George se sentía vacío, helado y desconectado por completo del mundo mientras avanzaba paso a paso hasta el lugar donde ocultaran el cuerpo de Fred…

Casi esperaba que en cualquier momento apareciese a su lado y se riera de él por haberse creído su nueva broma, pero eso no había sucedido, la sonrisa llena de travesura, siempre un poco más malvada que la suya, no había resurgido a su lado. Era vagamente de la presencia de Charlie y Percy a su lado que caminaban casi de la misma forma autónoma, conscientes de que era lo que encontrarían.

Finalmente llegaron hasta la estatua en la cual su cuerpo sin vida se ocultaba, una película de lágrimas empaño su visión al verlo acurrucado e inconsciente del caos que había surgido a su alrededor, no pudo contener un sollozo, se llevó la palma de la mano a la boca y se dejó caer de rodillas.

¿Cuantas veces se habían escondido detrás de ella en su cuarto año para sorprender a Ginny?

¿Cuántas veces habían pasado junto a ella en sus años escolares?

¿Realmente tenía que terminar de esta forma?

La voz de Charly consolándolo realmente lo lastimaba, él también era su hermano pero no era su otra mitad, no era aquel con el que había compartido cada etapa de su vida, aquel con el que se había arriesgado a perderlo todo por un sueño.

Después de unas contundentes palmaditas, Charlie se levantó y procedió a alzar a Fred entre sus brazos, su cuerpo aún conservaba vagos vestigios de calor, mordió sus labios fuertemente y escondió su cara en el cuello sin pulso que había quedado expuesto. Su hermanito había muerto y la ligera sonrisa que permanecía en su boca no hacia más que abrir la herida al recordarle que no lo volvería a escuchar sus bromas o soportar las consecuencias de sus nuevas invenciones. Ya no serían dos, sería solo uno.

Los tres caminaron de regreso al comedor en un pesado silencio, con George apoyándose casi completamente en Percy, apenas tenía fuerzas para colocar un pie delante del otro.

El grito de dolor que lanzó su madre al verlos llegar fue peor que un cruciatus, Ginny la mantenía en un apretado abrazo junto con su padre quien asintió indicándoles a los chicos que se acercaran, Bill llego poco tiempo después y observo la escena con un mezcla de horror e incredulidad.

Charlie deposito a Fred en el suelo, justo sobe una manta como a los demás.

George miraba la escena algo más recuperado pero con el rostro demasiado serio para el gusto de cualquiera que lo conociera.

Quizás, pensó, lo mejor habría sido morir junto con Fred, no creía poder vivir sin su complemento, sin su eterno compañero de vida.

Justo cuando sus pensamientos empezaban a tornarse más y más oscuros, sintió el fiero abrazo de su madre alrededor de su cuerpo.

-Al menos tu estas bien, George- gimió la pelirroja dejando caer sus lágrimas en la sensible piel de su hijo quien no pudo más que devolverle el abrazo y dejar que sus lágrimas también fluyeran, poco a poco los demás Weasley se unieron al abrazo, ellos también agradecían que al menos George siguiese con vida y como si se hubiesen puesto de acuerdo, todos se soltaron al mismo tiempo y tomaron sus puestos junto al cuerpo inerte de Fred.

Dejaron que sus sollozos se uniesen a los de las demás personas en la sala, estaban conscientes de que no eran los únicos que habían perdido un ser querido pero eso no lo hacía menos doloroso.

Arthur abrazo a su esposa apretadamente tratando de brindarle algún tipo de consuelo pese al dolor que sus propias lagrimas expresaban, ciertamente el también agradecía que George hubiese sobrevivido, no creía haber podido soportar el golpe de perderlos a ambos, así como también sabía que su familias, en especial los mayores, jamás habrían podido recuperarse si la historia se hubiese repetido.

A su pesar miro a George por entre sus parpados hinchados y cargados de saladas lágrimas.

Su hijo era fuerte y saldría adelante, de verdad quería creerlo, quería que George le demostrara que las risas jamás morían, y que la esperanza si existía…


Bien, con esto concluyo.. sencillamente espero que lo disfruten :3

Ciao!