2ª parte- 2
-Joder, ¡La puerta!
Bill y Sarah se echaron sobre la puerta del refugio justo antes de que un chasqueador chocara con ella. Era de metal, pero tembló ante las embestidas del infectado; por un momento Sarah temió que la derribara, pero al cabo de unos momentos se dejaron de oír los golpes. Estaban a salvo.
De momento.
-Dios… por qué poco- suspiró Ellie.
Bill se volvió hacia ella y se quitó la máscara de gas. Era un hombre gordo, aunque ejercitado, tenía una melena y una barba sucias y desgreñadas, y la expresión dura y de pocos amigos.
-Gracias por tu ayuda…- siguió la chica, y le tendió la mano-. Yo soy Ellie.
Bill la miró de arriba abajo y la agarró la mano. Antes de que Ellie se diera cuenta de lo que estaba haciendo, un extremo de las esposas se cerró en su muñeca, y el otro en una tubería que sobresalía de la pared.
-¿Qué…? ¡Oye! ¿Qué estás haciendo? ¡Sarah!
-Bill, déjala- intervino la rubia, pero en ese momento Bill se volvió hacia ella con la pistola.
-Date la vuelta, de rodillas.
-Bill, esto no…
-¡Hazlo!
Sarah tuvo que obedecer, mientras el cañón del arma de Bill le apuntaba a la nuca.
-Tranquilízate.
-Si encuentro un mordisco… un solo rasguño…- dijo el otro mientras empezaba a examinarla el cuello y los brazos.
Sarah sintió un escalofrío dándose cuenta de la situación, pero intentó que su voz sonara firme.
-No estamos infectadas Bill.
-Eso ya lo veremos.
Detrás de ellos un ruido metálico señaló que Ellie había logrado desprender la tubería, la chica golpeó a Bill con ella.
-¡Hijo de puta!
-¡Ellie, para!- exclamó Sarah sujetándola.
Bill había retrocedido sujetándose el brazo donde le había golpeado, y las miraba con cara de odio.
-¿Quién coño te crees que eres, niñata?- dijo con su áspera voz.
-¡Me has esposado!- gritó Ellie.
-¡Déjalo Ellie!- cortó Sarah-. Y tú Bill… no hemos venido para causar problemas.
-¿Qué no? ¡Habéis hecho saltar mis trampas, habéis traído a los infectados a las puertas de mi refugio, y esa niña tuya casi me parte el brazo! ¿Quién es y qué hace aquí?
-Eso no es asunto tuyo- dijo Ellie, desafiante-. Venimos a buscar un coche.
-¿Un coche?- Bill soltó una carcajada-. Sí claro, es una broma, ¿no?
-Bill, necesitamos un coche- afirmó Sarah, muy seria.
-¿Y esperas que te dé un coche que funcione, que por cierto no tengo, así porque sí?- Bill se acercó a una mesa de trabajo y se puso a afilar su machete mientras seguía hablando-. Sí claro Sarah, llévate mi coche, y puedes quedarte mi comida también.
-Pues no te vendría mal lo de la comida- comentó Ellie.
-Mira niña- Bill la apuntó con el machete- no me toques los…
-Vale, vale- Sarah se puso en medio- Ellie te he dicho que me lo dejes a mí.
-¡Pero…!
Sarah no la escuchó, se volvió hacia Bill.
-Escucha Bill, esto es muy importante.
-¿Por qué iba a darte un coche? ¿Crees que puedes venir aquí y pedirme uno?
-Estoy aquí por Tess- respondió Sarah, muy seria-. A ella le debes favores, ¿recuerdas? Necesita ese coche.
-¿Que Tess necesita...? – Bill volvió a afilar su machete-. Si tanto lo necesita ¿por qué no ha venido ella? ¿Dónde está?
-Está ocupada en Boston ahora mismo, pero he venido yo.
-Ya…- él la miró poco convencido-. ¿Cómo sé que Tess te ha enviado y que no estás aprovechándote de los favores que la debo? ¿Para qué quiere ella el coche?
-En realidad lo necesitamos las dos- Sarah señaló a Ellie-. Tenemos que llevar a esa chica lejos. Son negocios.
-Negocios, ¿eh? Parece un trabajo bastante jodido.
-Eso es asunto nuestro.
-¿Y Tess está de acuerdo? La tenía por una tía más lista.
Sarah apretó los puños, pero no dijo nada.
-Yo que vosotras la devolvía al lugar del que salió.
-No podemos hacer eso.
-Pues que se busque la vida, te contaré algo: una vez tuve un socio, alguien por el que me preocupaba… y me di cuenta de que esas cosas solo sirven para que te maten. ¿Sabes qué hice? Cortar la puta relación. Lo que te quiero decir es que si sigues haciendo de niñera solo conseguirás más problemas. Deshazte de esa cría, dile a Tess que esto es una misión suicida.
-¡Bill!- exclamó Sarah sin poder contenerse, tenía los nudillos blancos de apretarlos tanto. Al momento se dio cuenta de que había gritado más de lo que pensaba, porque él la miraba muy serio-. Esto… es cosa nuestra, tú solo consíguenos un coche.
-Pues siento decirte que no puedo; en esta ciudad no hay un solo coche en buen estado.
-Pero podrías apañar uno, ¿no?
-Tal vez, si tuviera las piezas…- Sarah se cruzó de brazos, él resopló-. Está bien, mira- desplegó un mapa de la ciudad con sectores señalados por él mismo-. Si me ayudáis podríamos buscar esas piezas, y quizá, solo quizá, hacer que un coche funcione… pero entonces ya no le deberé a Tess nada, ¿entendido? Díselo cuando la veas.
-Entendido- la rubia asintió-. ¿Entonces nos ponemos en marcha ahora?
-Cuanto antes mejor, así me quito esto de encima… joder, estoy haciendo una estupidez… bueno, vosotras seguidme, no perdáis mi culo de vista.
-Sería difícil- dijo Ellie.
...
Sarah se acomodó en el asiento del conductor e intentó relajarse. Conseguir aquel coche había sido todo un desafío, se merecía un descanso, incluso Ellie estaba…
-Eh, ¿no estabas durmiendo?- dijo mirando al retrovisor.
La chica se revolvió en los asientos de atrás donde estaba tumbada, con un cómic entre las manos.
-¡Espera, estoy casi en el final!
-¿Qué es eso?
Ellie se enderezó y enseñó la portada: "Savage Starlight"
-Aunque no te lo creas, es muy bueno.
-¿De dónde lo has sacado?
-De donde Bill… ¿no viste todas sus cosas? Estaban por ahí tiradas sin más.
-¿Las cosas que te dijo expresamente que no tocaras?
-Pfff, ha tenido veinte años para leérselo, seguro que no le importará.
Sarah suspiró.
-Espero que no le hayas robado nada más.
-Bueeeno…-respondió Ellie, poniendo cara de inocente.
-Lo suponía-. La rubia hizo un gesto para que le enseñara qué más tenía.
-¿Qué me dices de esto?- la chica sacó de su mochila un viejo casete-. ¿Te trae recuerdos?
-Cuando yo era niña estas cosas ya estaban anticuadas- dijo Sarah, con una risa-. Ni siquiera sé si funcionará…
Introdujo el casete en la radio del coche, se empezó a escuchar una música melancólica.
-Vale… no es mi estilo, pero seguro que será mejor que escucharte el resto del viaje.
-Ja-ja- se burló Ellie, después volvió a sacar algo de la mochila-. Esto tampoco es mi estilo, pero será mejor que verte la cara el resto del viaje.
-Ajam…- comentó distraída Sarah sin fijarse en la revista que estaba hojeando la niña.
-No tiene muchos diálogos, pero las imágenes son interesantes.
Por el retrovisor, Sarah pudo ver el pecho de un hombre musculoso en la portada, se volvió inmediatamente hacia ella. Como se temía, era una revista erótica. Erótica gay, para ser precisos.
-¿Tu sabias que Bill tenía estos gustos? Puede que lo eche de menos…- comentaba la chica.
-Oye, suelta eso- regañó la rubia-. No tienes edad.
-Solo estoy echando un vistazo… ¡Hala! ¿Cómo puede ni andar con esa cosa?
-¡Ellie!-exclamó Sarah cuando la chica le mostró "esa cosa".
La rubia intentó quitarle la revista, pero ella la puso fuera de su alcance entre carcajadas.
-¡Tendrías que haberte visto la cara!
-Ellie…
"¿Cómo es posible que esta niña pueda sacarme de mis casillas con tanta facilidad?" Pensó con irritación.
-Vamos, quiero enterarme de qué va todo esto… Oh, ¿por qué estas páginas están pegadas?
-…no voy a responderte a eso- contestó Sarah tras un incómodo silencio.
Ellie rompió a reír.
-Solo me estaba burlando de ti- Sarah puso los ojos en blanco mientras la chica bajaba la ventanilla y arrojaba la revista afuera-. Hasta nunca.
-¿Por qué no me haces un favor y te distraes con el cómic ese?- gruñó la rubia.
Ellie saltó al asiento de delante que estaba libre con el libro en la mano.
-Podrías leerlo tú también, te gustará.
-No gracias.
-¿Prefieres la revista de antes? ¿A ti también te van esas cosas?
Sarah la ignoró completamente subiendo el volumen de la música, Ellie soltó una risita y abrió el cómic. En pocos minutos ya había llegado al final.
-Es genial, solo tiene un problema… aquí: "continuará".
-Mala suerte, tendrás que conseguir el siguiente tomo.
-Venga ya…- se lamentó la chica-. Con lo interesante que estaba… pero ya me imagino cómo sigue.
-Bueno, a los autores les gustan dar giros inesperados a las historias cuando crees que sabes cómo continúa, siempre te encuentras alguna sorpresa… oh.
-¿Qué pasa?- Ellie miró a la carretera, donde había una bifurcación. Leyó uno de los carteles -¿Vamos a pasar por Pittsburgh?
-No me gusta la idea, podríamos tener problemas si la FEDRA nos encuentra, deberíamos evitar las grandes ciudades.
-Ah, ya veo…
-Pues solo queda una opción- Sarah cambió de dirección hacia la carretera que rodeaba la ciudad.
-¿Estás segura de que es lo mejor?
-Si- respondió simplemente la rubia, pero a Ellie le pareció que dudaba un poco. Sarah se acomodó en su asiento-. Será un viaje largo, intenta dormir.
-No estoy cansada- dijo Ellie apoyando la cabeza contra el cristal para ver los árboles pasar a toda velocidad-. Pero si te cansas puedo conducir yo.
-Ni lo sueñes- sonrió Sarah-. ¿Tú sabes conducir, acaso?
-Claro que sí, me enseñaron en la escuela, en Boston- respondió la chica-. Todo lo básico, aunque solo me dejaron conducir una vez… perdí el control y casi atropello a un instructor.
-Y ahora pretendes que te deje conducir- comentó la rubia-. Vas lista.
-¡No le hice nada!- exclamó Ellie-. Pero ojalá se lo hubiera hecho, me tuvo dos meses fregando baños el muy... agh.
La chica parecía inmersa en sus recuerdos de cuando estaba en Boston, de pronto puso una expresión extraña, melancólica, y volvió a mirar por la ventana.
-¿Lo extrañas?- preguntó Sarah.
-¿El qué?- dijo ella.
-La escuela, Boston, ¿lo echarás de menos? ¿Tenías amigos allí?
Ellie guardó silencio un momento antes de responder.
-No, allí no queda nada por lo que merezca la pena volver- dijo-. Ahora mi lugar está con los Luciérnagas.
Sarah asintió sin más palabras, ninguna de las dos dijo nada en un rato, hasta que Ellie salió de sus pensamientos y se volvió hacia su compañera.
-¿Sabes? esto no está tan mal- comentó subiendo el volumen de la música.
...
2ª parte: El pueblo de Bill - Fin
...
Siento la espera, hasta aquí la segunda parte, se me he saltado varios trozos de la parte de Bill, pero no había gran cosa que cambiar con respecto al original.
Perdón si alguien esperaba ver a Sarah en Pittsburgh, tengo preparado otras cosas para ella y para Ellie.
Ahora comienza mi propia historia, no os preocupéis, será del puro estilo de The Last of Us.
...
Gracias a todos por leer, de nuevo :3
Shady: [Lo siento, ya tengo que llamarte así ;)] Antes no me salias en la lista de followers, ahora sí, será que fanfiction hace cosas raras. Yo creo que Sarah es menos gruñona que su padre, por mucho que haya cambiado con los años, y creo todos esos pequeños detalles son los que le dan vida a la historia, aún quedan muchos por salir. Espero que te haya gustado y que sigas leyendo.
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Parte 3 en camino.
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