Funeral
Mayo 2020
Tres horas para el funeral de Frannie, aspiro, y sigo corriendo, va a ser un día muy largo.
Probablemente os preguntéis que día es hoy, hoy es 15 de mayo de 2020, hoy es el día en que entierran a la persona más importante de mi vida. Hace tres días que esa persona dejó de respirar o más bien la obligaron a hacerlo.
Frannie murió el 12 de mayo de 2020, 10 años después de que sucediera algo importante en mi vida, pero eso es otra historia que ahora mismo no viene al caso, y no estoy de humor para contar.
Estoy frente a la puerta de una adorable casa, con un bonito césped verde y una encantadora verja blanca. No estoy aquí por casualidad, en esta reside actualmente Quinn Fabray. ¿Me estaré volviendo a obsesionar con ella como en antaño me pasó? Aquella casa es todo lo que Quinn siempre había deseado, era la casa de sus sueños, siempre he sabido que Quinn y yo no estábamos destinadas a acabar juntas, ella siempre ha querido vivir en un barrio residencial, con tranquilidad, yo estoy destinada a vivir en Nueva York, en un caro ático del Upper east side, ese ha sido mi destino, o por lo menos esos son mis planes.
Me hallo en la acera de en frente no dejo de mirar a una de las ventanas de la parte de arriba, la que supongo será la del dormitorio principal, en la que Finn tendrá la suerte de ver dormir a Quinn, os aseguro que ver a Quinn dormir, tan tranquila, tan en paz consigo misma, observar cada detalle de su cuerpo en el silencio, con la tenue luz de la mañana, examinar cada lunar sin que ella se dé cuenta, pensar que hace diez años podía hacerlo y que ahora todo aquello me resulte tan lejano resulta tan triste. ¿No creéis?
Haber hecho daño a la persona que mejores sensaciones me ha producido en toda mi vida me produce náuseas, desde el momento en que Quinn me confesó aquello, tengo un horrible ardor en el estómago, no he probado bocado desde entonces.
Me doy asco a mí misma, he estado toda la noche igual, apenas he podido correr esta mañana, cada vez que pienso en lo que hice me dan arcadas y tengo que parar. Estoy pensando demasiado…
Y de repente no lo aguanto más y vomito, vomito lo poco he comido en tres días, allí en mitad de la acera, acabo arrodillada, exhausta por el esfuerzo que me ha producido sacar todo lo que tenía dentro. Oigo un ruido, temo que sea algún vecino, o peor que sea Quinn, me largo corriendo, tan rápido como puedo, no miro atrás, no sé si oigo una voz a mi espalda que me grita o son solo imaginaciones mías.
He corrido demasiado rápido, tengo que volver a pararme, y vuelvo a vomitar, ya no es comida lo que hecho, tan solo es bilis, ya no me queda nada dentro, solo mis horribles secretos que me atormentan, pero me lo merezco, me merezco lo peor.
Regreso andando hasta mi casa, Alex aún no se ha despertado, paso al baño y me lavo la cara, tengo un estado deplorable, estoy pálida, y unas ojeras adornan mi cara. Me meto en la ducha, y me quedo allí cinco, diez, quince, veinte minutos bajo el chorro de agua caliente.
Salgo, me pongo el albornoz y me vuelvo a mirar al espejo, mi cara sigue dando pena, por suerte el maquillaje hace milagros.
No sé que leer en el funeral de Frannie, no sé si leer algo que ella me escribió a mí, o escribir algo nuevo, solo me quedan dos horas, el tiempo se agota. Tengo miedo de no estar a la altura, tengo miedo de no despedirme como es debido ¿Sólo tendré una oportunidad? Jamás haré justicia intentando expresar lo que Frannie fue en mi vida, no soy tan buena con las palabras.
Me visto y me siento en la cama para ponerme los zapatos, unos brazos me rodean por atrás y unos cálidos labios besan mi mejilla derecha, y después se hunden en mi cuello, suben hasta mi oreja y me susurran.
-Buenas días Rach, voy a preparar el desayuno, tú mientras concéntrate en lo que vas a decir en el funeral, y por favor intenta dejar de temblar anda-Es cierto, estoy temblando, como si una corriente helada recorriera todo mi cuerpo. Me abraza durante bastantes segundos hasta que el temblor de mi cuerpo cesa un poco y después añade.- ¿Te apetece café y tostadas? ¿O quieres algo más?
Asiento ante su propuesta, me da igual lo que me prepare, sé que lo acabaré echando, no puedo comer nada, los nervios me lo impiden. Bueno los nervios y los fantasmas que me persiguen.
Apenas pruebo bocado en el desayuno, Alex me pone mala cara, pero no me presiona, supongo que no querrá alterarme más.
-¿Sabes ya lo que vas a decir en el funeral? – Me pregunta intentando mantener algún tipo de comunicación, no nos hemos dicho nada desde anoche.
Por un momento me pierdo en mis pensamientos, y como un flashback me viene a la memoria el 13 de noviembre de 2010, sonrío amargamente, ya sé lo que voy a decir, por lo menos parte de lo que voy a decir sí.
Levanto la cabeza y miro a Alex a los ojos- Ya tengo parte de mi discurso.
Alex conduce, yo me siento y apoyo la cabeza la cabeza en el cristal, cierro los ojos durante todo el trayecto, Alex pone la radio, a un volumen considerablemente flojo, sé que ella odia el silencio.
"If you're lost you can look and you will find me, time after time, If you fall I will catch you I'll be waiting, time after time."
Me gusta esta canción, siempre me ha hecho reflexionar, es una balada preciosa, habla de que siempre tendrás a alguien que cuando estés perdido te cogerá la mano, te ayudará y te sacará de esa oscuridad que te atormenta, es triste saber que yo ya no tengo a nadie.
Hemos llegad,o saludo a todos, y presento a Alex como mi amiga, incluidos Finn y Quinn. Finn sonríe demasiado ¿Será porque piensa que es imposible que le quite a su chica ahora que Alex está aquí? No sé cuáles son los sentimientos de Quinn hacía Alex, por un momento me parece observar un atisbo de decepción en su mirada, pero Quinn siempre ha sido demasiado buena ocultando sus sentimientos.
Lo peor de todo es que no sé si quiero que Quinn esté celosa o no, recuerdo el incidente de esta mañana, ¿De verdad soy tan mala persona que no quiero que Quinn me olvide? ¿En serio me gustaría que Quinn estuviera celosa de Alex?
Estoy demasiado confusa respecto a todo. No sé si quiero volver con Alex, no sé si quiera si todavía no he olvidado a Quinn, ¿Seguirá esa llama encendida? ¿O tan solo son las cenizas que tiempo atrás habían sido un vivo fuego?
"Donde hubo fuego cenizas quedan." Supongo que siempre tendré que vivir con la espinita de Quinn clavada en mi corazón. Pero no puedo volver a pensar en Quinn de esa forma, si vuelvo con ella y no sale bien la destrozaría, por una vez en mi vida no voy a ser egoísta, la voy a olvidar y voy a hacer que ella me olvide.
Son las 11.30 y allí estamos, en la iglesia católica a la que los Fabray siempre habían acudido, recuerdo que una vez acompañé a Quinn aquí, para ella su Fe siempre fue muy importante, es bonito creer en algo. El mundo es demasiado duro como para pensar que estamos solos, para pensar que no hay nadie ahí arriba que nos proteja, es una ilusión, una fantasía, no lo niego, pero ¿Qué más da? ¿Acaso no se puede vivir de fantasías? Da igual el Dios al que adores, el caso es que creas que hay alguien ahí arriba que se ocupa de mantener el equilibrio, un ser perfecto, que tiene un plan para cada uno, da igual como lo llames, siempre se manifiesta de la misma manera, el Destino. Nuestra historia está escrita, y no hace falta que nos torturemos en intentar cambiarla porque el ser que está ahí arriba no nos va a dejar.
Es mi turno, el momento en que debo enfrentarme a que Frannie ha muerto, creo que ya he empezado a asimilarlo, es un buen paso, mi hora de subir ahí ha llegado, de ponerme en pie delante un montón de gente que creía que conocía a Frannie, pero que en realidad sabían su nombre y poco más, tengo que expresar lo que siento por Frannie, lo que es ella para mí, bueno lo que era ella, porque ahora todo lo referente a Frannie es pasado.
Por un momento quiero huir, quiero salir corriendo como he hecho está mañana, hago el amago pero una mano que está agarrada a la mía, Alex me lo impide, me mira con esos ojos que adoro, me sonríe para demostrarme que está ahí. Me armo de valor y comienzo a andar hacia el altar. Observo a los presentes, la mirada de apoyo de Noah, de Kurt, de Santana acompañada de su típica mueca de prepotente, ya estoy delante del micrófono, sacó una hoja de papel arrugada y la estiro un poco.
Doy una última mirada a todos los presentes, los ojos llorosos de los Fabray, incluso Russel ha llorado, y por último la mirada indiferente de Quinn, vuelven las nauseas, reprimo una arcada. Tengo que decírselo a Quinn, se lo tengo que decir hoy. En cuanto termine la misa hablaré con ella a solas en la recepción, y le contaré todo, me da igual que me odié mientras no odie a Frannie, no puede odiar a alguien tan maravillosa como ella.
Doy un largo suspiro, carraspeo un poco y comienzo a hablar:
-Hola, supongo que la mayoría me conoce, pero por si hay alguien que no soy Rachel, Rachel Berry, y me gustaría leer algo que he escrito para Frannie, esto va por ti cariño, siempre te querré- Comienzo a leer.
"No hay un botón de pausa como en los videojuegos-Frannie y yo compartíamos una aficción por los videojuegos secreta, los presenten que conocen esto muestran una débil sonrisa, incluida Quinn.- En la vida real no existe. Aquí no puedes decidir parar las cosas y largarte cuando algo no te gusta, puedes tomártelo con calma, pensarlo, analizarlo, pero no hay un mando universal para rebobinar algo que no ha salido como habíamos planeado.
Puedes comerte la cabeza pensando en que si hubieras hecho las cosas de otra manera aún seguiría ahí contigo, pero por mucho que te plantees eso ahora ya no vas a conseguir cambiar nada.
Puedes encerrarte en un mundo de hadas, unicornios purpurina y florecitas, ¿Pero de qué sirve evadirse de la realidad y viajar a un mundo imaginario en el que ella aún está viva?
Me gustaría dormir, dormir durante horas, durante días e incluso meses, y me gustaría que al despertar, estuviera ella ahí, con su humor sarcástico diciéndome que ya iba siendo hora de despertar. Pero eso no va a ocurrir, porque ella ya no está, porque ahora estoy yo sola, y aunque ahora mismo no me sienta capaz de asumir esto, aunque no me queden fuerzas para mantenerme en pie, voy a aguantar. Y lo voy a hacer por Frannie, porque ella era una luchadora, porque ella jamás se rindió, entró en una de las mejores universidades del país, tal y como ella había planeado. Me empujó a mí a que hiciera lo mismo, me cruzó la cara el día que le dije que tenía dudas de si iba a conseguir el éxito, y sí, me dolió bastante su manotazo – Oigo unas tristes risas, y yo esbozo otra, prosigo- Ella era así, y nosotros deberíamos seguir su ejemplo, deberíamos aguantar el tipo como hizo ella en tantas ocasiones, mantener la cordura, porque este mundo ya es suficientemente loco como para que nosotros lo volvamos más. Alguien dijo alguna vez que los humanos éramos débiles, ese alguien no conocía a Frannie, no conocía a mi Frannie- Empiezo a notar como las lágrimas corren por mi cara, como mi maquillaje se desvanece.
-¿Y ahora qué? Esa es la pregunta que ronda mi cabeza desde el momento en que me enteré de esta desgracia ¿No volveré a ver su cara esbozar su típica mueca sarcástica, a oír su risa?, No, no volveré a hacerlo, lo único que me queda de ella son recuerdos, recuerdos preciosos, recuerdos amargos en los que ella estaba ahí, consolándome, cogiéndome de la mano y guiándome por este mundo raro. Amo a Frannie, 12 años junto a ella, no son suficientes, nunca es suficiente, nunca se puede vivir demasiado con alguien, siempre nos faltarán cosas por hacer con esa persona, historias que contar, momentos que recordar.
Lo cierto es que pueden ocurrir tantas cosas en tan poco tiempo que al final lo acabamos olvidando todo. Las imágenes, los sentimientos, los sueños, las personas, todo son restos de lo que vivimos, son cenizas de acciones maltrechas, o logros colgados en la pared de nuestra historia.
A veces ni siquiera eso, a veces son solo sombras de acciones, sombras de recuerdos, espectros familiares que nos sacan una sonrisa o nos atormentan.
Recordar tiempos mejores en los que fuimos felices con la esperanza de que algún día podemos volver aquellos días o que aquellos días vuelvan a nosotros.
Podemos aprender tanto mirando al pasado, sin embargo eso tan solo es teoría, en la práctica todo es distinto. Ni todo el conocimiento del mundo nos puede mostrar el camino correcto. Aún así hemos de seguir aprendiendo, debemos aprender a superar un momento como este.
Nadie nos va a mostrar el camino, nadie nos va a decir cómo hacerlo, leemos un montón de libros con un millón de consejos, que quizá en un futuro pondremos en práctica, algunos funcionaran y otros no, pero un día nos daremos cuenta de que lo hemos superado, de que pensamos en esa persona que nos ha dejado y ya no es un recuerdo amargo, bueno sí, sí lo es, pero no tan amargo como antes. Recordamos los buenos momentos con una sonrisa y pensamos en el futuro, en un futuro sin ella, duele, duele mucho pero debemos hacerlo. Por nosotros, por los que nos rodean, pero sobre todo por ella. - He parado de hablarle al público y mi cabeza ha girado al ataúd en el que el cadáver de mi amiga se encuentra. -
-Me has dejado sola Frannie, te has marchado y me has dejado plantada, y no puedo evitar pensar que sin ti mi mundo se volverá gris, porque tú te has llevado mis pinturas de colores, me has quitado las ganas de sonreír. ¿Pero sabes qué? Que te quiero, te amo con locura y te aseguro que nunca he amado a alguien como te he amado a ti, lo nuestro es más fuerte que cualquier amor entre una pareja, entre una madre y una hija, entre hermanas… Lo nuestro era algo especial por el simple hecho de que tú eras especial. Tú hiciste que lo que teníamos fuera especial, y por consiguiente me hiciste a mí me especial, porque formar parte de algo especial te hace especial.
Siempre te recordaré, siempre recordaré como nos conocimos, siempre recordaré el momento en que nos hicimos amigas, nunca olvidaré como estuviste ahí cuando te necesité, como me cogiste de la mano, como me abrazaste cuando lo necesitaba. Tus abrazos siempre eran cálidos y me… transmitían demasiado, es ir… irónico que… que lo único que me hace falta pa…. para superar esto sea un a… abrazo tuyo- Estalló en lágrimas, apenas puedo seguir hablando, pero aún me queda algo que cantar…
-" If I die young, bury me in satin
Lay me down on a bed of roses
Sink me in the river , at dawn
Send me away with the words of a love song"
Soy capaz de entonar esta estrofa, susurrando, dudo mucho que alguien del público haya podido oírme, quizás alguien de la primera fila. ¿Os preguntaréis por qué una canción? ¿Y por qué está canción? Yo nunca pude superar lo que le pasó a aquel tipo, lo que le hicimos, así que el 13 de noviembre de 2010, Frannie me llevo hasta su tumba y me dijo que expresara todo lo que le tenía que decir, que así lo superaría antes, yo me quedé en blanco, paralizada, no se me ocurría nada que decir, pero ella no, comenzó a cantar esta misma canción, al final yo me uní, no me quité de encima aquello, porque nunca lo he hecho, pero fue un gran paso hacia la superación de este trauma.
-No tengo más que decir. Más bien no hay nada más que pueda decir.-
No puedo volver a sentarme allí, desaparezco llorando por una de las puertas que hay en la parte de delante. Alguien me sigue, es Santana que me coge y me abraza mientras yo no paró de llorar y agonizar, grito su nombre una y otra vez, después de quince minutos por fin paro.
-Rachel, tranquila, estoy aquí.-Santana no ha dejado de abrazarme.- Si hay algo más sácalo fuera. ¿O has terminado ya?
La miro a los ojos y asiento, me coge de las manos y me levanta del suelo, me lleva al baño, me miro al espejo, estoy horrible, el rímel se ha corrido y mi cara está completamente negra, estoy completamente despeinada.
Santana me lava la cara, y saca un pañuelo para secármela, a continuación extrae de su bolso un bote de maquillaje, me vuelve a maquillar, solo lo básico para disimular las ojeras y mi pálido rostro. Después me deshace el moño que estaba despeluchado y me peina, me hace una coleta sencilla. Me mira y me da un beso en la frente, me sorprendo, aún no me he acostumbrado a la Santana tierna y cariñosa.
Miro como empieza a guardar todo lo que ha sacado en su bolso.
-¿Siempre llevas todo eso en el bolso? – Pregunto bromeando
Sonríe- Claro, el kit de salvar el careto de Rachel es esencial para mí, no salgo de mi casa sin él. –Hace una pausa y mira hacía la puerta.- ¿Quieres volver ahí dentro?
-No, lo cierto es que no quiero volver ahí dentro por nada del mundo. Necesito…- Siento que me arde el estómago, y que una bola de fuego sube por mi garganta, me quema completamente por dentro, corro hasta el váter y agacho la cabeza, empiezo a vomitar el desayuno de esta mañana.
Santana se acerca por detrás y apoya su mano en mi espalda hasta que termino, me da un pañuelo para que me limpie la cara.
Lo cojo y susurro un tenue "Gracias."
-Recuerda que no es la primera vez que hago esto, en tu primera borrachera también me tocó a mí cuidarte, sujetarte el pelo y después limpiarte la cara.- Rememora Santana intentando hacerme sonreír.
Yo me reincorporo, y me dirijo de nuevo al lavabo para lavarme la cara, mis ojos están enrojecidos, mi cara está llena de pequeñas erupciones producidas por el esfuerzo de vomitar.
-Rachel ¿Qué te pasa? ¿Cuánto llevas así?- Pregunta Santana con un tono que excede preocupación.
-Desde el día en que me enteré de lo de Frannie. – Contesto con sinceridad.
-Tengo que llevarte al médico, no puedes seguir así, estás horrible, tu cara está demacrada, has perdido demasiado peso en tres días, y apuesto lo que quieras a que tampoco has dormido.
Agacho la cabeza, Santana toma mi silencio como un sí.
-Bien, dile a Alex si quiere venir, que nos vamos ahora mismo al médico.
-No, Santana es el funeral de Frannie, no puedo desaparecer.
-Rachel estás fatal, tengo miedo de que te pueda pasar algo.
-Después del funeral por favor –Suplico con la mirada, sé que eso nunca falla.
-De acuerdo, está bien, pero en cuanto termine el funeral nos vamos a ver a mi padre a que te examine. Estoy segura que le hará ilusión verte.
-Vale.
-¿Quieres volver o prefieres esperar un poco más?
Miro fijamente a Santana a los ojos durante cinco segundos, y con decisión contesto "Sí."
Voy a aguantar el tipo, como he dicho en mi discurso.
Cojo del brazo a Santana y salgo delante con paso recto y pausado, pero con determinación.
Gracias por leer y por comentar.
A lo mejor hago un parón de un mes, no lo sé seguro.
Ha pasado algo en mi familia y no sé si voy a poder seguir escribiendo de momento, lo siento mucho.
Ya sabéis para cualquier duda por review, por PM o por mi twitter por ahí también las resuelvo.
Si a alguien le sigue interesando mi vida amorosa sigue dando pena, pero ahora mismo eso me importa una mierda.
twitter: Sarcasmoatope
