Maldito amor.

Sumary: Harry Potter ha huido con Ginny el día de su enlace con Draco. Cinco años han pasado desde entonces, ahora se han vuelto a encontrar y sus errores resultarán más pesados de lo que pensaron. Drarry. Versión Mágica.


Capítulo 4: El regalo

-Ha llegado la invitación del ministerio-dijo Astoria mirando el sobre oficial que acababa de aparecer frente a ella-quiere que actuemos en la fiesta de fondos para el mundo muggle, aparentemente algunos muggles importantes también estarán y quieren un grupo que conozcan.

-¿Y habrá si quiera adolescentes?-preguntó Draco con tono aburrido.

-Sí, los hijos, por eso nos pide a nosotros-miró la invitación antes de soltarla y coger el Profeta, sonrió contenta-Romilda es la portada de hoy.

-Se ve bien ¿no?-preguntó Draco suavemente hacia Colin que tomaba el desayuno en silencio, el chico solo gruñó pero igual extendió la mano para verlo. En la foto mágica se veía cuando Neville se inclinaba para depositar un beso en su mano sin dejar de mirarla y como Romilda se ruborizaba y le sonreía; Colin sintió ganas de lanzar el periódico por la ventana.

-Buenos días-saludó justamente la chica, los demás murmuraron sus saludos, la chica cogió el periódico y sonrió al ver la fotografía-¿A qué fue galante, no?

-Sí, totalmente-sonrió la rubia contenta.

-¿Ron y Hermione?

-Han ido a desayunar donde los Weasley-Romilda asintió y se sentó a desayunar-Me gustaría que hicieras el acto de apertura, Romi.

-¿Yo, por qué?-preguntó confundida.

-¡Porque Neville estará ahí, claro!-Romilda se sonrojó levemente.

-Bien, lo haré-dijo en voz baja tomando su café, Astoria le dedicó una sonrisa maliciosa a Colin y este la fulminó con la mirada, Draco solo rodó los ojos.


-Me alegra tanto que estén aquí-dijo la señora Weasley cuando Ron y Hermione aparecieron en la casa.

-Nos alegra haber venido-dijo Hermione con una sonrisa.

-Se ven muy bien, muy diferentes-Hermione se había puesto un vestido de cuadros en tonos naranja y naranja oscuro con unos botines negros y un pequeño gorro de lana acomodando su cabello ahora lacio. Ron iba en pantalón jean con una camisa verde encima.

-Bueno, todos cambiamos, mamá-dijo Ron mientras se sentaban en la mesa. La casa Weasley se veía diferente, después de la guerra las cosas habían marchado muy bien para ellos por lo que habían podido ampliar la casa y mejorarla, ahora se veía más espaciosa y bonita.

-¿Y bien? ¿Cómo les ha ido? Escuché que Charlie te vio, dijo que estabas estudiando algo con criaturas mágicas.

-Sí, mi especialidad son nuevas criaturas domésticas, la verdad soy algo así como un entrenador, experimento con cada criatura a fin de saber cuáles son aptas para ser mascotas pero nadie lo había notado.

-¡Oh, Ron, eso suena muy bien!-dijo Molly con una gran sonrisa-¿Y tú, Hermione?

-Oh, yo soy abogada-sonrió.

-Siempre has tenido esas ganas de hacer justicia en ti, me parece muy bien ¿Y cómo van ustedes? ¿Son pareja?-ellos se miraron entre sí ligeramente avergonzados.

-Bueno, la verdad…-alguien entró por la chimenea en ese momento.

-¡Hola, Molly!-Hermione se controló para que no se le cayera la mandíbula de la impresión, Pansy Parkinson entraba al lugar junto con Blaise Zabini. Los cuatro se quedaron viendo, la pelinegra iba elegantemente ataviada de un vestido verde suave con cinturón marrón, la túnica verde oscuro le caía abierta a los lados. Blaise iba vestido de traje con la túnica gris perfectamente arreglada (En mi imaginación Blaise es castaño, trigueño y de ojos marrón oscuro).

-Oh, Pansy, Blaise, queridos-saludó la pelirroja mirando disimuladamente a su hijo y su amiga-han llegado justo para desayunar.

-No quisiéramos incomodar, Molly-dijo Pansy con rapidez-yo solo venía por Ginny, teníamos cosas que hacer.

-Pero igual pueden quedarse, vengan, siéntense, yo llamaré a Ginny, justo Hermione y Ron me iban a decir si salían juntos o no-el pelirrojo y la castaña desviaron estratégicamente su mirada. Pansy y Blaise se miraron inseguros antes de sentarse en la mesa, ligeramente alejados de ellos; un pesado silencio se instaló en la cocina cuando Molly se fue.

Había más cosas que habían cambiado durante la guerra y su último año en Hogwarts. Cuando Hermione, Ron y los demás retomaron su curso, el grupo de Gryffindors y Slytherins se juntó, paraban juntos de arriba y abajo y una cosa llevó a la otra… Ron y Blaise fueron los primeros en empezar a salir, la verdad es que nadie pensó que duraría mucho porque tenían sexo todo el tiempo pero sorprendente la relación solo se rompió cuando Ron se marchó junto a sus amigos. Lo de Pansy y Hermione se había dado más despacio, con horas de biblioteca y horas muertas compartidas en la sala común de alguna de las dos; Pansy era todo lo que Hermione no era, por eso les gustaba estar juntas, se complementaban. Sin embargo, Hermione también dejó todo para irse con sus amigos ese día fatídico. Desde entonces no habían vuelto a verse.

-¿Cómo han estado?-preguntó Pansy con tono educado.

-Bien, muy bien-contestó Ron sin mirarlos, no quería encontrarse con esos ojos castaños que lo taladraban ahora mismo.

-¿Pansy?-Ginny bajaba las escaleras con un pantalón jean, una blusa blanca algo grande y zapatos de taco con flores, Pansy se contuvo de dar un grito.

-¿En serio, Gin? ¿En serio eso fue lo mejor que encontraste?

-¿Lo siento?-dijo la chica con una sonrisa culpable, Pansy rodó los ojos pero también le sonrió. Hermione entrecerró ligeramente los ojos.

-Y bueno, chicos, no me respondieron-dijo Molly entrando al lugar nuevamente. Ron y Hermione se miraron nerviosamente, querían esperar a que los demás se fueran, no les gustaba hablar así no más de su vida privada, un gesto que habían adoptado a fuerzas pero daba igual, de todas formas se enterarían.

-Nos estamos divorciando-dijo Hermione con un suspiro, los demás jadearon, Ron se sentía levemente incómodo mirando hacia otro lado.

-¿Qué? ¿Cuándo se casaron?-la pareja se miró de reojo.

-Hace unos años-respondió Ron alzando brevemente la vista, Blaise seguía teniendo la suya sobre él, cuando sus ojos se encontraron casi se sintió ruborizar pero sacó lo mejor que había aprendido de Draco y se mantuvo tranquilo.

-¿Y por qué se divorcian?-Hermione volvió a suspirar, Ron pasó distraídamente su brazo por detrás de ella y la castaña buscó apoyo en él.

-La verdad es que no recordamos mucho de nuestra boda-dijo Ron con voz avergonzada-estábamos en las Vegas, celebrando el cumpleaños de Draco y bueno, bebimos demasiado y no recordamos exactamente qué pasó excepto que cuando despertamos teníamos dos bonitos anillos en nuestros dedos y una constancia de matrimonio.

-Totalmente bizarro-dijo la castaña negando con la cabeza-tratamos de no hacer un escándalo de eso y lo intentamos.

-¿Por qué se separan, entonces?-preguntó Ginny curiosamente y Pansy agradeció que formulara la pregunta que ella quería hacer. Hermione hizo una mueca, realmente no quería contestar a esa pregunta, es más, no lo haría.

-No queremos hablar de eso, en realidad-contestó desviando su mirada.

-Tal vez deberíamos irnos-dijo Ron percibiendo su incomodad, la castaña le sonrió agradecida, se despidieron rápidamente antes de marcharse por la chimenea.

-Eso fue interesante-murmuró Ginny. Blaise se había refugiado en sus pensamientos, se había mantenido callado y apartado pero la realidad le pesaba, nunca le había dicho a Ron que lo amaba aunque este sí se lo había dicho, haciendo gala de su valor Gryffindor y esas cosas. Blaise no había contestado nada y dos días después Ron se había marchado para siempre en compañía de Granger, siempre Granger. Ahora resulta que se habían casado… no sabía cómo sentirse respecto a la noticia de su divorcio pero se sentía aliviado. Aliviado de que se estuvieran separando, aliviado porque por fin podría decirle todas las palabras que tuvo que tragarse por años, por no haber sido valiente a tiempo.

Pansy había odiado a Draco y Astoria durante un tiempo. Los había odiado porque habían hecho que Hermione se marchara con ellos. Las cosas entre ellas dos siempre habían estado dichas, ellas se querían, habían llegado a una confortable rutina a pesar de estar juntas poco tiempo; Draco también había sido su amigo, ella también lo quería, se conocían de pequeños pero Pansy simplemente se había negado a dejar su vida por irse a su lado. Hermione no había opinado lo mismo, se lo informó, hizo sus maletas y se marchó. Junto con Ronald. Después de eso Ginny y ella se habían unido, no podía culparla por lo que había pasado, ella estaba confundida y triste y Pansy también necesitaba consuelo por lo que se convirtieron en buenas amigas. Ahora había regresado, próximamente divorciada ¿Sería muy tarde para recuperar lo que habían perdido? Esperaba que no.


Draco no tenía ni la más mínima idea de que hacía ahí pero sin embargo aquí estaba, Harry tenía una sonrisa radiante en el rastro y él trataba de no rodar los ojos cada cinco minutos. De alguna forma, Harry se las había arreglado para convencerlo de ir a tomar un helado luego de haber confirmado que la persona no estaba en Inglaterra. El rubio no podía negar que había extrañado la presencia del moreno, sus ganas de hacer la vida simple y salir simplemente a disfrutar el día, el cielo, la lluvia, lo que sea.

-Deja de sonreír, Potter, te va a doler la cara-dijo Draco dándole una lamida a su helado de chocolate.

-Oh, que exagerado-dijo el pelinegro alegremente comiendo su helado de lúcuma.

-Sí, claro-resopló Draco pero no pudo evitar que una suave sonrisa se instalara en su rostro, Harry lo miró con ojos brillantes y Draco supo que en el cualquier momento el pelinegro empezaría a hablar. El rubio había estado evitando escuchar su explicación todo este tiempo por una muy simple razón. Tenía miedo. No había querido saber cuáles son las razones por la cual lo había abandonado y humillado de esa manera solo para irse con la pelirroja, pelirroja que en algún momento había estado enamorada de él.

-Yo…-Draco tuvo la imperiosa necesidad de detenerlo pero se controló-ha pasado mucho tiempo ¿sabes? He tenido mucho tiempo para pensar y darme cuenta de lo estúpido que fui, de lo tonto que fue el irme de esa manera como una rata miedosa y no haberte dado la cara.

-¿Por qué?-preguntó el rubio sin poder contenerse, Harry respiró hondo.

-Sabía que te amaba más que nada, Draco, sin embargo no estaba seguro de que fuera a resultar. Yo tenía dudas, dudas estúpidas, dudas no sobre ti sino sobre todo esto, sobre si me amarías siempre; estábamos a punto de hacer un enlace mágico, un enlace que no se podía romper y yo… yo no podía soportar el pensar que un día me quisieses dejar y no pudieses hacerlo ¡Solo teníamos dieciocho! Apenas y habíamos salido de una guerra, apenas y estábamos descubriéndonos, no quería que te arrepintieras, no quería que me odiaras, no sabía si estabas seguro o no, normalmente eras tan frío que no me sentía capaz de preguntártelo, además siempre rehuías a que los demás supieran de nosotros y yo no entendía por qué, creí que te avergonzaba el estar enamorado de un hombre ¿Y entonces cómo nos íbamos a enlazar así? Solo cuando te fuiste y noté tu ausencia en nuestra casa me di cuenta de lo estúpido que había sido, de lo tonto que fui al pensar en que no me amabas, en que no me amarías. No le podía echar la culpa a Ginny porque ella también traía sus propios demonios pero sí me siento culpable de haberme aferrado a ella como una posibilidad de huida y haberte dejado. Siempre lamentaré haberte dejado, Draco, siempre.

Draco se había quedado en silencio asimilando toda la información. Recordaba a Harry estando nervioso, Hermione le había dicho que probablemente eran solo los nervios típicos de los novios. Para ese momento Astoria ya había acabado su relación con Ginny, la rubia había llegado a la casa que el rubio compartía con Harry y se había apoderado de su amigo contándole su pena. Harry no se había sentido feliz por ello. Pero Astoria siempre había sido importante para Draco, cuando Harry lo dejó en ese altar Astoria fue su roca y él la de ella; todos sus amigos también dejaron todo, increíblemente los mejores amigos de Harry habían decidido irse con ellos, no podían creer que su amigo había huido como un cobarde de algo que antes anhelaba tanto, no lo entendían, ellos se habían hecho amigos, sabían que Draco lo amaban y habían roto con toda su vida solo para seguirlos. Romilda y Colin también se habían sumado, Draco siempre supo que ellos estaban más ligados a él que a Harry que a veces se empeñaba en mantener todo en secreto para "protegerlos", todos habían dejado sus vidas sin mirar hacia atrás ni lamentarse y habían sido felices hasta que esa acosadora apareció.

-No sé qué decir-suspiró al final, tenía tantas cosas que procesar en su cabeza, tantas cosas que entender.

-Yo… yo sé que te tomará tiempo entenderlo, estoy… estoy dispuesto a esperar por tu perdón, Draco, a esperar por ti, por volver a tenerte, no mentía cuando te dije que aún te amaba y deseo tanto que me aceptes nuevamente a tu lado-el rubio se mordió los labios.

-¿Y qué de Ginny?-el pelinegro lo miró confundido.

-¿Qué de ella?

-¿Por qué huiste precisamente con ella?-preguntó en voz baja.

-¿Por qué huiste tú con Astoria?-el alzó una ceja.

-Es obvio, ella es mi mejor amiga.

-Ahora tu esposa-dijo Harry con amargura sintiendo el corazón apretado, Draco abrió la boca para decir algo pero se lo pensó mejor y la cerró.

-Me casé el día de nuestro enlace-Harry lo miró con la boca abierta y los ojos dilatados.

-¿Qué?-Draco se mordió el labio.

-Astoria y yo no íbamos a dejar nunca que nos humillaran y tú lo habías hecho, así que nos casamos ese mismo día alegando que los problemas fueron de la imprenta, Ron y Hermione fueron los testigos.

-…-Harry no podía asimilar lo que oía, ahora entendía los disimulados rumores que lo siguieron luego de eso aunque nadie realmente lo mencionaba porque ellos lo habían arreglado-No-no… no salió en el periódico.

-Hermione los silenció medianamente, publicaron una pequeña nota pero nos aseguramos de que tú ni los demás lo recibieran.

-Yo… porque… -de repente se sentía furioso-¡¿Cómo te atreviste?!

-¿Oh, en serio vas a reclamarme?-dijo Draco con el tono al mismo nivel-¿Y con qué título exactamente Harry? Creo que se te olvida que no somos nada. Tú decidiste dejarme plantado en ese maldito altar, huiste con la novia de mi amiga y tenías toda la intención de esconderte bajo una piedra así que lo que yo hice no tiene nada que ver contigo.

-¡Se supone que era nuestro enlace! ¡Nuestro! ¿Y te enlazaste con esa?

-¡No te permito, Potter!-dijo Draco levantándose-A Astoria la tratas con el respeto que se merece.

-¿Qué respeto se merece una persona que se casa en la boda destinada a otras dos personas?

-¡Al menos ella estaba ahí! ¡Ella siempre estuvo ahí! ¡A mi lado! ¿Y tú qué? ¿Dónde estabas? ¿Escondido como una rata con la pelirroja esa, verdad?

-¡Es igual! ¡Debió respetar!

-¡Fui yo el que la obligó!-Harry se quedó callado de la impresión.

-¿Qué?

-Astoria y yo teníamos un juramento, nosotros estábamos comprometidos cuando éramos pequeños, yo no quería casarme pero Astoria simplemente me dijo que haríamos un juramento, nos casaríamos, tendríamos una familia y si algún día encontrábamos a la persona que amábamos más que a nosotros mismos, anularíamos el compromiso o el matrimonio. Cuando me enamoré de ti y me pediste matrimonio yo se lo dije y ella aceptó porque también estaba enamorada de Ginny. Pero cuando Ginny la dejó y tú te fuiste, estaba tan molesto, tan humillado y tan lleno de rencor que le recordé el juramento y la obligué a casarnos, ella aún estaba mal, triste pero aceptó.

-¿Se casaron por un enlace mágico?

-No, solo un contrato vinculante…yo… yo no podía unirme de esa manera con ella, sabíamos que no nos amábamos y podíamos estar heridos pero no íbamos a cometer semejante locura tampoco.

-¿Qué pasó luego de eso?

-Simple, todos nos fuimos, viajamos hacia varios lados antes de establecernos en la zona no mágica de New York, cada uno encontró algo que le gustaba pero siempre permanecimos juntos, siempre-Draco suspiró, dejó lo que restaba de su ya casi derretido helado en una servilleta-esto fue un error, no debíamos de haber hablado.

-Draco…-el rubio lo detuvo con un gesto de la mano y se desapareció. Harry se dejó caer en la silla y miró por el balcón de lugar durante vario tiempo. Todo había sido su culpa, directamente suya; había empujado prácticamente a Draco a los brazos de Astoria, estaban casados y habían hecho su vida lejos, lejos de él. El sonido de una aparición lo alertó y se giró para ver a Draco frente a él, el rubio tenía pánico en el rostro-¡Draco! ¿Qué sucede?-preguntó inmediatamente sacando su varita preparado para cualquier peligro, el rubio no contestó sino que alzó su mano.

En la palma de su mano descansaba una miniatura de Draco con la ropa que estaba usando en ese mismo instante.


-Así que parece que te fue bien…-Romilda se sobresaltó levemente al sentir la voz de Colin tras ella, se sonrojó ligeramente antes de volver a mirar la revista frente a ella.

-Sí, muy bien-respondió imprimiéndole a su voz un tono aburrido.

-¿Volverás a verlo?

-Sí, la verdad que sí, me ha pedido que asista con él a la gala de recaudación de fondos-el chico entrecerró levemente los ojos y le quitó la revista para lanzarla lejos-¡¿Pero qué te sucede?!-Colin no le respondió, solo la miró intensamente, tanto que empezaba a ponerse nerviosa.

-No vayas-ella alzó una ceja interrogante y bufó.

-¿Quién demonios te crees para…?-se detuvo a media frase y jadeó, Colin se había casi lanzado a besarla y no era un beso nada amable, era furioso, demandante, nada que ella hubiera probado antes. Y le correspondió. Enredó sus brazos alrededor de su cuello para atraerlo hasta sentirlo pegado a su cuerpo y se apoyó más en el mueble en el que había estado sentada. Colin estaba que batallaba consigo mismo, sabía que no debía hacerlo, que no debía besarla, que no debía de sentirse bien el tenerla así en sus brazos o escucharla jadear de esa manera tan sensual. El sonido de una aparición los distrajo, Colin saltó ante el sonido y ambos miraron hacia el salón de donde se oía el sonido de dos voces. Colin evitó mirar a Romilda cuando se dirigieron allá y vieron a Potter junto a Draco.

-¿Qué sucede?-preguntó el castaño.

-Han dejado un nuevo regalo-respondió Draco en voz baja-lo encontré en mi oficina.

-Pero nosotros hemos estado todo el día aquí y nos hemos visto nada sospechoso-replicó Romilda, Colin asintió dándole la razón.

-Bueno, sabemos que ha sido la misma persona y aparentemente es muy habilidosa, las barreras apenas y se notan que han sido violadas, ha sabido conjurar en el momento exacto un hechizo silenciador-dijo Harry realizando hechizos alrededor-esta persona debe haber o bien recibido entrenamiento de auror o bien es especialista en Defensa y Artes Oscuras.

-¿No es contra?-Harry negó con la cabeza.

-Defensa y Artes Oscuras es un curso dictado especialmente en escuelas fueras del país, aquí está prohibido enseñar ese tipo de magia así que podemos asegurar que es extranjera o ha estudiado sus últimos años fuera.

-¿Qué haremos entonces?-preguntó Romilda de manera ansiosa.

-Dar aviso al ministerio-miró a Draco-tu acosadora ha llegado a Inglaterra.


Espero que les haya gustado este capítulo, lamento la demora. Saludos.

Leticia Malfoy.