Aquiiii Auster :D Toda feliz por que ya puede subirles el nuevo capitulo. Ok mi novio quizá vaya a leer esto así que: DANIEL! Te lo advierto este es el capitulo con Smut! xD

-*Un super agradecimiento espacial y nebuloso a Fernando (I LOVE KL) por la parte del smut :3 por ayudarme con eso *u* por qué enserio soy muy mala con esas cosas…MUCHAS GRACIAS :D-*

Sin más por escribir aquí se los dejo! :D

Capítulo 14

Reconocimiento

El padre de Carlos elevo suave y cuidadosamente el arma. Logan agacho la cabeza y susurró. El señor García no alcanzó a escuchar lo que Logan quiso decir, sin embargo, sí pudo escuchar a Kendall hablar. De los labios del rubio alcanzó a escuchar: Yo también. Pudo ver como cayeron las lágrimas del chico inteligente de la banda y en su cara se dibujó una leve sonrisa, muy pequeña y apenas notoria.

–¿Entonces…? Sospecho que esas fueron tus últimas palbras…Logan Mitchell. – dijo con odio el dueño del arma.

– …– Logan se quedó callado, efectivamente eran sus últimas palabras.

– …Y YO ESPERO QUE ESAS HAYAN SIDO SUS ULTIMAS PALABRAS, PADRE MALVADO DE CARLOS. – se escuchó detrás de él.

-¿Uh? – El padre de Carlos volteo y vio a Katie parada con las manos en la cintura, en la puerta que daba hacia el sótano y con cara de completa satisfacción.

-Si yo fuera usted bajaba esa arma, no querrá que los policías le disparen o ¿sí?. – Dijo Katie volteando hacia atrás.

–Aquí no hay policías lo dices solo para que no te mate, ni a ellos, pero eso no servirá. – Dijo el señor García al tiempo que apuntaba a Katie.

–Muy bien hora del plan B…– Dijo la pequeña hermana de Kendall preocupada – Sí…Sabía que tenía que tener un plan B.

–Adios mosquita. – El hombre del arma puso su dedo en el gatillo.

–¡Cuidado Katie! – Gritó Logan, quien había logrado quitarse las sogas y se abalanzaba hacia el padre de Carlos.

El señor García con el impacto apretó el gatillo y el disparó fue hacia Katie quien cayó por las escaleras.

–¡KATIE! ¡NO! – gritó Logan.

El señor García se aprovechó de que Logan se distrajo y trató de dispararle, sin embargo, Logan alcanzó a moverse aunque no lo suficiente ya que la bala alcanzó a darle en el brazo.

–¡ALTO! ¡AHÌ! ¡SE ENCUENTRAN RODEADOS! – se escuchó desde afuera.

–Katie no mintió–dijo Logan para después sostener su brazo, ya que sentía mucho dolor.

–No…nadie va a atraparme. – dijo el padre de Carlos mientras su cara se clavaba en un punto fijo y adquiría un tono demencial.

–…¿Se…Señor García? – Dijo con mucho esfuerzo Logan, debido al dolor del brazo, el cual se encontraba apoyado en el piso, sangrando.

El padre de Carlos no contestó, llevo rápidamente la pistola hacia su cien y de un disparo se voló los sesos. Logan vi borrosamente esto último y por el impacto, cayó desmayado.

Al despertar se encontraba en una cama dentro de una habitación blanca.

–Un hospital…– dijo en voz baja para sí mismo.

–¡Vaya! Al menos tú sentido de la deducción está en perfecto estado. – escuchó a un lado de él una voz bastante familiar y con tono burlesco.

Al voltear Logan pudo ver a Kendall en una cama a un lado de él. Se sentía tan aliviado de saber que estaba bien. Obviamente lo pudo ver con algunos moretones, rasguños y una venda en el hombro, pero de eso en más Kendall se veía tan lleno de vida como siempre.

–¡Kendall! – dijo Logan sonriendo. –yo…me alegro tanto de que estes bien.

–¡Nada es más fuerte que el poder de KOGAN! – Bromeo el rubio.

–¿K…Kogan? – dijo ignorante Logan.

–Ah, ¿no lo sabes? Así le llaman a nuestra relación ficticia las fans. Me lo dijo Katie – dijo sonriente desde la otra cama Kendall.

–¡KATIE! ¿Qué paso con Katie? – dijo muy preocupado Logan recordando que la habían lastimado, tan preocupado que ni siquiera le tomo importancia a las palabras de Kendall sobre Kogan.

–Oh, ella está bien. – dijo sonriendo Kendall – Salió antes que nosotros. Siempre ha sido muy fuerte. La bala apenas y le rozó por encima del hombro. Lo que la lastimo fue el impacto al caer por las escaleras.

–Esa Katie…Temía mucho que algo peor le hubiese pasado. – dijo Logan viendo hacia su sábana.

–Ha estado viniendo a vernos y eso que solo han pasado dos días. James también se fue. – Kendall quería ver despreocupado a Logan.

Después de eso permanecieron callados hasta que entro un doctor para avisarles que serían dados de alta. Se encontraban felices podrían regresar al fin a Palm Woods.

Al llegar al 2J se percataron de que estaba vacío. Había una nota en el sofá que decía que James había ido al psiquiátrico ya que el doctor de Carlos quería verlo, por su parte la Señora Knigth había salido con Katie por una sorpresa para los cuatro.

–Al parecer…estamos solos…– dijo con un tono sospechoso Kendal.

–Si…creo. – Dijo Logan inocente.

–Entonces…¿Quieres saber más a fondo a lo que se refieren nuestras fans con Kogan? – dijo Kendall seductoramente al oído de Logan mientras lo rodeaba con sus brazos por detrás.

Logan sintió como le recorrió un escalofrío por todo el cuerpo. Sentir así tan…cerca a Kendall, lo hacía ponerse realmente nervioso.

Como si algo pudiese hacerle saber los motivos por los cuales su cuerpo reaccionaba de una forma diferente, tan complaciente, ante el tacto de Kendall, el rubio le dio vuelta a Logan por su cintura, quedando viéndose a los ojos mientras sus pechos se conectaban. El chico que fue hasta Minnesota solamente para descubrir el porqué su amado actuaba de una forma tan distinta, colocó una de sus manos en un lado de la cara de Logan, frotando su suave y pálida piel haciendo círculos con su pulgar.

-Logan, ¿puedo besarte?- El rubio de ojos verdes dijo con voz baja, como casi un susurro, sin apartar sus ojos de los 2 trozos de chocolate que se hacían pasar por los bellos ojos del pequeño genio.

Logan miró con detalle los labios rosados de Kendall, mordiéndose su propio labio inferior al sentir el deseo de besarlos como él sólo sabía que quería. Y sin ni siquiera responderle a Kendall, Logan envolvió su brazo sano en uno de los hombros del alto y junto sus labios, en un cálido y tierno beso.

Sus labios se movían a un compas tan tranquilo, disfrutando de la sensación de los labios del otro, saboreando con determinación sus labios, explorando con algo de timidez sus bocas con la ayuda de sus lenguas; era un completo beso romántico que no tenía el apuro de ser terminado debido a la gran felicidad que sentían los que lo llevaban a cabo.

Después de varios segundos ambos chicos se separaron, siendo porque sus pulmones necesitaban de oxígeno. –Ese beso fue… El mejor que me hayan dado.- Logan dijo aún aturdido por el beso que acababa de compartir con su mejor amigo; casi podría jurar que aún los tenía sobre los suyos.

-Opino lo mismo.- Kendall dijo antes de volver a besar a Logan, con un poco más de pasión pero sin perder ese atisbo de romanticismo que quería conservar ya que lo que sentía por Logan no simplemente era lujuria, sino que algo más que eso; era un amor que no desaparecería ni aunque a él lo hubiese asesinado el padre de Carlos.

Sin darse cuenta, o al menos eso debió parecerle a alguien que pudo haber estado ahí, Kendall cargó a Logan por los muslos y lo atrajo a su cuerpo, el pequeño aferrándose aún más con su brazo sano a la alta y delgada figura del rubio para que no se cayera en el suelo. Y así sin el más mínimo consciente de sus acciones, Kendall llevó cargando a Logan hasta su habitación compartida, siendo el de cabello azabache quien cerró la puerta con seguro en caso de que alguien regresase al apartamento.

Con lentitud y suavidad, el rubio colocó a Logan de espaldas sobre la cama, teniendo especial cuidado de no moverse muy rápido o en cambio lastimaría a Logan. Al ver que Logan no se quejó en nada, lo besó otra vez, como el primer beso que compartieron al llegar al apartamento.

-Te amo Logan.- Kendall dijo después de haber acabado el beso.

-También te amo. Pero temo que lo que me ocurre no nos deje estar juntos como planeas hacerlo.- El pequeño de cabello azabache le dijo a Kendall agachando la vista.

Kendall colocó su dedo índice y medio debajo de la barbilla de Logan y lo obligó a verlo. –Oye. Sé que por lo que estás pasando es algo muy complicado, y esto te aterra.- Los ojos verdes vieron era casi imperceptible brillo de miedo que pasó por apenas un segundo. –Pero estoy aquí para ti, y te ayudaré en lo que sea necesario para que vuelvas a ser el mismo Logan. Uno del cual no tenga temor de perder por su doble personalidad. Pero solamente tendré ánimos de continuar si me dejas amarte, y si también me amas a mí.-

El pequeño sintió que el rubio le limpió una lágrima de su mejilla, una de la cual no se fijó que había derramado. –Te amaré, incluso después de que vuelva a ser el mismo Hortense Mitchell que conoces.- Y entonces, con su brazo no lastimado, Logan atrajo a Kendall a su rostro para compartir otro de esos besos suyos a los cuales se había vuelto adicto, a pesar de sólo haberlos probado en quizá 3 ocasiones.

Y así, su acto romántico se empezó a convertir en algo más allá de lo que Logan tenía previsto, pero no se sentía apresurado, no se sentía como un acto pasional; se sentía como un acto íntimo y romántico que estaba dispuesto a conllevar incluso si le dolía en un principio. Poco a poco, Kendall (con sus 2 manos sanas y útiles) empezó a despojarse de su ropa y de la de Logan (teniendo cuidado al quitarle su camisa por su brazo herido). Cuando quedaron en únicamente bóxers, Kendall besó toda la perfectamente pálida y suave piel de Logan; dándole uno que otro ligero mordisco en su estómago, sus huesos de la cadera, su pecho, su delicioso cuello… Haciendo gemir ligeramente a Logan por el placer que le estaba dando, lo cual hacía sentir bien a Kendall por ser únicamente él el que podría brindarle algo similar a Logan. No transcurrieron muchos minutos cuando ambos quedaron completamente desnudos.

-Logan, no creo que debamos hacer esto, es demasiado pronto.- Kendall le dijo al pequeño después de darse otro beso; pues sentiría que se aprovechó de Logan si le quitaba la virginidad en ese momento, pues el pequeño genio está en un estado sentimental y mentalmente vulnerable.

Logan buscó los ojos de Kendall hasta que se veían profundamente los unos a los otros. –Está bien Kendall. Créeme que si no quisiera esto, no te hubiese permitido llegar tan lejos.- Logan le dijo con una hoyuelada sonrisa burlona, pues aunque pareciera divertido estaba hablando en completa seriedad.

-Te amo.- Fue lo único que Kendall se limitó decirle a Logan antes de darle un ligero beso, luego se acercó a uno de los cajones de su mesita de noche, donde extrajo un pequeño tubo de lubricante junto con un condón.

El alto vertió un poco en su dedos y los acercó a la entrada de Logan, éste último gimió de incomodidad ante la intrusión, pero se tranquilizó cuando el de ojos verdes le dijo que esa sensación se iría. Después de 10 minutos, ahora Kendall dilatando a Logan con 3 de sus dedos, Logan sintió que estaba listo.

-Creo que estoy listo.- Logan le dijo al rubio con voz un poco rota por el placer que sentía.

-¿Seguro? No quiero hacerte daño.- Kendall le dijo a Logan viéndolo directamente a los ojos, podía verse que se sentiría culpable si lastimaba al más bajito.

-Sí, completamente seguro.- Le respondió Logan.

Kendall sustrajo sus dedos del cuerpo de Logan, rompió el aluminio del envoltorio del condón y se colocó en su erección. El rubio colocó sus manos por debajo de los muslos del azabache y separó sus piernas con suavidad, pues no sabía con exactitud si Logan se había lastimado algo más que su brazo. Pero hubo un problema que no se había presentado, uno que se dio a conocer cuando Kendall intentó mover su pelvis; sintió un agudo dolor en su cadera..

-Augh.- Gimió por lo bajo el rubio.

-¿Qué sucede?- Logan le preguntó al alto, apoyándose en sus hombros para ver mejor.

-Creo que el papá de Carlos me golpeó con algo en mi cadera, y me duele.- Kendall dijo con su cara fruncida agarrándose el lado de su cadera que dolía.

Logan de repente tuvo una idea. –Acuéstate.- Le ordenó al rubio.

El chico de ojos verdes no refutó nada e hizo lo que el azabache le dijo. Logan pasó su pierna derecha por encima de la cintura de Kendall y, sosteniéndose con su brazo sano, lo cual era complicado por la dificultad de mantener el equilibrio, se sentó en la pelvis de Kendall.

-Logan, ¿qué estás haciendo?- Kendall le preguntó a Logan con los ojos abiertos de puro asombro. Sabía lo que haría el pequeño, pero no creyó que fuese capaz de ocurrírsele, no sin al menos sugerirlo.

-Shh. Tranquilo, estaré bien. Sólo sostenme por la cintura.- Logan le dijo al rubio al inclinarse para darle un tierno beso en los labios.

Kendall hizo lo que se le ordenó, además de colocar su virilidad justo a la altura de la entrada de Logan. Con su brazo sano apoyando un poco más de la mitad del peso de su cuerpo en el pecho de Kendall, Logan lentamente y con cuidado empezó a unirse con Kendall; gimiendo al sentir la virilidad de Kendall entrar en su cuerpo, era sin duda una sensación muy diferente a la que sintió por los 3 dedos.

Logan se quedó inmóvil mientras trataba de adaptarse a la sensación de esta unión íntima con Kendall. Ambos se miraban a los ojos, diciéndose palabras de amor a través de la mirada, sonriéndose con ternura y cariño; esto era sin duda hacer el amor. Kendall se sentó sobre la cama, aún sosteniendo a Logan por la cintura para no hacerlo caer, y lo besó otra vez, un beso sin desespero y con muchos sentimientos que no podían expresarse con palabras.

Después de un tiempo, Logan empezó a botar en el regazo de Kendall, con lentitud para que ambos pudiesen disfrutar de algo tan íntimamente especial. El pequeño de cabello azabache gemía de placer con cada rebote que daba, sintiendo como la virilidad del rubio se abría paso por lo antes era lo más puro en su cuerpo. Kendall se abrazó más al cuerpo de Logan, colocando su cabeza por encima del estómago de Logan, sintiendo el placer de estar unido al cuerpo de la persona que ama y la felicidad de que ese acto tan único estuviese ocurriendo, pues con sinceridad no creyó que fuese posible saber lo que se sentía al estar unido a Logan.

Con el paso del tiempo, Logan rebotaba en la virilidad de Kendall con más velocidad. Sus cuerpos empezaban a cubrirse por una capa de sudor debido ante el acto que aceleraba su función cardiaca. Mientras Logan estaba en su regazo, Kendall aprovechaba a darle suaves mordiscos al, ligeramente rechoncho, estómago de Logan haciéndolo reír por las cosquillas que seguramente tenía ahí. Los gemidos que emitían se fueron incrementando cada vez más, así como el placer y el amor que se expedía por el acto perverso ante los ojos de la mayoría de la sociedad, sin tener ni un conocimiento alguno de que esas 2 personas se aman infinitamente y lo darían todo por el otro para que éste estuviese a salvo.

-Kendall.- Logan gimió cuando sentía que su punto culmínate de placer estaría próximo a llegar.

-Logan.- Kendall gimió sintiendo lo mismo que el chico que tenía sentado encima de él.

Fueron unos cuantos rebotes más que Logan no pudo soportar y derramó su líquido blanquecino en el abdomen de Kendall; el rubio haciendo lo mismo dentro del condón usado en Logan. Logan se quedó encima de Kendall, esperando a recuperar el aliento para moverse. Kendall estiró una de sus manos y apartó un mechón marrón húmedo de Logan que se le había pegado en la frente por el sudor, entonces tuvo una mejor visión de lo hermoso que era Logan.

-Eres hermoso.- Kendall le dijo mirándolo a sus profundos ojos color chocolate.

Logan se sonrojó ante el cumplido, luego se quitó de encima de Kendall y se acostó a su lado en la cama asegurándose de acomodar su cabeza en el medio del pecho transpirado de Kendall; justo por encima del pequeño mechón húmedo de vello pectoral que tenía el rubio.

Logan se quedó profundamente dormido junto con Kendall. Se sentía tranquilo al igual que su amado chico de cabello rubio. Sabía que ya todo estaba bien y que no había otro lugar en el que él quisiera estar.