Ya habian pasado unas semanas desde la huida de Lumpy, y Mime no lograba tener sus ideas claras, y estaba empezando a dudar de su matrimonio con petunia, ya que ese encuentro en su habitacion lo habia dejado muy confundido, y justo ese dia que era el de su boda tenia que empezar a duda, ya estaba enfrente del altar, con su futura esposa a lado ya habian dicho el "si", pero antes de declararlo una pareja casada, el cura dijo la frase que queria escuchar.
-Y si alguien tiene una objecion para que estos dos jovenes no deban casarse, que hable ahora o calle para siempre-Dijo el cura que los casaba.
Mime no penso que alguien detendria su boda, pero justo en ese momento por las puertas entro alguien llamando la atencion de todos los presentes.
-Si señor, yo tengo una objecion-Dijo un joven de cabellos azulados con dos mechas rubias y ropajes negros.
Mime lo miro y el joven se hacerco al altar donde estaba parado el joven pelimorado mirandolo incredulo, se le hacia familiar pero no lograba recordar de donde, aquel joven le extendio la mano y mime no tardo mucho en corresponder, miro a petunia con una mirada que, claramente, decia "lo siento", y se fue con aquel joven del resinto de la iglesia, subieron a un corsel de hermoso pelaje negro y fueron rumbo al bosque, al llegar a lo mas profundo del bosque los dos vieron una hermosa cabaña de madera, el joven aquel detuvo al caballo y bajo para ayudar abajar a mime del mismo, una vez los dos ya en tierra el chico misterioso lo rodeo por la cintura, y le sonrio con amor.
-Esta sera nuestra casa, ¿te gusta?-Pregunto con esa hermosa sonrisa, mime solo sonrio y asintio con la cabeza.
El chico solo le volvio a sonreir, para besarlo de forma lenta, pero despues ese beso se volvio cada vez mas apasionado, tanto asi que mime termino siendo llebado en brazos al interior de la casa y cuendo menos lo pensaban ya estaban en la habitacion, mime acostado en la cama con aquel muchacho sobre el, se separaron por la falta de aire y se miraron el uno al otro , los dos estaban con un ligero rubor en sus mejillas, el joven sonrio ante la vision de aquel chico debajo de el con ese hermoso color en sus mejillas, y de un momento a otro ya se encontraba quitando las prendas de mime y las suyas tambien.
De un momento a otro ya estaban desnudos entregandose al amor y a lo prohibido, sus cuerpos se rosaban el uno con el otro, sus lenguas saboreaban los labios del contrario y sus manos acaticiaban caba rincon de sus cuerpos.
Sabiendo que su amor era correspondido lumpy, en su nuevo cuerpo, disfrutaba cada movimiento del pequeño cuerpo debajo de el, disfrutaba el como el amor de su vida se entrgaba en cuerpo y alma a el, despues de varias horas, los dos calleron rindidos pero satisfechos, mime se acurruco en el pecho desnudo del nuevo cuerpo de lumpy y este ultimo lo abrazo, apegandolo mas a su cuerpo desnudo cubierto de sudor.
-Te amo-Le susurro antes de quedarse dormido, sin saber que alguien lo habia visto todo.
-Esto no se quedara asi, ese humano pagara por el mal que ha desatado-Decia russell con enojo, ya que lo habia visto todo desde un espejo en el cielo.
