pues siento que quedó corto y oues no se ... algo en mi se derrumbo que va! Solocomere algo y se me pasa, las penas con pan son buenas :) mas si el pan es dulce, pero pues batalle para escribir te go la mente en blanco y mi situacion actual no es la mejor de todas asi que si no sale bien pues ahi abucheenme o yo que se (si estoy medio amargada) ah y solo digo que tal vez le ponga eso de rated T por que quiero porner algo de mal lenguaje, no soy mada sin mi dosis de maldiciones diaria en la escuela, y porquenko comoartir lo que aprendi aqui? (^u^) y pues disfruten o no se...

vocaloid no es mio ( ojala y si)


Gumi regresó a su casa, se sentia un poco confundida, primero por la accion tan estupida que tuvo Gumiya, ¡iba a besarla!, ¿quien se creia que era para hacer eso? Se sentía indiganada, segundo Miku al parecer perdió el control y le grito lo que sentía, se sorprendió demasiado, siempre supo que Miku era una persona abierta que expresaba sus sentimientos, pero al ver como reaccionó su amiga se dio cuenta de que habia escondido esos sentimientos por un largo tiempo.

Llegó a la entrada de su casa, abrió la puerta, no era una casa muy grande, pero bastaba, todo estaba en total siliencio, no tenía a nadie para recibirla en esa casa, el estado la asigno con su primo, no se sabía la ubicacion de los abuelos por parte de su padre y los de parte de su madre habian muerto, no tenía tíos por su padre, su madre tenía una pariente lejana que vivía en la ciudad donde vivía actualmente, tenía un hijo y su nombre es Gakupo Gachapoid, era dos años mayor que ella y era muy maduro al tener apenas 10 años, compraron una casa pequeña, no tenían una mala situación económica, al contrario tenían mucho dinero y eran dueños de una gran compañía de la cual Gakupo se haría cargo al ser mayor, la mujer era un encanto con ella, le hizo ver lo feliz que era la vida y que valía la pena quedarse para disfrutarla, ahí vivieron los tres por un buen tiempo ya que el esposo de ella trabajaba dirigiendo la compañia, la felicidad invadía a Gumi, logró ablandar su corazón y hacerla pensar que no todos te decepcionaban, pero esa felicidad no duró para siempre, cuando Gumi tenía 13 años y Gakupo 15 la mujer enfermó de gravedad, Gakupo ya era independiente, tenía un trabajo y ganaba dinero el cual usaba para su madre, para mantener a Gumi y a el, la preocupación era esa señora, no quería que se fuera la quizo como a su propia madre, pero finalmente murió, dejando a Gakupo y a Gumi solos en esa casa y ya que en ese tiempo el padre de Gakupo estaba muy ocupado en la compañia, Gakupo pasó a ser el tutor de Gumi, después de unos dos meses Gumi convenció a Gakupo de que podía vivir sola, le dijo que prefería estar sola y tener su espacio, preferia intentar ser autosuficiente, el no muy convencido accedió, pero le dijo que se instalaría en una serie de departamentos cerca de la zona en caso de cualquier emergencia, era algo sobreprotector. Cada semana le daba una razonable cantidad de dinero para sus necesidades y alguna salida que quisiera hacer con sus amigos, no tenía una mala relación con el, porque, de hecho, ni siquiera le dirigía la palabra, no veía necesario intentar hablar con el, para lo unico que le hablaba era para decirle que necesitaba mas dinero, para que se presentara en la escuela a firmar papeles o por si tenía problemas en la escuela, los cuales muy rara vez tenía.

Se sentó en el sofá, aventando sus zapatos al aire, traía la cabeza revuelta, con tantas cosas en su cabeza ni sabía en que pensar, en que quería mandar a la mierda a los dos jovenes que se pelearon hoy, o tal vez en que su mejor amiga le había contestado de una forma algo grosera y que se sentía en parte algo molesta por eso o quizas el pensamiento de que cierta rubia la estaba espiando, todas esas cosas estaban en su mente, se sentía cansada no quería hablar con nadie, pero sus plegarias no fueron escuchadas, su celular sonó, sin ver quien era, lo contestó.

-Hola, habla Gumi-

-Hola Gumi soy yo, Len-

-¿Qué es lo que quieres?-

-Yo... solo quería disculparme por lo de hoy, no me medí ni en mis palabras ni en mis acciones-

-Len, no estoy de humor como para recordar eso-

-Lo se, enserio lamento eso ¿crees que podrías perdonarme?, en serio estoy arrepentido de todo, por favor te lo ruego, en serio lo siento-

-...-

-En serio-

-No lo se, la verdad estoy muy molesta-

-En serio lo siento-

-Ya basta, deja de disculparte-

-Pero yo-

Y sin más le cortó, sin dejar que dijera algo más, le quito el volumen a su celular y lo dejó en una mesa enfrente del sofá y volvió a recostarse tapando sus ojos, pasaron unos cortos minutos de relajación hasta que su paz fue interrumpida por alguien tocando su puerta.

Se levantó con pesar y abrió la puerta para encontrarse con nada menos que el rubio con quien había hablado hace apenas un rato, -hola Gumi, quería decirte que me siento muy mal por lo que hice y- fue callado por una mano que chocó violentamente con su rostro, Len se quedó con el rostro ligeramente volteado hacia un lado, por reflejo solo pudo tocar su mejilla golpeada la cual estaba algo hinchada y caliente, volteó a ver a la peliverde quien lo miraba molesta, si las miradas mataran el ya estaría más que muerto. Se huzo un silencio muy tenso entre ambos, ella mirando molesta y el exigiendo una respuesta con su mirada.

-¡No vengas aquí así como así y esperes que te perdone por algo que hiciste y que fue muy tonto! ¡Si piensas que voy a perdonarte pues, solo te digo una cosa, te puedes ir de aqui con tus disculpas que a mi ni me interesan! ¡Te odio!- el chico la miró incredulo, no daba credito a lo que acababan de escuchar, ¡genial! La chica de la que está enamorado le dijo que lo odia, y fue por algo tonto como una pelea, la cual el comenzó.

La chica posó su mirada sobre el, estaba tan roja de la furia que la compararían con un tomate, pero calmó su rostro al ver la cabeza gacha y la expresión triste del chico, meditó un poco lo que dijo, y se arrepintió, no le odiaba, si estaba molesta con el, pero no llegaba al odio.

Le tomó la mano, Len alzó su cabeza viendo como Gumi intentaba consolarlo y arrepentirse de sus palabras dandole una mirada de arreoentimiento.

El solo le dió una sonrisa amable para calmarla, pero eso no le ayudo (N/A: eso me haría sentir peor, no creen?) se quedó en su lugar todavía, sin decir una sola palabra y todavía agarrando la mano del muchacho.

El apretó la mano de Gumi y entrelazó sus dedos dedicandole una sincera sonrisa de pura felicidad. Ella le devolvió la sonrisa con un leve sonrojo, le gustaba su forma de sonreir, era reconfortante.

(N/A: siento imterrumpir este momento tan acaramelado que intento hacer c: pero les recuerdo algo, cualquiera aprovecha una oportunidad cuando la ve y esta vez no sera la excepción bwahahahaha bwahahaha BWAHAHAHAHA :D bueno sigan perdon)

Len tomó ambas manos de Gumi entre las suyas y alzandolas hasta su pecho, mirandola directamente a los ojos, logrando asi que se sonrojara exageradamente. Volteó a otro lado, pensando en una forma de aligerar el ambiente, para que no se viera tan ¿romantico? no... esa no era la palabra, mas bien sería incomodo. Pensó en reir o tal vez decir cualquier cosa co o el clima o algo.

-Gumi- esa voz inocente y a la vez algo profunda la sacó de sus pensamientos. Volteó de nuevo su mirada al rostro de Len, intentando evitar esos ojos que la hacían acceder a cualquier cosa si no se ponía atenta. -¿si, que pasa?- los nervios se notaban en su voz, -Gumi, tu sabes que yo te quiero mucho- se acercó un poco a ella - y que te apoyaré siempre- un poco más cerca - y que nunca me iré de tu lado- aun mas cerca -Gumi, yo te adoro con todo mi ser y quería preguntarte si...- hizo una pausa y se acerco aún mas, Gumi esperaba esa pregunta que venía evitando hace varios años, veia como Len se iba acercando cada vez más a ella para estar a solo algunos centímetros de su rostro -¿quisieras ser mi novia?- lo soltó finalmente, en ese estado estaba vulnerable, totalmente nerviosa y a solas sin nadie que pudiera interrumpir, Gumi lo vió sorprendida, y no lo ocultaba, sus ojos estaban abiertos como platos y su boca estaba ligeramente abierta sin mencionar el gran sonrojo que portaba en su rostro, -e...emm...yo- no encontraba palabras para hablar, no sabía ni que decir ni que pensar, solo veía al rostro de Len acercandose cada vez más al suyo mientras intentaba articular alguna palabra, pero no podía, eran claras las intenciones del rubio las cuales eran darle un beso a la peliverde, para la cual los segundos en los que el rubio se inclinaba a su rostro le parecían eternos, son saber como ocultar sus nervios, su sorpresa, o como evitar ese momento, o tal vez el como acomodar todo en su cabeza y poder usar la razón de una vez para poder reaccionar, solo deseaba algo de ayuda para detener ese momento, rogaba al cielo que alguien le diera una respuesta de como reaccionar, o al menos que oensar de todo eso.

-¿Interrumpo algo?- se escuchó una voz detras de ellos, Gumi alcanzó a ver por el hombro de Len quien era esa persona y se sorprendió al descubrir quien era...


Oh pero quien será que misteriooooo~ woooooo bueno adivinen quien sigue con su corazoncillo roto si, yo y adivinen que me lastima más, nada, esto es un dolor horrible :D ok pero pues que se hace es parte de crecer no ya casi tendre 14 debo madurar :3 pero poquito, no no debería madurar eso con que se come? ah ya se con frutas pero ese no es el punto mañana entrl a clases y me aburriré no me extrañen (nadie lo hara :( verdad? Alguien? Ok) el punto es que estoy escribiendo y soy felizucha cachucha (ni tanto) pero pues una cosa tu ve un sueño ~reveladoorrr~ que me decía pon yuri... yuri... yuri~ y les pregunto (si alguien en serio ve esto) quieren yuri de rin y gumi :) si... suena rark pero conrara sentido lo juro buenk me despido chao~