Tú o ninguna

Por: Kary Klais

Capítulo 9


-¡Nooo!- Gritaron todos los chicos muy asustados al ver que el caballo de Wendy salió asustado y se levantó en dos patas. Wendy creyó que ahí mismo moriría y que sería un castigo de Dios por haber dejado el noviciado. Mas nunca comenzó a caer, pues Albert Arrió su caballo para darla alcance. Parecía una escena sacada de un cuento de hadas donde el príncipe galopa en su blanco corsel para salvar a su princesa en peligro y juntos galopan sin sendero alguno.

-Wen, mi amor, ¿te lastimaste? ¿estás bien?- Fueron las dulces palabras de un muy preocupado Albert.

-Ah, sí, eso creo... Gracias Al por no dejarme caer.- Albert sólo le sonrió y la pegó más a su cuerpo.

Así regresaron a donde se encontraban los ya no tan asustados chicos. Partieron al paseo, Wendy con Albert en un solo caballo al igual que Terry y Candy.

-Tío, ¿Podemos ir por este lado?- Preguntó Stear que quería pasear con Patty y por qué no robarle unos cuantos besos a los que Patty no pondría resistencia, pues no era nada tímida.

-Claro. Puede andar por toda la propiedad, sólo no se alejen tanto.- Dijo Albert sonriente.

Así Candy se fue con Terry, Annie con Archie, Tom con Melissa que para no ser más que amigos ya se habían dado unos cuantos besos. Albert se fue con Wendy, Gregory con Elisa, mas Neil al verse solo con Prisci tomó valor.

-Priscilla, ¿me harías el honor de pasear comigo?

-¡Por supuesto!

Así todos partieron a reclamar un rinconcito del rancho como suyo.

-¿Aún tienes miedo, Pecas?

-No, Terry. Contigo mis miedos se van, estando contigo no existen temores que no pueda vencer.

Terry besó a la pecosa como ya era costumbre de ellos, besarse tierna y apasionadamente, mas al darse cuenta de que iban perdiendo el control, se separaban.

Llegaron hasta un riachuelo y bajaron del caballo para dejarlo tomar agua y descansar un rato.

-Candy, ya quiero ir a conocer tu hogar, a los niños, a la señorita Pony. Quiero conocer tu bella colina y trepar contigo el padre árbol y ver el atardecer desde una de sus ramas abrazado a ti.

-Terry, mi amor... tan pronto vengas de Escocia iremos, te lo prometo.

Y una vez más Terry atrapó los labios de su Tarzán con pecas y los besó cual sediento. Metió su lengua para saborear ese beso, bajó por su blanco cuello y Candy echó la cabeza hacia atrás y cuando se dieron cuenta, ya estaban recostados en el verde pasto. Terry le besó el escote de su vestido donde se podía ver el nacimiento de sus pechos y la pecosa soltó un leve gemidito el cual encendió como si de pólvora se tratara los deseos más profundos de Terry que le desabrochó la blusa de montar de Candy y besó sus pechos, los succionó como sediento en desierto al llegar a un oásis.

Candy gimió y Terry se dio cuenta de lo que estaba pasando. Le estaba fallando a Candy.

-Candy, mi amor, pídeme que me detenga...

-No, Terry... si- si-gue... por fav...- Pudo a penas balbucear una muy excitada Candy.

-No, amor, así no.- Dijo Terry con un hilo de voz.

-Es tu primera vez y quiero que sea especial para ti. Te deseo, preciosa, pero aquí no y no quiero lastimarte.- Dijo Terry viéndola a los ojos y dándole un casto beso en la frente.

-Melissa...

-Sí, Tom, dime.

-¿Quieres ser mi novia?

-Sí, Tom, sí quiero.

Así sellaron su reciente noviazgo con un apasionado beso.

La tarde pasó y todos regresaron del paseo para ducharse y cenar. Neil antes de subir a su habitación se quedó charlando con Albert y después de un rato partió a ducharse. Albert le pidió a la mucama llevarlo a su habitación, pues no sabía en cuál habían puesto sus cosas.

La chica le indicó la recámara en la cual pasaría la noche o al menos eso pensó la pobre chica. Neil le dio las gracias y se dispuso a entrar en su supuesta habitación, mas al abrir la puerta, un apobre chica se asustó tanto que se le cayó la toalla en la que iba envuelta al estar saliendo de la ducha. Neil se quedó observando el más perfecto cuerpo que jamás había visto y vaya que tenía experiencia. Su mirada parecía comerse a esa linda chica de piel canela. La recorrió de arriba abajo, viendo unos pechos que a pesar de no ser tan voluptuosos eran perfectos para su delgada figura. Una pequeña cintura que hacía juego con sus caderas y un trasero no muy humilde que digamos.

Subió su vista y vio unos hermosos ojos cafés. Meneó la cabeza para sacar de su mente las imágenes de las mil y una meneras de aprovechar ese bello cuerpo.

-Disculpa, Priscilla. La mucama me dijo que este era mi cuarto. Perdón...- Dijo muy excitado Neil que al ver ese armonioso cuerpo, cierta parte de su anatomía reaccionó y salió del cuarto dejando a la pobre Prisci toda roja. ¿Cómo iba a volver hablarle a ese chico que además le gustaba?

La noche dio paso al astro rey y todos despertaron, mas al no bajar cierta persona a desayunar, las chicas fueron a su habitación encontrándose con que no estaba sola.

-Chicas, esto no es lo que parece, yo... yo...

Continuará...


Chicas:

Mil gracias por su paciencia, no había podido actualizar. Mil disculpas y gracias a todas por dejar reviews. Las quiero a todas. Este capi estuvo corto, pero así tenía que ser, jijiji.

Quiero decirle a Comoaguaparachocolate que sí la busqué en FB, pero no la encntré, si es tan amable de mandarme ella la solicitud, mi FB es Kary Cruz.

Ah, se me olvidaba. Quiero compartir con ustedes la dicha porque me han seguido capítulo tras capítulo, hace unos días me dieron una maravillosa noticia: VOY A SER MAMÁ otra vez.

Ya algunas lo saben, entre ellas Wendy y una niña que me da mucha ternura pidió ser su tía. Priscilla, claro que sí.

Bueno, esto todo por hoy, muchas gracias por su valioso tiempo, besos desde Tabasco.

Su amiga Kary Klais