Hey! Paso mucho tiempo desde la última vez que subí el fic, gomen tenía varios problemas y subir un fic en fanfiction es más difícil de lo que espere .w.
Pero igual, ya llegue con la continuación! Jamás dejare un fic si terminar!
Muchas gracias Guest, por su review!
Sin perder más tiempo, a leer se ha dicho!
Capitulo 1: El no es mi madre.
-Daemon…
-No, ya te lo dije Giotto te vienes conmigo quieras o no-Corto para concentrarse en la corretera.
Luego de que Giotto le contara la notica, lo arrastro con él hasta su casa no permitiría que la familia de su ahora "Esposo" que quitara a su ángel y menos a su hijo no nato. Ya en el auto Giotto trato de pararlo de cualquier forma, diciéndole que entrara en razón.
Pero, el solo tenía algo en mente eso era que por fin tendría una familia, una gran y feliz familia, junto a sus hijos y su amado doncel.
-¡No puedo Daemon! ¡No puedo ir a tu casa así como así e invadir el espacio de tus hijos, que no lo entiendes!-El rubio paro su grito, al ver que el auto freno de golpe, si no fuera porque el peli verde que lo sostuvo, hubiera salido volando por la ventanilla del auto.
-¡Que acaso no me amas! ¡Todo los que me prometiste sobre venir a vivir con migo y ser una familia era mentira!-Se podía ver la furia y la angustia en los ojos de peliverde.-Ya no me quieres…
-Sí, Te amo Daemon pero entiende no es fácil que de pronto alguien diga que es la nueva pareja de su padre y que esta esperado un hijo de él. No es muy fácil y más si son pequeños, no quiero que odien a mi bebe-En los ojos del menor se podían ver pequeñas lágrimas de tristeza.
El mayor no dijo nada, solo atrajo al rubio a él. Sabía que Giotto sufrió de igual manera pero al menos su padre si quería a la madre del menor pero él será una buena y hermosa madre para sus hijos.
-Sé que será difícil al principio, pero veras que pasando el tiempo ellos te querrán y te amara como yo te amo a ti-Beso tiernamente el frete del rubio, para luego arrancar el auto en dirección a su casa.
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Ya en frete se encontraban la pareja listos para entrar, el menor estaba muy tenso no sabía cómo lo tomarían pero esperaba que al menos no saliera de control.
-Donde estabas, Nagi estuvo llorando toda la tarde-El pequeño de ojos bicolor se encontraba frente a ellos con la pequeña en brazos, que en su rostro sonrojado se podía ver las lágrimas que acaba de soltar.
En un solo segundo, Nagi estaba en los frágiles brazos de Giotto, que con solo ver quien la sostenía dejo su llanto para luego sonreírle.
-Hola Chrome…
-Gito mama! Gito mama!-Alzaba sus manitas al rostro del rubio. Para Chrome Giotto era su madre, aunque sabía que no lo era él seguía siendo su mama, que la vestía con dulzura y le daba la rica comida que solo el sabia ser, para ella siempre será su mama.
Para los ojos del peliverde era una hermosa imagen le encantaba como era la relación que tenía su ángel con su pequeña Chrome, pero para otros ojos era detestable e inmundo.
-¡Él no es tu madre Nagi! ¡Ni mía ni tuya, nuestra madre siempre será Elena!-Mukuro siempre odio que su hermana llamara "Madre" a ese doncel, que siempre está al lado de su padre y sospechaba que tenían una relación-¡Vete de una vez! ¡Nadie te quiere aquí!
-Sera mejor que dejaras de una vez tu capricho Mukuro, porque él desde ahora vivirá con nosotros-Daemon no dejaría que asiera llorar a Giotto y Chrome-Porque él tendrá a tu nuevo hermano.
-El no será mi madre y ese bebe nunca será mi hermano-El pequeño peli azul subió pera encerrar se en su cuarto, mientras se escuchaban el débil llanto de Giotto y Chrome.
-¡Daemon! Como le hablas de esa manera a un niño, sabes que no es algo que se tome a la ligera-El mayor sabía que lo que hiso estaba mal pero no tenía que maltratar de esa manera a Giotto, no es su culpa que esto pasara.
Solo pudo llevar con él al rubio y a la pequeña a su habitación, no le gustaba que ningunos de sus seres queridos lloraran frente a él. Cuando los acomodo en su espaciosa cama los arropo bien para salir a ver a sus hijos veronés.
Al salir pudo ver una pequeña cabecita de rana asomándose por la puerta, sonrió débilmente sabia que desde ahora, las cosas no estarían tranquilas por un tiempo.
-Fran, que te dije de espiar a los demás-El niño peliverde salió de su escondite para ir frente a su padre.
-¿Tendremos otra mami?-Si, el pequeño además de tener su color de cabello, también tenía la costumbre de llegar directamente al punto.
-No será así exactamente, si no quieres no será tu mami pero el tendrá que estar con nosotros-Se agacho a la altura del menor.
-¿Cómo se llama?-Pregunto entrando al cuarto de su padre.
-Su nombre es Giotto y él te cuidara muy bien-Siguió al menor hasta adentro.
-Nos va a querer como una mami o nos va a odiar como una madrastra-Fran ya se encontraba al lado del rubio, se veía lindo durmiendo y esperaba que también lo fuera despierto.
-Él te quiere como una mami y estaba ansioso por verte-Finalizo antes de poder como el pequeño le deba un tierno beso a su doncel, en la frente para luego acostarse a su lado.
Solo faltaba ver al pequeño demonio de piña y sabia que esa parte era la peor.
