Bueno chic s no retraso más el cap. Tenía exámenes finales y por fin pase yeah los personajes no me pertenecen yo solo hago y deshago con mi imaginación.

EL SIGUIENTE CAPÍTULO CONTIENE FUERTES ESCENAS SE RECOMIENDA DISCRECIÓN.


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Unidad de Análisis Conductual (UAC) FBI, cuántico Virginia. FLASHBACK POR EMILY PRENTISS-

Tiempos del caos

El día había pasado aburrido aun así había estado todo el tiempo alerta, las amenazas no eran nada nuevo, algo me preocupaba y eso era el autor de mis amenazas, cada vez eran más frecuentes y aterrorizantes.

Ian Doile

Ian Doile

Maldito el día que conocí a Doile, su nombre lo tenía gravado en mi mente, recordaba el día en que fui asignada a una misión casi suicida y esta era adentrarme y mezclarme con un grupo de narcotraficantes y asesinos europeos.

Fue tan fácil inmiscuirme en sus asuntos, tenía experiencia con este tipo de casos además de que sabía muchos de los idiomas extranjeros gracias a la profesión de mi madre, tenía la inteligencia y el valor además de la suspicacia femenina, primero me gane la confianza de los más bajos para después pasar por las presas grandes, me mostraba despiadada, fría y calculadora, además usaba los encantos de mujer que poseía, con Ian fue fácil porque ha el ninguna mujer se le resistía, al no hacerle caso todo su atención se centró en mí, primero me cortejo, pero mi intención no era caer a la primera así que continuo y continuo hasta que fue dependiente de mí.

Al ser su amante tuve acceso a toda la red, a sus asuntos más oscuros y a su pasado. Pasaron 2 años para que todo fuera planeado, una misión exitosa estaba en puerta y con ella mi libertad para un nuevo comienzo; lo que viví no fue fácil, después de todo fui una criminal, me toco estar del lado que ejecuta y tortura.

Cuando por fin atraparon a la mayoría de los participantes de la cedula delictiva programaron el asalto a la casa mayor "la casa de Ian" programaron mi muerte y yo la de su hijo y su nana, al tiempo que tomaron por asalto la casa yo traslade a mis testigos a un lugar seguro para luego regresar a morir y poder largarme del país.

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Con esto vivía continuamente, con miedo; a perder mi trabajo, mi estabilidad, mi libertad hasta mi vida.

No tenía relación sentimental por el hecho de no tener privacidad en mi trabajo, me interesaba un hombre o más bien el hombre(cara de ver las cosas complicadas) de mi vida, solo que él ya estaba apartado, Aarón no solo era mi jefe, sino mi amigo y mi amor platónico, él se entregaba a las cosas con pasión y compromiso, además tenía una hermosa familia, una mujer que lo amaba con locura y un hijo que era la razón de su existencia, además de que ocupaba un alto rango en el FBI. Él fue la razón para iniciar su vida como perfiladora de la UAC ya que lo conocí cuando él trabajaba como fiscal y este era compañero de mi madre en algunos asuntos políticos.

Las cosas nunca podrían ser, el simplemente era mi jefe y estaba felizmente casado.

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Tenía todo el día huyendo de Jennifer, esta me había insistido asistir a una cena a la cual iría un amigo de su esposo pero la verdad es que no me apetecía, tenía que superar primero a Hotch y luego curar las viejas heridas para poder amar a alguien más.

Estaba cansada y ansiosa, quería ir a casa a dormir unas horas y la verdad ya no parecía tan mala idea un maratón de películas con Sergio.

Ya era hora de salir, teníamos menos trabajo que semanas anteriores así que camine a la oficina de mi jefe.

-hoye Hotch, acá están los expedientes completos, ¿te importa si ya partimos?, no hay mucho que hacer y estamos cansados-comente luego de entrar al recinto.

Claro si se quieren ir pueden hacerlo, mañana tendremos un día agitado con los casos así que retírense- dijo tomando sus cosas y empezando a organizar el desorden.

-bueno hasta pronto entonces- me di la vuelta tras dejar los papeles en el escritorio.

-espera, iras a cenar con JJ.-cuestiono.

-yo no… no, ¿cómo te enteraste?-conteste sin pensar pero me sorprendió que preguntara algo que solo JJ. Y yo sabíamos.

-trabajo para esto así que dime, escuche que Reíd y Rossi irán a tomar algo y García y Morgan verán películas ¿porque no los acompañas?-intento inmiscuirse.

-si voy por un trago con los chicos, no me apetece estar con los tortolitos-dije arrugando la nariz tratando de sonar convincente, después me dirigí a la puerta para despedirme finalmente con un-espero que te valla bien hoy, y salúdame a Jack- aun después de años era incapaz de nombrarla a ella.

-Ok- me contesto solo así.

Salí tome mis cosas y mande un mensaje al resto del equipo avisando que podíamos partir, antes de irme tenía que ir con urgencia al baño a orinar, no sabía cuántos cafés podía soportar mi vejiga.

Al salir todo el mundo había partido y solo faltaba yo así que tome mis cosas y me dirigí al estacionamiento donde estaba mi camioneta, tome el interruptor para desactivar la alarma pero un ruido de pasos me distrajo voltee a ver y pensé que era Aarón ya que solo su carro y otros de mantenimiento estaban estacionados.

Tenía la esperanza de verlo por última vez, pero algo paso que en el momento que voltee para esperar a que me alcanzara algo me zarandeo con fuerza, en 2 segundos termine en el suelo y con un dolor en el tórax que me impedía gritar, tenía un escozor en el pecho que se extendió a mis extremidades y me imposibilitaba para defenderme, eso no detuvo que mirara a mi atacante.

Nada más y nada menos que Ian enfundado en traje de electricista. Tome mi bolsa y extraje mi teléfono con la energía que me quedaba ya que todo me daba vueltas, intente con la marcación rápida pero él fue más rápido que yo al patear mi abdomen provocando que el teléfono terminara en algún lugar oscuro del estacionamiento, Tenía un paño en la mano y una pistola de electricidad en la otra, está la guardo al acercarse a mí, me tomo por la nuca y puso el paño en mis fosas nasales.

Tenía el escozor ahora en la garganta del cloroformo invadiendo mi cuerpo, me sentí pesada y cansaba, aun no caía en la inconciencia cuando sentí el suelo moverse debajo de mí, fue lo último que experimente porque segundos después caí rendida a los brazos de mi atacante.

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La cabeza me daba vueltas y la luz que inundaba el lugar me deslumbraba haciendo que se me irritara la vista.

Tenía algo clavado en la espada, hasta ese momento no me había dado cuenta que estaba sobre una superficie dura y rasposa, hasta que pude abrir los ojos sin que la luz me segara pude darme cuenta que estaba en una especie de una cama de cemento en una celda con barrotes, aún estaba tirada cuando escuche el crujir de la madera unos metros por arriba de mí, me asuste e intente moverme pero estaba por una extraña razón imposibilitada, trate de levantarme pero unos nudos sobre mis muñecas me lo impedían, tenía las marcas donde cortaba la circulación los amarres, pero aun así forceje sin mucho éxito.

DOOC-DOOC-DOOC-DOOC

Pasos resonaban al aproximarse y no sé como pero pude reconocer a quien pertenecían. Era bastante atemorizante lo que este hombre era capaz de hacer, la terrible pesadilla materializada si en el pasado logro mutilar a cientos de personas por que conmigo la historia tenía que ser diferente.

-Hola Lauren ¿o debo decirte Emily? tantos años sin verte, estas realmente preciosa el pelo negro te sienta de maravilla, no tienes ni idea de lo que he tardado en hallarte, cuantos han tenido que sufrir por tu traición-comento con decepción en la voz.

-ya deben de saber que me tienes, ¿qué pretendes?- conteste con voz rasposa intentando hacer tiempo y averiguar sus intenciones.

-no te preocupes Lauren todo será diferente esta vez, en este momento nadie sabe que existo- vitoreo.

No pude más que mirarlo horrorizada, nadie sabía que estaba estrechamente relacionada con Doile, y si con suerte alguien averiguaba la verdad yo ya estaría bajo tierra, él me estaba diciendo que había matado a mis excompañeros, sabía que estos habían perecido pero nunca me imaginé quien le había arrebatado la vida.

-además he hecho otras cosas -se acercó y susurro como si me confesara su más profundo secreto- he estado, tomando a algunas mujeres que son como tú, y créeme si te digo que he disfrutado de su compañía, las he ayudado a entender que son tan frágiles como un papel, que se arruga y se deforma si es que yo cierro el puño-sonrió de lado al susurrar-es imposible para ellas regresar a su estado original, y a ti te ira peor porque no saldrás viva de acá, he perfeccionado todo lo que usare en tu contra que tu equipo terminara por ¡quebrarse!- celebro- eso será lo que más disfrutare, que ellos vean lo que hice contigo, que vean como terminaran tus días, y tú serás testigo de su sufrimiento-relato.

-¿Que les has hecho?-pregunte horrorizada- ¡ellos me encontraran eso lo sabes!

-si tal vez lo hagan, te encontraran en un contenedor de basura, solo que tendrán que armar tu cuerpo- finalizo antes de acercarse y empezar a manosearme, estaba horrorizada y en lo único que pensaba era en mi equipo.

No tardo en despojarme de la ropa, tampoco tardo comenzar a maltratarme, me mordió y jaloneo a su antojo, intentaba defenderme pero me era imposible, estaba desesperada, sabía lo que ocurriría a continuación, el me quitaría todo, sabía que invadiría mi cuerpo y lo corrompería, en este momento trate de pensar en las cosas buenas, en las cosas dulces, recordé el momento que hice mi primer amigo, o cuando tuve mi primer novio, también recordé cuando estuve embarazada, recordé que le arrebate la vida a un ser inocente, aborte por miedo, estaba sola, nunca tuve a alguien que se preocupara por mí, nadie me dijo que sería después, creo que por eso me pasan las cosas malas, es el maldito karma, y este era su forma de regresarme lo que hice.

Cuando invadió mi cuerpo, solo pude llorar, llorar silenciosamente, después grite y forcejee, pero nada de eso detuvo el dolor, solo lo empeore, deje de luchar, ya no me resistí, solo sentí como arremetía contra mí.

Veía el recuerdo de Aarón sonriéndome, por el llore, como nunca llore ya que jamás le volvería a ver, no jamás.

No sé cuánto duro mi tortura, si fueron minutos me parecieron horas, si fueron horas me parecieron días; cundo Doile termino, yo ya estaba casi inconsciente, pero él no me la pondría fácil ya que me arrojo un balde de agua fría-será mejor que estés limpia para cuando quiera más de ti, sabes aun te disfruto-me dijo provocando que estallara en llanto después de superar la sorpresa del agua fría, a él eso e molesto se acercó a mi colérico y me apretó con las manos el cuello, sentía alivio tal vez me mataría ahora, empezaba a ver puntos luminosos, me faltaba el aire y en algún momento perdí el conocimiento mientras paseaba la mirada por el lugar una última vez.

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Estaba Aarón a mi lado, tomando mi mano y mirándome con devoción, susurrando que me amaba.

SPLASH

Reaccione al sentir el agua fría cubrir mi cuerpo, estaba tan indefensa y adolorida que no forcejee, otra vez me deje hacer, esta vez fue más soportable pero no por ello menos dolorosa, estuvo horas conmigo, frotándose, flagelo mis brazos mientras chupaba el líquido escarlata que emanaba de las heridas, me violo como tantas veces le fue posible, me golpeo, pero ni una vez deje verle mi dolor, estuve tan quieta como la situación me lo permitía.

Estuve durante mucho tiempo con ese trato, perdí la noción, cuando estuve lo suficientemente débil me soltó, me alimento por intravenosa, administro medicamentos para que no pereciera por alguna infección, se suponía que tenía que sufrir más, tenía lágrimas en los ojos constantemente, cada que Doile aparecía, traía consigo aparatos que poco a poco fui descubriendo su doloroso uso, estaba tan débil que jamás me opuse, permití que me mallugara el alma y la razón, constantemente me iba, viajaba a un lugar más feliz, estaba en un lugar donde todo desaparecía, imaginaba estar entre mis compañeros, en los brazos de Hotch y sentir sus labios aunque solo lo imaginara.

Jamás pude mirarme pero sabía que debía estar horrible, Ian me lo decía constantemente.

Pasaron las cosas, los días, las horas, cuando por la puerta del sótano se abrió, y por ella emergió Ian con una sonrisa estampada en sus facciones psicópatas, parecía un niño que acaba de obtener un caramelo.

-mira Lauren, tengo un pequeño regalo para ti- consigo traía un monitor que puso sobre la cama de losa, era una pequeña pantalla la cual mostraba el azul del fondo de un computador- a tus amigos les he hecho un regalo, lo recibió tu querido jefe esta mañana- encendió el monitor y con el apareció un pequeño recuadro al cual Ian selecciono y empezó a correr un video en el cual mostraba el interior de la celda y en ella una mujer magullada y desnuda, me aterro al descubrir que era grabada al estar en cautiverio, y lo que sucedió a continuación me desfiguro el sentido de bien y del mal, entraba un hombre a dicha celda, miro con detenimiento la cámara y tomo a la mujer en el suelo para luego violarla, pudo apreciar la fecha del video y era de hace 2 días recordaba perfectamente el momento en que la hato, fue cuando hiso un solo intento de arañarlo.

Haciendo cuentas pudo descubrir que llevaba 2 semanas y tres días, lo que Emily no sabía era que al cumplirse el quinto día las mujeres aparecían abandonadas lo que marcaba el límite de su cautiverio que para Emily solo significaba algo, el fin de su tiempo.

Después de eso y de unos comentarios mordaces por parte de Ian solo partió hacia la parte superior.

tenía el alma crispada, sentía unas ganas terribles de acabar con este dolor, no podía creer lo que este hombre me había hecho, lloraba escandalosamente hipando, ahora si sobrevivía jamás podría volver a ver a sus compañeros a la cara, sentía una vergüenza terrible, miedo de como reaccionaria su equipo, tenía que suponer que el primero en ver el material había sido Hotch, seguro que estaba enfermo de solo verla, jamás podría amarla después de esto, sus compañeros la habían abandonado, la habían dejado en manos de un psicópata asesino, no podía perdonarlos, ella no podía perdonarse eso, el haberlos dejado de lado en los asuntos tan importantes como su vida pasada, ella simplemente fue la que se portó mal y merecía su castigo.

TAC-TAC-TAC-TAC-por todo el lugar se escuchó detonaciones.

BUM-BUM-BUM-BUM-inundo el lugar, estaba feliz o al menos sentía la adrenalina correr por mi sistema, nuevamente cambio mi estado de ánimo y entre en pánico, si salía viva todo cambiaria y todo el mundo se enteraría de mi miseria, en este momento lo único que pedía era que llegara una oportuna muerte

Ian bajo las escaleras como alma que lleva el diablo, se aproximó a mi celda y yo como pude intente levantarme para provocarle y hacer que me pegara un tiro.

-Ven acá, tenemos una visita muy especial, vamos a ver que tan buenos son tus compañeros en una situación así- Me tomo por la cintura y paso mi brazo derecho sobre su cuello evitando que pudiera atacarle. Me levanto con facilidad del suelo y salimos caminando hacia las escaleras, el tramo fue muy doloroso. Sentía cada musculo contraerse al caminar, mi piel rozarse y ocasionar fricción entre mis pliegues, tuve que morderme el labio para no dejar escapar un quejido, al comenzar a ascender.

Cada escalón fue una tortura, estaba tan cansada que recargue mi peso en Doile haciendo torpe su andar, estaba tan cansada que sentía mis parpados cerrarse.

TOOOC!

La puerta se abrió de golpe cegándola al filtrarse los rayos de la luz de unas linternas, sabía que algo paso ya que Doile se detuvo y la jalo para que ella quedara por enfrente de él, mientras que apretaba el cañón contra mi cien-saben que la matare si no retroceden-amenazo.

-Ian, será mejor que bajes tu arma, cometiste un crimen terrible, te metiste con una agente federal- demonios lo último que me faltaba era escuchar esa voz tan familiar intentando que Doile entrara en razón - será mejor que la dejes ir- volvió a decir Rossi.

-nea esta perra me debe mucho, ¡oh ya se! no les has dicho la verdad Lauren, ¿verdad que no? pues verán, ella mato a mi hijo, a mi bebe, solo tenía tres años, luego de que me encerrara ella me hiso llegar las fotos, les disparo a él y a su nana después de que me atraparan. No se conformó con encerrarme por 8 malditos años- que me dijera esto era un golpe terrible para mi moral, recriminarme la supuesta muerte de Declan, era un terrible golpe bajo, no lo miraba pero sabía que me observaba.

Sonreí y me lamí los labios, humedeciéndolos ya que hace un rato que no los utilizaba para hablar.

-nunca pude haberle hecho daño sabes que llegue a quererlo como si fuera mi propio hijo- una lagrima corrió por mi mejilla al saber que todo esto me había pasado por tratar de proteger a un pequeño.

-pero aun así le disparaste- contrataco con ira.

-no, el sique con vida, dispárame pero jamás te enteraras donde esta Declan- amenace débilmente.

La presión contra mi cien desapareció, fue ese el momento en que sentí una corriente de aire, mis pies ya no tocaron el suelo firme de las escaleras, solo sentí como caí.

A lo lejos escuche el grito de varios hombres, simplemente ya no podía más, sentía un calor que me abrazaba y la oscuridad que me envolvía, termine al el piso boca abajo, de pronto todo cambio algo me alzaba, sentí la suavidad de una prenda cubriendo la vergüenza de mi cuerpo y un olor maravilloso inundo mis fosas nasales, tenía que estar en el cielo porque lo escuchaba, pidiendo que me quedara, pidiendo que no lo abandonara, Aarón me llamaba.

Quería mirarlo pero todo era negro, quería tocarlo pero no podía moverme, quería hablarle pero no podía emitir sonido alguno, simplemente deje que lo oscuro me arrastrara.

FIN FLASHBACK POR EMILY PRENTISS

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Recordaba mejor las cosas a pesar de los diagnósticos del doctor, según el no recordaría algunas cosas y que tal vez bloquearía muchas cosas de las que vivió pero eso era totalmente falso, sospechaba que las victimas jamás decían la verdad si es que recordaban algo con tal de no volver a revivirlo, desearía poder olvidar todo y empezar de nuevo.

Las cosas no habían sido fáciles, había tomado ya la decisión, tendría al bebe.

Después de que hiciéramos el recorrido hacia mi apartamento, iba mirando por la ventanilla hacia el exterior, sumida en mis pensamientos.

-¿te gustaron las flores?-pregunto Hotchner mirándome por una fracción de segundo.

- si claro son muy hermosas- Conteste sin emoción, hace rato que no tenía ganas de reír, no tenía ganas de nada más que llorar y matar al monstro que me había destrozado la vida.

Ahora recordaba las cosas con claridad, habían estado llegando retazos de momentos de su cautiverio pero jamás tan completos como el que tubo al subir a ese auto.

-Voy a tener al bebe- soltar esta noticia era más que gratificante, sentía un peso menos- lo daré en adopción, él no tiene la culpa de lo que me paso, además Rossi me dijo lo que hice hace años y no quisiera hacer las cosas de ese modo otra vez-el miedo me carcomía y la incertidumbre me mataban- aunque no sé si pueda seguir viviendo después de esto-comente con los ojos inundados en lágrimas.

El solo continuo manejando, pensé que solo había imaginado que le había dicho lo del bebe pero de repente se estaciono al lado de un parque y bajo, me sorprendió que bajo del auto y rodeo para poder abrirme la puerta, iba a bajar sola pero me ofreció la mano la que tome sin dudarlo- saco de su traje un pañuelo y me lo ofreció, lo tome con vergüenza y limpie mis lágrimas.

Acerco lentamente su mano para tomar la mía casi con miedo, adelante la mía para que la tomara.

Una vez que me sujeto me dijo quedamente-sígueme- y continuo caminando hacia los columpios donde hiso que me sentara mientras él se quedaba parado frente a mí.

El me inspiraba seguridad y jamás rechace su toque, pero estaba temblando de miedo al no saber qué pasaría, miraba mis manos mientras esperaba que el hablara-no me temas por favor Emily-suplico-yo aún no quería levantar la vista, sentía las lágrimas acudir nuevamente.

-no te temo-conteste con la voz quebrada.

-mírame-me ordeno mientras tomaba mi mentón y me alzaba el rostro.

Con lentitud gire mis ojos para encontrarme con los suyos, reflejaban tanto miedo y dolor, no pude contener las lágrimas que bajaron con lentitud por mi rostro al sentirme tan rota, me miro y con sumo cuidado las limpio con los pulgares, luego otras cubrieron su lugar, con rapidez me abrazo, sentí tanta seguridad al estar entre sus brazos que escondí mi rostro en su pecho, seguí llorando hasta que me calme, no quería despegarme de él, era tan cálido y tan protector que tenía que admitir que lo necesitaba, además de que su aroma me aturdía.

-Sabes Em, todo este tiempo te extrañamos mucho, no concebíamos la opción de que alguien te sustituyera si te ocurría algo, todos estuvimos en el pozo, extrañábamos a la Emily que peleaba con Morgan, o a la que era apoyo de Rossi, y amiga de Reíd, peor aun la que hacia travesuras junto a Penélope y a JJ. En lo personal extrañaba a una integrante de mi familia. No sabes lo difícil que fue no verte entrar por la puerta y saludarte, cuando nos enteramos que estabas en peligro de muerte todo se paralizo y sabes que ya no quero que nada te vuelva a ocurrir así que de ahora en adelante estarás bajo custodia, porque no queremos que te pase nada-dijo apretándome.

-eso no es correcto yo puedo cuidarme sola no quiero que nadie me mire con pena o con lastima quiero ser libre- finalice busque su rostro y al ver que tenía los ojos hinchados no quise oponer más resistencia al saber que lo hacía sufrir-como quieras entonces.

-gracias- dijo mientras me soltaba y me ayudaba a ponerme de pie, y caminamos hacia la camioneta, y juntos partimos hacia el departamento.

Una vez en el estacionamiento me ayudo a subir los escalones, y tomamos el ascensor hacia mi apartamento. Caminábamos si prisa y con un cómodo silencio, había extrañado tanto caminar con libertad, Aarón tenia mis llaves así que abrió y se adentró al salón, iba distraída mirando su amplia espalda que me asuste cuando todos gritaron el famoso "bienvenida" por parte de mis compañeros y amigos.

Cuando me recupere del susto y recupere la compostura les sonreí al saber que ellos me apoyaban, uno por uno me abrazaron, me sentía en casa por fin.

Estaba algo asustada cuando se me acercaron Reíd, Morgan, Rossi, o Will pero paso cuando pude entender que ellos me protegerían.

-chicos les tengo una noticia-dijo Hotch cuando pudo hacer que le prestaran atención- Emily ya tomó la decisión de traer al mundo al pequeño bebe que tiene dentro- cuando dijo esto todos guardaron absoluto silencio, y me voltearon a ver, estaba muy asustada de sus reacciones, no esperaba que las mujeres rompieran en llanto o que los hombres intercambiaran miradas incomodas.

-y bien que piensan-pregunte con los ojos llorosos.

-eres una gran mujer Emily y cualquier decisión que tomes la respetaremos si eso es lo que quieres todos estaremos siempre para ti- dijo con cariño David Rossi.

-gracias- comente mientras me lanzaba a sus brazos, ya que lo quería como si fuera mi verdadero padre, me correspondió el abrazo y me hiso sonreír.

-que aras después- pregunto inseguro Reíd, casi con miedo de que fuera a gritarle o algo peor.

-no se tal vez lo de en adopción- comente mientras bajaba la mirada triste.

-chicos que tal si pasamos al comedor hay unos guisados muy apetitosos-intento aligerar el ambiente García.

Todos enseguida asintieron y la seguimos hasta mi comedor, tomamos asientos y una mujer de mediana edad comenzó a servir- ¿quién es ella?- le pregunte a JJ.

-mmm. Es la mujer que se encargara de atenderte en el tiempo de tu embarazo-

-no la quiero, no la conozco y prefiero estar sola-comente mientras la miraba con desconfianza.

-eso lo discutiremos mejor después ahora come- me regaño cariñosamente mientras me acercaba un plato con un guisado en salsa roja, lo probé y me di cuenta que tenía mucha hambre de comida casera, al tercer bocado sentí un sabor raro, volví a probar y el sabor persistía, me dio tanto asco que me levante con rapidez, tape mi boca y Salí corriendo directamente al baño más cercano, me puse sobre el inodoro y devolví todo el contenido de mi estómago, sentía un sudor recorrer mi frente así que pase mi mano por ella, alguien me sujeto al cabello que caía sobre mis costados y pasaron una toalla con agua fría sobre mi frente, algo que agradecí enormemente.

Me senté en el frio piso cuando termine de vomitar y baje la palanca.

Sentí que me tomaron en brazos, intente protestar pero me di cuenta que el que me llevaba era Aarón así que desistí suponiendo que había sido él, el que me había sostenido hace un momento.

-será mejor que descanses-dijo mientras me recostaba sobre el sofá, luego se aproximó JJ. Con un paquete en la mano.

-supuse que las necesitabas en estos días- dijo mientras dejaba sobre mis manos un paquete de galletas saladas-son muy útiles para las náuseas y ten- me entrego un pequeño papel- en el viene anotado las fechas de tus consultas con el medico que te atenderá, pedí a una doctora, me adelante no pensé que quisieras lidiar con todo esto- admitió viéndose culpable.

-no te preocupes fue muy considerable de tu parte-agradecí.

-toma-me tendió un vaso Aarón, era agua, ni siquiera me di cuenta el momento que fue por ella.

-gracias- comente.

-Es momento que nosotros nos retiremos- se aproximaron los hombres después de comer.

Todos se despidieron, yo pelee con JJ. Porque yo no quería a esa mujer cerca de mí, no se no me traía buena vibra.

Al final accedió solo con la condición de que si me sentía mal le avisara, finalmente accedí y cuando todos se fueron yo me puse a ver televisión y a comer galletas saladas.

Me cambie por una pantalonera y una camiseta de tirantes, pasaron como tres horas hasta que de pronto recordé a Sergio, me pareció tan extraño no verlo así que lo llame pensando que andaba por algún lugar perdido.

Estaba muy preocupada y sin saber qué hacer, de pronto empecé a llorar, llore por todo y por nada, estaba muy triste y sin mi gatito.

TOC-TOC.

Salte en mi lugar, no esperaba visita, así que cautelosa camine hacia la puerta, tome mi arma del cajón y comprobé que estuviera cargada y sin seguro, abrí la mirilla y comprobé con alivio que la persona del otro lado era Hotch.

Rápidamente guarde el arma y abrí la puerta.

Hotch estaba parado sosteniendo una caja de mimbre, yo lo mire con curiosidad y luego le pregunte- que se te ofrece.

Sonrió pero luego se puso serio cuando me miro a la cara- estaba llorando- me acuso.

-yo solo, no encuentro a mi gato creo que le ha pasado algo, que descortés soy, pasa-pedí cuando me di cuenta de mi error.

Cuando estuvo adentro puso la caja sobre una silla y del saco a mi gato, yo solo reí de felicidad, no tenía ni idea que había sido de el mientras estuve ausente.

-¿Dónde estaba?-le cuestione me limpie las lágrimas, mientras lo sacaba de sus manos y lo acariciaba.

-se lo lleve a García, pero me dijo que no podía tenerlo cerca por una alergia, así que decidí llevárselo a Jack, siempre quiso uno además de que ama a Sergio así que le dije que podía cuidarlo mientras tu no estabas.

- pues gracias espero que para ti no haya sido un inconveniente-agradecí.

-para nada, estaba contento de tenerlo con nosotros, ha claro dijo Jack que tendrás que prestárselo un día para jugar-comento en broma.

-claro si no te molesta-conteste.

-para nada-respondió mientras miraba alrededor-donde esta Elena-pregunto mientras le conteste con un mueca de no saber a qué se refería.

-la ama de llaves-contesto a mi pregunta silenciosa.

-mmm no la quería conmigo y le pedí que se fuera JJ. Lo sabe, me pidió que le avisara si algo me pasaba-admití y decidí cambiar de tema-y que tal te va con Heily-pregunte.

-Mmm, regular- contesto receloso.

-que bien-mentí.

Suspiro, y luego miro hacia la ventana mientras tomaba asiento en el sofá, estaba bastante afectado por algo y de verdad que no tenía ni idea que era lo que le pasaba así que fui directa-que es lo que tienes.

-nada solo estoy preocupado por ti-zanjeo la situación, de pronto miro a la tv y sonrió -así que viendo películas románticas-me acuso, yo sonreí de regreso después, de una charla de cosas banales nos sentamos a terminar de ver una películas cuando ya oscurecía me levante a preparar una cena, estábamos muy cómodos así que solo hice una salsa de hongos, tenía un antojo terrible y en otras circunstancias no hubiera tocado esta salsa, pero la verdad es que olía delicioso.

-Esto está delicioso- comento mirando por encima de mi hombro, causando que un escalofrió me recorriera.

Sabe mejor aún, así que siéntate que te sirvo-ordene.

Ok- contesto mientras tomaba asiento, serví y estábamos disfrutando la cena cuando un sonido molesto inundo la habitación, provocando que me alterara, rápidamente aron contesto y me explico que era Jessica la hermana de Heily y que tenía que ir a recoger a Jack, ¡dios! Había olvidado a Jack y que decir de Heily, estaba tan arrepentida de haber entretenido a Hotch que casi lo saco a empujones. Me despedí de el con simple adiós y cerré la puerta cuando partió.

Estaba cansada así que solo recogí los platos, los amontone y me fui a la cama.

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Estaba todo oscuro y tenía una sed terrible. Prendí la lámpara y verifique la hora (marcaban las 3 AM), me puse unas sandalias cómodas y me dirigí a la cocina, estaba todo oscuro así que fui prendiendo pequeñas luces a mi paso, cuando estaba por llegar al dispensador me asuste con el estruendoso ruido del teléfono.


Cap. Largo sin el esperado romance aun pero hay un acercamiento, ¿Quién carajos marca a esa hora? Quejas, aportaciones, sugerencias, comentarios ya saben dónde, saludos y espero que continuemos pronto…