Capitulo 11: Los Vulturis.
Pov Bella
Tocaron la puerta y Carliste fue a abrir.
- Hola Aro es un gusto tenerte por acá.
- Hola querido amigo, gracias por tu recibimiento, por que pienso quedarme con ustedes durante todo este mes – dijo con una sonrisa.
Todos los Cullen se miraron, pero nadie dijo nada.
- Permiso, puedo pasar verdad – dijo Aro fanfarronamente.
En ese momento todos los Cullen se dieron cuenta de la situación y pusieron cara de preocupación, al parecer yo era la única que estaba tranquila así que le dije:
- Hola Aro ¿Cómo te va?
- Bella, ¿Cómo has estado? Tenia tiempo sin saber de ti, como están las cosas con Edward, no los veo tan juntos como la última vez.
- Para nada Aro, Edward y yo estamos como el primer día que comenzamos a salir, ¿verdad Edward?
Edward me miro perplejo, al igual que todos los Cullen, pero antes de que Aro sospechara algo él dijo:
- Claro que si Bella, tu sabes que yo te amo y que eres mi vida – luego se acerco y me beso dulcemente en los labios.
- Te amo – le dije yo con una sonrisa.
Aro aplaudió, y luego dijo:
- Hermoso, realmente conmovedor – aunque con antipatía en su voz.
Luego tocaron nuevamente la puerta y Aro dijo:
- Deben ser Jane y los demás, no quisieron entrar por que Cayo percibió el olor de un lobo, y temía que anduviera cerca de aquí, como están cerca de una humana, ellos prefirieron comprobarlo, iré a abrir.
Se me dio vuelta el corazón, pensando en lo que acababa se oír, y si lo habían encontrado, y si lo mataban, me puse a temblar de nervios, y al parecer Edward se dio cuenta por que me dijo en un susurro:
- Tranquila, no lo encontraron.
Me calme al oír eso, y respire profundo para que nadie se diera cuenta de cómo me sentía.
Aro se dirigió a la puerta y dijo:
- ¿Encontraron algo?
- Nada, no había nada.
- Ok, entonces delante, no hay nada de que preocuparse.
Le pedí a Edward que por favor me llevara a casa, ya que era muy tarde y estaba muy cansada y con sueño.
Cuando llegamos a mi casa, Edward me dijo:
- Gracias por lo de hoy Bella, aunque no se como haré para que Aro no sospeche que estamos separados.
- No te preocupes por eso Edward, yo no me separare de ti hasta que ellos se hallan ido, no te preocupes.
- Bella yo… gracias – suspiro y luego añadió – bueno ahora me voy.
- Edward – lo llame, él me miro y yo le dije – te quedarías conmigo esta noche.
- Bella yo… ¿Estas segura que quieres que me quede?
- Si Edward, estoy completamente segura de que quiero que te quedes conmigo.
- Esta bien, me quedare.
- Gracias Edward.
Esa fue toda nuestra conversación, luego de eso yo me dormí, y no supe que más ocurrió.
-OOOO-OOOO-
Al otro día desperté en los brazos de Edward,
- Buenos Días – me dijo Edward
- Buenos días – fue todo lo que le dije, me sentía realmente mal por haberle pedido que se quedara conmigo.
- Edward yo…
- Lo se Bella, debes ir a hablar con Jacob verdad.
- Se supone que no puedes leerme la mente.
- Pero si puedo leer tu cara Bella, y déjame decirte que eres muy predecible.
- Ok, pero en este momento no puedo ir, no me atrevería a verle a la cara.
- Ok, en ese caso ¿Quieres ir a mi casa?
- Esta bien, pero ¿Me concederías unos minutos humanos?
- Ok, todos los que quieras.
- Gracias.
Me fui rápidamente al baño, me duche y reflexione la situación, y decidí que definitivamente no debía ir con Jacob aun, dejare que se calme un poco, luego me vestí, y baje a desayunar.
- Bella – me dijo Edward.
- ¿Qué pasa? – le pregunte.
- De verdad quieres hacer esto.
- Si, Edward, ya lo decidí, volveré contigo para que los Vulturis se marchen, y luego hablare con Jake.
- Esta bien Bella, es tu decisión.
Luego de eso yo me dedique a tomarme mi desayuno, luego me lave los dientes y nos fuimos a la gran casa Cullen.
Cuando llegamos, estaba toda la guardia Vulturi fuera de la casa, cuando pasamos a su lado no nos hicieron gesto alguno, al entrar vimos a Aro, a Cayo, a Marcus y a Jane con Alex hablando con Carliste.
- Edward que ocurre – pregunte en un susurro.
- Nada importante Bella, es solo que hay problemas con los clanes en Volterra, como ya no están los Vulturis aya, piensan que pueden hacer lo que quieran.
- Y ¿Qué harán?
- Se irán.
- ¿Todos?
- No, ósea si se irán todos menos Aro y Jane, ellos dos se quedaran.
- ah!
Luego de cinco minutos exactos, todos salieron de la oficina de Carliste, y Aro dijo:
- Bella, ¿Cómo te encuentras?
- Bien Aro Gracias.
- Bueno Bella, lamento no poder quedarnos mas tiempo pero nos vamos todos, al parecer no hay nada raro o diferente por aquí.
- Emm no se que podría haber de raro o diferente, pero bueno.
- Adiós querido amigo – le dijo Aro a Carliste.
- Adiós Aro, que tengas un buen viaje.
- Muchas gracias, adiós a todos.
- Adiós – dijeron todos al unísono.
- Bella acompáñame a mi habitación por favor.
- Esta bien.
Cuando subimos, el me tomo por los hombros y me dijo:
- No hables, solo escucha – yo solo asentí.
- Aro no se ira, estará escondido y nos vigiara, Bella por favor no te alejes de mi.
Y dicho esto, me planto un beso que definitivamente no pude rechazar.
