Never let me go.

Capitulo III.

Respiro de vida.

"Estaba buscando un respiro de vida
por un pequeño toque de luz celestial
pero todos los coros en mi cabeza cantan no oh oh."

(Florence + The Machine- Breath of life)

Maryse miro a la mujer sentada frente a ella, Jocelyn había cambiado completamente, ahora era casi una mundana, salvo por las pequeñas cicatrices que aun existían en el cuerpo de Jocelyn.

-¿Ella es…?- pregunto mirando a Clary quien estaba caminando por toda la biblioteca, con pasos torpes pero seguros se movía de un lugar a otro.

-Sí, es hija de Valentine.

-Sabes que tengo que hacerle saber a la clave sobre ti.

Los ojos de Jocelyn brillaron con furia.

-No lo hagas, no tengo a donde ir Maryse, te lo pido, no pueden saber sobre nosotras. Necesito tu ayuda.

-¿Ahora la necesitas? ¿Qué es lo que quieres?

-Se que posiblemente no este en posición para pedirte esto pero…

-No, no lo estas, no tienes derecho a venir a pedirme ayuda, por tu culpa y la de tu esposo somos despreciados por nuestra propia raza.

-No se te obligo Maryse, yo también sufrí, no perdiste nada, tienes todo, pudiste empezar de nuevo… ¿Y yo? Mi casa fue destruida, no puedo mantenerme ni a mi ni a mi hija, vivimos en un horrible lugar, no tengo familia, perdí a mi hijo, lo tienes todo Maryse… Todo.

-¿Necesitas un lugar para vivir?

-No… lo que quiero es que ayudes a que Clary pueda entrenarse como cazadora de sombras.

-¿Piensas que tu hija será aceptada por la clave?

-No lo se, eso no es lo que busco, quiero que ella aprenda a defenderse, a luchar, no quiero tener nada que ver con los cazadores de sombras, pero no puedo dejarla desprotegida, ella tiene que poder protegerse por si misma, por si algo sucede, por si yo no estoy.

Maryse la miro atentamente, buscando una forma de negarse, la clave tenia la mirada fija en la familia Lightwood, no podía arriesgarse a poner en su familia en peligro.

Jocelyn se levanto repentinamente, obligando a Maryse a abandonar sus cavilaciones.

-¿Clary?- La pequeña se había perdido de la vista de las dos mujeres, quienes comenzaron a buscarla rápidamente.

Maryse se puso alerta cuando escucho suaves golpes detrás de ellas, noto que la puerta estaba ligeramente abierta y que esta se azotaba con el viento.

-Jocelyn, tu hija debió salir.

Jocelyn salió apresurada de la habitación, su rostro pálido impresiono a Maryse.

-No pudo haber salido del instituto Jocelyn, esta dentro, solo hay que encontrarla, no le va a pasar nada.

Jocelyn asintió, sin embargo no parecía haberse calmado.

-¡Que te has creído!- Jocelyn reconoció la voz de su hija, corrió en su dirección.

Clary se encontraba parada en medio del pasillo, los brazos cruzados y la postura defensiva sorprendió a Jocelyn, Clary no era una persona violenta, sin embargo esta parecía enojada.

Delante de ella un niño rubio miraba a Clary con el ceño fruncido.

El corazón de Jocelyn se detuvo.

-"Jonathan"- Su mente pensó con anhelo.

Sin embargo al instante se recompuso, su hijo estaba muerto, el no era Jonathan.

-Te lo dije, no puedes correr en los pasillos, no puedes gritar aquí, no se que estés haciendo aquí mundana, pero es obvio que no perteneces aquí.

-Ella no es una mundana.- Jocelyn se acerco lentamente a su hija, sin embargo miraba aun al niño. El pequeño era realmente hermoso, las facciones aun suaves de la infancia, delgado, los ojos de un brillante dorado, el cabello rubio un poco largo, cayendo desordenadamente sobre su cara, sin embargo eso no fue lo que sorprendió a Jocelyn; las palabras adecuadas, los movimientos llenos de gracia, sus ojos estudiándolo todo, sin miedo, la madurez que aun siendo cazador de sombras era sorprendente en su edad, y la soledad que parecía rodearlo.

Su mente recordó a Valentine sin quererlo.

-¿Qué es un mundano? – pregunto Clary mirando a su madre.

-¿Quiénes son?- el niño ignoro a Clary y miro a Jocelyn recelosamente.

-Suficiente Jace, ve a tu cuarto.- Maryse se acerco con rapidez, tomo al niño de la mano y lo incito a caminar lejos. Este se soltó de su mano suavemente, miro una ultima vez a Clary con el ceño fruncido y después camino lejos.

Jocelyn miro a Maryse confundida. –Ese no es Alexander.

-No, no lo es, es hijo de Michael Wayland.

Jocelyn asintió suavemente.

-¿Por qué esta aquí?

-Michael Wayland murió, y el fue enviado aquí.

Jocelyn asintió comprendiendo.

-Así que supongo que… esta bien, puedo arreglar un cuarto para tu hija…

-¡No!- Jocelyn negó exaltada. – Ella no se quedara aquí.

-¿A que te refieres Jocelyn? ¿Cómo crees que va a ser entrenada? Ella tiene que tener entrenamiento todos los días, en horas respetadas.

-Ella vivirá en mi casa, ira a la escuela mundana…

-¿Por qué ella necesitaría la escuela mundana? Ella será una cazadora de sombras.

-Ella debe decidir lo que desea cuando crezca, quiero que ella pueda vivir como una mundana si lo desea.

Maryse negó con la cabeza con incertidumbre.

-Entonces tráela aquí después de sus clases mundanas, todos lo días Jocelyn, no puede faltar, vendrás a recogerla cuando la practica termine, ¿comprendes?

Jocelyn asintió. -¿Qué hay de los instructores? ¿Ellos dirán algo?

-No sabrán sobre ti Jocelyn, solo será una niña que tienen que entrenar.

-Gracias Maryse.- Jocelyn miro con gratitud a la mujer. Esta asintió.

-Las esperare aquí mañana.

Jocelyn tomo a Clary de la mano y se despidió de Maryse con un asentimiento de cabeza, y camino fuera del instituto.


Clary, Jace e Isabelle salieron apresurados del club pandemónium, los oídos de Clary punzaban del ruido dentro del club, sin embargo había algo mas que mantenía el ceño fruncido de Clary, el demonio y el nombre de su padre.

-¡Te digo que mis amigas están adentro!- Clary reconoció a Maia, quien le gritaba al guardia con los puños apretados.

Clary empujo al guardia y tomo a Maia de la mano alejándose del club.

-¿Qué haces?

-Nos vamos.- Isabelle se acerco a ellas junto a Jace.

-¿A que te refieres con eso?- Maia miro a Jace impresionada. -¿Qué hace el aquí?

-Deja las preguntas lobita, nos vamos de aquí cuanto antes.

-Para el taxi.- le grito Isabelle a Clary mirando el automóvil pasar.

Clary levanto el brazo con rapidez, el taxi se paro con un rechinido a su lado.

Jace abrió la puerta y se metieron con rapidez en el auto.

-Ni una palabra a Alec.- susurro Jace a Clary e Isabelle. Estas asintieron, comprendiendo.

-Ni siquiera entre.- susurro Maia con molestia.

-Y me alegro de eso.- Clary se recostó contra Jace con cansancio, Jace acaricio su brazo comprendiendo e incitándola a dormir.

Clary despertó con el frio tocando sus mejillas, justo después de haber sido tomada en brazos cálidos, abrió los ojos con rapidez, Jace la miro tranquilizadoramente.

-Esta bien, te estoy llevando a dormir.

-Pero tengo que bañarme.

Jace suspiro pesadamente.- De acuerdo.- dijo bajándola lentamente frente a la puerta de su habitación.

-Después de que te bañes, ve a mi habitación.

-Pero… -protesto Clary.

-Tenemos que hablar.- dijo mirándola seriamente. Clary asintió comprendiendo.

Jace se alejo, camino hacía su habitación, sin embargo camino hacia la habitación de Alec. Toco la puerta con suavidad varias veces, sin embargo no hubo contestación alguna.

-¿Alec?- frunciendo el ceño abrió la puerta, la cama estaba hecha, y no había ningún rastro de Alec.

-¿Qué estas haciendo?

Jace miro hacia atrás sorprendido, Isabelle miro curiosa a Jace.

-Busco a Alec, pero parece que no esta.

-Supongo que salió.- dijo Isabelle encogiéndose de hombros.

-¿Pero con quien?- pregunto Jace confundido.

Isabelle negó con la cabeza. –Supongo que nunca lo sabremos. Sera imposible que Alec nos diga.

Jace asintió.

-Me voy a dormir, deberías hacer lo mismo.

Isabelle rio.

-Si hermano mayor.- dijo divertida. Jace le sonrió de vuelta antes de regresar a su cuarto.

Clary no tardo mucho en llegar al cuarto del chico, abrió la puerta sin tocar y encontró a un Jace profundamente dormido, sonrió con ternura, y con un poco de alivio, no le gustaba hablar de Valentine, era un tema que prefería evitar.

Su padre era la única cosa que odiaba hablar con Jace, habían sufrido tanto por eso.

Camino hacía el chico y se sentó a su lado, miro con apreciación su rostro, muy pocas veces el rostro de Jace se relajaba de aquella manera, la mayoría de veces era cuando dormía, sin embargo parecía que el pasado a veces incluso perturbaba los sueños de Jace.

Acaricio con suavidad el cabello de Jace y lo aparto de su rostro, acaricio la mejilla de Jace con las yemas de los dedos.

Las mejillas de Clary se sonrojaron al notar lo que hacía, y aparto rápidamente su mano del chico.

Suspiro pesadamente mientras se levantaba, sin embargo el resplandor de algo en la mano de Jace la hizo detenerse, el chico mantenía encerrado en su puño un objeto.

Clary con el ceño fruncido tomo su mano entre las suyas con suavidad tratando de evitar que Jace se despertara, abrió su mano lentamente.

En ella estaba un pedazo del espejo portal. Aquel que Clary y Jace habían quebrado años antes.

Miro el pedazo con horror, sin embargo al instante aquel sentimiento lo sustillo una profunda tristeza, las heridas de Jace aún no habían sido sanadas, ni siquiera ella podía evitar eso.

Saco el espejo de su mano, y lo miro por unos segundos, podía ver las estrellas del otro lado, pero solo eso, ningún rastro de la casa Wayland, dejo el espejo en el mueble aun lado de la cama y miro a Jace unos segundos, se levanto y camino hacía la puerta.

Quédate conmigo Clary. Por favor.

Clary exhalo sobresaltada. La voz de pequeño de Jace había sonado en la habitación, el triste rostro infantil de Jace en la oscuridad se instalo en la mente de Clary impidiéndole pensar en otra cosa.

Con rapidez volvió hacia Jace, apago la luz de la habitación y se acostó junto a Jace, como el sobre las cobijas, al instante Jace se levanto sobresaltado.

A través de la oscuridad Clary noto como el puño de Jace se cerraba buscando algo en el.

-Esta bien.- susurro Clary. –Soy yo.- lo tomo de la mano y lo incito a volver a acostarse.

-Me has asustado.- susurro de vuelta.

-Lo siento.- Clary rio.

-¿Vas a quedarte?- pregunto Jace, mientras encerraba entre sus brazos a Clary.

-Creo que sí.- Clary se amoldo contra el cuerpo de Jace inmediatamente, siempre que estaban abrazados de esa manera, le sorprendía a Clary la forma en que su cuerpo parecía reconocer a Jace, y la familiaridad en la que se sentía.

-¿Crees que sea cierto?- pregunto Jace finalmente después de unos segundos.

-No lo se.- dijo Clary decepcionada de que hubiera recordado el asunto.- Pero desearía que no.

-¿Es malo que lo extrañe?- pregunto en un susurro, Clary recordó que la pregunta ya se había hecho antes, años atrás.

-No, el te crio Jace, tienes derecho a extrañarlo, sin embargo tu sabes por que me es incapaz perdonarlo.

-Lo se, me gustaría que yo tampoco tuviera algún sentimiento sobre esto.

Clary apretó la mano de Jace.

-Pero entonces no serias tu.

Jace no volvió a hablar y finalmente Clary cayo en un profundo sueño.


Alec se sentó al lado de Magnus con lentitud, sin embargo no despego los ojos del suelo.

-Hola.- susurro con nerviosismo.

El brujo rio a su lado.

-¡Vaya! Pensé que me había deshecho hace mucho del Alec tímido.- Alec enrojeció.

-Es que…

-Lo se, lo se, mi Alexander es realmente tímido.- dijo Magnus con una sonrisa.- Ahora que lo pienso, ¿Cómo es que has que podido escaparte de tus hermanos?- Pregunto divertido.

-Clary salió con Isabelle, y Jace esta preocupado por Clary, no es normal que salga cuando están juntos, porque cuando lo están el mundo parece desaparecer para ellos.

Magnus sonrió.

-¿Estas seguro de que ellos no están saliendo?

-No, no lo están. Yo también creía antes eso, pero no creo que se interesen de esa manera el uno por el otro.

-Tengo muchas ganas de conocer a Clary. Me parece una hazaña el que sea la única mujer, aparte de tu hermana que piense que Jace es un idiota.

-Ellos siempre han sido así, sin embargo creo que ella también tiene una debilidad con el.

-¿Enserio?- pregunto Magnus.

Alec finalmente lo miro con sus profundos ojos azules.

-Por mas que Jace haga estupideces, Clary siempre lo ha perdonado, sin importar que. De hecho ellos jamás han tenido una verdadera pelea.

-Y sigue rogando por eso.- Alec lo miro por primera vez sobresaltado.

-Bueno por lo que me has dicho ellos tienen una amistad muy sincera.- se explico Magnus.- pero jamás se han peleado, jamás han tenido un verdadero problema, no han tenido que probar su amistad.- Magnus miro a Alec con seriedad.- Si alguna vez realmente se pelean, no habrá una base lo suficientemente fuerte para que su amistad no se derrumbe.

Alec suspiro pesadamente.

-No me gustaría verlos pelearse.

Magnus rio estruendosamente.

-¿Dónde esta el Alec, que odiaba a esa chica con todo su ser? El estaría contento con la situación.

-Es cierto, hubiera adorado la idea, de una forma cruel hubiera deseado tanto esa escena, aun si eso le hacía daño a Jace, no me importaba. Yo podría estar ahí para sanarlo.-Miro a Magnus con seriedad.- Pero desapareció cuando te conocí. Y me alegra eso.– Alec miro nerviosamente a todos lados mientras decía las palabras, admitirlo era quitarse un gran peso de los hombros, tal vez aun no llegaban a la palabra amor, tal vez aun seguía queriendo a Jace, pero se sentía tan cerca, que creía poder tocarla con los dedos.

La mano de Magnus lo obligo a mirarlo, este tenia la mirada fija en el, sus dedos presionaban la mejilla de Alec, era como una caricia al alma de Alec, una forma de lastimarlo o llenarlo de alegría voraz.

-Alexander.- susurro Magnus antes de inclinarse y encontrarse con sus labios con suavidad.

El cuerpo de Alec se alzo hacía Magnus inconscientemente, sus brazos aferraron el abrigo del brujo atrayéndolo aun mas a el.

Y la presión de sus labios se hizo mas fuerte, y esta vez era una lucha de labios los brazos de Alec recorrieron su cuello, sus brazos, su pecho y finalmente su rostro; acaricio su mejilla con suavidad, separo sus bocas en un intento de respirar, Magnus sin detenerse beso su cuello con ternura, Alec gimió suavemente, y hecho la cabeza hacia atrás aferrando los dedos en el cabello de Magnus. Sobre ellos Alec miro las estrellas brillar fuertemente antes de cerrar los ojos inconscientemente.

Magnus chupo la piel envuelto en un mar de lujuria, aquel lugar no era el adecuado, sin embargo lo deseaba, lo necesitaba como el respiro de vida de un moribundo.

Y la sensación de ser uno con Magnus envió descargas eléctricas a su cuerpo, "Soy tuyo" susurro su mente deseando decir las palabras en voz alta.

-¿Magnus?- Los dos se separaron con una exhalación. Ante ellos una hermosa mujer los miraba con una mano en la boca, tal vez sorprendida o bien solo divertida, sin embargo Alec lo noto al instante, era una vampiro.

Se llevo una mano al suéter, sin embargo recordó que no llevaba armas con el.

Intento levantarse, sin embargo Magnus lo mantuvo en su lugar.

-Camille. – susurro el brujo. -¿Qué estas haciendo aquí?

-Lo siento, creo que he interrumpido algo ¿cierto?- su expresión apenada no convenció a Alec.

La mujer se acerco a ellos, y Alec pudo verla mejor, llevaba un vestido color hueso que simplemente era imposible de pensar en esa noche,

Y solamente una chal de seda blanco cubría sus hombros elegantemente, la mirada penetrante de la vampiresa solo se enfocaba en Magnus. Incluso Alec pudo notar las olas de lujuria que los ojos de Camille emitían mientras miraba a Magnus.

Magnus se levanto.

-Parece que sí mi querida Camille.- Alec noto el tono filoso que pareció invadir la voz de Magnus. –Tal vez en alguna otra ocasión podamos vernos, ahora llevare a mi amigo a su casa.

Magnus tomo la mano de Alec y lo jalo hacía el, caminaron rápidamente tratando de alejarse de ella.

-Se parece a William .- dijo Camille con una risita.

Magnus no dijo nada, mientras apremiaba a Alec a caminar mas rápido.


Aline se dejo caer en la cama absolutamente cansada, la mudanza había sido mas pesada de lo que ella había pensado.

Los brazos le dolían horriblemente y la cabeza le punzaba después de tanto estrés.

Sin embargo el lugar había quedado bastante decente, y ahora podría descansar con facilidad y sin preocupaciones.

Sin embargo aun tenia esa sensación de que algo faltaba, algo que siempre parecía asaltarla cuando estaba en casa.

Aline, había vivido 6 años en un orfanato, después de la muerte de su familia cuando esta había muerto cuando Aline solo tenia 3 años, hasta que una familia la había adoptado, si bien su vida al lado de su familia adoptiva no había sido mala, el vacío nunca había sido llenado. Y entonces sus padres adoptivos la habían dejado ir, Aline había decidido mudarse a Nueva York por la cantidad de gente, no tendría necesidad de apegarse a alguien, podía ser finalmente libre y tal vez algún día llenar el vacío en su vida, sus padres adoptivos habían estado de acuerdo con su decisión y habían prometido depositarle dinero siempre y cuando Aline siguiera estudiando.

Para Aline aquella condición no había sido mala, lo único que Aline deseaba era normalidad en su vida.

Aline desvió sus pensamientos mientras observaba el cuarto, las paredes las había pintado de un color hueso, sin embargo no había nada mas sobre ellas, pensó en poner los cuadros que le habían enviado de la familia, sin embargo a Aline aquello no le parecía una buena idea.

Con un suspiro se envolvió entre sus cobijas con el único deseo de dormir profundamente durante toda la noche, tal vez el siguiente día seria mejor que aquellas ultimas semanas.


Palabras: 3,021

Reading Time: 15:06


Espero les hay gustado el capitulo, aun faltan muchas cosas por descubrir sobre Aline, el titulo del capitulo hace referencia a Alec y Magnus, habrá mucho sobre esta pareja.

El siguiente capitulo lo tengo planeado para que sea un poco sobre la relación de Jace y Clary desde el punto de vista de Alec, ¿a alguien le gustaría? ;)

¿Alguien de por aquí ve The Vampire Diaries?

Porque estoy en una depresión horrible después del 5x22, ¡necesito llorarlo!

Ok, a lo que iba:

Gracias por comentar a:

Jonathaclary (no se hablo mucho sobre eso en este capitulo, pero próximamente se revelaran algunas cosas), without fears, tengoku no tenshi.

A los que pusieron la historia en favoritos o la siguen:

Tsubasa Flourite, sofipatch.

Gracias a quien comento, me hacen muy feliz.

Dark Erzebeth.