OBJETIVO FRUSTRADO

El timbre que indicaba la hora de comer fue la excusa perfecta para que tanto Hikaru como Shinsuke saltaran de sus puestos para bloquearle la salida a Tenma. La propia Aoi se quedó sorprendida ante la rapidez de ambos, aunque ella también había tenido ganas de levantarse al instante y plantarse ante el chico, golpear la mesa y exigir al fin una respuesta a por qué estaba siendo dejada de lado. Dos palmadas en su hombro la devolvieron a la Tierra.

-Vamos, haremos que Tenma te lo cuente todo mientras comemos –le dijo Tsurugi, con la mochila al hombro y observando al trío que rodeaba al castaño.

-¡Al fin! –exclamó alzando los brazos antes de acabar de recoger apresuradamente sus cosas en su cartera.

-¿Es que no piensas responder a nada de lo que te hemos enviado? –preguntó Kariya.

-Lo que haré será quemarlos luego, porque me habéis llenado el estuche, chicos… Y tirarlos a la papelera sería una locura porque todos, incluso los profesores, se enterarían –dijo Tenma, enseñando su estuche hasta arriba de notas −. Anda, ¿y estas azules?

-Son mías –respondió Aoi seriamente, con un brazo a la cintura.

-Creí que ahora le había dado a Tsurugi por cambiar sus hojas…

-No te he enviado absolutamente nada, Tenma. Sería haber perdido el tiempo y malgastado hojas –declaró el chico, junto a Aoi −. Y ahora, mejor vayamos al comedor.

-¡Sí, que tengo hambre! –protestó Hikaru. Tenma fue el primero en reír y los demás no pudieron hacer otra cosa que imitarle o, al menos, sonreír.

Lo primero que hicieron fue ir a las taquillas para que los que habían traído fiambreras recogieran su comida. Después hicieron una parada en el lavabo, porque Kariya se había pasado ahogando la frustración de ser ignorado bebiendo agua y ahora no le cabía nada más en su interior. Cuando al fin llegaron al comedor, Tenma se volvió hacia Aoi.

-Hay algo que quiero decirte –dijo alto y claro, sorprendiendo a la chica y haciendo que los otros cuatro detuvieran sus pasos para mirar, con cierta picardía, curiosidad y clara diversión en sus rostros −. Verás, hace tiempo…

-¡TEEEEEEEEEEEEEEEEEENMAAAAAAAAAAA! –un grito femenino resonó por todo el lugar.

A cámara lenta para casi todo el mundo, Tenma se volteó con los ojos muy abiertos mientras Aoi se ladeaba un poco para ver a la chica de cabello castaño completamente suelto, vestida con un top blanco, un chaleco tejano, una falda bastante corta también tejana y unos botines marrones corriendo hacia ellos con un bolsito y algo en una mano.

-¡TENMA! –chilló saltándole encima al pobre chico y, como no, tirándolo al suelo. De no ser por la rapidez de Tsurugi y Hikaru, Aoi habría acabado bajo ambos −. ¡Por fin te encuentro!

-¿A-A-Ayumi? –preguntó Tenma.

-¿Quién si no? –respondió soltándole el cuello pero sin salir de encima de él, por lo que el chico empezaba a ponerse rojo por asfixia −. He hablado con Aki-nee y me ha dicho que ésta era la hora de la comida, así que he decidido traerte yo misma la comida. La he hecho yo –dijo pasándole el paquete.

-S… sal… de… encima –pidió el futbolista.

-¡Uy! Lo siento, Tenma –rió tímidamente, levantándose y arreglándose la falda, que se le había subido un poco haciendo que más de uno por detrás intentase contener hemorragias nasales o borrar imágenes pervertidas de la mente.

-No hacía falta que me trajeses nada, Ayumi…

-¡Por supuesto que sí! Por el bien de nuestra promesa, y para que puedas cumplir tu parte de ella, haré lo que sea necesario para aligerarte el peso –sonrió.

-Tenma… ¿qué pasa aquí? –preguntó Aoi, buscando apoyo en los dos "rescatadores".

-¡A-Aoi! –exclamó al fin mostrando nerviosismo y vergüenza −. No, no es nada, sólo…

-Chicos, acabo de recordar que me he olvidado algo en la taquilla, ahora vengo –dijo con una fingida sonrisa antes de salir corriendo con su fiambrera en otra dirección.

-¡E-espera, Aoi! –gritó Tenma.

-¿He hecho algo mal? –preguntó Ayumi a Kariya. Éste no paraba de reír, así que fue Shinsuke quien le respondió.

-Tenma iba a decirle algo a Aoi justo cuando has llegado tú.

-¿El qué ibas a decirle, Tenma? –preguntó.

-¡Lo has estropeado todo! –gritó enojado, o al menos intentando parecer terriblemente enojado, porque también parecía dolido −. ¡Iba a decirle algo muy importante! –gritó antes de salir corriendo en busca de la peliazul.

-Y-yo… Yo sólo quería… traerle la comida –susurró Ayumi sorprendida −. ¿Tan… tan mala idea ha sido? –preguntó buscando respuesta en los otros.

-¿Quieres comer con nosotros? –preguntó Hikaru.

La chica los miró unos segundos, se miró a sí misma, palpándose los pequeños bolsillos de la falda y el chaleco. Abrió el pequeño bolsito que llevaba y suspiró sacando únicamente unas llaves y un teléfono móvil del interior. Alzó la fiambrera de su mano y negó con la cabeza.

-Esto es de Tenma y yo no tengo dinero ahora…

-Te pagamos nosotros lo que sea que cojas –añadió el chico. Salvo Kariya, que intentaba todavía calmar sus risas, los demás asintieron.

-¿No seré una molestia? –preguntó.

-Seguro que tú sí nos cuentas lo que Matsukaze no ha respondido en toda la mañana –respondió Tsurugi.

-Puedo intentarlo –asintió acercándose a ellos y permitiendo que la guiaran por el lugar e incluso que le recomendaran lo que comer.

Por otro rincón del instituto, Tenma buscaba frenéticamente a Aoi, maldiciendo el no haber salido tras ella desde el primer momento en vez de quedarse a gritarle a Ayumi. Al instante, se sintió mal por la castaña; le había gritado enfadado cuando ella, aun con sus un tanto desmesuradas muestras de cariño, sólo intentaba hacer algo bien.

-¿Pero de qué promesa me habla? ¡No recuerdo nada de nada! –protestó dándole un puñetazo a una pared −. Debo arreglar el malentendido con Aoi… ¡Aoi! ¿Dónde estás?

En otra dirección, Aoi había encontrado escondite en un banco alejado, con la fiambrera sobre las piernas. Intentaba por todos los medios no llorar, apretando los puños sobre la caja con su comida, aunque en su mente sólo se repetía lo que había logrado ver gracias a que no había sido aplastada.

-Tenma, estúpido… ¿Era eso lo que los demás no me querían decir? –preguntó, más para sí misma.


Y hasta aquí el capítulo de hoy, que casi no llega pero aquí lo tenéis.

Otra vez Ayumi monta un espectáculo y esta vez no hay únicamente risitas.

¿Alguien quiere más? Pues espero poder actualizar sin problemas la semana que viene con el capítulo Al descubierto

Chao-chao!