Disclaimer: Esta historia me pertenece, la idea proviene de varios relatos, videos y películas que he visto, pero en su mayoría es de mi loca cabeza.

Los personajes son de Stephenie Meyer.

Un agradecimiento en especial a las betas ffth por su ayuda y sobre todo a Jime Cullen Salvatore por ser mi gran beta en esta historia.

Un agradecimiento a Liza por darle una ayudadita a este capítulo.

Nota: En algunas partes del capítulo las personas se referiran a Isabella con el nombre de Isaac, porqué aún no saben de su nuevo nombre.


"Se feliz con tus propias decisiones"

Anónimo

—Oh… Isabella ¿Qué tienes? ¿Por qué lloras? — Leah preguntó de modo comprensivo.

—Lo mismo de siempre, Leah, mi papá y sus agresiones contra mí. — Isabella contestó sollozando. — Creo que el día que no me diga algo sobre mi sexualidad será un milagro. — Agregó incrédula.

—Oh, mi Bella, me da tanto coraje lo que hace tu padre hacia a ti. Se merece que le depile con cera ese estúpido bigote que tiene para que ya deje de molestarte. — Leah dijo enojada pero con una pizca de humor para animar un poco a Isabella. — Pero ya basta de estar triste, linda. Mejor vamos a otro lugar para despejarnos de estas malas energías. — Agregó con mejor humor Leah, dándole un empujoncito juguetón a Isabella.

—¿A dónde? ¿Tu casa? No quiero ir a tu casa, Leah y mucho menos a la mía. — Contestó medio sonriendo Isabella que, aunque quisiera estar enojada o triste por lo acontecido en el día, Leah nunca dejaría que lo estuviera; por eso era una de sus mejores amigas.

—No, nada de ir a nuestras nichos del mal. Mejor vámonos a la estética que ahora que estabas en tu drama te vi esas uñas y las tienes horribles, Bella. — Dijo levemente horrorizada Leah, quien hizo una cara de horror como si fuera el fin del mundo.

Antes de pararse de la banca, Leah limpió el rostro de Isabella que estaba manchado de maquillaje tratando de darle un mejor aspecto para así poder dirigirse al salón de belleza.

Mientras caminaban hacia el salón Leah interrogo a Isabella sobre su día, dónde está le empezó a relatar todo lo que había ocurrido en él, desde su encuentro con su nueva amiga Jane hasta el altercado con Mike y la ayuda que recibió de Emmett.

—Y ese tal Emmett… ¿Qué tal está, picarona? ¿Crees que no noto que te sonrojas de tan solo mencionarlo? — Comentó entusiasmada Leah ante la mención del chico que había salvado a su amiga del estúpido de Mike.

—Ay, Leah, no exageres. Si tú también lo vieras estarías como yo, es que es muy atractivo. — Murmuró Isabella hacia Leah de modo soñador. — Pero sabes que no hay que ir por ese camino, aún no es momento que yo empiece a pensar de modo romántico con alguien por mi transición. — Suspiró con desanimo e indiferencia y es que tanto su psiquiatra y psicóloga le habían recomendado que hasta que no estuviera 100% segura con ella misma no podía empezar alguna relación romántica con alguien.

—Ya sé que aún no puedes empezar a salir con alguien hasta que no conozcas bien a la persona y le digas sobre tu transexualidad, pero eso no te impide tampoco que veas la mercancía. — Rezongó picarona Leah. Ella sabía que lo que también necesitaba su amiga Isabella era conocer a un hombre que la quisiera por como ella era sin importarle su pasado.

—Bueno, en eso tienes razón, puedo ver toda la mercancía que yo quiera. – Isabella exclamó con determinación sin quitarle el tono juguetón a la situación, a lo que Leah solo le sonrió feliz y la apresuró para llegar al salón de belleza.

Al llegar al salón, se dieron cuenta de que estaba atendiéndolo Morgan, una señora de avanzada edad que conocía de hace mucho tiempo tanto a Isabella como a Leah, las cuales consideraba como sus propias nietas; por este motivo también Isabella había hablado con ella y le había explicado sobre su transexualidad, donde la reacción de Morgan fue positiva ya que aún si fuera mujer o no, ella quería muchísimo a Isabella.

—Pero miren a quién tenemos aquí. ¡A mis dos niñas preferidas! — Exclamó con entusiasmo Morgan al ver entrar a Isabella y Leah.

—Hola, nana, vinimos para relajarnos un rato haciéndonos un manicure y también para saludar a nuestra nana favorita. — Leah replicó en tono infantil, mientras abrazaba a su nana cariñosamente e Isabella esperaba su turno con paciencia.

—Me alegro tanto que vengan a visitarme, y mejor no hay que perder tiempo. Vamos a empezar ese manicure. — Morgan se dirigió hacia las dos chicas que se encontraban en el área de manicure — Sofía, Itzel, aquí les traigo a mis dos nietas para que les hagan las uñas. Trátenlas bien, por favor. — Ordenó a las chicas, a lo que ellas solo asistieron obedientemente con un par de sonrisas pasmadas en la cara, las cuales no comentaron nada por el hecho de que Isabella era un chico y se iba a ser la manicure.

En el transcurso en que les realizaron su manicure, tanto Leah como Isabella decidieron escuchar cada una la música de preferencia de sus celulares y relajarse por completo.

Sin darse cuenta del tiempo, ambas solo notaron cómo las chicas les decían de modo amable que habían terminado su trabajo, entonces Isabella y Leah les agradecieron y se dirigieron inmediatamente a donde estaba su nana.

—Nana, ya terminamos de hacernos nuestra manicure. — Isabella dijo abrazándola por los hombros, ella le sonrió cariñosamente y les empezó a observar sus uñas.

—Pero qué hermosas les quedaron y no me paguen nada porque saben que para ustedes mis servicios no tienen ningún costo, eh. — Morgan contestó sin replica alguna finalizando la discusión que siempre pasaba cuando iban las chicas a su salón.

—Está bien, nana, es inútil discutir contigo sobre eso, así que lo único que nos queda a Isabella y a mi es… — Leah le dio un muy fuerte ataque de besos a su nana a lo que Isabella le siguió el juego y Morgan solo reía animadamente.

—Bueno, ya basta mejor vayan a sus casas antes de que se preocupen sus padres, niñas. — Replicó Morgan para finalizar el ataque, a lo que Isabella y Leah solo se despidieron rápidamente y salieron del salón.

Leah le comentó a Isabella que la acompañaría a su casa, y ella solo asistió con una sonrisa. Al llegar a su casa Isabella se despidió de Leah y le dijo que tuviera cuidado y le mandara un mensaje de que había llegado bien, por lo que Leah solo le respondió un "sí, mamá Bella".

Cuando Isabella entró a su casa, notó que solo se encontraba su madre, a lo que le gritó que ya había regresado y observó en el reloj ubicado en la entrada que eran las seis de la tarde.

—Ay, mi amor, estaba tan preocupada, pensé que te había pasado algo. — René contestó con preocupación y es que después del altercado con Charlie sabía que Bella estaría muy mal por culpa de su padre.

—Estoy bien, mamá, fui al parque para despejar un poco mi mente de todo lo que había sucedido. — Bella respondió resignadamente ya que por el día de hoy no quería ponerse más triste. Al oír esto, René solo la abrazó y le dijo que le prepararía un chocolate caliente para que lo acompañara con las galletas de nuez que eran sus preferidas y así pudieran ver juntas una película.

Isabella solo asistió y decidió no preguntar por su padre para no angustiarse más y deseó que hoy le tocara el turno de la noche para no verlo. Esperó a su madre sentada en el comedor mientras la observaba hacer el chocolate.

—¿Por qué no te refrescas mientras está listo el chocolate, cariño? — René interrumpió los pensamientos de Isabella con esa pregunta.

—Creo que tienes razón, mamá, iré a tomar una ducha. No tardo nada. — Aseguró subiendo las escaleras.

Al llegar a su habitación no dio crédito a lo que veía: su cuarto era totalmente otro. Los posters que tenía pegados en la pared de varias de sus celebridades favoritas, en su mayoría famosos masculinos como Bratt Pitt, Leonardo DiCaprio y Gerard Butler no se encontraban; ni los maquillajes, aretes y collares que tenía en su tocador, como también toda la decoración con flores y cosas en tonos rosados como cortinas, colcha y tapete, era como si nunca hubieran estado ahí.

Ella al ver esto solo pudo comprender que era obra de su Charlie, de repente sintió como las lagrimas corrían por sus mejillas sin tener fin. Nuevamente su padre había hecho algo para destrozar el amor que ella le profesaba.

—¡Mamá, ven, por favor! — Isabella gritó sollozando tratando de calmar el ataque de nervios que estaba empezando a sentir.

—¿Qué pasó, cariño? — René contesto preocupada al oír cómo le llamaba su hija llorando. Al entrar a la habitación de ella, le estremeció lo que vio. Su pequeña hija se encontraba en medio de la habitación de rodillas llorando desconsoladamente. Ante esto, se acercó a donde estaba ella y la abrazó, preguntándole que le pasaba.

— ¿Cómo es posible que mi propio padre sienta tanto odio y rencor hacia mí? Mira lo que hizo, mamá. Quitó mis posters, mi maquillaje, mis adornos… todo. — Isabella respondió hipando y rompiendo en terribles sollozos al final.

René al ver que su hija tenía razón y no se encontraba nada de lo que ella tenía en su cuarto, solo despertó la furia que tenía guardada hacia Charlie, pero por el momento lo único que haría era consolar a su bebé, por lo que hizo que se levantara y la dirigió a su cama para las dos recostarse.

Isabella solo abrazo más fuerte a su mamá y le pidió que no la dejara sola, René solo asistió y empezó arrullarla como cuando era pequeña.

Llegó la mañana e Isabella solo sintió cómo la alarma de su celular sonaba para levantarse al bachillerato. Lentamente fue levantándose dándose cuenta de aún tenía la ropa de ayer. Rápidamente recordó lo que había pasado y prefirió olvidarlo como siempre, no tenía caso que hoy también estuviera triste por eso.

Sin pensarlo más, se dirigió al baño para tomar una ducha, al salir notó que no había mucho movimiento en la casa por lo que supuso que su padre estaba en el trabajo y su mamá en la cocina.

Se vistió con lo primero que encontró y bajó para tomar su desayuno antes de irse al bachillerato. Al entrar a la cocina encontró a su mamá preparando unos hot cakes con frutas y una malteada de chocolate.

—Buenos días, mamá. – Saludó tranquila mientras se sentaba en el comedor.

—Oh, hola cariño, ¿Cómo amaneciste? — René pregunto de manera perspicaz antes de poner el desayuno de Isabella en la mesa.

—Un poco mejor después de todo lo que pasó ayer, así que te pido por favor que lo ignoremos. Hoy no quiero nada de drama. — Isabella respondió con cansancio para después comenzar a comer su desayuno.

—Está bien, solo recuerda que te quiero mucho cariño. — Contesto la mamá de Isabella, entretanto le daba un beso en la cabeza.

—Yo también te quiero, mamá. – Respondió Isabella dándole una sonrisa.

—Bueno, cielo, me voy. Tengo que ir a comprar la despensa. Que tengas un buen día ¿sí? E ignora los malos comentarios. — René se despidió con rapidez de su hija a lo que ella le dijo "Adiós".

Cuando Isabella termino su desayuno, tomo su mochila y se dirigió a la parada de camión a paso lento ya que aún faltaba tiempo para que pasara el autobús, era mejor que llegara temprano a la parada y no tarde para no perderlo. Al llegar, notó que había un chico esperando el bus; no lo identificó a lo lejos así que solo decidió ignorarlo para evitarse problemas.

Se sentó en la banca que estaba en la parada y se puso a escuchar música, de inmediato empezó a sonar Don't stop Believin' de Journey, una de sus canciones favoritas y con las que se sentía identificada por su situación actual.

Estaba tan concentrada en la música que no notó cómo el chico que estaba en la parada se acercaba a ella y se sentaba a un lado para después darle un pequeño empujón en sus hombros, Isabella solo pudo sentir como se iba de lado y que sin pensarlo mucho caería de la banca por culpa del chico.

Isabella solo noto que no cayó, gracias al chico que la tomo por la cintura para evitar su caída al suelo, al levantar la vista Isabella vio que era Emmett quien la había salvado.

—Perdón, Isaac, solo quería saludarte no tumbarte al piso — Emmett dijo apresurado, mientras paraba a Isabella.

—Sí, que linda forma de saludar la tuya. Y no me llames Isaac — Isabella replicó enojada, recogiendo su celular del piso.

—¿Y por qué no te llamo Isaac? Si ese es tu nombre — Contestó Emmett confundido y avergonzado sentándose en la banca. Isabella reaccionó y supo que había cometido un error diciéndole eso a Emmett. Lo único que hizo fue alejarse de él, dándole la espalda y ponerse más nerviosa de lo que estaba. Este al ver la reacción de Isabella solo se confundió más, por lo que se acercó a ella e hizo que se diera la vuelta para mirarle la cara.

—¿Dime porqué no puedo llamarte Isaac? — Murmuró Emmett.

—Es difícil de explicar, Emmett, no es como si pudiera contarlo a todo mundo. — Contestó Isabella rehuyendo de nuevo a Emmett.

—Creo que si me lo explicas, podré entenderlo. Confía en mí, por favor. Soy tu amigo — Emmett suplicó, mientras Bella volvía a tomar asiento, invitando a Emmett a que hiciera lo mismo.

—Está bien, te lo diré, pero no quiero que por esto cambies conmigo ¿sí? — Suplicó Isabella a Emmett, quien solo asintió y esperaba anhelante el porqué.

—Soy una mujer transexual. Estoy en mi etapa de prueba psicológica para saber si realmente soy una mujer y así poder comenzar con mi transición física. Mi nombre es Isabella. — confesó con miedo, bajando la mirada esperando el rechazo de Emmett hacia ella.

Emmett al ver cómo Isabella bajaba la mirada sabía por qué: ella pensaba que la iba a rechazar por ser una persona transexual, por instinto lo único que hizo fue acercarse a ella y abrazarla protectoramente hacia él.

—No tendría por qué juzgarte por eso, Isabella, no soy nadie para ofenderte o cambiar mi actitud contigo. Es más, te admiro por ser tan valiente y dar a conocer lo que verdaderamente eres: una bella mujer. — Murmuró Emmett comprensivo, dándole un beso en el tope de la cabeza a Bella.

Isabella al ver la reacción de Emmett, solo se abrazo a él y empezó a sollozar.


Hola :) Se que había dicho que la actualización era el 12 o 11 de Mayo, pero el capítulo se atrasó un poquito por cuestiones tecnicas, pero les tengo una buena noticia, ya estoy escribiendo el próximo capítulo así que no tardare mucho en subirlo.

Espero que les guste el capítulo, les mando un saludito y disfruten a nuestro Rob y Kristen en Cannes.

Contestación Reviews:

Patydmn: Isabella puede defenderse tiene la fuerza de un chico pero ella trata de evitar llegar a eso, por los valores que le han inculcado en su familia (René) y sobre Charlie esperemos que pronto comprenda más a su hija.

Marie Sellory: Tal vez si, solo puedo decirte que Edward será mayor a Isabella no se todavia cuantós años.

Tecupi: Emmett es quién más podra comprender a Isabella, en próximo capítulo se sabrá el motivo. Mucha gente aún piensa que la bisexualidad, homosexualidad, transexualidad, etc; son enfermedades mentales por eso aún no lo aceptan así como sus religiones no lo permiten, esos son algunos de los motivos porqué mucha gente no comprenden a estas personas.

L18: Nada de gracias, tú eres mi salvadora en ocasiones.

Jhanulita: Y aquí esta capítulo, espero que te guste.

LauraGarcia: Emmett tiene más de lo común con Isabella, próximo capítulo se sabrá porqué.

: Gracias, espero y disfrutes el capítulo.

Maayraaykalebb: Emmett será un gran apoyo para Isabella, en eso tienes razón ayuda a que Isabella no tema al hablar de su transexualidad.

Naye15: Puede que hasta algo más, aún no esta decidido que pasara entre estos dos.

Terewee: Ya no te dejare picada lo prometo, a mi también me da mucho gusto que me lean todos.

KikiMasenCullenSwanRobsten: Muchisimas gracias por tu review, me halaga demasiado que te guste mi historia es algo nuevo en fanfiction. Yo estuve buscando y no encontre algo igual así que espero y sigan leyendola.