Disclaimer: Personajes le pertenecen a JK Rowling excepto algunos que vinieron de mi imaginación.
Dedicado a mi Serpiente y a mi Robert.
AVISO: Edite el capitulo un poco porque al parecer no me explique bien porque algunos no le entendieron. Cualquier cosa, avisen. Gracias por todo!
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Tiene sus ojos, Draco.
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"Estoy perdida sin ti. Me siento sola y fría. ¿Cuándo piensas volver?"
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Capitulo 5.
—Bien, ¿todo listo?
Rose se relamió los labios y asintió nerviosa. Hermione le sonrió con ternura y le puso un mechon rebelde detrás de su oreja mientras Ron le platicaba nuevamente a Hugo como vencieron su tío Harry, su madre y él a un perro de tres cabezas. Hugo suspiró triste, imaginándose las aventuras que viviría cuando estuviera en Hogwarts y que estaría nuevamente a lado de su hermana. Sin embargo, ella se le adelantaría y tendría que esperar dos largos años más.
—¡Ya quiero ir a Hogwarts!—dijo, llamando la atención de sus dos padres. Hermione le dio un beso en la cabeza, Rose le acaricio el hombro en señal de apoyo mientras Ron miraba orgulloso a su familia y se dirigió hacia Hugo.
—Ya veras, se te pasara rapidísimo— comentó mientras le daba unas palmaditas de consolación en su espalda. Hugo asintió y se abrazo a su padre. De repente Rose feliz apuntó hacia donde la neblina se dispersaba. Ahí empezaban a aparecer la familia Potter que los miraban sonrientes.
Lo primero que le llamo la atención a Rose Weasley fueron los ojos verdes de su primo Albus que la miraba fijamente. Él se acerco rápidamente hacia ella.
—Hola— saludó. Rose se coloco un mechón rebelde tras su oreja y resopló—. Al parecer, ya te pusiste tu uniforme.
—Sí, mi madre cuando iba a Hogwarts ya la tenía puesta—comento Rose alegremente mientras para él se daba una vuelta, luciéndolo—. Yo quería hacerlo igual que ella.
Albus sonrió y Rose le correspondió. Se quedaron por segundos callados, mirándose detenidamente. Sin darse cuenta que cada vez sus familias se acercaban más a ellos.
—Ya saben— Ron hablaba a espaldas de Albus y Rose—. Si no entran a Gryffindor los desheredo.
Hugo y Lily rieron, mientras Albus y Rose se miraron preocupados.
—¡Ron!— reclamó Hermione checando por enésima vez la mochila de Rose—. ¿Ron?— preguntó al ver la cara de su esposo ponerse roja.
—Mira allá Harry— apuntó Ron sin discreción e ignorando completamente a Hermione.
Draco Malfoy se encontraba con su esposa e hijo en el andén. Serios, observaban cuidadosos su alrededor. Draco traía una túnica negra abotonada hasta el cuello, mientras que su esposa Astoria portaba una túnica elegante azul fuerte que hacia resaltar sus ojos verdes. Rose los miro con curiosidad y fue cuando lo vio a él, cuando unos ojos grises se clavaron en ella. Su mirada la quemaba. La miraba de una forma que la incómoda y la hacía sentir bien al mismo tiempo. El chico, que estaba al lado de sus padres, le dio la espalda y empezó a hablar con sus padres.
—Así que ese es el pequeño Scorpius— refunfuño Ron pero volteo ahora dirigiéndose hacia Rose—. Asegúrate de machacarlos Rosie, gracias a Dios heredaste la inteligencia de tu madre.
—¡Ron!— reclamo nuevamente Hermione, dándole un golpe en el hombro. Ron volteo a verla y frunció el ceño.
Rose suspiró y dirigió su vista hacia al que al parecer, se llamaba Scorpius Malfoy. Y se dio cuenta que otra vez la miraba. Fijamente, sin importarle que su padre le mirara con curiosidad. Su piel era blanca, casi podría decirse que era pálida. Tenía su cabello peinado hacia atrás y él era un rubio casi platino.
—..Tu abuelo Weasley nunca te perdonaría si te casaras con un sangre pura— añadió su padre, Ron con amargura.
Rose sintió una opresión al escuchar a su padre y mirar como aquella familia la miraba fijamente como si quisieran decirle algo pero al final no dijeron nada. Le dieron una última mirada casi triste y se fueron. Tenía unas ganas de gritar, pero no salía de su garganta. Agobiada por ese sentimiento hacia esa familia con la que nunca tuvo contacto. Con la que nunca hablo o dirigió mirada hasta ese momento, fue con su madre, Hermione y la abrazo fuertemente.
—Se fuerte— susurró quedamente Hermione—. Yo siempre estare contigo.
Su madre sujeto su rostro y le dio un beso en la mejilla antes de irse junto a su padre que la miraba con anhelo y su hermano Hugo le sonreía. Los tres empezaron a caminar hacia atrás sin dejar de mirarla ni un solo momento hasta que desaparecieron en la obscuridad. Rose observo a su alrededor dándose cuenta que ya no había nadie en el andén. Nunca, desde ese momento se había sentido tan sola. Sus ojos se llenaron de lágrimas y con una gran lentitud se sentó en el suelo y empezó a sollozar.
...No te vayas mamá, te necesito…
—¡Rose, Rose! Despierta. Estas soñando— Rose intentó hablar pero su boca estaba seca y no podia ver porque sus ojos estaban llenos de lágrimas—. Rose, tranquila.
Intentó moverse pero unos brazos la aprisionaban pero ella sin querer soltó un débil sollozo que hizo que los brazos la soltaran. Rose inmediatamente secó sus lágrimas con la cobija e intentando modular su respiración.
—No tiene nada de malo llorar— Abrió sus ojos y se dio cuenta (para incomodidad de ella) que era su tío Harry Potter él que la había despertado y casi la había visto llorar. Débil. Rose lo vio por un instante con desconfianza pero suspiró tranquila al ver que se separaba un poco de ella al sentir su incomodidad. Los dos se quedaron callados. Observándose, sin saber que decir hasta que Harry habló:— Hace unos minutos, estaba abajo leyendo el periódico cuando escuche tus sollozos.
Rose sonrojó furiosamente, pensando que cualquiera en la Madriguera la pudo haber oído Harry pareció que le leyó la mente, porque negó con la cabeza y con una sonrisa débil.
—No, nadie te oyó mas que yo. Llevo muchos siendo Auror y mi oído se ha agudizado mas que el de los demás— explicó. Ella asintió y se abrazó a si misma, aun sintiendo los estragos de la pesadilla. O sueño, quizás. Harry abrió la boca y luego la cerró, como si se estuviera conteniendo de decir algo. Y fue cuando Rose lo vio realmente. Su tío tenia ya varias arrugas alrededor de sus ojos, tenía unas ojeras que preocuparían a cualquiera pero aun así le sonreía débilmente. Sus ojos verdes, parecían opacados por el tiempo y la tristeza y a Rose le dio una punzada de dolor al recordar que a pesar que él la haya dejado con sus padres Malfoy y que la hubiera alejado de su familia Weasley le tenía una pizca de lástima. Ella tal vez haya perdido a sus padres aquel día del incendio. Pero él perdió a su familia. Sus ojos, a pesar de las muchas diferencias le recordaron a los ojos grises de su padre porque los de él denotaban a veces dolor que intentaba ocultar hacia su familia. ¿Cuánto habrá sufrido el gran Harry Potter? Asíque Rose por primera vez y sin darse cuenta olvidó el rencor.
—¿Quieres decirme algo tío— Harry le sonrió nuevamente al escuchar que no le había dicho Potter y porque al parecer Rose tenia la misma intuición que su madre para detectar sus emociones. Él asintió y suspiro, preparándose para decirle eso a ella.
—Hace mucho tiempo, días antes de lo ocurrido, tus padres y tú vinieron a visitarme. Me contaron lo buena hija que eres y que para cuando tu tuvieras dos años, ellos querian tener un hermano para ti— Rose asintió y desvió su mirada, sintiendo lo que venia—. Se que te sonara raro pero no se si lo haya mencionado Malfoy pero— Harry la miró insistentemente y ella volteó a verlo—. Si tenias un niño, querían llamarlo Hugo.
Rose ahogó un gemido y tapo su rostro contra la colcha intentando detener las lágrimas que se agolpaban en sus ojos. Hugo, el pequeño niño pelirrojo y de grandes ojos azules de su sueño iba a hacer su hermano. Pudo haber tenido un hermano al que cuidar. Agradecía al haber tenido a Alanna, pero un hermano de sus padres era algo completamente distinto.
—Creo que ya sabes porque te dije esto. Recuerda Rose, tus padres donde estén te están amanado y cuidando con devoción— Se acercó hacia la puerta y le dirigió una mirada a Rose que hizo que su corazón se estrujara—. La familia nunca te abandona a pesar de los errores que ellos mismos han cometido. No lo olvides, toda tu familia te ama. Y aunque no lo creas, también Albus.
Harry salió de la habitación dejando sola a Rose, quien estaba recordando cuando Albus había venido a buscarla para pedirle perdón aquella noche. Y lo mas curioso del caso, es que ella lo aceptó.
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PASADO
»—Ya..tranquila..
Hermione lo observó y le sonrió tristemente. Ron la abrazó mucho más fuerte y por unos segundos habían olvidado la tristeza que había en el ambiente y la cercanía del principio de una guerra. Hermione desde el hombro de Ron, diviso a Harry acercándose hacia ellos y se separo lentamente de él, como si no quisiera hacerlo.
—¿Volvió a preguntarte lo mismo?— preguntó Hermione, limpiándose las lágrimas con la manga de su suéter. Harry asintió y Ron bufo hastiado.
—¿Puedo golpear a Percy?— Hermione negó con un atisbo de sonrisa y Harry se permitió reír un poco pero al instante su risa desapareció al recordar lo que iba a decirle a sus amigos.
—No volveré a Hogwarts— sentenció. Ron y Hermione lo miraron fijamente entre confundidos y preocupados.
—¿Pero qué...?— preguntó Ron pero fue interrumpido por Hermione que aun miraba fijamente a Harry.
—Ya lo suponía— respondió. Los dos la observaron mientras Hermione solo miraba a Harry—. Y ya sabes mi respuesta.
—Pero Hermione..
—Y también la mía— Los tres se miraron mutuamente y Harry suspiró frustrado. ¿Es que no saben que si ellos salían lastimados él nunca se lo perdonaría? ¿Qué ellos dos eran la única familia que le quedaba? ¿Era acaso egoísta por querer proteger a sus seres queridos?
—¿Saben que tal vez puedan morir?— Ron y Hermione se observaron entre ellos y asintieron y agarraron las manos de Harry.
—Estamos en esto juntos hermano— dijo Ron, mientras apretaba mas fuerte las manos de los dos.
—Siempre— susurró Hermione antes de lanzarse hacia ellos y abrazarlos.
Desde la lejanía, Draco Malfoy observaba todo y escuchaba todo. No le agradaba las miradas que Weasley le lanzaba a ella y a veces al parecer… ella se los correspondía, su sangre bullía de furia y de traición. La observó detenidamente tomando una decisión. «
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HOY
—Buenos días Rose, ¿qué quieres para desayunar?
Rose sonrió educada hacia su abuela sintiendo varias miradas fijas en ella. En la mesa de la cocina se encontraban varios de sus tíos aun con las pijamas y sus primos aun con la mirada soñolienta.
—No tengo hambre, gracias.
—¿Pero cómo? Ayer apenas y cenaste—Molly se dirigió hacia ella y le toco la frente con preocupación—. ¿Estás bien? ¿Estás enferma?
—Ni lo digas fuerte, puede que Malfoy escuche— masculló Bill, ganándose unas risitas de George pero Molly lo reprendió con la mirada y volteo hacia Rose nuevamente, suavizando su expresión.
—Estoy bien— aseguró acercándose mas a su abuela Molly y dándole un beso en la mejilla para así, salir por la puerta de la Madriguera sin notar que unos ojos verdes la habían estado observando.
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—Hola— saludo Albus. Rose tímidamente le palmeo el lado junto a ella y rápidamente él se puso. Se quedaron en silencio por algunos minutos en donde solo escuchaban las risas dentro de la Madriguera. Rose suspiró y se recargo en el árbol del que estaban sentados bajo su sombra. Albus la miro de reojo, sorprendido por todo de ella.
—¿Cómo le hiciste?— preguntó ahora viéndola directamente. Rose se puso colorada como su cabello por la palidez de su rostro. A Albus le pareció tierno el gesto.
—¿Qué?— preguntó Rose, con un tinte de inocencia aunque ya intuía de que hablaba. Albus negó con la cabeza mientras suspiraba cansado.
—Todo esto. Tus padres murieron, mi familia..ellos..lo que hicieron es imperdonable..¿Qué haces aquí? ¿Cómo los pudiste perdonar?— Albus observo la reacción de Rose pero solo recibió frialdad. No para él, si no la frialdad de todo aquello, Albus pensaba que eran un bloqueo para no derrumbarse por lo duro que ha sido la vida con ella. Y con remordimiento susurró: —Se que llevamos apenas horas de hablar bien y para ti debo ser un desconocido. Bueno, en Hogwarts nos veíamos pero la mayoría de las veces hemos discutido. Perdóname por favor, me he dado cuenta que juzgo a las personas por sus padres y a veces por sus apariencias. Siempre me preguntaba porque te habían escogido para la casa de los valientes pero ahora lo sé. Tu eres conocida como la chica con el corazón de hielo de Gryffindor pero muy pocos sabemos que le entra calor cuando estas con tus amigos o cuando ayudas a alguien.Lo lamento tanto Rose..yo..
Albus paró al observar que Rose tenía sus ojos llenos de lágrimas y su labio inferior temblaba. Pasaron algunos segundos que él pensaba que en cualquier momento Rose se derrumbaría y la sintió como si fuera de cristal.
—Odio ser fuerte— susurró antes de lanzarse hacia Albus y acurrucarse en su pecho mientras sollozaba fuertemente. Sin aguantarse el llanto o a callando su ruido. Lloró desconsolada, sintiendo el peso de la muerte de sus padres. Lloró sintiéndose culpable sabiendo que Draco y Astoria peleaban a veces por su madre. Lloró por la frustración de sentirse confundida con Scorpius cuando él solo la odiaba. Lloró porque su familia la dejo con otros en vez de afrontar sus temores..
Albus solo la abrazaba fuertemente y apoyaba su rostro en la cabeza pelirroja de ella susurrándole:
"Llora..saca toda la tristeza que tienes guardado en tu corazón.."
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—Hola amor— Ginny le sonrió pero al ver que su esposo no le ponía atención por estar viendo algo en la ventana siguió su mirada—¿Pero qué ves...?
Ginny ahogo un gemido de sorpresa al ver en el jardín, debajo de un árbol a Rose y Albus abrazados. Observo a su esposo, incrédula solo para ver a su esposo con una sonrisa boba en su rostro. Ginny con los ojos llenos de lágrimas, se abrazó a su esposo chillando de emoción.
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PASADO
»Ginny suspiro cansinamente mientras bruscamente se quitaba las lágrimas de sus ojos. Se había prometido a sí misma no llorar. Se lo había prometido a él. Aunque por Merlín, ella solo era una joven de dieciséis años y estaba en medio de una guerra donde el amor de su vida y su familia expondría su vida.
—Weasley.
Ginny respingo fuertemente y se volteó para encontrarse a Draco Malfoy acercándose hacia ella. Nerviosa, observó que nadie se encontraba a su alrededor ya que ella estaba en los límites del Bosque Prohibido. Agarro su varita de su bolsillo y lo apuntó. Draco sonrió y levanto sus manos junto a su varita en señal de paz.
—Tranquila, no vengo a hacerte daño—dijo.
—¿Entonces qué...?— Ginny bajo imperceptiblemente la varita pero Draco aprovecho la ventaja para lanzarle un Expelliarmus, haciendo que la varita volara de las manos de ella.
—¡Malfoy!— Ginny solo pudo alcanzar ver cuando Draco se acercó hacia ella y la besó furiosamente con la varita ligeramente enterrada en su espalda. Ginny ahogo un gemido de sorpresa y casi cerraba sus ojos por el placer del beso, hasta que escucho una vocecita dentro de su cabeza "Es Malfoy..." y ahí reacciono. Le mordió en el labio fuertemente al punto que Draco se alejo de ella gimiendo y maldiciendo.
—¡Te estoy haciendo un favor!— gritó Draco con la mano en su labio sangrante. Ginny lo miro afligida y con mucha vergüenza de ella misma. Por unos segundos se había perdido en el beso. Ginny lo empujó, culpándolo por haberla hecho sentir todas aquellas sensaciones mientras transcurría el beso. Le dio un golpe en el pecho por haber matado a Dumbledore y haber desprotegido así a Harry. Un golpe en el hombro por molestar a su mejor amiga por todos estos años... Y luego otro, y otro, hasta el punto que lo golpeaba sin cesar pero Draco solo la observaba seriamente y en sus ojos brillaba algo parecido a la lástima. Ginny Weasley lo golpeaba pero a él no le dolía lo suficiente como para defenderse. Los ojos de la chica eran marrones, tal vez no como los de Hermione, pero le recordaron a ella. Los ojos de Ginny estaban llenos de lágrimas y sollozaba mientras lo golpeaba y Draco sintió un poco de tristeza al verla pero se sorprendió al ver que dejaba de golpearlo, que se limpiaba bruscamente las lágrimas y se disponía a buscar su varita.
—¡Hey Ginny!
—¿Qué quieres Malfoy?— preguntó Ginny intentando parecer brusca, pero le había sorprendido que la llamara por su nombre. Draco sonrió de lado, pensando que había logrado su objetivo.
—Yo no te hare daño al igual que él— susurró suavemente y cerrando los ojos..imaginándose que en realidad estaba Hermione delante de él y no la Weasley. Esta era la única forma para que sus palabras sonaran reales y que ella le creyera—. Te he querido desde hace mucho tiempo, sé que me odias por mis errores del pasado. Sé qué prefieres al otro—. Draco pensó en Ronald Weasley abrazando a Hermione y acariciándole el cabello con ternura y su sangre hirvió—. Tú eres diferente a las demás. ¿De qué me sirve tener todo, si no estás tú?—Maldita sea, se había vuelto todo un cursi.
Ginny lo observo cuidadosamente, aun desconfiada pero los ojos de Draco le decían que no le mentía. Todo lo que decía era verdad..¿Y si ganan la guerra, Harry se pondrá celoso al verla con él?, ¿Habrá un mañana aun? ¿Y si los Carrows la mataban hoy? ¿Y si tal vez mañana recibe la noticia que algún familiar de ella lo asesinaron? ¿Y si…?
En ese momento Ginny Weasley ignoraba la razón y ponía adelante el sentimiento, porque ya estaba cansada de esperar alguna noticia de Harry y sufrir. Sufrir por esta guerra. Fue por eso que se acercó hacia Draco y lo abrazó del cuello, apretando sus parpados para que no salieran sus lágrimas mientras Draco le empezaba a repartir besos por el cuello, ignorando que era una piel pálida y con pecas y no una piel bronceada como la de ella.
"Todo esto lo hago por ti, Hermione..,todo". «
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HOY, DOS DÍAS DESPUÉS..
—Levántate Scorpius.
Scorpius abrió lentamente un ojo y al ver a su madre debajo del marco de la puerta lo cerro nuevamente y Astoria lo notó.
—¡Te estoy hablando!— Astoria se acerco junto a la ventana y abrió de sopetón las cortinas dejando entrar toda la luz del sol. Scorpius gimió y se tapo el rostro con la cobija—. Hoy iremos a la Madriguera.
—¿Qué?— Scorpius inmediatamente se sentó en su cama y frunció el ceño de un modo que a Astoria le pareció que estaba viendo a Draco—. ¿Con los Weasley?
—Es Domingo— señalo Astoria como si respondiera a todo, pero al ver la expresión confusa de Scorpius añadió:— Mañana se acaban las vacaciones, recuerda que hoy recogemos a tu hermana.
Scorpius se puso pálido y se relamió los labios con nerviosismo. Al ver ese gesto a Astoria le recordó mucho a Rose. Scorpius observo su habitación y parecía que un huracán había pasado por ahí, cosa que su madre se dio cuenta al notar que ella arrugaba la nariz con disgusto.
—¿Hoy? Pero parece que solo ayer la dejamos allá— mintió. Habían pasado casi solo tres días y habían sido los más lentos de toda su vida. Pero nunca se lo confesaría a su madre.
—No todos nos pasamos todo el día en la cama— comentó irritada Astoria y antes de salir de la habitación, añadió:—Te espero abajo en cinco minutos.
Scorpius se levantó de su cama y cerro rápidamente la puerta. Apoyándose de la puerta, se cubrió el rostro con las manos y contuvo un gemido.
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—Buenas tardes Malfoy.
Draco le sonrió débilmente a Molly quien lo recibía en la entrada de la Madriguera. Atrás de él se encontraba Alanna emocionada, corriendo por los jardines de la Madriguera perseguida por Scorpius que le gritaba que volviera o si no que Rose no iba a volver. Astoria le sonrió un poco incomoda a Molly e intento ver detrás de ella a ver si estaba ahí Rose.
—Oh pasen, pasen. Rose se está despidiendo de todos—. Molly los dejo a pasar y sonrió alegremente al ver a la pequeña Alanna con todos sus cabellos rubios alborotados y con una esplendida sonrisa en su rostro. Detrás de ella, entraba Scorpius quien se arreglaba la camisa de seda que se le había arrugado gracias a que había perseguido a su hermana (que por cierto, ya no iba a hacer de nuevo). Cuando ya se encontraban todos los Malfoy adentro se miraron entre sí incómodos excepto Alanna que curiosa observaba la sala donde se encontraba. Impaciente Draco se dirigió hacia Molly.
—¿Y Rose? — insistió. Molly le hizo una señal para que la siguieran y los llevo hacia el comedor donde todos estaban merendando unos deliciosos pasteles que Molly había hecho con cariño porque sus nietos se irían a Hogwarts. Lo que sorprendió a Draco profundamente era ver a Rose en la mesa partiendo un pastel y metiéndolo en una caja riendo junto a Albus Potter y Roxanne Weasley.
—¡Papá! — exclamó Rose sorprendida (para incomodidad de los Weasley) mientras intentaba esconder la caja donde estaba metiendo los pasteles aunque al ver la ceja alzada de Draco suspiró—. Les quería llevar pastel..
—¡Sí! ¡Pastel! — Alanna corrió hacia ella y la abrazo por las piernas repitiendo "Rose pastel, Rose pastel" haciendo reír a Albus y a Lily. Scorpius arrugó su nariz en completo desagrado. No le agradaba nada que Rose se llevara así con los Weasley pero ¿Era lo que quería él, no? Pero lo que le entristecía era ver los rostros de sus padres al observar a Rose tan feliz. Y por milésima vez en ese día maldijo a Rose.
—Lo siento mucho— empezó Astoria incomoda sintiendo la mirada de Ginny Potter mientras Draco le abrazaba la cintura—. Pero tenemos prisa, hay que preparar todo para mañana.
—¡Claro, claro! — dijo George abrazando fuertemente a Rose, haciéndola reír—. Me escribes, ¿eh?
—Y a mí— Bill levantó la mano y Rose asintió feliz, Lily también para risa de todos.
—Y a mi Rosie— todos dirigieron su mirada hacia Harry que se levanto de su asiento y miraba fijamente a Rose, esperando una respuesta. Draco intentó decirle a Rose que no era su obligación mandarle a todos sus tíos cartas. Pero antes de decirlo, Rose murmuró un "claro" sumamente sonrojada para disgusto de Scorpius.
Después de varias despedidas y abrazos, los Malfoy salieron de la Madriguera. Scorpius paso a lado de Rose y le susurró un "traidora" dejándola totalmente confundida.
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—Hola Alice.
Alice Longbottom sonrió al divisar a su amigo Seamus Thomas acercándose hacia ella. Cuando estaban a un palmo de distancia ella le dio un rápido beso en la mejilla, sonrojándose rápidamente.
—¡Seamus! ¿Qué tal el verano?— preguntó Alice con curiosidad observando que Seamus miraba detenidamente a su alrededor y suspiro. Seamus era su mejor amigo y siempre lo sería, él era de los pocos que lo comprendían junto a Rose...y más ella. Haber perdido a sus padres las unió mucho, cansadas de la gente que las miraba con lástima. Y Seamus. Oh, Seamus tenía a sus dos padres pero su padre había cambiado. Su padre Dean, sufrió mucho al haber perdido a su mejor amigo y fue por eso que decidió ponerle ese nombre. Su madre Lavender no soportaba que algunos días su padre fuera a bares en la noches e incluso cuando él estaba en casa..
Seamus sonrió débilmente y se encogió de hombros observando a su amiga Alice que tenia levemente sonrojadas las mejillas. El cabello de ella le llegaba a los hombros y de un cabello rubio que brillaba con la luz del sol y Seamus nunca la había visto tan bella.
—Lo de siempre, ya sabes. Algunos días las fui a pasar con mis abuelos—. Alice asintió y él siguió observando a su alrededor de una manera que a Alice le dio curiosidad.
—¿A quién buscas?— preguntó un poco insegura Alice, intentando pensar que no estaba buscando a alguien.
—A Rose— respondió y antes de que pudiera decir algo mas observaron algo que a los dos les dejo con la boca abierta.
Era Rose. Y estaba junto a los Potter.
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—Buenos días Rose— saludó Ginny al divisar su cabello pelirrojo entre los Malfoy en el andén. Con una sonrisa de disculpa hacia su familia Rose se acerco hacia los Potter. Astoria sonrió feliz de que su hija pudiera estar convivir con su otra familia, aunque por otro lado eso le ponía incomoda. Draco los observaba de reojo intentando aparentar que no había pasado nada.
—¿A dónde va Rose?— preguntó la pequeña Alanna Malfoy, estirando la túnica de su madre. Sus ojos verdes la miraban con curiosidad. Astoria sonrió y antes de poder contestarle Scorpius contestó:
—Donde pertenece— sentenció ignorando la expresión de Draco. Astoria sonrió fingidamente observando alrededor buscando si alguien había oído. Al comprobar que no, abrazó a su hijo (que ya estaba más alto que ella) y le susurró:
—Ya veras, hijo mío, el destino te enseñara cuan equivocado estas.
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—Hola señores Potter— saludó Rose con una pequeña sonrisa. Albus agarrado de la mano de Lily le sonrió tímidamente mientras Harry le sonríe abiertamente, emocionado con los avances que tenían todos con Rose—. ¿Cómo han estado?
—Muy bien querida, gracias— sonrió Ginny mientras le daba un beso en la mejilla a Harry—. ¿Y tú?
Rose asiente con una sonrisa, mientras intenta divisar a algunos de sus amigos.
—¿Buscas a alguien?— preguntó James, mientras que saluda a un amigo que paso por su lado.
—¿A Longbottom y a Thomas, no?— tanteó Albus y al ver el sonrojo de Rose lo confirmó. Los mejores de amigos de Rose eran Alice Longbottom, hija de los fallecidos héroes de guerra Neville y Hannah Longbottom y Seamus Thomas, hijo de Dean y Lavender Thomas. Los tres eran un trío inseparable, siempre se les veía juntos. Y encajaban perfectamente con sus personalidades, todos eran taciturnos, callados y observadores ante los demás. Pero a veces, cuando Albus observa por la ventana o un pasillo los ve riendo debajo la sombra de un gran árbol o hasta veces visitando a Hagrid.
—En todas estas vacaciones no los vi y los extraño mucho—confesó Rose intentando nuevamente buscarlos con la mirada hasta que los encontró. Alice y Seamus la miraban con la mandíbula desencajada al verla a lado del mismísimo Albus Potter, con el que había tenido varias discusiones a lo largo de los años. Rose tímidamente les saludó con la mano y Albus les sonrió. Seamus abrió los ojos desmesuradamente y Alice abrió la boca en un gesto de sorpresa.
—Creo que los sorprendimos— rió Albus.
Rose asintió un poco nerviosa ante la atención que recibía de algunos alumnos que se paraban para cuchichear mientras los observaban. Y Rose los comprendía. Era raro verlos a ellos dos juntos. Era una idea rara, bizarra que ni ella aun se lo cree. Apenas hace una semana, Albus no sabía que era su prima y ahora hablaban casi todo el tiempo —Para alegría de la familia Weasley—.
—Este año será diferente— susurró Albus observando el andén con nostalgia. Pensando que en un año más, ya no estudiaría mas en Hogwarts. Rose lo miro detenidamente. Albus tenía algunas pecas imperceptibles alrededor de su nariz. Cuando él volteo a verla Rose vio como sus ojos verde se iluminaron y como una fresca sonrisa aparecía en su rostro.
Sí, sería un año diferente.
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FIN DEL CAPITULO 5.
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Holaaaaaaaaaa, sí, he vuelto. Sé que me he retrasado muchísimo así que les vengo y les traigo 11 PÁGINOTOTAS DE WORD. Así que aprovechen :) se que tal vez hubo algunas dudas respecto a este capítulo.. pero se resolverán en el próximo no se preocupen.
Bueno, espero que les haya gustado. Muchas gracias en serio por todo "Tiene sus ojos, Draco" no sería nada sin ustedes, enserio..
Para cualquier cosa, me pueden localizar en mi twitter: arroba _ writing _ (sin espacios)
A lo largo de este fic, dos canciones han rondado por mi mente con los personajes y aquí se las traigo: -Save you de Kelly Clarkson y Skyfall de Adele. La canción Saveyou se las recomiendo para que la escuchen con subtítulos, ya me entenderán en el otro capitulo y podrán hacer sus propias conclusiones.
Con todo mi cariñote: MarieJ97.
EDITADO Vi que al parecer, no me explique bien porque algunas o algunos no entendieron asi que modifique el capitulo. Cualquier cosa avisenme, gracias por todo ! :)
