Había pasado un mes desde aquel encuentro entre Nina y David, desde entonces no se habían vuelto a ver. Durante el mes de Agosto Nina salió un par de veces con Toby, fueron a fiestas y eventos de amigos conocidos, en una de esas fiestas donde bebieron más de la cuenta Toby le había terminado tirando los trastos de manera descarada pero ella fingió no darse cuenta, a pesar de la evidencia. No quería nada con él, en realidad no quería nada con nadie que no fuera él.
Septiembre llegaba a su fin cuando Nina encontró trabajo en una biblioteca, la contrataron para un par de meses. Quería ahorrar dinero para empezar de cero mientras esperaba una buena oferta de trabajo en una empresa. Sus padres le ofrecieron ayuda, pero una vez más ella se negó, no quería que la respaldasen económicamente. Quería salir adelante ella misma, sin ayuda.
Llovía, iba cargada de libros y no conseguía parar a ningún taxi.
David volvía a casa después de dar clases de música, por la mañana impartía clases en un instituto y por la tarde daba clases particulares de guitarra y piano. Conducía pensativo cuando de pronto pareció reconocer a la chica que saltaba y agitaba la mano casi en la carretera intentando detener a algún taxi, aunque más bien parecía ahuyentarlos.
- ¡Nina! – bajó la ventanilla.- ¡Sube!
Nina no se lo pensó dos veces, bajó un peldaño y se coló en su coche, luego se puso el cinturón y finalmente miró a David.
- Gracias.- sonrió.
Hicieron parte del camino en silencio, mirándose disimuladamente hasta que se detuvieron en un semáforo, entonces David decidió romper el silencio.
- Lo que pasó aquella noche fue un error…
- David, está bien, no fue nada…
David asintió en silenció y fijó la vista en la carretera.
Mientras viajaban Nina recibió una llamada de Toby, la invitaba a ir al cine esa misma noche, ella inventó una excusa para no ir y él quedó conforme. Mientras hablaba con él observaba como David fruncía el ceño, sonrió. ¿Estaba celoso?
- No estoy saliendo con Toby, bueno, en realidad sí. Vamos a fiestas, al cine, quedamos para cenar de vez en cuando pero nada más, no ha pasado nada entre nosotros. Ni tengo intención de que ocurra.- clavó su mirada en él.
- Nina, no te estoy pidiendo explicaciones.
- Pero yo sí quiero dártelas, para que no haya malentendidos. Mi madre se ha empeñado en que salga con él, en que tengamos una relación, pero ella no sabe que en realidad no puedo dejar de pensar en el padre desde hace tiempo, no en el hijo.
David miró a Nina desconcertado y frenó el coche.
Nina tomó aire y le miró.
- No soy una niña aunque pienses lo contrario, y aunque mi comportamiento diga a veces lo contrario. Conozco mis sentimientos por ti, créeme, no es un capricho.
- Esto no puede salir bien.- se llevó las manos a la cara y suspiró.
- Eso no lo sabremos nunca si no lo intentamos.
David fue quien tomó la iniciativa esta vez, se abalanzó contra ella y la besó en los labios con intensidad mientras la tomaba de la cintura, ella desabrochó su cinturón para poder acercarse más a él e intensificar el beso. Cuando ambos quedaron sin aire rompieron el contacto de sus labios y se miraron, David tenía los labios húmedos y la boca entreabierta, observó a Nina que tenía los labios algo hinchados debido a la intensidad del beso.
