Hola~ por fin llegó el martes y como no podía dormir (en Argentina son las 3 de la mañana) me decidí a publicar ya el capítulo.

Pero antes de que comiencen a leer quiero aclararles sobre las parejas: sí es un Tony/Loki que también es un Steve/Loki, pero no es un trío.

El fic se divide en 3 partes: la primera es esta, los tres primeros capítulos base, a partir del cuarto empieza la historia de Tony/Loki (la segunda parte), cuando esta termina empieza la de Steve/Loki (tercera parte)desde el mismo punto histórico de donde empezó el Tony/Loki... algo así como "¿Qué hubiera pasado si...?"

Si no se entiende muy bien pueden preguntarme a mejor detalle y trataré de despejar sus dudas (realmente soy un asco explicando).

Pero bien los dejo leer, este capítulo me quedó más largo de lo que esperaba pero no quise cortarlo así que~ disfruten.

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, estos son propiedad de MARVEL.


Chapter: 0.3

Era sábado a la madrugada cuando Loki despertó, su sistema siempre le obligaba a abrir los ojos a la misma hora todos los días aun cuando este fuera un fin de semana, o incluso, fueran vacaciones. Claro que no intentó levantarse de la cama, se encontraba muy cómodo y con un dejo de "ganas de no hacer nada" recorriéndole las extremidades. Ese día no le jugaría ninguna broma a Thor, ni tampoco en un tiempo, al parecer lo de tener el cabello azul no le había gustado en lo más mínimo y aunque durante todo el día en la escuela no le hizo nada-aunque tampoco se lo encontró- sí fue a jugarle sucio a su casa:

Luego de haber entrado con Amora a los cambiadores de la escuela, y de haber llenado todos los casilleros con unas cajitas especiales de sorpresa que había comprado en el barrio chino [*]-modificadas por él- para que al abrir el casillero un payasito horrendo saltara hacia afuera riendo macabramente; y luego apagaran todos los calefones de la escuela para que el agua de las duchas salieran heladas, ambos se fueron a sus casas. Loki llegó a la suya y saludó a su otro hermano mayor Býleistr, él asistía a una universidad de leyes, no necesitaba trabajar ya que sus padres le pagaban todos sus gastos. Durante la semana vivía en un departamento de la universidad donde compartía cuarto con un compañero suyo-nunca recordaba su nombre-, pero los fines de semana se quedaba en la casa para visitar a la familia.

De todos, Býleistr era el más parecido a Loki[**], todos los que alguna vez vieron a Býleistr y a Loki juntos han pensado que bien podrían ser gemelos, aunque claramente tuvieran 6 años de diferencia siendo que Loki apenas ha cumplido sus 17 años y Býleistr ya lleva 23 tras su espalda. Pero el parecido era innegable, a diferencia de Helblindi, que lo único que los haría parecidos sería el color de cabello, ya que Helblindi era alto y corpulento, Býleistr era igual de alto pero un poco más delgado… y por último estaba Loki, que era alto, aunque unos centímetros más pequeño que sus hermanos mayores, y extremadamente delgado.

Al ver una foto de la familia Laufeyson se podría decir que la primera impresión que se obtiene de ellos son sus parecidos físicos, su elegante figura que los hacía ver como una familia de la realeza y no una simple familia residente en Nueva York. Todos poseían negros cabellos, ojos penetrantes y calculadores, un aire de frialdad rodeándoles y una clara tendencia a sentirse superiores. El más temible, por mucho, era Farbauti, con su mirada de serpiente al acecho, lista para derramar el veneno en una sangrante herida, era una persona astuta, un abogado temible y un hombre de familia… algo seco. Laufey, por otro lado, era igual de sagaz y astuta, menos venenosa, era como un ágil felino capaz de parecer la más tierna criatura, pero que llegado el momento era capaz de utilizar sus afiladas garras para tomar a su presa y no dejarle huida alguna, como madre era algo controladora, sobre todo con su hijo menor Loki.

Pero volviendo al tema de Thor: cuando Loki llegó a su casa vio a su hermano mayor Býleistr en la cocina y lo saludó como de costumbre, aunque Býleistr no se quedó mucho ya que saldría a hacer algo que Loki no escuchó-o más bien no prestó atención- quedándose así solo en lo que quedaba de día hasta que sus padres volvieran a la noche por la cena. Helblindi no tardaría en llegar luego de su entrenamiento y Býleistr de seguro volvería antes que sus padres. Entonces, más relajado y contento de poder tener un tiempo para sí mismo, se fue hasta su habitación y se tiró en su cama a leer un libro de misterio que había comprado hacía una semana y que por diversas cuestiones no había podido terminar.

Pasó un tiempo, Loki no supo exactamente cuánto, hasta que alguien en la entrada de su casa había llamado a la puerta. Loki se preguntó quién sería tan idiota para golpear de forma tan bruta la puerta principal sin ponerse a pensar que existía una cosa llamada timbre que servía para llamar la atención en una casa. Entonces el ojiverde había dejado con molestia su libro-con la página marcada, obviamente- a un lado de la cama y se había levantado a atender al molesto ser que se le ocurriese, en ese preciso momento, arruinar su lectura.

De seguro Loki habría deseado no abrir la puerta ya que era Thor el que se encontraba tras ella… y decir que estaba enojado era poco.

—Hola Loki, puedo ver que estás solo—le dijo con la voz ronca, Loki actuó rápido e intentó cerrar la puerta en la cara de Thor pero tal acción no le fue posible. Thor había interpuesto su pie y su mano derecha contra la puerta evitando que esta se azotara frente a sus narices e ingresó a la vivienda cuan largo era cerrando tras de sí la puerta principal, Loki caminó con cautela unos tres pasos hacia atrás alejándose del corpulento cuerpo y entonces, cuando vio que era el momento adecuado, se giró y comenzó a correr por la sala siendo perseguido por un muy buen enojado Thor—. ¡Huir no te servirá de nada!—le había gritado en el momento justo que estuvo a punto de agarrar su brazo, pero Loki era escurridizo como una serpiente y astuto como un felino.

— ¡Púdrete Thor!—le había gritado Loki una vez llegaron a la cocina. Loki estaba de un lado de la mesa que había en el centro y Thor se encontraba justo frente a él del otro lado de la misma. Ambos se retaban con la mirada y hacían amagos de ir hacia un costado o el otro para despistar a su contrario. El plan de Loki era subir hasta su habitación y encerrarse en ella hasta que Helblindi o Býleistr llegaran. A ninguno de sus hermanos le agradaba Thor y se podría decir que el rubio tampoco tenía en muy buena estima a los hermanos mayores Laufeyson, así que sí, ese era el mejor plan que se le podía ocurrir por el momento ya que aunque fuera escurridizo, jamáz sería más veloz que Thor y sus entrenadas piernas. Loki no corría, nunca, así que se podría decir que ya estaba lo suficientemente cansado como para respirar siquiera.

Pero Thor no le dejaba ningún punto muerto para atacar y correr hacia las escaleras, se mantenía concentrado en los movimientos de Loki y en lo que fuera que tuviera pensado hacer, sabía que en cuanto a físico y resistencia él tenía las de ganar, pero no podía decir lo mismo con la inteligencia y astucia así que se mantenía doblemente atento para frustrar todo amago de parte de Loki para joderlo y huir, como siempre hacía que se pasaba de la raya con él.

—Si esperas que me disculpe por el cabello azul no lo haré ni aunque te disculpes por los pelotazos que me diste… ¡Me dejaron horribles marcas mono sin cerebro!—Loki se mantenía impasible, Thor no le había hecho ni caso y por eso fue capaz de ver una fisura en la autoprotección de Loki y se apresuró a alcanzarlo, Loki se dio cuenta demasiado tarde y aunque intentó huir Thor fue más rápido tomándolo del brazo con brusquedad y aunque Loki se quejó lastimosamente, en realidad no le había hecho ningún daño. Thor entonces lo acorraló contra el vidrio de la puerta corrediza que daba al patio trasero y comenzó a hablar.

—Te merecías esos pelotazos Loki y también te mereces las marcas que llevas ahora en tu pecho y espalda, por todas las veces que me has jodido la mañana con tus bromas—sus rostros no estaban exactamente cerca, pero desde esa distancia Loki podía sentir el verdadero enfado emanar de Thor como si lanzara rayos eléctricos de sus poros y sus ojos azules brillaban intensamente con la oportunidad de venganza que se estaba cocinando entre sus manos. Manos que sostenían la playera de Loki de forma que su cuerpo quedara bien pegado contra el vidrio y al mismo tiempo tuviera la oportunidad de aplicar especial presión para elevarlo unos milímetros del suelo.

—Bien entonces golpéame de una vez y acabemos con esto—le retó, Loki se mostraba altanero y con la confianza rozando el cielo, aunque la realidad fuera que se estaba muriendo internamente. Thor lo soltó repentinamente y por tanto Loki acabó cayendo sentado al suelo.

—No voy a golpearte Loki, no soy un bárbaro—contestó entrecerrando sus ojos dando una clara advertencia… advertencia que Loki ignoró, como siempre.

— ¡Oh, vamos! Tu apariencia grita "Bárbaro Nórdico" en todos lados, Thor—comenzó a levantarse cuando fue tomado nuevamente, de forma brusca, por el rubio. No tendría que haberse puesto su camiseta favorita ese día, definitivamente no después de ese maltrato al que estaba siendo expuesta.

—No me provoques Loki—siseó pegando su frente a la del pequeño mentiroso, sus miradas chocaban como rayos de energía que se repelían y explotaban en el camino. Entonces Thor se alejó y Loki lo empujó para que sus cuerpos no estuvieran ni tan siquiera cerca nunca más.

—Bien, ya ves, no más provocaciones—le dijo mostrándose con el ego rozando el cielo, Thor decidió que la venganza había perdido poder una vez se hubo calmado al confrontar de frente al pequeño infierno personal que era su vecino. Era hora de marcharse antes de que cualquiera de los dos hermanos de Loki lo vieran en su casa… acorralando a su pequeño hermanito.

—Bien, me voy Loki, pero te advierto que si vuelves a hacer algo como lo de esta mañana, te juro que llevaré a cabo la venganza que decidí dejar hoy—y luego de apuntarlo con el dedo acusador y de usar un tono de regaño que todo hermano mayor usaría, se fue por donde había entrado.

En cuanto Loki oyó la puerta azotarse comenzó a soltar improperios a todo y a nada al mismo tiempo, caminaba por la cocina como si fuera un león enjaulado y susurraba promesas de futuras y horrendas venganzas. En ese momento su hermano Helblindi había entrado y le había preguntado-sin real interés- lo que le pasaba. Loki lo ignoró y se fue a su cuarto a encerrarse hasta que la hora de la cena llegara y tuviera que aguantar a la familia completa a su alrededor.

Eso era lo que había ocurrido con Thor la tarde-noche del viernes y la sangre de Loki aún hervía de odio contenido. El simple hecho de recordar todo eso le había quitado las ganas de seguir durmiendo y de repente su cama ya no se sentía tan cómoda ni sus sábanas tan cálidas.

Se levantó de golpe maldiciendo a los dioses, a los demonios, al cielo, al infierno, a su maldito cerebro por actuar en su contra y por sobre todo maldijo a Thor.

No tuvo que ver el reloj digital que descansaba en la encimera de la cama para saber qué hora era, claramente eran las 8 de la mañana y esperaba-rogaba- a los dioses que estuvieran escuchándole-si es que hubiera alguno-que sus padres ya se hubieran ido a la casa de sus abuelos. Como todos los sábados a la mañana, sus padres se iban temprano, a veces a la casa de sus abuelos maternos, a veces a otras ciudades para seguir un caso importante como los abogados que eran. Pero ese día no tuvo suerte porque no irían a visitar a nadie, ni tampoco se irían de viaje de trabajo, simplemente se quedarían en su casa a pasar un fin de semana normal… y eso era algo que Loki no podía soportar. Ya tenía suficiente con que su madre le obligara asistir a la estúpida fiesta de Helblindi, aunque para ese caso, ya tenía planeado algo para hacer el asunto más interesante.

Pero bien… seguía sin gustarle la idea de ir a esa fiesta por ser, exactamente, una fiesta.

Finalmente se levantó queriendo golpearse la cabeza con la primera cosa contundente que se cruzara de camino a su baño privado, tomaría una rápida ducha fría y luego iría a desayunar, enfrentando a toda la familia junta…

•••

— ¡Thor levántate, tus amigos están esperando!—despertó sintiéndose ajeno a lo que le rodeaba, primero reconoció el techo de su cuarto repleto de esas calcomanías de estrellas que brillan en la oscuridad que había obligado a sus padres a pegar cuando tenía 10 años, a eso le siguió su ropero de caoba pintado de rojo hecho un completo desastre-con las puertas abiertas y la ropa mal doblada dentro- luego se sentó masajeándose los ojos con las palmas y se desperezó rascándose fuertemente el cuero cabelludo. Giró la cabeza para ver el reloj digital reposando en su escritorio repleto de papeles y carpetas y casi pega un grito de enfado al ver que eran, exactamente, las 10:25 de la mañana.

— ¡Diles que suban!—le gritó a su madre, su adorable y comprensiva madre Frigga, sin siquiera haberse levantado por completo. Entonces, sin meditarlo mucho y aun vistiendo su pijama, acomodó como pudo su cuarto para dejarlo meramente presentable, estiró las sábanas de su cama y se fue a su baño personal a lavarse la cara, los dientes y a intentar de una vez por todas despertar completamente. Porque Thor no es de los que madrugan, aún menos de los que madrugan los fines de semana.

Aún se estaba cepillando los dientes cuando oyó la puerta de su cuarto abrirse seguido de los pasos de varias personas entrando como si el cuarto fuera suyo, pero no había problema con aquello ya que se conocían desde que eran unos niños. Y reconoció la sarcástica voz de Tony, la burlona de Clint, la tímida de Bruce, la educada de Steve e incluso reconoció la voz analítica de Hank Pym. Entonces se enjuagó la boca y salió al encuentro de sus amigos, vistiendo aún el pijama.

—Por favor no me digas que aún seguías durmiendo—le dijo Tony nada más verlo, Thor lo ignoró y siguió su camino hasta su cama para echarse sobre ella una vez más mientras los "intrusos" se acomodaban cada quien por su lado en la habitación—. Ya veo que sí ricitos de oro, no tenías por qué responder—y ahí estaban, Tony y su elocuencia, Thor no estaba aún lo suficientemente despierto como para prestar atención a sus sarcasmos-no como si los entendiera a menudo tampoco-.

—Entonces, ustedes dirán amigos míos, a qué debo su visita tan temprano a la mañana—la manera coloquial que Thor tenía de hablar había sido rara para el grupo cuando apenas se conocieron, pero al pasar los años eso simplemente se convirtió en algo típico de Thor, además, toda la familia Odinson era así.

—No puedo creer que te hayas olvidado en lo que quedamos ayer, ya sabes, ¿un partido amistoso de básquet en las canchas del parque?—le recordó Steve, mientras Tony había caminado hasta la ventana con un semblante de extrema seriedad y concentración, entonces sacó su teléfono celular y parecía enfrascado en grabar o sacarle fotos a algo. Thor sabía lo que estaba haciendo pero lo ignoró, su atención seguía en Steve. Sí, él recordaba el partido que habían arreglado con esos raritos del grupo de Xavier… solo que no recordaba haber quedado con ellos tan temprano, ni tampoco recordaba haberles dicho de juntarse en su casa.

Pero Thor no dijo nada con respecto a ese "ligero" tema, simplemente se quedó mirando a Steve como intentando preguntarle algo mediante telepatía… obviamente había un tema que debía hablar con él, pero se le hacía difícil afrontarlo. Tony seguía metido en su propio mundo de "espionaje súper experto" y nadie parecía prestarle atención. Clint parecía estar contando algo gracioso, o por lo menos eso lo sería para él, pero como siempre, Thor era lento para despertar… y ese día era sábado, no se suponía que se despertaría tan malditamente temprano.

—No me digas, de seguro te mueres por preguntar qué diablos estamos haciendo aquí, todos, auto-invitándonos a tu casa. Pues bien, que Tony te explique—Ese había sido Bruce, cortando la amistosa anécdota que Clint tenía que contarles sobre un tal "incidente" en el club de arquería… que sólo a él le parecía gracioso. Tony ni siquiera se movió de su lugar, completamente concentrado en "observar" por la ventana hacia, sabía Thor, la habitación de Loki.

— ¡Oh! Sí… Verás Thor, al parecer Tony ha decido ser del tipo acosador, ya sabes, cada vez que Loki está cerca suyo se ensucia los pantalones del miedo que le tiene, pero su amor es más fuerte que el miedo así que…—ese era Clint desvariando solo para joder a Stark, el cual había dejado su "tarea de espionaje" para correr a taparle la boca a Clint. Decir que estaba avergonzado era poco y Thor estuvo seguro de que si aún no siguiera adormilado, esa acción le habría hecho reír como si no hubiera un mañana.

— ¡Cállate! No es nada de eso maldición—había dicho Tony al momento de taparle la boca con ambas manos al arquero—. Es simplemente una operación de espionaje, estoy seguro que Loki quiere matarme, aunque ayer en matemática me dijera que no iba a hacer nada, pero… eso es extraño ¿no?—les había preguntado a todos con los ojos terriblemente abiertos, Clint se moría de ganas de reírse en su cara, pero con la boca aún tapada eso era imposible.

—Eh… sí creo, supongo que él no es del tipo que… deja algo a medias—le había contestado Steve, intentando calmar el mal temperamento de Stark, pero lejos de hacerlo, había logrado aumentar sus sospechas.

— ¡Lo ven! Hasta Steve está de acuerdo conmigo… ese maldito está planeando algo, eso es seguro—por fin había soltado a Clint, para de esta forma volver a su sitio en la ventana, solo que esta vez al echar un vistazo por esta… Loki estaba en su cuarto. Anteriormente la habitación había estado vacía, o por lo menos eso podía apreciar ya que desde su punto de vista, no podía ver la habitación completa, solo una parte.

—Así que… vinieron a despertarme a las 10 de la mañana un sábado para ver a Loki desnudo en su habitación. Interesante...—bostezó maleducadamente fuerte sin la más remota intención de taparse la boca—. Y yo creí que Tony era el único enamorado, jamás me lo habría imaginado de ti Bruce… y menos que menos de Hank, no puedo decir lo mismo de ti Clint, a veces no sé cómo interpretar tus…—dejó la palabra volando en el aire mientras hacía un gesto "amanerado" con su mano derecha. Clint se enfadó poniéndose algo rojo por el bochorno que eso significaba para él, que alguien cuestionara su machosidad.

Nadie reparó en que Thor no había mencionado a Steve.

Entonces una nueva discusión se había alzado en la habitación, todos molestaban a Clint, incluso Steve, era común que Clint se burlara de todos y se riera en sus caras, pero cuando la cosa era al revés, Clint no se lo tomaba muy bien. Era como un niño enfurruñado que contestaba todo agresivamente y a la defensiva. Era divertido verlo fuera de su siempre acostumbrado porte de "soy-todo-un-macho-no-puedes-joderme", con los brazos cruzados contra su pecho, el ceño fruncido y la postura incómoda que tomaba de posar todo el peso en una sola pierna y golpetear la otra contra la alfombra, Clint estaba realmente fuera de su zona de confort. Pero se lo merecía, eso era obvio.

Tony no se había metido en la conversación, a decir verdad, los ignoraba como si no estuvieran allí, como si esa habitación no fuera la de su amigo Thor y más que nada, como si en ese preciso momento no estuviera espiando a Loki como un enfermo acosador que espera ver desnudo a su objetivo para tomarle fotos y usarlas para algo nada inocente. Porque claro, esa opción jamás había aparecido por la mente de Tony… o eso se hacía creer él.

Y Loki no parecía estar haciendo nada interesante, nada que le hiciese pensar a él que, precisamente, tenía planeado algo horrible para su precioso cuellito que significara una muerte segura. Simplemente se hallaba caminando de un lado al otro llevando cosas, ordenándolas, llevaba libros a la derecha y cajas a la izquierda. Se le veía muy ensimismado con el trabajo que estaba haciendo. Vio como tiraba peluches a un lado de la puerta-que daba de frente a la ventana, por lo que Tony podía ver la montaña de peluches que nunca creyó ver en la habitación de un chico… y menos en la habitación de Loki- llevaba hojas y cuadernillos de dibujo a un lado y de nuevo libros y más libros hacia otro. Se encontraba realmente ensimismado viendo sus movimientos que ya se había olvidado la principal razón por la que se encontraba ahí, observando.

En un momento Loki se quedó parado justo en frente de la ventana observando el suelo a su derecha con algo de irritación, quizá había algo que no sabía dónde acomodarlo o había algo que le molestaba. Se mordió el labio y por un ligero acto reflejo levantó la mirada hacia la ventana, sus ojos de repente se agrandaron como platos al darse cuenta de que estaba siendo observado. Tony se sorprendió al ver la verdosa mirada posada sobre él, comenzó a sentir frío el cuerpo y un sudor helado se creó en su espalda y manos. Loki de repente lo miraba realmente enfadado, caminó tres pasos hacia la ventana-que estaba cerrada- y la abrió de un tirón sacando la cabeza por ella.

— ¡¿Qué diablos estás haciendo Stark?!—le gritó colérico, se podía notar lo enfurecido que estaba por la presión que ejercía contra el marco de la ventana, las venas de su cuello hinchadas y sus ojos inyectados en veneno puro y corrosivo. De nuevo Tony sintió que esa mirada podría matarlo si se lo proponía.

De repente el agradable ambiente que había reinado la habitación de Thor quedó en un completo silencio. Thor se había levantado, ahora completamente despierto, y había caminado hasta llegar al lado de Tony, el cual estaba tenso e inmóvil al haber sido descubierto con las manos en la masa.

— ¡No lo puedo creer! ¡Y tú, Thor! ¿Qué diablos estás haciendo? ¿Una pijamada? ¡Pero qué infantil!—Loki seguía gritando colérico, Thor no hizo nada para explicar lo obvio o inventarse una excusa, se estaba divirtiendo secretamente con todo ese asunto. Nunca había visto a Loki tan fuera de sí y eso era una oportunidad de oro con asientos en la primera fila.

—N-no… ¡No puedo confiar en ti Loki! Estoy seguro de que me harías algo así que vine a despejar mis… sospechas—lo último lo dijo con algo de desconfianza, se había dado cuenta de que, quizá, no había sido buena idea después de todo.

— ¡Jáh! Te dije la verdad Stark, tu paranoia había sido más que suficiente para entretenerme, no tenía nada más planeado… veo que eres un masoquista, si tanto te gusta que te juegue bromas… entonces esta vez vas a sufrir en serio—su voz ya no era escandalosa, pero sí seguía teniendo ese ligero tinte venenoso en él. Su rostro seguía mostrando esa enfada expresión, no sonreía para nada y eso era lo hacía aún más tenebroso. Con fuerza cerró la ventana-tanta que el cristal bien pudo partirse en miles de pedazos, pero no lo hizo-, bajó la persiana y para más seguridad, corrió las cortinas.

—Creo que ahora sí te ganaste un boleto para una muerte segura, mi amigo—le dijo Thor algo divertido, especialmente por la cara de espanto que Tony tenía en ese momento, le palmeó el hombro sintiendo a penas un poco de pena por él y luego se dio el trabajo de empujarlo ligeramente hacia la puerta de su habitación—. Y bien, ya que te has cerciorado de que Loki va a matarte y dado que molestar a Clint ya no me entretiene, solo me aburre, creo que lo mejor es que se vaya cada quien a su casa… ya, que el partido es recién a la tarde y quiero pasar el mayor tiempo posible durmiendo, gracias—abrió la puerta y sacó a Tony por esta, el castaño simplemente adoptó su típica postura de "no-me-importa-nada-más-que-yo-mismo" y guardando su celular en el bolsillo delantero de su pantalón, se fue bajando las escaleras.

De uno en uno se fueron yendo despidiéndose de Thor, Bruce se disculpó por todos por haberle jodido la mañana, Hank se fue sin decirle mucho y Clint se fue indignado, claramente la bromita hacia su persona no le había caído muy bien. Steve fue el último en salir pero antes de que pudiera irse, Thor lo detuvo.

—Hay algo de lo que tenemos que hablar—le dijo como si con eso le diera las respuestas a los enigmas del universo, Steve no comprendió a qué se refería, pero antes de que pudiera preguntar o decir cualquier cosa, Thor continuó: —. No ahora, aún tengo sueño y me gustaría dormir un poco más… ya sabes, arruinaron mi mañana. Pero bien, después te digo—y antes de que Steve pudiera quejarse o decirle algo, Thor lo empujo-no bruscamente-fuera de su habitación y cerró su puerta. Se pudo oír un "qué grosero" amortiguado del otro lado de la puerta, pero no le dio importancia. Caminó hasta su cama y se tiró cual saco de papas… y así, se durmió sin taparse siquiera.

•••

Por fin había llegado la noche, lo que por supuesto significaba que la fiesta de Helblindi estaba muy cerca y Steve no sabía si sentirse nervioso, ansioso, intrigado o preocupado por lo que fuera que Loki tuviera planeado hacer esa noche.

Durante todo el último mes la escuela se había visto empapelada con panfletos que anunciaban la tan "esperada" fiesta, cualquiera que quisiera ir estaba invitado, no había distinción y Steve solo había ido a dos de ellas. En ninguna había estado presente Loki, por lo que era obvio que ese simple dato provocara unas interesantes ganas en él para asistir este año en particular.

Aún era temprano, su reloj marcaba las 21:18hs y él sabía que estas fiestas no iniciaban hasta pasadas las 23hs, se había vestido demasiado pronto, pensó, pero no había podido encontrar nada que lo distrajera hasta que fuera el momento de tomar su moto y desaparecer, parecía que ese año a Helblindi se le había dado por armar su fiesta en un antro del centro de la ciudad, el año pasado había sido en una carpa en un terreno campestre propiedad de su familia, esa vez Steve había tenido que ir acompañado de Tony y Bruce en el descapotable rojo del millonario manejando por más de dos horas en la carretera… de ida y de vuelta ya que Tony se moría de borracho y Bruce había terminado noqueado con algo que Natasha le había dado en la barra.

Así que, básicamente, su experiencia en las fiestas de Helblindi no habían sido especialmente memorables, se podía decir que hasta la pasaba mejor en las fiestas de Tony aunque al día siguiente aparecieran los molestos reporteros cubriendo el después de la fiesta, cuando la casa-o castillo como se burlaba Clint- de Tony terminaba hecha un asco… entonces el celular de Tony sonaba y era obvio que ese era su padre ansiando gritarle lo irresponsable y mal hijo que podía llegar a ser.

Obviamente a Tony le importaba muy poco lo que su padre pensara de él, pero aun así era incómodo para Steve ese tipo de situación… sumándole el hecho de que Tony les obligaría a limpiar la casa ya que el castigo común que Howard Stark le daba a su hijo era prohibirle la ayuda del personal doméstico para arreglar lo que había hecho y si cuando regresaba encontraba todo destrozado, entonces le cortaría todas las tarjetas de crédito y le cerraría para siempre su taller mecánico, y por supuesto, eso era algo que Tony no podía permitir.

Se fijó de nuevo en el reloj pensando que había pasado bastante tiempo desde que se perdió en sus pensamientos pero sólo fue decepción lo que encontró, eran las 21:20hs … solo habían pasado dos minutos, la espera se le haría eterna.

Y en cuanto a la incesante espera que estaba sufriendo Tony, se podía decir que ese era el peor momento para acabarse 20 latas de energizante… su nerviosismo había llegado a su máximo auge cuando se le había ocurrido la "maravillosa" idea más temprano ese día de perpetuar los "supuestos" planes malignos que Loki pudiera tener en su contra, la obvia razón era que Loki pensara hacerle algo, pero no, esa vez se había equivocado, Loki no iba a hacerle nada… hasta que la cagó…

Ahora estaba 100% seguro de que Loki iba a matarlo, lenta, violenta y dolorosamente hasta quedar satisfecho. Y todo había sido su propia culpa, simple, él mismo había cavado su propia tumba y lo peor era que no se lo merecía-o eso creía él-.

Pero bien, Tony se encontraba en su habitación, ya vestido para salir de parranda hasta el amanecer, con la décimo primera lata de energizante en su mano derecha a punto de ser tomada, acostado en su cama de dos plazas observando con ojos grandes la puerta de su habitación… como si de pronto algún asesino de ojos verdes fuera a entrar a la fuerza a clavarle un cuchillo en el ojo. Porque claro, eso era en todo lo que su cerebro podía pensar en esos momentos.

Revisó por milésima vez su celular esperando que la hora avanzara más deprisa, pero la maldita se negaba a cooperar, no pasaban de las 21:30 y juraba que se había quedado en ese número hace horas. Quizá su celular se había roto, después de jugar tanto con él en su taller mecánico agregándole modificaciones especiales que ningún otro celular en la tierra tendría jamáz… a menos que comenzara a comercializarlo creando una empresa propia de tecnología para dejar atrás el negocio de las armas de su padre.

Pero solo eran desvaríos porque ante sus ojos el "30" se convirtió en "31" y supo que no era su magnífico celular-por supuesto, sus inventos nunca fallarían-, era el maldito tiempo el que confabulaba en su contra.

Se estaba aburriendo horrores y no había nada esencialmente importante que tuviera para hacer en ese momento más que seguir echado en su cama viendo fijamente la puerta de su habitación, con la lata de energizante n°21 aún sin tomar en su mano y su celular con la pantalla desbloqueada en la otra.

Pensó en dormir mil veces y quizá por fin lo estaba logrando, sus ojos se cerraban lentamente y se acomodaba mejor en la cama, la lata había terminado en la encimera y su celular a su costado. Estaba más relajado, sus músculos se destensaban, su respiración se volvía calma y no era hasta ese momento, en el que se había dado cuenta de lo cansado que estaba.

Pero entonces el timbre sonó retumbando en toda la casa. Tony abrió los ojos de golpe y levantándose tan velozmente que casi se cae de cara contra el piso terminó poniéndose en una pose de ataque algo ridícula, dado que no era esencialmente bueno con el ataque y menos aún con la defensa. El timbre sonó de nuevo, con algo más de insistencia, y Tony creyó que su corazón podía fallar y pararse en ese momento si a Jarvis se le ocurría abrir la puerta. Entonces salió disparado de su cuarto, bajó las escaleras corriendo y justo cuando estaba por llegar a la sala principal vio a su mayordomo caminar con la elegancia que le caracterizaba hacia la puerta principal.

— ¡Jarvis noooo!—gritó al final de las escaleras en el momento que Jarvis había abierto la gran puerta. De repente se sintió el mayor idiota paranoico del mundo. Detrás de la puerta estaban sus amigos mirándole con una expresión de desconcierto, Jarvis negó con la cabeza lamentándose por el comportamiento de Tony e invitando a los amigos de este a entrar, se fue desde donde había llegado.

—Déjame adivinar—ese era Clint, intentando por todos los medios sonar serio, aunque la prominente sonrisa creciendo en sus labios le quitaba toda la seriedad que intentaba demostrar—. De seguro esperabas a un Loki cubierto en sangre de quién sabe qué con armas y cuchillos y elementos de tortura ansiando venganza—se tapó la sonrisa con la mano derecha esperando por una reacción explosiva de parte de Tony negando todo… pero la respuesta le sorprendió.

— ¿Cómo adivinaste?—le dijo asombrado con los ojos grandes y la boca ligeramente abierta, esa había sido, parcialmente, la imagen que se esperaba detrás de la puerta.

Y Clint no esperó mucho para reírse en su cara señalando con el dedo índice al desconcertado Tony como si estuviera loco, los demás no hicieron nada, tampoco les parecía especialmente graciosa la escena.

—Déjalo ya idiota—dijo Natasha pegándole con la palma en la cabeza a Clint para que se callara de una vez—. Como sea Tony, Loki no vendrá a matarte, deja de mearte en los pantalones por algo así—se cruzó de brazos harta de toda esa palabrería, al principio había sido divertido molestarlo, pero ahora ya no se aguantaba esa actitud tan "auto-defensiva" que rozaba la esquizofrenia de parte del castaño.

—Bien, como sea, nunca he mojado mis pantalones Natasha, gracias por eso pero ¿Qué diablos hacen en mi casa?—les preguntó a todos, Thor no se hizo cargo de nada y Bruce lucía incómodo por algo.

—Dah eso es algo obvio idiota, venimos a buscarte, luego pasamos por Steve, Hank y su novia, Pepper y Jane están esperando afuera, luego nos vamos a la ciudad a entretenernos hasta la hora de la fiesta y… ya sabes lo que sigue—le explicó Clint, comenzaron a salir de a uno por donde habían entrado como si la entrada no hubiera sido rara en ningún momento, Tony seguía clavado en el último escalón de la escalera, helado, no se lo podía creer.

Pero se recompuso al instante.

— ¿Saben? Conozco un lugar donde podríamos comer algo llamado Shawarma, definitivamente no quiero morir sin haber probado eso—y tomando una chaqueta de cuero marrón oscuro, su cartera y celular, salió de su casa-más bien mansión-junto con sus amigos.

•••

Loki estaba seguro de que vomitaría en cualquier momento. Ya se encontraba en el estúpido lugar de la fiesta, un bar nocturno que estaba bajo suelo, lo cual en algún punto era perfecto para su pequeñita broma, pero aun así todo el asunto de grandes multitudes y adolescentes borrachos no le agradaba en lo más mínimo.

Había perdido de vista a sus hermanos en el momento de entrar al lugar que de a poco iba llenándose de tanta genta que Loki estaba seguro, no quedaría lugar ni para respirar. La pista estaba iluminada con diferentes luces y láser de colores diferentes y el humo blanco que tanto detestaba por el horrible olor, había dos barras a cada lado del bar, ambas iguales, con tres barman en cada una. Un pequeño escenario estaba ubicado en el medio de las dos barras y arriba de esta instrumentos de una banda estaban siendo preparados, detrás de esto una gran pantalla de LED mostraba video clips de algunas bandas que a su hermano le gustaban y a él le disgustaban, había parlantes por todos lados y Loki sabía que en cuanto la música comenzara a sonar en su máximo auge, sus tímpanos explotarían.

No pasarían de las 23hs, no lo sabía, no había relojes por ningún lado y su hermano le había confiscado el celular para "frustrar" sus planes. Loki casi podía reírse en ese momento ante el simple razonamiento de su hermano, a diferencia suya, su vida no dependía de un celular. Si Helblindi supiera que ya había sobornado a los guardias de la entrada, a los bármanes, los DJ y otros trabajadores del local era seguro que sufriría un paro cardíaco, nada iba a detener su magnífico plan… bueno, quizá sí. Amora no estaba por ningún lado, la necesitaba para que todo funcionara como debía y si ella había decidido joderlo y abandonarlo-cosa que ya había hecho una que otra vez- entonces todo se iría al traste y tendría que quedarse hasta el amanecer, no conocía bien esa zona y por obvia consecuencia no sabría cómo volver solo y el intentar quitarle las llaves del auto a Helblindi sería una misión suicida.

Se maldijo por no idear un plan B en caso de que Amora lo dejase solo.

Pero entonces pudo respirar con tranquilidad. Ahí estaba ella, con su cabellera rubia atada en una coleta alta, un vestido ajustadísimo de color negro con un escote no muy pronunciado-algo raro en ella- y unas botas negras altas hasta las rodillas. Estaba vestida muy simple para ser Amora, pero aun así ella se veía siempre espectacularmente hermosa, claro que eso a Loki le importaba un carajo, no podía ocultar su enfado por hacerle creer que lo había dejado. Y Amora sonreía sabiendo que su pequeñísima bromita había funcionado.

—Oh cariño, ¿qué es eso que llevas puesto? No es para nada lindo—le dijo Amora observándolo de los pies a la cabeza. Loki iba vestido considerablemente normal, con un jean negro gastado, unas Converse negras con agujetas verdes y un buzo con capucha verde oscuro, en la espalda tenía un grabado en dorado de un cráneo con cuernos. Loki rodó los ojos queriendo decirle que ella se veía muy simple también, pero no quería recibir una puñalada en el corazón por ahora, además, necesitaba de su ayuda—Por cierto, aún no ha llegado Thor ¿no? Quiero que me vea directamente, quizá así por fin se enamore de mi—y ahí estaba esa pequeña cosa que a Loki no le gustaba de Amora… ella estaba obsesionada con Thor, más que amor, ella estaba considerablemente loca por él.

—No lo vi y no me importa—le respondió con sorna, Amora le sacó la lengua infantilmente y entonces ambos desaparecieron de entre la multitud para comenzar a rodar el plan, necesitaban tener todo ajustado o de lo contrario todo terminaría en desastre… y Loki no quería tener nada que ver con la policía si le era posible.

Para ese momento ya eran las 00hs de la noche y la fiesta había comenzado oficialmente, de los altos parlantes la voz de uno de los DJ se oyó dándoles la bienvenida y felicitando a Helblindi por su cumpleaños número 18 la música comenzó a sonar fuertemente. La gente bailaba, saltaba, gritaba-cantando-ciertas partes de la canción. Las barras se llenaron de gente y los tragos de diferentes y extravagantes colores salían a toda velocidad, las botellas volaban y los vasos eran llenados con maestría, la gente entraba y salía, los baños se llenaban y las luces y los láseres de colores eran lo único que iluminaba el oscuro ambiente. En ese lugar estaba más de la mitad de la secundaria, había compañeros universitarios de Býleistr y gente que había se había enterado por casualidad y había ido.

Cuando el grupo de los "raritos" había llegado la 1 de la mañana, la banda había llegado y estaba tocando canciones que ninguno conocía pero que se oían agradables, se unieron al público que saltaba y bailaba al ritmo de la música. En un momento de la noche todos se separaron y se encontraban de vez en vez en la pista o en la barra. Steve se había encontrado con su amigo de la infancia James "Bucky" Barnes, Tony junto con Rhodey buscaban una conquista. Natasha había visto a Jessica Drew en la barra y buscaba evitarla a toda costa. Thor se rodeaba de mujeres y hombres que oían sus gritos-anécdotas-graciosas por sobre la estridente música, Bruce se había refugiado en una banca de la barra que estaba del lado derecho del bar y aunque no tomaba mucho, mantenía conversaciones amenas con conocidos que se le acercaran.

Las fiesta parecía ir bien y ya pasadas las 2 de la mañana nadie creía que Loki hiciera de las suyas ya que, si así fuera el caso, lo habría hecho hace horas. Helblindi se sentía un dios en esos momentos regodeándose con el pensamiento de que había sido él quien había logrado frustrar lo que fuera que Loki tuviera planeado, y aunque había pequeños momentos en los que le preocupaba no ver al pequeñajo de Loki en ningún lado-no porque fuera un hermano mayor responsable y se preocupara por la seguridad de su hermano menor, sino porque temía que en cualquier momento fuera a clavarle un cuchillo en la nuca-, se olvidaba al minuto de que llegara la preocupación.

En ese momento Tony, algo mareado por el alcohol y las luces y la música, se sentía tan relajado que ya se había olvidado que Loki le había jurado una muerte lenta y dolorosa, pero aun así sentía ese pinchazo de decepción al ver que, después de todo, la bromita no iba a llevarse a cabo.

Steve, al igual que Tony, se sentía decepcionado, no había visto a Loki en toda la fiesta y se la había pasado toda la noche desviando la mirada en cuanto algo verde pasara a su costado y frente a él, solo para decepcionarse ya que no era Loki eso verde que pasaba.

Y entonces, cuando ya nadie creía que nada fuera a pasar y que la fiesta de Helblindi sería como la de todos los años, absolutamente todas las luces del local se apagaron y la música dejó de sonar. El lugar había quedado en silencio relativo ya que las personas emitieron sonidos de sorpresa, decepción, miedo, entre otras, hasta que llegaron los gritos de queja. El lugar era un vacío absolutamente negro, las puertas estaban cerradas, nadie podía salir ni entrar y el temor inundó de repente, nadie tenía su celular a mano, todo había quedado en los cubículos de cuidado de pertenencias.

De repente la pantalla de LED se encendió mostrando un demonio verde con cuernos que reía, la risa horripilante se oía en todos lados por lo parlantes, las luces volvieron a prenderse, todas eran verdes y la forma que eran manejadas desesperaba ya que mostraba partes de las paredes del local pero no iluminaba todo. El humo blanco salía por todos lados imposibilitando, aún más, la visión. Las personas que al principio esperaban por esta broma para reírse ahora todo lo que querían hacer era salir corriendo, obviamente no podían ya que las puertas principales estaban cerradas. Entonces todas las luces volvieron a apagarse incluida la pantalla de LED, pero la risa macabra no desaparecía, a decir verdad, se hacía cada vez más gruesa, horrible, muchos tendrían pesadillas luego de esto. Cuando la risa estaba comenzando a aumentar de volumen, de la nada, se calló y las luces blancas del techo se prendieron mostrando enteramente el local. Las paredes grises del lugar ahora estaban llenas de horripilantes manchas rojas que simulaban ser sangre y del techo se abrió un pequeño cuadrado que dejó caer espuma roja que también traía consigo ratas, serpientes, insectos, todos de goma pero que parecían muy reales, la multitud comenzó a gritar de nuevo, las luces ahora se intercalaban entra la más profunda oscuridad a la claridad más cegadora, la espuma roja seguía cayendo llenando la pista y el escenario.

Las puertas se abrieron a los pocos segundos y muchos corrieron huyendo por su vida, otros se quedaron sabiendo que solo era una estúpida broma y esperaban a que acabara para que volviera la música y seguir bailando hasta el amanecer. Helblindi estaba rojo de la ira.

Y Loki no aparecía por ningún lado.


[*]Chinatown, se me hacía raro ponerlo en inglés así que lo puse en español, sé que se entiende pero quería aclarar~

[**]Según la mitología nórdica, Loki tiene dos hermanos mayores: Helblindi y Býleistr, no se sabe mucho de ellos más que Býleistr es el mayor de los tres y que es el más parecido a Loki, tanto así que en muchas ocasiones se le confunde con él.

De seguro muchos se preguntarán el por qué pongo a Farbauti como hombre y a Laufey como mujer, pero eso tiene un motivo ya que poner a Farbauti como mujer es un error, en la mitología nórdica él es el marido de Laufey, Laufey es descripto en algunos cantos como hombre y en otros como mujer así que no se sabe exactamente su sexo, lo que sí se sabe es que él/ella es quien da a luz a Loki, no Farbauti. Y aunque me gustaría poner a Laufey como hombre, tengo que ponerlo como mujer ya que no me gusta el MPreg y de lo contrario se haría complicado el asunto de la familia (en términos biológicos, no quería poner nada de problemas de adopción o que son hijos de ambos pero con otras mujeres o lo que sea)

Pues ya, este capítulo es especialmente largo, pero no quería dividirlo en dos así que lo dejé así. A partir del capítulo 4 empieza la historia IronFrost (Tony/Loki), no sé exactamente cuánto va a durar pero una vez que termine, comienza la historia CaptainFrost (Steve/Loki).