1ª Parte-2


-Este túnel… ¿lo usáis para el contrabando?- preguntó Ellie cuando las dos llegaron al edificio que usaban los traficantes.

-Así es- respondió Sarah.

-¿Metéis cosas ilegales?

-Yo suelo dedicarme a cosas como cartillas de racionamiento, medicamentos… pero las armas tienen más valor- la rubia se encogió de hombros.

-¿Has traficado alguna vez antes con una niña?

-No, es la primera vez.

Ellie siguió a Sarah escaleras arriba observando a su alrededor. Un bloque de apartamentos en pésimo estado, no era gran cosa, pero la mayoría de los edificios estaban así, por lo que aquel no tenía nada de especial. Salvo un túnel de contrabandistas que muy pocos conocían, claro.

-¿Y reclutan a todos tan jóvenes o tú eres especial?- preguntó entonces Sarah. No solía meterse en los asuntos de los demás, y menos de los Luciérnagas, pero sentía curiosidad por aquella chica.

-En realidad no soy uno de ellos- confesó Ellie.

-¿Ah, no? ¿Y cómo es que eres amiga de la líder de los Luciérnagas?

-Marlene y mi madre eran amigas, ha estado cuidando de mí desde siempre.

-¿Y es por eso por lo que quiere sacarte de la ciudad?

-No- respondió la chica, Sarah la miró con fijeza y ella se mordió el labio como si no debiera haberlo dicho-. Mira, no voy a decirte por qué quieren sacarme de la ciudad, son asuntos de los Luciérnagas.

-Pues qué curioso que esté implicada una cría de… ¿cuánto, doce años?, que no es una de ellos.

-Tengo catorce- corrigió Ellie.

-Vale, es igual- Sarah siguió caminando-. Lo bueno de mi trabajo es que no me interesan mucho los porqués, solo que me paguen lo que me deben y que no haya más problemas de la cuenta.

-Pues genial- repuso la chica.

Continuaron en silencio hasta que llegaron a un apartamento aparentemente igual al resto. Sarah abrió la puerta y ambas entraron; dentro había algunos muebles viejos, un sofá más o menos decente y unas ventanas con vistas a la ciudad y al muro que la separaba del exterior. Sarah se acomodó en el sofá, preparándose para dormir.

-¿Qué haces?- preguntó Ellie.

-No sé tú, pero yo he tenido un día bastante largo- repuso la rubia cerrando los ojos.

-Bueno… ¿y que se supone que hago yo?

-Intenta pasar el rato- fue la respuesta.

Ellie hizo un gesto que parecía decir "Pues vale" y fue a sentarse en un sillón.

-Tu reloj está roto- comentó de pasada.

Sarah no dijo nada, pero cruzó los brazos y acarició el reloj que llevaba en la mano izquierda, cuyo cristal estaba rajado y las agujas hacía tiempo que habían quedado inmóviles.


...

De nuevo gritos, disparos, sangre y lágrimas; Sarah despertó, y si no dio un grito es porque estaba ya acostumbrada a la misma pesadilla una y otra vez.

-Hablas en sueños- escuchó una voz que no tardó en reconocer.

Se enderezó en el sofá y volvió la cabeza hacia su compañera, que contemplaba el exterior sentada en un sillón con las rodillas entre los brazos y la mirada perdida. Fuera era de noche y llovía, debía haberse quedado dormida un buen rato.

-Odio las pesadillas- comentó Ellie.

-Yo también- respondió Sarah, levantándose.

-¿Sabes? Nunca había estado tan cerca del exterior- confesó la chica, señalando lo que se extendía más allá del muro; las luces de la zona de cuarentena dejaba paso a una ciudad oscura llena de sombras-. No puede ser peor fuera, ¿verdad?

Sarah se acercó a la ventana, con una expresión neutra.

-Fuera hay otra clase de peligros- dijo-. Hay cosas peores que los militares o los contrabandistas, puedes estar segura de eso.

-Sí, lo se…

Se quedaron en silencio contemplando el exterior, al cabo de un rato Sarah habló.

-Dijiste que tu madre era amiga de Marlene, ¿dónde está?

-Nunca llegué a conocerla, y Marlene no me dijo nada de ella, pero ¿dónde están los padres de todo el mundo?- suspiró.

Sarah no dijo nada, pero los recuerdos de su reciente pesadilla volvían a acudir a su cabeza. Se apartó de la ventana para que Ellie no notara nada raro en su gesto. En ese momento se abrió la puerta del apartamento y apareció Tess.

-Hola, siento el retraso. Está plagado de soldados.

-¿Y Marlene?- preguntó la niña.

-Se recuperará- respondió Tess, después se dirigió a su compañera con una sonrisa-. He visto la mercancía, hay mucha. ¿Aún quieres hacerlo, Texas?

-Puedes apostar que sí- asintió Sarah.

-Pues vamos- la contrabandista se dirigió a una habitación trasera, las otras dos la siguieron.

-¿Te han dicho algo sobre la chica?- preguntó Sarah, sin importarla que Ellie estuviera delante-. ¿Por qué quieren que la saquemos?

-Solo sé que quería hacerlo Marlene, pero nosotras somos su única opción. Han perdido muchos hombres…

-¿Y si no queda nadie vivo en el capitolio?

-Alguien habrá- aseguró Tess, desplazando una estantería de una esquina de la habitación.

Detrás había un pasadizo que llevaba a un ascensor, la rubia se encargó de ponerlo en marcha mediante un motor de gasolina.

-Se supone que un grupo de Luciérnagas de otra ciudad ha venido a recogerla- dijo Tess cuando empezaron a bajar, el ascensor les llevó a un sótano oscuro.

-¿Cuánto tiempo nos llevará el viaje?-dijo Ellie.

-Unas horas- respondió Tess-. Cuando salgamos, no te separes de mí.

-Sí, claro.

Unos momentos después las tres estaban en el exterior, después de esperar que una patrulla se perdiera de vista. Era un camino de tierra con varios vehículos abandonados, detrás de ellas quedaba el muro.

-Esta lluvia no nos va a ayudar- masculló Tess, pero eso no la impidió avanzar la primera.

-Joder… estoy fuera- murmuró Ellie, emocionada-. Estoy fuera de verdad.

-No te alegres tanto, es posible que pronto estés deseando estar dentro de nuevo- comentó Sarah.

-En el mejor de los casos no habrá ningún problema- dijo Tess desde delante.

-Hace tiempo que dejé de confiar en que pase el mejor de los casos- respondió la rubia.

-¿Siempre eres tan pesimista?- preguntó Ellie con ironía, volviéndose hacia ella.

Sarah no respondió, pero su mirada estaba cargada de veneno. Llegaron a un viejo camión que cortaba el paso, y tuvieron que meterse en el interior para atravesarlo. Sarah iba la última, y pudo notar que algo iba mal justo antes de sentir el cañón de un arma contra su espalda. En ese mismo momento alguien golpeó a Tess según salía por el otro lado, la emboscada había sido tan rápida que no la habían visto venir.

-No hagas ninguna tontería- amenazó el soldado de delante apuntando a Ellie, la chica levantó las manos.

-Venga- el que estaba detrás de Sarah la empujó con su pistola sin contemplaciones-. No me hagas repetirlo.

-Daos la vuelta, de rodillas- ordenó el primero, que por la voz debía de ser una mujer-. Las manos en la cabeza.

-Olvidad que nos habéis visto, podemos pagaros bien- probó Tess mientras se incorporaba despacio, pero solo consiguió que la mujer la pusiera de rodillas de una patada en la pierna. Ellie y Sarah no se arriesgaron a desobedecer.

-Escanéalos, yo aviso- dijo la mujer a su compañero.

El soldado sacó un escáner y lo puso en la nuca de Sarah, que soltó un insulto por lo bajo.

-Aquí Ramirez en el sector doce, solicito recogida para tres transeúntes- decía la militar por un comunicador mientras el otro pasaba a escanear a Tess-...Entendido.

-Estoy harto de esta mierda- comentó el soldado cuando finalmente llegó a Ellie-. ¿Cuánto falta?

Sarah giró la cabeza para observar a la chica, Ellie parecía muy nerviosa y no paraba de murmurar algo para sí con los ojos cerrados. Cuando el soldado se volvió para recibir la respuesta de su compañera, Ellie aprovechó y se giró le clavó en la pierna la navaja que había usado contra Tess

-Lo siento- masculló la chica.

Tess reaccionó cuando el soldado apenas se había recuperado de la sorpresa, se abalanzó sobre él y le derribó, ambos forcejearon en el suelo. La mujer, aún confusa por el repentino contrataque de sus prisioneros, tardó demasiado en actuar; una bala de Sarah acabó con ella, mientras que Tess disparaba al otro soldado con su propia pistola. El enfrentamiento fue tan rápido que Ellie apenas se dio cuenta cuando hubo acabado.

-Joder… creía que solo íbamos a inmovilizarlos o algo- balbuceó.

-¿Siempre eres tan optimista?- preguntó Sarah con una mueca mordaz, mientras se agachaba para registrar los cuerpos.

-Estáis bien, ¿no?- preguntó Tess acercándose a Ellie.

-Sí, estamos… mierda- dijo la rubia mientras recogía el escáner que se le había caído al soldado-. ¿Qué coño significa esto?

-¿Qué?- preguntó su compañera, acercándose para ver la luz roja que parpadeaba en la pantalla.

Ellie se encogió cuando Sarah tiró el aparato a sus pies.

-¿Estás infectada?- aquello era el colmo, ¿Marlene sabía que aquella cría estaba infectada? Como temía, tan solo surgían problemas con ese negocio.

-¡No! –exclamó la chica. Las dos contrabandistas la miraron fijamente, su expresión había cambiado totalmente por una mucho más seria y amenazante-. ¡Puedo explicarlo!

-Pues explícalo, rápido- apremió Tess.

Ellie se remangó la camiseta, mostrando una cicatriz abultada de un feo color marrón con la forma de un mordisco. Sarah sintió que un escalofrío le bajaba por la espalda.

-¿Entonces es cierto?

-Es de hace tres semanas- afirmó la chica.

-Imposible, todos se convierten en dos días, deja de mentir- cortó Tess.

-¡Es de hace tres semanas, lo juro! ¡Por esto es por lo que me quieren los Luciérnagas, por esto soy tan importante!

Se hizo el silencio entre las tres, Sarah miró de reojo a Tess intentando adivinar si su compañera se tomaba en serio aquella locura. Porque era una locura… o tal vez no, la chica tenía razón, ¿por qué si no iban a interesarse los Luciérnagas en ella? ¿Y si era inmune de verdad?

-Eso significa…- comenzó a decir, pero Tess la interrumpió.

-¡Mierda, tenemos compañía!

Sarah se volvió para ver las luces de un vehículo que se acercaba. Militares.

-Vamos, ¡Vamos!- exclamó agarrando a Ellie del brazo para que se pusiera en marcha.

Ambas saltaron a un camino hundido, Tess las siguió, y las tres echaron a correr bajo la lluvia, al resguardo de las miradas de los soldados.

-Tengo dos uniformados muertos, solicito refuerzos. Repito, hay dos bajas…- la voz de un hombre se escuchaba sobre ellas, Sarah soltó un taco.

-Tess, creo que tengo que replantearme hacer negocios contigo…


La aventura está empezando, espero que no os moleste el ritmo de los capítulos.

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Gracias a todos, PamPotterEvans, ShadowTails98 [Si acabas de terminarlo te recomiendo absolutamente que ahora te pongas con Left behind ;) ] y fan1, me alegra mucho que os guste, habrá mas.

ShadowcatRiot:Si, en el principio y por ahora las diferencias son detalles, pero como he dicho está empezando y tengo pensado grandes cosas. También me centraré en la relación entre las dos protas, no me las imagino como madre-hija, sino más como hermanas (Y yo creo que Joel tuvo a Sarah a los 20 mas o menos así que no seria tan raro XD). Gracias por tu apoyo :)

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