Cuando Fred despertó estaba en la enfermería. Apenas abrió los ojos George se le abalanzó encima.
-¡Fred! ¿Cómo te sientes? -le preguntó su hermano preocupado.
-¿Qué carajo me ha sucedido?
-Te caíste de la escoba -le dijo Harry que también estaba allí.
Fred intentó moverse y sintió un terrible dolor de cabeza. Se llevó la mano allí y se dio cuenta de que la tenía vendada.
-¿Ganamos?
-Si -contestaron George y Harry a la vez.
Fred se volvió a recostar con una sonrisa.
-Me hubiera gustado ver la cara de Draco -suspiró Fred sumido en felicidad.
George rió.
-Fue algo digno de ver, aunque solo lo pude disfrutar hasta que te caíste de la escoba -dijo su hermano -Prometeme que nunca volverás a enfermarte antes de un partido.
-Lo prometo -suspiró.
Recordó a Luna y la felicidad se le vino abajo. Harry pareció leer su expresión porque luego dijo:
-Luna estuvo toda la noche aquí contigo Fred... -le confesó Harry. Fred se sorprendió.
-¿Luna?
Harry asintió.
-Me pidió que no te dijera nada, pero pasó toda la noche aquí hasta hace un momento, solo se fue cuando la enfermera le aseguró que estarías bien.
-Tengo que ir a buscarla.
Fred intentó levantarse pero los otros dos no se lo permitieron.
-Fred, no puedes moverte durante hoy -le advirtió George.
Fred bufó.
-Quiero verla. Busquenla.
Harry y George se miraron.
-Fred... no creo que Luna te quiera ver -dijo Harry.
-Lo sé -contestó -No me importa.
-No podemos obligar a Luna a venir -dijo George -Fred, hay otras chicas...
-No me importa, solo la necesito a ella.
-Tal vez tendríamos que hacerle caso -dijo Harry -, Luna pasó toda la noche aquí, debe sentir algo por Fred...
George lo miró enojado, por el otro lado Fred sonrió de oreja a oreja.
-¿De verdad? ¡¿Tú lo crees?! -preguntó emocionado sentandose en la cama y volviendose a acostar por el dolor.
-Es una suposición.
-Busquenla por mí, por favor, si es necesario mientanle -pidió Fred.
Rendidos, Harry y Fred se miraron intentando pensar cual sería la mentira.
Cuando Luna salió de su última clase vio como George lloraba descontrolado.
Harry estaba a su lado dandole exageradas palmaditas en el hombro.
-¿Qué sucedió? -pregunto ella.
Harry la miró tristemente. Era muy malo actuando pero Luna se creyó cada palabra.
-Fred... Fred está muy mal... -respondió el chico de la cicatriz -Todavía no despierta, y la enfermera dijo que era probable que no lo hiciera...
Luna se asustó, corriendo fue a la enfermería. Vio a Fred allí, recostado en la cama inconsciente. Corrió hacia el, y tomó su mano.
-Fred -sollozó -Fred lo siento tanto... es mi culpa que hayas sufrido el accidente, ¿verdad? Siento haber sido tan dura contigo, en realidad no lo quise hacer... yo... te quiero...
Fred intentó no sonreír, pero inevitablemente una gran sonrisa se dibujó en su rostro.
-¿Fred? -murmuró Luna.
Fred estiró sus brazos y la atrajo hacia el en un abrazo. Luna intentó soltarse confundida, pero su amigo la tenía con tanta fuerza que no pudo.
-Yo también te quiero tanto que no te lo puedes imaginar -susurro feliz.
Luna sintió que su corazón se le iba a salir.
-Tu... ¿t-tú estabas des-despierto todo este tiempo? -preguntó confundida y sonrojada.
-Si, era la única forma de llamar tu atención -contestó Fred abrazándola mas fuerte, hundió su nariz en el cabello de Luna y cerró los ojos. Olía tan bien...
Luna se quedó inmóvil contra el pecho de Fred, descubrió que su corazón latía al unísono con el de ella. No podía seguir fingiendo que estaba enojada. Sus sentimientos por Fred eran cada vez eran mas fuertes, se había dado cuenta de que no podía seguir lejos de el.
-No te soltaré hasta que me asegures que no te alejarás mas de mí -le advirtió el chico.
Luna sonrió.
-No me apartaré mas de ti. Lo prometo -susurró.
Fred sonrió.
-Y que a partir de ahora dirás que eres mi novia -dijo divertido.
Luna rió.
-Es muy pronto para eso... -dijo avergonzada.
-No.
-Si.
-¡¿Qué hacen abrazandose en la enfermería?! -grito Madam Pomfrey.
Fred y Luna se apartaron rápidamente.
La chica apenas pudo mirar a Fred de tan avergonzada que estaba.
-Fred... nos vemos después -dijo rápidamente y se fue.
El chico miró a la enfermera enojado.
-¡Ya casi la convencía!
Luna no había vuelto a visitar a Fred, ni siquiera había ido a buscarlo cuando le dieron el alta. Fred no estaba enojado ni triste por ello, porque conociendo a Luna sabía que lo hacía solo por estar avergonzada. Es mas, estaba feliz, le había dicho que lo quería. No podía pedir más.
-Mañana haremos lo que hemos planeado tanto Fred -le dijo George con una sonrisa.
Fred asintió, aunque ahora que había avanzado tanto con Luna no quería dejar Hogwarts.
Todavía no sabía como decirle que se iría mañana mismo.
Cuando se sentó en el almuerzo en la mesa de Gryffindor todos sus compañeros lo aplaudieron. Fred hizo reverencias graciosas.
Luna lo miraba desde su mesa con una sonrisa. Fred la descubrió mirándolo y con una gran sonrisa le hizo una reverencia a ella también. Luna apartó la mirada con las mejillas encendidas.
Segundos después, sintió unas manos en sus hombros. Luna levantó la mirada y vio a Fred.
-Gracias por tus visitas -bromeó sonriente-, me animó mucho verte todos los días en la enfermería.
Luna bajó la mirada.
-Lo siento -dijo apenada.
Fred la obligó a levantarse alzandola con sus brazos. Luna gritó avergonzada. Su rostro ardía, por el contrario de Fred, que sonreía de oreja a oreja.
La llevó hasta su mesa y la sentó a su lado.
-¿Sabes que si me hubieras pedido que me pasara a tu mesa lo hubiera hecho? -dijo enfadada.
Fred rió.
-Primera pelea de pareja -bromeó George.
-Lo se. Pero es divertido -le dijo Fred a Luna encogiendose de hombros.
Luna se sintió observada, pero notó la atmosfera diferente, los de Gryffindor ya no la miraban con desprecio, ni siquiera George.
-Luna... después de las clases encontremosnos en la lechuzería, necesito decirte algo... -le susurró Fred al oído.
Luna giró para mirarlo, tan bruscamente que sus narices se rozaron. Los dos apartaron la mirada rápidamente sonrojados.
George se rió hasta ahogarse con la comida.
Durante el desayuno, Luna observó como Fred hablaba y bromeaba con sus amigos, algo que le pareció sumamente dulce y divertido. Pero a pesar de que la atmosfera de Gryffindor era divertida, no podía dejar de preguntarse que le diría Fred en la luchezería.
