Tú o ninguna

Por: Kary Klais

Capítulo 3


-¡Qué está pasando aquí!- Dijo la hermana Margareth. Candy sintió miedo, pues pensó que llamarían a Albert. Terry, en cambio, como todo un caballero, no iba a dejar a su hermosa chica pecosa a su suerte y dijo:

-No reacciona, hermana.- Pegándola más a su cuerpo para que la hermana no viera su cara de asombro.

-¿Pero qué le ha pasado, Terruce?

-No lo sé. Cuando llegué estaba tirada en el césped, ya la había sarandeado, pero como no responde y le costaba respirar, le he dado respiración boca a boca.

-Ayúdame a llevarla a la enfermería.- Pidió la hermana Margareth.

-Aunque yo juraría haberla visto de pie.

-Yo la sostenía, hermana. Seguro se confundió.- Así emprendieron el camino a la enfermería, la hermana Margareth delante de ellos y Terry llevando a Candy en brazos que de vez en vez abría los ojos y le lanzaba miradas asesinas a Terry por haberla metido en ese lío.

Pasado un rato y pensando que la "paciente" estaba perfectamente bien recomendándole que tomara sus alimentos.

Candy iba por el corredor recordando ese sabroso beso que hubo recibido y sobándose los labios que no se dio cuenta ni escuchó a sus rientes amigas hasta que chocó con Patty y ésta la sacó de su ensoñación.

-Candy, ¿dónde estabas? Te hemos estado buscando por todos lados.- En eso pasó a su lado el culpable de su desaparición, a lo que una entusiasmada Melissa dijo:

-¿Lo vieron, chicas? ¿Vieron que guapo es y ese cuerpo que te invita a pecar con sólo...?

-¡Melissa!- La regañó Patty.

-¿De quién hablan?- Preguntó Candy respondiendo a Elisa que iba llegando y escuchó a su hermana.

-¿De quién va a ser? De Terry. Meli está perdidamente enamorada de él desde que entramos a este colegio hace tres años atrás.

-Umm... ¿Y él le corresponde?- Quiso saber una muy interesada Candy,

-¿A quién? ¿A Meli?- Dijo Patty.

-Claro que no, él no le hace caso a nadie, ni a Susana y vaya que lo ha perseguido, pero él no cae como cayeron los demás.

-Bueno, chicas, vamos a desayunar. Nos queda una hora antes de la clase.

Y así las cuatro chicas se encaminaron, encontrándose con Annie en el camino al comedor. Llegaron, pidieron su comida y se dirigieron a una mesa. Estaba riéndose de Melissa que ponía una cara graciosa cuando ésta dijo:

-¡Ahh! Es todo un dios... ¡Está tan bello!- Todas voltearon y vieron que iban entrando los tres alegres compadres, así les llamaban en el colegio a Terry, Stear y Archie.

-¡Dios! Vienen para acá.- Dijo Meli muy, pero muy entusiasmada.

-Cálmate, Melissa, te va a dar un infarto.- Dijo Annie y todas estallaron en carcajadas cuando...

-Hola, Gatita.- Dijo Archie que se acercó a Candy quedando Terruce a sus espaldas.

-Mira, Candy, queremos presentarte a Terry, un buen amigo nuestro. Terry, ella es Candy, nuestra prima, de la que hemos hablado.

-Mucho gusto, señorita.- Y aunque en esa época se veía mal, Terry le besó la mejilla a Candy y le susurró al oído:

-Espero que esté bien después de su desmayo, señorita Pecas.

Candy no dijo nada y los dos se miraron a los ojos, perdiéndose ambos en sus hermosas ojos. Zafiro vs. esmeralda se econtraron cuando.

-¡Coff! ¡Coff!- Toció Stear para sacarlos a ambos de su burbuja.

-Candy, ¿No nos presentas?- Dijo Archie muy elegante mirando a Annie,

-Sí, claro... ellas son Patty, Melissa, Elissa y Annie, mis amigas.

-Mucho gusto, señoritas.- Dijeron los tres muy galantes.

Así se enfrascaron en una plática muy amena hasta que cada cual tomó su rumbo a sus respectivas clases. Así entre clases, comidas y caminatas pasaron las semanas. Candy y Terry se conocían más y se enamoraban (aún no lo reconocían abiertamente).

Una noche, Candy salió a caminar, cuidando por supuesto de no ser vista por nadie ya que no se les permitía salir de sus habitaciones. Sin darse cuenta, llegó a la colina y vio que salía humo. Se acercó y vio a Terry sentado al lado de una fogata.

-Hola Pecosa. ¿Quieres sentarte? Ven, estoy asando malbabiscos, ¿quieres?

-Claro.- Dijo Candy y se sentó a su lado.

-¿Y qué haces a estas horas despiertas, Pecas?- Candy no sabía por qué, pero ya no le molestaba, sino que amaba que le dijera así.

-Hacía calor y salí a caminar.

-¿No será que me andabas buscando?

-¡Claro que no! No seas pretencioso.

-Hablando en serio, Candy. Quería disculparme...

-¿Por qué? No me has hecho daño, que yo recuerde.

-Por besarte. No debí haberme aprovechado de la situación y me porté como un patán contigo.

Candy se sorprendió, pues lo último que esperaba era escuchar una disculpa por parte del muy orgulloso inglés.

-No te preocupes, no fue nada, ya lo olvidé.- Terry no supo por qué le dolieron tanto esas palabras, pero no diría nada al respecto.

-Candy... eres muy linda, ¿sabes?

-Terry... ¡qué cosas dices! Seguro tienes sueño, por eso andas diciendo cosas que ni tú te creerías. Además, me habías dicho que me veía bien fea con esas espantosas pecas...

-¿En serio? Pues mentí. Tus pecas te hacen ver encantadora.

-Te-Terry... ya me voy, es tarde- Dijo una Candy muy nerviosa.

-Adiós, Terry. Ah, y no hay nada que disculpar, desde hoy seremos amigos, ¿sí?- Le extendió la mano para sellar la amistad, pero Terry se tomaría la osadía de abrazarla, sintiéndose ambos en las nubes.

-Me encanta sentir tus brazos.- Candy pensó en voz alta.

-Pues no te vayas. Quedémonos así.- Respondió.

Candy, sintiéndose descubierta quiso emprender la retirada, pero unos fuertes brazos la detuvieron y le dijeron:

-No tienes por qué avergonzarte. Te invito mañana a un picnic aquí. Nos reuniremos después de clases.

-Está bien, bye.- Candy se fue muy feliz, ya ni de su luto se acordaba. Terry se dijo para sí:

-Mañana, Pecas, te pediré que seas mi novia.

Pero la mañana siguiente, el día fue torturoso para los enamorados que esperaban que su cita llegara, mas a la hora en que Terry se dirigía a disponer lo del picnic, Susana lo vio y lo siguió.

-Listo. Sólo faltas tú, amor mío.- Dijo un Terry muy entusiasmado, mas al darse la vuelta, una Susana se le lanzó a los brazos deborándole los labios. Terry quiso separarla, pero era demasiado tarde. Candy los había visto y se quedó estática, saliendo de sus hermosos ojos unas muy amargas lágrimas. Cuando Terry quiso explicarle, ella se dio la vuelta y corrió.

-Mira lo que has provocado, Susana.

-¡Candy! ¡Candy!- Gritaba Terry desesperado, mas Candy no respondió, ya estaba subiendo las escaleras. Cuando Terry la alcanzó, los espectadores sólo vieron un cuerpo desplomarse escaleras abajo y un grito:

-¡Nooo!

Continuará...


Hola de nuevo, señoritas lindas. Espero que hayan disfrutado de este capítulo. Mil gracias a todas y cada una de ustedes que me dejan sus reviews.

Mis agradecimientos a:

Wendy Grandchester- Cellyta G.- Rose Grandchester- Betk- Grandchester- bettysuazo-LUCYLUZ

Laura Grandchester: Sí, soy esa amiga de Wendy que estuvo enferma, sólo que me llamo Kary y no "Paty" jejeje.

¿Quién caería por las escaleras, Candy o Terry?

Ah, por cierto, tramposas (lo digo por una en específico) Wendy no sabe qué pasará en el siguiente capítulo, tiene que esperar hasta mañana igual que todas.

Bonita tarde y gracias por su tiempo, besos.

Kary Klais