"Una víspera de cumpleaños interesante"
17 de diciembre 2008
¿Alguna vez habéis pensado que la suerte está de vuestra parte? ¿Que no hay nada ni nadie que os pueda borrar la sonrisa en un día concreto porque un ángel caído del cielo os dado lo que más deseabais?
Pues para mí cada día era así. Amaba vivir, amaba la vida, amaba las pequeñas cosas, los gestos más insignificantes me sacaban una sonrisa. Durante la secundaria los días grises podían contarse con los dedos de las manos. Puede que recibiera múltiples granizados, pero nunca conseguían quitarme la sonrisa de la cara, hubo unos pocos que lo hicieron, pero muy pocos.
"Para algunos, la vida es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo más humilde soy, y sólo quiero que la ola que surge del último suspiro de un segundo me transporte mecido hasta el siguiente."
Me identifico plenamente con el autor de esta frase, así era como me tomaba yo la vida, sin preocupaciones, esperando que la vida jugara sus cartas para averiguar cuál sería mi destino.
Trabajaba muy duro todos los días para algún día ser una estrella de Broadway, sin embargo nunca me preocupé por si era algo que no se hacía realidad, si tan solo era un sueño estúpido de una cría de 14 años, básicamente porque sabía que lo lograría y por ello no me preocupaba.
Nunca me sentí dueña de mi propio destino, siempre pensaba que el destino era él que había decido darme un gran talento, mi voz, mi espíritu de superación, mi perseverancia, ect, para ser una estrella. Y que yo no podía desobedecerle, tenía que dejarme guiar por aquel camino a ciegas, esperando que la vida me sorprendiera y me llevara hasta mi destino, aprovechando cada oportunidad que me diera.
Lo de ser una estrella no fue una sorpresa, sin embargo lo que ocurrió el de día de la víspera de mi décimo quinto cumpleaños sí. Fue uno de esos días que cuando lo recuerdas te aparece una tonta sonrisa en la cara, uno de esos que he nombrado al principio, de los que nada ni nadie te puede quitar esa felicidad.
El timbre sonaba, la clase acaba, todos los alumnos se levantaban deseosos de salir de aquella clase que les parecía tan aburrida, a mí no me lo parecía, pero aquel día estaba muy cansada y adormilada, algo que no era normal en mí.
Fui a mi taquilla con paso lento y pausado, vagando entre la multitud de alumnos que había por los pasillos del Mckinley y rezando para que nadie decidiera tirarme un granizado a la cara, hacía demasiado frío, ya casi era invierno.
"¡Wooh! ¡Alegra esa cara que pareces un zombi!"- Frannie me sorprendió colocándose delante de mi taquilla.
"Es primera hora y me estoy muriendo de sueño ¿Qué esperas?"- Contesté encogiéndome ligeramente de hombros
"La gran Rachel Berry, que se levanta cada mañana a las 6 para hacer sus ejercicios en la bici elíptica ¿cansada y adormilada a primera hora? No me lo creo"- Espetó con su típico tonito sarcástico, que conseguía sacarme de mis casillas en mis peores momento, no me juzguéis os dije que tenía indicios de bipolaridad.
"Anoche echaron un documental sobre la carrera de Barbra y me quedé viéndolo"-
"Ya decía yo que esto no era normal"-acotó intentando picarme, con su sonrisita de superioridad y un leve golpeo en mi hombro izquierdo-"Cambiando de tema, el trabajo de biología es para mañana, ¿No crees que deberíamos quedar para hacerlo?"- Preguntó y mi boca se abrió de par en par.
-"¿¡Qué?!, Dios con todo esto de preparar los parciales, se me había olvidado por completo".-Exclamé totalmente sorprendida
"Lo sé, a mi también, así que nada más terminar las clases, me llevas en tu súper moto".-Esto último lo hizo con comillas en los dedos-" A mi casa y nos tiramos toda la tarde y la noche haciendo el trabajo, y de paso te quedas a dormir en mi casa".-Dijo con una sonrisilla de satisfacción como si hubiese ganado el nobel.
Dudé de que responder, la verdad es que no quería pasar la noche allí, su padre me daba miedo y me caía fatal. Lo único que salió de mi boca fue una excusa en un principio era coherente en mi cabeza, y totalmente absurda una vez dicha.
-"¿Y con qué ropa vengo yo mañana al instituto, tía lista?"- Pregunté con sorna, lo de pensar excusas rápidamente no era lo mío.
-"Te pondrás algo mío, así por una vez vendrás decente al instituto".- Se burló y golpeé levemente su nuca.
Decidí decir la verdad, pasaba de volver a quedar como si fuera tonta y que Frannie volviera a vacilarme.
"Además tu padre me da miedo y no me apetece quedarme toda la noche en tu casa creo que intentaría secuestrarme e lavarme el cerebro con sus creencias".- Le respondí algo preocupada, Frannie soltó una gran carcajada.
"Oh vamos no es tan malo, bueno quizás sí, pero ese no es el punto y de todas formas mis padres se han ido tres días de vacaciones y vuelven el viernes, o sea te vienes sí o sí"- No esperó respuesta por mi parte y continuó hablando, creo que a veces hablaba casi tan rápido como yo-"Perfecto así me gusta, nos vemos en el aparcamiento a las tres y media, sé puntual"- Se despidió mientras caminaba ya hacía su siguiente clase.
Suspire, cogí mis libros, comencé a caminar para no llegar tarde a la clase del señor Wilson.
Esperaba en el aparcamiento, sentada sobre mi moto y por fin vi a Frannie aparecer con una sonrisa como era habitual en ella.
-"¿Acaso no sabes que la puntualidad es algo muy importante?"- Espeté con un poco de mala gana, no estaba enfadada ni nada por el estilo, pero para mí, la puntualidad era una muestra de respeto, y el respeto era importante.
-"Tranquila Berry, solo me he pasado cinco minutos"-Me contestó sonriendo
-"Venga sube y vámonos".-Le dije contagiándome de su risa y poniéndome el casco para que no se notara.
En unos 15 minutos llegamos a su casa, la verdad es que había ido algo por encima del límite de velocidad, estaba casi segura de que no nos iba a dar tiempo a terminar.
Bajamos de la moto y nos quitamos los cascos nos dirigíamos a la puerta para entrar cuando…
-"¡Oh mierda! Tienes que ir a recoger a mi hermana pequeña de casa de una amiga"- Quiero recalcar algo, Frannie nunca pedía nada, siempre ordenaba, me sacaba de mis casillas, pero ella era así y nada podía hacer yo para cambiarla.
-"¡Qué! ¿Estás de coña? ¿Y el trabajo?"-
"Yo iré empezándolo, ve tú a por ella, está en casa de una amiga suya, que se llama Santana en Lima heights, calle St. Angel número 227, ¿entendido?"- Me preguntó, como si hubiera aceptado su oferta.
En otros casos me resistiría, pero ¿Ir a por Quinn? ¿Pasar tiempo con ella? ¿Llevarla en mi vespa roja? Era como un sueño hecho realidad, así que simplemente asentí levemente con mi cabeza me puse el casco arranqué la moto y me dirigí a toda prisa hacía la dirección dada.
Una vez llegué allí me bajé de la moto y me dirigí a la puerta, el barrio me daba un poco de miedo, no tenía muy buena fama la verdad, toqué al timbre, y esperé.
Quinn junto a una chica latina, con cara de pocos amigos me abrieron la puerta, supuse que la chica, sería la tal Santana.
Antes de que ninguna de las dos pudiese decir nada me adelanté a hablar.
-"Eh hola Quinn tu hermana me envía a por ti"-Le dije de la forma más segura que pude, teniendo en cuenta quién se encontraba delante.
-"¿Dónde está ella?"- Me preguntó con cara de de curiosidad
-"La he dejado en tu casa y después he venido a por ti"-Respondí, esta vez ya, con una seguridad abrumadora.
-"De acuerdo" – Se encogió de hombros y se giró hacía su amiga.- "Adiós Santana nos vemos mañana".
-"Adiós Quinn"- Respondió está, despidiéndose con la mano.
Mientras caminábamos por el jardín me percaté de que con las prisas no le había pedido el casco que le suelo dejar a Frannie. Bueno quizás eso para alguien era un error, sin embargo aquello me dio la oportunidad perfecta para hacerme la amabale y buena con ella y si surgía la ocasión ¿Por qué no? Incluso coquetear un poco con ella.
-"Toma"- Le extendí mi casco- "Póntelo"-Le dije con tono amable
-"¿Y tú qué? Si nos caemos y no llevas casco podrías matarte".- Y ahí estaba me lo dejó perfecto.
-"Si nos cayésemos y te pasase algo a ti, me moriría"- contesté con una sugerente sonrisa, y mirándola directamente a sus ojos color miel con tonos verdosos. No sé si os lo habré dicho alguna vez, pero ese color de ojos me encanta, es mi preferido.
Miró al suelo tras unos segundos y se sonrojó, rápidamente cogió el casco de mis manos y se lo puso para que no se notase. Eso exactamente lo mismo que había hecho yo con Frannie hace una media hora. ¿Os dais cuenta de lo parecidas que éramos? ¿Los mismos gesto? De haberlo sabido antes jamás me habría enamorado de ella. Era una misión suicida conquistar a Quinn Fabray. Pero eso a mí no me importaba. Al fin y al cabo siempre he sido un poco Kamikaze.
-"Agárrate fuerte a mi cintura"- Le pedí- "Irás más sujeta y así me aseguraré de que no te pase absolutamente nada".
Al sentir sus manos en mi abdomen y sus brazos rodeando mis costados, esbocé una leve sonrisa, supongo que ese era el efecto que su roce tenía en mí. Un leve roce y sonreía como una estúpida, no me culpéis estaba enamorada, bueno quizás enamorada es una palabra muy fuerte, estaba pillada, demasiado pillada por ella; y como ya sabéis mis emociones las suelo llevar al máximo.
La primera de las muchas cosas que haría ella solo porque yo se lo pedía. Agarrarse a mí.
No fui muy deprisa, me gustaba sentir su cuerpo pegado al mío, ¿Por qué iba a querer acabar con esa sensación?
Tardamos unos diez minutos más de lo que normalmente habría tardado yendo a una velocidad razonable. Cuando paré la moto, ella no se movió, se quedó inmóvil en la posición que había adquirido a medio camino, con su barbilla sobre mi hombro. Bueno quizá no estaba exactamente sobre mi hombro, sin embargo estaba a tan solo unos pocos centímetros.
Volteé sobre mí misma, provocando que saliese de su ensimismamiento
-"Señorita Fabray, hemos llegado"-Sonreí y proseguí-"Aunque si lo prefiere podemos quedarnos así durante unas horas, pero mi tiempo es oro y me temo que tendré que cobrarle".- Bromeé
Intentó decir algo pero de su boca solo salieron balbuceos incoherentes, la había puesto nerviosa y se le notaba, se sereno y reintentó volver a hablar. Esta vez con más suerte que la anterior
-"Oh lo siento, no sé que me ha pasado"- Estaba algo avergonzada y aunque no podía ver el rubor de sus mejillas por el casco me jugaría el cuello a que estaba más roja que un tomate.
Finalmente bajé de la moto y le ofrecí mi mano para que ella hiciera lo mismo, me sorprendí de la rapidez con la que la aceptó.
Se quitó el casco y nos dirigimos hasta su casa, llamó al timbre y esperamos a que Frannie saliese a abrir.
-"Por fin creí que te habías perdido"- Agarró mi mano tirando de ella, dejando a Quinn en la puerta. –"Tenemos un motón de trabajo y será mejor que empecemos cuanto antes"
Llevábamos unas cuantas horas trabajando, apenas nos quedaban un par de páginas más y terminaríamos el trabajo.
Eran las ocho y yo estaba totalmente agotada, pero bueno no podía perder mi media de sobresaliente bajo ningún concepto.
-"Oye Rachel, cuando terminemos he quedado con mis amigas para ver una peli en casa de Alison ¿Te apuntas?"- Me preguntó como si fuese lo más normal del mundo, estaba claro que no iba a aceptar, al fin y al cabo sus amigas eran las mismas que me habían tirado granizados día tras día y aunque desde que era amiga de Frannie los granizados ya no eran tan seguidos pasaba de tener que lidiar con esas perras sin sentimientos.
-"Creo que paso, si quieres puedes irte ya y yo termino lo que queda"- Me ofrecí, lo cierto es que cuanto antes se fuese más tiempo podría pasar a solas con Quinn.
-"¿En serio?- Preguntó sorprendida por mi muestra de amabilidad supuestamente desinteresada.
-"Sí, la verdad es que voy más rápido sin ti"- Bromeé, no quería que Frannie me viera las intenciones era su hermana pequeña, y quiera que no Frannie se parecía bastante a Russel.
-"De acuerdo Rachel. Volveré sobre las 11, y por cierto Alison vive a tres casas de aquí si necesitas cualquier cosa o simplemente te aburres puedes pasarte si quieres".
-"No creo que me pase, pero gracias por la oferta".
Dicho esto Frannie cogió su abrigo y salió disparada por la puerta. En cuanto oí la puerta me levanté de la silla, necesitaba despejarme y descansar, llevaba demasiado rato escribiendo sobre los diferentes tipos de células y su reproducción.
"¿A dónde ha ido mi hermana?"-Cuestionó una voz detrás de mí.
Pegué un salto y grité "¡Dios Quinn! ¿Intentas matarme?"
"Venga ni que fuera un fantasma, ¿Y bien?- Me miró expectante con esos ojos que me volvían loca. Cuando quería algo no desistía hasta conseguirlo, al igual que yo.
-"A casa de su amiga Alison"
-"¿Y no vas con ella?"
-"¿A pasar el rato con un motón de animadoras idiotas sin cerebros que se han pasado tres meses riéndose de mí y lanzándome granizados? No gracias, prefirió quedarme con mis amigas, las células eucariotas"- Respondí, sacándole una sonrisa.
-"¿Y por qué se meten contigo?"
-"Veo que tu hermana no te ha contado nada ¿verdad?"- negó con el rostro confuso- "Verás mis padres son gays y al parecer en Lima eso no está bien visto. No te parecerá mal ¿no?"
-"Dímelo a mí, mi padre es uno de esos republicanos hasta la muerte, si fuera por él, todos los que no son sus iguales, estarían o fuera del país o en la cárcel, es tan sumamente retrogrado."
-"Ya, por eso no mencioné nada el sábado, Frannie me comentó tu padre no toleraba esos temas"
-"¿Y cómo es posible que seas amiga de Frannie?" -La miré haciéndola entender que no sabía a qué se refería-"Bueno Frannie tampoco es que sea muy tolerante con eso"
-"Ah bueno, al principio le costó comprenderlo pero con el tiempo, aprendió a vivir con ello."
-"No entiendo como alguien tan increíble como tú puede ser amiga de alguien como Frannie"
-"¿No te cae bien tu hermana?"
-"No, no es es... no sé... es que dios es tan frustrante, ella es la niña perfecta, siempre la más popular, la más guapa, "una cristiana ejemplar", según dice mi padre."-Soltó un largo suspiro
-"¿En serio crees eso"-asintió-"Pues estás equivocada"-me miró confusa-"¡Venga ya! Eres su niña pequeña, tu padre te quiero un motón, quizás no te admira tanto como a Frannie, pero eso cambiará cuando se entere que la mejor amiga de Frannie es hija de "maricones" como dice él"-Me miró con una sonrisa
-"No sé yo, mi mejor amiga es latina, la cosa esta ahí ahí."Bromeó y las dos reímos con una sonora carcajada.
Cuando por fin paramos de reír añadió –"¿Y bueno qué piensas hacer ahora? Me refiero, mi hermana te ha abandonado."
-"Tengo que terminar el trabajo. Ya sabes el interesante mundo de las células" Dije con sorna, consiguiendo que volviera a sonreír.
-"mmmm ¡Qué divertido suena eso! Ójala pudiera ayudar, pero no quiero quitarte la diversión." –Me respondió siguiéndome el juego e intentando contener una sonrisa, y digo intentando porque ni de coña lo conseguía.
-"Estás hecha una vacila en toda regla, igualita a tu hermana, ¿Eh Fabray? Bueno, es una lástima que no quieras ayudarme, pensaba devolverte el favor, pero claro no quieres quitarme la diversión y eso es algo muy noble de tu parte."- Ahí estaba segunda oportunidad así que deje caer -"Pero si me ayudas claro, te devolveía el favor"- Si aceptaba la vería dos veces, una ahora para ayudarme, y otra para devolverle el favor, era perfecto.
-"¿Ah sí? ¿Y cómo piensa señorita Berry devolverme el favor?, si se puede saber claro está."
-"Bueno, no sé ¿Qué quieres a cambio?"- La verdad es que no me esperaba que cediera tan pronto me sorprendió bastante.
-"Emm, pues a ver, siempre me ha hecho ilusión aprender a conducir una moto, lo dejo caer"- ¿Era demasiado inocente o me lo había dejado en bandeja de plata a propósito?
-"¿Qué hace el sábado por la mañana? ¿Te apetece que quedemos y vamos a un descampado y te enseño a manejar ese trasto?"- La verdad es que el sábado estaba un poco liada y me venía mejor el domingo, pero sabía de buena tinta, que los domingos por la mañana la familia Fabray los tenía reservados para ir a misa.
Ella asintió en señal de afirmación a mi me propuesta, nos miramos durante segundos. Estiré mi meñique y pregunté –"¿Trato hecho?"- Ella rápidamente lo aceptó y después nos pusimos manos a la obra con el dichoso trabajo.
Terminamos el trabajo sobre las ocho y media, ya se había pasado la hora de cenar hacía un buen rato pero ambas estábamos hambrientas y nos dirigimos a la cocina a comer algo.
Ella sacó del horno algo que les había dejado preparado su madre, nos los comimos viendo la tele, de vez en cuando hablábamos. Al terminar recogimos la mesa y Quinn me ofreció algo de helado. Acepté nos lo comimos en el salón viendo la tele. Vimos una película, la típica película que asesinan a alguien y los personajes investigan quién ha sido, luego resulta ser uno de los protas y lo detienen justo antes de que vuelva a matar. La verdad es que era bastante mala, nos reímos de los fallos de guión, el argumento sin sentido y las malas actuaciones de los personajes.
Estuvimos hablando un buen rato y para cuando me di cuenta ya eran las doce y tres minutos.
-"Oye ¿Sabes qué día es hoy?" –Saqué el tema de la nada, negó con el rostro y proseguí-" Dieciocho de diciembre hoy se cumplen quince años del nacimiento de una estrella.
-"¿Quién?"
-"¡Yo!"- Exclamé con superioridad
- "De verdad que eres egocéntrica ¿eh Berry?"- Se mofó y después se levantó del sitio y se acercó a mí- "¡Felicidades Rachel!"
Me abrazó y me dio dos besos, creo que los besos duraron más que para unas simples amigas pero tampoco reparé a pensar mucho en eso, puede que solo fueran imaginaciones mías.
-"¡Muchas gracias!"
Nos quedamos en silencio durante unos minutos, hasta que ambas oímos el sonido de la cerradura girarse, no nos movimos de nuestros sitios y esperamos a que Frannie llegase al salón.
-"Bueno me parece que aquí hay alguien a quién tengo que felicitar, Berry solo haré esto una vez, así que levántate y ven aquí para que te dé un abrazo por tus quince"- Ordenó abriéndose de brazos.
Me levanté con una sonrisa, ella me agarró y me levantó del suelo, no hacía falta decir que Frannie me sacaba una cabeza y tenía el doble de fuerza que yo.
Cuando nos separamos añadió-"¡Felicidades enana!"
Caminaba por el pasillo para finalmente entrar en la habitación y acostarme, cuando una Quinn con el pijama ya puesto, se plantó frente a mí.
-"No olvides nuestro trato, nos vemos el sábado"-Decía amenazante con su dedo índice y una mueca que indicaba que estaba de broma- "A las 9 y lleva dinero después tendrás que invitarme a almorzar y al cine ¿Ok?"-Dijo terminando con una sonrisa. Al cine, ¿Esta chica a qué jugaba? Supongo que conmigo, pero me daba igual.
No espero respuesta se metió en su cuarto y cuando me giré para dirigirme a la de Frannie abrió su puerta y añadió.
-"¡Buenas noches Rachel!"- Y finalmente cerró su puerta
A ver no me matéis por no poner la conversación entre Rachel y Russel , esa es para el próximo capítulo. Dudaba si subir este o el otro pero después de lo que pasó la semana pasada no pensaba ni actualizar, aunque os portasteis bien y me dejasteis bastantes comentarios así que he subido este.
A ver puede que las partes del pasado ahora mismo os resulten un poco aburridas pero es que a Rachel le va a costar mucho conquistar a Quinn, así que el principio del pasado se va a centrar en la amistad con Frannie, y en lo pillada que está Rachel por Quinn. Básicamente porque no sé sia vosotras, pero a mí si me ha pasado, lo de estar super pillada por una tía, que es guapísima, a la que veis pocas veces pero que ella es simpática con vosotras y eso es básicamente lo que será la relación Faberry al principio, interaciones breves para asentar las bases del romance.
Muchas gracias por leer, si tenéis dudas no dudéis en preguntármelas, Os responderé encantada.
Por cierto a partir del capítulo que viene, que es la conversación Russel-Rachel, los demás capítulos serán todos nuevos.
Espero vuestros reviews, muchas gracias a todos lo que me dejasteis uno la semana pasada ayudaban bastante.
Nos vemos el miércoles que viene.
Sarcasmoatope
