¡Hola! Bien pues aquí estoy de vuelta con un capítulo más, espero que les guste y ya saben, se que molesto mucho pero dejar un review es gratis xD

Gracias y a leer se ha dicho

….

Draco había subido a su cuarto un poco triste y preocupado, ¿Qué podría esperar? Ahora sabiendo que Lord Voldemort se vengaría de ellos, los humillaría, y los haría sufrir, Draco se preguntaba que hubiera pasado si.., si a él se le hubiera ocurrido aceptar la ayuda de Dumbledore, ¿Cómo habrían sido las cosas?, ¿malas? ¿Buenas?, quien sabe, ya no, lamentablemente ya no existe el hubiera….

-¿Por qué? -dijo en voz tan baja apenas audible, como un susurro

Después de unas cuantas horas que pasaron volando y la llegada de una pequeña lechuza que le traía un envío de algún compañero suyo de Slytherin en donde le preguntaba si regresaría a Hogwarts. Eso lo había dejado pensando, ja, se había dicho, si como no, regresar, aunque quisiera no podría

Toc, toc, toc

-Hijo, ¿hola?-preguntó Narcisa tocando levemente la puerta

-Madre, hola-Draco se levantó rápidamente de la cama

Narcisa a su vez le regalo una sonrisa con ternura

-Draco, ya van a llegar necesito que bajes pronto

-Sí madre, en cinco minutos estaré listo

-Claro Draco, no olvides bajar tu varita

Narcisa cerró la puerta lentamente y Draco rápidamente se alisó la ropa que traía puesta, se acomodó un poco el cabello y tomó su varita, la hora había llegado, no le quedaba más que bajar y tener un poco de suerte

..

-La varita Lucius. Quiero tu varita-decía Voldemort con una mirada fría y calculadora, y también con un poco de desdén

-Yo…

Draco no lo podía creer, su padre a pesar de todo lo amaba, y ahí estaba siendo humillado por todos los mortífagos, y también le causaba gracia incluso a su tía, Bellatrix, pero eso no era lo peor sino lo que había flotando frente a él, Draco estaba pálido, sudoroso y miedo, tenía mucho miedo, ahí estaba una maestra que el reconoció, de Hogwarts por supuesto, estaba enfrente de él, simplemente no sabía cómo actuar y lo peor es que eso no era todo, Nagini, simplemente estaba allí, con Voldemort, esperando, aguardando que su amo le diera lo que la serpiente más deseaba.

-¿Y tú, Draco, sabes quién es?-inquirió Voldemort acariciando a Nagini. Draco negó enérgicamente con la cabeza, el joven se sentía incapaz de seguir mirándola-. Claro, tú no asistías a sus clases. Para los que no lo sepan, les comunico que esta noche nos acompaña Charity Burbage, quien hasta hace poco enseñaba en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

-Severus, por favor… por favor…

-Silencio-ordenó Voldemort

La profesora tenía miedo, lloraba y su única salida, el profesor de Pociones, su compañero, no hacía nada

-¡Avada Kedavra!

Un destello de color verde circundó la habitación, nadie reía, nadie hablaba

-A cenar, Nagini-dijo Voldemort en voz baja

Acabando la reunión de mortífagos y el desagradable final que conllevó a la profesora, Draco estaba claramente sorprendido de que Snape no hubiera hecho nada, él juró que le tenía aprecio a la profesora y simplemente, se quedó allí, callado, como si fuera de lo más normal

Draco iba subiendo lentamente las escaleras del gran salón, cuando Severus lo alcanzó y lo jaló hacia sí

-Draco escúchame

-No, escúcheme usted, no debió porque hacer eso, ¿tanta lealtad le debe? ¿Eh?

-Draco las cosas no son como parecen, no tienes ni la más remota idea, de porque hago lo que hago, y no creo que experimentes esto jamás en tu vida

-¿Ah sí? Y porque no me lo dice ¿eh?, no puedo creer que no haya dicho nada, era su compañera, y yo no, n-no sé qué hacer… Yo… por favor ayúdame Severus

-¿Draco? Pensé que concordabas con los ideales que tu familia a alardeado por años, ¿me equivoco?

-Ya no sé qué pensar, no lo sé, siempre creí en la pureza de la sangre, en que éramos superiores, a que los muggles eran basura, nuestra magia era invencible, la mejor casa: Slytherin y todos estaban por debajo, pero en estos días, me replanteé varias cosas ¿sabe?, se me hace un ideal tonto y arcaico, dime Severus, ¿Voldemort es mestizo, no?, no entiendo cómo se puede rodear de lo mejor de la clase mágica cuando él es fruto de un simple muggle. ¿Por qué debo luchar a su lado? ¿Por qué debo luchar por él?

-Draco no lo entiendes

-Claro que lo entiendo, me parece que si no estuviera atado de manos con mi madre y mi padre aquí, yo me iría

-No… mira Draco lo que tú debes de enten…

-¡SEVERUS!-gritó Colagusano, quien venía caminando a paso rápido hacia ellos

-Permíteme un momento Colagusano, Draco como te decía…

-Severus, mi Lord te necesita en este momento, es urgente

-¿NO PUEDE ESPERAR?- gritó un Severus Snape bastante enojado y exasperado

-L-lo s-siento, es, es u-urgente

Snape dio vuelta rápidamente con su capa ondeando tras de él-Vamos Colagusano-Le ordenó y volteando se a Draco le dijo-Esta conversación queda pendiente Draco, no lo olvides, a veces las cosas no son como parecen-Y se fue

..

¿Me llamó, mi señor?-dijo Snape entrando silenciosamente a una habitación, como un estudio, apartado de la casa

-Severus, que placer el tenerte por aquí-siseó Voldemort

-Mi señor lamento la tardanza, estaba un poco ocupado

-Bah, no importa mi querido Severus, ¿sabes? Siempre has sido de mucha ayuda, tu lealtad es sorprendente y que decir tu actuación por tantos años en Hogwarts, envidiable, te felicito

-Gracias mi señor

-Bien Severus, temo que debo recurrir a ti nuevamente, como ya sabemos el niño Potter no va a salir de su casa el día de su cumpleaños así que necesitamos tomar el Ministerio, es urgente, así tendremos el completo control del Mundo Mágico

-Sí mi señor, por supuesto

-Está bien Severus y respecto al favor, necesito encomendarte algunas misiones, ero no quiero que las hagas solo, lleva al hijo de Lucius contigo, ya que no pudo asesinara Dumbledore, me complacería saber que es útil para algo, si no me temo, será igual que su padre

-Mi señor, con todo respeto, yo puedo hacer las misiones solo, no es necesario que lleva l muchacho…

-Tonterías Severus, he dicho que lo llevarás, pruébalo y die como lo hace, como se desempeña, necesito saber que hace algo, si no me temo, que de lo contario sufrirá las consecuencias

-S-sí mi señor, con gusto

-Perfecto, mañana por la mañana irán al Ministerio, será muy sencillo, al fin y al cabo Scrimgeour no creo que dure mucho en su puesto- Y lanzó una mirada fría y después una carcajada arrogante. –Puedes retirarte Severus, y no quites los ojos de Draco.

..

-¡Buena suerte a todos!-gritó Moody-. Nos vemos dentro de una hora en La Madriguera- ¡Contaré hasta tres! ¡Uno… Dos… TRES!

La motocicleta arrancó con un rugido atronador y el sidecar dio una fuerte sacudida. Al elevarse a gran velocidad, a Harry le lloraron un poco los ojos y el viento le echó atrás el cabello despejándole la cara. Alrededor de él, las escobas ascendieron también, y un thestral lo rozó levemente con la larga cola al pasar por su lado. Le dolían las piernas y las notaba entumecidas, apretujadas al haber colocado entre ellas la jaula de Hedwig, la Saeta de Fuego y la mochila. Iba tan incómodo que casi se le olvidó echar un último vistazo al número 4 de Privet Drive, pero cuando se asomó por el borde del sidecar ya no logró distinguir la casa. Siguieran ganando más y más altura…

Y de pronto se vieron rodeados. Al menos treinta figuras encapuchadas, aparecidas de la nada, se mantenían suspendidas en el aire formando un amplio círculo en medio del cual los miembros de la Orden se habían metido sin darse cuenta…

Chillidos, una llamarada de luz verde a cada lado…

-Hermione, ¡HERMIONE!, escúchame con atención, necesito que estés atenta no tenemos mucho tiempo, y sería bueno que intentes defenderte, no lo dudes, ¿me has entendido?-le decía Kingsley a Hermione, montados sobre el thestral, haciendo piruetas y tratando de esquivar los hechizos

-S-sí, lo haré

Pasaban volando hechizo de todos lados, rayos rojos y verdes en su mayoría, y ellos solo daban piruetas y piruetas en al aire

-¡Expelliarmus!-gritaba desenfrenadamente Hermione a todos lados- ¡Desmaius! ¡Confringo!

-¡Avada Kedavra!-A su vez gritaban los mortífagos

-¡Petrificus totalus!-gritó Hermione apuntando a un mortífago que pasó cerca de ella

El mortífago simplemente se quedó estático y cayó a la nada

-¡Maldita sangre sucia!-gritó desenfrenadamente Bellatrix-¡Avada Kedavra!

Hermione se quito a tiempo unto con la vuelta que dio Kingsley antes de que el hechizo la alcanzara, ella se dio cuenta de que no sabía cuales mortífagos habían venido

-¡Expelliarmus!-gritó Hermione a todo lo que daba a un mortífago que se acercaba a ellos, Hermione no podía identificarlos porque todo traían máscaras y era imposible verles el rostro, pero su hechizo no le dio de lleno en el pecho, solo golpeó levemente su cara haciendo caer la máscara, y Hermione se dio cuenta de quién era, Malfoy

..

-¡No! ¡HEDWIG!

La escoba cayó girando sobre sí misma, pero Harry consiguió atrapar el asa de la mochila y sujetar la jaula, al mismo tiempo que la motocicleta volvía girar y se colocaba en la posición correcta. Hubo un segundo de alivio… y luego otro destello de luz verde. La lechuza chilló y se desplomó en la jaula.

-¡No! ¡NOOO!

..

Hermione respiraba entrecortadamente, ¿Malfoy?, ¿Qué no era muy joven para estar en esa misión?, bueno la verdad es que ella también era muy joven

-¡Desmaius!-gritó Kingsley y le dio de lleno en el pecho a Draco, con lo que hizo que se apartara de ellos el tiempo suficiente para hacer que el thestral saliera de la horda de mortífagos

-Hermione, tomaremos un traslador para llegar a La Madriguera

-Sí, pero rápido, Kingsley, ¡nos persiguen!

-¡NO ACABARÁS CON VIDA POTTER!- gritaba Lucius desde el aire hacia donde se encontraban Hermione y Kingsley

-¡Avada Kedavra!-gritó Snape uniéndosele a Lucius y Draco

-¡Desmaius!-dijo Lucius

-¡Expelliarmus!-gritó Draco

-¡KINGSLEY! ¡Nos están siguiendo!

-¡Sujétate con fuerza!

-¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!

Hermione y Kingsley volaban a gran altura, y una oscuridad aplastante los seguía, Hermione no veía a Harry ni a Ron por ningún lado y una preocupación lacerante crecía dentro de ella, ¿en dónde demonios están?, pensó.

Mientras, en el círculo de mortífagos Tonks y Ron luchaban como podían con cuatro mortífagos que se habían interpuesto en su camino, Harry y Hagrid iban a todo lo que daba la motocicleta de Sirius haciendo vueltas en el aire, Fleur y Bill atacaban y lanzaban hechizos, George y Remus, y Fred con Arthur trataban de esquivarlos, pero Mundungus y Ojoloco nadie los veía, no había tiempo para eso

-¡SALGAN DE AQUÍ! ¡ÉL VIENE!- gritó un mortífago

¡Draco! ¡DRACO! ¡VÁMONOS!- soltó Snape de repente, y jalándolo de la túnica retrocedieron dándole campo libre a Voldemort para ir tras Harry