde duermen cada una en su colchon, y otra pieza mia y de Ren, donde tambien dormimos en colchones separados. La tercera pieza es para cuando hacemos fiestas y algunos quieren tener momentos mas intimos. Oh si, no hable de eso. Nos hicimos amigos de otras personas de la calle, y si bien no hay plata, nos juntamos y la pasamos bien juntos. Somos tranquilos, pero a veces el alcohol se va algo a la cabeza y uno comete locuras. Eso todos lo conocemos bien. Siguiendo hablando de la casa, tenemos una cocina algo mejor abastecida, ya no tenemos la necesidad de ir siempre al ayuntamiento, de vez en cuando cocinamos algo y comemos todos juntos. Como ven, las cosas han mejorado.

Otra mañana que me despierto. La noche anterior hubo fiesta. Me late la cabeza como siempre. El mareo que tengo es incontenible, pero tengo estomago de hierro, no tengo ganas de vomitar. Me doy vuelta en el colchon, y oh, que hermosa sorpresa. Marion esta a mi lado durmiendo, dandome la espalda. Uf, otra noche? Maldita sea, otra vez no recuerdo absolutamente nada. Me sorprendo al darme cuenta que estamos en mi habitacion. No puedo evitar preguntarme donde diablos durmio Ren entonces. Me rio suavemente.

-Callate, a Mari le duele la cabeza! - me dice mientras me pega con una mano.

Yo se la tomo, y se la beso

-Buenos dias, Mari.

-Buenos dias, Hao.

Me levanto de la cama mientras busco mis calzoncillos. Me quedo un rato mirandola desde la puerta, mientras ella trata de volver a dormir aunque sea cinco minutos más. Salgo de la pieza. Mi relacion con Marion? Es extraña. No somos nada más que amigos que se conocen desde muy pequeños, y sin embargo nos besamos, abrazamos y hemos tenido sexo. No es primera y estoy seguro que no sera la ultima vez que despierto con ella. Mientras camino por la casa me sale al encuentro Anna, ya vestida y tomando una taza de café. Anna es la mas centrada de todos junto con Ren. Le sonrio y le doy un beso de buenos dias en la mejilla. Ella solo resopla y finge ignorarme.

-Sabes donde durmio Ren anoche? - le pregunto mientras entro a la cocina a preparme algo

-Con Mattilda y Kanna en el living….las chicas ayer ni se pudieron levantar…Hao, no esta mal emborracharse, pero sin perder la conciencia.

-De acueeerdo Anna! - le canturreo mientras también finjo ignorarla.

A pesar de todo, se que tiene razon. Se que no deberiamos hacer esas fiestas si despues nos quejamos de la plata. Se que nos hemos dejado influenciar por otras personas de la calle, pero solo hemos llegado al alcohol…nada mas. "Por ahora" siempre me dice Ren. Pero claro, él tambien se emborracha y se acuesta con Mattilda, asi que no se cual es su excusa.

Miro el sol saliendo. Otro día más.

-Anna…me estoy aburriendo de todo esto- le confieso mientras me apoyo en el meson.

-Entonces cambialo- salió de la habitación, dejandome solo.

Solo, otra vez. Mejor aprovecho este poco tiempo de soledad


Naty esta de regreso con Sombras de La Calle!

Dejen Reviews y sus parejas favoritas!

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