"Si me abrazas se me pasa"
Descuelgo el móvil y antes de poder decir palabra una voz bastante alterada, la cuál conozco a la perfección empieza a hablar entre llantos- Rachel ¿Dónde estás? Necesito verte necesito hablar contigo, sé que llevarás horas durmiendo, pero es que… es que no te vas a creer lo que ha pasado, Silvia… la… he pillado –Hace Una pausa y oigo como se suena los mocos- La he pillado con otra en la cama… joder en nuestra puta cama. He llegado a casa después de que terminara la actuación un poco antes de lo normal y estaban, las he pillado… en pleno orgasmo, y… y yo no sabía dónde meterme…
Oigo como se desmorona completamente, oigo como suspira, imagino como sus lágrimas surcan su cara.
-Rachel, no puedo estar aquí, no puedo dormir en el mismo sitio donde la persona que más quiero me estaba engañando, ¿Puedo dormir en tu casa, por favor, te prometo que por la mañana me iré?
-Alex, no estoy en Nueva York…
-¿Qué? ¿Dónde estás Rachel? Te necesito, necesito un abrazo, necesito estar contigo, eres la única persona a la que quiero ver.
-En Lima, mi… ¿Recuerdas a Frannie?
-Sí, la chica rubia, ¿Qué… Qué ocurre?
-Ha muerto, y bueno el domingo es el entierro, supongo que ya que estoy aquí me quedaré para… atar cabos… un mes o puede que más.
-Joder Rachel, lo siento, lo siento muchísimo, tú lo estarás pasando fatal, y voy yo y te cuento mi mierda, me siento fatal. ¿Por qué no me lo habías dicho? Somos amigas, me hubiera gustado estar contigo, no lo debes estar pasando bien…
-No lo sé Alex, todo ha sido tan rápido, hace dos días estaba hablando con ella, y… y… esa misma noche ya te puedes imaginar…
-¿Sabes qué Rachel? Que le follen a Silvia, que le follen a esa guarra con la que estaba, si quieran que se queden en mi casa y que la hagan su puto picadero personal, que le follen también a la mierda de obra en la que trabajo, joder, no llenamos ni la mitad de la sala, y encima no tengo ni un solo. ¡Me largo contigo! Me voy a consolarte o que me consoles tú a mí, a pasarnos un mes sabático comiendo helado, y viendo musicales, y de paso a mandar a todas las tías a la mierda. Mañana a las 7 estaré en Lima. ¿Te parece bien?
-Alex, por mi perfecto, sabes que verte siempre es un placer, y sinceramente ahora necesito a alguien como tú en mi vida, necesito que estés aquí, yo también necesito que me abreces, pero ¿Estás segura? ¿De verdad lo vas a dejar todo?
-¡Sí! Adiós mundo cruel, odio mi vida, odio y amo a partes iguales a Silvia, pero no quiero volver a verla, me ha jodido la vida, así que adiós Nueva York, nos veremos en Julio.
-De acuerdo, llámame cuando vayas a llegar y te recojo en la estación. Estoy deseando verte Alex. Te lo juro.
-Yo también me muero por abrazarte Rachel, es que joder, eres lo mejor que tengo ahora mismo, eres lo mejor que me ha pasado desde que llegué a Nueva York, te quiero, te quiero mucho, no lo olvides. Te quiero pequeña.
-Va, Alex, que te me pones muy sentimental. Yo también te quiero, buen viaje. Adiós.
-Adiós Rach.
Cuelgo el teléfono, no puedo creer que Silvia le haya hecho eso a Alex, después de todo lo que Alex hizo por ella, prácticamente la sacó de la calle y le dio un lugar donde vivir, le buscó un trabajo decente, pobre Alex, joder, ¡Qué rabia!
Y ahora que Alex está soltera, me preguntó si va a volver a resurgir aquel pequeño atisbo de duda sobre Alex el día en que me dejó por Silvia. Lo cierto es que ese domingo Alex y yo íbamos a ir a cenar, yo lo había organizado, ella creía que sería en plan amigas, pero yo le iba a pedir que volviéramos que dejáramos esto de ser amigas con derecho a roce y volviéramos como pareja, que quería volver a intentarlo con ella. Pero entonces el viernes vino a mi casa a las tres de la mañana, y me dijo que había conocido a la chica de sus sueños, que creía que esta iba a ser la buena, la definitiva. Supongo que una pequeña parte de mi corazón se rompió, por fin había decidido comprometerme con alguien y va y resuelta que ella cree que ha conocido al amor de su vida dos días antes.
No sé si alguna vez llegué a enamorarme de ella, cuando éramos pareja sé a ciencia cierta que no lo estuve, sin embargo creo que cuando volvimos solo para acostarnos, empecé a sentir algo, algo muy fuerte por ella, ambas habíamos cambiado, ahora ya nos soportábamos.
Alex es todo lo contrario a Quinn, es extrovertida, le encanta sonreír, expresar sus sentimientos, es abiertamente lesbiana y no le gusta ocultarlo, ama la vida, es una chica tierna, algo inocente, es muy cariñosa, y eso me encanta. Quinn era demasiado fría, nunca era ella quien daba el primer paso, era muy cortada cuando estábamos liándonos, bueno en realidad era cortada hiciéramos lo que hiciéramos. Alex no, Alex se deja llevar, tan pronto te come la boca en mitad de un ensayo, para que todo el elenco se entere de que estáis liadas, como se queda embobada mirándote mientras te desnuda lentamente y te dice lo perfecta que eres. Es la típica chica que se le mete en la cabeza que le apetece ir a Las Vegas a jugarse 1000$ y volver la misma noche a Nueva York 10000$ o con la cartera vacía y una resaca importante. Sé que con ella sería feliz.
Creo que sí, que me enamoré de Alex, y me enamoré tanto que ahora que ella está soltera me da miedo. Me da miedo no poder reprimirme, porque sé que aún como me gusta, porque sé que si me dice bésame y hazme el amor, yo no me voy a poder resistir. Y eso no va a ser justo, ella está demasiado vulnerable y yo… bueno yo estoy vulnerable y pillada por ella. Una combinación ideal.
Voy a esperar, voy a esperar a volver a Nueva York, tengo un mes para decidirme si quiero volver a tirarme a la piscina con Alex. A parte de Quinn ella es la única persona que me ha hecho sentir especial, que me ha hecho olvidarla, cuando estaba con Alex era como si Quinn nunca hubiera estado en mi vida. Y ahora las dos únicas personas de las que me he enamorado van a estar en Lima, juntas, creo que esto va a ser interesante, y puedo que traumático, pero, bueno.
La veo, veo como Alex mira hacía a mí bajando del tren, veo como esboza una gran sonrisa, como sale corriendo y llega hasta a mí y antes de poder preguntar si quiera "qué tal viaje" la tengo abrazada a mi cintura, yo hago lo propio y me agarro a su cuello, ella me besa repetidamente mi mejilla, bajando por el cuello, nada erótico, si no más bien cariñoso. La quiero, y ella me quiere, pero me pregunto si estoy enamorada de ella o no. La verdad es que no sé si quiero estarlo, Alex es tan lanzada, es una cabeza loca, me lo paso genial, pero ¿Complicaría mi vida estar enamorada? Pues a ver por un lado si Alex sigue sintiendo algo por mí podríamos intentarlo, podría ser ella el amor de mi vida.
Siempre he creído que todos tenemos tres amores en nuestra vida, el amor imposible, el primer amor, y el amor de la vida.
Yo ya he tenido dos, el amor imposible, que para mí fue Frannie, era mi chica perfecta, pero nunca hubo nada más que amistad entre nosotras, nunca hubo atracción, jamás nos enamoramos.
Luego está mi primer amor, que obviamente es Quinn, ella fue mi primera vez, ella fue la primera persona de quién me enamoré, y de momento es también la persona a la que más he querido. Pero sinceramente espero que eso cambie pronto, porque eso significaría ser infeliz el resto de mi vida…
Y el amor de mi vida… ¿Quién será el amor de mi vida? Puede que Alex, puede que aún no lo haya conocido, o puede que nadie, no lo sé. Pero quiero averiguar si es Alex o no. Quiero cerrar o abrir de par en par esa puerta y entrar para pasar el resto de mi vida junto a ella.
Frannie está muerta, Quinn forma parte mi pasado, y aunque sé que aún la quiero, sé que jamás volveré a enamorarme de ella. Lo nuestro terminó, se acabó en el momento en que vi su mirada clavada en mí, su mirada de… de… de decepción, ¿Es la palabra correcta? No lo sé.
Sé que la partí el corazón, que le jodí la vida, y que por mi culpa jamás volverá a arriesgarse en el amor, pero ya no puedo hacer nada para cambiarlo, podría presentarle a alguien, pero no quiero que si no acaba bien, Quinn vuelva a pasarlo mal. Pensándolo bien puede que con Finn no vaya a ser plenamente feliz, pero por lo menos, no será infeliz. Él la querrá y la cuidará, y le dará cuanto necesite, Quinn no se enamorará, pero puede que si llegue a quererle. Tendrá hijos, sí tener hijos, eso la hará plenamente feliz. Quinn siempre quiso tener hijos, cuando éramos unas crías nos tumbamos en el césped, nos cogíamos de las manos, nos liábamos, pero siempre acabamos hablando de lo mismo, del fututo, unos veces de la universidad, de Nueva York, de muchas cosas, pero recuerdo una conversación en concreto…
Algún día soleado de la primavera de 2011
Una hermosa pradera, apartada de la civilazción, se cernía bajo nuestros pies, solíamos pasar allí horas, era preciosa, a veces hacíamos el amor, otras nos liábamos y parábamos con todo el calentón cuando las cosas se ponían serías, pero aquel día no hicimos eso, simplemente llegamos y nos tumbamos. Empezamos a besarnos, pero de repente Quinn paró, y yo me extrañé, la miré con confusión reflejada en el rostro y ella esbozó una débil sonrisa, se separó de mí unos centímetros y me miró directamente a los ojos.
-Te quiero-Lo dijo en un susurro, lo dijo despacio y lentamente, no era la primera vez que me lo decía, pero nunca había sido tan… tan tierno, tan sincero, tan bonito.
Me quedé pillada, no sabía que contestar, qué decir.
-Rach… ¿Alguna vez te has planteado como será tu vida en 15 años?
He de decir que no sabía donde quería llegar, aquella pregunta me dejó totalmente descolocada.
-No lo sé, supongo que habré ganado varios Tonys, y que seré una reconocida actriz de Broadway.-Sonreí y ella bajó la mirada.
-Me…Me refiero a… a tu vida personal- Le daba miedo preguntar, iba a trompicones y yo sabía por qué. Quinn estaba tan enamorada de mí que ya había asumido que lo nuestro iba a ser eterno, que estábamos destinadas a estar juntas para siempre.
Aquella fue la primera vez que me di cuenta de eso, también fue la primera vez que me asusté por esa misma razón.
Siempre he tenido miedo al compromiso, al compromiso de pasar con alguien el resto de tu vida, antes de estar con Quinn siempre había sabido que mi destino sería Nueva York, que no habría nada que me echara para atrás, nada que me atara a Lima.
Sin embargo, Quinn había cambiado eso, y aquello me aterrorizaba, el hecho de que mi fututo dependiera de aquella chica de ojos verdes. Aquella chica tan inestable que ahora esperaba una respuesta.
-No lo sé Quinn, nunca me he planteado eso. ¿Acaso tú sí? –Pude ver un atisbo de tristeza en su mirada, sabía que respuesta esperaba, hubiese sido fácil decirlo, pero no quería mentirle.
-Yo sí, me veo casada, con hijos… con tres hijos.-
-Para, para, para.-La interrumpí- Te recuerdo que eso ya me lo dijiste una vez, que serías una gran agente inmobiliaria, que tu marido sería Finn que se haría cargo del taller de Burt, y que tendríais una bonita casa con jardín, tres precioso criajos, y un perro llamado Nolé.
Ambas reímos recordando una de las tantas veces que me rechazó, aquella había sido el año pasado, en el auditorio, la verdad es que esa fue una de las veces que más me dolió, puede que yo haya hecho llorar a Quinn, pero antes de que estuviéramos juntas ella me las hizo pasar canutas.
-Bueno, pues no era eso, así que te callas ¿Vale? Y me dejas hablar. Verás yo voy a tener tres hijos, dos niñas y un niño, así es como quiero estar dentro de 15 años, todo lo demás me da igual. Mientras tenga mis niños yo seré feliz.
Fin del flashback
Alex sigue agarrada a mí, abrazando mi pequeño. Noto como lágrimas mudas corren por su mejillas, la separo de mí, tan solo unos centímetros para ver mejor su cara.
-¿Cómo estás?
-Mal, jodido, me quiero morir…. Pero… Esto es una mierda, tú acabas de perder a una de las personas más importantes de tu vida, y yo no he podido estar ahí para consolarte. Soy una persona horrible.- Alex se echa a llorar sobre mis brazos, intento consolarla.
Nos quedamos un rato así
Finalmente se seca las lágrimas, y me mira con esos ojos azules que enamoran, nunca me han gustado especialmente los ojos azules, pero he de decir que los suyos me cautivaron la primera vez que los vi.
-¿Mejor?- Le pregunto en un susurro.
-Sí- asiente- Todos mis males se me pasan cuando me abrazas Rach.
Y así decidimos volver las dos hasta mi casa y echarnos un rato a dormir.
Perdón por los errores estoy demasiado deprimida para arreglarlo.
Perdón por el retraso.
Gracias por leer.
