Hola~ sé que dije que intentaría no atrasarme y miren ¡Ya es jueves! ugh lo siento de verdad, no lograba encontrar la inspiración para escribir y no queria escribir algo con lo que no me sintiera segura. Toda la semana estuve escribiendo a penas unos párrafos y no podía seguir más que eso. Hoy (en realidad ayer Miércoles) abrí el Word y comencé a escribir, no me detuve hasta ahora (las 3:02 am del jueves) así que el capítulo está recién salido del horno~

Espero que lo disfrutes a pesar del tiempo que las hice esperar~

Ahora sí las dejo leer~


Tony/Loki: 2

La luz que le llegaba aguijoneando sus párpados cerrados fue lo que le despertó. Se sentía tan cómodo como estaba, aún con el horrible y punzante dolor de cabeza, que no quería abrir sus ojos y despertarse por completo. Aún en ese estado de media conciencia podía estar seguro de que se encontraba en su cama, tapado con sus suaves sábanas blancas de seda china, rodeado del confort de su habitación. Era la atmósfera conocida la que le hacía sentir seguro, cómodo, en casa.

Pero había un pequeño, delgado y calientito detalle.

Tony abrió los ojos de inmediato llegando a la conclusión de que no era un oso de peluche gigante con un regulador de calor lo que estaba abrazando contra su pecho, sino que era una persona. Una persona de cabello negro, piel pálida y vistosamente suave. Era Loki…

Tony no se movió ni un solo centímetro, incluso llegó a contener la respiración temiendo así despertar al bello durmiente que yacía con su cabeza delicadamente apoyada en su pecho, cerca, muy cerca, de su corazón. El brazo de Loki le abrazaba el pecho vagamente, el toque era sutil y no pesado, el típico peso muerto de una persona completamente dormida. Tony entonces se dio cuenta de que su propio brazo derecho se encontraba abrazando por la espalda a Loki y pensó que justamente esa posición debería ser endemoniadamente incómoda… pero no lo era.

El brazo de Tony que rodeaba la espalda de Loki de pronto se volvía estático cayendo en la cuenta de que si se movía, movería junto con él también la cabeza de Loki… y no estaba seguro de saber si el de ojos verdes tenía o no el sueño pesado como él lo tenía. Definitivamente no quería averiguarlo. Hacer que Loki despertara en esa extraña y demasiada íntima posición probablemente le llevaría a su propia muerte. Quién sabe, quizá Loki lo ahogara con sus almohadas-carísimas almohadas por cierto- y para evitar toda prueba contra él incendiaría la mansión.

Y no podía mentir cuando veía la imagen de su imaginación con un Loki sonriendo cual psicópata frente la mansión incendiada como algo ficticio… era cuestión de tiempo para que el pequeño demonio arrasara en contra de un edificio y eso Tony lo podía jurar.

La cabeza le dolía, los ojos los sentía como si estuvieran por explotar y sentía un horrible malestar en la garganta y el estómago. Maldecía el alcohol y los efectos que producía después de tomarlo en exceso, en el momento era el brebaje de los dioses, delicioso elixir de la vida… pero a la mañana siguiente se preguntaba mil veces por qué se había pasado con los cócteles. Demasiadas combinaciones extrañas como para siquiera preguntar qué llevan, si era azul o verde o incluso negro, mientras supiera bien y se sintiera el alcohol en la bebida, entonces la tomaba. Luego venía el momento de arrepentirse.

Y pudo seguir en sus cavilaciones personales si no fuera porque Loki se había movido, muy ligeramente, apenas había sido un reflejo. Pero Tony se había asustado, su corazón había comenzado a latir desenfrenadamente y su respiración se cortaba, tenía los ojos pegados a la cara dormida de Loki y aunque no pudiera verla detenidamente-sólo llegaba a ver su frente, ligeramente los ojos cerrados con esas largas pestañas y la nariz- pensó en lo endemoniadamente guapo que el maldito era. En ese estado, si no lo conociera, pensaría que Loki era un pequeño ángel caído del cielo. Pero Tony sabía que los demonios podían ser seductores y por eso no se confiaba de esa imagen angelical aunque no fuera una mentira su particular belleza.

Loki arrugó la nariz y apretó los ojos, Tony pensó que despertaría y contuvo el aliento una vez más, pero sus ojos no se abrieron en ningún momento, de sus labios salieron murmullos que no parecían palabras, solo sonidos vagos y Tony juró que eso no le había parecido adorable ni que una sonrisa boba había crecido en sus labios. Tuvo el impulso de levantar su brazo derecho y tocar, apenas rozando, la mejilla descubierta apretando entre sus dedos la suave piel que se presentaba ante sus ojos. Realmente intentó no hacerlo pero las ganas de hacer algo que no podría-ni aunque su vida dependiera de ello-estando Loki despierto ganaban contra el grito al fondo de su mente que le decía que si lo hacía y Loki se despertaba, sería su fin.

Alejó esa voz que él llamaría conciencia y acercando lo más silenciosamente que podía la mano a la cara del durmiente, rozó su mejilla con las yemas de sus dedos, sintiendo a penas con esto la suave piel pálida expuesta ante sus ojos. Se sintió en un trance y realmente sabía que toda la situación, la posición que tenían y la obvia cercanía era algo malditamente extraño que no creyó jamás de los jamases experimentar en su jodida-muy jodida-vida. Sonrió a penas con algo de ternura pensando que de esta forma Loki se veía como un joven ángel inocente de toda acusación contra suya y no puedo evitar las ganas que tenía de apretar su mejilla como lo haría con un niño adorable. Así que lo hizo, apretó la piel con suavidad pero ejerciendo presión de todas formas conteniendo una exclamación embarazosa por lo terriblemente suave que la piel se sentía entre sus dedos.

Pero entonces Loki abrió los ojos como lo haría la reencarnación del anticristo y Tony alejó la mano tan velozmente que apenas se dio cuenta de haberlo hecho. Loki se levantó precipitadamente alejando de un empujón el cuerpo de Tony del suyo provocando con este fuerte empujón que Tony cayera de la cama, no había sido hasta ese momento en el que el castaño se había dado cuenta de que se encontraba muy cerca de la orilla.

— ¿QUÉ DEMONIOS ES ESTO?— gritó entonces Loki con la cara desencajada en desconcierto, los ojos imposiblemente abiertos y las manos agarrando las sábanas con fuerza arrugándola entre sus dedos, Tony se sentó en el suelo rascándose la nuca con nerviosismo, no sabía cómo responder en realidad, no sabía qué hora era ni tampoco entendía cómo había llegado a abrazar a Loki en la noche—. ¿Qué estabas haciendo Stark…?—comenzó Loki al ver que Tony no le respondería, se levantó parándose en el colchón quedando de esta forma muy por encima del sentado Tony, tenía los ojos medio cerrados mirándolo con todo el veneno que podía al estar recién despierto.

— ¡No sé!—gritó Tony poniéndose de pie alejándose de la cama para así no estar tan cerca de Loki, sabía que todo terminaría de esta forma al final, después de todo Loki despertaría en algún momento, mala suerte que haya sido justo cuando a él se le había ocurrido ser un acosador-toca-cuerpos-de-personas-dormidas. Sin mencionar el factor del abrazo íntimo que estaban compartiendo— ¡Cuando desperté ya estábamos así! Juro que no hice nada raro—intentó salvarse el pellejo pero Loki no parecía cooperar en ese sentido.

—Si no estabas haciendo nada raro, entonces ¿Qué estaba haciendo tu mano apretando mi cara?—preguntó calmando su voz elevando una ceja con escepticismo. Tony se vio acorralado por esas palabras y Loki bajando de la cama comenzó a caminar con lentitud hasta quedar parado en frente del estático cuerpo del acusado—. Responde Stark, tengo curiosidad—insistió acercándose unos dos pasos hacia Tony, él se alejó los mismos dos pasos.

—Nada raro… solo estaba…—se vio acorralado en un enorme problema, no quería-ni aunque lo torturaran con una silla llena de picos filosos-admitir que le había dado ternura la durmiente expresión de Loki y que había sido un impulso inconsciente el querer tocarle para verificar con sus propios dedos que la piel malditamente blanca se sentía tan suave como se veía. Definitivamente prefería que Loki lo ahorcara con lo que fuera a admitir algo tan vergonzoso y poco masculino como eso. Y Tony se sabía lo suficientemente macho como para demostrar lo contrario.

—Sólo estabas… ¿Qué? Dime, la intriga está matándome—sonrió con maldad, sus verdes ojos se iluminaron de pronto con lo divertida-para él-que se había tornado la situación. Comenzando por el comportamiento evasivo de Tony, no le tenía miedo a él, eso Loki lo podía percibir, más bien estaba avergonzado por haber sido descubierto con las manos en la masa.

Tony estuvo por contestar con otros monosílabos evasivos sin saber exactamente cómo salvarse de las preguntas acusatorias de Loki cuando la ayuda le cayó del cielo. Bueno, no exactamente.

—Sr. Anthony, ¿Está despierto?—ese era Jarvis, su santa salvación. El hombre de avanzada edad y de canosos cabellos tocó dos veces la puerta antes de abrirla. Jarvis se encontró con la imagen de la cama hecha un completo desastre, un Loki con sus cabellos negros despeinados parado frente a un inmensamente nervioso, despeinado, aturdido y-ahora-sonriente Tony.

Y aunque la situación podría bien mal interpretarse, Jarvis no hizo ni un solo comentario sobre ello.

— ¡Jarvis!—gritó con verdadera alegría Tony, Jarvis le había salvado de tener que responder algo verdaderamente incómodo, Loki se había calmado con la ajena nueva presencia y disimuladamente se fue a buscar sus zapatillas para ponérselas, Tony se acercó a Jarvis con la intención de abrazarlo en agradecimiento por salvarle. Pero Jarvis le detuvo volviendo a hablar.

—El almuerzo ya está listo mi señor, le pido que baje con su acompañante al salón para que coman. Si me disculpan—como siempre, Jarvis era extremadamente cordial y educado, se fue cerrando la puerta tras de sí sin escuchar si Tony tenía algo para objetar o no. Y sí que Tony quería objetar el hecho de que lo dejara a solas, de nuevo, con Loki.

Y hablando del demonio. Loki estaba atándose los cordones de sus zapatillas ignorándolo completamente, se había dado cuenta, en ese momento, que ambos seguían vestidos, Tony miró sus pies y sí, definitivamente ahí faltaban sus zapatos pero sus pantalones seguían en su lugar y su camisa también, la chaqueta la encontró tirada a un costado de la cama-del lado que cayó- y sus zapatos estaban tirados desordenadamente frente a Loki. Cayó en la cuenta demasiado tarde de que no solo había dormido en la misma cama que Loki y que lo había abrazado dormido, sino que además el de ojos verdes lo había desvestido parcialmente y lo había tapado con las sábanas. Se preguntaba cómo le había hecho para lograr mover su cuerpo y levantarlo siendo que Loki se veía tan debilucho que la simple idea de algo como eso se le hacía endemoniadamente ridícula.

Actuando como si no fuera nada raro el tener a alguien a quien jurabas buscaba matarte en tu habitación, Tony se metió en su baño personal escondiéndose de la verdosa mirada de Loki, aun cuando este no se hubiera dignado en mirarle estando completamente concentrado con algo que tenía que ver con su celular. Una vez en la seguridad de su baño, Tony se paró frente al lavabo mirando el reflejo de su rostro en el espejo. Se le veía destrozado, sus ojos se veían cansados con unas enormes ojeras en ellos. Su cabeza comenzó a doler una vez más recordándole la maldita resaca culpa del alcohol. Daba las gracias por la suerte que tenía de no sentir náuseas ni de haber vomitado aún.

Abrió el grifo y dejó el agua correr para luego mojarse el rostro repetidas veces esperanzado que con esto el dolor de cabeza se esfumara, la fatiga desapareciera y, más aun, que la presencia de Loki haya sido solo un mal sueño y que al salir del baño se encontrara con su habitación vacía.

— ¡Stark!—claro, la suerte no era lo suyo. Loki había golpeado varias veces la puerta del baño antes de gritar, su voz se oía amortiguada por la puerta y Tony realmente quería arrojar algo contra ella para que cayera y aplastara el delgado cuerpo que se encontraba del otro lado— ¿Cuánto tiempo tienes pensado pasar en el baño, quiero comer sabes?—exigió cual berrinche. Tony sonrió, a pesar de todo, por lo inmaduro que Loki se había oído con eso.

Se lavó bien las manos y la cara antes de salir, esperaba, con un aire más fresco. Cuando abrió la puerta Loki estaba recargado contra la pared, esperando a que saliera, con los brazos cruzados contra su pecho y un aire austero rodeándole. Una sutil sonrisa surcando sus labios y esa mirada traviesa que solo podía significar problemas eran lo que adornaban su rostro. Tony mordió el interior de su mejilla evitando con el ligero dolor que eso le provocaba la boba sonrisa que estaba por crecer en su boca.

—Entonces sígame Sr. Lo escoltaré hasta el salón—imitó el modo de hablar que Jarvis siempre implementaba con él con un algo más de parodia exagerando sus movimientos. Tomando su celular que estaba en la encimera de la cama revisó la hora y no le sorprendió ver que era la 13:00 de la tarde, entonces, sin fijarse si Loki le seguía o no, salió de su habitación caminando por el pasillo hasta las escaleras bajándolas de a sutiles saltitos como siempre hacía. Pudo ver por el rabillo del ojo que Loki lo acompañaba unos pasos atrás bajando con más simpleza las escaleras.

—Sabía que vivías en una mansión, pero el tamaño de todo es ridículo—comentó Loki cuando llegaron al primer piso, Tony rió con franqueza.

—Qué decirte, las mansiones son así compañero—Loki arrugó la nariz por el calificativo con el que Tony le había llamado pero no hizo comentario alguno por ello. Tony entonces lo guio por el salón hacia un pasillo para nada angosto cubierto en cuadros, fotografías viejas y una que otra portada de revista o primera página de un diario sobre las Industrias Stark. El pasillo los llevaba hasta el comedor, había una enorme mesa de caoba pintada de negro en el centro, en las paredes había colgados cuadros de arte, retratos y otros muchos de paisajes, había muebles decorativos con vajilla que lucía costosa, premios, reconocimientos, portarretratos que mostraban fotos antiguas de lo que Loki creía eran de los abuelos de Tony, otras tantas fotos del padre de Tony con famosos. No había ninguna fotografía de la madre de Tony, no quiso preguntar. Frente a la mesa rodeada de varias sillas había un enorme ventanal que daba la perfecta vista hacia los jardines de la mansión, desde esa posición se podía apreciar una fuente de piedra con ángeles y demonios rodeando el centro de la fuente, de sus manos y bocas salía el agua, un camino de piedra rodeaba la fuente y llevaba hacia un quincho veraniego, había un enorme predio cubierto en flores y plantas coloridas, Tony le explicó que detrás de ese "pequeño" bosque de plantas estaba la piscina, que en ese momento se encontraba vacía.

—Admito que esperaba un comedor algo un poco más…—dejó la palabra flotar en el aire, Tony había tomado su habituado lugar en la mesa esperando porque Loki se sentara donde quisiera hacerlo, pero este se encontraba observando los cuadros embelesado con ellos.

— ¿Grande?—completó Tony, Loki giró el rostro para mirarlo y elevando una ceja sonrió como contestación a un obvio "si"—. Ah, eso es porque este es el comedor común, en donde se celebran importantes cenas es un salón mucho más grande que este y está en otro ala de la mansión, da directo a otra parte del jardín, donde hay muchas estatuas y más fuentes que esa que puedes ver—dijo señalando el jardín. Loki se preguntaba exactamente qué tan grande era ese lugar. Desde afuera no se veía muy diferente a otras mansiones del vecindario que había visto mientras manejaba hasta ese lugar… un ligero interés por recorrer la mansión se apoderó de él.

—Interesante—contestó en su lugar, aunque en su lengua se quemaran las palabras "¿podrías mostrarme…?" su ego no le permitía decirlas, así pues, que su lengua se incendiara y que sus ganas por ver el resto de habitaciones se murieran.

—Yo diría que es más interesante el hecho que tu familia no viva en una enorme mansión de esta zona sino que en su lugar vivan en una zona residencial… con casas jodidamente grandes sí, pero no tanto como esta—comentó casual, no pensó mucho en el hecho de que estaba manteniendo una conversación normal con Loki, o el hecho de que realmente nunca había hablado tanto con él y que apenas le había oído unas pocas veces. Pero el pensamiento se fue tan rápido como llegó cuando Loki se sentó en la silla que lo dejaba justo frente a él. Ambos sentados en el centro de la mesa, esperando por que la comida llegara.

—No es tan raro en realidad, esa casa la compró mi abuelo cuando mis padres se casaron como regalo de bodas, no creo que mi madre quiera abandonarla simplemente por vivir con estas… comodidades—reveló entonces, Tony no sabía si apuntarse ese dato como un punto ganador, ya que había sacado de la propia boca de Loki un dato sobre su vida personal… y había oído que eso no era cosa fácil.

—Es algo bueno supongo—dijo incómodo sin saber cómo seguir la conversación. Los minutos en los que Jarvis se tardaba en traerles el almuerzo eran más minutos de incómoda compañía con Loki, como nunca había tratado con él, no sabía cómo hablarle… así que simplemente tenía que ser él—. Así que… la fiesta—fue lo único racional que su cerebro pudo crear en ese momento, se dio un golpe mental y actuó como si fuera el tipo con más autoestima del mundo.

—Sí, la fiesta—le contestó Loki enarcando una ceja, lo observaba como lo haría con un raro espécimen en observación, como si buscara el modo de entenderlo— ¿Qué pasa con ella?—agregó viendo que Tony no le respondía con alguna otra estupidez.

—Parece que todo salió bien… con tu broma es decir. La fiesta se arruinó completamente y además ¡Demonios Loki! La maldita cosa sí que daba miedo. En especial los gritos y las voces raras y la sangre de la paredes… ¿eso era real de todas formas?—preguntó quizá un poco más entusiasmado de lo que esperaba demostrar, se maldijo por eso y creyó que Loki se burlaría de él. Pero no lo hizo.

—No, no lo era. Eran láminas transparentes, si te hubieras acercado lo habrías notado—contestó sonriente, Tony se impresionó por eso—. Y la broma no salió tan bien si después de todo la fiesta de Helblindi no terminó siendo un desastre… peor aún, asumo que fue la mejor fiesta que el idiota ha dado—se tragó la parte que decía "todo gracias a mí" porque el simple hecho de pensar que había ayudado a su hermano-queriendo o no-le daba arcadas.

— ¿Hablas en serio? ¡Pero si cuando me salí de ese lugar era un completo desastre!—se sorprendió Tony por esa noticia, realmente creía que en ese momento la fiesta había acabado, desde su punto de vista, si a Loki se le ocurría jugar una broma así-o una peor- en alguna fiesta que él organizara, la situación sería irremediable y no habría forma de seguir después de algo así. Loki se vio por unos momentos enojado, no con Tony-lo cual hacía que el castaño se tranquilizara- sino con su hermano.

—Sí. Cuando me estaba yendo vi a Helblindi hablar con alguien por teléfono así que asumí que hablaba con mi madre, eso me traería problemas enormes y el castigo es algo que no quiero ni pensar—comenzó a explicar apoyando su espalda en el respaldo de la silla aportando así una pose más relajada—. Pero hoy Darcy me envió un mensaje diciéndome que ella se quedó un tiempo más esperando y de pronto la gente que estaba afuera comenzó a entrar de nuevo y las luces y la música del local habían vuelto a la normalidad. Mi hermano se subió al escenario y le dijo a todos que una banda que al parecer a todo el mundo le gustaba ahí estaba llegando… así que la maldita fiesta siguió hasta el amanecer—terminó el cuento casi gruñendo del odio que eso le provocaba. La verdad era que sus padres ni siquiera estaban enterados de que él había hecho algo en contra de su hermano en la fiesta.

—Oh eso…—había comenzado Tony intentando de decir algo que ayudara, aunque realmente no sabía cómo. Por suerte, y por segunda vez en el día, Jarvis le había salvado de decir algo estúpido. Por fin la comida había llegado y aunque la conversación había parecido durar horas, apenas habían sido 5 minutos lo que esperaron— ¡Por fin Jarvis! Ya habías tardado mucho—medio gritó de felicidad, no sabía qué tan hambriento estaba hasta que pudo oler la comida, hamburguesas, sus preferidas. Su estómago gruñó del hambre y su boca se llenó de baba al ver la obra de arte que esa hamburguesa era, mejor que cualquier fotografía de hamburguesa de local de comida rápida.

—Disculpen la demora jóvenes, tengan buen provecho—dijo Jarvis llevándose el carrito de donde había traído los platos con la comida y la gaseosa, luego de una pequeña reverencia a seguir con sus labores, y no importaba cuántas veces Tony le dijera que no tenía que actuar tan formal con él, así era Jarvis después de todo.

—Una comida bastante corriente como para un millonario—se burló Loki al ver la hamburguesa, de la cual no se quejaba ya que era quizá la hamburguesa más perfecta que había visto en toda su vida y estaba completamente muerto de hambre, simplemente le causaba gracia que Tony, siendo un heredero de millones y millones de dólares, prefiriera la comida rápida a la comida de alta sociedad. Ahí encontró una pequeña, muy, muy pequeña, similitud entre ellos dos.

Tony elevó los hombros demostrándole que eso no le importaba en lo más mínimo y tomando con sus manos la hamburguesa le dio un gran mordisco, Loki se encontró disfrutando de esa rústica manera de tomar las cosas, así que él también comenzó a comer su propia hamburguesa sin importarle si se veía bien o no haciéndolo. El almuerzo pasó en silencio, ninguno hizo comentario alguno y disfrutaron saciando el hambre que tenían, se encontraron mirándose en silencio haciendo expresiones raras como si se estuvieran comunicando cuando era obvio que no lo hacían.

Por primera vez, Tony se sentía a gusto con la presencia de Loki cerca de él. Loki se encontró con que no solo debía ser malo con Tony para divertirse, simplemente bastaba con relajarse.

La sobremesa fue lo más incómodo, Jarvis había vuelto para llevarse los platos y preguntando si deseaban un postre-cuya respuesta inmediata fue una afirmativa-se fue dejándolos solos. Loki había sacado su celular y parecía estar teniendo una conversación con alguien, Tony había hecho lo mismo con el suyo pero no hacía más que abrir y cerrar las aplicaciones sin tener algo fijo con lo que distraerse mientras Jarvis traía el postre.

—Después del postre creo que lo mejor sería que me fuera—cortó el silencio de pronto Loki mientras guardaba su celular en uno de los bolsillos de su buzo. A Tony le costó un poco entender que Loki le había dicho que se tendría que ir, no pudo evitar el sentirse decepcionado un poquito por ese detalle, realmente estaba disfrutando el tener al pequeño demonio en su compañía y no quería desperdiciar ese glorioso momento que el destino le estaba regalando para, quizá, comenzar una amistad con él.

Después de todo, Tony se decía, Loki era alguien interesante con quién tratar.

—O… podrías quedarte, otro rato—le contestó tomando desprevenido a Loki con ello, lo había notado, la forma en la que sus ojos se habían abierto de golpe, la pequeña intención de su boca de abrirse y el entumecimiento de sus hombros. De pronto creyó haber puesto nervioso al pequeño mentiroso, pero de pronto Loki volvió a su habitual postura.

— ¿Y hacer qué?—preguntó como un contrataque. Tony intentó no temblar, sabía que Loki le haría difícil la invitación. No era como con sus amigos, a los que simplemente llamaba diciendo « ¡Hey! Ven a mi casa y pasemos el rato» y luego pasarse la tarde jugando videojuegos o saliendo a comer afuera o ir de fiesta. Loki le cuestionaría el por qué hasta el último segundo, y realmente Tony no tenía muy claro por qué lo quería tener consigo, pasar el rato y quién sabe, hablar de más cosas de las que no habrían hablado nunca si no hubiera sido porque Bruce lo había traicionado de esa forma terminando ambos juntos… como lo estaban en ese momento.

—No sé, es Domingo Lokes ¿Qué haces habitualmente los Domingos de todas formas?—respondió de la misma forma que Loki había hecho con él, actuando como si sus palabras fueran bombas que estuvieran por explotar. Como si estuvieran en una guerra de palabras, sarcásticas o no.

Loki enarcó una de sus perfectas cejas negras y cruzándose de brazos pensó en lo que haría si ese fuera un domingo normal, estando en su cuarto, solo. Normalmente se despertaría antes del mediodía, bajaría a desayunar sin importarle si estuvieran o no sus padres, encontrándose siempre con Býleistr y luego más tarde con Helblindi. Helblindi se iría y Býleistr haría lo mismo después, en ese momento se quedaría completamente solo. Subiría a su habitación y se pondría a leer algún libro ya empezado que tuviera o comenzaría uno nuevo que se hubiera comprado recientemente y luego… luego se quedó en blanco intentando recordar algo más. Pero no encontraba nada. A menos que alguna de sus amigas quisiera visitarlo, él se la pasaba solo. Leyendo.

De pronto su vida le pareció aburrida a pesar de toda la diversión que podía encontrar con molestar a Thor en las madrugadas y luego a alguna que otra pobre víctima en la escuela. Le pareció simple… y no supo qué contestarle a Tony de repente.

—Supongo que leer—terminó contestando aunque la idea de revelar algo tan aburrido como eso le haría ver ridículo. Pero Tony no se burló por ello, a decir verdad Loki creyó ver algo de interés en su cara. Alejó ese pensamiento de su mente, era obvio que algo como eso no era interesante en lo más mínimo.

— ¿Y qué lees?—contra todo pronóstico para Loki, Tony terminó preguntando ciertamente intrigado por aquello. Tony realmente espera que la respuesta de Loki fuera algo como "Oh, ya sabes, me paso el día arruinándole la vida a quien se me cruce por delante. También le quito los dulces a los niños", pero había sido algo completamente diferente. Sabía que a Loki le gustaba leer, lo recordaba del pasado cuando siempre le observaba leyendo apartado del resto del mundo, en esa época Tony no podía comprender el cómo alguien tan explosivo, extrovertido e hiperactivo como Thor podía ser amigo de alguien como Loki, que se mantenía callado-a menos que usara su lengua para insultar a alguien o hacerlo llorar con sus maléficas palabras-, alguien que prefería jugar al ajedrez en lugar de jugar a la guerra de lodo como solían jugar en esos tiempos.

De pronto se dio cuenta de que cuando eran niños Loki siempre estaba detrás de Thor, eran los mejores amigos que existían en el mundo, de la misma forma que él y Rhodes lo eran aún hoy. Había una laguna en la memoria de Tony en cuanto a eso, se había dado cuenta que de la mismísima nada Loki se había alejado de Thor y de ellos-que como amigos de Thor siempre estaban a su alrededor- y luego ya nada fue lo mismo. Quiso preguntar por ello, pero sintió que si lo hacía Loki se iría definitivamente y ya nunca más le dirigiría la palabra. Así que se mordió la lengua intentando por todos los medios de no cagarla.

—No tengo un género específico que sea mi favorito a la hora de elegir libros, pero admito que las historias de fantasía me agradan bastante—le contestó cauteloso, como si el simple hecho de revelar tal detalle provocara el fin del mundo en la tierra, o en otro caso, convertirse en un chiste ante la perspectiva de Tony. Y Loki realmente estaba odiando esa parte suya que le insistía en esperar ser aceptado por el castaño, cuando nunca le había importado ser aceptado por alguien. Exceptuando Thor…

—Me gustan las historias de fantasía, pero creo que la ciencia-ficción es más lo mío—respondió intentando ocultar el timbre de ansiedad en su voz. No podía evitar sonreír con esas pequeñas revelaciones personales que Loki le estaba regalando tan a ligera. En ese momento Jarvis había traído dos copas de helado de chocolate, fresa, vainilla y dulce de leche. Perfecto, adoraba el helado—. Incluso tengo un taller, lo adorné para que se viera como un perfecto taller de ingeniería como muestran en toda historia de ciencia-ficción, no quiero sonar ególatra pero realmente tengo cosas interesantes ahí—agregó como detalle, creyendo así que estaba balanceando el hecho de que Loki le haya revelado tanto y él prácticamente nada.

— ¿En serio tienes un taller?—preguntó genuinamente sorprendido y ligeramente interesado por aquello, Loki quería ver eso, quería ver absolutamente todo lo que fuera que hubiera en ese lugar. Tony sintió como si su corazón hubiera aumentado su golpeteo contra su pecho demasiado deprisa, asumió que era por ver, por primera vez, a alguien que tuviera un real interés-además de Brucie en su tiempo- por ver su taller. Y no es como si él dejara que cualquiera entrara en él.

— ¿Quieres verlo?—comentó tras la tercera cucharada que le daba a su helado, intentando que sonara casual y que no se viera su propia emoción por llevar a Loki al lugar más privado que existía para él en el universo entero. Ese lugar hasta formaba parte de su alma.

—Por supuesto—sonrió Loki aceptando de inmediato la propuesta, no estaba actuando a la defensiva ni maquinando maldades por hacer, como asustar a Tony con palabras que le harían temblar por ejemplo, también había evitado llamarlo "Stark" por un corto período de tiempo y hasta se había olvidado del pequeño detalle del haber despertado abrazando su pecho, cosa que le había escandalizado como nunca—. Pero eso será luego de que termine mi helado—señaló la copa aún llena por la mitad, la de Tony estaba casi vacía.

—Oh pero Lokes, comes muy lento—bromeó sin darse cuenta, creyó que con las bromas debería tantear el terreno, no quería que Loki le incrustara la cuchara en el ojo.

—No es que coma lento, es que tú comes como un cerdo—contestó con la voz ronca luciendo falsamente indignado. Tony soltó una carcajada corta sin poder evitarlo. No era raro, las ocasiones de oír a Loki siendo gracioso eran… nulas.

Debía aprovecharlo.

Loki terminó el helado de la forma más lenta que Tony había presenciado nunca, y si no estuviera de buen humor sabía que su mal genio se habría impacientado por eso, pero había sabido pasar el tiempo de espera jugando a insultarse sarcásticamente con Loki. Estaba comenzando a encontrar divertido insultar al pelinegro y recibir insultos igual de tontos que los suyos de vuelta.

—No me había dado cuenta de lo gracioso que podías llegar a ser Bambi—se burló levantándose de la mesa dejando las copas en ella, Jarvis se encargaría de limpiar todo. Loki se levantó al mismo tiempo que Tony lo hizo y le siguió hacia una puerta que estaba a la derecha del gran ventanal, esta puerta los conducía a otro pasillo lleno de igual forma que el otro con cuadros, fotografías y recortes de diarios, con la diferencia de que en este había puertas del lado derecho, muchas de ellas, del lado izquierdo otro ventanal abarcaba todo el pasillo dándole al lugar una iluminación natural. Se podía ver otras secciones del gran jardín desde ahí. Al final del pasillo había otra puerta enteramente de vidrio.

— ¿Bambi?—preguntó inquisitoriamente Loki, el apodo no le gustaba, eso era claro, era peor que "cuernitos". Tony le sonrió con burla llevando sus manos a su cabeza y hacer con ellas formas de cuernos. Loki no terminaba de entender del todo el por qué Tony se empeñaba en ponerle apodos que tuvieran que ver con "cuernos". Eso debía averiguarlo a como diera lugar.

—Ya casi llegamos—dijo abriendo la puerta de vidrio, detrás de ella Loki se dio cuenta de que habían salido a una parte del jardín, era como un hueco entre la mansión y otra sección de ella. Había un pequeño techo uniendo la mansión con algo que parecía un cuarto del pánico desde afuera, en el medio de ambas había una enorme cantidad de cajas, cables, pedazos de hierro y herramientas varias. Loki creyó, decepcionado, que ese era el taller. Pero Tony lo guio hacia el "cuarto del pánico" y se paró de frente a algo que parecía ser una puerta sellada—. Esto te va a encantar—le sonrió de lado y Loki lo miró como si lo estuviera retando a sorprenderlo.

Tony presionó un botón de la pared que Loki no había visto y se escuchó un pequeño "swing" viniendo de la nada y al mismo tiempo de todos lados, de la pared se abrió un cuadrado y de ella salió una pequeña pantalla verde luminosa, como esas que veías en las películas de espías. Tony presionó su pulgar en la pantalla y esta pareció escanearlo, la pantalla se puso roja y otro sonido que no supo cómo interpretar se oyó de la misma nada que el anterior. La pantalla volvió a ocultarse tras la pared y la puerta que antes parecía sellada se deslizó con un susurro hacia un costado.

Tony entró con una tranquilidad insufrible, Loki entró despacio, con cautela, observando todo lo que había dentro. Cuando Loki terminó de entrar, la puerta se cerró tras de sí con otro susurro, eso le sorprendió y se había girado a penas para observar de forma crítica la pared de hierro, ahora, herméticamente cerrada. El lugar no tenía ventanas y le sorprendía no sentir el aire sofocado, notó que del techo había varias rejillas desde las cuales entraba el aire, y luego había otras a lo alto de las paredes, desde las cuales seguro se intercambiaba el aire. El lugar estaba completamente iluminado con luz artificial, había varias mesas de metal llenas en su mayoría de tecnología desarmada, cables, piezas que no podía identificar lo que eran pero que se veía malditamente complicadas, había pantallas por todos lados con planos, ecuaciones y otro miles de cosas que parecían un código indescifrable para Loki. Pero todo era fascinante, quería entender cada pequeña cosa que ahí hubiera.

—Y aquí Lokes, es donde paso el 80% de mi vida diaria—comentó Tony parándose en el centro del taller abriendo los brazos para abarcar todo el lugar. Loki se cruzó de brazos tomando eso como un hecho gracioso, en realidad.

—Y yo que creía que tenías vida social—se burló entonces provocando que Tony dejara caer sus brazos como peso muerto, bufó rodeando los ojos. Sabía que Loki encontraría el punto de donde atacarlo con otra guerra de insultos tontos. Parecía que Loki era tan inmaduro como él lo era.

—Tengo más vida social que tú, eso te lo aseguro—atacó enarcando una ceja mientras tomaba una de las sillas rojas tipo oficina que había en el taller y se sentó en ella esperando que Loki lo imitara sentándose en alguna otra.

—Claro, olvidaba la parte de las fiestas, el descontrol y el alcohol en tu vida Stark—y en lugar de sentarse como Tony esperaba, Loki había comenzado a revisar el lugar, observando con interés los aparatos a medio construir, los que ya estaba armados y los que parecían ser simple chatarra desperdigados por las distintas mesas.

—Oh vamos Lokes, necesitas un poco de diversión SANA en tu vida—remarcó la palabra dándole a entender que su idea de "diversión" a él se le hacía del peor tipo de maldad, aunque la mayoría de sus bromas tuvieran intenciones inocentes y algo inmaduras, había otras tantas que ciertamente atentaban contra la vida. La parte de Loki que daba miedo, ciertamente.

—Sé divertirme Stark, sé lo que quiero y lo que no. Simplemente tú le vas a lo seguro, yo no soy un cobarde niño llorón—rió con sorna agarrando un pequeño aparatito que tenía la forma de una pelota hecha completamente de metal, tenía algunas luces que titilaban y hasta jugara que le oía hacer "bip-bip-bip" cada tantos segundos. Tony giró con la silla hacia una de las mesas que tenía una computadora, mientras esperaba que se encendiera volvió a girarse para enfrentar al demonio que había invitado a su lugar apartado del mundo.

—Y ya empezamos de nuevo con lo del niño llorón, ¡que conste que yo no soy ningún niño llorón!—se defendió del supuesto ataque hacia su persona. Loki contuvo la risa que buscaba nacer de su garganta, de esa forma Tony se veía, quizá no como un niño llorón, pero sí como uno mimado.

Loki rodeó los ojos no queriendo volver a hablar sobre ese tema ya que se haría infinita la "guerra", caminó hasta donde Tony estaba sentado y agarrando otra silla tipo oficina se sentó en ella a su lado.

—¿Qué es eso?—preguntó entonces viendo lo que se iluminaba en la pantalla de la portátil que Tony había encendido, en ella se podía ver un gráfico de un círculo naranja hecho de números que se movía, en una ventana negra a su izquierda comandos en blanco iban apareciendo de a poco llenando la pantalla. Tony sonrió con orgullo y algo de felicidad porque Loki le preguntara, iba a ser la primera vez que le mostraría esto a alguien.

—Esta, mi querido Lokes, es algo en lo que estuve trabajando hace un tiempo ya. Es el prototipo de una IA—contestó, todo orgullo su voz—. Dile hola a J.A.R.V.I.S, Bambi—Loki no supo qué contestar a eso…


Espero les haya gustado~ esta vez hubo más conversación entre estos dos, mee sentí como una fangirl (que lo soy) cuando releía los diálogos, espero que les haya pasado igual xD

Pues bien, la verdad no sé si podré actualizar el martes, es seguro que lo haga la semana que viene pero ya no puedo seguir diciendo que lo haré todos los martes como al principio porque es obvio que no llego a terminar los capítulos a tiempo :c así que tengan paciencia con eso, les aseguro que no tengo pensado abandonar el fic.

Los amo /o/ 3

Alguna duda ya saben, RW~

Hasta la próxima~