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Capitulo 4: Pimientos.
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¨¨ Y debo decir que confío plenamente en la casualidad de haberte conocido. Que nunca intentaré olvidarte, y que si lo hiciera, no lo conseguiría. Que me encanta mirarte y que te hago mía con solo verte de lejos. Que adoro tus lunares y tu pecho me parece el paraíso. Que no fuiste el amor de mi vida, ni de mis días, ni de mi momento. Pero que te quise, y que te quiero, aunque estemos destinados a no ser.¨¨
- Julio Cortázar (extracto de su libro Rayuela)
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La idea de crear un alma rebota por mi cabeza momo pelota de básquet ball. Sí, estoy consciente de ser un dios, pero el dios de la muerte, ¿creando vida?, ¡una locura! Esto es Death City. Como me encantaría volver a ver juntas a Liz y Patty. Cuando se pintaban las uñas y cuando reían con ganas de llorar, cuando Patty jugaba basket ball y pateaba bolas, mientras Liz se maquillaba.
A veces, Liz comentaba que era como un hada demasiado risueña. Cuando pintaba en su habitación, los garabatos se volvían simétricos en cierta forma. Los colores se volvían arcoíris y las golosinas eran más importantes que el dinero. No existían las caras largas en ese cuarto de colores. La luz rebotaba por las paredes hasta las sonrisas.
¿Reiría?, ¡por supuesto que sí!
Garabatearía un puente mal hecho, directo al cielo infernal. Si no podíamos salir, haríamos aeroplanos, de papel de colores. Lanzaríamos miles, de todos los colores del arcoíris. Parvadas de colores. Todos para ellos, directo al círculo polar más cálido de todos. El té verde que bebía Maka al leer, el cabello azul de Black Star cuando gritaba llamando la atención, el labial carmín de Liz para las fiestas, el vestido blanco de novia de Tsubaki que aun ahora sigue en aquel armario, esperando ser usado.
Pero, que pasaba si la pared se llenaba de colores a tal punto de perder sentido, teníamos tanta necesidad de ver más colores. Tomamos tantos colores para la pared que los colores se aturdieron; se combinaron y oscurecieron hasta terminar en negro. La pared se quebranto y cayó hasta suelo junto a ellos, hasta que murieron y nos dejaron pegados a aquel muro negro, solos, como el árbol más pequeño de navidad que nadie quiere y termina destrozado.
Sus visitas en el hospital eran un clavo más a una tumba de pinturas secas y revistas modernas. Patty llevaba pastelillos y caramelos a escondidas y le compraba las revistas de moda. La desconectaba de sus cables de agua azucarada y se probaban vestidos de fiesta. La abrazaríamos aunque no sintiera su corazón latir entre sus pulmones. Pero, como reconocer un cadáver aplastado por escombros sin extremidades, el único que quedo atrapado por un catéter de agua azucarada. El labial ya no sirve en un cráneo aplastado.
Patty se ah vuelto un lienzo blanco a escala de grises. Su risa fue cambiada por la seriedad más grave del mundo y sus colores por bolígrafos negros chorreados. Su ropa vaquera cambio a vestidos grises y tacones negros. El taconeo de Patty junto a los zapatos de Crona crea un ritmo fúnebre en el ambiente. Me escondo de lejos como un niño. Solo le regala una mirada melancolica y un sobre de carta lila.
La casa se encuentra sola. Los papeles son leídos por Patty con sorprendente rapidez. Mientras que los sellos rebotan contra el escritorio podrido. Los ojos azulados de Patty ruedan carentes de brillo. Si Patty fuera la de antes. A lo lejos, solo veo silencio. Ninguna habla. Como si temieran decir la palabra equivocada. Veo como de los labios de Crona bailan algunas palabras secas y amorfas. Algún gimoteo escapa de Patty y su boca cerrada a la fuerza.
De un momento a otro, suelta el papeleo al suelo. Las hojas cubren el suelo como nieve con letras. ¡Blanco! ¡Blanco! ¡Blanco! No se ve más que eso. Afuera, Death City no es muy distinto. De algunas casas salen nubes de algodón negro de vapor. La nieve blanca cubría algunas casas y las aves se congelaban al vuelo.
Un llanto desesperado escapa de los gemidos de Patty. De un giro rápido en sus tacones, se abalanza hacia Crona. Su llanto aumenta y sus brazos se aferran a Crona. Su aspecto de niña risueña cambio al de mujer melancólica de tacones altos. Las lágrimas se escurrían de sus mejillas hasta la chaqueta blanca. Tanto tiempo con las lágrimas en silencio.
Viéndola sufrir de cerca, su agonía es exquisita desde mi lugar. Sollozando como en el hospital tras el derrumbe del quinto piso. Sollozando, suplicando perdón, rogando por el final más pronto. Crona acaricia su espalda con cuidado, con sus dedos de aguja, procurando no dar un paso en falso y enterrar mas su corazón de papel mache.
Al paso de la trama comienza a sucumbir, sus rodillas tiemblan queriendo caer para toparse con el suelo desfallecidas. Los ojos comienzan sucumbir ante el agua salada y gemidos dolidos.
Primer lagrima, llaman del hospital.
Segunda lagrima, el hospital se encuentra destruido con fantasmas vagando enfermos de agonía.
Tercera lágrima, la morgue de cuerpos sin rostro. La pierna atrapada por el catéter de azúcar es el de Liz.
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La vida está llena de muertes que suceden rápido y desaparecen lento. Cuando Black star anuncio su compromiso con Tsubaki, no nos sorprendimos.
Nunca rechazaron una misión y las cumplía bastante bien. Y aunque Black siguiera siendo un egocéntrico siempre tendría a Tsubaki un paso adelante. Tal vez el único humano que podía superar a los dioses incluyéndome. Jugando el todo por el todo. Por un segundo olvide que también era mi amigo y su última misión completada fue cobrada por su alma. Al ver eso, quise llorar pero no pude, mis ojos se cansaron de llorar por lo mismo. Nunca encontramos su cuerpo, solo un brazo suelto con un tatuaje de estrella. Lo has logrado, Black. En la tierra hay una estrella menos, y en el cielo una estrella más.
Todo sucedió tan rápido, Tsubaki no aguanto más. Guardo su vestido blanco en un rincón con un ramo de flores podrido. Poco después, volvió a su ciudad natal con su fachada de flor marchita. Desde ese día, no la hemos vuelto a ver.
Me desplomo en el suelo sobre mi brazo. Se entumece por completo hasta abrir nuevamente una herida, otra de las tantas heridas en mí. ¡Qué más da si muero hoy!
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Vuelvo a bajar a tu calabozo de nuevo. ¿Por qué? Aun no estoy seguro. Al entrar a la habitación todo sigue tan simétrico como siempre. Pero no estoy aquí para admirar la simetría.
-dime, ¿a qué se debe tu visita, shinigami?
-no lo sé.
-¿no lo sabes o no estás seguro?
Algunos fantasmas de humo salen de su boca y se esfuman en el aire.
-no todo marcha a bien, ¿Cómo te las has arreglado para abrirte el brazo?
- tal vez sea porque me enamore.
Suelta una risita de cascabel.
-¿y te ha gustado?
-me encanto. Pero temo que me cause dolor.
-no temas, aumentas las probabilidades de hacerte daño. A tus pocos quince años de vida tienes que enfocarte a ser dios ya es algo grande.
-¿acaso tienes un truco para curar corazones rotos?
-escucha bien, porque la única forma de curar un alma dolida con corazón en pedazos es con el tiempo.
-sé lo que sientes, Kid. Yo también lo siento-dice tímidamente,-el amor y la muerte no van de la mano.
Uno de sus dedos pasa por mi pecho justo en el corazón, me corta el aliento. Los pensamientos se diluyen el mi cuerpo y bajan a sus caderas. Sus dedos marcan puntos en mi pecho formando constelaciones en mi cuello. Y yo hundo mis narices en la vía láctea negra de su cuello. Sus caricias se convierten en relámpagos suaves en mi piel. Me causa cosquillas, suelto una risa apenas sonora.
Mi corazón comienza a bombear más sangre y ella lo nota, comienza a acariciar mi lóbulo y mi cuello mientras que yo saboreo sus hombros. Suelto sonidos desconocidos para mí. En cierta forma me siento molesto, pero aun más excitado. Sus suspiros se envuelven con gemidos. Murmura algo inentendible.
Apenas nos rosamos con nuestras lenguas. Tengo la sensación más agradable del mundo, como si hundiera los dedos en un fantasma demasiado material. Ella solo gime poquito y continua jugando con mis orejas. Mis manos marcan caminos por los bordes de sus caderas y su pecho se pega con el mío. Su ropa fúnebre desaparece de sus hombros.
Murmuramos gemidos y chillidos. Procuramos contenernos. De repente se da la vuelta, nos volvemos amantes silenciosos y tercos. Los vaivenes de sus caderas. Una dosis exacta y perfecta de placer lo recorría. Gritando quedito, gemidos contenidos, sensaciones abatidas. Uno se acostumbra al sabor picante de su pecho. Lograba sentir como sus dedos marcaban soles en mi espalda, sus piernas se enredaban en mi cadera. Aun temblaba de miedo y placer. Su cuerpo se derrite entre mis brazos y el humo escapa de sus labios con un último suspiro.
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Su cuerpo escapa de entre mis brazos con su traje de metal frio. De sus manos solo cuelga una diminuta alma y la entrega a mis manos. Sus ojos pierden en la llanura celeste. Si no huye ahora, no habrá otra oportunidad. ¿Pero qué será de ella? ¿A dónde irá? Volverá a su celda celeste.
¿La volveré a ver?
-no te vayas…-sus ojos voltean a verme sin emoción alguna –no podría aguantar la idea de no volver a verte.
Sonríes, acaricias mi alma con la tuya con delicadeza. Logro volver a probar los pimientos de tus labios y saborearte. Te separas para tomar tu camino estrellado. Sonríes por última vez con un sonrojo en tus mejillas.
-sabes muy bien lo que pasa si combinas el amor y la muerte-dice con tonos cálidos apenas sensibles -se que volverás por mi cuando sea la hora.
Dice antes de tomar el vuelo a su mundo en el cielo. Solo tengo un último recuerdo de su vientre de vidrio roto. No puedo evitar sentir dolor. Siento como mi cuerpo se seca al instante junto ese pedazo de alma congelada. mientras que el continuaba parado en el suelo, ella volvía al vientre celeste.
Dime, ¿ya no hace frió haya arriba? Tal vez ya no sea de noche para ti, pero ahora la luna siempre estará sobre mí. Extrañare su poco color y su caminar de muchacha melancólica de porcelana. Algunos pasos se acercan con rapidez.
-oye viejo, ¿estás bien, Kid?
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-sí, estoy bien…- Mis rodillas seden ante el peso de mi cuerpo.-pero en el fondo, en verdad duele…
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¿QUE PASA CUANDO SE ABRAZAN EL AMOR Y LA MUERTE?
¿SE MUERE EL AMOR?
¿O SE ENAMORA LA MUERTE?
TAL VEZ LA MUERTE MORIRIA ENAMORADA
Y EL AMOR AMARIA HASTA LA MUERTE…
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HOLA MIS CRIATURITAS! QuQ
Por fin el ultimo capitulo de este fic rapidin UwU
Pero no se preocupen, subiré el epilogo!
Si tienen alguna duda, pregunten en esta semana y explicare todo en el epilogo.
En verdad gracias por sus visitas y opiniones del fic (':
Chao y no olviden comentar!
