MOVIMIENTO INESPERADO 2

"Dios, qué esta luz tan molesta? Me duele la cabeza..Por qué tengo este dolor de cabeza? me siento rara...Si asomo un ojo por encima de la manta veré si está Cain... No, no lo veo, es buena señal...Por qué estoy vestida? Y por qué me encuentro tan rara? Es como si hubiera bebi... OH DIOS MIO"

Sin duda, no iba a ser un buen dia para Setsu. Poco a poco los recuerdos de la noche anterior llegaban a su mente como olas enfurecidas. El enfado, Mouko-chan, el vino, Cain, el beso...Siempre había oído decir que despúes de una borrachera uno no se acuerda de nada, en su caso el recuerdo era nítido, como si estuviera viendo una película en el mejor cine de Tokyo. Recordaba cada gesto, cada provocación, cada palabra que había dicho a Ren. Y el beso, ese beso. Kyoko se iba haciendo cada vez más pequeña dentro de su manga, como una oruga. Pero en vez de convertirse en mariposa ella se iba a desintegrar.

-Buenos dias, SETSU. Supongo que sigues estando debajo de ese ovillo de manta.

Sigilosamente, Kyoko intentó mirar a través de un agujero de luz que había entre el lío de sábanas y mantas. Y cual francotirador, el agujero apuntaba directamente a él. Cain, sentado en la otra cama, mirándoda, con una sonrisa llena de maldad.

"Me está esperando, es como un zorro y está esperando que salda de mi madriguera. Qué narices voy a hacer? A ver piensa... La de ayer no era yo, era Setsu, verdad? Y ahora mismo también, soy Setsu..Pfff, ni yo misma me creo esta determinación, está claro que él tampoco. Le dije claramente ayer que no éramos hermanos, así que estoy perdida, él sabe que no era Setsu la que actuó. Quizá él no se acuerde de eso, quizá...Tengo que ser fuerte y salir de estoy estoicamente! Pero no puedo, ambos sabemos que no podré..."

-Buenos días, Nii-san - dijo tímidamente mientras iba saliendo de su madriguera téxtil.

-Seguro que te duele la cabeza. Te he traído una aspirina, te sentará bien. Tómatela. Después nos iremos.

-...Gracias

"Esta sonrisa, esta amabilidad...Tengo miedo, tengo la sensación que de un momento a otro toda su ira caerá sobre mi! POR FAVOR Que alguien me salve!"

-Que tal?Tienes mucha resaca?

-No demasiada, solo me duele un poco la cabeza.

-Interesante- dijo mirándola fijamente, con una sonrisa de lo más seductora, una sonrisa que le recordaba a la fiesta donde Kijima le había alquilado un vestido para la gala. - Y bien, qué debería hacer contigo después de lo de anoche, Setsu?

-Nii-san, lo siento muchísimo! perdóname no volverá a ocurrir. Castígame, lo merezco! gritó, completamente roja y haciendo una gran reverencia.

-Típico en tí, Setsu- prosiguió, sonriendo. Haces lo que te conviene, luego te disculpas y ya. Esta vez no va a ser así. Lo sabes, no?

-Perdóname! Qué debo hacer para que me perdones? No era yo, fue el vino! Lo juro?

-Ya veo. Así que fue el vino quién me besó? Porque yo diría que fuiste tú quien lo hizo. Setsu tenía los ojos como platos, y una rigidez extrema le impedía replicar.

- Que sepas que esto no quedará así, tendré que pagarte con la misma moneda, para que sientas lo que es un beso robado.

En ese momento, a Kyoko le vino la imagen de Shoutaro, besándola a la fuerza, el día de San Valentín. Todo su cuerpo se estremeció, y no fue difícil para Ren lo que pasaba por su cabeza en ese instante.

-Setsu, te puedo asegurar, que lo que te haya podido pasar hasta ahora, no ha sido considerado un "beso", ni nada parecido- dijo Cain, acercándose y quedándose apenas a 15 cm de su cara. - Entiendes a lo que me refiero, verdad?

Kyoko era incapaz de reaccionar. Estaba hirviendo, roja, rígida, y no podía articular palabra. Cual era la mejor respuesta en esa ocasión? Era Ren o Cain quien hablaba? Se estaba desquiciando por momentos. Tenía que recurrir a Setsu e intentar meterse en el papel.

- Nii-san..

-No. No me llames así. En realidad tu y yo sabemos que no somos hermanos, no?-dijo, mientras sonreía y se alejaba de nuevo en dirección a la puerta.-En fin, la venganza es un plato que se sirve frío. Dúchate, te espero abajo en quince minutos. Tenemos trabajo.

"Quién es en realidad? Cain o Ren? no entiendo nada. No me entiendo ni a mi misma... Cómo pude actuar así ayer? Qué voy a hacer a partir de ahora? Le besé, y se está vengando. Por qué juega conmigo de esa manera? y por qué lo provoqué tanto?Esto es demasiado complicado para mi"

La situación para Kyoko se había vuelto descontrolada. Un sinfín de sentimientos se le acumulaban en el pecho. Sentimientos que no quería escuchar, a los cuales tenía miedo. Miedo al amor, al deseo, quizá al rechazo? Miedo a que jugaran con ella de nuevo, miedo a sufrir el desamor. Una sola persona le había hecho tanto daño, que no quería volver a pasar por lo mismo, por eso se había hecho fuerte, fría, impasible a los encantos de los hombres. Pero no a Ren, él conseguía quebrantar su muro de hierro, y bajaba sus defensas al mínimo.

Pero para su sorpresa, el día pasó sin dificultades, sin provocaciones, sin juegos. Cada uno hizo su papel como debía, los hermanos Hell habían actuado a la perfección. Eso la tranquilizó, y pudo hacer su papel relajadamente al final del dia, hasta llegar al hotel.

"Quizá se le ha pasado el enfado y las ganas de vengarse. Al fin y al cabo siempre me acaba ayudando. Gracias a él he podido actuar como su hermana debidamente"

-Nii-san...Gracias- dijo Setsu sentada en su cama, dando un suspiro de falsa tranquilidad.

-Por qué?- contestó, sorprendido

-Gracias a ti he podido ser una buena hermana hoy, he sabido cómo estar a tu lado. Al principio, no sabía qué hacer, después de lo ocurrido.

-No pienses más en eso. Vamos a descansar, mañana es el último día de rodaje.

-Buenas noches- dijo sonrojada.

-Buenas noches- contestó él, sonriendo para sí mismo. Mañana será otro día.

Como no podía dormir, Kyoko decidió darse una ducha, y así reflexionar en todo lo que había pasado en esos dos días. Hasta ese momento, todavía no había tenido ni el tiempo ni la capacidad para pensar con claridad. Se metió en la ducha a cabilar sobre sus verdaderos sentimientos y deseos, pero todavía no se sentía preparada para la respuesta que su corazón le daba. Se quedó tan ensimismada, que el uniforme de Setsu cayó por accidente dentro de la ducha, mojándose por completo.

"Dios, ahora esto no! lo que me faltaba! Tengo que llamar a mi estilista, no me quedan más trajes! Y no se lo puedo decir a Ren, se volverá a enfadar conmigo todavía más."

-Diga?

-Soy Kyoko, he tenido un problema con el traje de Setsu, y no tengo otro aquí. Qué puedo hacer?

-Mañana es el último dia no?

-Sí, así es.

-Pues mañana a las 8 te llevaré a la habitación un traje nuevo que había ideado para ti. Es diferente al de hoy, te parece bien?

-Claro! Muchas gracias!

Al día siguiente, ambos se levantaron como de costumbre. Era el último día, y ambos estaban satisfechos de lo bien que había salido todo en esta ocasión. Por primera vez, Ren había estado tan ensimismado pensando en el beso de Kyoko, que no había tenido ni el más mínimo resquicio de violencia a causa de Kuon y del papel de Cain Hel. Solo había pensado en ella, en como permanecer a su lado y en como continuar ese juego que tanto le gustaba. Ni siquiera había pensado en el idiota de Fuwa Sho, ahora mismo eso carecía de importancia en comparación con ese beso. Ese magnífico beso.

-Setsu, me adelanto al rodaje. Ya vendrás

-Gracias, tengo que esperar a la mujer del director, tiene un nuevo traje que darme.

-Nuevo? de qué estilo?

-No lo se. Nos vemos allí Nee-san

-Hasta luego- se fue Cain, dubitativo.

La estilista llego a las 8 como estaba previsto, y aunque el traje era todavía más provocativo que los anteriores, Kyoko le estaba eternamente agradecida por haberla ayudado a finalizar su papel.

En el rodaje todo iba perfecto, como el día anterior. Escenas de acción y de lucha que no llegaban a aflorar a Kuon en ningún momento. El director estaba entusiasmado así como el equipo de rodaje. Cain estaba en plena escena de acción, luchando contra cuatro mafiosos armados con pistolas. De repente oyó unos pasos muy lejanos. A lo lejos, una figura femenina se acercaba con paso firme. Aunque estaba lejos, él conocía ese cuerpo, esa manera airosa de andar. Era ella. Se acercaba. Primero vio los zapatos de tacón, finos, con una cadenita a cada lado que tintineaba con cada movimiento de cadera. Las piernas estaban desnudas, eran finas y largas. LLevaba un vestido negro, palabra de honor, muy ajustado al cuerpo, revelaba buena parte del escote y terminaba justo debajo de las nalgas. En un instante ella se giró de espaldas, algo se le había caído. Pudo ver que su espalda estaba completamente descubierta, hasta el final de la columna vertebral. Cómo narices se aguantaba ese vestido? Ella cogío lo que se había caído, volvió a girarse y siguió caminando hacia el set de rodaje. Cain dejó de luchar, tenía la respiración acelerada y sus ojos no dejaban de mirarla, de ver como se iba acercando. Los del rodaje, todavía no percatados de que su hermana se acercaba le preguntaron si se encontraba bien. Cain se disculpó, pidió 10 minutos de receso, y salió rápidamente al encuentro de Setsu, antes de que ella entrara en la sala.

"Como han podido ponerle ese vestido? Es demasiado! No puedo actuar con ella vestida así! Ya no tengo control de mi mismo, soy patético. Qué voy a decirle? no puedo ir y decir simplemente que se cambie, me pondría en evidencia. No puedo dejar de mirarla.."

Setsu, dirección al set de rodaje, vió que Cain habia parado la escena y se dirigía hacia ella. Acaso había pasado algo otra vez en su ausencia? Comenzaba a preocuparse, quizá no tendría que haberlo dejado solo. Antes de que pudiera reaccionar, Cain llegó hasta ella, y agarrándola del brazo, la empujo hasta una habitación contigua al pasillo donde se guardaba material de rodaje. Cerró la puerta.

-Nii-san? Estás bien? Ella estaba contra la puerta, y lo tenía encima, con ambas manos apoyadas en el muro, bloqueándole el paso.

- Donde crees que vas así?

-Así como?

-Así...-Ren se dio cuenta de que no podía salirle directamente con el tema del vestido, sería demasiado evidente. Puso las manos en su cabeza.

-Tienes mal puesta la peluca. Te van a descubrir.- Hizo ademán de ponerle bien la peluca.

Al contrario de lo que pensaba Cain, Setsu se percató enseguida de que tenía bien puesta la peluca, y que en realidad, lo que le molestaba a su hermano era ese vestido. Hasta ella había dudado si salir vestida así, era realmente provocativo y dejaba poco a la imaginación. Pero Setsu era obstinada, y se negaba a ser dirigida por su one-chan. Formaba parte del papel.

-Nii-san - dijo mirándole fijamente.- Llevaba bien puesta la peluca, estás así por el vestido, verdad?No te gusta que tu hermanita vaya vestida así, no? Por qué?- espetó, mientras jugueteaba con su dedo en el pecho de Cain.

-Acaso te preocupa no poder concentrarte en tu actuación mientras yo estoy allí, paseándome por el set?

"Qué narices estoy diciendo, que alguien me pare. Maldita Setsu!"

-La verdad es que...-susurró Cain dirigiéndose a su cuello - hueles muy bien, Setsu.

- Hueles muy pero que muy bien- continuó, dejando a Setsu petrificada, eso era lo que ella había dicho hacía dos noches.

-Qué es lo que dices? deja de hacer bromas de ese estilo...

-Acaso estás nerviosa?- prosiguió él, mientras le acariaba el pelo y la miraba fijamente a los ojos.

-Es..es hora de volver al set- contestó, entrecortada y bajando la mirada. No podía sostener aquella mirada tan pentrante y seductora.

-Mírame- dijo él subiéndole el mentón con los dedos.- He dicho que me mires.

Setsu subió la mirada lentamente. El estaba ahí, presionándola contra la puerta, mirándola fijamente. Esos ojos penetraban en ella y la bloqueaban, la dejaban sin reacción alguna. Y como bien ella se temía, él subiéndole el mentón con los dedos, la besó en la comisura de los labios.

-Sabes como sigue, verdad? -le susurró

Y la beso en los labios, mordiéndole suavemente el labio superior, luego el inferior. Le daba besos cortos y suaves, cada vez más penetrantes, ladeando su cabeza. De vez en cuando se separaba ligeramente, la miraba a los ojos, y la volvía a besar, besos cada vez más largos. Se volvió a separar de ella ligeramente para mirar su reacción. Setsu estaba sonrojada, su cuerpo emanaba mucho calor, y lo miraba también intensamente, no decía nada, simplemente lo miraba.

Con la yema de su dedo, Caín recorrió los labios suaves de Setsu, y, ejerciendo una ligera presión sobre su mentón, le entreabrió la boca para volverla a besar, pero esta vez de un modo distinto. Su lengua se introducía suavemente en su boca, no era brusco, al contrario, era un beso firme pero suave, lleno de ternura. Ella se quedaba sin respiración, jadeaba, y cada vez su cuerpo estaba más caliente. Estuvo diez minutos besándola, mirándola, jugando con sus labios, con su boca. Y ella correspondía.

-Cain Hell ? Donde está? Le hemos perdido la pista!- se oyó al otro lado de la puerta

Cain se separó definitivamente de Setsu y susurrándole al oído dijo: - Ahora, ya estás perdonada. Me voy al set de rodaje. Y se fue cerrando la puerta y dejándola en el interior.

Kyoko estaba de pie, bloqueada en la pared, hasta que reaccionó y cayó de rodillas completamente sonrojada. En realidad no había podido continuar con el papel de Setsu. Cain había besado a Kyoko. Ren había besado a Kyoko. Y era la sensación más maravillosa que había experimentado en la vida.

"No me puedo mover. Mi cuerpo está caliente, mis labios hormiguean. Tengo la sensación de que aún me está besando. Pero ya no está, y no me besaba a mi, besaba a Setsu, como un papel más en el que actua, por pura venganza. Realmente es así? Realmente puede besar con tanto amor simplemente actuando y como castigo? La verdad es que ese beso me ha estremecido. Quiero que me vuelva a besar, quiero besarle. Está bien pensar así? Este sentimiento me da miedo y a la vez me entristece..."