-Capítulo 3-

Servants

-Entonces, ¿es esa la reliquia que quieres?-preguntó Gonzalve a su amigo Michael.

-Sí, ¿por qué? ¿Tan raro te parece?-preguntó el otro confuso.

-Porque… es una tetera.

-Sí, es una tetera. Pero una tetera muy especial, y lo sabes.

-Ahí tienes razón, pero… ¿No te estás arriesgando mucho? Quiero decir, esa tetera ha pasado por muchas manos…

-Sí, pero sólo un par pertenecían a un Espíritu Heroico. Por cierto, ¿tú que has escogido?

-Esto.-respondió el más alto enseñándole a su amigo un libro antiguo y polvoriento. Éste lo cogió y se dispuso a ojearlo, con cierto escepticismo.

-Es un libro de poemas… en chino.

-No es un libro de poemas cualquiera.-le corrigió Gonzalve tomando de nuevo el tomo.-¿Has oído hablar del Romance de los Tres Reinos?

-¿Pretendes invocar a Liú Bèi? ¿El gran emperador de China que trató de unificarla en su peor momento?

-Exacto. Éste libro es la copia original de la historia de Liu Bei.

-Pero puede salirte mal, es decir, hay muchos personajes de esa historia que podrían considerarse Espíritus Heroicos.

-Nadie dijo que tuviera que ser estrictamente él. Zhuge Liang también estaría bien, e incluso Cao Cao es una buena opción. De hecho, hay alguien en quien tengo particular interés.

-Ya veo, creo que sé a quién te refieres… Bueno, ¿qué te parece si vamos comenzando con la invocación? Somos los únicos que aún no contamos con un Servant.

Gonzalve le dedicó a su compañero una amplia sonrisa.

-El círculo ya está dibujado en el sótano. Estaba esperando por ti.

Dicho esto, ambos se dirigieron a las escaleras que conducían al sótano de la casa. Allí había dibujado con tiza un gran círculo lleno de símbolos extraños y palabras en caracteres indescifrables para un humano normal. Los dos amigos se colocaron al borde del dibujo, uno en frente del otro, sujetando en alto sus respectivas reliquias. Una vez situados, comenzaron a recitar con una sincronización perfecta:

-Dejad que la plata y el acero sean la esencia. Dejad que la piedra y el archiduque de los contratos se la base. Dejad que el verde sea el color con el que paguemos el tributo. Dejad que el muro en contra viento caiga. Dejad que las cuatro puertas cardinales abran. Dejad que el camino de las tres bifurcaciones desde la corona alcance el reino Samerset.

La magia del círculo parecía enfocarse en los oscuros ojos de Gonzalve y en los orbes avellana de Mike, aunque la luz proveniente de éste se reflejaba casi en su totalidad en las lentes de ambos. Las redondeadas facciones del segundo nombrado se torcieron en una sonrisa de satisfacción. Los lánguidos rasgos del primero, por el contrario, permanecieron estoicos.

-Dejad que se llene. De nuevo… De nuevo… De nuevo… De nuevo…-continuaron diciendo los dos al tiempo que el destello se intensificaba.

Se produjo una pequeña explosión. Otra. Otra más. Muchas más. Incontables explosiones de luz y electricidad se sucedían como una reacción en cadena. Cada vez eran más grandes. Más potentes. Empezaban a parecer peligrosas, si n embargo, ninguno de los dos magos retrocedió ni un solo paso.

-¡Desde el séptimo cielo, acompañados de tres grandes palabras de poder! ¡Salid del anillo de restricción, protectores del sagrado balance!

Tras decir esto, se produjo una explosión más, mucho más grande y potente. La habitación tembló, amenazando con derrumbarse. Gravilla y escombros cayeron del techo y las paredes. Los dos jóvenes se mantuvieron callados, expectantes a que la nube de humo producida por la explosión se esfumase. A medida que la neblina se iba volviendo más suave, se podía apreciar la presencia de dos figuras masculinas, que permanecían quietas una al lado de otra.

Cuando la cortina de niebla se disipó del todo, los dos magos pudieron ver, por fin, a los que serían sus nuevos compañeros.

Ambos Servants eran hombres de rasgos orientales. El de la izquierda era un hombre de escasa estatura y cuerpo fornido. Su rostro de rasgos duros estaba decorado por una barba recortada y un pequeño bigote. Iba vestido con una pesada armadura gris. Sobre su hombro izquierdo llevaba una abrigada capa roja, y en el derecho llevaba una gran hombrera de forma redondeada. En lugar de las perneras de una armadura, llevaba unos fuertes pantalones que se metían dentro de sus botas de cuero. Además, de su cintura colgaba una segunda capa, ésta de color marrón, que le cubría toda la parte trasera de las piernas. Sobres su cabeza reposaba un casco de metal forrado con lo que parecía ser el pelo de algún animal. De la parte superior de la pieza sobresalía una larga púa, de la cual partía una larga cinta roja a modo de decoración. De su espalda colgaba un carcaj con flechas y en su cinturón llevaba enfundada una formidable espada.

El otro Servant, que se encontraba a la derecha del primero, era todo lo contrario a su compañero: de altura considerable y cuerpo musculoso, iba vestido con una túnica corta de color verde jade, con bordes color rojo sangre. Llevaba amplias hombreras, rodilleras y faja doradas a modo de armadura, todas ellas decoradas con motivos de dragones. Sobre la cabeza llevaba un gorro tradicional chino, decorado también con motivos dracónicos y con lo que parecía ser un pequeño zafiro en el centro. Su larga barba negra, perfectamente acicalada, caía hasta casi su cintura, y sus ojos ambarinos parecían observar con meticulosa atención todo lo que le rodeaba. Los dos jóvenes se acercaron a ellos, los cuáles permanecieron quietos hasta que sus invocadores llegaron a su posición.

-¿Cuál de vosotros dos es mi Master?-preguntó el más alto con voz grave.

-Creo que yo.-respondió Gonzalve, algo intimidado.

Sorprendentemente, el Servant se arrodilló frente al chico.

-Es un placer conocerle, mi Master. Soy el Servant de clase Rider perteneciente a Jade Heart, la facción verde. Podéis llamarme Green Rider. Será un honor servirle en ésta Guerra del Santo Grial.

El otro Espíritu Heroico, por el contrario, permaneció en pie, analizando a Mike con la mirada.

-Entonces… ¿Eres tú mi Master?-preguntó éste con un cierto aire analítico.

-Sí, soy yo.-respondió el rubio sosteniéndole la mirada.

El Servant suspiró a modo de respuesta. Después, sonrió con un cierto deje de diversión.

-Parece que esta guerra será entretenida, aunque con un Master como tú voy a tener mucho trabajo.

-No me subestimes, no puedo ser tan mal mago si he podido invocarte, ¿no?

El espíritu se rió.

-¡En eso tienes razón, chico!-respondió el Servant, para después tenderle la mano a Michael.-Soy Green Archer, será todo un placer trabajar contigo.

-Lo mismo digo.-respondió el joven estrechándole la mano a su nuevo compañero.


Aquí está el capítulo 3, chicos! *Sonido de grillos* Nadie lee mis fics TT _ TT Bueno, no importa.

CONCURSO: El primero que adivine la verdadera identidad de los dos Servant, que he introducido en este capítulo y lo deje en un review, ganará un fabuloso premio… LA SATISFACCIÓN DE LA VICTORIA. Lo mencionaré como ganador en el próximo capítulo (eso si alguien responde, vamos). Antes de terminar, repasemos las pistas:

Ambos Servants son orientales.

Uno es Archer y el otro Rider.

Rider aparece en el Romance de los Tres Reinos.

Buena suerte!