-Mogami-san…Esto es, como decirlo.. Esto es intolerable! Te contratamos porque tu Boo gustó a la audencia pero no puedes seguir por una vez el maldito guión? Es pedirte tanto?
-Lo siento! De verdad que lo siento! No sé que me ha pasado, no tengo justificación! Va.. va a despedirme?
El pollo, arrodillado, no cesaba de llorar. Cómo es posible que un disfraz de pollo llore? Se preguntaba el director del programa. Acaso esta chica es bruja?
-Está bien…Puedes ir a cambiarte, la semana que viene será tu última oportunidad en el programa. Ahora, vete! Vete antes de que me arrepienta!
-Gracias! Le prometo que no se arrepentirá. No me saltaré ni un ápice del guión!
Kyoko, después del encontronazo con Ren, había intentado hacer su papel de Boo lo mejor posible, pero mientras estaban entrevistando a un conocido actor de televisión, sus demonios la traicionaron como habían hecho en innumerables ocasiones. Sin darse cuenta, y en medio de la entrevista, el pollo empezo a implorar el perdon de Tsuruga-san, llorando en voz alta y rodando por el suelo. Todo el plató se quedó mudo. Cuando pudo reaccionar ya era demasiado tarde. Aún en el vestuario, después de la reprimenda, esos diablillos no cesaban de provocar.
"Todo es culpa de Tsuruga-san….Por su culpa has quedado en ridículo delante de todos..Vamos a vengarnos de él como es debido, Kyoko.. venganza!"
-Noooooooo! ¿Queréis callar de una vez? Todo es culpa vuestra! Siempre estáis metiéndome en líos! Y Tsuruga-san, él me va a matar..
-Mogami-san, esta vez sí que me has decepcionado. Has traicionado mi confianza, burlándote de mi todo este tiempo, y yo sin saberlo. Y encima va y pronuncias mi nombre en el show, típico de una novata poco profesional. Ya no mereces que sea tu sempai. Adiós.
-Noooooooo!
Kyoko, completamente fuera de sus casillas, seguía rodando por el suelo del vestuario, mientras el muñeco de Tsuruga Ren la miraba con indiferencia. Lo peor de todo es que habían quedado para cenar, y Ren tenía algo importante que contarle. Estaba convencida que él no iba a aparecer y que mucho menos le iba a explicar sus problemas después de saber que ella era Boo. Decidió cambiarse y escapar del edificio con sigilo, no tenía ganas de encontrarse con nadie, tenía la moral por los suelos. Pero justo cuando estaba a punto de atravesar la puerta de salida, un aura oscura y maléfica la llamó por la espalda.
-Mogami-san?
-Tsu..tsuruga-san! Esto..
-Acaso pretendías irte sabiendo que habíamos quedado para charlar?-preguntó, con una mirada fría y sonrisa malévola.
-Yo..Tsuruga-san!- exclamó, arrollidándose en el suelo. Lo siento! Pensaba que no querría verme después de saber eso...
-Eso? A qué te refieres con eso, Mogami-san?- prosiguió, con su mirada glacial.
-Yo! Puedo explicártelo!- contestó ella todavía arrollidada. Ren, se dio cuenta del sufrimiento de Kyioko y decició bajar el tono. Se arrollidó ante ella y sonriendo le dijo.
-Vamos? Me parece que los dos vamos a tener que explicarnos muchas cosas.
Le tendió la mano. Ella, sorprendida del cambio de expresión en su rostro, le tendió la suya y ambos se fueron hacia el coche de Ren.
Fueron al apartamento de Ren, ya se había convertido en una costumbre el ir allí cuando tenían algo de que hablar. El se sentía seguro en su territorio y extrañamente ella también, ese lugar le daba la confianza suficiente para expresarse debidamente.
-Kyoko, me he permitido pedir comida a domicilio ya que es tarde y no tengo nada en la nevera. Te importa?
-En absoluto. Puedo sentarme?
-Por supuesto. Voy a buscar té.
Ambos se sentaron en el sofá.
-Voy a ir al grano. ¿Por qué nunca me dijiste que eras Boo?
Kyoko se puso triste, agachó la mirada, cogió fuerza y se lanzó.
-Verás..La primera vez que me dieron el trabajo fue como reemplazo del otro Boo que se había puesto enfermo. Cuando ya estaba disfrazada, me di cuenta de que el entrevistado no era otro que Shotaro. Quise aprovechar mi posición para..para vengarme de él. Por culpa de mi odio la entrevista fue un fracaso... Pero extrañamente la audiencia ese día creció desmesuradamente y lo atribuyeron a mi personaje, así que decidieron contratarme para más programas. En un principio no quise decírtelo porque hubieras sabido mi objetivo principal y te hubieras enfadado aún más. Justo despúes, nos escontramos en el pasillo aquel día que estabas tan derrotado a causa de un problema con el guión. Una cosa llevó a la otra y…no he sido capaz de decirte la verdad! Perdóname Tsuruga-san!
-Tanto miedo me tienes? –replicó Ren, triste.
-No es eso! No es eso en absoluto! No quería perder tu confianza! Me di cuenta de que eras capaz de explicarle tus problemas a Boo, como si fuerais amigos, y sabía que jamás te expresarías de ese modo conmigo, a tu kohai, una novata sin experiencia en nada!
-Al principio me enfadé muchísimo, por tu falta de confianza. Pero luego me di cuenta de que nunca me he expresado apropiadamente, así que entendí que era por eso por lo que me ocultas este tipo de cosas. La verdad es que confío mucho en ti, eres mucho más que una simple kohai. Acaso piensas que podría convivir contigo como lo he hecho estos días si no confiara en ti? Gracias a ti he podido sobrevivir como Cain Hel y no he caído en mis sentimientos más oscuros. Tengo mucho que agradecerte.
-Tsuruga..san – apenas pudo pronunciar su nombre. Kyoko estaba realmente sorprendida y sonrojada..
-Eres alguien muy importante en mi vida -prosiguió Ren, con una mirada llena de sinceridad.
-Para mi también eres importante! Yo..yo no podría haber actuado a Setsu.. no hubiera actuado como lo hice si no hubieras sido tú – Kyoko apenas podía mirarle a la cara tal era su sonrojo.
-Kyoko… - Ren, sorprendido, susurró el nombre de Kyoko mientras tendía la mano para acariciarle la cara. Kyoko, por su parte, se había petrificado al oír su nombre de los labios de Ren.
-Tsuruga-san, esto no..
Ding-dong!
El repartidor había llegado para entregar la cena, cortando toda la iniciativa de Ren para confesarse. Eso le dio un respiro a Kyoko, quien todavía estaba sorprendida de que Ren la llamara por su nombre y le acariciara la cara. Esa reacción le había asustado, su radar anti-amor estaba al rojo vivo y para huir de esa situación no se le ocurrió otra cosa más que hacerle una pregunta inapropiada cuando él puso la comida en la mesa.
-Tsuruga-san, quizá suene descortés y no quieras contestar pero..¿Cómo va tu relación con esa chica de preparatoria?
La cara de Ren era un poema- "Esta chica no se entera de nada" se dijo a si mismo.
-Perdona! No debería haberte preguntado!
-No, tranquila- dijo sonriendo. La verdad es que me lo inventé, me parecía tan patético decirle a un pollo que nunca me había enamorado que me salí por la tangente.
-Ahh.. – contestó Kyoko, en cierto modo relajada.
-Dime Mogami-san.¿ Crees que algún día podrás llegar a enamorarte de nuevo? O ese Fuwa Sho se ha llevado hasta el último resquicio de ese sentimiento?
Kyoko primero se sorpendió de la pregunta, pero al ver la expresión triste y vacía de Ren, pensó que esa era una pregunta que en realidad se estaba haciendo a sí mismo.
-No es que yo esté en contra del amor, en realidad no sé lo que eso significa Tsuruga san. Ni siquiera es por culpa del bastardo de Shotaro, mi familia nunca me trató con amor. Para mi madre era un estorbo más que otra cosa, nunca estaba contenta conmigo, así que por eso supongo que busqué el amor en Shotaro equivocadamente. Y él me utilizó y acabó de hacer pedazos mi corazón. Así que supongo que me falta confianza en misma y que en realidad, no sé lo que es el amor, y no quiero depender de nadie más. No quiero sufrir más.
-Mogami-san..
-Pero tú si puedes conseguir el amor Tsuruga san! Que no lo hayas encontrado no significa que no lo vayas a hacer! No estás en la profunda oscuridad en la que yo me encuentro!
-Eso no es verdad. Yo también fui criado prácticamenten solo. Mis padres, famosos los dos, estaban tan ocupados que apenas tenían tiemo para mi. Al principio, hacía lo mejor que podía, intentaba portarme bien y agradarles. Pero llegó un momento en el cual no sentía más que soledad y tristeza. Estaba tan frustrado, que empecé a juntarme con gente que no debía y haciendo cosas que arrastraré toda mi vida. Tsuruga Ren es una creación, una burda creación de cómo debería ser una persona de bien, pero en realidad ese no soy yo.
Mi verdadero yo está enterrado en lo profundo de mi ser, pero últimamente están aflorando partes de ese yo. Tengo miedo de que un día pueda dominarme por completo…
-Tsuruga-san… Kyoko, con lágrimas en los ojos, podía sentir el dolor de Ren. Impotente, le cogió las manos y se dio cuenta de que volvían a estar frías como el hielo, como había sucedido en otras ocasiones.
-Tsuruga-san, tú eres buena persona! No sé lo que hiciste en el pasado, pero está claro que has cambiado. Tsuruga Ren no es una simple fachada! Eres tú, y estás luchando contra tu pasado, como yo. Eres atento, gentil, te preocupas por los demás, eres trabajador y uno de los mejores actores de Japón! – Y acariciándole la cara, prosiguió- Algún día te enfrentarás a tu pasado y superarás todas esas malas experiencias, y te abrirás al mundo, y podrás ser el que tú quieres ser, y le mostrarás al mundo cómo eres en realidad, con tus defectos y virtudes, pero serás tú y podrás conseguir la felicidad que tanto mereces..
-Mogami-san – apretándole fuerte las manos- con que solo tú puedas ver en mi, me basta.
-Eh?
-Contigo, me basta- respondió Ren, intentado frenar unas lágrimas que clamaban por salir.
