Tras el velo
Disclaimer: los personajes pertenecen a J.K. Rowling. Si fueran míos, Severus y Sirius estarían sanos y salvos en mi cama y Ron ardería en las pailas del infierno.
Resumen: Sexto libro. AU. Albus Dumbledore le encarga a Hermione una tarea que parece del todo imposible: traer de vuelta a Sirius. Con la dirección de una antigua biblioteca en Irlanda como única pista, Hermione se embarca en una búsqueda que la llevara al mundo que se esconde tras el Velo. Sirius x Hermione
CAPITULO UNO – Una misión para Hermione
Hermione despertó. Se asomó por la ventana de su habitación y observó que apenas estaba amaneciendo. De nuevo había tenido la misma pesadilla que la atormentaba desde hace días: revivía noche tras noche los eventos del Ministerio de Magia, y en especial a Sirius cayendo por el Velo. Sirius... Solo pensar en su nombre le producía una sensación de vacío. Aunque no lo admitiría ni bajo un montón de Crucios, secretamente admiraba y, porque no, estaba enamorada del padrino de su mejor amigo. Hermione nunca se sintió atraída por chicos de su edad, y a diferencia de ellos Sirius era un hombre enigmático, inteligente y con esa nota de encanto merodeador en sus ojos grises que los años y las tragedias no habían logrado borrar. Cuando estaba junto a él escuchando sus historias o simplemente viéndolo leer o jugar una partida de ajedrez mágico, se sentía feliz.
Luego de darse un baño se vistió y se miró al espejo. Atrás había quedado esa niña desgarbada que era antes. Si bien no había ganado mucha estatura, su cabello que antes parecía una maraña con vida propia ahora caía en suaves rizos castaños hasta la mitad de su espalda (¡bendito sea Merlín por la poción definidora!). Su cuerpo también había cambiado, ganando curvas aquí y allá para darle una bonita y femenina figura. Su rostro ya no tenía rasgos infantiles, sus facciones se hicieron más finas y delicadas, y esas pequeñas pecas en su nariz respingona combinaban a la perfección con sus ojos color caramelo tostado. Había dejado de ser un patito feo y se había transformado en un hermoso cisne.
Sonriéndose a sí misma tomó su mochila y se dirigió al Gran Comedor. Fue (como siempre) una de las primeras en llegar, sin contar a un grupo de alumnos de séptimo de Ravenclaw enfrascados en una conversación sobre las propiedades curativas de las algas del Mar Muerto. Se sentó en la mesa de Griffindor, sirviéndose un par de tostadas y un vaso helado de jugo de calabaza para desayunar mientras repasaba sus apuntes de Runas Antiguas.
Poco a poco el Gran Comedor fue llenándose de estudiantes. Harry y Ron todavía no llegaban pero aún era temprano. Las lechuzas comenzaban a repartir paquetes y cartas a sus dueños. Una de ellas, de color marrón, aterrizó frente a Hermione y junto con su ejemplar diario de El Profeta le entregó una nota. Con curiosidad la leyó: "Estimada señorita Granger, le agradecería que al finalizar sus clases acudiera a mi despacho, me gustaría conversar con usted en privado. La contraseña es 'pastel de caldero'. Atentamente, Albus Dumbledore". Extrañada, se guardó la nota en el bolsillo de la túnica y siguió con su desayuno.
Poco tiempo después bajaron Harry y Ron y se sentaron a la mesa de Griffindor. Luego de un "Buenos días Mione" se sirvieron huevos y salchichas y comenzaron a discutir sobre las estrategias de quiddich para esa temporada. Hermione suspiró… cuando esos dos hablaban de quiddich era imposible para ella tratar de hacerles conversación, así que al acabar su desayuno tomó su mochila y se fue a Runas Antiguas.
Durante todo el día no dejo de pensar en el mensaje que recibió en la mañana. El director nunca había tenido un interés particular en ella, lo cual la intrigaba más. Al acabar su clase de Aritmancia se dirigió al despacho del director, agradeciendo por una vez no estar acompañada de Harry o Ron. A veces dar explicaciones a esos dos resultaba una tarea francamente agotadora. Al llegar a la gárgola que señala la entrada a la torre de Dumbledore dijo la contraseña y entró. Encontró al director sentado tras su escritorio.
- Buenas tardes señorita Granger, es un placer que pudiera asistir –dijo el hombre con una sonrisa-.
- Buenas tardes profesor Dumbledore, recibí su nota y no puedo evitar admitir que me causó mucha curiosidad… ¿Qué desea conversar conmigo?
- Como siempre directa al punto señorita Granger… Verá, requiero su ayuda para un asunto muy importante… pero antes de darle más información le pediré su total discreción, sobre todo que no comente nada de lo conversado aquí con el señor Potter o el señor Weasley.
- Por supuesto profesor… dígame cuál es ese asunto en el que puedo ayudarlo.
- Lo que necesito de usted señorita Granger, si accede, es ayudarme a traer de vuelta a Sirius Black.
El corazón de Hermione dio un brinco. Traer de vuelta a Sirius sonaba descabellado, pero si había al menos una mínima esperanza, ella pondría todo de su parte para lograrlo, por mirar de nuevo sus ojos grises. Con curiosidad se dirigió al director y dijo:
- ¿Qué tipo de ayuda puedo prestarle? Según nos habían dicho era imposible… Sirius... el murió al caer tras el Velo.
- Según mis más recientes investigaciones eso no es del todo cierto señorita Granger… Verá, Sirius Black no pertenece ya al mundo de los vivos, pero tampoco pertenece al mundo de los muertos. Está en una especie de dimensión alterna, para llamarlo de alguna manera. El Velo no es más que un portal hacia otro mundo.
- ¿Pero cómo se enteró de eso profesor? ¿Quién le dio esa información? – Hermione estaba visiblemente emocionada -
- Durante mi juventud viajé mucho alrededor del mundo señorita Granger, y uno de mis tantos viajes me llevó a la antigua ciudad de Armagh, en Irlanda. Allí conocí a una bruja muy notable llamada Gwendolyn Grey. Ella es una historiadora del mundo mágico, gran conocedora de muchas de sus leyendas. Desde el desafortunado accidente de Sirius no he dejado de buscar información acerca del Velo y en mi búsqueda volví a contactar con Gwen. Me contó muchas cosas interesantes. La más interesante es que según las antiguas leyendas irlandesas el Velo no es más que la entrada a una dimensión alterna, que era usada como castigo para aquellos magos que cometían crímenes imperdonables.
- ¿Pero hay forma de hacer que Sirius vuelva profesor? – preguntó Hermione claramente impaciente –
- Las leyendas cuentan que algunos magos consiguieron el camino de vuelta, sin embargo no dicen mucho más. Y es ahí donde entra usted señorita Granger. Me gustaría pedirle por favor que visite Irlanda y vea si puede conseguir más información al respecto. Iría personalmente a atender un asunto tan importante pero mi salud ha estado jugándome malas pasadas. Siendo usted la bruja más inteligente de su generación no se me ocurre a alguien mejor para el papel.
Nunca antes en su vida Hermione se había sentido tan orgullosa de ser una sabelotodo. Levantándose de su asiento miró directamente a los ojos a Dumbledore, y haciendo gala de la valentía Gryffindor le dijo simplemente:
- Lo haré.
- Excelente señorita Granger, no esperaba menos de usted. No hay que darle más largas al asunto. He arreglado todo para que en quince días usted sea seleccionada para participar en un programa de intercambio estudiantil con el Internado Holyfield en Dublín, gracias a sus altísimas calificaciones. Una vez en Irlanda comenzará su investigación. Esperaremos hasta esa fecha pues la próxima semana es su cumpleaños y con eso será libre de la restricción a la magia en menores de edad. Tome los primeros días para adaptarse al país y sus costumbres y luego podrá comenzar su investigación. Sería conveniente que comenzara por la biblioteca del Trinity College, allí se almacenan gran cantidad de libros antiguos. Luego partirá a la ciudad de Armagh para revisar sus archivos. De ahí en adelante sus descubrimientos guiarán el curso de su viaje.
- ¿Y mis estudios profesor? – preguntó Hermione. Si bien por Sirius valía la pena hacer algo como eso, la idea de abandonar sus clases le resultaba simplemente horrible -.
- Una vez culmine su viaje recibirá un curso intensivo para nivelarse con sus compañeros. Además, con todas las lecturas preparatorias que ha realizado, seguramente no tendrá ningún tipo de inconvenientes para ponerse al día. Además puede considerar éste como un viaje académico, tendrá acceso a textos y libros tan antiguos y únicos que para algunos son sólo una leyenda. Tampoco deberá preocuparse por sus gastos, los cubriré personalmente.
Sin que su cabeza dejara de funcionar ni un instante la castaña salió del despacho del director. Aunque extrañaría a Harry y Ron no la molestaba la idea de partir sola en esta aventura. Probablemente sería lo mejor, ya que ninguno de los dos chicos eran muy dados a leer y aunque fuera penoso decirlo, seguramente más que un apoyo acabarían siendo una carga que entorpecería su investigación. Se dirigió a la torre de Gryffindor, y en la sala común encontró a sus amigos sufriendo con sus deberes de Pociones, tan concentrados que no se percataron de su presencia. Leyó lo que escribían por encima de sus hombros y les dijo:
-Harry, si no mezclas esa poción primero en el sentido de las agujas del reloj y luego al contrario se anulan los efectos de las espinas de arbusto flamígero. Y tú Ron, los capullos de lirio azul para la poción energizante deben recogerse al amanecer.
Los chicos dieron un respingo en sus asientos y miraron a Hermione como si fuera su salvadora.
- Mione, ¡qué bueno que llegas! Estábamos a punto de volvernos locos con los deberes de Pociones. Esta vez Snape se superó a sí mismo – dijo Harry –
-Es cierto Hermione, yo no veo por qué importante reunir esos estúpidos capullos al amanecer – dijo Ron con cara de pocos amigos.
-Ya chicos – dijo la castaña conciliadora, tomando los pergaminos – déjenme darle un vistazo a eso.
Los miró a ambos y suspiró. Estas dos semanas serían tremendamente largas para Hermione.
CONTINUARÁ….
Hola a todos! Y bienvenidos a mi primer fic. Después de leer muchas historias geniales por fin me decidí a subir la mía propia. Espero sea de su agrado =D (no sean muy duros conmigo, en vez de tomates y repollos podridos acepto dólares, euros.. ). No será una historia muy larga, según mi borrador son unos 11 capítulos.
Me despido sin antes agradecerles sus reviews. Para mí son muy importantes sus comentarios pues me ayudarán a mejorar.
See you later!
