Maldito amor.
Sumary: Harry Potter ha huido con Ginny el día de su enlace con Draco. Cinco años han pasado desde entonces, ahora se han vuelto a encontrar y sus errores resultarán más pesados de lo que pensaron. Drarry. Versión Mágica.
Capitulo 2: El encierro.
-Han pasado más de dos horas-dijo Hermione con nerviosismo mirando a Ron, el pelirrojo se encontraba parado a lado del reloj de pared.
-Calma, Herm, supongo que ya vendrá-dijo Draco tomando un sorbo de su copa de vino, Astoria se removió intranquila a su lado. En ese momento la chimenea se activó y tres personas salieron de ella. Harry se encontraba en el salón con Ginny y el ministro al lado.
-Señor Malfoy-saludó Kingsley con seriedad, Draco se levantó saludándolo con un asentimiento.
-Hemos hecho las investigaciones-dijo Harry con tono perfectamente profesional aunque estaba bastante sorprendido. Todos estaban vestidos de una manera informal que no había visto antes; Hermione traía puesto un jean pegado, una blusa roja suelta y unas botas marrones que casi parecían de hombre, su cabello lacio caía pulcramente debajo de un gorro negro tejido. Romilda vestía un pantalón verde claro, un polo rosa suave y zapatos de tacón blanco. Astoria tenía puesto un pantalón jean, una blusa de rayas con corbatín en el cuello y unos tacos negros; demás estaba decir que Ginny se la comía con la mirada. Ron parecía que simplemente se había quitado la túnica de encima y se había quedado con la camisa y el pantalón formal. Colin se había puesto más cómodo con un pantalón negro y un polo azul intenso. Draco estaba con un pantalón blanco y una camisa verde que le quedaba de muerte. Harry trató todo lo posible de no distraerse ante su visión-. Ha sido más complicado de lo que pensamos encontrar el rastro pero al final hemos dado con él aunque el resultado no es satisfactorio-se giro hacia Ginny que le pasó rápidamente un pergamino-. El rastro encontrado fue registrado hace dos meses cuando hubo una irrupción aquí, en Malfoy Manor reportada por Lucius y Narcisa Malfoy, solo sabemos que el rastro no está registrado con nombre conocido y que está relacionado con algunas irrupciones en el pasado a este mismo lugar.
-O sea ¿Esa persona ha entrado aquí antes?-preguntó Romilda con alarma.
-Sí, por lo que hemos determinado que este lugar no es seguro-dijo el ministro-, se les ha asignado una casa segura que será resguardada por el encantamiento fidelio y el auror Potter será su guardián del secreto.
-¿Por qué precisamente él?-preguntó Astoria con los brazos cruzados.
-Aparte de ser el jefe de aurores, es realmente bueno en lo que hace-dijo el ministro con calma.
-¿Y Weasley también lo sabrá?-preguntó Draco en voz baja.
-La señorita Weasley es la mano derecha del señor Potter por lo cual irá y vendrá mucho entre el lugar resguardado y la oficina.
-Mano derecha… que sorpresa-dijo Astoria con ironía estudiándola con la mirada, la pelirroja seguía con el vestido de fiesta puesto y se veía muy atractiva en él. La rubia desvió su mirada rápidamente al darse cuenta que la estaba observando demás.
-Una verdadera sorpresa-le siguió Draco con el mismo tono.
-Nunca lo habríamos pensado-murmuró Romilda con una sonrisa sarcástica.
-De lo más inesperado-comentó Hermione mirándola fijamente.
-Impensable-dijo Ron rodó los ojos.
-Efectivamente-acabó Colin y los tres observaban la relación del grupo que sonrió al mismo tiempo.
-Bien-dijo el ministro lentamente-, les dejaremos para que reúnan sus equipajes, el traslado se realizará esta misma noche, el auror Potter se quedará aquí hasta que estén listos para llevarlos.
-Suerte que no desempacamos mucho-murmuró Ron moviéndose a sus anchas en la gran casa, parecía que lo sucedido en la mansión hace mucho ya no le afectaba, todos se retiraron de la sala por sus equipajes mientras que el ministro se iba por la chimenea.
-Deberías ir a cambiarte-dijo Harry girándose hacia Ginny, la pelirroja aún lucía afectada por la noticia de esa noche.
-Quiero estar aquí para el hechizo-dijo.
-Ve, Ginny, nos puedes alcanzar en el ministerio-dijo el pelinegro poniendo una mano en su hombro, ella asintió con la cabeza baja y él la abrazó con un solo brazo-vamos, todo estará bien.
-Oh, que tierna escena-los dos se separaron para mirar a Astoria apoyada en una pared a lado de Draco, el rubio los atravesaba con la mirada.
-¿Quieren que los dejemos solos? ¿O tal vez les damos una habitación?-el sarcasmo era negro en boca de Draco, Harry observó sus ojos fríos y a la vez furiosos-escenas en mi casa no, Potter-dijo con desprecio.
-No estábamos haciendo ninguna escena-replicó el pelinegro frunciendo el ceño.
-Deberíamos irnos-dijo Colin tratando de calmar los ánimos, Ginny se retiró rápidamente por la chimenea mientras Harry se quedaba esperando a los demás, Astoria le susurraba cosas a Draco en el oído a propósito solo para ver el ceño fuertemente fruncido de Harry, era bastante obvio que el ojiverde seguía interesado pero la rubia no iba a ponerle nada fácil el acercarse al rubio.
-Estamos listos-dijo Hermione apareciendo con Ron y Romilda, Harry desapareció con un movimiento de varita el equipaje.
-Su equipaje ya está en la casa, tenemos que ir al ministerio a llenar lo último de los datos y estaremos listos-todos en fila fueron desapareciendo dejando a Draco y Harry al final-No sabía que te habías casado con Astoria-dijo antes de que el rubio entrara, algo de dolor se traslucía en su voz pero trataba de ocultarlo.
-No era necesario que supieras eso-dijo Draco en voz baja.
-¿Por qué?
-¿Por qué, qué, Harry?-preguntó devuelta el rubio.
-¿Por qué precisamente Astoria? Cuando sabes que yo… que yo siempre he creído que ha estado detrás de ti.
-No tiene importancia ahora, dejaste de tener cualquier derecho cuando me dejaste plantado en ese altar y la quiero-eso le dolió mucho a Harry, sus ojos se pusieron demasiado brillosos y Draco desvió la mirada.
-No me dejas explicarte lo que sucedió-murmuró aguantando sus ganas de llorar-, hay tanto que quiero decirte.
-Pero es demasiado tarde ¿Siquiera intentaste encontrarme?-el pelinegro bajó la mirada.
-Creí que me odiabas-susurró.
-Muy valiente de tu parte el arriesgarte por quien supuestamente amabas-musitó Draco con algo de rencor en la voz-, el pasado atrás está, ya no importa más ahora.
-Yo aún te amo-el rubio se quedó estático ante su declaración y el corazón le latió aceleradamente, cerró los ojos con fuerza, no iba a caer, no iba a volver a eso, no iba a volver a sufrir por Harry otra vez. Sintió una respiración cerca y se le puso la piel de gallina, todo su cuerpo gritaba de anhelo ante el acercamiento del otro y su mente se había bloqueado, quería retroceder pero estaba congelado en su sitio-Draco…-musitó suavemente Harry antes de lanzarse al vacío y besar al rubio. Draco se quedó quieto sin saber exactamente qué hacer pero su cuerpo reaccionó por él abriendo los labios para recibir los de Harry, el pelinegro quiso saltar de emoción cuando lo sintió responderle, eso le daba esperanzas. Draco enredó sus brazos alrededor de su cuello queriendo tener más de él, Merlín, había extrañado muchísimo sus labios; Harry lo apresó fuertemente por la cintura, sintiendo su cuerpo temblar en sus manos. De repente había fuego por todos lados, Harry aprisionó a Draco contra la pared de la chimenea y este gimió al sentirlo presionarse contra su cuerpo, necesitaba más de él, Harry también ya había perdido su sentido común, solo quería estar con Draco, quería volver a tenerlo, que sea de él y no de ella. Un ruido en la chimenea hizo que ambos se separaran de golpe, Colin alzó una ceja al mirarlos.
-Te estamos esperando-Draco se acomodó un poco el cabello con el rostro algo sonrojado, Harry se aclaró la garganta incómodo y Colin tuvo que apretar los labios para no reírse de ellos, tal vez aún había esperanza. Draco fue el primero en irse, Colin detuvo a Harry antes de irse-. Espero que esta vez no vayas a dejarlo.
-No volveré a ser tan tonto-le dijo Harry con seriedad, Colin asintió y entró en la chimenea, Harry suspiró y los siguió.
Neville suspiró cansadamente, esto de ser el jefe de cirugía podía ser muy cansado algunos días pero no podía quejarse, le encantaba. Se sentó tranquilamente en su escritorio y miró el correo que se le había acumulado por ir apurado sin mirarlo, lo cogió y empezó a ojearlo sin mucho entusiasmo. Su ceño se frunció al encontrar una invitación oficial del ministro, normalmente por estas fechas no había ningún evento importante. La abrió y leyó rápidamente de que se trataba, los ojos se le abrieron desmesuradamente al leer quienes eran los invitados, Romilda… hace tanto que no pensaba en ese nombre.
Neville al igual que los demás había hecho todo lo que pudo en la guerra, cuando en algún momento de ahí tres mortífagos lo acorralaron, Neville supo que iba a morir pero cuando Romilda apareció lanzándole a uno de ellos un poderoso Opugno y desarmó al otro ayudando a Neville a huir, este supo que irremediablemente se había enamorado de ella. Neville se mantuvo pegado a Romilda todo lo que pudo protegiéndole la espalda y fue ella la que le dijo que tomara la espada, el chico por impresionarla mató a la serpiente con un movimiento fluido de la espada. Los ojos iluminados de Romilda fueron su recompensa. Neville se hizo muy amigo del grupo luego de la guerra, quería conquistar a la chica pero también se dio cuenta que la morena tenía ojos para Colin, con quien había viajado durante la guerra. Había sufrido mucho cuando el grupo se había ido luego de que Harry dejara plantado a Draco en su enlace, él era uno de los pocos que sabía que eso había sucedido porque por los demás, Hermione se encargó de todos antes de que se fueran.
Y ahora habían vuelto… se preguntó si Romilda y Colin estarían juntos ahora, sus sentimientos por ella no había variado, estos años se había dedicado exclusivamente a su carrera y a intentar olvidarla, seguía frecuentando algunos amigos como Luna que ahora era cazadora de animales mágicos, la chica viajaba mucho pero tenía sus temporadas tranquilas en Londres. Neville se lamentó de haberse perdido la gala pero le mandaría una lechuza pidiéndole encontrarse, después de todo eran amigos ¿no? Suspiró y apartó el sobre para seguir con su trabajo.
-Se han tomado su tiempo-dijo Astoria con los brazos cruzados cuando Draco llegó, el chico seguía con las mejillas sonrojadas y desvió su mirada hacia el piso-Draco-lo llamó ella y él siguió mirando el piso entonces la rubia jadeó e hizo una imperiosa señal para que todos se juntaran-¡No puedo creerlo!
-¡No fue mi culpa!-trató de defenderse Draco.
-Draco, cariño ¿Qué demonios tienes en la cabeza?-le preguntó Hermione con fingida calma.
-Herm, yo…
-Basta, Draco, habíamos quedado en algo-dijo Ron mirándolo firmemente-vinimos por algo y cuando se haya solucionado volveremos a irnos.
-Lo sé-murmuró el rubio.
-¿Entonces por qué has dejado que te besara?-todos jadearon al mismo tiempo ante la pregunta de Astoria y miraron acusadoramente al rubio que quería hacerse muy pequeñito.
-No volverá a ocurrir-susurró con un hilo de voz.
-Claro que no, lo juraste-le dijo Astoria con frialdad y él se alarmó inmediatamente pero no pudo decir nada porque Colin y Harry llegaron en ese mismo momento, todos se separaron rápidamente cada uno ensayando su propia sonrisa falsa, Harry los estudió con la mirada perspicazmente sin decir nada, Colin entendió la actitud de todos y se enfadó un poco, Harry tenía oportunidad de demostrar que había cambiado. Ginny Weasley apareció en ese momento cambiada; llevaba puesto un pantalón de jean, un jersey rojo con adornos dorados en los hombros y tacos negros, lucía casual pero igualmente profesional.
-Tengo todos los papeles en la oficina-dijo con tono perfectamente controlado, Harry los guío hasta su oficina, Draco curioseó con la mirada mientras los demás leían los términos de los papeles. Harry no tenía muchas cosas en su oficina, una planta un poquito marchita, algunos retratos con sus amigos y un niño que reconoció como Ted Lupin; había más que nada papeles de antiguos y recientes casos perfectamente ordenados en pilas, había un escritorio algo más pequeño hacia uno de los lados que Draco asumió que era de Weasley. Suspiró.
-Draco-el rubio miró a Astoria-tienes que firmar, tienes que hacer el hechizo vinculante contigo que es al que queremos proteger-Draco asintió y firmó sin vacilación, Harry le sonrió levemente y acercó una taza de té vacía.
-Este es el traslador que los llevará a la casa-todos pusieron su mano ahí, incluso Ginny y llegaron a una casa en el campo bastante espaciosa y discreta. Harry rápidamente empezó a murmurar un hechizo en una lengua rara.
-Es el fidelio-susurró Hermione. Draco lo observaba atentamente estudiándolo, estaba muy guapo, más fornido, definitivamente hermoso, Harry acabó el hechizo y alzó la mirada para encontrarse con la de Draco, todos se quedaron en silencio percibiendo la mirada, Astoria frunció el ceño.
-Bueno, cariño, deberíamos elegir cuarto-dijo la rubia entrelazando su mano con la de Draco, Harry dejó relucir algo de dolor en sus ojos antes de explicar apresuradamente las advertencias básicas y marcharse. Ginny se quedó lo necesario para explicar lo que había en la casa, buscaba constantemente la mirada de Astoria y muchas veces coincidían haciendo que ambas la desvíen rápidamente, cuando se fue todos suspiraron. Su encierro había oficialmente comenzado.
Hola, espero que les guste este capitulo, me ha tomado algo de tiempo acabarlo, saludos.
Letty Malfoy.
