-Capítulo 6-

Operaciones encubiertas

-Así que éstos son los integrantes del grupo rojo, ¿eh?-dijo Caesar, el hermano mayor de Michael (muy parecido a él, sólo que más alto, más delgado y de ojos más claros), tras ojear el informe que el anteriormente dicho le había entregado.

-Sí, hermano.-contestó el menor.-Se hacen llamar Crimson Soul, hace apenas tres días tuvieron un pequeño enfrentamiento con Cyan Crown, la facción de la Iglesia.

-¿La primera batalla de la Gran Guerra?-preguntó Gonzalve, que se encontraba parado al lado de su amigo, con cierta emoción en la voz.

-No, la Guerra aún no ha iniciado.-dijo un hombre de piel clara y escaso cabello, que estaba sentado en un escritorio detrás de Caesar.

-Pero… señor Astrof, aquí aparecen siete Masters, y se ha confirmado que todos tienes un Servant. Por otro lado, también sabemos que la Iglesia está preparada. ¿Acaso falta la gente de la Torre del Reloj?

-No, estoy cien por cien seguro de que los miembros de la Torre del Reloj fueron los primeros en enviar a sus mejores magos a buscar el Grial. Sin embargo, aunque las cuatro facciones estén completas, aún falta un factor importante.

-¿Cuál?-preguntó Michael.

-Un juez. Un examinador oficial que supervise que la Guerra se libre de acuerdo a las leyes impuestas por el Cáliz.

-Pero, señor.-intervino Gonzalve.-Según nuestro espía, la Santa Iglesia ya ha enviado a uno de sus cardenales para que ejerza de supervisor. Silvano Zreck, creo que se llamaba.

-Lo sé, lo sé. De hecho, es parte de la Asamblea del Octavo Sacramento.-respondió Astrof.-Sin embargo, ese hombre no es un examinador imparcial. Es más que obvio que está del bando de la Iglesia.

-¿Y el Grial sabe eso?-preguntó Michael.

-Por supuesto que sí. El Santo Grial sabe todo lo que ocurre en las tierras donde fue invocado. Y también actúa en consecuencia.

-¿Quiere eso decir que va a invocar a un vigesimonoveno Servant?

-Exactamente.-respondió Caesar.-Sin embargo, lo que nos ocupa ahora no es ese Espíritu Heroico, sino nuestros enemigos de Crimson Soul y Cyan Crown. He mandado a Assassin a rastrear a los del primer grupo, mientras que en el segundo nuestro espía aún no ha sido descubierto. Tendremos información fresca sobre los Masters de la Iglesia cada cierto tiempo.

-Bien...-murmuró Astrof.-Y dime, ¿cuánto crees que tardará tu Servant en traerte la información de Crimson?

-Debería traérmela hoy mismo.

Como respuesta a las palabras de su Master, Green Assassin se apareció ante los presentes en una fina nube de niebla negra.

Era un hombre relativamente alto, cubierto de pies a cabeza por un traje totalmente negro, y una máscara blanca con forma de calavera cubriendo su rostro. Sobre sus hombros descansaba un manto negro y rasgado.

-Te he traído los datos que me pediste, Caesar.-dijo el misterioso personaje con una voz grave y profunda.-¿Deseas algo más, Master?

-No, gracias, Assassin. Retírate.-ordenó el interpelado con voz fría. Su Servant se desvaneció de manera similar a la que había aparecido.

-Las reglas de la Guerra del Santo Grial son bastante específicas en lo relativo a la invocación de Assassin.-dijo Gonzalve con aire pensativo.-Hassan ibn Sabath... ¿Las otras facciones también han invocado al mismo Espíritu Heroico? ¿Es eso posible?

-No.-respondió Caesar.-Sin embargo, hay un total de diecinueve Espíritus con ese mismo nombre. No es posible que todos hallamos invocado al mismo Hassan, pero sí que cada uno invocara a un Hassan diferente. ¿Me he explicado bien?

-Sí...-respondió Gonzalve.-Pero yo me pregunto... ¿Utilizando un catalizador específico no se podría invocar a un Assassin que no fuera un Hassan ibn Sabath?

-Sí se puede.-respondió Astrof.-De hecho, en una Guerra similar a la nuestra que se libró en Rumanía*, ninguno de los Assassin invocados era Sabbath. De hecho, si alguna de las facciones rivales invocan a alguno de esos dos, estaremos en graves problemas.

Un silencio sepulcral invadió la sala ante tales palabras. Después de un rato, Caesar volvió a tomar la palabra.

-Bueno, pensar en eso ahora es una pérdida de lugar de centrarnos en los Servants, deberíamos centrarnos en los Masters. Assassin me ha traído unos retratos robot de los miembros de Crimson Soul. Aquí los tenéis.

En el primer papel había un dibujo de un adolescente de pelo largo y despeinado. No estaba coloreado, pero las ojeras debajo de sus cuencas oculares estaban bastante marcadas.

-Éste es Daniel S. Kreuz, conocido como "El Nigromante". La Torre del Reloj lo declaró criminal por practicar una rama de la necromancia estrictamente prohibida por la Asociación.

El segundo relato mostraba a un joven de pelo corto rapado al estilo militar, rostro duro y ojos pequeños.

-Éste es Ryan Cromwell Alistair, descendiente de dos influyentes familias de magos dentro de la Asociación. La familia Cromwell es bastante famosa debido a su aparente parentesco con Oliver Cromwell, el revolucionario británico. La familia Alistair lleva ya más de veinte generaciones de magos. Lo llaman "El Soldado" porque, pese a su corta edad, ha participado como mercenario en numerosas guerras y conflictos. Se le acusa de posesión ilícita de crestas taumatúrgicas, ya que la Asociación tan sólo permite la posesión de una de éstas, y el tiene las de las dos familias a las que pertenece.

Caesar pasó a la siguiente hoja, que mostraba a un joven de rostro redondeado, ojos pequeños y cabello extravagante.

-Su nombre es Yosyp Oliynyk. Pertenecía la rama del norte de Europa de la Asociación: Mar de Estray. Trabajaba como perseguidor y ejecutor de gente que cometía crímenes utilizando la magia, pero su forma de actuar era extremadamente violenta y sádica. Sigue manteniendo buenas relaciones con Mar de Estray, pero la Torre del Reloj lo ha declarado como un criminal de clase S, bajo el epíteto de "El Cosechador".

-¿Clase S?-preguntó Gonzalve con curiosidad.-¿Significa eso que es el más peligroso?

-De hecho, todos ellos han sido declarados como criminales de clase S.-explicó el más alto.-Bueno, con una excepción.

Caesar pasó varios folios hasta llegar a uno que mostraba la imagen de una chica joven de rostro aniñado y cabello ondulado recogido en una cola de caballo.

-Es la única mujer del grupo. Su nombre es Marine Bridge. No figura en los archivos públicos de la Asociación como criminal, ni sabemos qué razones tiene para colaborar con Crimson Soul. Tan sólo sabemos que ella, junto con los otros ya mencionados, está aún en su adolescencia. De hecho, los casos de los tres primeros son muy curiosos, pues, siendo los más jóvenes del grupo, son los que, según la Asociación, han cometido los peores delitos. Eso sin contar, por supuesto, al que creo que es el líder de Crimson: Richard Marshall.

-Ese nombre me suena…-murmuró Michael.-Oye, Gonzalve, ¿no nos dio clase alguien que se llamaba así cuando estuvimos aprendiendo magia en la Torre del Reloj?

-Sí.-confirmó el interpelado.-Era el profesor de Magia Aplicada a Situaciones de Emergencia, creo.

-Sí, algo así era…

-De hecho,-intervino el señor Astrof.-Marshall fue un viejo amigo mío al que conozco desde hace bastantes años. Se separó recientemente de la Torre del Reloj debido a una fuerte discusión que hubo entre él y los principales directivos de la Asociación. Si os enfrentáis a él, os recomiendo que huyáis. Es un taumaturgo muy habilidoso.

-Los dos restantes.-continuó Caesar después de un breve silencio.-Son Nils Solberg, un hechicero noruego con afinación a la magia ígnea, apodado "El Demonio" debido a su costumbre de incinerar a sus enemigos hasta que no queda nada ellos; junto con una persona cuyo nombre de pila y rostro desconocemos, pero que, en vista de su apellido, puede resultar ser alguien muy peligroso.

-¿Por qué?-quiso saber Gonzalve.-¿Qué apellido es ese?

-Matou.-adivinó Astrof con una expresión de pesar en su rostro.


A las afueras del pueblo, hay una pequeña pero frondosa arboleda, a la cual nadie se adentraba debido a una vieja leyenda que decía que estaba maldita y que oscuros espíritus habitaban en ella.

-¿No tenía la Iglesia ya a un juez elegido?-preguntó una voz rasgada que parecía provenir de ninguna parte…

-Sí, pero, como supondrás, un juez de la Iglesia no puede ser muy parcial habiendo una facción compuesta por miembros de la Iglesia.-respondió una segunda voz, mucho más suave y relajada.

-¿Y era necesario que invocara a cuatro de nosotros para cumplir esa labor?-se quejó una tercera voz, que sonaba mucho más débil que las otras.

-Deberías limitarte a seguir las órdenes del Santo Grial.-le reprochó una cuarta voz, siendo ésta última de mujer.-Cada uno de nosotros debe supervisar individualmente a cada facción, reuniéndonos cada cierto tiempo para realizar ciertas acciones.

-Ya, ya… Y, en caso de que cualquier Master o Servant atiente contra las reglas de la Guerra, debemos actuar en consecuencia. Tampoco debemos colaborar ni favorecer a ninguno de los cuatro equipos.-repitió cansinamente la primera voz.-¿Qué crees? ¿Que no lo sé? ¡El Grial metió esa información directamente en nuestras cabezas, por el amor de Dios!

-En ese caso,-respondió la segunda voz.-repartámonos los equipos rápido y vayámonos.

Los cuatro Espíritus Heroicos tomaron forma física. El que se encontraba más a la derecha era un hombre vestido totalmente de negro, con un largo abrigo y un sombrero de ala ancha. Sus cabellos rubios caían desordenados por su ancha espalda. Su rostro era curtido y de facciones duras, y una larga cicatriz lo recorría en forma diagonal.

El que se encontraba a su lado, y dueño de la segunda voz era un hombre de altura media, vestido con ropas fastuosas y con una corona dorada decorando su cabeza, cubierta a su vez por largos rizos castaños. Sus ojos verdes observaban con curiosidad todo a su alrededor.

La fuente de la voz femenina era una hermosa mujer de largos cabellos dorados recogidos en una perfecta trenza que caía por su hombro izquierdo. Sus ojos se asimilaban a brillantes zafiros, e iba vestida con nada más que un largo y fino vestido de seda blanca. Más que un Espíritu heroico preparado para combatir, parecía una princesa que debía ser salvada.

El último Espíritu era un anciano encorvado de raza asiática. Iba vestido con un traje tradicional chino en colores azul y dorado, y su calva cabeza se hallaba totalmente al descubierto. Una larga barba caía, acompañada del bigote, hasta casi la cintura del pequeño anciano; y sus ojos, casi totalmente cubiertos por las arrugas, parecían brillar con un sobrenatural tono ambarino. Fue él el que habló primero.

-Yo iré a supervisar al equipo verde. Son los que más cerca quedan, y yo ya estoy muy viejo como para andar grandes distancias.-anunció.

-Yo me voy con los rojos.-dijo el hombre de negro.-Uno de sus Servant es un viejo conocido mío.

-Entonces yo me iré con la Torre del Reloj, creo que algo de disciplina les vendrá bien.-indicó el hombre con corona.

-En ese caso, no me queda otra que acudir con la facción azul.-suspiró la mujer.-Está decidió, entonces.

Dicho esto, los cuatro Servants se esfumaron.


Cuatro Espíritus Heroicos pisaron la tierra sin un Master que los llamara. Se distribuyeron entre los cuatro colores: amarillo, azul, rojo y verde. ¿Su clase? No podría ser otra: Ruler.


Y… Perdón por el retraso! (El del capítulo, no el mío) Nah, ahora en serio. No pude hacer otra cosa, estando en temporada de exámenes. Por otro lado, sé que he descolgado completamente a Digimon: Chaos, pero estoy mucho más emocionado con esta historia.

Cambiando de tema: flomonork (mi reviewer más habitual) adivinó la identidad de Red Berserker, pero falló la de Red Caster. Las demás ni las mencionó. Así que ya sabéis, añadimos a los cuatro Ruler a la cola (daos prisa, revelaré la identidad de uno en el próximo capítulo).

Os voy a dar los datos de Green Assassin, así para terminar:

Clase: Assassin

Afiliación: Jade Heart

Espíritu: Hassan ibn Sabath (¿Cuál de ellos? ¡Sorpresa!)

Título: Viejo de la Montaña

Master: Caesar Quinn

Stats:

Fuerza: D Maná: E Resistencia: D

Agilidad: B Suerte: B N. Phantasm: ?

Habilidades de clase:

Ocultamiento de Presencia: EX

Habilidades personales:

Desconocidas