D: y finalmente el cap de esta semana DD:, llegamos a los ultimos capitulos ¿Que pasara?
Capitulo 5.
Mukuro llevo consigo a Tsuna hasta Kokuyo Land. Entraron al deteriorado edificio.
-Dime Tsunayoshi-kun- la voz de Mukuro resonó por todo el lugar sacando a Tsuna de sus pensamientos.
Al llegar ambos se habían sentado en unos sillones que estaban cerca de la estancia, si es que ah ese lugar se le puede llamar asi.
-¿Qué piensas de Hibari Kyoya?- pregunto mientras lo observaba y una maléfica sonrisa adornaba su rostro. Sus dos ojos bicolores miraban atentos al castaño
-Eh… bueno … yo de Hibari-san- comenzó a decir con nerviosismo
Yamamoto y Gokudera habían empezado a seguir a Tsuna y Mukuro, pero este al darse cuenta los atrapo en una ilusión, logrando así que los perdieran de vista.
-Tsk Maldito cabeza de piña- decía furioso Gokudera por haber caído en la ilusión y asi perderlos de vista
-Ma ma, Gokudera, busquémoslo rápido, no confió en Mukuro- trataba de bajar la ira del peli plata
-¿Quieren decir que Mukuro se llevo a Tsuna?- de la nada apareció Reborn
-Bebe, reborn-san- dijeron ambos guardianes al ver al Arcobaleno.
Reborn había aparecido y había escuchado la corta conversación de los mejores amigos de su alumno y eso lo inquieto bastante.
-Esto no es bueno- dijo para sí mismo, pero los jóvenes lo escucharon y solo pusieron una cara mucho más seria que antes- tenemos que encontrarlos y Rápido- dijo para echarse a correr, los dos guardianes lo siguieron.
-Yo… por Hibari-san- Tsuna se estaba debatiendo entre el mismo y sus sentimientos por el albino.
-Kufufu- rio el ilusionista- Te diré algo, la desaparición de ave-kun es mi culpa- sonrió prepotente al ver la mirada de confusión del castaño- lo mande a una dimensión donde tú no existes, al menos no como persona, solo eres un ser que se encarga de satisfacer mi más bajos deseos.
-¿Qué es lo que quieres decir Mukuro?- Ante estas palabras el peli azul sonrió
-Entenderás mejor con acciones que con palabras- dijo mientras se acercaba a él y lo acorralaba en el sillón- dime Tsunayoshi-kun, ¿Qué se siente ser la presa?- lo beso ferozmente en los labios.
Tsuna intentaba zafarse, pero el agarre de Mukuro era mayor, ese beso lo estaba dejando sin aire, el cabeza de piña se separo unos segundos para dejarlo respirar y en eso mordió su labio inferior lo que provoco que Tsuna soltara un leve grito de dolor que Mukuro aprovecho para volverlo a besar e introducir su lengua en la boca del menor. El sabor metálico de la sangre estaba empezando a molestar a Tsuna.
Mukuro comenzó a recorrer el cuerpo del menor, rompiendo los botones de la camisa para meter sus frías manos en la caliente y suave piel del castaño quien respingo al sentir el contacto. Hábilmente Mukuro comenzó a pellizcar los pezones de su presa y jalarlos de manera cruel.
-¿Te gusta Tsunayoshi-kun?- su sonrisa malévola había paralizado a Tsuna haciéndolo caer del sillón y dejándolo a merced de Mukuro.
Mukuro se relamió los labios.
En la otra Namimori.
-¿el cielo caído?- Hibari aun no podía asimilar las palabras del castaño que tenía enfrente
-así es, el cielo posee el factor de la armonía, pero cuando este se pierdo se le llama el cielo caído, en lugar de tener factor armonía, su elemento es la destrucción- dijo el castaño para encender aun mas su anillo e introducir las llamas en la caja arma.
Un gran resplandor cegó al peli negro. Al poder abrir sus ojos lo que hayo frente a él lo paralizo, el castaño tenía una muy malévola sonrisa mientras estaba sentado en el lomo de un león gigante color gris, ambos claramente mostraban señales del deseo de matar.
Alguna queja, amenaza, D: algo D:
Nos veremos la siguiente semana D:
