Tú o ninguna
Por: Kary Klais
Capítulo 11
—Sí, Candice, tu prometido. No pude haber elegido mejor partido para ti. Aún no lo he visto, he oído que no estaba en Escocia por que residía en París.
Candy sentía que su corazón se hacía añicos. ¿Cómo se atrevían a buscarle esposo sin consultar si quería ella casarse?
— NO ME CASARÉ. NO LO HARÉ.- Dijo la pecosa y sonó muy firme, sacó valor con sólo palpar su adorada cadena donde llevaba su hermoso anillo que le había dado su arrogante inglés.
—Candice, la decisión está tomada, yo di mi palabra y tú la respetarás...
— ¿Y el amor, tía? Yo quiero casarme enamorada, quiero sentirme plena y feliz al jurarle amor eterno al a persona que ha elegido mi corazón.
Candy lloraba a lágrima viva, pero la tía abuela no se conmovía.
— ¡El amor no existe, Candice! Los matrimonios en la familia siempre han sido arreglados, con el tiempo llegarás a querer at u esposo, a sentirle cariño o tal vez a amarlo.
—¡Eso nunca! Sería imposible... yo... tía, por favor no, me obligues a hacerlo, por favor...- Candy no podía parar de llorar.
— Candice, una dama no discute, acata las órdenes. Límpiate las lágrimas y Vamos a cenar.
— Pues no cenaré, buenas noches tía abuela. Y cuando vea a ese extraño, le diré lo que le estoy diciendo a usted y escúchelo bien... Candy se secó las lágrimas exhaló.
-Yo, tía, estoy enamorada... tengo novio y él me pidió casarnos y yo lo acepté, así que como una Andrew, no faltaré a mi palabra... —Candice, ¿cómo te atreviste? ... no debiste comprometerte. Te casarás con el caballero que he escogido para ti, es mi última palabra.- Dijo muy molesta la tía abuela.
-Ahora, sal de aquí, por favor.
Candy dio la vuelta y salió de ahí lo más pronto posible para encerrarse en su habitación a llorar.
— Albert, ¿por qué tuviste que salir ahora que te nesecito más?
¿ Qué voy hacer? Yo amo a Terry y no voy a fallarle.
EN ESCOCIA...
—Padre, ya ahn pasado días desde que llegué, y no me has dicho qué querías hablar conmigo..
—Siéntate, hijo, estás por cumplir veintiún años y tú eres el siguiente en ocupar el ducado.
—Pero papá...- Terry no pudo decir más, pues su padre le pidió lo dejara terminar.
— Tu hermano Tom no quiso el ducado y yo no lo pondría en sus manos, él es muy flexible, no tiene el carácter que se necesita... sólo que tendrías que casarte para poder entregarte el ducado, es bien sabido que un hombre soltero no es apto para dicho título...- A Terry le brilló el mundo, pues no había nada que deseara más que Candy fuera por fin su esposa.
— Claro, padre, me casaré gustoso...
— En unos días se dará un baile y ahí conocerás a tu prometida, es una chica muy linda y es de cuna noble.
—¿Mi qué?- A caso Tom le había hablado de su pecosa al Duque? — Sí, hijo, tu prometida es de las mejores familias de Escocia.- Hasta ahí llegó el entusiasmo de Terry.
—¿Me estás diciendo que me buscaste esposa?
—Claro, hijo, ¿a caso creíste que te casarías con una plebeya o una mucama?
— No, padre, no me casaré, ni así se casara la misma reina conmigo.
El Duque se paró de su sofá muy enfadado.
— Terruce ,si yo digo que te casarás, eso harás, yo di mi palabra y tú la cumplirás, es tu deber al aceptar el título.
— De ser así, padre, si tengo que casarme, yo elegí a mi esposa, yo amo a una chica y quiero casarme con ella.
— No Terry, te casarás con la joven que se ha escogido para ti.
— ¿Es su última palabra, Duque?
—Sí.
— Bueno, pues le daré la mía, no me casaré, almenos que sea la mujer que yo amo. O ELLA O NINGUNA. YO RENUNCIO A TAN AGRADABLE TÍTULO.
— Mira, Terruce, te he soportado todas y cada una de tus rebeldías, pero hoy te digo que obedecerás. vas a acatar mi orden.
— Sí, padre.- Dijo Terry para salir y dar un portazo.
Candy se paró del rincón donde había estado. Se aseó y salió al jardín, Dorothy le dio alcance y le entregó dos sobres. Candy se sentó en una banca muy alejada del jardín donde sólo habían dulces candys, vio los sobres y vio las fechas que eran. Con sólo un día de diferencia y abrió la primera.
CANDY, MI DULCE Y SIEMPRE AMADA PECOSA. SOLO UNAS LINEAS PARA RECORDARTE QUE TE AMO Y EXTRAÑO TANTO, MIS DIAS SIN TI SON TODOS GRISES, NO hAY MOMENTO QUE NO PIENSE EN TI, EN ESAS ESMERALDAS QUE ME DAN TANTA PAZ Y ME HACEN OLVIDAR EL TIEMPO MISMO, TE AMO FUTURA SEÑORA GRANDCHESTER.
Candy sentía su corazón quebrarse, ¿cómo decirle a Terry que querían casarla con alguien más?
HOY HABLARÉ CON MI PADRE Y LE DIRÉ QUE NOS CASAREMOS Y PRONTO, AMOR MÍO ,ESTARÉ EN CHICAGO CONTIGO, TE AMOOOOOOO!
SIEMPRE TUYO,
EL INGLES ARROGANTE.
Candy sonrió por lo último y abrió el otro sobre.
MI TARZÁN CON PECAS. TE AMO COMO NUNCA PENSÉ AMAR A NADIE EN ESTA VIDA, DESDE AQUELLA NOCHE HELADA QUE TE VI EN AQUELLA BRUMA ESPESA EN EL MAURITANIA, HICISTE NACER EN MI SENTIMIENTOS QUE POCAS VECES HABIA SENTIDO. TUS HERMOSOS OJOS LLENOS DE TERNURA HAN SIDO UNA TORTURA PARA MI, TUS LABIOS, DULCE TORMENTO. QUISIERA SABOREARLOS POR LOS MENOS UNA VEZ MAS. QUISIERA DECIRTE QUE TODO ESTA BIEN, QUE MI PADRE SOLO QUERIA QUE VINIERA PARA VERME PERO NO ES ASI, NO QUIERO MENTIRTE NO QUIERO SECRETOS QUE MAS TARDE NOS SEPAREN. MI PADRE ME HA COMPROMETIDO, PERO NO LLORES, MI AMOR ESPERARÉ QUE LLEGE ESA SEÑORITA Y LE DIRÉ QUE TE AMO Y ANULARÉ EL COMPROMISO E IRÉ POR TI, AMOR. ESPÉRAME POR fAVOR.
TE AMO, SIEMPRE TUYO,
TERRY
Candy corrió a buscar papel y tinta para enviarle una carta a Terry que Dorothy pondría en el buzón con "urgente" en el sobre y Terry la respondería sólo un día antes que Candy partiera a Escocia. Las amigas de Candy llegaron y Wendy. Candy les contó lo sucedido. Wendy se molestó mucho, ¿cómo Albert no había hecho nada?
— Yo te apoyaré, Candy, si Terry se quiere casar contigo yo te ayudaré.- Dijo Wendy abrazando con ternura a Candy.
—Señorita, llegó la carta que esperaba.
— Gracias, Dorothy.
Candy leyó la carta y les comentó a sus amigas presentes:
— Terry me esperará en Escocia y HUIREMOS JUNTOS.
Continuará...
Hola!
Gracias a todas por sus comentarios, espero que les haya gustado el capítulo.
Kary
