Autor: Zephirotycvm117

Ninguna serie es mía... ¿contentos? ¬¬

Bueno, primero que nada pido una disculpa =/ había dicho que este capítulo se llamaría 'Our Farewell', pero estuve viendo que me extendí más de lo que quería, aunque realmente era necesario hacerlo, por lo que sentí que debía dividirlo en dos partes, y el capítulo 'Our Farewell' será el siguiente.

Le pido una disculpa a Fraulein Kaname Langley por eso, ya que ella era quien esperaba el WAFF en el capítulo 08 y yo ya se lo había prometido hehe Gomenasai! .

Acerca de estos dos capítulos que siguen, debo decir que van a ser interesantes de escribir… prácticamente tengo que llenar un hueco de poco más de dos años =/ La única forma en puedo describirlo es como un par de capítulos de respuestas =) no todas, pero si muchas, o al menos creo yo…

Una aclaración… estoy ignorando la cuestión de los idiomas aquí, ya ven ustedes que en el anime todo el mundo habla japonés… así que por favor, ignórenlo xD

También quiero agradecerles a todos por sus reviews =) realmente me animan a seguir escribiendo a pesar de que soy algo flojo xD

Pleeeease! R&R ^^

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"Looking inside of yourself
You might see someone you don't know
Maybe it's just what you need
Letting the river in you flow

You can sail away to the sun
And let it burn you while you can
Or walk a long bloody road
Like the hero who never ran

Flying away in the clouds
You know you're losing your control
Finding your way in the dark
Like some poor forgotten soul

You'll feel it
You'll see it
You'll feel the rush of the city lights
You'll feel it
I see it in your eyes, you're…

Caught in the middle
Just like the way you've always been
Caught in the middle
Helpless again"

Canción: Caught In The Middle

Grupo: Dio

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Algún lugar de Japón. Domingo. 1000 Horas.

Al abrir sus ojos lo primero que vio un fue un techo bastante rústico, un techo formado de madera, su rango de visión no le permitía saber donde se encontraba, así que lo siguiente que hizo lo consideró un error inmediatamente.

"¡Ughhhhh!" Exclamó al mover su cabeza para mirar a su alrededor, su cuerpo dolía demasiado, como si su cerebro asociara 'movimiento' con 'dolor'. "¡Ahh! ¡Ahh!" Respiró hondamente, el dolor lo hizo agitarse.

Unos segundos después el dolor pasó, nuevamente puso atención a sus alrededores. Al girar lentamente su mirada para inspeccionar el lugar se dio cuenta de que se encontraba en una cabaña, estaba en una pequeña habitación de apenas unos dos metros por cuatro, una pequeña silla de madera en la esquina… a su lado podía sentir el aire fresco con olor a pinos, había una ventana, pero desde su posición no alcanzaba ver hacia afuera. Algo más llamó su atención, del otro lado de la pared de madera, fuera de la habitación se dejaba escuchar algo con fuerza….

"I won't take no prisoners! won't spare no lives!

Nobody's putting up a fight!

I got my bell, I'm gonna take you to hell!

I'm gonna get ya! Satan get ya!"

Shinji identificó lo que se escuchaba como una canción de algún tipo de Rock, las guitarras eléctricas, armonizadas con la batería y la voz del cantante hacía que las bocinas vibraran al estar al máximo volumen, a pesar de esto, el sonido no era muy alto, por lo que supuso que era un reproductor con bocinas de baja potencia.

"Hell's Bells!

Yeah, Hell's Bells!

You got me ringin'! Hell's Bells!

My temperature's high, Hell's Bells!"

Cerró sus ojos, su mente pasó la música a segundo plano y se centró en la situación actual y trató de recordar como terminó ahí.

FLASH

"Hiten Mitsurugi Ryu… ¡Ryu So Sen!" Souichiro realizando una técnica que lo cortó en múltiples partes del cuerpo… luego él desplomándose inmóvil al piso.

FLASH

La oscuridad apoderándose de él… Abaddon comenzando a controlarlo, escuchándolo susurrar en oído.

FLASH

Nuevamente caer el piso, y esperar su muerte al negarse en ser controlado por el demonio.

FLASH

El sonido del choque de metal contra metal… después nada.

FLASH

"¿Qué fue lo que sucedió?" Se preguntó en un murmuro. "¿Por qué sigo con vida?" Dijo en voz más alta.

"Eso suena bastante pesimista si me lo preguntas…" Contestó una voz a su costado. Al girar su cabeza rápidamente para encontrarse con la fuente de la voz nuevamente lo invadió el dolor y cerró los ojos instintivamente para contenerlo. "No deberías moverte… tus heridas no han sanado del todo, aunque ya dejaron de ser mortales estas podrían reabrirse"

"¿Por qué me duele el cuerpo?" Preguntó Shinji, al abrir y esta vez girar lentamente su mirada hacia el origen de la voz, se sorprendió al encontrarse con un hombre que se le hacía familiar, mas no conocido.

"Mmm… ¿además de las heridas a medio sanar?" Preguntó el hombre con curiosidad antes de que Shinji preguntara algo. "…pasaste un día y medio estando inconsciente…"

Shinji parpadeó alarmado. "¿Un día y medio?" El hombre asintió tranquilamente. "¿Quién eres? ¿Dónde estoy?"

El hombre esbozó una media sonrisa. "Soy quien evitó que Souichiro te convirtiera en cachitos…" Dijo esbozando esta vez una sonrisa colmilluda. "…y quien te sacó de ese lugar, estás en mi humilde hogar"

Shinji devolvió su mirada hacia el frente, clavándola en la pared de madera. Hubo un silencio entre ellos mientras la música Rock llenaba ese silencio.

"Arigato…" Murmuró Shinji después de unos segundos. "¿…qué sucedió después?"

"¿Con Souichiro…?" Preguntó el hombre, entes de dejar salir un suspiro. "…lo dejé ir, teníamos que salir de ahí antes de todo se viniera abajo…"

Shinji empuñó sus manos. "Mierda…" Gruñó por lo bajo, luego dejó salir un suspiro.

"¿Puedo saber tu nombre?" Preguntó el hombre.

Shinji asintió. "Ikari Shinji…" Respondió. "…gracias por ayudarme y gusto en conocerte" El joven giró su mirada expectante hacia el hombre.

"¡Oh! Yo soy Hiko Seijuro…" Responde el pelirrojo comprendiendo la mirada del chico. "…antiguo Sensei de Souichiro"

La mirada de Shinji se tornó incrédula por un momento antes de apretar los dientes e intentar levantarse. "¡Ughh!"

"Dije antiguo…" Murmura Hiko irónicamente, viendo pasivamente al Ikari retorcerse por el dolor generado por el súbito movimiento. Al calmarse, Shinji devolvió su mirada confundida al hombre

"¿Qué hacías ahí?" Cuestionó Shinji. En ese instante la mirada del hombre se tornó distante.

"Fui a hacer lo que tú intentaste…" Respondió con voz seria. Los ojos de Shinji se estrecharon ante la respuesta y frunció el seño, confundido. "…te voy a dar un analgésico, charlaremos en un momento…" Dijo Hiko retirándose de la ventana.

Shinji se quedó ahí, inmóvil, meditando las palabras del hombre. Un par de minutos después la puerta de la habitación se abrió y Hiko entró, una taza de aluminio en una mano y una cápsula en otra. El hombre vestía de ropajes de Dojo.

"Toma… esto te ayudará para el dolor…" Dijo al tiempo que Shinji extendía la mano por la capsula. "…el resto depende de que seas un hombre y te aguantes"

Shinji le dio una mirada ácida mientras el hombre lo miraba con humor. Se puso la capsula en la boca y luego tomó agua de la taza que le ofreció Hiko.

"Así que reconociste la espada… ¿eh?" Dijo Shinji mirando por la puerta de la cabaña. Se podía ver una pequeña cocina rudimentaria al fondo y una mesa de madera. El piloto se refería al elogio que el pelirrojo hizo a la espada cuando se encontraron de pasada en el Teatro.

"Yo sé la di cuando empezó a entrenar conmigo…" Respondió el espadachín. "…por supuesto que la iba a reconocer"

"¿Dónde-"

"Probablemente se la llevó…" Respondió Hiko, interrumpiendo al chico, quien iba a preguntar sobre donde se encontraba la espada. "…sea lo que sea, le pertenece"

Shinji bajó la mirada y apretó los dientes con fuerza. Hubo unos segundos de silencio. "Dices que ibas a hacer lo mismo que yo a ese lugar…" En ese momento Shinji dirigió una mirada fría hacia Hiko. "¿…también ibas a asesinarlo?"

Hiko no se inmutó anta la expresión de Shinji ni a su pregunta. El conocía muy bien esa mirada… la había visto en su antiguo alumno. "Así es… por lo que ha hecho… por lo que se ha convertido…"

Eso hizo parpadear a Shinji. "¿Entonces que-"

"No pude hacerlo…" Respondió Hiko mirando hacia la ventana, su semblante tranquilo. Shinji asintió en respuesta, realmente tampoco lo culpaba por no haber podido hacerlo, a final de cuentas solía ser su alumno. "Es por eso que te traje aquí…" Dijo luego el pelirrojo, devolviendo su mirada a Shinji.

"¿A qué te refieres?" Preguntó Shinji confundido.

"No voy a mentirte…" Dijo Hiko con voz firme. "…no creo que yo sea capaz de asesinar a mi propio alumno…" Shinji asintió y lo miró expectante. "…es por ello que voy a entrenarte"

La boca y ojos de Shinji se abrieron en sorpresa, no espera realmente esa respuesta. "¿Entrenarme? ¿En qué?"

"Usas una espada… ¿No es así?" Preguntó el pelirrojo. Shinji asintió. "¿Sabes usarla?" Shinji asintió nuevamente pero Hiko le dio una mirada dubitativa. "¿Sabes 'realmente' utilizarla?"

Al poner énfasis en el 'realmente', Shinji negó con la cabeza… sabía a qué se refería el hombre. Hasta ahora había usado esa espada que tomó de Souichiro meses atrás, pero solamente usaba su velocidad al combatir con ella, no poseía realmente una técnica en el combate.

"Entonces yo te entrenaré…" Dijo nuevamente el espadachín, apuntándose a sí mismo con el pulgar. "…pero primero quiero saber porque estás tras la cabeza de Souichiro, y que demonios era 'eso'" Agregó con voz comandante.

Shinji meditó por unos segundos, sabía a qué se refería Hiko con 'eso', finalmente dejó salir un suspiro resignado y asintió. "Es una larga historia…" Dijo el cazador, en el fondo realmente no quería hablar de ello.

PLIP

La música se detuvo, Hiko había salido de la habitación para detenerla. Al entrar de vuelta, Shinji lo miró confundido. "AC/DC…" Murmuró haciendo 'la seña' del rock. Luego arrastró la silla de madera que estaba en la esquina de la habitación y se sentó con el respaldo hacia enfrente, recargando sus brazos en este. "Tengo tiempo…" Respondió con seriedad.

Titubeante, el cazador comenzó a narrar la historia que comenzó para él poco más de dos años atrás, después de lo de Toji… aunque no sabía que todo había comenzado tiempo antes de eso.

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Alrededor de dos años y medio antes. Londres.

Una alta figura masculina se encontraba de pie en el techo del palacio de Webminster, su rostro estaba sombreado por la capucha que llevaba puesta, pero se podía observar su pálida piel y un par de filosos colmillos en su macabra sonrisa. A pesar de que estuvieran sus ojos ocultos tras las sombras, ese podía notar que su mirada estaba clavada en las luces que se reflejaban en las aguas del río Támesis.

A sus espaldas se encontraban dos figuras, uno de ellos era Alexander Corvinus, la otra era una figura femenina. Una mujer de rasgos finos y tranquilos, largo cabello rubio cayendo sobre parte de su rostro, cubriendo uno de sus ojos, dándole un toque misterioso y sensual.

"Corvinus… es tiempo de actuar" Murmura el hombre encapuchado. "…los pilotos Eva destruyeron dos días atrás al décimo segundo mensajero…"

"Hai… según los pergaminos aun restan cinco más…" Contestó Alexander.

"Seis… si, tomamos en cuenta los planes de SEELE…" Aclaró el hombre con la mirada aun enfrente. "...Corvinus, ya son más de doce años que te integraste a Millenium, quiero que recuerdes a quien debes tu lealtad"

"No se preocupe Maestro…" Contestó el referido haciendo una reverencia profunda. "Sé que es a usted a quien debo mi inmortalidad… y sé que es usted quien me ha permitido ganarme el rango y confianza del Mayor…"

"Exacto…" Respondió el hombre. "Ya hemos esperado mucho tiempo para llevar a cabo nuestros planes… mi querida Laura, tú, mi querida Baobhan Sith, nos ha sido sumamente útil en la recopilación de información tan vital para nuestros planes…" La mujer asintió al tiempo que sonreía amablemente.

"¿Cuál es el siguiente paso?" Cuestionó el vampiro de cabello oscuro.

"Tú, Corvinus, le brindaras a ese belicoso hombre, el Mayor, toda la información que Laura obtuvo seduciendo a esos hipócritas de Vaticano, acerca de los Pergaminos del Mar Muerto; también le brindarás la información que obtuvo de SEELE, acerca del Proyecto de Instrumentalización Humana…" Ordena el misterioso hombre obteniendo una mirada confundida por parte de Corvinus.

"¿Cuál serán mis órdenes? Master…" Cuestiona la mujer en un tono tranquilo.

"Querida, tus órdenes juegan un papel muy importante…" Responde el encapuchado dándose la vuelta, una sonrisa peligrosa en su rostro. "…tu brindarás a Vaticano toda la información respecto al Proyecto de Instrumentalización Humana …"

"Hai…" Responde la rubia.

"Asegúrate de hacer que procedan con el proceso de sellarles el paso a los mensajeros… se que Vaticano puede hacerlo…" Agregó el hombre devolviendo su mirada hacia el río.

"Maestro… está seguro que debemos involucrar en ese nivel a Millenium y Vaticano… ¿no sería prudente mantenerlos al margen?" Cuestiona Corvinus.

Sin volver la mirada, el encapuchado niega con la cabeza. "Ambos son necesarios… ellos nos ayudarán a ganar tiempo, y en su debido momento, su destrucción mutua asegurará nuestro objetivo"

"¡Oigan! ¡Ustedes tres identifíquense inmediatamente!" Dos policías se habían percatado de su presencia en el techo del palacio y ahora les apuntaban con sus armas.

Sin darse la vuelta, el encapuchado murmuró. "Laura… por favor"

"Hai…" Respondió la rubia haciendo una leve reverencia. Corvinus estaba a punto de despedazar a los dos hombres pero su maestro había intervenido, así que observó a la mujer con interés.

"Lo siento caballeros…" Dijo la mujer girando caminando hacia los dos policías. "…solamente queríamos disfrutar la vista" Su atractivo cuerpo, cubierto por un ajustado pero modesto vestido verde, se movía hipnóticamente conforme se acercaba a los dos policías.

"No pueden estar aquí señorita…" Murmuró uno de ellos un poco titubeante cuando Laura acortó la distancia entre ellos. Ambos policías bajaron sus armas, tratando de no ser rudos ni amenazantes con la chica.

"Ya nos íbamos de cualquier forma…" Dijo la chica en un tono bajo, casi en un murmullo. En ese momento, sus ojos cambiaron rápidamente de color rojo al tiempo que cruzaba miradas con los dos policías.

Cuando la vampiresa se dio la vuelta hacia su maestro, los dos hombres permanecieron inmóviles por unos segundos antes de levantar sus armas, girar para quedar de frente uno del otro y…

BANG BANG

Los cuerpos de los dos policías yacían inertes en el piso, un hueco de bala en la frente de cada uno.

"Je…" Rió levemente Corvinus, esbozando una sonrisa peligrosa. "Tu habilidad para eso no deja de sorprenderme…" Murmuró, obteniendo una sonrisa inocente en respuesta por parte de la rubia.

"Es hora de que todo comience…" Dijo el Maestro de ambos con la mirada pegada en el río. "…procedan con sus órdenes"

En respuesta los dos vampiros hicieron una reverencia. "¡Hai! ¡My Master!" Exclamaron al unísono antes de retroceder un poco y desaparecer entre las sombras.

El misterioso hombre encapuchado permaneció de pie en ese lugar. "Gobernar como un Dios… sobre humanos, midians, ángeles y demonios…" Murmuró antes de desvanecerse en el aire.

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Unas horas después, en algún lugar de Inglaterra.

Corvinus se encontraba sentado en un sofá, y sobre la pequeña mesa frente a él estaba una computadora portátil.

"Interesante información…" Dijo el Mayor, quien aparecía en la pantalla. "…realmente…" Al cambiar la posición en la que se encontraba sentado, su rostro fue envuelto por sombras aunque sus lentes brillaban con el reflejo de la pantalla, dándole una vista tétrica. "¿…como obtuviste esta información? ¿Cómo podemos comprobar su veracidad…?"

El vampiro de larga cabellera negra mantuvo su postura. "Si la información que se encuentra ahí es verídica… el décimo tercer mensajero atacará en la fecha especificada, dentro de unos días, y la Unidad 03 será infectada… solamente es cuestión de corroborar tal información"

"Bien… imagino que al obtener tal información deseas ser quien lo corrobore ¿no es así?" Pregunta el alemán esbozando una sonrisa confiada.

"Hai Herr Kommandant…" Responde Corvinus con seriedad. "…sin embargo, me gustaría proponer algo más…"

"¿Ohh? ¿Aun hay más?" Murmura el Mayor sorprendido. "¿Qué sucede?"

"Le propongo también infiltrarme al comité, y asegurarnos de todo de primera mano…" Dice el vampiro, su expresión totalmente seria. "…podemos asegurarnos que en ese momento perpetuemos el Tercer Reich…"

"Hahahahaha…" El Mayor dejó salir una carcajada eufórica. "¡esa es una propuesta imposible de negar! ¿Realmente piensas poder hacerlo? ¿Infiltrarte al comité?"

"Hai… actualmente estoy trabajando en encontrar su localización… si el décimo tercer mensajero aparece, y la cadena de sucesos concuerdan con los definidos en el Proyecto de Instrumentalización Humana … entonces intervendré en el comité" Responde el múltiple agente.

"Si todo funciona tal y como lo propones… La destrucción de Hellsing podrá aguardar para después…" Dice el alemán desde el otro lado de la conexión, Alexander asiente en respuesta. "…Corvinus, tienes todo mi apoyo en esto, en estos doce años en los que te integraste a nosotros has demostrado ser leal y confiable… esperaré ansioso recibir información tuya…"

"¡No lo defraudaré Herr Kommandant!" Respondió el vampiro haciendo el saludo que identificaba a las tropas Nazis.

"Cambio y fuera…" Dijo el Mayor asintiendo antes de que la conexión terminada y la pantalla de la portátil quedara de color negro.

Corvinus se puso de pie y se dirigió a la ventana de la gran habitación en la que se encontraba. "Ufffffff…" Dejó salir un largo y sonoro suspiro. Las cosas se habían arreglado demasiado fácil, realmente no le hubiera gustado que las cosas se complicaran. "La primer fase está completa… Millenium busca participar en Tercer Impacto" Murmuró a la nada. "Sin duda mi Maestro es un genio… el que ingresara hace más de una década en este grupo fue realmente una sabia decisión…"

Luego se dio la vuelta y se dirigió a tomar el teléfono celular que se encontraba junto a la portátil. Marcó un número y sostuvo el teléfono a su oído.

"Maestro… la primer fase ha sido ejecutada satisfactoriamente, aceptaron la participación en Tercer Impacto y mi infiltración en SEELE" Informó.

"Perfecto… ¿impuso el Mayor alguna condición?" Cuestionó su Maestro del otro lado de la línea.

"Hai… desea que supervise que los eventos descritos en los pergaminos y en el Proyecto de Instrumentalización Humana realmente ocurran, solo para confirmar…" Explicó Corvinus.

"Entonces deberás ir a Tokyo-3 y hacerlo…" Respondió el hombre del otro lado de la línea.

"Sin embargo, ¿acaso no fue Laura enviada para que Vaticano sellara el paso de los mensajeros? Si su paso es sellado, los eventos descritos en el Proyecto de Instrumentalización Humana no se ejecutarán tal cuál…" Dice con algo de preocupación y duda el vampiro.

"Eso no será ningún problema… cuando Vaticano sepa del Proyecto de Instrumentalización Humana estoy seguro que se cerciorarán de su veracidad de la misma forma que el Mayor te solicitó…" Corvinus asiente, comprendiendo el plan de su maestro. "…aun así informaré a Laura para que tome en cuenta este detalle"

"Comprendido…" Responde Corvinus. "…Maestro, comenzaré a realizar los preparativos para mi viaje a Japón"

"De acuerdo… ¿llevarás tropas o las crearás una vez allá?"

"No pondré en evidencia a hombres de mi armada… me encargaré de que Charlotte envíe subordinados, carne de desecho…"

"Bien… sé cauteloso…" Dijo solamente el hombre antes de cortar la comunicación.

"Hai… My Master…" Murmuró Corvinus al aire.

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Un día después. Vaticano.

Ya era de noche nuevamente, los altos muros, capillas y edificios que formaban parte de la Santa Sede estaban cubiertos por la oscuridad de la noche, iluminados tenuemente por luz de algunos faros.

"¡Señor Arzobispo!" Exclama un sacerdote corriendo por los pasillos de Vaticano, corría tratando de alcanzar al hombre de largo cabello plateado que era resguardado por un sacerdote de corto cabello rubio.

El hombre de cabello plateado y el rubio giraron sus miradas confundidas hacia el hombre que se acercaba corriendo a ellos.

"¡Arzobispo Maxwell! ¡Sacerdote Anderson! ¡Tengo un mensaje importante!" Exclama el sacerdote una vez que los alcanza, el hombre se reclina hacia enfrente y pone su mano izquierda sobre su rodilla mientras que con la otra sostiene una carpeta, respiraba agitadamente y trataba de recobrar el aliento.

"¿Qué es lo que sucede?" Pregunta Enrico levantando una ceja.

"Arzobispo… tiene que leer… este documento" Dijo entre jadeos el hombre ofreciéndole la carpeta con la que cargaba.

"¿Qué es esto?" Pregunta Maxwell mientras el sacerdote Anderson toma la carpeta de las manos del hombre.

"No lo sé…" Responde el sacerdote, haciendo que los dos hombres lo miraran confundidos. "…pero su Santidad ordenó que le fuera entregada tal información lo antes posible…"

Enrico Maxwell se encontraba en su oficina, lo acompañaban Alexander Anderson, así como Yumei y Heinkel. Había pasado la hora anterior leyendo los documentos que se le habían entregado.

"Ya sabíamos que Segundo Impacto no fue causado por un meteorito ni nada por el estilo…" Dice Anderson. "…sino que fue la furia desatada del primer mensajero al ser provocado por humanos…"

"Exacto…" Murmura Enrico pasando sus ojos por el texto y ojeando los documentos. "…también sabemos el significado de los ataques de los mensajeros"

"Su excelencia… ¿Qué contiene ese documento?" Pregunta Heinkel finalmente al ver la seriedad en la mirada del hombre de cabello grisáceo.

"Esto explica nuestras dudas o parece hacerlo… el porqué los mensajeros centran sus ataques en la ciudad de Tokyo-3" Responde cerrando la carpeta y alzando la mirada para cruzarla con la de sus tres subordinados. Obtiene una mirada confundida por parte de los tres Paladines. Maxwell deja salir un suspiro. "…subordinados de su Santidad fueron quienes recibieron esta información de una fuente desconocida, y su Santidad pide que la Sección XIII de Vaticano la corrobore…"

"¿Qué puede ser tan importante para que sea una orden directa de su Santidad?" Pregunta el rubio, las dos mujeres intercambian miradas curiosas.

"Tercer Impacto…" Responde el Arzobispo, haciendo que el shock se pintara en los rostros de sus tres subordinados.

"¿Pero-"

"Lo sé…" Interrumpe Enrico a Anderson. "…la iglesia sabía que la presencia de los mensajeros era un castigo impuesto por Dios nuestro Señor en respuesta al sacrilegio de la Antártida…" Explica. "…no obstante, la Iglesia permitió que esa corporación hereje, NERV, los combatiera..." La mirada de Anderson se endurece y Enrico sonríe desinteresadamente. "…Anderson, recuerda que la Iglesia es una institución formada por hombres, es de esperar que velarán por proteger su vida… mejor aún cuando alguien más es quien se encarga de retar a nuestro Padre…"

"¿Qué hay de los grupos insurgentes en contra de las acciones de NERV y sus pilotos?" Pregunta el Padre Bayoneta.

"Una tapadera…" Responde Enrico poniéndose de pie y caminando hacia una de las ventanas de su oficina, centrando su mirada en la oscuridad de la noche. "…así la Iglesia no luce como si no hiciera nada para defender la voluntad de nuestro Padre y al mismo tiempo que vela por sobrevivir ante los ataques de los mensajeros…"

"Su excelencia…" Interviene Heinkel en esta ocasión. "¿Qué es lo que su Santidad desea saber exactamente?"

Enrico sonríe para sí mismo, sin despegar la mirada de afuera de su oficina. "Desean saber si esta información, el Proyecto de Instrumentalización Humana, es realmente un plan tan minucioso y real… su Santidad desea saber si los sucesos descritos en él realmente ocurrirán… para lo que deberemos vigilar la aparición del décimo tercer mensajero. Y en caso de que todo suceda según descrito, entonces intervendremos…"

"¿De qué forma intervendremos?" Cuestiona Yumei con una sonrisa feral, al tiempo que tomaba la empuñadura de es espada.

Maxwell gira hacia ella y ríe levemente. "No directamente aún, las órdenes de su Santidad es sellar el paso de los mensajeros a nuestro mundo… una vez hecho, la Sección de Judas Iscariote, la Sección que se mueve entre las sombras buscará como detener el Proyecto de Instrumentalización Humana y evitar Tercer Impacto…"

"¡Esas órdenes…!" Gruñe Anderson furioso. "¡Son una herejía! ¡Un desafío al destino impuesto por nuestro Padre! ¿¡Porqué habríamos de seguirlas!" Exclama empuñando una de sus bayonetas.

Yumei y Heinkel solamente desvían su mirada a un lado, sin embargo, el Arzobispo esboza una sonrisa furtiva y cruza miradas con el furioso Paladín.

"¿A caso retarás las órdenes de su Santidad?" Pregunta ladeando su cabeza y mirando con curiosidad al sacerdote, Anderson simplemente desvió la mirada mientras apretaba los dientes. "Las paces con nuestro Padre las intentaremos hacer una vez que fallen los planes de quienes impusieron este castigo sobre nosotros… ustedes saben que nuestro Padre es misericordioso…"

"Si señor…" Murmuraron los tres Paladines en respuesta.

"Ahora…" Dice Maxwell, su voz tornándose comandante. "…prepárense para ir a Tokyo-3, les brindaré más adelante la información que deben corroborar…"

"¡Sí, Señor!" Exclamaron los tres guerreros antes de retirarse.

Maxwell giró su mirada nuevamente hacia fuera, sus ojos clavados en la reluciente Cúpula de la Basílica de San Pedro a la distancia. "Estoy seguro de que somos las marionetas de alguien…" Murmuró.

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Londres, Cinco días después.

"Interesante…" Murmura la mujer de largo cabello rubio con un cigarro entre sus labios, el auricular del teléfono pegado a su oído. "¿…están seguros de tal información?"

"Hai Integra-sama…" Responde el hombre del orto lado de la línea. "…no entendemos que está sucediendo, pero podemos confirmar una emersión de actividad… sin embargo, son midians de bajo nivel"

"¿Qué le hace sospechar que no es un brote normal? ¿Saben quién los convirtió?" Pregunta nuevamente la mujer.

"Iie… no hemos logrado hacer que escupan un nombre… sin embargo, todos ellos son hombres jóvenes de origen Inglés… no tiene sentido que estén aquí en Tokyo-3…" Explica el hombre al otro lado de la línea

"Eso reduce en gran cantidad donde debemos comenzar a buscar a quien los convierte…" Responde la mujer.

"Claro… también eso significa que quien los convirtió debe de ser una mujer… ¿no es así Lady Integra?"

"Exactamente Capitán Collins…" Responde Integra, tomando el cigarrillo entre sus dedos y dejando salir el humo. "…sigan investigando y traten de obtener un nombre…"

"Hai… sabemos que todos ellos llegaron a Japón a través de Japan Airlines..." Dice Collins. "…enviaremos una lista de nombres y fotografías, esperemos que ustedes puedan encontrar exactamente donde convergen en Londres"

"Traten de contener a esa plaga, que no se diseminen… la Iglesia protestante tiene un impacto muy bajo en Japón así que traten de mantener un bajo perfil. Sé que esto se encuentra fuera de nuestra jurisdicción, pero no podemos dejarlo pasar por alto…"

"Comprendido, seguimos buscando actualmente a dos sospechosos más que podían ser midians… esperemos que ellos sean los últimos y que no hayan diseminado la plaga…" Explica Collins.

"Eso sería un problema…" Murmura Integra apagando su cigarrillo en el cenicero. "…realizaremos la inteligencia en base a los nombres que nos envíes y posteriormente enviaremos a un cazador…"

"Ooh… ¿a Lord Alucard?" Pregunta Collins, su voz sonando entre sorprendido y expectante.

"Exacto… sus métodos para obtener información son más efectivos que cualquier otro" Responde la mujer esbozando una sonrisa colmilluda.

"Excelente… procesaremos toda la información obtenida hasta ahora y la enviaremos ASAP…"

"Lo estaremos esperando, procure hacerlo inmediatamente… suerte Capitán"

"Gracias, Lady Integra… cambio y fuera" Con eso la llamada se dio por terminada.

"Parece que están exportando midians…" Murmura Walter, quien había permanecido en silencio frente al escritorio durante la conversación.

"Eso parece… sin embargo, que aparezcan un grupo de vampiros de relativamente gran tamaño, en un solo punto y en corto lapso de tiempo… esto me huele mal…" Dice Integra mientras se pone de pie y camina hacia la ventana. Afuera hacía un día soleado, los verdes jardines de la mansión brillaban llenos de vida.

"Entonces habrá que deshacernos de la basura…" Murmura una ronca voz desde la oscura esquina de la habitación.

"Alucard…" Murmura la mujer solamente mirándolo de reojo. "¿qué tanto has escuchado?"

"¿A caso le molesta que escuché sus conversaciones Integra-sama?" Pregunta el vampiro, su cuerpo materializándose de entre la oscuridad y esbozando una sonrisa colmilluda.

"Iie… así me evitas la molestia de explicarte lo que está sucediendo" Responde Integra devolviendo su mirada hacia los jardines, Alucard solamente asintió en respuesta, su malévola sonrisa nunca dejando su rostro.

"¿Cuánto tiempo tardarán en enviar esa información?" Cuestiona el nosferatu.

"No más de una hora…" Responde Integra dándose la vuelta y dirigiéndose a su asiento nuevamente.

"Tus subordinados son demasiado lentos…" Murmura el vampiro con un tono burlón. "…a excepción de Walter, por supuesto…" Agrega, haciendo que el anciano sonría levemente y niegue con la cabeza.

"¿Lentos?" Pregunta la heredera Hellsing alzando una ceja. "…detectaron el surgimiento de una plaga en tan solo un día… deberías de dejar de subestimar a los humanos…" Dice la mujer lanzándole una mirada retadora.

"Tshh…" Se mofa el vampiro sonriendo levemente. "…hace tiempo que todo está demasiado tranquilo… espero que esto signifique algo" Dice, cambiando de tema.

"No lo digas como si la paz fuese algo malo…" Regaña Integra. "…desde Segundo Impacto no habíamos tenido este tipo de situaciones… así que espero realmente que te equivoques"

BEEP BEEP BEEP

La mujer alza una ceja, el sonido que venía de su computadora le indicaba que había recibido un correo electrónico.

"Ahí están tus 'lentos' subordinados…" Dijo dirigiéndose al vampiro esbozando una sonrisa retadora y burlona. Acto seguido insertó una memoria en la computadora e hizo una copia de la información recibida. "Walter… por favor envía esto a Bernadotte y a Seras, que inicien una investigación en estos sujetos y correlacionen toda la información que encuentren…" Ordena la mujer mientras estira su mano, ofreciéndole la memoria al veterano cazador.

Walter dio un par de pasos al frente y tomó el dispositivo. "Enseguida, Lady Integra…" Dijo haciendo una leve reverencia y dándose la vuelta para retirarse de la habitación.

"¿Qué crees que esté sucediendo?" Pregunta Integra una vez que se encontraba a solas en la habitación con el nosferatu.

Alucard meramente encogió los hombros. "No lo sé… pero ansío el saberlo…" Dijo esbozando una sonrisa peligrosa mientras desaparecía.

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"¡No! ¡Deja de molestar!" Gruñe la rubia al hombre de sombrero mientras agita su puño amenazantemente. "¡Voy a reportarte por acoso sexual!"

"Pero mi querida Fraulein…" Se queja Pip haciendo una mueca de dolor y chorros dramáticos de lágrimas saliendo de sus ojos."…solamente quiero un beso"

"¡Hazte para atrás!" Gruñe Seras retrocediendo un paso mientras el hombre avanza hacia enfrente con sus labios fruncidos en forma de beso. "Tshh…" Exclama la chica cuando su espalda toca pared y el hombre sigue acercándose.

La armada de soldados comandada por el mercenario de sombrero vitoreaban y reían por los siempre rechazados avances de su líder con la rubia vampiresa. Ahora apostaban de qué forma lo iba a escarmentar la chica.

SMOOCH SMOOCH SMOOCH

Pip se acercaba con ojos entrecerrados y haciendo sonidos de besos, para el horror de la chica, el mercenario ya se encontraba a un metro de ella, así que cuando lo tuvo al alcance, estiró su brazo derecho y lo detuvo poniendo su mano en la cara del hombre.

Ahora Bernadotte agitaba los brazos frenéticamente ya que el agarre de la chica en su cara no lo dejaba respirar… había que recordar que era una vampiresa. Seras sonrió triunfal cuando comenzó a hacer retroceder al sujeto, su mano firmemente contra la cara del acosador al tiempo que lo empujaba hacia atrás.

PAFFU PAFFU

La habitación quedó en silencio, y en el rostro de la chica se pintó una expresión ilegible. Los subordinados del hombre de sombrero miraban la escena divertidos y ansiosos.

PAFFU

Mientras Pip agitaba sus brazos frenéticamente, una de sus manos aterrizó en uno de los pechos de la chica… y por tercera vez, lo apretó. La expresión de Seras cambió inmediatamente a una de furia, una vena se pintó en su frente y su cuerpo se estremeció de coraje.

"¡IDIOTA PERVERTIDO!" Gritó roja de furia Seras mientras levantaba a Pip como si fuera un muñeco de trapo, aun sujetándolo de la cara y lanzándolo a través de la habitación.

CRASH CLANK PUUUM

Los soldados estallaron en un mar de carcajadas, aunque segundos después se podía ver las muecas de algunos cuando tenían que dar sus ganancias al haber perdido en lo que sea que hayan apostado.

"Mi querida Fraulein…" Exclama Bernadotte forcejeando para levantarse. Seras lo había arrojado contra un montón de sillas desocupadas. "…creo que me lastimé la espalda" Se queja tratando de levantarse, una mano sobándose la espalda mientras la otra la cabeza, su mirada buscando su sombrero que había volado por los aires junto con él.

"¡La próxima vez te la romperé como si fueras una varita! ¡Hump!" Gruñe la chica indignada mientras comienza a dirigirse fuera de la habitación en la que se encontraba el grupo de mercenarios. Pero al abrir la puerta se encuentra con un rostro conocido. "¿Walter-san?" Pregunta la chica al ver al cazador en ese lugar.

"Buen día señorita Seras…" Saluda el veterano sonriendo amablemente. "…veo que se divierten"

"¡Para nada! ¡Voy a reportar a ese pervertido por acoso sexual!" Exclama volviéndose a enojar y lanzándole una mirada asesina al mercenario, este solamente sonríe culpablemente. "¡Voy con Integra-sama!" Exclama resumiendo su paso, pero es detenida cuando Walter le bloquea el paso con su brazo, Seras le da una mirada confundida.

"No creo que reportarlo por enésima vez vaya a cambiar a ese hombre…" Explica Walter tranquilamente, Bernadotte deja salir una carcajada mientras se rasca la nuca, pero su sonrisa se borró al sentir el aura asesina que emanaba la rubia. "…además, Integra tiene un trabajo para usted y Bernadotte-san" Dice ganándose una mirada confundida por parte de ambos.

"P-p-p-p-pero yo no quiero trabajar con ese pervertido…" Se queja la vampiresa mientras le salen lágrimas dramáticas de los ojos y dejando caer sus hombros en derrota.

"¡El destino nos ata mi querida Fraulein!" Exclama el mercenario agitando su mano todavía sentado en el piso.

CRACK

"¡Hiiiiii…!" Todos los presentes en la habitación contuvieron la respiración, mientras Pip sudaba frío y su expresión cambiaba a una de horror. A escasos milímetros de su entrepierna se encontraba un bolígrafo encajado en el piso… cortesía de Seras, quien le lanzaba una mirada asesina.

Walter dejó salir un suspiro. "Por favor… compórtense… Integra-sama requiere que verifiquen esta información lo más pronto posible…"

"Hai…" Responde la vampiresa y el mercenario al unísono.

El mayordomo saca de sus bolsillos la memoria y se la entrega a Seras. "¿Qué es esto?" Pregunta la rubia.

"Información de un grupo de vampiros ingleses que apareció en Tokyo-3…" Explica Walter, finalmente obteniendo una mirada seria por parte de ambos. "…necesitamos que encuentren todo los antecedentes de estos sujetos y ver en que coinciden… así podremos iniciar una investigación, saber quien los convirtió y que hacen en Tokyo-3…"

"Hai…" Responde Seras, luego dirige su mirada amenazante al hombre de largo cabello. "…te veré en el centro de información" Dice en un tono de voz que reflejaba su mirada.

Bernadotte deja salir un suspiro. "Haaaaai…"

Alrededor de media hora después, Seras y Bernadotte se encontraba sentados frente a una PC cada quien, se encontraban en una habitación donde había múltiples computadoras encendidas.

"Me pregunto que tienen de relevante estos sujetos… ¿ya están muertos no?" Pregunta Pip mientras se rasca la nuca al batallar en entender bien el sistema frente a él.

"Mmm…" Responde solamente la chica mientras se mantiene concentrada en la tarea que les fue asignada.

"No te enojes…" Dice el hombre haciendo cara de puchero. "…ya no te voy a molestar"

"No molestes y trabaja…" Gruñe la chica sin despegar la mirada del monitor. Hubo un breve silencio. "…Tokyo-3 no es la ciudad más pacífica del mundo, así que puede que tengan algún interés con los Eva's o con las cosas que estos pelean…"

Pip asiente en respuesta. "No logro encontrar nada relevante…" Dice Pip mientras hace anotaciones en una libreta que tiene en el escritorio. "…todos pertenecen a escuelas diversas, algunos no son estudiantes, no trabajan en el mismo lugar, ni siquiera viven cerca unos de otros…"

"Pero debe haber algo…" Murmura Seras echando la cabeza hacia atrás, su concentrada mirada clavada en el techo. "…no creo que hayan sido seleccionados al azar y que todos hayan accedido a ser convertidos…"

"Lo único en lo que coinciden más o menos es en la edad… varían de los veintitrés a los veinticinco años" Murmura Bernadotte.

"Veamos…" Dice Seras inclinándose hacia la computadora nuevamente y comienza a navegar en el sistema operativo. Pasó alrededor de otra media hora, cuando la expresión de Seras cambia de una concentrada a una perspicaz. "Bingo…" Murmuró.

"¿Encontraste algo?" Pregunta el hombre lanzándole una mirada expectante.

"Hai…" Dice Seras con una sonrisa triunfal, luego se gira hacia el mercenario. "Todos ellos son varones y tienen un rango de edad similar, ¿no es así?" Pregunta la chica, Pip asiente en respuesta y la mira con expectación. La rubia gira su mirada a la pantalla de la computadora. "Todos ellos pertenecían a un grupo de citas por internet llamado 'CS Singles in London'…"

"Mmmm… parece que alguien está de cacería…" Responde el mercenario con una sonrisa colmilluda.

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Paper Night Club, 0150 Horas

Una atractiva chica de largo y ondulado cabello café rojizo miraba con interés al hombre sentado en la barra perpendicular a la que ella se encontraba, alrededor de cinco metros de distancia de ella. La chica vestía de un elegante pero revelador vestido de noche de color negro, un corte tentador en los costados y un escote atractivo.

El hombre vestía de un traje de color blanco, zapatos cafés y una camisa desabotonada de arriba de color negro. A la chica le atrajo inmediatamente su desinteresado y relajado lenguaje corporal, además de su largo cabello castaño atado en una larga cola de caballo que llegaba hasta la parte baja de su espalda, así como el parche que cubría su ojo izquierdo.

La mujer se puso de pie y caminó hacia el hombre, al tomar asiento a un lado de él este se inmutó ante su presencia, simplemente dejó salir el humo de su cigarrillo antes de darle un trago a su bebida. La chica hizo una seña con la mano al cantinero y unos segundos después tenía una copa frente a ella.

"Interesante…" Murmuró la mujer, esta vez obteniendo una ceja ligeramente levantada por parte del hombre y una desinteresada y rápida mirada de reojo. "…es solo que generalmente lucen ansiosos…" Murmura mientras hace un ligero movimiento de cabeza para señalar al grupo de hombres que se encontraban sentados en las mesas cerca de la barra. Había alrededor de diez hombres ahí, todos ellos lucían veinteañeros.

Se encontraban en una de las salas privadas del club, se podía escuchar la música del otro lado de las paredes. Esta era una sala muy grande a pesar de ser un VIP, contaba con su propia barra, mesas y mesas de billar, así como una rockola en el fondo de la habitación que inundaba el lugar con una música menos ensordecedora. En la puerta principal se encontraba resguardad por tres corpulentos guaruras vestidos de trajes negros, mientras la barra era atendida por dos cantineros.

Los diez hombres agrupados en las mesas lanzaban miradas interesantes y lascivas a la chica de ondulado cabello mientras seguían bebiendo sus tragos.

"Charlotte…" Se presenta la chica acercándose a él y levantando su copa. El hombre sonrió levemente y levantó su copa.

CLINCK

"Pip…" Murmuró después de chocar su copa con la de ella. Luego ambos dieron un largo trago a sus copas.

"¿Y qué te trae por aquí… Pip?" Pregunta la chica, poniendo su brazo sobre la barra y recargando la palma de su mano contra el costado de su cabeza, su cuerpo estirándose ligeramente y resaltando sus atributos. Ahora mira al hombre con una sonrisa discreta y con un brillo juguetón en los ojos.

Pip sonríe levemente. "Lo mismo que a todos ellos…" Dice haciendo un leve movimiento de cabeza para señalar al resto de los presentes.

"Oh…" Exclama la chica sinceramente sorprendida. "…no luces como alguien que requiera de buscar citas por Internet…"

Bernadotte simplemente encoje los hombros y le da un trago a su bebida. "¿A qué horas comienza la fiesta?" Pregunta lanzando una sonrisa colmilluda.

"¿Fiesta…?" Pregunta la chica suprimiendo una sonrisa. "¿De qué hablas…?"

"Un amigo mío… Meyer Link… me mencionó algo interesante, un servicio especial…" Dice el hombre hablando en tono bajo.

"Ya veo… eres amigo de Meyer…" Responde la chica esbozando una sonrisa conspiratoria, sus ojos cambiaron a un color rojo por tan solo una fracción de segundo. "…chico lindo tu amigo…" Bernadotte la miró en silencio. "Justamente vamos a comenzar…sígueme…" Dijo antes de ponerse de pie y retirarse, no sin antes lanzándole una sonrisa predadora al mirarlo sobre su hombro y moviendo sus caderas de un lado a otro al caminar. Hizo una seña con la mano al resto de los presentes, indicándoles que la siguieran.

"Bueno… definitivamente es ella…" Pensó, acto seguido tomó la copa de la barra y la bebió de un solo golpe. "¡Ahhhhh!" Exclamó satisfecho antes de ponerse de pie y girar su mirada hacia el grupo de hombres que comenzaba reunirse en una parte de la habitación que simulaba una sala de estar. Había algunos sofás de colore excéntricos acomodados en semicírculo, Charlotte permanecía de pie en medio.

Al acercarse, el mercenario se percató que los guaruras que vigilaban la puerta y los dos cantineros se posicionaron a sus espaldas, un par de metros de distancia, formando una barrera. "Esto no es bueno… al parecer la única salida de aquí es 'con' ellos…" Pensó Bernadotte, expresión mirada tornándose seria y analítica. "…aunque bueno, realmente no vine a socializar… Let's Rock…" Dijo en voz alta.

En respuesta a su comentario, los hombres que formaban una barrera a sus espaldas y la mujer lo observaron con rostros endurecidos.

"¿Sucede algo?" Preguntó la chica, su tono de voz totalmente diferente al de hace unos momentos.

"Fiuuuuu…" Pip dejó salir un suspiro al tiempo que encogía los hombros, ahora se ganó una mirada confundida por parte de Charlotte. "…sí, realmente me hubiera gustado tener una cita con una muñeca como tú…" Todos los presentes parpadearon confundidos y le lanzaron miradas extrañas. "Es una pena que estos sean tus últimos segundos…"

BANG BANG BANG BANG BANG

Las cabezas de los cinco hombres a las espaldas de Bernadotte explotaron, una escena grotesca cuando el piso se embarró de sesos, cabello y fragmentos de cráneo: los cuerpos sin cabeza se desplomaron inmediatamente y comenzaron a descomponerse en una masa de sangre podrida.

"¡¿QUE SIGNIFICA ESTO?" Gritó Charlotte, sus ojos inmediatamente tornándose de un color rojo brillante, una expresión fúrica en su rostro. Los hombres presentes miraban la escena paralizados, aterrados.

"No les conviene convertirse en un chupasangre…" Dice el mercenario dirigiéndose al resto de humanos presentes, inmutándose ante el arranque y mirada asesina de la mujer. "…les puedo garantizar que van a terminar como esos sujetos"

"¿¡QUI-" Charlotte se detuvo en seco justo cuando un hombre de gabardina y sombrero rojo se materializó de la nada frente a ella, retrocedió algunos paso, su mirada era una mezcla de furia y miedo, un miedo que no sabía a qué se debía.

"Ahhhh…" Exclamó Alucard mientras se materializaba, Jackal y Casull, sus dos armas, humeaban después de haber sido disparadas.

"¿¡Quienes son ustedes!" Preguntó la mujer en un siseo, sus ojos carmesí mirando con desprecio a los dos hombres.

"Tshhh…" Alucard ignoró la pregunta de Charlotte y giró su mirada sobre su hombro. "¿Qué te tomó tanto tiempo? Desde tu llegada sabías que era ella…"

Bernadotte se rascó la nuca mientras esbozaba una sonrisa que mostraba todos sus dientes. "Lo siento… no pude evitar tomarme algunos de esos caros tragos a sabiendas de que Hellsing paga los viáticos…"

"Hehe…" El vampiro devolvió su mirada hacia la chica riendo levemente por la respuesta del hombre.

"¡No se muevan!" Exclamó mientras les apuntaba con un arma que había sacado de una correa oculta que tenía en su pierna izquierda.

"Fiuuuu…" Silbó Pip. "…eso es sexy"

"¿¡Qui-"

"Silencio…" El dedo de la mujer comenzó a halar del gatillo, molesta de seguir siendo ignorada, sin embargo, al cruzar su mirada con el vampiro de rojos ropajes su cuerpo quedó totalmente paralizado y solamente se podía estremecer ligeramente al tratar moverse.

"Vaya… veo que no solo usaste tu sex-beam con ella…" Murmura Bernadotte paseando su mirada por el resto de los hombres presentes. Todos yacían inmóviles.

"Solamente causarían disturbios…" Murmura el Nosferatu. Acto seguido, enfunda sus dos armas y extiende un brazo, su mano señalando a la mujer. Esta lo mira horrorizada, incapaz de moverse, y cuando Alucard hace una seña con su mano, Charlotte entra en pánico cuando su cuerpo paralizado se desliza por el piso hacia el hombre. "…ahora…" Murmura Alucard esbozando una sonrisa peligrosa, mostrando sus filosos colmillos mientras cruza miradas con la paralizada mujer. "…me dirás todo lo que sabes…" El cuerpo de Charlotte se estremecía terriblemente mientras su horrorizada mirada se clavó en los afilados colmillos que se acercaban a su cuello.

Pip meramente desvió su mirada… a pesar del tiempo que llevaba trabajando en Hellsing aun no se había acostumbrado a ese tipo de escenas. Solo miró de reojo rápidamente en el momento que escuchó un chillido cánido y vio como una sombra envolvió a la chica… no quiso seguir viendo.

"Podemos irnos de aquí, dejaré un reporte detallado con Integra-sama…" Dice Alucard, ganándose la mirada del mercenario, la mujer había desaparecido, el único rastro que dejó era la pistola tirada en el piso así como una zapatilla. "…deberías irte preparando para salir de viaje" Murmuró mientras comenzaba a desvanecerse.

Pip permaneció inmóvil de pie por unos segundos y miró a los hombres paralizados. "A eso es a lo que me refería…" Dice mientras se da la vuelta para dirigirse a la puerta de la habitación privada. "…tienen suerte de seguir siendo humanos"

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Vaticano. Al mismo tiempo.

Enrico Maxwell terminó de cambiar sus ropajes, sus ropas de civil habían sido cambiadas por una túnica de color blanco con una capa de color rojo. Un crucifijo dorado colgaba de su cuello. "Hacía mucho tiempo que no vestía de estos ropajes…" Murmuró acercándose a su escritorio y bebiendo a fondo la copa de vino que se encontraba ahí. "...bien… es tiempo" Dijo antes de salir de su habitación.

El comunicado urgente por parte de Anderson había sido recibido hace alrededor de una hora. Vaticano se había estado preparando para proceder inmediatamente ante dicha llamada…

"Quien diría que los Pergaminos del Mar Muerto serían utilizados de esa forma…" Pensó el hombre de cabellos plateados mientras caminaba a paso relajado por los grandes pasillos y corredores de Vaticanos. "…necesitamos ganar algo de tiempo de deteniendo el paso de los mensajeros, y con ellos frenar el Proyecto de Instrumentalización Humana…"

/ Flashback/

Una horas atrás, dentro de una capilla que se encontraba en uno de los cerros aledaños al Mt. Kami, al lado del Lago Ashino. Desde ahí se obtenía una vista panorámica de la ciudad fortaleza, Tokyo-3.

Tres figuras, de pie junto al gran portón de la entrada observaban con asombro lo que sucedía a distancia. Las dos mujeres, Yumei y Heinkel, mostraban asombro, pero se mantenían tranquilas; sin embargo, los ojos del sacerdote Anderson se mostraban frenéticos… su cuerpo se estremecía, una mezcla de furia ante la herejía que estaba cometiendo el gigante humanoide purpura, y de asombro, ante el poder del mismo.

Desde la distancia se podía observar como los ojos del monstruo púrpura se tornaron de un color rojo brillante, y después de haber estado siendo sometida por el humanoide de color negro, de pronto uno de sus brazos se extiende y sujeta el cuello de su atacante…

GRAAAAGHHH

El mensajero dejó salir un rugido que hizo eco al rebotar con todos los cerros aledaños… era un rugido imponente, pero ese rugido fue el inicio de su caída. Ahora sus brazos perdieron la fuerza de su agarre sobre la unidad de color púrpura.

CRAAACCKKK GRIIIIIIAIGH

Otro chillido escapó las fauces del mensajero… aunque en esta ocasión era uno de dolor. El crujido que se escuchó era el cuello de la unidad negra, el robot púrpura ahora lo sujetaba del cuello con las dos manos, alzándolo del piso, mientras la sus brazos colgaban inertes a sus costados. Era un giro de eventos interesante…

Ahora la unidad púrpura gira a su presa en el aire y lo arroja contra el concreto haciendo que la ciudad se estremeciera por el potente impacto.

Los ojos de los tres miembros de la XIII Sección de Vaticano se ensanchan cuando ven como la unidad púrpura despedaza el cráneo del mensajero de un golpe… la sangre chisporrotea por todos lados, bañando autos, edificios, señalamientos, todo… Sin embargo la bestia no se detiene, ahora comienza a arrancar lo que parece ser la armadura que envolvía al robot de color negro y arrojándola contra los edificios aledaños. Acto seguido, el robot púrpura comienza a despedazar literalmente a su enemigo, extremidades, entrañas, músculos, órganos, todo… era una visión grotesca.

Al final, una vez que todo estaba cubierto por sangre y entrañas, la unidad púrpura despedaza un cilindro alargado y blanco que tomó entre sus manos… finalmente todo movimiento se detuvo.

Los tres Paladines quedaron en silencio, cada uno digiriendo la escena frente a ellos. "Sacerdote Anderson…" Murmuró Yumei, tratando de ganar la atención del rubio.

"Hai…" Respondió este asintiendo, su mirada fija aun en la sangrienta escena a lo lejos. "…lo sé, se ha cumplido, tal y como estaba escrito…"

"Es momento de comunicarnos con Maxwell-sama" Intervino Heinkel, tras sus gafas, sus ojos seguían pegados también en la escena a lo lejos.

El rubio sacerdote buscó entre sus bolsillos y sacó un teléfono celular, marcó unos dígitos y unos segundos después la llamada fue contestada.

"Anderson… ¿Qué noticias tienes?" Preguntó Enrico desde el otro lado de la línea.

"Sr. Maxwell… me comunico para confirmar la cadena de eventos que se encontraba programada en los documentos obtenidos…" Responde el Padre Bayoneta. "…deben de dar inicio al Protocolo de Gauff…"

"Rayos… de acuerdo" Dijo Maxwell no muy contento con la información que le habían dado. "…procederemos inmediatamente, por favor, vuelvan a Vaticano…"

"Me gustaría quedarme aquí…" Interviene Anderson antes de que la llamada fuera cortada. "…enviaré de vuelta a Yumei y a Heinkel…"

"De acuerdo… no causes alborotos" Respondió el Arzobispo antes de cortar la comunicación.

"¿Usted se quedará en Tokyo-3 Sacerdote Anderson?" Preguntó la mujer de gafas oscuras.

"Hai…" Responde Anderson girando su mirada hacia la capilla. "…esta ciudad, quiero ver que es lo que sucede en este lugar… ustedes dos vuelvan a Vaticano…"

"¿Ahora mismo…?" Cuestionó la mujer con ropajes de monja.

"Iie…" Contesta el rubio Paladín."…primero procederemos con el Protocolo de Gauff, Maxwell-sama requerirá de todo el apoyo posible en este ritual…"

"¡Hai!" Responden las dos al unísono.

/ Fin de Flashback/

Finalmente Maxwell llegó a un gran edificio con dos puertas de madera gigantescas, en estas había grabados muchas figuras sacras en relieve, grandes clavos de metal y decoraciones de oro; dos sacerdotes la resguardaban.

"Señor Arzobispo…" Saludaron ambos haciendo una profunda reverencia, a lo que Maxwell respondió asintiendo, acto seguido, los sacerdotes dijeron un código por sus radios y las descomunales puertas comenzaron a abrirse.

Al entrar al edificio Maxwell no mostró sorpresa alguna ante lo que se encontraba… dentro del edificio había un gran auditorio repleto con miles de sacerdotes, obispos, arzobispos de todo el mundo… era un evento que hacía años que no se presenciaba. Y frente a todos ellos, en el podio se encontraban los más altos dirigentes de la Iglesia, en el centro estaba el Papa.

"Ahora nosotros… la XIII Sección de Vaticano, la Sección de Judas Iscariote, quienes pecamos en el nombre de nuestro Padre…" Murmura por lo bajo. "...en cooperación con todo el clero del planeta, nos encargaremos de desafiar a nuestro Padre una vez más al sellar el paso de los mensajeros… sellar la Puerta de Gauff"

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Cuarteles de Hellsing, dos horas después.

"¿Integra-sama…? Alucard-sama me dijo que me llamaba" Cuestiona Walter al entrar a la oficina de la mujer.

Integra voltea hacia él con un exasperación en su rostro. "Alucard..." Gruñe, acababa de ordenar al vampiro a informar a Walter que hiciera los preparativos para ir a Tokyo-3.

"¿Sucede algo?" Pregunta el veterano cazador acercándose al escritorio.

"Iie…" Responde la mujer, dirigiéndose al escritorio y tomando asiento en la silla frente a éste. "…Alucard se ve inusualmente interesado en este caso, me solicitó ir a Tokyo-3 lo antes posible…" Dice al tiempo que toma unos documentos en su escritorio. "…aun no he leído los detalles de la información que obtuvo en esta misión"

"¿Puedo ayudarle en algo?" Cuestiona Walter.

Integra deja salir un suspiro. "Por favor haz que dos equipos se preparen para salir de viaje en compañía de Alucard, se dirigirán a Tokyo-3…"

"Tokyo-3…" Murmura Walter en un tono pensativo. "…espero que no tengamos problemas con el aeropuerto, debido a que hace unas horas los Eva's se enfrentaron a un mensajero…" Explica el cazador.

"Cierto…" Dijo la mujer tomando un cigarrillo y poniéndolo en sus labios, Walter se acercó y lo encendió enseguida. "…gracias… no obstante, debemos actuar rápido, así que has todo lo posible por favor, me gustaría que salieran de Londres en un par de horas…"

"De acuerdo, haré todo lo posible Integra-sama…" Respondió el cazador haciendo una reverencia. "¿algo más?"

"Después de eso tómate un descanso… toma el día libre…" Dice la mujer. "…y es una orden" Agregó al ver el rostro confuso de Walter y notar que este estaba a punto de refutar al respecto.

"Hai… Integra-sama…" Dijo el hombre dejando salir un suspiro antes de darse vuelta y salir de la habitación.

"Aún siendo un extraordinario cazador, todos tenemos nuestros límites…" Murmuró una vez que ya se encontraba sola, luego giró su mirada nuevamente a los documentos que Alucard le había dejado y comenzó a leer.

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Al mismo tiempo, en algún lugar de Japón.

Corvinus caminaba por los pasillos de una instalación oculta. A sus espaldas, tres de sus vampiros subordinados le seguían el paso de cerca.

/ Flashback/

Ocho días atrás.

"Master…" Murmura Corvinus dirigiéndose al hombre encapuchado frente a él. "…dentro de tres días iré a Tokyo-3…"

"Todo ha salido según planeado…" Responde el misterioso hombre asintiendo. "…Vaticano ya se encuentra vigilante de lo que suceda en Tokyo-3, y tu ya has sido enviado por Millenium a infíltrate en el comité…"

"Afirmativo… me piden solamente que confirme la información acerca del Proyecto de Instrumentalización Humana…" Corvinus esboza una sonrisa confiada. "Aunque sabemos que todo sucederá tal cual está escrito…"

El encapuchado asiente. "También Vaticano procederá a sellar el paso de los mensajeros una vez que ellos corroboren tal información, ganaremos tiempo… ese tiempo debes de aprovecharlo, trabajar con el espécimen que posee SEELE…"

"Sus órdenes, My Master…" Responde el vampiro de largo cabello negro haciendo una leve reverencia. Luego permaneció un largo rato en silencio.

"¿Sucede algo Corvinus?" Cuestiona el hombre girando su mirada hacia los alrededores. Se encontraba nuevamente en la punta de alguno de los edificios de Londres.

"H-hai…" Responde titubeante el vampiro. "…al parecer Hellsing detectó al primer grupo de subordinados que fueron enviados a Tokyo-3"

"¿Obtuvieron algún nombre?" Cuestiona el hombre de capucha, no mostrando sorpresa ni preocupación por la información que le brindaba su subordinado.

"Negativo…" Aclara Corvinus. "…además solamente asesinaron a ocho de todos los que fueron enviados… Charlotte se ha encargado de crear una vasta cantidad de materia prima con esos hombres…"

"¿Hombres?" Preguntó el encapuchado.

"Hai… de esa forma se puede mantener un bajo perfil acerca de la verdadera naturaleza de mi subordinada…"

"Ya veo…" Murmura Incognito. "¿Cuántos subordinados has enviado?"

Corvinus esbozó una sonrisa peligrosa que mostraba sus colmillos. "Hasta ahora treinta… y se enviarán treinta más en los próximos días…"

"Deberías ser cuidadoso con el numero de subordinados bajo tu mando… si alguno de ellos se sale de control todo podría venirse abajo…" Advirtió el hombre misterioso.

"Lo seré Maestro…" Responde Corvinus. "… ¿debemos preocuparnos de la presencia de Hellsing en Tokyo-3?"

"Iie… Hellsing tiene pequeños grupos de inteligencia distribuidos a lo largo del mundo, tus subordinados asesinados solamente representa una cacería de rutina para ellos" Responde el encapuchado. "…su presencia no tendría ningún impacto en nuestros planes, van demasiados pasos detrás de nosotros…"

"De acuerdo…" Murmuró Corvinus asintiendo. "¿Algo más que pueda hacer por usted Maestro?"

"No falles…" Respondió el hombre sin despegar su vista de la ciudad.

/ Fin de Flashback/

Corvinus continuó caminando por los pasillos de la instalación. Hace apenas un par de horas la Unidad Eva-03 había sido literalmente despedazada por la Unidad Eva-01. No conocía los detalles de lo que había sucedido en combate… sin embargo, la aparición de un Mensajero el día de hoy, concordaba con los Pergaminos… y la cadena de eventos… con el Proyecto de Instrumentalización Humana.

"Encárguense de los guardias… ya estamos cerca" Ordenó el vampiro tronando sus dedos y señalando hacia enfrente, al fondo del pasillo. Su cabello se agitó de un lado a otro cuando sus tres subordinados desaparecieron a sus espaldas y con su velocidad sobrehumana pasaron a su lado, dirigiéndose a cumplir la orden que se les había dado.

Toda la vigilancia había sido aniquilada de forma silenciosa, discreta y satisfactoria. Los miembros del consejo se encontraban en estos momentos en una reunión presencial… aquí era donde él intervendría.

Al avanzar por un minuto más, se encontró de frente con sus tres subordinados, estos esbozaban sonrisas sádicas y sus ojos brillaban de color carmesí mientras bebían la sangre de los guardias que acababan de aniquilar.

"Esperen aquí… hagan su entrada cuando los llame" Ordenó el hombre de largo cabello negro dirigiendo su mirada a la gran puerta metálica frente a él. En esta había un marcado con pintura roja un triángulo invertido con siete ojos… un logotipo que conocía perfectamente. "Aquí comienza…" Murmuró acercándose a la puerta y caminando a través de ella como si caminara por una cortina de agua.

Los tres vampiros que acompañaban a Corvinus intercambiaron miradas… esa era una habilidad que ellos no poseían.

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Espacio aéreo asiático. Dos horas después.

"Aun no entiendo porque ésto es están importante…" Murmura Bernadotte reclinado en su asiento en el Jet de Hellsing, su sombrero cubriendo su cara.

En la fila contraria se encontraba Alucard, sentado relajadamente, curiosamente vestía de ropajes negros y su mirada estaba clavada en el paisaje por la ventanilla.

"Hnnn… Alucard..." Dijo Pip tratando de ganar la atención del nosferatu.

"Tshh… eres en verdad una molestia…" Respondió el vampiro, haciendo que Pip se quitara el sombrero de la cara e hiciera una cara de puchero.

"¡Lady Integra no me brindó una copia del reporte!" Se defendió. Alucard dejó salir un suspiro exasperado.

/Flashback/

"Esta información que encontraste…" Dijo Integra, había bajado a los aposentos del vampiro para hablar directamente con él en lo que Walter hacía los preparativos de la misión. "…la habilidad de esta mujer, Charlotte. ¿Qué es lo que piensas?"

"Todo está bien cubierto" Respondió Alucard, quien se encontraba sentado en su gran silla de dorados adornos y rojos cojines, un pequeño buró a su lado. Una expresión relajada en su rostro.

"¿A qué te refieres?" Cuestiona la rubia.

"El maestro de esta chica está muerto…" Explica el vampiro esbozando una sonrisa. "…y aun así ella sigue con vida"

"Es como hace varios años atrás, en Irlanda… esos ghouls que no murieron una vez exterminado su maestro…" Murmura la mujer. "¿Crees que 'ellos' estén relacionados?"

"Aun no confirmamos si esta habilidad de independencia entre maestro-esclavo, e indiferencia de sexo y virginidad tenga relación alguna a los hermanos Valentine… y por lo tanto a Millenium…"

"Pero el patrón se ha presentado nuevamente, no desperdiciemos esta pista que hemos obtenido…" Respondió la heredera de Hellsing. "…el maestro de esta chica ya ha muerto… aún así trabaja bajo el mando de este hombre, Alexander Corvinus…" Recitó parte de la información que le brindó Alucard.

"Quien debe ser un vampiro por supuesto…" Pregunta Alucard esbozando una sonrisa siniestra.

"¿Por qué enviar vampiros a Tokyo-3? ¿Descubriste algo de ello?"

"Iie… esa era la orden solamente de esta chica, convertir y enviar…" Responde el nosferatu.

"Mmph…" Integra esboza una media sonrisa. "…esto explica tú interés en ir a Tokyo-3, ya me parecía raro" Alucard dejó salir una leve y ronca risa. Luego la mujer se da la vuelta y se dirige a las escaleras, la salida del aposento de Alucard, el lugar donde había exterminado a Luke Valentine. "…enviaremos a correlacionar los usuarios de la Web que Seras descubrió y ver los vuelos a Japón… te enviaremos los resultados lo más pronto posible…" Dijo deteniéndose en la base de la escalera y girando su mirada sobre su hombro.

"Quiero información de este hombre, Alexander Corvinus…" Murmura Alucard esbozando una sonrisa peligrosa. "…me gustaría encontrarme con él…"

Integra solamente asiente en respuesta antes de comenzar a subir las escaleras.

/Fin de Flashback/

"Así que además de ser una misión de limpieza es una investigación de campo, ¿eh?" Pregunta Bernadotte en un tono relajado aunque su mirada era seria, después de tantos años de trabajar para Hellsing comprendía la importancia de tales implicaciones.

"Así es…" Responde Alucard, su mirada pegada en la ventanilla.

"¿Por qué Seras no nos acompaña en esta misión? ¿No sería más útil ella en estos enfrentamientos?" Cuestiona el mercenario.

"Iie… ella resguardará a mi Maestro junto con Walter…" Responde el nosferatu después de un breve silencio. "…además es posible que necesitemos el despliegue de tropas de inteligencia en Tokyo-3… y eso es algo en lo que eres bueno…"

Bernadotte asintió en respuesta. "Vaya, un cumplido de su parte… cosa rara…" Pensó antes de cubrir su rostro con su sombrero y volver a tomar una siesta para hacer más corto el viaje.

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En algún lugar de Japón, unas horas después.

Ya había oscurecido en Japón y eran altas horas de la noche. La ciudad de Tokyo-3 se encontraba bajo labores intensivas por parte de NERV, limpiando la zona de batalla, los titánicos rastros de sangre en las avenidas y los pedazos, literalmente, de la Unidad 03.

"Perfecto…" Dice el alemán del otro lado de la pantalla de la computadora portátil, una sonrisa malévola y triunfal en su rostro. "…aunque esté de más el decirlo, te espera una gran recompensa Corvinus… mantenme informado del desarrollo y cambios del Proyecto…"

"Sí… Herr Kommandant…" Responde el vampiro de larga cabellera negra haciendo una leve reverencia. La pantalla quedo oscura, y Corvinus se quedó en silencio, su mirada seria y una expresión concentrada en su rostro.

"Este cambio de planes… la invasión de NERV, al parecer el consejo no confía en Ikari… mantendrán por mientras a los pilotos actuales en lo que el escenario se cumple y luego los sustituirán con su propio espécimen…" Murmura para sí. "…al parecer el plan de mi Maestro, hacer intervenir a Vaticano y a Millenium fue una buena idea después de todo…"

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En algún lugar.

Dentro de una gran y oscura habitación, la cual es tenuemente iluminada por una luz de color ámbar, esta luz es el reflejo de los reflectores que iluminan un gran contender cilíndrico de cristal que a sus pies podemos observar una especie de tablero de computadora cuyas LEDs cambiaban de color y parpadeaban.

Una pálida figura flotaba dentro del cilindro, su desnuda figura rodeada por el espeso líquido de color ámbar oscuro, LCL. Era la figura de un joven adolescente, no mayor de quince años de edad, de corto cabello grisáceo y de complexión delgada; su cuerpo estaba conectado a múltiples sensores y catéteres.

BLOB BLOB BLOB

Una serie de burbujas escapó de la nariz del chico, y en ese instante abrió los ojos revelando un par de ojos de color carmesí, bajó su cabeza levemente, como si tratara de agudizar su sentido del oído.

Parpadeó un par de veces y alzó su rostro nuevamente, encarando hacia enfrente, hacia la gran oscuridad que envolvía la habitación.

"Ya no puedo escuchar a mis hermanos..." Pensó intrigado, sus ojos estrechándose. "¿qué significa esto?"

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Suburbios de Tokyo-3. 2220 Horas.

Hacía ya mucho que la ciudad de Tokyo-3 había sido envuelta por la noche, había pasado día y medio desde el combate de la Unidad 01 con el décimo tercer ángel. Los estragos del combate habían hecho que la ciudad quedar envuelta en el caos, no era nada nuevo para los habitantes de la ciudad fortaleza, era la rutina después de un enfrentamiento con un ángel, incluso se podía decir que en esta ocasión hubo menos estragos de los que generalmente quedaban después de un combate.

Bernadotte y Alucard caminaban tranquilos por las calles, al parecer esta zona era un lugar de bajo transito, tanto de personas como de automóviles.

"¿Dónde están tus hombres?" Pregunta el Nosferatu, acababan de llegar a la ciudad, había sido un largo viaje en avión, sin embargo, al sumar las horas del huso horario, en lugar de llegar en la tarde habían llegado ya en la noche a la ciudad.

"Han comenzado a desplegarse por la ciudad… haciendo vigilancia…" Responde Bernadotte, sacando el cigarrillo entre sus labios y tomándolo entre sus dedos. "…pero aun requiero de comunicarme con la gente del departamento de inteligencia, no estaría mal infiltrar gente en NERV…"

"¿NERV?" Cuestiona el vampiro dándole una mirada confundida.

"Hai…" Responde el mercenario. "…prácticamente ellos son dueños de la ciudad, imagino que además de tener acceso a los sistemas de vigilancia policiaco deben de tener sembrados medios de intervención…"

"Ya veo, eso nos sería de mucha ayuda… a pesar de que no lo hemos confirmado… todo esto me apesta a Millenium… no me sorprendería que estuvieran interesados en esas bestias titánicas…" Dice Alucard esbozando una sonrisa peligrosa que mostraba sus afilados colmillos. "…además, ellos son bastante buenos en infiltrarse en los sistemas de los países…"

"¿Pura intuición o hay algo que no nos has dicho?" Pregunta Pip, esbozando una media sonrisa y mirando al vampiro de reojo.

"Los Evangelions son las unidades de combate más poderosas existentes sobre este planeta…" Responde Alucard con una mirada seria tras sus gafas amarillas. "...puedo apostar a que esos cerdos de Millenium no son los únicos interesados en poner sus manos en esos semidioses…"

"¿Semidioses?" Preguntó el mercenario esta vez lanzándole una mirada sorprendida.

Alucard asintió meramente, su feral sonrisa nunca abandonando su rostro. "Es demasiado poder en manos humanas…"

Bernadotte meramente lo miró con las cejas alzadas y encogió los hombros mientras dejaba salir el humo del cigarro. Pasaron varios minutos caminando a través de las calles, Pip siempre tuvo su arma a la mano, lista para disparar. Finalmente dejó salir un suspiro. "Por cierto… ¿A dónde vamos? ¿Y porque hiciste que te acompañara?"

"He…"Alucard sonrió levemente. "Puedo oler la basura cerca… y tú me servirás de carnada"

"¿¡Qué!" Exclama Pip indignado, su cigarro cayó al piso por el quejido que hizo. "¡Mi cigarroooo!" Grita luego con lágrimas dramáticas cayendo de sus ojos. "Espero que este bromeando…" Alucard siguió su paso sin dar seña de haberlo escuchado. Pip dejó salir un suspiro y agachó la cabeza en derrota.

"Están aquí…" Murmuró Alucard, para cuando Pip volteó a verlo el vampiro ya se estaba desvaneciendo en el aire. El mercenario se detuvo en seco, metió sus manos en las bolsas, miró a los alrededores con algo de miedo y tratando de esconder su cabeza encogiendo los hombros.

"Mierda, creo que de verdad me dejó de carnada…" Pensó.

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Alucard se movía entre la oscuridad de las calles, podía sentir la débil presencia de esos vampiros, la sed de sangre que emanaban… y podía oler la sangre que ya habían derramado.

BUUUUMP

Se pudo escuchar el sonido de algo estrellándose contra una pared. "¿Que... Que quieren..." Escuchó la débil voz de un joven preguntar.

"Fácil... tu sangre…" Respondió una voz altanera con tono burlón. Esto hizo que Alucard esbozara una sonrisa despiadada y desenfundara sus armas. Moviéndose por las sombras finalmente llegó al lugar donde se escuchaban las voces, pudo observar a un joven de cabello café y de ropas de estudiante rodeado por cuatro sujetos, sus presas, el chico se encontraba en el piso, su espalda contra la pared, su rostro se encontraba aterrado y ensangrentado.

"Me temo que eso no será posible" Interviene el Nosferatu, inmediatamente los cuatro vampiros giran sus miradas a los alrededores, buscándolo. "Ni siquiera pueden sentir mi presencia… patético…" Pensó con disgusto.

"¿Quien está ahí?" Grita uno de ellos mientras todos buscaban a sus alrededores.

"¡Ayúdenme!" Grita el joven que está siendo atacado también buscando la fuente de la voz al pasar sus mirada por los alrededores "¡Ayúdenme!" La sangre comenzaba a fluir más y empezaba a cubrir su rostro.

Alucard vio como el joven perdía poco a poco la conciencia. "No te preocupes niño, no serás su almuerzo…" Murmura al tiempo que desaparece de su posición y comienza a materializarse frente al chico, dándoles la espalda a los atacantes. "Tu vendrás conmigo" Dijo antes de que el chico se desmayara por completo.

"¿¡Q-quien eres tú!" Gruñó el líder de la pandilla de vampiros. Los cuatro chupasangre observaban al hombre de rojos ropajes y las dos titánicas armas que cargaba en sus manos, una mezcla de enojo y miedo en sus miradas.

"Un verdadero vampiro…" Murmuró Alucard, girando su mirada levemente sobre su hombro, esbozando una sonrisa malévola que mostraba sus filosos colmillos y los cristales amarillos de sus gafas brillando con el tenue alumbrado público.

Los ojos de los cuatro sujetos respondieron con un tic ante el comentario.

"¡Vampiro verdadero pura mierda!" Gruñó uno de ellos abalanzándose contra Alucard, blandiendo un pedazo de hierro macizo contra éste.

WHIIIFFFFF

Al lanzar el golpe dirigido a la cabeza del nosferatu, el vampiro perdió su balance cuando el tubo simplemente pasó a través del misterioso hombre, como si hubiera lanzado un golpe con todas sus fuerzas a una cortina de humo.

"¿Qué dem-?" Preguntó alarmado y confundido el atacante.

CLICK

Se detuvo en seco cuando sintió algo frío contra su sien, giró su mirada rápidamente y se paralizo aterrado al ver a Alucard con su brazo extendido hacia él, y el cañón de su titánica arma, Jackal, contra su sien. "Sayonara…" Murmuró Alucard lanzándole al vampiro una sonrisa y mirada perversa.

BANG SPLAT

Los otros tres atacantes retrocedieron unos pasos aterrados, boquiabiertos y sus cuerpos estremeciéndose del miedo, sus ojos como platos pegados en la grotesca imagen frente a ellos. La titánica arma despedazó la cabeza de sus compañero… ésta simplemente voló en miles de fragmentos y una mancha de color rojo se embarró en el piso.

PLUMP

El descabezado cuerpo del vampiro golpeó en seco contra el piso. Y esa fue la señal para los tres restantes que era el momento de escapar, así que inmediatamente se dieron la vuelta y emprendieron la huída.

"Hahahahaha…" Alucard dejó salir una carcajada tenebrosa y ronca, sin importar que sus presas no fueran más que unas ratas, el vampiro iba a disfrutar la cacería, los dejaría correr para hacerlo más interesante. El nosferatu elevo sus dos armas y las apuntó hacia los vampiros que emprendieron la huida, solamente tenían una agilidad ligeramente sobrehumana.

BANG BANG BANG BANG BANG

"¿Huh?" Una expresión confusa se pintó en el rostro del nosferatu en el momento que se escuchó una serie de ráfagas de balas que no pertenecían a sus dos descomunales armas.

Dos de los vampiros restantes se desplomaron inertes al suelo, tenían impactos de bala en la cabeza, torso y en las extremidades, mientras que el tercero se desplomó con heridas en todos lados menos en la cabeza, todavía con vida.

"¡Ahhhh! ¡Bastardo hijo de puta!" Gritaba el vampiro que quedó con vida dejando salir aullidos de dolor, un charco de sangre se comenzaba formar alrededor de los tres vampiros de bajo nivel.

Pip apareció de entre las sombras, sus dos armas humeando como seña de que acababan de ser disparadas. El mercenario levantó los cañones de sus dos pistolas y los acercó a su boca.

FUUUUFFFF

Resopló en los cañones de las pistolas y esbozó una media sonrisa mientras observaba la escena frente a él. El vampiro que quedaba con vida parecía querer asesinarlo con la mirada y le gritaba obscenidades, eso hizo que se ampliara la sonrisa del mercenario. Las dos armas que usaba, Gungnir y Mjolnir, eran réplicas de Casull y Jackal, aunque adaptadas para el uso humano, estas eran de colores lisos sin las escrituras que tenían las del nosferatu.

El vampiro que quedó con vida no podía moverse, sus dos habían sido atravesadas en múltiples partes por balas bendecidas y hechas de plata.

"Bernadotte…" Gruñó el nosferatu, eso hizo que la sonrisa triunfal del mercenario se borrara inmediatamente y fuera remplazada por una expresión de niño regañado.

"¿H-Hai…?" Preguntó Pip sudando a chorros mientras comenzaba a temblar como una niñita al ver a Alucard comenzar a caminar hacia él, sus dos armas todavía en mano.

Durante el intercambio el vampiro herido seguía gritándoles a los dos cazadores y comenzaba a molestarse por el hecho de haber sido ignorado… sin embargo, hubiera sido mejor que así fuera.

BANG SPLAT

Cuando Alucard caminó y se encontró a lado del vampiro de bajo nivel, simplemente levantó a Casull, apuntó el cañón en dirección a la cabeza del último sobreviviente y haló el gatillo. Otra marca de sangre y sesos se pintó en el pavimento. Pip no pudo evitar dar un pequeño salto ante la explosión del arma.

"Esas eran mis presas…" Gruñó el vampiro.

Una gran gota de sudor se pintó en su frente. "Emm… ehhh… estoy seguro que encontraremos más…" Dijo en una voz diminuta.

"Tshh… eso espero…" Agregó Alucard enfundando sus armas.

En el fondo de la escena, el cuerpo del joven que había sido atacado se estremeció levemente aun inconsciente y pasó de estar recargado con su espalda a la pared a que una posición medio acostada.

"Aquel todavía se mueve…" Murmuró Bernadotte al tiempo que apuntaba sus dos armas al joven inconsciente

"¡Alto!" Exclamó el vampiro en regaño, haciendo que Bernadotte diera otro salto de susto. "¡Es un humano!"

Pip dejó salir un suspiro al tiempo que agachaba su cabeza y colgaba los hombros en derrota. "Lo siento…" Murmuró. Sin embargo, acto seguido Bernadotte se dirigió al chico para revisarlo, podía ver como su rostro estaba lleno de sangre.

"Vaya… esto no se ve bien…" Murmuró levantando al chico levemente y recargando su cabeza en la palma de su mano y parte de su muñeca. "…se abrió la cabeza, necesitamos atenderlo rápidamente…" Dijo con una expresión seria dirigiéndose al vampiro.

"Dale atención médica y yo lo llevaré…" Respondió Alucard, Pip asintió en respuesta, rápidamente procedió a quitarle la camisa del uniforme al chico, sacó un cuchillo de combate de entre sus ropajes y cortó la camisa en una larga tira, posteriormente procedió a enredar la venda improvisada en la cabeza del chico, haciendo una especie de torniquete que detuviera el sangrado.

"Eso deberá servir…" Murmuró el hombre de sombrero, pero algo llamó su atención, había una cartera negra tirada junto al chico, probablemente se había salido de su bolsillo al haber sido arrojado por sus atacantes. "Veamos…" Bernadotte se inclinó para tomarla en sus manos y buscó en ella una identificación. "¿Uhh?" Fue lo que salió de su boca cuando leyó lo que decía en una de las credenciales.

"¿Qué sucede?" Cuestiona impaciente el vampiro al notar la reacción del mercenario. Pip meramente extiende su brazo con tarjeta en mano hacia Alucard… Los ojos de Alucard también se abren en sorpresa, la tarjeta tenía el inconfundible logotipo de NERV, códigos de barras y demás cosas, pero lo que lo sorprendió fue lo que pudo leer que no se encontraban en kanji…

"NERV

Ikari Shinji / Piloto Eva"

"¿Un piloto Eva?" Preguntó para sí mismo el mercenario. "¿Qué demonios está haciendo en un lugar como este y porque no tiene vigilancia tras de él?" Ambos miraron a sus alrededores y todo indicaba lo contrario, que el chico se encontraba vagando por su cuenta sin vigilancia.

"Volvamos…" Murmuró el vampiro, su mirada clavada en el chico ensangrentado. "…la cacería puede esperar"

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Algún lugar de Tokyo-3. 2310 Horas.

"¿¡Q-que haces!" Escuchó una voz alarmada que no conocía al tiempo que sentía algo frío contra su mano. "Ya sé que el sangrado se detuvo pero-"

SWIFFF

"¡Ughhh!" Exclamó al sentir como se abría una herida en la palma de su mano y está siendo apretada con fuerza al tiempo que era levantada.

"Creo que ya despertó…" Dijo nuevamente la voz desconocida, en ese momento Shinji abrió los ojos. Su rostro se tornó atemorizado cuando vio al hombre de rojos ropajes sujetando su mano en lo alto con una mano y en la otra sostenía una copa de cristal a la cual caía la sangre que salía de su herida.

El hombre de rojo esbozó una media sonrisa al ver que el joven ya había despertado, los aterrados ojos del joven mirándolo fijamente. "Veo que estas acostumbrado al dolor… Ikari Shinji…" Dijo el misterioso hombre de ronca voz cuando el joven hizo caso omiso al corte en su mano y solamente lo observaba con miedo. Luego el hombre soltó la mano del chico y acercó la copa con sangre a su rostro.

"¿Q-quienes son ustedes?" Preguntó temeroso el piloto, pareciendo un cachorro regañado.

Frente a él se encontraba el hombre de rojo con una copa en mano, y a las espaldas del sujeto se encontraba un hombre de sombrero vaquero mirándolo con curiosidad y sentado en una silla de madera con el respaldo hacia enfrente.

Los ojos de Shinji se abrieron como platos cuando el hombre de rojo bebió de un trago la sangre, literalmente exprimida de su mano, que se encontraba en la copa.

"Ahhh…" Exclamó el hombre de gafas después de beber el cálido líquido carmesí, esbozando una sonrisa que mostraba un par de colmillos afilados

"U-uste-"

"Lo estas espantando…" Murmuró el hombre de sombrero interrumpiendo a Shinji al tiempo que se ponía de pie y se acercaba a él. Finalmente Shinji se percató de que se encontraba recostado en una pequeña cama, y sentía un dolor punzante en su nuca.

"Tranquilo…" Dijo el hombre de sombrero, quien se había quedado de pie junto a la cama, brazos cruzados sobre su pecho. "…tienes suerte de que estuviéramos por ahí… sino ya serías la cena digerida de vampiro…" Shinji miró extrañado y con curiosidad al hombre de sombrero, percatándose de que tenía un parche en el ojo.

"Cierto…" Murmuró Shinji con la mirada perdida, su mente viajando a los sucesos de horas atrás, recordó a los hombres que lo siguieron y golpearon, recordó sus filosos colmillos. Eso lo hizo voltear su mirada rápidamente a su mano y luego al hombre que acababa de beber de la copa con sangre.

"Lo siento por eso…" Murmuró el hombre de gafas amarillas esbozando una sonrisa que hizo que el chico se estremeciera y sintiera un escalofrío recorrerle la espalda.

"Déjame ver…" Dijo el otro hombre al tiempo que se sentaba en la orilla de la cama, luego tomó un vendaje que estaba en un pequeño buró al lado y comenzó a enrollarlo en el corte en su mano. "...estas heridas sanan rápido" Murmuró, Shinji meramente asintió en respuesta, su mirada fija en el trabajo que hacía el hombre de parche en su mano.

"¿Quiénes son ustedes?" Preguntó Shinji sin despegar su mirada de su mano siendo envuelta en vendas.

"Mi nombre es Pip Bernadotte…" Dijo el hombre de sombrero, ganándose esta vez la atención del chico. "…y el vampiro a mis espaldas es Alucard" Presentó haciendo una seña con su pulgar a sus espaldas.

"¿V-vampiro?" Preguntó Shinji paralizado, sus ojos temblorosos abriéndose en sorpresa y clavados en el sonriente nosferatu.

"Veo que estas en un grave conflicto… Ikari Shinji…" Dijo el vampiro, haciendo parpadear en confusión al chico. "…lo que le sucedió a tu amigo es realmente trágico…"

En esta ocasión los ojos de Shinji se abrieron totalmente en sorpresa. "¿C-como-"

"Para eso bebió tu sangre…" Intervino Bernadotte, ganándose la mirada de Shinji, el mercenario ya había terminado de vendar la mano del chico.

Shinji intercambió su mirada confundida e incrédula entre ambos, realmente no comprendía que era lo que sucedía, si esto era una mala broma o un sueño extraño.

"¿Qué piensas hacer Ikari?" Preguntó el vampiro con su ronca voz y su mirada clavada en el joven.

"¿Huh?" Cuestionó el piloto confundido.

"Ibas a dejar la ciudad… ¿no es así?" Preguntó Alucard esbozando una sonrisa que mostraba sus colmillos. "…era eso en lo que estabas pensando al estar vagando por esos lugares tan desolados…" Bernadotte miró al chico con seriedad.

Shinji desvió su mirada hacia el frente, hacia al techo. Había salido a pensar en que hacer… acababa de lastimar horriblemente a Toji, no, su falta de acción, y ahora la culpa lo estaba consumiendo por dentro… no podía encararlo, no podía encarar tampoco a Kensuke ni a Hikari… ya lo había decidido, el día de mañana dejaría Tokyo-3. "H-hai…" Murmuró esta vez bajando su mirada y desviándola hacia sus pies.

Bernadotte parpadeó. "¿Ibas a dejar tus responsabilidades como piloto?" Preguntó sorprendido y alzando las cejas.

El rostro de Shinji, por una fracción de segundo mostró coraje, antes de tornarse en uno lleno de culpa. "H-hai… es mejor así"

Los dos hombre lo miraron en silencio, eso hizo que Shinji se sintiera sumamente nervioso y dejó su mirada pegada en sus pies.

"Ikari Shinji, descansa este día…" Dijo el vampiro, haciendo que el mercenario lo mirara extrañado y confundido, y también ganándose una mirada un poco confundida por parte del piloto. "después decidirás que hacer…" Agregó dándose la vuelta y comenzando a dirigirse a la salida de la habitación, pero se detuvo y giró su mirada sobre su hombro, dirigiéndola al hombre de sombrero. "Bernadotte, ven conmigo…"

Pip ladeó su cabeza, mirando confundido al poderoso nosferatu. "Hai…" Respondió poniéndose de pie. "Ikari… la herida de tu cabeza tardará varias horas en cerrarse, hasta entonces deberías descasar, serás libre de irte cuando quieras una vez que te recuperes…" Dijo Pip dirigiéndose al joven.

"H-hai… Arigato…" Murmuró Shinji, su confundida mirada clavada en la espalda de Bernadotte mientras se alejaba.

Un vez que los dos extraños hombres que le habían rescatada habían salido de la habitación volvió su mirada al techo. "Otro techo desconocido…" Murmuró cerrando los ojos y tratando de ignorar el dolor palpitante en su cabeza y mano.

"¿Qué fue todo eso?" Preguntó Bernadotte confundido al vampiro una vez que se encontraban fuera de la habitación, el nosferatu se encontraba con su mirada clavada en la luna, viéndola a través de los cristales de una de las ventanas de la residencia. Alucard se había mostrado tranquilo, incluso ¿amable? Eso realmente confundía al mercenario.

"Este joven Ikari…" Murmuró el nosferatu sin despegar su mirada de luna. "…he visto mucho en su sangre… miedo, tristeza, dolor-"

"¿Y de pronto eres un buen samaritano y quieres ayudarlo?" Preguntó Pip lanzándole una mirada irónica al vampiro.

"Hehe…" Alucard dejó salir una corta y ronca risa antes de girar su mirada hacia el mercenario, este lo miró confundido. "…Iie, también vi potencial… él podría ser quien tome el lugar de Walter…"

"¿¡Ahh!" Exclamó Bernadotte realmente confundido. "¿A Walter-san? ¿El Ángel de la Muerte? ¿Crees que ese niño puede hacer algo así?" Cuestionó incrédulo y mirando al vampiro con ojo crítico. "Creo que no has bebido sangre en mucho tiempo y comienza a afectarte…"

"Humano estúpido…" Murmuró Alucard esbozando una media sonrisa y devolviendo su mirada hacia el cielo nocturno. "…hay un gran potencial que debemos explotar"

"¿Debemos?" Preguntó Pip con una expresión seria y poniendo énfasis en la palabra. "¿No tienes pensado llevarlo a Hellsing o sí? ¿Al piloto Eva?"

"Él iba a huir de todos modos…" Explicó el vampiro encogiendo los hombros y con desinterés en su voz. "…será mejor que venga con nosotros y que Walter se encargue de desatar su potencial"

El hombre de sombrero lo miró confundido, tratando de digerir las palabras que habían salido de la boca del nosferatu. "¿Qué clase de potencial has visto?" Preguntó con seriedad.

Hubo un breve silencio entre los dos antes de que Alucard contestara. "En su sangre corre la herencia de una interesante habilidad, similar a la de Walter…" Explica el nosferatu, Bernadotte alza las cejas y lo mira con confusión y sorpresa. "…Iie, puede que incluso sea superior…"

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Horas Después.

Despertó un poco aturdido, sus heridas ya no dolían…bueno, solamente un poco. No sabía cuánto tiempo durmió, pero realmente lo extenuante y estresante de los últimos sucesos le permitió dormir profundamente y sin pesadillas… estas últimas eran algo a lo que ya se había acostumbrado.

Al tomar una posición sentada en la cama no pudo evitar sentirse desorientado al verse en un lugar desconocido, pero unos momentos después recordó lo que había sucedido. Miró a los alrededores de la desconocida habitación en busca de los dos sujetos que le habían rescatado… Bernadotte y Alucard, recordó.

Se mantuvo en silencio, pensativo, analizando su situación, no sabía si estaba en problemas o no… finalmente decidió ponerse de pie y averiguarlo, pasar tanto tiempo en cama lo desesperaba un poco, no le ayudaba a despejarse.

Sus zapatos que estaban al pie de la cama, y notó que aun traía puesta su ropa de la escuela, su camisa rota y con manchas de sangre. "Perfecto…" Pensó dejando salir un suspiro. Miró a sus alrededores y vio que estaba en una habitación relativamente amueblada, como de un hotel de media calidad, no le dio importancia y se dirigió a la puerta. Había un reloj de LED's en uno de los burós y su SDAT a un lado de éste, el reloj marcaba las diecisiete treinta. "¿¡Qué! ¡Dormí casi un día entero!"

Eso lo hizo apresurar su paso y dirigirse a la puerta, al abrirla la habitación daba a una sala, no era un cuarto de hotel, era un departamento. Salió de la habitación caminando sigilosamente, mirando a sus alrededores.

"Vaya… ya despertó la bella durmiente…" Exclamó una voz conocida el tiempo que se cerraba una puerta, Shinji giró su mirada hacia el sonido, y encontró a Bernadotte saliendo de una habitación.

"Emm… ¿bu-buenas tardes?" Saludó Shinji temeroso e incómodo.

"¿Cómo te sientes? ¿Ya mejor?" Preguntó el mercenario después de asentir en respuesta al saludo del piloto.

"S-sí… Arigato…" Responde el piloto bajando su mirada.

Pip se acercó al chico y puso su mano en su hombro, ganándose su atención. "Si tienes hambre puedes tomar algo del refrigerador…" Dijo mientras él también se dirigía hacia la cocina.

Shinji asintió y caminó tras el mercenario, esto sacó una cerveza del refrigerador y le señaló con un movimiento de mano que se sirviera lo que gustara. Luego Pip se lanzó en uno de los sofás de la sala junto a la cocina y encendiendo la televisión, por su parte, Shinji comenzó a buscar en el refrigerador y a sacar ingredientes para prepararse un emparedado.

Pasaron largos minutos en silencio, el único sonido era el de la televisión, Shinji había estado preparando su emparedado y en este momento comía en silencio, mientras, Bernadotte tomaba su cerveza tranquilamente y miraba la televisión.

"¿Qué hace un Piloto Eva por esos lugares sin vigilancia?" Pregunta Pip con su mirada en la pantalla, pero una expresión seria en su rostro. "Es bastante peligroso últimamente…"

Shinji se exaltó por la pregunta, y aun más por haber sido reconocido. "Y-yo…" Respondió dirigiendo su mirada hacia un lado, una expresión abatida en su rostro.

"¿Realmente ibas a dejar la ciudad?" Pregunta el mercenario con curiosidad. "¿Qué iba a pasar con el Eva?"

Hubo un largo silencio, en lo que Shinji meditaba su respuesta, sus motivos, sus intenciones. "Iba a dejar Tokyo-3…" Murmura, su voz baja e insegura. "…ya no me necesitan aquí…"

"¿Y quién iba a pilotear tu robot entonces?" Pregunta Pip dando un sorbo a su cerveza y esta vez girando su rostro hacia el chico.

"S-soy reemplazable…" Murmuró Shinji, sus ojos vacíos y sombríos al tiempo que bajaba su cabeza y sus hombros colgaban. Bernadotte no era un experto en lenguaje corporal, pero se dio cuenta de que el chico estaba deprimido y devastado. "…lo que derrotó a este ángel… fue un sistema automatizado de combate… no yo…" Agregó el abatido adolescente.

Ahora el mercenario lo miraba con algo de simpatía, realmente no esperaba que alguien que piloteara esos colosales robots fuera alguien como este chico… él creía algo diferente.

"¿Estás seguro que eso es lo que quieres hacer?" Preguntó Bernadotte, una expresión totalmente seria en su rostro.

Shinji permaneció en silencio, su rostro deprimido se tornó serio, meditando lo que había estado contemplando la noche anterior mientras divagaba. Ya lo había decidido desde la noche anterior... "Hai" Respondió cruzando su mirada con el mercenario, una expresión determinada en su rostro.

"Entonces hablemos de negocios…" Dijo el hombre sombrero esbozando una sonrisa colmilluda.

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Al mismo tiempo. Calles de Tokyo-3

Ya había oscurecido nuevamente en la ciudad fortaleza… y esta noche el nosferatu resumiría las actividades que detuvieron el día anterior debido a su 'hallazgo'.

BANG BANG BANG

Ni si quiera tuvieron tiempo de gritar, los dos sujetos se desplomaron al piso con sus cabezas despedazadas.

Alucard sonrió al tiempo que sostenía sus dos titánicas y humeantes armas frente a él. "Ya son veinte…" Murmuró con una sonrisa maligna.

Había estado recorriendo las calles de Tokyo-3 durante un par de horas. Ciertamente este grupo de vampiros se había concentrado en los suburbios, pero algo le llamó la atención… al hurgar en las memorias de Charlotte identificó a cada uno de los hombres que había convertido y todos eran ingleses, sin embargo, los sujetos que había eliminado el día de ayer al rescatar a Shinji y algunos de los que eliminó hoy eran de origen japonés, tanto hombres como mujeres.

"Esas mierdas se están reproduciendo…" Gruñó el vampiro. Lo peor de todo esto, era que la regla de transformación, el género y la virginidad, seguía sin estarse aplicando.

"Perro de Hellsing…" Escuchó Alucard una voz familiar a sus espaldas, una sonrisa maligna se pintó inmediatamente en su rostro y giró su mirada sobre su hombro.

"Mierda de Vaticano…" Respondió el vampiro empuñando con fuerza sus dos armas, extasiado por el encuentro… y por el inminente combate.

CLASH CLASH CLASH CLASH

Alucard ágilmente esquivó una decena de bayonetas que volaron por los aires y terminaron clavadas en el pavimento.

Ahora se encontraba frente a frente a su atacante. Alexander Anderson yacía de pie frente a él a unos metros de distancia, dos bayonetas sostenidas a manera que formaban una cruz y destellando plateado debido a la luz de la luna.

BANG BANG BANG

El nosferatu sin decir nada respondió al ataque dejando salir un par de balas de sus colosales armas.

CLANK CLANK

Las dos balas fueron rechazadas por las bayonetas de Anderson sin dificultad y éste se lanzó en un ataque cuerpo a cuerpo.

CLANK

Comenzaron a forcejar cuando pistolas chocaron con bayonetas. Uno con una expresión extasiada y el otro con una expresión entre locura e ira.

"No veo razón para que Hellsing se encuentre en este lugar, lo que sucede aquí no le incumbe a la Iglesia Protestante…" Gruñe el fanático sacerdote al tiempo que un remolino de hojas de papel comenzaba a girar en torno a ambos y a envolverlos.

BOOOOOOM CRASH

Alucard apenas logró escapar del vórtice de papel antes de que este se contrajera. Fragmentos de concreto, asfalto y tierra salieron volando por los aires cuando las hojas golpearon contra el piso. Alexander Anderson estaba utilizando su habilidad de controlar las hojas bíblicas a voluntad para adjuntar bayonetas de corto tamaño y crear un vórtice mortal.

BANG BANG BANG

Se podía notar a leguas que el vampiro se estaba divirtiendo por la sonrisa que tenía al tiempo que dejaba salir otra ráfaga de balas dirigidas hacia la columna de polvo que se levantó en el lugar de la explosión.

SWIF SWIF SWIF CLASH CLASH CLASH

Sin embargo, la respuesta fue una ráfaga de bayonetas desde sus espaldas que se clavaron en el asfalto cuando nuevamente las esquivó con facilidad.

Alucard simplemente giró a sus espaldas, encontrando al sacerdote Anderson con una bayoneta en cada mano, su mirada era la de un cazador sobre su presa. El nosferatu simplemente esbozo una sonrisa divertida y maligna mientras empuñaba sus dos armas.

Permanecieron frente a frente por unos instantes, sin moverse. A las espaldas de Alucard se apreciaban los destrozos causados por los impactos de las bayonetas.

"¿Cómo supieron al respecto?" Murmuró Alucard. "No esperábamos la llegada de la mierda de Vaticano tan pronto"

"Tshh…" Bufó el sacerdote al tiempo que sonreía con orgullo y miraba con desprecio al poderoso midian. "monstruo…tenemos nuestros informantes"

La respuesta hizo que una expresión seria se pintara en el rostro del nosferatu. "Esta información la conocía muy poca gente de Hellsing…" Gruñó Alucard alzando sus armas y dejando salir una ráfaga de balas, el estruendo de cada disparo rebotando en las vacías calles de los suburbios.

FLAP FLAP FLAP

Las balas fueron absorbidas por la barrera de hojas de papel frente al sacerdote y una nueva ráfaga de bayonetas salió en contra de Alucard, pero este desapareció de su posición casi instantáneamente.

BANG BANG SPLAT

"¡Ughh!" Exclamó Anderson antes de disolverse en un remolino de hojas. Alucard había reaparecido a un costado del paladín y disparó contra él, hiriéndolo en el costado del torso.

Anderson se había transportado a unos metros de distancia, dos grandes agujeros en sus ropajes de sacerdote mientras se podía ver como las humeantes heridas causadas por las colosales armas comenzaban a cerrarse rápidamente. El paladín cruzó su mirada furiosa con el vampiro mientras éste meramente sonreía retadoramente.

"Monstruo bastardo…" Dejó salir un gruñido feral el miembro de Judas Iscariote. "…te enviaré directamente al infierno" Un gran remolino de hojas de biblia comenzó a girar en torno al sacerdote al tiempo que éste cruzaba sus bayonetas frente a él.

"Eres bienvenido a intentarlo…" Respondió Alucard al tiempo que apuntaba los cañones de sus armas a la figura de Anderson. "…me desharé de ti y luego continuaré con mi misión, zorra de la iglesia"

Comenzaron a volar los vidrios de las ventanas de los edificios, así como fragmentos de concreto, asfalto de la calle, la tenue iluminación artificial del alumbrado público se detuvo aunque fue sustituido por el fuego de algunos vehículos que comenzaron a explotar por la descomunal dimensión que el combate había tomado. Ambos cazadores de midians estaban utilizando todo su fuego de combate, las luces de algunos de los pocos departamentos relativamente alejados de la zona comenzaron a encenderse debido a las fuertes explosiones.

Ambos tenían expresiones eufóricas en sus rostros, disfrutando de esta danza de la muerte mientras intentaban aniquilarse el uno al otro.

A duras penas alcanzó a esquivar el vampiro un torrente de las hojas utilizadas por Anderson, y a sus espaldas, uno de los pequeños locales se desplomó debido al daño a la estructura y cimientos debido al impacto.

Alucard devolvió el ataque con una ráfaga de balas, moviéndose ágilmente entre la oscuridad, humo y polvo, aunque también sus ataques eran fútiles debido a la defensa que creaba el sacerdote en torno a él. "Tshh…" Expresó con una mirada molesta cuando el cartucho se había vaciado, lo dejó caer al piso y rápidamente lo cargo al tiempo que una ráfaga de bayonetas salió en su dirección.

"¡Aghhhh!" Gruñó Alucard mayormente de molestia que de dolor cuando un par de bayonetas se clavaron en su costado izquierdo, una en el brazo y otra en el fémur. La distracción de cambiar de cargador le costó ese daño.

FIIIIIIIIIIIIIIIIZ

Por primera vez en el combate, Alucard mostró verdadera sorpresa cuando la empuñadura de una de las bayonetas comenzó a expulsar vapor y cambiar a un rojo brillante.

BOOOOOOOOOOOOOOOOM

"¡Hahahahahaha!" Alexander Anderson dejó salir una carcajada eufórica e insana al haber, literalmente, explotado a su enemigo. "¡Continuemos monstruo! ¡No puedes detenerte cuando apenas hemos comenzado!" Gritó dirigiéndose a la cortina de polvo y humo donde había explotado la bayoneta al tiempo que reía sin parar.

BANG BANG BANG

La euforia del sacerdote se detuvo en seco al momento de que una ráfaga de tres disparos lo golpeó de lleno en la espalda, haciéndolo salir volando por los aires varios metros de distancia.

El torso de Alucard estaba despedazado casi por completo, de su brazo izquierdo quedaba un tirón que estaba aun pegado a su cuerpo tan solo por un pedazo de carne, sin embargo su pierna izquierda había sido mutilada en la explosión y el nosferatu se mantenía en pie por una sombra siseante en lugar de su pierna. El rostro de Alucard también había sido mutilado, la parte derecha de su cara estaba totalmente quemada… la parte izquierda era prácticamente inexistente.

Anderson forcejeó en levantarse, estos tres impactos realmente lo habían herido gravemente, aunque sus habilidades regenerativas se encargarían de ello el dolor era latente. Se puso en pie lentamente, encarando en todo momento a su enemigo de muerte… ambos detuvieron momentáneamente su combate, necesitaban regenerarse para continuar.

Entablaron un duelo de miradas… ya se habían disipado sus expresiones eufóricas de sus rostros.

"¿Continuar con tu trabajo después de eliminarme?" Cuestionó retadoramente el sacerdote, sintiendo sus heridas ya casi comenzando a sanar en su totalidad." ¡Nosotros seremos quienes aniquilen a quienes piensan poder usurpar el lugar de nuestro Padre! ¡A quienes combaten a los mensajeros enviados por Su divina gracia! ¡El Proyecto de Instrumentalización Humana será detenido por la Iglesia Católica! ¡Esa es nuestra labor! ¡No permitiré que unos paganos interfieran!" Exclamó con una extraña mezcla de furia y euforia.

El cuerpo del nosferatu ya casi había regenerado por completo, su rostro había vuelto a la normalidad así como su pierna y brazo despedazados… el hueco que tenía en lugar de torso comenzaba a reconstruirse, primero los huesos, después fluidos y vísceras, luego varias capas de piel hasta que finalmente sus ropajes comenzaban a reconstruirse. "¿De qué demonios hablas Iscariote?" Gruñó Alucard estrechando sus ojos. "¿Qué tiene que ver eso con Millenium?" Agregó, su voz ronca y con disgusto, relajando el agarre en sus armas.

"¿Millenium?" Preguntó Anderson dejando salir un bufido. "Creo que aun no se reconstruye parte de tu cerebro, monstruo…" Dijo en un tono burlón el sacerdote y sosteniendo sus bayonetas a los costados.

"Estoy aquí tras el rastro una plaga reciente de vampiros enviada desde Londres… creemos que hay algún nexo con Millenium…" Dijo el vampiro.

Esta ocasión Anderson parpadeó confundido. "Eso explica la gran cantidad de midians que he estado aniquilando aquí en Tokyo-3…" Murmuró para sí.

Alucard permaneció quieto, procesando las palabras del fanático religioso. ¿Proyecto de Instrumentalización Humana? ¿Usurpar el lugar de 'su' Padre? Eso último llamó su atención y al mismo tiempo lo perturbó. "¿Convertirse en Dioses?" Cuestionó para sí mismo, aunque los suficientemente alto para que el sacerdote lo escuchara.

"No permitiremos que eso suceda…" Gruñó Anderson comenzando a ponerse en posición de combate, sus bayonetas cruzadas frente a él y un remolino de hojas girando en torno a él.

Sin embargo, Alucard permaneció quieto, sus dos armas a sus costados… perdido en sus pensamientos. "No perderé el tiempo contigo…" Dijo unos instantes después. "…sé tú quien se encargue exterminar esa plaga, yo me retiro…" Murmuró.

"¿¡Que!" Exclamó molesto el paladín al ver como la figura de su némesis comenzaba a disiparse en el aire. "¡No escaparás!" Gruñó lanzando una ráfaga de bayonetas en dirección a Alucard. Pero ya era demasiado tarde, el nosferatu se había desvanecido. El sacerdote comenzó a empuñar sus bayonetas con fuerza al tiempo que su rostro se distorsionaba por la furia.

CLASH

Clavó sus bayonetas en el piso y apretó los puños con fuerza. "¡Monstruo del demonio!" Gruñe apretando los dientes. "¡No solamente huye…! ¡También me deja su trabajo!" Exclamó furioso.

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Espacio aéreo Europeo. Diez horas después.

Dentro del jet privado de Hellsing se había sumado un tripulante más además de Bernadotte y Alucard. Sentado en uno de los asientos con ventanilla se encontraba Shinji Ikari… ahora ex-piloto de la Unidad 01, y ahora nuevo miembro y protegido de la armada de Hellsing; en sus orejas tenía puestos unos audífonos y su mirada estaba perdida en el paisaje a través de la ventanilla, no poniendo atención realmente a lo que veía… su mente era un caos.

Pip estaba sentado en el mismo asiento pero de la fila contraria, mientras Alucard estaba cuatro filas de asientos a sus espaldas.

El mercenario le lanzó una rápida mirada al chico de la mirada perdida, lo miraba con una mezcla de curiosidad y sutil sorpresa, sorpresa por la arrebatada decisión que había tomado.

/Flashback/

Shinji había aceptado su decisión de dejar Tokyo-3, ya que una vez más, esa ciudad era más que un símbolo de miseria para él. Ahora uno de sus amigos había salido terriblemente lastimado, esa era lo único que faltaba… era lo último que soportaría de ese lugar.

Bernadotte aun no entendía el porqué, pero Alucard se había mostrado interesado en el chico, cierto, había dicho algo acerca de que poseía una habilidad que podría superar a Walter… el anciano que imperativamente era un símbolo de respeto para él. Sin embargo, al ver a este niño… realmente no podía evitar dudar de las palabras del vampiro. Pero no importaba su opinión al respecto, la solicitud explícita que dio el nosferatu el día anterior era clara: Reclútalo.

Pip había sido claro al respecto, explicó en detalle quienes eran, y que era lo que hacían. "Vampiros…" Murmuró el ex-piloto parpadeando un par de veces en sorpresa, luego meditó la explicación que le habían dado por unos segundos y finalmente asintió levemente con una expresión seria.

Bernadotte lo miró con ojo crítico… esa no era la reacción de alguien a quien se le explicaba abiertamente la razón de existir de Hellsing. "¿Qué sucede…? No luces sorprendido, cuando yo supe de la existencia de esas cosas casi me cago encima…" Dijo el hombre de sombrero ganándose una mirada confusa. "…bueno, en realidad fue por la paliza que me dio Seras con un solo dedo" Murmuró con las últimas palabras casi inaudibles y una expresión irónica en su rostro.

"¿Ahh?" Exclamó Shinji extrañado, a lo que Bernadotte le respondió con un movimiento de mano indicándole que no le diera importancia a su comentario.

"No es la reacción que esperaba ante la revelación que acabo de hacer…" Repitió Bernadotte cruzando los brazos y haciendo cara de puchero.

"L-lo siento…" Se disculpó Shinji nervioso y bajando la mirada. "…es solo que-"

"Cierto… eres un Piloto Eva y combates esos monstruos gigantes ¿no es así? Es totalmente comprensible" Interrumpe el mercenario al chico sacando un cigarrillo de sus bolsillos, poniéndolo en su boca y encendiéndolo con un fósforo. "Además no hay de que disculparse…"

"H-hai… L-lo siento…" Murmura el chico haciendo que Bernadotte lo mirara con una ceja levantada.

"Mmm… veo que tienes la costumbre de disculparte por todo…" Dice Pip en un tono divertido, sacando el cigarrillo de sus labios y dejando salir el humo. Shinji solamente mantuvo su mirada en sus pies, apenado de que señalaran el punto por el cual Asuka lo regañaba constantemente. "Y dime, Shinji…" Agregó el mercenario con una mirada seria. "¿Qué fue exactamente lo que te hizo el querer abandonar este lugar?" Preguntó finalmente poniendo su cigarrillo entre sus labios.

Hubo un momento de silencio, Shinji empuñaba y abría sus manos mientras su mirada estaba clavada en el piso. "En este combate, un amigo mío terminó gravemente herido… el estaba piloteando la Unidad de color negro que destruyo mi Eva…"

Pip sintió un poco de culpa de preguntar al escuchar la respuesta del chico y ver como su lenguaje corporal reflejaba lo mal que se sentía al respecto. Ahora realmente no sabía que decir, el pensaba que el chico simplemente estaba harto de pilotear ese cosa…

"Lo siento…" Se disculpó Bernadotte dejando salir un suspiro. No quería preguntar detalles al respecto, pero imaginaba la culpa que sentía el chico en ese momento… es la culpa que sentía él cuando uno de sus soldados caía en combate.

"Por cierto…" Murmura con algo de nerviosismo. "emmm… sobre esto de ir con ustedes…"

Pip lo mira expectante por unos momentos antes de darse cuenta de que era lo que el chico le quería preguntar. "¿Quieres saber qué harías con nosotros?" El ex-piloto asiente en respuesta. Bernadotte no podía evitar desesperarse un poco ante el nervioso comportamiento del chico, quien siempre evitaba hacer contacto visual y se comportaba como si le fueran a arrancar la cabeza por hacer preguntas, sin embargo, ignoró su tren de pensamientos y respondió la pregunta del chico. "Obviamente no nos sirves en combate…" "Al menos no aún si es que Alucard tiene razón" Pensó antes de continuar. "…por lo que serás el ayudante de Walter-san"

"¿Walter-san?" Preguntó Shinji alzando las cejas.

"Lo conocerás ahora que volvamos…" Interrumpió una profunda y conocida voz la conversación. Pip y Shinji giraron sus miradas en dirección a la voz y se encontraron con Alucard materializándose en el aire.

Shinji no pudo estremecerse al ver el hombre de rojos ropajes, sus ojos abiertos como platos mirándolo con total sorpresa y asombro.

"Eso fue rápido…" Dijo Bernadotte lanzándole al nosferatu una mirada confusa. "…creí que la cacería te tomaría más tiempo"

Alucard dirigió su mirada hacia el mercenario, una expresión seria en su rostro que llamó la atención de Pip. "Bernadotte… has los preparativos para volver a Londres, hay información importante que brindarle a mi Maestro…"

Ahora Bernadotte lo miró realmente extrañado, sus ojos estrechos y su ceño fruncido. "¿Por qué el rápido cambio de planes?" Cuestionó. El adolescente observaba el intercambio en silencio.

"Me encontré con una de las mierdas de Vaticano… con Alexander Anderson, y este mencionó información interesante que debemos investigar…"

Los ojos de Pip se abrieron con sorpresa al mismo tiempo que su cigarrillo caía de su boca al abrirla en sorpresa. "¿Vaticano?" Preguntó con una expresión de incredulidad. "¿Qué hacen ellos aquí?"

"En otras circunstancias diría que es mera coincidencia, sin embargo…" Respondió el nosferatu recargándose contra la pared y cruzando los brazos, una expresión meditativa en su rostro. Hubo un silencio en la habitación "…debemos confirmar lo que sucede" Dijo Alucard rompiendo el silencio y dirigiendo su mirada hacia el mercenario, luego giró su mirada hacia el adolescente que los miraba en silencio y esbozó una sonrisa colmilluda. "Ikari… vete preparando para dejar la ciudad de Tokyo-3"

"H-hai…" Respondió Shinji asintiendo, una mirada confusa en sus ojos por la repentina partida.

/Fin de Flashback/

Alucard no le había dado ni una pieza de información del porque del repentino viaje de vuelta Londres, imaginaba que era un tema delicado que primero trataría con la dirigente de Hellsing. Sin embargo, la repentina partida para él no era problema, a final de cuenta desde el momento en que llegó planificó el despliegue de los escuadrones. Uno de ellos se dispersaría por Tokyo-3 para realizar vigilancia nocturna, el segundo lo había llevado para usarlos como refuerzos en los enfrentamientos que esperaba y que nunca ocurrieron.

No obstante, la mejor decisión, en su opinión, fue la de infiltrar agentes del departamento de inteligencia dentro de la policía privada de NERV, Sección 2. Los integrantes de la arma de Wild Geese eran personas de muy diversas nacionalidades, pero ninguno de ellos era oriental a diferencia de los miembros el departamento de inteligencia, esa era la razón principal de su decisión, mimetismo.

Ahora solamente quedaba esperar un reporte de la información que había descubierto Alucard de boca de uno de los miembros de Vaticano. Se estremeció un poco al sentir un escalofrío recorrerle la espalda, ya se había encontrado en ocasiones pasadas con el fanático y rubio sacerdote, y el solo recordar su sonrisa insana le causaba esa reacción; lo bueno era que Alucard siempre encontraba ahí para hacerle frente.

"Ahhhh…" Dejó salir un sonoro suspiro al tiempo que estiraba su cuerpo, luego lanzó una rápida mirada al joven adolescente. "Veamos qué es lo que vio Alucard en ti…"

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Habían pasado ya más de diez horas desde que salieron de Tokyo-3, el Jet había descendido en el Aeropuerto Internacional de Londres y Shinji no pudo evitar sorprenderse cuando en la pista de éste los esperaba ya una lujosa limosina, un lujo que no recibió ni siquiera cuando piloteaba el Eva.

Dentro de la limosina los asientos estaban distribuidos en la periferia, formando un rectángulo y al centro había una pequeña mesa, con ceniceros, tabacos y en la parte inferior de ésta había algunas bebidas.

Pip no perdió el tiempo y destapó una botella de Whiskey, vertió un poco en un vaso de cristal y luego le agregó agua mineral. Shinji lo observó con curiosidad. "¿Gustas?" Ofreció el hombre con una sonrisa colmilluda, a lo que el piloto se negó agitando sus manos frente a él y negando con la cabeza. "Tú te lo pierdes…" Agregó encogiendo los hombros Pip antes de darle un largo trago a su bebida.

El trasbordo del Jet a la limosina había sido casi inmediato, según se había fijado Shinji, un escuadrón de hombres viajaba en otra sección del Jet y ellos estaban descargando grandes maletas de la aeronave a otro vehículo. Por su parte, el ahora ex-piloto, solamente cargaba con su SDAT y las ropas maltrechas que traían puestas.

Eran pasadas las cuatro de la tarde y el Sol iluminaba bien las calles, a pesar de que el recorrido fue tranquilo y en silencio, Shinji lo disfrutó en grande. El ex-piloto decidió guardar su SDAT y mejor mirar de un lado a otro todo su alrededor, observaba admirado los numerosos edificios con construcciones medievales. Por un largo rato había olvidado del porque se encontraba este lugar y se permitió disfrutar el viaje… Londres tenía un aire totalmente diferente al de Tokyo-3.

"Estamos por llegar…" Murmuró Bernadotte, ganándose la atención de Shinji. "…llegaremos en unos diez minutos" El piloto sonrió levemente y devolvió su mirada hacia fuera de la limosina, curioseando los alrededores. Pip esbozó una leve sonrisa al ver al chico un poco más animado, mientras Alucard, quien se encontraba hasta el fondo de la limosina, tenía una expresión pasiva e ilegible con su mirada perdida en el paisaje urbano.

Los ojos de Shinji se abrieron en sorpresa cuando la limosina se detuvo frente a una gran reja, y a lo lejos, pasando entre jardines y yardas se encontraba una gran mansión de estilo medieval. "¿Es aquí?" Preguntó sorprendido sin quitar sus ojos del lujoso paisaje.

"Así es… esta es la mansión de Hellsing" Respondió Pip también algo alegre a lo que se había convertido ya su hogar. Las rejas exteriores se abrieron y le dieron paso a la limosina dentro de los terrenos de la mansión.

Había un camino principal que llevaba hacia la mansión del cual salían pequeños caminos laterales y que llevaban a otras partes del enorme pedazo de tierra. Shinji miró a sus alrededores, realmente fascinado por lo lujoso y exótico del lugar, grandes jardines verdes con zonas de coloridas flores perfectamente cuidados, varias fuentes con estatuas en el centro y pequeños lagos artificiales con patos, gansos y cisnes.

"Wow…" Dejó salir Shinji un murmuro de asombro. La limosina se había detenido frente a las puertas de la mansión y detrás de otra limosina que estaba ya estacionada, la mansión se veía lujosa aunque reservada al mismo tiempo.

"Vamos… tenemos que ver a Lady Integra…" Dijo Bernadotte abriendo la puerta y al girar su mirada para dirigirse a Alucard notó que este ya había desaparecido. Shinji también notó la ausencia del nosferatu y le lanzó una mirada cuestionante al mercenario. "Ya se adelantó…" Respondió Pip encogiendo los hombros y sonriendo levemente. "…pero vamos, sígueme" Dijo bajándose de la limosina.

Al bajar de la limosina, Shinji admiró la gran mansión de construcción clásica, tenía cuatro pisos de alto por lo menos y cincuenta metros de derecha a izquierda… el japonés miró boquiabierto la descomunal obra."Vaya…" Murmuró.

"Sígueme Ikari…" Dijo Bernadotte dándole un apretón en el hombro para llamar su atención y obteniendo un asentimiento en respuesta del chico que ahora observaba los alrededores del vasto terreno.

Ambos subieron la pequeña escalinata que daba hacia la entrada principal de la mansión y al estar unos pasos de la puerta se detuvieron en seco cuando esta se abrió.

"Fue un gusto el verlo, Sir Arthur…" Se escuchó la voz de un anciano, acto seguido, salió un hombre de la mansión, se veía de poco más de treinta años, de vestir elegante y cabello rubio con mechones que caían a los costados de su rostro. Shinji lo miró sonreír levemente al cruzar miradas con Bernadotte, a lo que el mercenario reaccionó inclinándose en señal de respeto.

"Buen día Sir. Arthur" Saludó Bernadotte.

"¡Eeeeek!" Exclamó Shinji cuando el hombre de parche puso una mano en su cabeza y lo obligó a inclinarse.

"¡Hahaha!" Rió el hombre alegremente. "No son necesarias tantas formalidades…" Dijo acercándose al mercenario y extendiendo su mano para saludarlo, Pip quitó su mano de la cabeza de Shinji y se irguió, luego tomó la mano del rubio respondiendo al saludo.

"Lo siento, es la costumbre…" Se disculpó Bernadotte esbozando una sonrisa colmilluda y el rubio rió en respuesta. Shinji se irguió también.

"Volvieron pronto…" Dijo el despreocupado hombre, lanzando una mirada hacia el tímido adolescente, a sus espaldas, un hombre de edad avanzada salió de la mansión, usaba un lente redondo de cristal sobre su ojo izquierdo y vestía ropajes de mayordomo. "Mucho gusto…" Saludó el hombre extendiendo su mano hacia Shinji. "…soy Arthur Williams"

El ex-piloto parpadeó un poco sorprendido, extendió su mano y estrechó la del rubio. "I-ikari Shinji, m-mucho gusto…" Se presentó a sí mismo con voz tímida, apenas logrando hacer contacto visual con el animado adulto.

"Gusto en conocerte, Shinji…" Saludó el rubio esbozando una amplia sonrisa y dándole un fuerte apretón a la mano del joven antes de soltarla. "Fue un gusto verlos" Dijo mientras intercalaba su mirada entre el mercenario y el anciano que ya se encontraba al lado de este último.

"Esperamos tenerlo de vuelta…" Respondió el ansiado haciendo una leve reverencia.

"Igualmente Sir Arthur" Dijo Pip asintiendo y sonriendo ampliamente.

"Con su permiso…" Dijo el rubio ahora también intercalando su mirada con Shinji además de los otros dos adultos. Dicho eso, el hombre bajó la pequeña escalinata y se dirigió a la limosna que estaba frente a la cual había transportado al vampiro, al mercenario y al joven japonés.

"Cree que debemos informarle que mantenga un bajo perfil de la identidad de mi joven amigo…" Murmuró Bernadotte señalando con un movimiento de cabeza al adolescente al decir la última palabra. "…nos podríamos meter en problemas"

"Bernadotte-san ¿tuvieron un buen viaje?" Preguntó el anciano sonriendo amablemente.

"Hai, un poco largo, pero sin problemas…" Respondió Pip rascándose la nuca y sonriendo levemente.

Walter dirigió su mirada hacia el adolescente, quien encontró el piso muy interesante al sentirse escrudiñado por éste.

"¿Y este joven es…?" Preguntó Walter expectante sin despegar su mirada del tímido japonés.

"¡Ah! ¡Lo siento!" Exclamó Bernadotte. "El nuevo miembro e integrante de Hellsing…" Presentó dándole un jalón del brazo a Shinji y poniéndolo frente al anciano, sus manos en los hombros del chico. "Walter-san, le presento a su nuevo ayudante… Ikari Shinji"

El susodicho temerosamente alzó la mirada para hacer contacto visual con el anciano que lo escrudiñaba con interés y luego alzó su mano para saludarlo. "Mu-mucho gusto… soy Ikari Shinji" Dijo, las últimas palabras casi inaudibles y sus ojos tratando de evitar el contacto visual.

Walter alzó las cejas y miro al chico con curiosidad antes de estrechar su mano y responder al saludo, presentándose a sí mismo. "Mucho gusto Ikari Shinji, mi nombre es Walter C. Dornez, mayordomo de la familia Hellsing…" Al soltar la mano del chico después de saludarlo, el cazador dirigió su mirada hacia el mercenario de sombrero a las espaldas del adolescente y alzó una ceja de forma cuestionante.

Pip captó inmediatamente la duda en la expresión de Walter, pero el mismo no sabía que decirle. "¿Podemos hablar con Lady Integra? Hay muchas cosas que aclarar…"

"Por supuesto…" Respondió el anciano esbozando una media sonrisa y señalando con ambas manos la entrada de la mansión. "Por favor pasen…"

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Shinji y Pip habían sido guiados por los grandes pasillos de la mansión por Walter, el ex-piloto miraba con curiosidad y discreción todo a su alrededor al tiempo que caminaba en silencio detrás de los dos adultos. Un par de minutos después de recorrer la mansión llegaron a la gran oficina en la que se encontraban este momento, ahí los recibió la guapa mujer rubia y el vampiro, Alucard.

"Lady Integra" Saludó Pip haciendo una reverencia, la cual Shinji imitó torpemente una fracción de segundo después la cual duró un par de segundos antes de erguirse nuevamente.

Aunque ya estaba acostumbrado a la molestas, despectivas y castrantes miradas que le lanzaba su antigua pelirroja compañera de departamento, Shinji no podía evitar sentirse incomodado ante la escrudiño de la mirada de la guapa mujer de largo cabello rubio y ojos azules frente a él.

"Alucard, ¿Esta es la sorpresa a la que te referías…?" Murmuró Integra, el vampiro esbozó una sonrisa colmilluda mientras Shinji se retorcía bajo el escrudiño de la mujer.

"Ouch…" Se quejó Shinji volteando a ver cuestionante a Bernadotte cuando este le dio un codazo en el costado, este le indicó con un movimiento de cabeza que se presentara.

"Cierto…" Pensó. Titubeando, dio un paso enfrente, sus brazos a sus costados mientras sus manos se empuñaban y desempuñaban. "Emm… m-mucho gusto, mi-mi nombre es Ikari Shinji…" Dijo en voz alta, aguantando la respiración mientras hablaba. "…espero ser de ayuda" Agregó al final en un tono más bajo, inseguro.

Integra alzó una ceja ante la presentación del chico. "Ikari Shinji…" Murmuró.

"¡H-hai!" Respondió el adolescente estirando su espalda al ser mencionado su nombre.

"Ikari Shinji…" Murmuró nuevamente la mujer, haciendo memoria. De pronto sus ojos se abren en sorpresa. "¿¡El piloto Eva!" Cuestionó alarmada. Shinji tragó saliva, aunque estaba también algo sorprendido, no esperaba que su nombre fuera reconocido fuera de Japón.

"Ex-piloto" Corrigió Alucard esbozando una sonrisa colmilluda, casi divertida y ganándose una mirada que exigía una explicación por parte de la mujer.

En el fondo de la habitación Walter observaba en silencio el intercambio aunque tenía una leve sonrisa divertida en su rostro.

"¿¡Puedes explicarme porque secuestraste a un Piloto Eva! ¿¡En qué demonios estabas pensando! ¿¡Siquiera estabas pensando cuando lo hiciste!" Gruñó la mujer mientras regañaba al vampiro. Shinji parpadeó en sorpresa al ver como el vampiro estaba siendo regañado por la mujer como si fuera un niño malcriado.

"Ex-piloto" Corrigió nuevamente el vampiro, haciendo que la mujer apretara los dientes y una expresión feral se pintara en su atractivo rostro. Por un momento Shinji recordó a Asuka. Integra giró su mirada ahora confundida hacia el piloto, después de que las últimas palabras de Alucard pasaran a través de su furia. "¿Es eso cierto joven Ikari?"

"H-hai" Respondió el adolescente asintiendo levemente. Shinji devolvió su mirada al piso cuando la mujer lo comenzó nuevamente a escrudiñar con ojo crítico.

Luego Integra devolvió su mirada hacia el nosferatu, quien yacía recargado contra la pared con los brazos cruzados, tenía una sonrisa casi burlona en su rostro por la reacción de hace unos momentos de su Ama.

"Walter…" Dijo la rubia, finalmente rompiendo el silencio que se había posado sobre la habitación.

"¿Sí, Integra-sama?" Respondió el anciano haciendo una leve reverencia.

"Por favor, escolta al joven Ikari a una de las habitaciones de la mansión" Ordenó la mujer, Shinji alzó la mirada y parpadeó en sorpresa. "bríndale algo de ropa limpia e indícale donde se encuentran el baño y la cocina, después vuelve aquí…"

"¿Algo más Integra-sama?" Cuestionó Walter.

"Iie…" Responde la rubia ahora dirigiendo su mirada hacia el adolescente. "Joven Ikari, primero discutiré unos asuntos con Walter, Bernadotte y Alucard… tu y yo discutiremos después acerca de tu estancia en Hellsing… ¿de acuerdo?"

"¡S-sí Señora!" Exclamó Shinji asintiendo, sus brazos estirados a sus costados, haciendo una pose de firmes.

"Bien…" Sonrió Integra levemente. "…ahora por favor acompaña a Walter" Indicó haciendo un movimiento con su mano. "…toma un refrigerio, un baño y descansa en tu habitación por mientras por favor"

"H-hai…" Respondió el adolescente asintiendo antes de girar su tímida mirada hacia el anciano.

"Acompáñeme joven Ikari…" Señaló Walter dándose la vuelta y caminando hacia la puerta. "Por favor…" Dijo al tiempo que sostenía la puerta abierta e invitaba al joven a salir de la habitación.

"Hai… con permiso" Se despidió Shinji antes de darse la vuelta para seguir a Walter y haciendo una leve reverencia hacia Integra y asintiendo en dirección de Alucard y Bernadotte, los tres adultos respondieron asintiendo levemente.

Al salir de la habitación, Walter solamente dirigió una rápida mirada hacia Integra antes de cerrar la puerta a sus espaldas.

Solamente quedaban los tres adultos en la habitación. En silencio, Integra tomó asiento en la silla frente a su escritorio dejando salir un suspiro al hacerlo, invitó a Pip a tomar asiento en una de las sillas del otro lado del escritorio, luego buscó entre sus cajones y encendió un cigarrillo, no sin antes ofrecerle uno al mercenario quien declinó la oferta amablemente. La guapa rubia inhaló profundamente el cigarro en su boca, dejando que el cálido humo llenara sus pulmones.

"Alucard, Bernadotte…" Murmuró después de dejar salir un suspiro al exhalar el humo de su cigarrillo. Intercaló su mirada entre el mercenario y el vampiro, una expresión exasperada en su rostro "¿Qué demonios…?" Cuestionó inclinando su cabeza a un lado y esperando una buena explicación por parte de sus subordinados.

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El joven japonés caminó en silencio tras el anciano mayordomo a través de los pasillos de la enorme mansión, un par de pasos de distancia a sus espaldas.

"Joven Ikari... si tiene apetito, siguiendo este corredor puede llegar a la cocina y preparar lo que desee…" Señaló Walter deteniéndose momentáneamente, girando su mirada para primero hacer contacto con el chico y luego señalando con su mano hacia uno de los pasillos de la mansión.

"Hai… gracias" Respondió el chico asintiendo, tratando de memorizar exactamente el pasillo que lo llevaba a la cocina, era una mansión enorme y quería evitar perderse.

"Prosigamos" Dijo Walter resumiendo su paso a través de los pasillos. Unos momentos después comenzaron a subir una escalera.

"Cuatro pisos…" Contó Shinji mentalmente al llegar al último nivel, siempre caminando a las espaldas del anciano. Después caminaron hacia el pasillo a la izquierda de la escalera, el ex-piloto se sorprendió al ver una gran cantidad de puertas, las que probablemente eran habitaciones, y como el lugar no se veía muy poblado imaginaba que estaban vacías.

"Le asignaremos esta habitación…" Rompió Walter el silencio deteniendo su paso frente a la puerta de la habitación. Shinji miró a los alrededores y se preocupó un poco al ver que todas las puertas eran iguales y no estaban numeradas. "…recuerde, es la octava habitación de lado derecho, en el pasillo izquierdo" Agregó el cazador al ver el dilema en el que estaba el adolescente, al mismo tiempo extendiendo su mano hacia el chico y entregándole la llave de la habitación.

"M-muchas gracias…. W-walter-san" Dijo el chico en voz baja, tomando titubeante y apenado la llave que se le ofrecía.

"No hay de qué…" Respondió el anciano sonriendo amablemente. "Si gusta tomar un baño, un descanso, ver televisión… yo en breve le traeré ropa limpia que podrá usar temporalmente en lo que conseguimos ropa nueva para usted…"

"N-no tiene que molestarse" Exclamó Shinji apenado ante la amabilidad del anciano. "Yo p-"

"Son órdenes de Integra-sama" Interrumpió Walter al chico, haciendo que este bajara la mirada avergonzado. "Además no podemos dejar que sigas usando esa ropa maltrecha y manchada de sangre" Agregó. "…por favor toma un descanso y espere la llamada de Integra-sama para reunirse con ella, yo le traeré ropa en breve" Dijo finalmente Walter comenzando a caminar rumbo a la dirección por la que habían llegado.

"G-gracias, Walter-san" Agradeció Shinji haciendo una reverencia respetuosa, el anciano respondió haciendo una seña con la mano mientras continuaba caminando sin voltear.

Shinji giró su mirada hacia la puerta frente a él y luego hacia la llave en su mano. Lentamente insertó la llave en el cerrojo e ingresó a la habitación. Esta se encontraba en penumbras a pesar de que eran alrededor de las cinco de la tarde y el Sol iluminaba bastante bien.

Con su mano buscó el apagador, contando que el hecho de que siempre se encuentran próximo a la entrada.

CLIC

La habitación se iluminó y el joven no pudo evitar que sus ojos y boca se abrieran levemente en sorpresa. Inmediatamente al entrar encontró una pequeña sala con dos sofás de piel color café acomodados de forma paralela y separados por una pequeña mesa de cristal, en la pared que estaba a un par de metros de distancia perpendicular a los sofás había una televisión plana de cerca de veinticinco pulgadas colgada de la pared. Las paredes estaban pintadas de un color vino, con acabados de color blanco en las orillas y esquinas, dando una sensación de calidez a la inhabitada habitación.

A las espaldas de uno de los sillones, en la pared paralela a un par de metros, se encontraban dos grandes puertas de madera labrada. Se abrió paso por la pequeña sala y abrió la primera puerta. Sus ojos se abrieron en sorpresa al encender el apagador junto a la puerta y encontrarse con un baño gigantesco, estaba cubierto de blancos azulejos aunque el gigantesco lavamanos era de color negro obsidiana con acabados dorados, el escusado era del mismo color. "¿Jacuzzi?" Exclamó parpadeando en sorpresa al ver la gigante tina del mismo color que el resto del juego.

Salió del sanitario realmente sorprendido, se dirigió a la siguiente habitación cerrando la puerta con cuidado tras de sí. No pudo evitarse esbozar una leve sonrisa, realmente el lugar le sorprendía. Su habitación tenía una gran cama queen size, cubierta de sabanas y almohadas de color café oscuro, un buró a cada lado de la cabecera de ésta con dos lámparas eléctricas aunque diseñadas para dar un toque clásico. En la esquina de la habitación, junto a la ventana por la que entraban los rayos del atardecer, había un escritorio de cristal con dos sillas acolchonadas de madera. Un par de metros del escritorio estaba una pequeña puerta de madera blanca brillante, contrastando con las paredes color perla de la habitación, al abrirla vio que era un guardarropa de buen tamaño.

Shinji sonrió satisfecho, además de estar realmente impresionado, y se dirigió hacia la gran ventana de la habitación, desde ahí tenía una vista panorámica de gran parte del enorme territorio que pertenecía a la mansión, así como un poco de lo que se encontraba más allá de los límites establecidos por una gran barda de piedra. El Sol comenzaba a bajar en el horizonte.

El ex-piloto giró su mirada nuevamente hacia la habitación y miró los alrededores. "Esta habitación por si sola era casi del tamaño del departamento de Misato.

"Misato-san…" Musitó casi inaudiblemente, su mirada tornándose nostálgica. Durante el vuelo hacia Londres no había podido dejar de pensar en lo arrebatada que había sido su decisión, ni siquiera él mismo creía lo que acababa de hacer, no creía aun el lugar al que había llegado. Su mente viajó Tokyo-3, esa ciudad estaba llena de dolor para él… era cierto, hizo un par de amigos y algunos gratos recuerdos, pero no eran lo suficiente para sobrellevar esa oscuridad que poco a poco se lo comía por dentro, todo ese dolor, esa soledad y miseria.

Shinji giró su mirada hacia los jardines a través de la ventana nuevamente. "Aquí puedo empezar nuevamente… comenzar desde cero" Murmuró con una expresión tranquila, su mirada perdida en la lejanía. Pasó un largo momento en el que quedó sumido en sus pensamientos. "Creo que me daré un baño…" Murmuró al tiempo que salía de su tren de pensamientos y se dirigía al enorme y lujoso baño.

Después de veinte minutos, el ex-piloto salió del baño, el cual estaba lleno de vapor después de darse un buen baño de agua caliente en la gran tina. Había dejado sus ropas maltrechas en una esquina del baño y salió de éste con una toalla envuelta en su cintura. Estaba dispuesto a esperar por la ropa que había comentado Walter que le proporcionaría, pero un poco sorprendido al encontrar una de las sillas de la habitación un par de metros frente a la puerta del baño… ahí se encontraba su atuendo.

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Unos momentos antes.

Integra observaba al nosferatu con una ceja levantada y una expresión de duda evidente en su rostro mientras éste último tenía una expresión seria en su rostro. Bernadotte solamente observaba divertido la escena.

"¿Estás diciendo que ese chico podría convertirse en el sucesor de Walter…?" Cuestiona la mujer con su cigarrillo entre sus dedos y dejando salir un suspiro al tiempo que exhala el humo del cigarro. "¿Ese niño?" Preguntó ahora con una expresión aburrida.

"Hai… lo he visto en su sangre" Responde Alucard con su ronca voz mientras se mantiene quieto aun recargado contra la pared con sus brazos cruzados sobre su pecho.

La rubia dejó salir otro sonoro suspiro antes de posar su cigarrillo entre sus labios nuevamente y gira su mirada hacia Bernadotte. "¿Qué opinas?" Dijo dirigiéndose al mercenario.

Pip parpadeó un par de veces al ser tomado por sorpresa, realmente no consideraba que su opinión tuviera alguna importancia al respecto, pero imaginó que Integra debía estar dudando realmente la decisión de Alucard. "Es un piloto Eva, así que imagino que debe de estar acostumbrado al combate ciertamente" Dijo echando su cabeza hacia atrás y mirando el techo con una mirada dubitativa. "…pero convertirse en el futuro sucesor de Walter-san… eso realmente me tiene en duda"

Hubo un silencio en la habitación, por la mente de Integra pasaba el mismo tren de pensamientos que lo que acababa de decir el mercenario.

"Haremos que Walter comience a entrenarlo…" Dijo Integra poniéndose de pie y dirigiéndose a la vista que ofrecía una de las grandes ventanas de la habitación. "si Alucard afirma que lo ha visto en su sangre, entonces podemos confiar… pero tendrá que recibir un entrenamiento riguroso e intensivo" Agregó la mujer con un brillo en sus ojos y una sonrisa retadora.

"¿Qué hay de su estancia e identidad?" Cuestiona Pip con una mirada seria.

"Deberá mantener un bajo perfil, sería problemático que se supiera que el piloto Eva que ha desertado se encuentra aquí en Hellsing. Tampoco nadie le mencionará nada acerca del descubrimiento de Alucard en su sangre, será Walter quien se lo diga en el momento adecuado. Y digo explícitamente en este momento que el chico no será enviado a ninguna misión hasta que Walter decida que está listo…" Establece la mujer lanzando una rápida mirada al vampiro en el último comentario antes de devolver su mirada a los jardines de la mansión. "…será realmente interesante el poder ver esta habilidad que mencionas que posee ese chiquillo, Alucard"

El nosferatu esbozó una sonrisa peligrosa que mostraba sus filosos colmillos al tiempo que dejó salir un muy corta pero ronca carcajada. "Bajo la tutela de Walter se convertirá en un cazador formidable… eso lo puedo asegurar"

"Alucard…" Murmuró la mujer después de que la habitación fuera llenada por el silencio por unos instantes. "¿Por qué volviste de Tokyo-3 de forma tan repentina? ¿Qué fue lo que encontraste?"

TOC TOC TOC

Tres pares de ojos giraron hacia la puerta.

"Adelante Walter" Respondió Integra, previendo quien era la persona que se encontraba del otro lado de la puerta.

"Gracias Integra-sama…" Respondió el anciano haciendo una leve reverencia después de entrar. "¿Me he perdido de algo importante?" Preguntó intercalando su mirada entre los tres presentes y mirándolos confundido cuando estos esbozaron una leve sonrisa.

"Te daré los detalles más tarde…" Respondió Integra con el fantasma de una sonrisa en su rostro. "¿Cómo está el joven Ikari?"

"Antes de venir para acá, cuando subí a dejarle sus ropajes, se encontraba tomando una ducha… así que para estos momentos ya debería de haber terminado" Explica el veterano cazador.

"Bien…" Murmura la rubia asintiendo. "Lo bueno es que llegaste justo a tiempo" Dice antes de dirigir su mirada hacia el vampiro. "¿Y bien?" Cuestiona dirigiéndose al vampiro con una mirada expectante en su rostro. "¿Qué fue lo que sucedió en Tokyo-3?"

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Vaticano, al mismo tiempo.

Enrico Maxwell se encontraba en su oficina, estaba sentado frente a su escritorio el cual se encontraba tapizado de grandes alteros de papeles que debía leer y firmar. Dejó salir un sonoro suspiro. "Para ser una sección secreta tenemos mucho papeleo…" Murmuró para sí al tiempo que daba un sorbo de su humeante taza de café.

Sin embargo, a pesar de su semblante tranquilo, su mente estaba revolucionando… analizando las palabras del Paladín Alexander Anderson, quien aun se encontraba en Japón y se había comunicado hace varias horas.

/Flashback/

"¿Qué es lo que sucede Anderson?" Preguntó Maxwell mientras sostenía entre su hombro y oído el teléfono, y con su otra mano tenía unos documentos que leía sin prestar mucha atención.

"Hace unas horas tuve un enfrentamiento con ese monstruo de Hellsing, Alucard…" Responde Anderson desde el otro lado de la línea.

Esas palabras llamaron la atención del Arzobispo, quien no mostró realmente mucha sorpresa al escucharlas, pero eso lo hizo poner el documento sobre el escritorio y prestar su total atención al rubio. "¿Alucard? ¿En Tokyo-3?" Cuestiona inmediatamente. "¿Qué hacía Hellsing en esos lugares tan lejanos? ¿Y porque no fui informado al respecto inmediatamente?"

"Mis más sinceras disculpas su excelencia…" Se disculpó el Regenerator. "…estuve algo ocupado persiguiendo y aniquilando una plaga de chupasangre que se desató en este lugar"

"¿Una plaga en Tokyo-3? ¿Justamente en estos momentos?" Cuestiona el cabecilla de la XIII Sección de Vaticano, preguntando más para sí mismo que para el sacerdote.

"Hai… Hellsing estaba siguiendo un rastro y acudieron a Tokyo-3 a exterminarlos" Explicó Anderson. "Aunque debo decir que esto me suena más que a una simple coincidencia"

"Sí… lo mismo estaba pensando, aunque no encuentro aún una relación del como" Reside el hombre de cabellos plateados dejando salir un suspiro.

"Su excelencia, el chupa-sangre mencionó al grupo fascista Millenium… era de ellos de quienes seguían un rastro"

Los ojos de Maxwell se abrieron en sorpresa al escuchar el nombre de ese viejo enemigo. "¿Millenium?" Cuestionó para sí mismo. "No habíamos escuchado de ellos desde que aniquilaron la armada de Hellsing…" Agregó.

"Sin embargo no he logrado confirmar nada de ello, ninguno de los monstruos que he exterminado a hablado al respecto, de hecho lo desconocen…" Explicó el fanático sacerdote también dejando salir un leve suspiro. "…además confío en haber exterminado la plaga por completo, eran vampiros estúpidos y de bajo nivel, ya deben de estar ardiendo en el infierno…" Agregó, su voz sonaba eufórica.

"¿Qué sucedió con Alucard?" Preguntó Enrico, su mente tratando de buscar respuesta a los eventos que sucedían.

"Tshh… ¡ese maldito monstruo escapó de nuestro combate!" Una gota de sudor se pintó en la frente del Arzobispo, y su rostro se tornó algo preocupado. Anderson y Alucard habían tenido un enfrentamiento, eso significaba que el lugar de combate había sido víctima de un sinfín de daños colaterales. "Le pido disculpas al respecto su excelencia… me encargaré de él la próxima vez que nos encontremos"

"N-no te preocupes al respecto Anderson…" Respondió Maxwell un poco nervioso, esperando que el próximo enfrentamiento fuera en un lugar abierto y no en medio de una ciudad. "…más importante, me intriga el porqué decidiste permanecer en Tokyo-3 después de la misión, ¿estás recopilando información de inteligencia…?"

"No…" Responde el sacerdote, su tono de voz cambio notablemente a uno amable. "quería conocer esta ciudad y encontrar lugares interesantes para traer a los niños…"

"¿Ah?" Eso tomó fuera de guardia al Arzobispo, quien solamente comenzó a masajear su sien con su mano libre. Maxwell dejó salir un suspiro. "Anderson… aunque fue una buena decisión el quedarte en Tokyo-3 ya que conseguimos información relevante, te pediré que vuelvas lo más pronto posible y dejes de turistear…"

"Comprendido su excelencia…" Responde el sacerdote manteniendo su tono de voz amable. "…volveré ASAP"

"Bien" Murmura Maxwell con un tono de voz menos preocupado. "Te estaremos esperando… quiero un reporte detallado de la información que obtuviste de Alucard"

"Roger… cambio y fuera" Dijo Anderson antes de terminar la comunicación. Maxwell dejó salir otro suspiro.

/Fin de Flashback/

Desde que Anderson mencionó a Millenium su mente se había mantenido en alerta y analizando cuales eran las posibles implicaciones de ello.

Había cabos sueltos, y los que había realmente no embonaban bien. La repentina información filtrada acerca del Proyecto de Instrumentalización Humana, la decisión de ejecutar el Protocolo de Gauff, así como la presencia de vampiros en Tokyo-3 y Hellsing tras su rastró, y con ello un posible nexo con Millenium.

Había estado analizando esas premisas pero no le permitían llegar a una conclusión firme aún. Cierto, el Protocolo de Gauff había sido ejecutado con la finalidad de detener el paso de los Mensajeros Divinos, eso les permitiría sellar su paso por lo menos por seis meses y ese tiempo lo invertirían en investigar acerca del Proyecto de Instrumentalización Humana, encontrar a quienes lo desarrollaron y buscar una forma de detenerlo. También tenía sentido que Hellsing haya ido a Tokyo-3 siguiendo un rastro de Millenium.

Maxwell había sido nombrado líder de la XIII Sección de Vaticano, Judas Iscariote, debido a su inteligencia táctica, y en este momento no podía evitar sentir que había gato encerrado en este asunto. Lo único que podía deducir de estas premisas era que si el rastro de Millenium era verídico, eso significaba que éstos estaban interesados de alguna forma en el Proyecto de Instrumentalización Humana, lo cual dejaba una pregunta en general: ¿En qué forma?

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Cuarteles de Hellsing.

"El Proyecto de Instrumentalización Humana… Usurpar el lugar de nuestro Padre…" Murmuró Integra, analizando las palabras que había dicho Alexander Anderson durante su enfrentamiento con Alucard y que éste último había citado durante su narración de lo que había sucedido en Tokyo-3.

La habitación permanecía en silencio, todos los presentes analizando las palabras y la narración del nosferatu.

"Esas palabras son demasiado…" Rompió Walter el silencio, pero se detuvo momentáneamente buscando el adjetivo adecuado para terminar su oración. "…ostentosas"

"¿Ostentosas?" Murmuró Integra dejando salir un bufido. "…son el extremo de la megalomanía"

"Usurpar el lugar de nuestro Padre… ¿se refieren a tomar el lugar de Dios?" Cuestiona Bernadotte con una expresión seria en su rostro. "Además. ¿Qué es el Proyecto de Instrumentalización Humana?

Integra meramente encogió los hombros. "No tengo la más mínima idea…" Dijo antes de lanzar una mirada cuestionante a Walter, quien se encargaba de recopilar la información de los departamentos de inteligencia y solamente obtuvo un movimiento de cabeza negativo de su parte. "…sin embargo, ahora sabemos la importancia de dicho Proyecto, ya requirió la presencia de la Iglesia Católica en Tokyo-3; también las movilizaciones de vampiros que se realizaron con un posible nexo a Millenium… y las palabras de Anderson… no me sorprendería que esos cerdos nazis realmente estuvieran tras algo así de ambicioso"

"¿Creen que Ikari sepa algo al respecto?" Pregunta el mercenario con su cabeza echada hacia atrás y mirando el techo con una expresión pensativa en su rostro. "Alucard mencionó algo de que Vaticano castigaría a quienes combaten a los mensajeros o algo por el estilo… con ello se refiere a los pilotos Eva y a las cosas esas que combaten ¿no es así?"

"Iie… el joven Ikari no tiene ni idea de lo que está sucediendo…" Respondió Alucard con su ronca voz, mientras permanecía recargado contra la pared. "…el solamente piloteaba un Eva porque podía y porque se le había ordenado hacerlo"

"¿Eso lo viste en su sangre también?" Cuestiona el mercenario mirándolo con incredulidad, a lo que Alucard meramente asintió como respuesta con una expresión seria en su rostro.

Integra dejó salir un suspiro cansado. "Así que realmente no sabemos nada de lo que está sucediendo… tal vez debamos hacer una visita a nuestro amigo Maxwell" Agregó con dando un tono sarcástico a las últimas palabras.

"Puedo exprimir la información de él" Gruñó Alucard esbozando una sonrisa peligrosa al tiempo que se impulsaba hacia enfrente, alejándose de la pared y permaneciendo de pie, sus manos empuñadas con fuerza.

Walter y Bernadotte miraron expectantes a la mujer. "Iie… eso nos metería en problemas innecesarios con Vaticano" Denegó Integra la propuesta hecha por su súbdito y ganando un suspiro de alivio por parte de sus otros dos subordinados.

"¿Qué es lo que sugiere Integra-sama?" Pregunta Walter, Integra permaneció en silencio antes de encender un nuevo cigarrillo, el cual fumaba tranquilamente, analizando la situación actual.

"Nada…" Murmuró la mujer después de un largo silencio y ganándose un '¿huh?' por parte de los tres hombres presentes en la habitación quienes la miraban como si le hubiera crecido otra cabeza.

"¿Integra-sama…?" Cuestionó Walter expectante y confundido. Integra exhaló con tranquilidad el humo de su cigarrillo con tranquilidad.

"No tenemos ninguna prueba contundente de nada de le información que nos dio Alucard…" Explica la mujer con una mirada pensativa. "…ni siquiera sabemos que es el Proyecto de Instrumentalización Humana y si realmente nos encontramos tras un rastro de Millenium, así que solamente haremos una investigación pasiva al respecto, y a menos que descubramos algo respecto a eso último tomaremos cartas en el asunto…"

"¿Investigar de forma pasiva?" Cuestiona para sí el mercenario en voz alta, su tono de voz y la expresión de su rostro mostrando desacuerdo al respecto pero aceptándolo de todos modos.

"Nuestro enemigo es Millenium…" Agrega Integra. "…debemos de cobrar venganza por lo que hicieron hace catorce años" Gruñe la mujer. Ahí fue cuando Bernadotte recordó la cadena de eventos por la cuales los Wild Geese terminaron en Hellsing, con ello le quedaba claro porque estaban tan interesados en encontrar y destruir al grupo Nazi. "Hemos terminado por hoy… Alucard, Bernadotte, debo pedirles que se retiren" Dijo obteniendo una mirada confusa que ignoró por parte de ambos y luego dirigió su mirada hacia el anciano "Walter… llamaré a Ikari, y me gustaría que nos acompañaras, en lo que se presenta aquí yo iré explicando los detalles"

Acto seguido Bernadotte se puso de pie e hizo una leve reverencia antes de retirarse, mientras que Alucard meramente se desvanecía en el aire.

"¿Qué es todo este misterio alrededor de ese chico?" Pregunta Walter una vez que se encontraban solos en la habitación.

"Je… esto es lo que sucede…" Murmuró la mujer esbozando una media sonrisa y con una mirada perspicaz en sus ojos.

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Una vez que había llegado a la planta baja de la mansión, Shinji comenzó a hacer memoria para ir a la oficina de Integra, la rubia había llamado a su habitación solicitando su presencia.

El joven ex-piloto se sentía un poco extraño con las ropas que le habían entregado, a final de cuentas lo único que él vestía regularmente era su pantalón y camisa de uniforme… pero esto, a pesar de que no era incómodo, era muy diferente.

Shinji jaló el resorte del cuello de su playera por nerviosismo. Vestía en este momento un pantalón de camuflaje holgado que le quedaba un poco largo, así como unas botas militares altas, una playera negra lisa la cual junto con la chamarra manga corta verde que le habían brindado era lo único probablemente de su talla, ya que incluso sus botas parecían ser un número más grande. Sin embargo no iba a quejarse, ya que estas ropas se las habían dado debido a su llegada inesperada, además le habían asignado una habitación genial… consideraba que era muy imprudente quejarse.

Recorrió los pasillos de la gran mansión sin problemas, el moverse a través de las gigantescas instalaciones de NERV le había dado un buen sentido de la orientación, y tras unos minutos de caminar al tiempo que observaba de paso las esculturas, pinturas y demás decoraciones, finalmente se detuvo frente a la puerta de la oficina de la rubia.

TOC TOC

Tocó un par de veces, después de titubear en hacerlo por unos segundos.

"Adelante…" Escuchó la voz femenina de la dirigente de Hellsing contestar desde el otro lado de la puerta.

Abrió la puerta titubeante y se abrió paso, adentro lo recibieron las miradas escrudiñantes de Integra y Walter. "B-buenas tardes…" Saludó Shinji sintiéndose un poco intimidado ante las miradas.

"Buenas tardes joven Ikari" Respondió Integra con una media sonrisa y un cigarrillo en su boca. Walter respondió al unísono con un ligero asentimiento.

"Joven Ikari…" Dijo Integra poniéndose de pie y rodeando el escritorio antes de recargarse en la parte frontal de éste. "…discutiremos cuales serán las condiciones de su estancia"

"H-hai…" Respondió Shinji haciendo contacto visual de forma intermitente con la mujer.

"Je… como lo dije tal vez sonó algo rudo" Agregó la mujer sonriendo levemente. "…más bien te daremos una lista de actividades que desarrollaras mientras permaneces con nosotros"

"Oh…" Exclamó Shinji mirando a la mujer con sorpresa y finalmente manteniendo la mirada con la mujer y observándola de forma expectante. Integra sonrió para sus adentros, se dio cuenta del cambio inmediato en el lenguaje corporal del chico. Todo era cuestión de tacto. "¿E-en que puedo ayudar?" Preguntó el adolescente.

"Bueno…" Comenzó la rubia al tiempo que tomaba el cigarrillo entre sus dedos y exhalaba el humo. "…primero que nada queremos que te conviertas en el ayudante de Walter para realizar las labores de la mansión" Shinji asintió mientras la miraba aun expectante. "…obviamente recibirás una paga, tendrás tiempo libre y podrás vivir aquí mismo, Walter te establecerá a detalle cuales son las actividades que vas a realizar bajo un determinado horario, aunque eso no excluye que Walter solicite tu ayude aún fuera de esos horarios…"

"S-sí, no hay problema" Responde Shinji asintiendo vigorosamente.

"Bien, sin embargo…" Murmura la mujer con una sonrisa perspicaz. "…y como ya te habrás dado cuenta, debido a la 'naturaleza' de la organización Hellsing, no puedes quedar sin ningún tipo de entrenamiento para defenderte" Agrega Integra, ganándose una mirada confundida por parte del chico "…así que dentro de las actividades que realizarás, una de ellas será seguir un riguroso entrenamiento por parte de tu nuevo Sensei…" En esa última palabra, Integra señaló a Walter extendiendo su brazo hacia el anciano.

"¿Sen-sei?" preguntó Shinji, lanzando una mirada sorprendida y confundida al veterano cazador.

"Así es joven Ikari" Respondió Walter esbozando una media sonrisa y una mirada perspicaz. "…debo decir que soy bastante estricto en mi entrenamiento, pero creo que sobrevivirás…"

Los ojos de Shinji se abrieron como platos y no pudo evitar tragar saliva. "H-hai…" Respondió esta vez realmente temeroso. Walter meramente sacudió levemente su cabeza, divertido.

"¿Las ropas que le brindé son de tamaño adecuado?" Preguntó el Mayordomo.

"¡Hai, muchas gracias!" Exclamó Shinji haciendo una profunda reverencia dirigida a los dos adultos.

"Tshh… yo veo que los pantalones te quedan algo grandes, y al parecer las botas también" Dijo Integra en un tono burlón, haciendo que Shinji se pusiera totalmente rojo inmediatamente.

"N-no… e-están bien, de verdad" Dijo en voz casi inaudible y mirando hacia otro lado, evitando hacer contacto visual con la mujer.

"Le tendré que pedir que espere hasta el día de mañana para conseguirle ropa de su medida, joven Ikari" Interviene Walter.

"Ah… hai… A-arigato…" Responde el chico avergonzado. "Emm… Sensei"

Walter esbozó una sonrisa satisfecha y dirigió su mirada expectante hacia la rubia.

"Ikari" Dijo la mujer con voz alta y seria, voz ganándose la atención tanto del chico como del anciano. "A partir de este momento comienzas a formar parte de nosotros, de Hellsing, siéntete con la libertad de conocer la mansión y sus alrededores" Shinji asintió en respuesta, el fantasma de una sonrisa en su rostro. "…sin embargo, debido a tu identidad como Piloto Eva, te pediremos de favor que mantengas un bajo perfil, el que se sepa de tu estancia aquí nos metería en muchos problemas…"

"Sí señora" Respondió Shinji en un intento de dar una respuesta con tono militar, aunque su realmente su respuesta fue titubeante y baja.

"Entonces tenemos un acuerdo... Ikari, debes de estar hambriento, pero los cocineros no están trabajando en este momento así que te pediré prepares y tomes lo que gustes" Invita la mujer sonriendo levemente, ganándose un asentimiento por parte del chico quien esbozó una ligera sonrisa de agradecimiento. "…descansa, ya que mañana iniciarás tus actividades con Walter"

"Muchas gracias, Integra-sama…" Agradece Shinji haciendo una leve reverencia a la mujer.

"No hay problema" Dice la mujer poniéndose de pie y rodeando nuevamente su escritorio, para finalmente tomar asiento en la silla frente a éste. "Sin embargo, debo pedirles que me permitan tiempo a solas, tengo algunas cosas que hacer"

"Como usted diga, Integra-sama" Responde Walter haciendo una leve reverencia antes de dirigirse a la puerta mientras Shinji asiente levemente. "Adelante joven Ikari" Invita Walter a Shinji a salir de la habitación mientas sostiene la puerta abierta.

Cuando el chico salió de la habitación, Walter cruzó miradas con la mujer, quien lo miraba con seriedad. "Walter, entrénalo bien…"

El veterano cazador esbozó una sonrisa confiada. "No la defraudaremos, Integra-sama" Dijo antes de salir de la habitación y dejar a la rubia en su escritorio.

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Walter y Shinji iban caminando a la par por los pasillos de la mansión, el joven no podía evitar sentirse algo nervioso. "Emm… este... Walter-Sensei…" Murmura el chico con la mirada baja y lazando una rápida mirada de reojo al mayordomo.

"¿Qué sucede joven Ikari?" Pregunta el cazador con voz tranquila.

"Em… ¿Cuáles serán mis responsabilidades?" Pregunta el chico, Walter se sorprendió un poco de que el chico pudiera articular una frase de más de cuatro palabras sin tartamudear.

"Para ser sincero, aun no las he definido…" Dice el veterano con una expresión pensativa en su rostro al tiempo que sujeta su barbilla. "…no se preocupe joven Ikari, no será nada fuera de lo ordinario…" Afirma.

Shinji asintió levemente. "…emm… y lo de mi entrenamiento… este… que clase de entrenamiento" Pregunta el chico con su mirada hacia un costado, su voz casi inaudible. "¿Ehh?" El piloto giró su mirada rápidamente hacia el anciano al sentir un escalofrío que regularmente sentía solamente bajo la furia asesina de su antigua pelirroja compañera de departamento.

No obstante Walter solamente esbozó una sonrisa peligrosa y agachó su cabeza ligeramente, sus ojos quedaron oscurecidos. "…procure pasar a la cocina, prepararse una buena cena e ir a descansar, necesitará de mucha energía para el entrenamiento"

Shinji miró al hombre con ojos abiertos como platos y nuevamente tragó saliva. "Ahh… emm… ¿a qué horas debo estar listo?"

"Lo veré en la base de las escaleras a las seis de la mañana" Responde Walter deteniendo su paso, haciendo que el chico imitara su acción y lo mirada confundido. El anciano estiró su brazo e indicaba con su dedo incide al fondo de un pasillo.

"Por este pasillo puede ir a la cocina…" Indica Walter. "…siéntase libre de prepararse lo que guste, el día de mañana le conseguiremos ropas nuevas y de su medida"

"Hai, Arigato…" Responde Shinji haciendo una profunda reverencia, realmente agradecido al anciano. "…iré a cenar algo"

"Adelante, yo tengo cosas que hacer…" Responde Walter antes de resumir su paso "…lo veré mañana temprano, descanse" Agrega al tiempo que hace una seña con su mano como despido y sigue su camino por los pasillos de la enorme mansión.

Shinji siguió con la mirada a su nuevo mentor hasta que lo perdió de vista, luego caminó por el pasillo que lo llevó a la cocina.

Aunque ya lo esperaba, no pudo evitar sorprenderse al ver la gigante cocina que parecía a la de un restaurante. Había varias estufas, refrigeradores, gabinetes y utensilios.

CLANK CLASH

Shinij pegó un salto y sintió que el corazón se le salía de un salto cuando un fuerte estruendo hizo eco en la solitaria habitación. Había sido el sonido de aceite friendo algo, al mismo tiempo de muchas cacerolas y sartenes de metal chocando unos contra otros y cayendo al piso… poco después pudo percibir el aroma a algo quemándose.

"¡Rayos! ¡Rayos! ¡Rayos! ¡Rayos! ¡Rayos!" Exclamaba alarmada una voz femenina. Shinji parpadeó confundido y miró la fuente de humo detrás de uno de los grandes gabinetes.

FIUUSHHHHHHHHH

"¡Apágate! ¡Apágate! ¡Apágate! ¡Apágate! ¡Apágate!" Ahora escuchaba el muy familiar sonido del extintor… El cual utilizó en varias de las ocasiones que Misato quiso cocinar.

SWIFF PLOP

Se acercó a toda prisa hacia donde venía todo el alboroto y no vio nada de lo que estaba tirado en el piso debido al humo y al gas blanco generado por el extintor, así que no pudo evitar el pisar una de los sartenes y resbalar. Cayó irreverentemente sobre su trasero. "¡Ouch!" Exclamó al tiempo que trataba de recuperar su visibilidad.

"Eso estuvo cerca…" Escuchó la voz femenina decir al tiempo que la cortina de humo y químico seco se comenzaba a disipar. "¿Ah?"

Cuando todo se disipó Shinji parpadeó un par de veces al encontrarse con una chica rubia, de cuerpo y rostro atractivo, vestida con pantalón de mezclilla azul, tenis blancos y una blusa negra, y que lo miraba fijamente con una expresión confundida.

"¿Quién eres tú?" Pregunta la chica lanzándole una mirada acusadora y poniendo sus manos en la cintura. "¿Y qué haces aquí?"

"Emmm… yo… ¡aughh!" El ex-piloto no tuvo tiempo de contestar, entre su titubeo la chica en un rápido movimiento lo tomó con cada mano de las solapas de su chamarra y lo levantó con facilidad.

"¿Quién eres?" Cuestionó la chica con una mirada amenazante en su rostro, cosa que Shinji detuviera su forcejeo y mirara a la chica con terror. Además de la fea mirada que le daba, la chica lo tenía levantado con suma facilidad por lo menos veinte centímetros sobre el suelo.

"E-emm… yo"

"¡Responde!" Exclamó la chica, sus ojos estrechándose.

"Ikari Shinji! ¡Soy nuevo aquí!" Fue lo único que pudo gritar de nervios el chico al tiempo que cerraba sus ojos con fuerza.

Ahora la rubia lo miró confundida con su rostro inclinado hacia un lado, su expresión y mirada relajándose.

Al darse cuenta de que seguía sano y salvo, Shinji abrió un ojo para inspeccionar la situación, en respuesta, los ojos de la rubia se estrecharon ligeramente y lo miraron con sospecha.

"¿Trabajas bajo el mando de Bernadotte?" Cuestionó la chica.

"Ah… emm… no, y-yo emm… Integra-sama me asignó con Walter-Sensei…" Responde temeroso el japonés ahora ganándose una mirada realmente extrañada por parte de la chica.

"¿Walter-san?" Murmura extrañada la chica. "…no se me ha informado nada al respecto"

"H-hai… acabo de llegar" Responde Shinji. La chica lo mira con duda por un segundo antes de dejar que los pies del chico nuevamente hicieran contacto con el piso, Shinji dejó salir un suspiro aliviado.

"Tienes mucho que explicar jovencito…" Dice la chica cruzando sus brazos sobre su prominente pecho y mirando al chico de manera interrogante.

"H-hai…" Responde Shinji, antes de comenzar a narrar de forma breve, nerviosa y titubeantemente acerca de su estancia en Hellsing durante unos minutos y bajo el interrogatorio de la rubia.

"¡Es verdad!" Exclamó el joven agitando sus manos frenéticamente frente a él de forma defensiva cuando la chica continuó lanzándole una mirada sospechosa con ojos estrechos.

"¿Y qué hacías aquí en la cocina?" Cuestionó la rubia queriendo lucir molesta y seria, más bien lucía avergonzada por haber sido sorprendida en el embrollo que causó.

"B-bajé para cenar algo…" Responde Shinji no dándose cuenta del rubor de la chica. "…W-walter-Sensei lo sugirió" Dijo casi en un murmuro.

La rubia escrudiñó al inseguro chico que evitaba hacer contacto visual por unos segundos. "Bueno, ciertamente no luce como un peligro…" Pensó con una expresión en blanco en su rostro, y al ver al chico casi retorcerse bajo su escrudiño finalmente dejó salir un suspiro. "Mucho gusto Ikari Shinji, soy Seras Victoria" Se presentó extendiendo su mano hacia el chico y sonriendo amablemente.

El chico miró la mano de la chica por unos segundos antes de estrecharla y sonreír tímidamente. "M-mucho gusto…"

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Algún Lugar de Japón.

La noche había caído nuevamente en Tokyo-3, eran altas horas de la madrugada y Alexander Corvinus se encontraba sentado en uno de los sofás de su residencia. Respiraba por la boca de forma agitada y profunda mientras que el sudor corría a chorros pos su rostro y grandes gotas cayendo en sus ropas, sus manos se sujetaban con fuerza de los brazos del sofá mientras, sus dedos casi encajándose en la cobertura acolchonada de estos, sus ojos estaba cerrados con fuerza.

Su cuerpo poco a poco fue relajándose al tiempo que la profundidad y ritmo de sus inhalaciones disminuía. Una vez que había recuperado la calma y el control de su cuerpo, su mirada se tornó seria. "Lo siento maestro… no cometeré errores de nuevo…" Murmuró a la nada.

/ Flashback /

Corvinus no podía evitar sentirse satisfecho con todo lo que había logrado hasta ahora. Todo lo que habían planeado desde hace tiempo se estaba cumpliendo.

No obstante, no podía evitar estremecerse por ese sentimiento de muerte que lo había estado invadiendo estos últimos dos días. Sabía que había iniciado una cacería días atrás, sabía que Charlotte había muerto días atrás, y a pesar de poseer una conexión con cada uno de sus subordinados, esta era demasiado débil como para saber qué era lo que realmente sucedía con ellos, que era lo que hacían… o quien los asesinaba.

Pero ahora sabía que había cometido un error… el sentimiento de muerte lejano que sintió días atrás finalmente se hizo más fuerte estos últimos días, sabía que existían dos opciones para lo que sucedía, estas eran Hellsing o Vaticano… aunque el abogaba por éstos últimos.

Sin embargo, que asesinaran a sus 'underlings' realmente no le preocupaba desde el punto de vista de que fueran a descubrir algo, a final de cuentas no sabían absolutamente nada, y eran vampiros débiles y estúpidos, humanos recién convertidos tan solo sedientos de un poco de poder. Lo que realmente le preocupaba era no haber seguido la advertencia de su maestro, eso era lo que lo mantenía temeroso en este momento.

"¡Ugh!" Gruñó, su cuerpo paralizándose y sintiendo como se tensaba involuntariamente.

"Corvinus…" Escuchó una voz feral en su mente, una voz que conocía perfectamente y era la única capaz de inducir el miedo en él.

"¡Maestro…!" Exclamó el pelinegro, su cuerpo estremeciéndose aunque aun se encontraba paralizado. "¿Qué…?" Esto no era bueno, su Maestro nunca se comunicaba de esta forma.

Su visión comenzó a desvanecerse y se vio envuelto por una gran oscuridad, sin embargo, la oscuridad no duró mucho en el momento que se vio flotando en medio de un torbellino de fuego. Podía sentir como su piel casi ardía cuando las flamas que giraban en torno a él revoloteaban y se acercaban a él en movimientos aleatorios, sin embargo, a pesar del fuego, no escuchaba absolutamente nada, había un silencio fantasmal que le permitía escuchar su propia respiración agitada.

Comenzó a entrar en pánico, jamás su Maestro lo había sometido a este tipo de ilusiones, esta ilusión tan poderosa que hacía que su piel ardiera como si se encontrara realmente en un torbellino de fuego y no en su residencia. Miró a sus alrededores, buscando ansiosamente y temeroso a su Maestro… a unos metros frente a él percibió un brillo de color morado.

"Master…" Murmuró Corvinus tragando saliva. Sus ojos temblorosos fijos en un par de ojos que brillaban de color morado unos metros frente a él entre las llamas, la silueta del hombre era solamente una sombra.

"Te advertí que fueras cuidadoso…" Retumbó a sus alrededores la voz de su Maestro en un gruñido, los ojos destellantes estrechándose furiosos. Al mismo tiempo, las llamas a su alrededor parecían envolverse y a danzar con mayor furia.

El vampiro observó aterrado al hombre que lo había convertido en lo que era, sus ojos abiertos como platos y tembloroso, mientras de su boca no lograba salir palabra alguna al sentirse aterrado. "Y-yo…"

"He sabido que se desató una cacería en Tokyo-3… y que Hellsing estuvo involucrado" Gruñó el misterioso hombre, en esta ocasión Corvinus miró a su Maestro con sorpresa ante la declaración.

"¿Hellsing? ¿C-como…?" Preguntó el pelinegro con voz ahogada.

"Quiénes asesinaron a tus estúpidos y patéticos subordinados fueron ellos… sucumbieron ante las fauces de Alucard" Explicó el hombre entre las llamas, casi mutilando al vampiro pelinegro con la mirada.

"¿Alucard…? ¿Cómo supo él acerca de Tokyo-3?" Murmura Corvinus con miedo al tiempo que su cuerpo instintivamente reaccionaba al sentir las llamas a su alrededor quemar su piel, haciendo que comenzaran a brotar grandes ampollas en sus brazos y piernas… el dolor comenzando a invadirlo terriblemente.

"Apoderándose de sus memorias…"

Eso hizo que Corvinus comprendiera la situación. Ahora Alucard probablemente sabía acerca de él, y eso lo convertía en un blanco.

"Exactamente…" Murmuró el hombre de brillantes ojos morados, escuchando los pensamientos y conclusiones de su subordinado al hurgar en su mente. "…si Hellsing llegara a encontrarte, Alucard te aniquilaría, descubriría todo lo que hemos hecho y que estamos por hacer… todos estos años de espera se vendrían abajo…"

"Maestro… yo…"

"¡Dejarás de crear esas estúpidas tropas de patéticos vampiros! ¡Deberás mantenerte en las sombras y desaparecer! ¡¿Ha quedado claro?" Interrumpió el sujeto con un gruñido peligroso, sus ojos estrechándose más y tornándose de un color rojo, haciendo que las llamas envolvieran aun más a Corvinus y danzaran con más violencia.

"¡S-si! ¡Maestro! ¡Por favor perdóneme!" Gritó el pelinegro al sentir el fuego envolverlo y verse incapaz de protegerse. "¡No sucederá de nuevo!"

"Eso es lo que espero Corvinus… eso espero" Respondió el hombre, su voz comenzando a sonar lejana y dejando un eco. En ese instante las llamas se disiparon, nuevamente la oscuridad lo envolvió por unos momentos antes de poder ver el entorno en el que realmente se encontraba.

/ Fin de Flashback /

Ya se encontraba tranquilo nuevamente, se puso de pie y se sirvió una copa del Whiskey que estaba sobre una mesa cercana. Antes de tomar la copa se detuvo, y remangó su camisa manga larga, inspeccionando con cuidado y curiosidad el lugar donde el fuego había quemado sus brazos… aun sentía el dolor, pero su piel no tenía absolutamente nada, se encontraba como si nada hubiera pasado. "Fiuuu…" Dejó salir un sonoro y cansado suspiro.

"Creo que no tiene caso informar nada a mi Maestro acerca de la desaparición del piloto Ikari Shinji…" Murmuró para sí "Seguramente ya hurgó en mis memorias…" Tenía una expresión seria en su rostro y una mirada pensativa. "Aunque al comité parece no preocuparle mucho…" Luego esbozó una sonrisa peligrosa. "Hehe… no, realmente no les importa, será más fácil deshacerse de NERV de esa forma…" Murmuró finalmente antes de tomar la copa y dar un largo trago a la bebida embriagante.

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"¡Esto sabe delicioooosooo!" Exclamó Seras eufórica y con ojos dramáticamente llorosos al probar una cucharada de la humeante sopa frente a ella. "¡Eres muy bueno cocinando!" Agregó la rubia entre cucharadas felicitando al joven recién llegado.

"G-gracias, Seras-san…" Respondió Shinji un poco avergonzado con una sonrisa tímida.

"Debo admitir que yo solo venía a hacerme un emparedado… ¡Pero esto es mucho mejor!" Dice la mujer con una sonrisa divertida en su rostro mientras continúa devorando la comida frente a ella.

Shinji había quedado sorprendido al ver la gran cantidad de ingredientes que encontró en las múltiples neveras de la gran cocina. Después de ayudar a la mujer a limpiar el caos en el que cayó esa parte de la cocina, decidió preparar algo sencillo y poco laborioso para desocuparse rápido y seguir el consejo de descansar que le había dado Walter. Así que preparó algo de sopa de Miso, aprovechando los ingredientes internacionales con los que contaba en la nevera. "Tal vez luego me dediqué a aprender nuevos platillos con todo estos ingredientes…" Pensó Shinji contento mientras estaba preparando la sopa, si había algo que realmente disfrutaba era cocinar.

"¡Te convertirás en mi chef personal de comida japonesa!" Exclamó la mujer sonriendo al tiempo que se levantaba por otro plato.

"Ah… emmm… H-hai" Murmuró Shinji.

"Hehehehe… no esperaba esa respuesta realmente, pero ya que accediste no te puedes echar para atrás" Dice la mujer con una sonrisa triunfal en su rostro y un plato de sopa en sus manos.

Ambos continuaron comiendo en silencio, se habían quedado a comer dentro de la gran cocina usando una de las mesas de los chefs de la mansión.

"Emm… Seras-san" Murmuró el chico tímidamente, tratando de llamar la atención de la mujer aunque mantenía la mirada pegada en su plato de sopa.

"¿Qué sucede?" Preguntó Seras mientras degustaba de su sopa con una mirada alegre.

"Emm… u-usted trabaja aquí, ¿c-cierto?" Cuestiona el chico en voz baja.

"Así es" Responde la mujer sonriendo con orgullo y golpeando su pecho con su puño. "¡Soy uno de los Capitanes de la armada de Hellsing!" Agrega haciendo una señal de victoria, Shinji solo parpadeó en respuesta y la miró con un poco de asombro.

Hubo unos momentos de silencio, en lo que ambos continuaban con su cena, aunque este fue interrumpido nuevamente por la rubia. "Dime Ikari, ¿Qué es lo que harás aquí?"

"A-aun no lo sé… Walter-sensei me dirá mañana al amanecer" Responde el chico con su mirada pensativa clavada en el plato ya vacío frente a él.

Seras sonrió levemente. "De cualquier forma… bienvenido"

"A-arigato" Responde el chico sonriendo tímidamente ante la bienvenida por parte de la rubia. Luego el chico se pone de pie y se dirige al lavaplatos con su plato y cubiertos en mano.

"Déjalos ahí, tu cocinaste, yo limpio…" Lo detiene la chica, haciendo que Shinji le diera una mirada cuestionante. "En serio, déjalo ahí… mañana ayudarás a Walter-san, así que mejor ve a descansar… ya podremos platicar en alguna otra ocasión" Dice Seras con una sonrisa amable en su rostro.

"G-gracias Seras-san" Responde el adolescente haciendo una leve reverencia a la chica.

"Victoria" Aclara la chica. "Llámame Victoria, Shinji-kun" Dice con una sonrisa colmilluda.

Shinji se ruborizó levemente. "¡H-hai...! Victoria-san" Exclama el chico algo apenado, aunque su última palabra fue solo en un murmuro.

"Hahaha… tranquilo" Agrega la chica divertida por la nerviosa actitud del chico. "…ahora anda, ve a descansar"

"H-hai…buenas noches" Responde el chico asintiendo levemente antes de dirigirse a la salida de la ridículamente grande cocina.

La rubia solamente siguió al chico con la mirada mientras este se retiraba. "Parece un buen chico…" Murmura para sí al tiempo que se pone de pie y se acerca al lavaplatos. Abrió las llaves de agua y comenzó a enjabonar los utensilios sucios mientras permanecía perdida en sus pensamientos. "Me pregunto porque Master lo habrá traído…" Pensó intrigada mientras se mantenía ocupada con su labor. "Será cuestión de esperar…"

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Shinji se recostó en su cama, dejó su SDAT sobre el pequeño buró junto a esta, ahora se encontraba con su mirada perdida en el techo.

La habitación ya había quedado en penumbras, había dejado solamente las cortinas de la ventana abierta, dejando que la tenue luz artificial de la ciudad y la luz de la luna iluminaran un poco su habitación.

"Me pregunto… si alguien se acuerda de mí" Murmuró con un tono de nostalgia. En ese momento, las únicos rostros que pasaron por su mente fueron los de Misato, Kensuke y Toji; pero al recordar a este último no pudo evitar sentir una terrible culpa invadirlo, haciendo que se cambiara a una posición fetal mientras cerraba los ojos con fuerza, tratando de resistir todos los malos sentimientos que lo invadían. "Lo siento… lo siento… realmente lo siento…" Murmuró abriendo los ojos, ojos llenos de tristeza, y permaneció así por un largo rato.

Se giró al lado contrario pero manteniéndose en una posición fetal, ahora su mirada en la oscuridad del fondo de la habitación. Hizo reminiscencia de los eventos de los últimos días, pensando en las personas que acababa de conocer. "Todos ellos parecer ser buenas personas…" Murmuró con un fantasma de sonrisa en su rostro. Unos momentos después el chico cayó en un profundo sueño, habían sido días cansados final de cuentas, demasiadas cosas habían sucedido.

El silencio y oscuridad envolvió la gran habitación. "Aun eres inconsciente de tu propia habilidad, ¿no es así Ikari Shinji?" Irrumpió el silencio la ronca voz de Alucard.

El nosferatu se materializó entre las penumbras de la habitación, un par de metros frente a la cama del ex-piloto, quien permanecía durmiendo profundamente.. Se acercó a la cama y mantuvo su característica sonrisa en su rostro al tiempo que analizaba la figura durmiente del chico.

"En ese momento instintivamente hiciste uso de tu legado…" Murmuró el vampiro, haciendo referencia a uno de los recuerdos que vio del chico al hurgar en sus memorias cuando bebió su sangre. Detrás de sus gafas, los ojos de Alucard se tornaron de un color rojo brillante. "Tu legado, debe dejar de ser algo meramente instintivo…" Dijo manteniendo su mirada fija en el chico mientras cruzaba los brazos sobre su pecho, luego esbozó una sonrisa peligrosa "…será cuestión de tiempo, pero si alguien puede lograr sacar tu potencial es Walter… sin embargo, le ayudaré un poco a hacerlo…" Murmuró Alucard antes de comenzar a desvanecerse en la oscuridad.

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BUZZ BUZZ BUZZ BUZZ

El chillón sonido de la alarma lo hizo tiritar. Primero apretó los ojos con más fuerza antes de dejar salir un sonoro suspiro y tomar una posición sentada todavía sobre la cama.

Shinji abrió uno de sus ojos y ubicó el despertador de LED's rojo brillante en su buró, este marcaba las cinco y media de la mañana.

"Ughh…buaaaaaaaaa" Dejó salir un sonoro bostezo al tiempo que extendía su mano para apagar el despertados con movimientos todavía entorpecidos por la somnolencia.

"Hay que comenzar…" Murmuró con la mirada perdida en la oscuridad de la habitación.

Salió de su habitación unos minutos después, una vez ya que se había puesto las ropas que le habían dado el día anterior, y se había enjuagado la cara y boca, lo cual le ayudó un poco para despertar.

El pasillo donde se encontraba su habitación tenía una iluminación muy tenue, y sumando al silencio del enorme lugar y la oscuridad, esto realmente le daba un aire bastante tétrico; aunque Shinji simplemente ignoró este tren de pensamientos, ya que si no era la persona más valiente del mundo, tampoco le temía a la oscuridad.

Bajó las enormes escaleras con cuidado, ya que estas también estaban muy tenuemente iluminadas y una vez que llegó a la base de éstas, donde vería a Walter, se sentó en el último peldaño y dejó salir otro sonoro bostezo.

"Aun faltan unos minutos pero podemos ir comenzando…" Irrumpió una voz en el silencio y haciendo eco por la mansión, haciendo que Shinji diera un salto al haber sido tomado desprevenido. Giró su mirada rápidamente hacia un lado y se encontró con la figura de Walter, quien esbozaba su característica sonrisa. "…buen día joven Ikari" Saludó asintiendo levemente.

El ex-piloto se puso de pie de un salto. "B-buenos días W-walter-Sensei…" Respondió el chico, aun se le hacía extraño llamar al anciano de esa forma.

"¿Tuvo una buena noche de descanso?"

"H-hai…" Responde el chico asintiendo. "…muchas gracias"

"Perfecto… sígame por favor" Señala el hombre dando la vuelta y caminando hacia uno de los tantos pasillos de la mansión, Shinji rápidamente siguió tras los pasos del anciano.

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Ya habían pasado dos horas desde que había iniciado su recorrido con Walter, ya eran las ocho de la mañana, y según el itinerario que le dio el mayordomo de Hellsing, tenía una hora para desayunar.

/ Flashback/

Las últimas dos horas las habían pasado haciendo un recorrido por toda la mansión, durante este recorrido Walter mostró cuales eran las áreas importantes en las que Shinji estaría realizando algunas de sus actividades.

Le mostró a Shinji el cuarto de calderas, lo cual sería lo primero que el joven verificaría al levantarse, en este lugar se genera y distribuye el sistema de calefacción general de agua y aire, por lo que era de suma importancia verificar que la presión, temperatura y estado de las tuberías fuera óptimo. Walter le mostró que era lo que debía verificar y como hacerlo, y en el caso de que hubiera algún problema a quien debía reportárselo.

Posteriormente fueron a una habitación externa a la mansión en la parte trasera, donde se encontraba un transformador eléctrico utilizado para energizar la mansión, ahí también debía verificar que algunos medidores y marcadores se encontraran a ciertos niveles sin meterse en algún detalle técnico.

Después de eso fueron a un sótano externo en la parte trasera aunque relativamente alejado de la mansión, ahí era donde se concentraban los tanques de gas que alimentaban el cuarto de calderas, donde debía verificar que siempre tuviera un buen nivel. También ahí se encontraban las válvulas y tuberías de agua, las cuales solamente debí verificar que estuvieran recibiendo la presión adecuada.

Acto seguido volvieron a la mansión y mostró Walter donde se almacenaba la correspondencia, en la habitación había una gran caja de correspondencia en la cual debería de verificar origen, tipo de correspondencia y específicamente a quien estaba dirigida, para lo cual lo instruyó en cómo llevar una bitácora de ello. Esta era la actividad que le tomaría más tiempo, ya que eran muchas cartas y paquetes que debía revisar y posteriormente entregar.

Sin embargo Walter interrumpió dicha actividad y lo envió a desayunar. "Ikari, procura que tus alimentos sean ricos en proteína y carbohidratos…" Señaló el anciano sonriendo con malicia, ganándose una mirada confundida por parte del chico. "…continuaremos por dos horas más trabajando en algunas de las actividades que va a realizar, después de eso seguirás un entrenamiento intensivo de seis horas…"

"¿S-seis horas?" Pregunta Shinji alarmado y sorprendido.

"Así es… un buen desayuno ayudará a que no te desmayes en éste" Agregó el anciano con su sonrisa maliciosa aun en su rostro.

"Seis horas…" Murmuró el japonés bajando su mirada, aun tratando de asimilarlo.

"No es mucho tiempo realmente, pero es un comienzo…" Aclaró Walter dándose la vuelta. "Vayamos al comedor… ahí nuestros chefs se encargarán de brindarte un desayuno adecuado" Agregó antes de salir de la habitación.

"¡H-hai!" Exclamó Shinji titubeante y saliendo torpemente tras el anciano.

/Fin de Flashback/

Se encontraba en uno de los tantos comedores de la mansión y este había sido reservado específicamente para él, Walter se encontraría con Integra en esos momentos así que le dijo a Shinji que volvería dentro de una hora para continuar con el recorrido de la mansión y explicando sus responsabilidades.

"Buen día…" Saludó uno de los dos meseros que entraron al comedor, eran un hombre y una mujer, cada uno cargando con charola con platillos.

"Emm… buenos días" Responde Shinji mirándolos con curiosidad mientras estos ponían platos, cubiertos, vasos y otras cosas frente a él.

Una vez que terminaron, Shinji miró con asombro todo lo que había frente a él, una charola llena de panes, una cafetera, una caja de cereal y un plato para éste, así como una pequeña jarra de leche y otra de jugo de naranja. En su plato, había un par de huevos estrellados acompañados de tocino, una salchicha alemana, unos cuantos champiñones y algún tipo de salsa que él desconocía. Además, en un pequeño plato al fondo había una rebanada de pastel de chocolate.

"Um…Disculpe… ¿todo esto es para mí?" Preguntó el ex-piloto con ojos abiertos de sorpresa y señalando a su plato.

"Así es joven…" Responde la mujer sonriendo plácidamente. "…fue el desayuno ordenado por el señor Walter para usted…"

"Oh…" Fue la única respuesta de Shinji mientras miraba toda la comida frente a él.

"Sugirió que comiera todo" Agregó el hombre. El adolescente solamente asintió aun mesmerizado por la comida frente a él.

Después de unos momentos Shinji se percató de que los meseros aun permanecían ahí, y les dio una mirada confundida por no saber qué sucedía y apenado por ello… ya que desconocía y aun no se acostumbraba a estos protocolos elegantes.

"¿Desea algo más?" Pregunta la mujer comprendiendo el dilema del chico y sonriendo amablemente.

"Ah… emm, no, muchas gracias…" Responde el joven haciendo una leve reverencia con el cabeza, aun se encontraba apenado.

"Nos retiramos para que disfrute de su desayuno, pero estaremos a sus órdenes, solamente presione esto…" Dijo el hombre dejando en la mesa un pequeño aparato de color negro y con un botón rojo en el centro.

"Gracias…" Respondió Shinji antes de que lo dejaran disfrutar de forma privada su vasto desayuno, el chico nuevamente miró mesmerizado la comida frente a él y murmuró. "…por mi bien espero poder comerme todo…"

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Shinji a duras penas lograba mantener el paso detrás de Walter, había tenido que aflojar la hebilla de su cinturón después de terminarse todo lo que le habían preparado… sentía su estómago iba a explotar.

Les tomó alrededor de media hora el terminar de organizar la bitácora de la correspondencia, y lo siguiente fue comenzar a distribuirlo a las áreas o personas correspondientes. Ahora se dirigían a las oficina de Integra, era el primer punto de entrega.

Walter tocó la puerta un par de veces de la oficina y la mujer respondió desde adentro, diciéndoles que pasaron.

Ambos se excusaron dentro de la habitación, Shinji detrás de Walter. "Buen día Integra-sama" Saludaron el anciano y el chico al unisonó, ambos haciendo una leve reverencia.

"Buen día Walter, buen día Ikari…" Respondió la mujer esbozando una media sonrisa.

"Le traemos su correspondencia Integra-sama" Anunció Walter, a lo cual el chico puso tímidamente la pequeña caja de correspondencia sobre el escritorio, frente a la mujer.

"Muchas gracias…" Respondió la mujer. "Has comenzado con tus labores por lo que veo" Dijo dirigiéndose al chico, tomándolo por sorpresa.

"H-hai… Walter-Sensei me está instruyendo…" Responde apenado el chico.

"En este momento estamos repartiendo la correspondencia" Aclara el anciano, obteniendo un asentimiento en respuesta por parte de la mujer. "…solo que le indicaré donde están algunos de los lugares donde debe de hacer la entrega"

"Ya veo, ¿Cuáles son las responsabilidades que le has asignado hasta ahora?" Pregunta Integra.

"Se encargará de supervisar en las mañanas todas las instalaciones de los servicios de la mansión… también lo he instruido en cómo llevar la bitácora de la correspondencia-"

"Veo que finalmente te deshiciste de esa labor que repudiabas Walter" Interrumpe la mujer con unas sonrisa colmilluda en su rostro, tomándolo por sorpresa y haciendo que una sonrisa apenada se pintara su rostro.

"Debo admitir que no era una de mis actividades favoritas…" Responde dejando salir un leve suspiro.

"Hehe…" Ríe Integra con una sonrisa conocedora. "No hay problema Walter… pero dime, ¿qué otras asignaciones tiene Ikari?"

Shinji miró a Walter expectante, quería saber que otras tareas le asignarían, lo que ya sabía era que en un par de horas comenzaría su entrenamiento y esperaba no vomitar con lo lleno que se sentía, pero aparte de eso desconocía las demás actividades que realizaría.

"Procederemos a repartir la correspondencia que hemos recibido, después de eso lo enseñaré a administrar algunos de los inventarios-"

"¿'Algunos'?" Cuestiona la mujer lanzándole una mirada curiosa y con una ceja alzada.

"No dará tiempo de enseñarle todo el día de hoy, ya que he establecido un horario estricto para el Joven Ikari…" Explica el anciano. "…ya que a las mil cien horas iniciará su entrenamiento físico y de combate con la señorita Seras y con Bernadotte… tendrá tiempo para tomar una merienda y continuará su entrenamiento conmigo…"

Shinji sintió un escalofrío recorrerle la espalda al ver la sonrisa y mirada que le dio la rubia. Era como si le dijera con la mirada 'te compadezco'.

"Entonces no les quitaré se tiempo, ya que Ikari tiene un horario apretado" Dice la mujer, una sonrisa peligrosa en su rostro.

"H-hai…" Responde Shinji haciendo una reverencia, aunque por la mirada que había recibido por parte de la mujer comenzaba a temer por su vida.

"Con su permiso" Murmuró Walter antes de que salieran de la habitación. "Continuemos joven Ikari, aún tenemos varias entregas"

Prosiguieron a hacer entrega a algunos miembros de la cocina, intendencia entre otros, no les tomó mucho tiempo, ahora se dirigían a hacer la última entrega.

"¿A dónde nos dirigimos?" Pregunta Shinji, habían salido de la mansión por la parte trasera. El destinatario del paquete que traía en manos decía Pip Bernadotte, a quien él ya conocía, pero le desconcertaba el hecho de que salieran de la mansión para hacer la entrega.

"La tropa de Bernadotte tiene sus propios aposentos dentro de le los terrenos de la mansión de Hellsing…" Explica Walter, mientras continua caminando a través de los jardines de la mansión. "…después de estar un tiempo en la mansión se decidió que era una buena idea construir una residencia para las tropas"

"Oh…" Shinji solamente asintió en respuesta mientras seguía el paso del anciano.

Finalmente llegaron a una gran residencia de un piso que se encontraba a unos cientos de metros en la parte trasera de la mansión. Era una construcción simple sin mucho adorno, la cual realmente no lucía mal, sin embargo se notaba un contraste con respecto a la mansión.

"¡Walter-san! ¡Ikari! ¡Por aquí!" Exclamó una voz, tanto el anciano como el chico giraron sus miradas hacia la fuente de la voz, y ahí, a uno cuantos metros, recostado sobre el pasto de los jardines que rodeaban esa residencia se encontraba recostado el líder del grupo mercenario, el hombre largo cabello y un parche en el ojo.

"Bernadotte-san" Murmuró Shinji sonriendo levemente al ver el rostro familiar.

"¿Qué los trae por aquí?" Preguntó el mercenario mientras se ponía de pie con movimientos perezosos. Walter miró a Shinji por una fracción de segundo y un movimiento de cabeza dirigido hacia el mercenario.

"¡Oh! Emm… l-le traemos esto, B-bernadotte-san" Dijo Shinji acercándose al hombre después de captar la señal de Walter y mostrándole el paquete. El único ojo de Pip se abrió como plato. "¿Qu- ¡Ahhhhhhhhh!" Exclama Shinji cuando es tacleado por el mercenario, el anciano solo miraba con una gota de sudor en su frente la escena.

Bernadotte se había abalanzado sobre el ex-piloto como un niño se abalanza sobre sus regalos en navidad.

"¡Al fin! ¡Al fin! ¡Al fiiiiiin!" Exclamaba eufórico el mercenario mientras abrazaba, besaba y danzaba con su paquete. Walter solamente sacudió su cabeza de forma negativo al tiempo que dejaba salir un suspiro, mientras Shinji aun yacía en el suelo y miraba al mercenario confundido. "¡Llevaba meses esperando!"

"No es difícil imaginar lo que contiene…" Murmuró Walter con una expresión ilegible en su rostro.

"¿Huh? ¿Qué es eso?" Preguntó Shinji con curiosidad ante el comentario del anciano y lanzando una mirada confundida al danzante y eufórico Bernadotte.

HACK HACK HACK

Shinji y Walter solo observaban en silencio como el mercenario despedazaba la envoltura de papel del paquete… sí, definitivamente como un niño en navidad.

"¡Taadaaaa!" Exclamó Pip levantando el contenido en lo alto, con júbilo en su rostro. Walter solo lo miró con una expresión neutra en su rostro, mientras Shinji observaba con curiosidad.

"Oh…" Exclamó el joven con sorpresa, su cara tornándose de color rojo al ver lo que era.

"¡Es la edición Mega-limitada de Playboy del mes de diciembre del año antepasado! ¡Me costó una fortuna pero lo vale!" Gritó a todo pulmón el mercenario, Shinji se limitaba a lanzar rápidas y tímidas miradas a la explicita revista, en el fondo, se pudo ver como algunos soldados de la armada se asomaron por las ventanas al escuchar el barullo causado por su líder. "¡Incluye un poster extra-grande de todas las modelos vestidas de Sluty Mrs. Clous!"

Esta vez Walter dejó salir un sonoro suspiro. "Lo sabía…" Murmuró.

"Tshh…" Se mofa Pip con una sonrisa burlona en su rostro al tiempo que mira a Walter. "Es solo que a tu edad has dejado de disfrutar las cosas realmente buenas"

SWIFF SWIFF SLASH SLASH SLASH

Shinji solamente vio como desde sus espaldas aparecieron unas líneas delgadas que viajaban por el aire a toda velocidad y se movían en torno a Bernadotte, quien se quedó quieto como estatua. Giró su mirada a sus espaldas para ver que eran esas líneas que vio y de donde habían salido.

"Debes aprender a ser más respetuoso jovencito…" Murmuró Walter con su rostro inclinado hacia enfrente, sus ojos sombreados y una sonrisa que le daba un aire macabro, Shinji sintió un escalofrío recorrer su cuerpo al verlo pero algo llamó su atención, eran varios hilos que giraban en torno a Walter, como si estuvieran danzando.

"Emm… lo siento… Walter-san" Murmuró Pip, en ese momento su sombrero cayó al suelo cortado en pedazos. "¡Mi sombrero!" Gritó con lágrimas dramáticas en los ojos, pero en el momento que se agachó para levantarlo algo más cayó al piso. "¿Huh?" El mercenario se quedó inmóvil, en silencio, sus ojos pegados en la otra cosa que había caído… era cabello castaño, atado en forma de cola de caballo, con un cinta de tela de color rojo. "Nooo…" Murmuró, mientras jalaba con una mano la coleta de su cabello y con la otra sostenía la que estaba en el piso.

"Oh, lo siento… creo que estoy fuera de práctica" Murmuró Walter con una sonrisa en su rostro que no mostraba nada de culpa. "Sigamos con el recorrido joven Ikari" Agregó el anciano, los hilos a su alrededor ya habían desaparecido.

"Emm… ¿Estará bien Bernadotte-san?" Preguntó Shinji señalando al hombre que se encontraba petrificado en medio del jardín, la revista de Playboy en el olvido.

"Claro… es cuestión de tiempo" Respondió el anciano con una sonrisa satisfecha en su rostro.

El adolescente solamente dio una rápida mirada preocupada al hombre que ahora se encontraba en posición fetal en el piso. "Dos años… Dos años… Dos años… Dos años… Dos años…" Murmuraba.

"Vamos joven Ikari" Lo llamó Walter ya a algunos metros de distancia.

"¡H-hai!" Exclamó Shinji saliendo en paso apurado tras el anciano.

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Shinji miró asombrado a su alrededor, era una de las habitaciones que se encontraban debajo de la planta baja de la mansión. Era una habitación realmente grande la cual tenía decenas de máquinas de ejercicio.

"Aquí comenzará su entrenamiento joven Ikari" Dijo Walter. Después de la entrega del 'paquete' de Bernadotte, el anciano le había instruido al chico en cómo llevar el inventario de algunas cosas de la casa, pero se llegaron las once de la mañana y Walter era una persona puntual y estricta, seguir los itinerarios era importante.

"¿Esto quien lo usa?" Preguntó el chico con curiosidad al ver el lugar vacío aunque en buenas condiciones.

"Lo usan las tropas de Bernadotte para entrenar, pero los miércoles no entrenan, así que hoy no lo compartirá…" Explica el anciano, Shinji solamente asiente en respuesta.

"Buaaaaaaaaa" Un bostezo a sus espaldas llamó la atención de ambos. Al girar sus miradas se encontraron con Seras entrando al gimnasio, se notaba a leguas que acababa de despertar aunque ya tenía puesta su ropa deportiva. "Buenos días Walter-san, buenos días Shinji-kun"

"B-buenos días" Saludó Shinji.

Walter meramente asintió en respuesta. "¿Se conocen ya?" Pregunto con curiosidad.

"Sí…" Responde la rubia tratando de reprimir otro bostezo. "Shinji-kun me preparó la cena anoche" Agrega sonriente la chica.

"Perfecto, eso nos ahorra las presentaciones" Dice Walter con una sonrisa satisfecha. "Señorita Victoria, dejo el entrenamiento del joven Ikari en sus manos, espero que Bernadotte no tarde en llegar" Agrega, una sonrisa maliciosa en su rostro. Seras solamente lo miró con curiosidad mientras Shinji esbozó una leve sonrisa divertida. "Entonces me retiro, debo realizar algunas labores, joven Ikari, lo veré aquí mismo a las tres de la tarde" Dice el anciano antes de retirarse.

"H-hai" Responde el adolescente asintiendo levemente.

En el momento que Walter iba a salir del gimnasio entra un deprimido y cabizbajo Pip.

"Buen día Bernadotte" Saludó Walter con una sonrisa maliciosa en su rostro al pasar junto al hombre.

"Buen día…" Respondió el mercenario haciendo una cara de puchero y mirándolo de reojo, haciendo que Walter sonriera aun con más malicia.

Seras y Shinji observaron con curiosidad como el hombre se acercaba hacia ellos con paso deprimido.

"¿Y a ti que te pasó?" Pregunta la rubia inspeccionando con curiosidad al ver el humor de Bernadotte una vez que estaba frente a ellos.

"Nada…" Responde el hombre cruzando los brazos sobre su pecho y mirando hacia otro lado. "Creo que es hora de comenzar con tu entrenamiento Ikari…sígueme" Murmura el hombre dirigiéndose hacia unos de los aparatos de ejercicio.

El adolescente y la rubia solamente miraron la espalda del hombre mientras este avanzaba.

"¿Uhh?" Exclamó la chica con sorpresa en su rostro, pero en una fracción de segundo explotó en una carcajada "¡Hahahahaha! ¿Y ese rabo de conejo?" Se burla la chica entre carcajadas mientras apunta con su dedo hacia la recortada cola de caballo del mercenario. Shinji hacía lo mejor que podía para no contagiarse de la carcajada de la mujer, a final de cuentas, y aunque poco, el tuvo que ver con ello.

"¡No es un rabo de conejo! ¡Y no es gracioso!" Gruñe el mercenario dándose la vuelta y encarándolos, agitando su puño frente a él al tiempo que la lanza una mirada amenazante a la rubia, lo cual solamente hizo que la chica aumentara el volumen de su carcajada. "¡Deja de reírte! ¡O voy a afeitarte la cabeza mientras duermes!"

"¡Claro! ¡Claro!" Se mofa entre risas la chica con un movimiento de mano. "¿Pero a que debemos el cambio de look? ¡Llevabas siglos cuidándolo! ¡Además cuidabas tu cabello como su fuera tu novia!" Pregunta con una sonrisa burlona.

"Solo llevaba cuidándolo dos años…" Dijo Bernadotte por lo bajo antes de cruzar sus brazos sobre su pecho y hacer una cara de puchero mientras desviaba su mirada hacia un lado. "Maldito Walter-san…" Murmuró.

"¡Noooo!" Exclamó divertida la rubia al tiempo que cubría su boca en sorpresa. "¿Lo hiciste enfadar? ¿A Walter-san?" Preguntó con una sonrisa colmilluda.

"Un poco…" Murmuró el hombre. Seras estalló en otra carcajada.

Shinji no pudo evitar reír levemente ante el intercambio sus instructores y recordando el 'encuentro' entre su Sensei y el mercenario.

"¿Qué sucedió? ¿Cómo lo hiciste enfadar?" Preguntó la chica con curiosidad.

"Nada, nada… olvida eso y vayamos a entrenar a la nueva mascota" Interrumpió Pip haciendo un movimiento de mano.

"¿Mascota?" Cuestionó Shinji parpadeando. Eso lo había ofendido un poco.

"¡No seas grosero!" Regaña la rubia al mercenario. "No lo escuches Shinji-kun… solamente está molesto porque lo acaban de 'cortar'…" Agrega la mujer con una sonrisa maliciosa y haciendo énfasis en la última palabra. Pip no le dio el gusto a la mujer e ignoró su comentario, bueno, un leve tic en sus ojo al momento de reprimir la molestia.

"¿No le dijiste a Walter-san acerca de su edad verdad?" Preguntó la mujer al tiempo que se acercaba a Bernadotte junto con Shinji. El mercenario solamente se paralizó por un segundo y se estremeció momentáneamente antes de seguir su paso. "Tsk, tsk, tsk…" Agregó la chica con haciendo un movimiento desaprobatorio con la cabeza. Shinji, divertido, solamente siguió caminando tras el mercenario.

Pip se detuvo frente a una de las máquinas. "Muy bien Ikari…" Dijo llamando la atención del susodicho. "Comenzaremos primero a ejercitar pecho y espalda el día de hoy…" Shinji asintió en respuesta. "Está será la primera máquina que usarás… prueba el peso que sientas adecuado"

Shinji nuevamente asintió y tomo asiento en la máquina, a su costado izquierdo estaban las placas de metal que graduaban el peso con una pequeña barra de metal que delimitaba el peso a cargar, actualmente estaba puesto a treinta libras. También, a sus costados estaban dos manijas, las cuales empujaría hacia enfrente para cargar el peso.

"Prueba con el peso actual, si sientes que es mucho lo podemos disminuir, es mejor eso a que te lastimes…" Explicó Pip mientras Seras se recargaba contra otro de los aparatos.

"H-hai…" Shinji tomó las manijas y las empujó hacia enfrente, sintiendo como su fuerza se concentraba en los brazos y pecho.

"¿Qué opinas del peso? ¿Crees que puedas hacer cuatro series de diez repeticiones?" Pregunta Pip con una sonrisa colmilluda.

Shinji parpadeó sorprendido. "Emm… ¿V-voy a hacer c-cuarenta?"

Pip asiente en respuesta, aun con una sonrisa colmillada en su rostro."Para comenzar obviamente…"

"Cr-creo que reduciré d-diez libras…" Murmura avergonzado.

"No hay de que apenarse…" Anima el mercenario "por algo se empieza, verás que siguiendo mi rutina duplicarás el peso como mínimo en dos meses"

"H-hai" Responde Shinji esbozando una leve sonrisa, sintiéndose un poco más animado.

"¡Entonces comencemos!" Exclama Bernadotte alegremente.

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Ya había pasado un poco más de una hora desde que había comenzado el entrenamiento de Shinji… y no se veía nada bien.

"¡Muy bien Ikari! ¡Solamente una más!" Animó Bernadotte.

"¡Tu puedes Shinji-kun!" Exclamó la rubia.

Shinji se encontraba sobre una colchoneta haciendo lagartijas. Ya se encontraba empapado de sudor, tenía la cara roja y los brazos le temblaban por el esfuerzo y el cansancio mientras intentaba volver a la posición de inicio del ejercicio.

"¡Aughhhh!" Gruñó el chico con los dientes apretados y los ojos cerrados al concentrar lo poco que le quedaban de fuerzas en hacer la última repetición. "¡Ahhh!" Exclamó al lograrlo, e inmediatamente dejándose caer a un costado respirando agitadamente.

Los dos adultos vitoreaban mientras el chico trataba de recuperar el aliento. "¡Ya llevamos la mitad!" Exclamó Bernadotte, y una gota de sudor se pintó en su frente y en la de Seras cuando el ex-piloto tomo una posición fetal en el piso al escuchar ese último comentario.

"Hehe… creo que deberíamos dejarlo descansar unos minutos" Murmuró Seras sonriendo nerviosamente.

El mercenario dejó salir un sonoro suspiro antes de sonreír de igual forma. "Tienes razón… Ikari, tienes quince minutos"

"Haai…" Murmuró cansadamente el chico dejando salir un suspiro aliviado y comenzando a ponerse de pie.

"¿Cómo te sientes Shinji-kun?" Pregunta Seras dándole una palmada en la espalda al chico mientras sonríe divertida.

"Can… sado" Respondió Shinji entre respiros.

"Realmente te faltaba ejercitarte…" Dijo Bernadotte con una sonrisa colmilluda. "... te acostumbrarás en una semana"

En respuesta, para la risa de los adultos, el chico agachó la cabeza y dejó colgar sus brazos a sus costados… derrotado.

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Rato después.

"¿Me llamaba Integra-sama?" Pregunta Walter entrando a la oficina de la rubia. Esta se encontraba sentada frente a su escritorio con su computadora portátil frente a ella, lo que llamó su atención fue ver al Nosferatu a las espaldas de la mujer con la mirada fija en la pantalla.

"Adelante por favor, Walter" Contesta la mujer sin despegar la mirada de la pantalla.

El anciano asintió y se acercó al escritorio. "Buen día Alucard-sama" Saludó.

"Buen día Walter… veo que ya ha comenzado el entrenamiento del joven Ikari" Dice el vampiro al tiempo que su peculiar sonrisa se pinta en su rostro.

"Así es, en estos momentos Bernadotte y la señorita Seras lo están instruyendo en el gimnasio" Explica Walter, Alucard asiente en respuesta.

"¿Qué hay de ti? ¿No lo entrenarás?" Pregunta intrigado el nosferatu.

Walter asiente en respuesta. "Mi entrenamiento comenzará en un par de horas"

"Walter…" Interrumpe la mujer con su mirada aun en la pantalla, en el cristal de sus lentes se puede apreciar mucho movimiento además de que se escuchan estruendosos sonidos de las bocinas de la computadora. "…queremos mostrarte algo"

"¿Qué sucede Integra-sama?" Pregunta Walter con curiosidad.

"El día de ayer Alucard solicitó que consiguiéramos las grabaciones de uno de los combates de las unidades Evangelion con uno de los mensajeros..." Explica Integra cruzando miradas con el anciano.

"Ya lo obtuvieron por lo que veo…" Interviene Walter con un poco de sorpresa.

Integra asiente al tiempo que toma un cigarrillo y lo pone en sus labios, casi por reflejo, Walter extiende su brazo y lo prende con un encendedor que trae siempre en los bolsillos. "Gracias…" Murmura la mujer inhalando el cálido humo y dejándolo salir un par de segundos después. "…NERV es una institución muy capaz científicamente, sus instalaciones están hechas para soportar sin problemas los enfrentamientos con los mensajeros…"

"Sin embargo…" Interviene Walter expectante.

"Sus sistemas de vigilancia, y su personal no son lo suficientemente confiable y robustos… así fue como conseguimos lo siguiente" Explica Integra girando la pantalla para que la viera Walter, en ésta se puede apreciar la imagen congelada de la Unidad Evangelion 01 en plena carrera. El anciano miró la pantalla alzando las cejas.

"Sé que te encuentras escéptico ante el hecho de entrenar a este chico…" Interviene la ronca voz de Alucard, ganándose la mirada de Walter. "…espero esto cambie tu opinión al respecto" Agrega esbozando una sonrisa peligrosa, a lo que el anciano asiente con seriedad y devuelve su mirada hacia la pantalla.

"Presta atención…" Murmuró Integra esbozando una sonrisa colmilluda y estrechando su mirada antes de iniciar el video.

PLIP

Durante los siguientes minutos Walter observó con interés el video donde se apreciaba la titánica figura del Eva-01 en acción, pero luego esbozó una sonrisa satisfecha al ver casi la parte final de la secuencia.

PLIP

Integra detuvo el video nuevamente y le dio una mirada expectante a Walter mientras esbozaba una sonrisa conocedora.

"Interesante…" Murmuró Walter con su mirada pensativa aun fija en la imagen congelada de la Unidad 01 en la pantalla. "¿esa velocidad no era algo inherente de un Evangelion?"

"Iie…" Responde Alucard. "…en las memorias del joven Ikari pude ver que ningún otro Eva se movió de esa forma, además… te he dicho que yo he visto ese potencial en su misma sangre"

Hubo un breve silencio en la habitación mientras Integra y Alucard observaban con seriedad la meditativa mirada del anciano.

"Sin embargo tomará tiempo para que se dé cuenta de lo que posee… y aun más para que logre utilizarlo…" Murmura Walter intercalando su mirada entre la mujer y el vampiro.

"No habrá problema… yo te ayudaré con ello…" Dice Alucard esbozando una sonrisa conocedora y ganándose una mirada confundida por parte de Walter.

"¿Qué piensa hacer Alucard-sama?" Cuestiona el anciano mientras Integra mira de reojo y expectante al esperar la respuesta del nosferatu.

"Entrénalo rigurosamente durante un par de semanas, entonces yo intervendré…" El vampiro tenía una sonrisa peligrosa en su rostro.

"Tienes prohibido convertirlo" Interviene Integra con una expresión ilegible en su rostro.

"No voy a hacerlo… sería una lástima" Responde Alucard, ganándose una mirada curiosa por parte de los otros dos presentes. "Walter, aun no menciones nada al joven Ikari al respecto…"

Walter asintió en respuesta. "De acuerdo Alucard-sama, continuaré entrenándolo y esperaré a que usted intervenga…" El vampiro solamente esbozó su peculiar diabólica y colmilluda sonrisa.

"Sin embargo…" Interrumpió Integra la conversación. "…ya le hemos asignado labores y un entrenamiento, recuerden que es un adolescente y requiere seguir con sus estudios"

Los dos hombres parpadearon al ser tomados desapercibidos por las palabras de la mujer, ya que tenía razón, los dos solamente se habían preocupado de su potencial como cazador e ignoraron su desarrollo profesional.

"Walter, una vez que Ikari progrese en su entrenamiento re-estructurarás su itinerario, reducirás horas de entrenamiento y labores en la mansión…" Ordena la mujer con una expresión seria. "…y por lo menos debe tomar cuatro horas de clases correspondientes a su nivel de estudios"

"Hai…" Responde Walter haciendo una leve reverencia. "…yo mismo me encargaré de seleccionar a sus tutores"

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Shinji se dejó caer sobre una de las colchonetas, se encontraba exhausto, Seras había ordenado que llevaran la merienda a donde se encontraba ejercitando para no perder mucho tiempo y ésta había arribado hace apenas unos minutos. Hace un par de minutos también hacía que acababan de terminar una parte de su entrenamiento… en estos momentos seguía la parte del entrenamiento que se enfocaba en el combate.

La comida que habían preparado los cocineros era bastante ligera, era lo suficiente para que no se desmayara debido a la falta de energía, la comida constaba de un par de emparedados de jamón con verduras y pan integral, así como papas a la francesa y un jugo de naranja.

No recordaba alguna vez comido un emparedado con tanta ansiedad, realmente se encontraba hambriento, más que nada por la pesada rutina que lo había hecho seguir Bernadotte. En NERV, solía salir agotado mentalmente de las pruebas de sincronización pero físicamente sin problemas… y por ello no tenía condición. Dejó salir un sonoro suspiro al imaginar a su pelirroja compañera… ex-compañera, regañándolo y gritándole por ello.

"Shinji-kun… ¡Ahora sigue mi entrenamiento!" Exclamó Seras alegremente mientras se ponía de pie de un salto. Titubeante, el japonés se puso de pie y caminó tras la mujer hacia el otro extremo del gimnasio.

Ahí había un cuadrilátero, parecido a los usados en las peleas de box aunque un poco más pequeño. "¡Oooi! ¡Bernadotte! ¡Ven para acá!" Gritó la rubia con una sonrisa maliciosa dirigiéndose al hombre que se había quedado del otro lado del gimnasio.

Inmediatamente este negó frenéticamente con la cabeza, una expresión de miedo en su rostro.

"¡Vamos!" Exclamó la chica frunciendo el seño, puso sus manos en la cintura y recargó su peso sobre una de sus piernas. Shinji no pudo evitar nuevamente recordar a la pelirroja, pero lo que le llamó la atención fue, la nuevamente, negativa y aterrada respuesta del hombre. "Necesito un conejillo de indias…" Murmuró con una sonrisa maliciosa la mujer.

"¿¡Estás loca! ¿A caso no recuerdas cuando recién nos presentaron?" Pregunta Bernadotte poniéndose de pie con una expresión indignada en su rostro. "¡De acordarme me duele!"

Shinji parpadeó en sorpresa por ese último comentario y le lanzó una mirada cuestionante a la chica, esta solamente dejó salir una breve carcajada divertida y le indicó con un movimiento de mano que ignorara las palabras del mercenario.

La chica cambió de postura cruzando los brazos sobre su pecho, y a su evidente sonrisa maliciosa se le sumó una mirada igual. "Entonces tendré que hablar con Master, e Integra-sama… y Walter-san" Amenazó la chica, el último nombre dicho en un tono bajo, pero que al llegar a los oídos del hombre este la miró con incredulidad y miedo.

"¡No lo harías!" Exclamó Pip ya comenzando a rendirse, obteniendo una sonrisa colmilluda por parte de la chica. Sí… sí lo haría. El hombre dejó salir un suspiro derrotado y se acercó con paso lento al cuadrilátero. "Zorra…" Murmuró muy por lo bajo.

CRACK CRACK

"¿Qué fue lo que dijiste Bernadotte-san? No te escuché…" Dijo la chica con voz inocente ya estando arriba del cuadrilátero y tronándose los dedos al mismo tiempo, sonriendo muy dulcemente, tan dulcemente que el mercenario sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

"¡Rayos! ¡Olvidé su buen oído! ¡Maldita!" Gruñó Pip en su mente, agradecido de que la mujer no poseía la habilidad para leer mentes. "Emm… hehe… nada, no dije nada" Dijo titubeante después de subir al cuadrilátero, y rascándose la nuca con una sonrisa nerviosa.

Shinji solo observó animado y en silencio el intercambio, los dos adultos le recordaban mucho a Misato y a Kaji.

"Pon atención Shinji-kun…" Llamó la rubia al chico. "…vamos a comenzar"

"¡Hai!" Responde Shinji atento.

Pasó más de una hora, en los cuales Bernadotte se convirtió en un conejillo de indias tanto para Seras, como para Shinji cuando repetía algunos de los movimientos y golpes que le instruían.

"Este ha sido un día horrible…" Murmuró el mercenario con una cara larga y con los brazos colgando sus costados.

"¡Mira esto Shinji-kun!" Gritó la chica eufóricamente.

"¿Q-que? ¿Ah? ¡Bájame!" Exclamó Bernadotte cuando la chica de un fugaz movimiento lo inmovilizó, luego lo levantó en el aire con sus dos manos y comenzó a darle vueltas en el aire. "¡Suéltame!" Gritó forcejeando inútilmente, Seras lo mantenía boca arriba y en el aire poniendo una mano en la parte alta de la espalda y la otra en el trasero del hombre.

"Has estado muy depresivo durante todo el día… ¡solamente te estoy levantando los ánimos!" Respondió la chica con una sonrisa colmilluda.

"¡Me estas levantando a mí y no a mis ánimos!" Gruñó Pip quejumbroso.

Seras dejó salir un sonoro suspiro. "¡Booring!" Dijo con voz dulce y bajando al hombre con cuidado.

"¡Victoria-san eres muy fuerte!" Exclamó Shinji realmente sorprendido, haciendo que la chica sonriera nerviosamente mientras se rascaba la nuca.

"Que no te sorprenda…" Murmuró Bernadotte lanzándole una mirada acusadora a la chica. "…hizo trampa"

"¿Trampa?" Cuestionó Shinji dándole una mirada curiosa a la chica.

"Bueno… emm… verás…" Titubeó Seras mientras se rascaba una mejilla teniendo una expresión nerviosa en su rostro y una gota de sudor en su frente.

"Es una dama de la noche…" Interrumpió Bernadotte lanzándole una sonrisa maliciosa a la chica. Definitivamente quería ver la expresión del chico.

Shinji estudió a la mujer en silencio por unos segundos con una mirada curiosa.

"Emm… ¿c-como es que ser…" El adolescente titubea en su pregunta, evitando el contacto visual con la chica manteniendo su mirada en el piso y su cara poniéndose totalmente roja. "emm… ser pro-prostituta te hace fuerte?"

"¿Ah?" Exclamaron los dos adultos lanzándole una mirada confundida al chico, como si le hubiera salido otra cabeza. Hubo un silencio en la habitación.

"¿¡EEHHHHHHHHH!" Gritó Seras con la cara toda roja, mientras que tras de ella, el mercenario se dejaba caer de espaldas a la lona del cuadrilátero mientras estallaba en una sonora carcajada.

"¡Hahahahahahaha! ¡Uhwa! ¡Hahahahaha!" Bernadotte se revolcaba en el piso mientras apuntaba con su dedo índice hacia la chica quien miraba al adolescente con fuego en los ojos.

"¡No soy una prostituta!" Exclamó Seras, ahora agitando sus brazos frenéticamente, su cara roja y lágrimas dramáticas saliendo de sus ojos.

"¿Uh? ¡Ah! ¡Gomen! ¡Gomen! ¡Gomen!" Exclamó Shinji, sus ojos abriéndose como platos, su cara tornándose aun más roja y amenazando con estallar. Hacía una reverencia al momento que repetía 'Gomen' una y otra vez.

Shinji estaba totalmente apenado, y el hecho de que Bernadotte se estuviera revolcando en el piso al tiempo que dejaba salir tremenda carcajada no ayudaba mucho.

"¡Silencio!" Gruñó la chica agitando su puño hacia el hombre, quien simplemente hizo caso omiso. "¡Dije Silencio!" Exclamó una vez más antes de acercarse al hombre. "¡Esto es tu culpa!" En ese momento lo levantó del piso de la misma forma que lo había levantado momentos atrás, pero en esta ocasión la chica uso su rubia cabellera como arma de tortura al encajarla en la espalda del hombre y usar las extremidades del mismo para 'doblarlo' como si fuera un pedazo de plástico.

"¡Me rindo! ¡Me rindo! ¡Duele! ¡Duele!" Aullaba Pip al estar siendo doblado por la enfuriada chica. "¡Piedad! ¡Por favor!"

"Que miedo…" Pensó Shinji al ver la escena de tortura frente a él. La rubia dejó caer al hombe en la lona del cuadrilátero, y le lanzó una mirada a Shinji que bien hubiera podido matar a un caballo. El adolescente se paralizó y miro aterrado a la chica. "E-es mi turno…" Pensó al momento que tragaba saliva.

"Soy una Draculina…" Murmuró la chica con voz seria, manteniendo su mirada con la del chico.

Shinji parpadeó confundido, tardando unos instantes en digerir las palabras de la chica. "¿Q-que?" Preguntó confundido.

"Una Draculina…" Repitió la chica ya con voz menos seria y sonriendo levemente. A sus espaldas Bernadotte se había arrastrado hasta la orilla del cuadrilátero y trataba de levantarse entre forcejeos usando las cuerdas. "Alucard-sama me convirtió ya hace varios años atrás…" Dijo aun sonriendo aunque con una expresión melancólica en su rostro.

"¿Draculina?" Murmuró Shinji para sí mismo, aunque la rubia asintió en respuesta. "¿un v-vampiro?" Preguntó mirando a la chica con asombro.

"Uno con muuuuy mal carácter…" Murmuró Pip desde el fondo lanzándole una mirada quejumbrosa a la mujer, se encontraba colgado de las cuerdas del cuadrilátero con un brazo y con el otro sobando su adolorida espalda.

"¡No aprendes al parecer!" Amenazó la chica agitando su puño hacia el mercenario, haciendo que este agitara sus manos frente a él frenéticamente en forma defensiva y con una sonrisa nerviosa en su rostro mientras negaba con la cabeza. Luego gira su mirada hacia Shinji y sonríe pacíficamente de nuevo. "Una de las razones por las que entrenamos aquí abajo y no al aire libre…" Explicó con una sonrisa culpable.

Shinji asintió en respuesta y observando a la chica con asombro. "Vampiro…" Murmuró. Cierto, supo de la existencia de estos seres apenas un par de días atrás y al momento fue algo difícil de asimilar… pero lo que le sorprendía en este momento era el hecho de que esta chica fuera uno de ellos, esta chica para quien la noche anterior preparó una cena y además de que lucía tan normal. "N-no lo había notado…" Dijo el chico tímidamente después de unos momentos en silencio.

"Bueno, no fue la reacción que esperaba…" Murmuró Pip, quien ya se encontraba mejor y se encontraba parado a un lado de la chica. "…supongo que tiene que ser por lo a que te dedicabas antes" Agregó con una expresión pensativa y una mano en la barbilla.

En ese momento la mirada de Shinji se oscureció, el haber estado ocupado todo este tiempo había despejado su mente, no de las personas en Tokyo-3, sino de NERV y Eva.

Seras lo notó rápidamente y le dio un codazo en las costillas al mercenario. "…bueno, y a decir verdad Seras tampoco luce muy intimidante, ¿no lo crees?" Agregó Bernadotte al notar el cambio de ánimo del chico y tratando de aligerar el ambiente.

Eso sacó a Shinji de su tren de pensamientos y lo hizo sonreír levemente. "H-hai…" Respondió tímidamente.

"Tshh…" La rubia cruzó sus brazos sus brazos sobre su pecho al tiempo que ponía una cara de puchero. Pero solamente fue por unos instantes. "¡Muy bien Ikari! ¡Prepárate! ¡Por irrespetuoso ahora tomarás el lugar de Bernadotte!" Exclamó Seras lanzándole una sonrisa maliciosa al chico.

Shinji no pudo evitar estremecerse aterrado. "¡H-hai!" Exclamó titubeante. Bernadotte dejó salir un suspiro aliviado.

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El entrenamiento impartido por parte de Seras y Bernadotte había concluido por el día. Shinji estaba agotado y adolorido, por el hecho de no haberse ejercitado nunca de forma adecuada la rutina le resultó exhaustiva… y aun no terminaba todo.

Los tres se encontraban aun en el gimnasio de la mansión, la vampiresa y el mercenario acompañaban a Shinji en lo que llegaba Walter para continuar con el entrenamiento del adolescente.

"¿Cansado?" Preguntó la chica con una sonrisa colmilluda dirigiéndose al chico.

Shinji simplemente dejó salir un suspiro ahotado al tiempo que asentía.

"No te preocupes, te acostumbrarás a la rutina rápidamente…" Intervino Bernadotte. "…lástima que no puedo decir lo mismo del entrenamiento de combate de mi querida Fraulein…" Agregó esbozando una amplia y divertida sonrisa.

"¿Fraulein?" Preguntó Shinji curioso.

CRACK

"¡Ouch! ¡Duele!" Se quejó Pip, Seras le dio un codazo en las costillas al hombre, haciendo que terminara de nuevo en el piso. El ex-piloto solamente observó la escena con una gota de sudor en la frente.

"No le hagas caso a este viejo pervertido…" Refunfuñó la chica, en el piso Bernadotte puso una cara de puchero y ofendida al mismo tiempo.

"Veo que ya han terminado joven Ikari…" Interrumpió Walter entrando al gimnasio y observando la interacción del grupo.

"¡Haaaaaiii!" Exclamó animadamente la rubia levantando la mano, como lo hace un niño pequeño al tomar asistencia en la escuela.

"¿Que sucedió con Bernadotte? ¿Esta lastimado?" Preguntó el anciano con una máscara de seriedad.

"Nada grave… ya ve como es de dramático Walter-san" Respondió Seras lanzando una sonrisa colmilluda al hombre en el piso, quien ya no estaba adolorido pero hizo nuevamente una cara de puchero mientras giraba sus ojos a un lado, irritado. Walter solamente sonrió ampliamente.

"Ikari… ¿podrías acompañarme?" Dijo Walter dirigiéndose al adolescente, quien le lanzó una mirada confundida, él pensaba que entrenarían ahí mismo. "Entrenaremos tu agilidad y condición física, pero necesitamos lugares abiertos…" Aclaró.

"Oh…" Respondió el chico antes de girar hacia Seras y Bernadotte. "Muchas gracias…" Dijo haciendo una leve reverencia.

"Hehehe… No hay de qué Shinji-kun" Respondió la chica alegremente. "Nos estaremos viendo aquí en la mansión"

"Ahora viene el que creo que será el entrenamiento mas duro…" Murmuró sonriendo levemente el mercenario. "…así que no te rindas" A las espaldas del adolescente, Walter esbozó una media sonrisa.

"Hai… arigato" Respondió Shinji nuevamente haciendo una leve reverencia antes de girar hacia Walter y caminar tras él.

Una vez que los dos adultos se encontraban a solas en el gimnasio, Pip rompió el silencio. "¿Crees que sobreviva al entrenamiento de Walter?" Preguntó con una sonrisa divertida.

Seras solamente encogió los hombros antes de responder. "Por algo Master decidió traerlo…" Dijo con una mirada pensativa.

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Después de caminar por los pasillos de la mansión finalmente salieron por la puerta principal y caminaron hacia los jardines.

"Muy bien Ikari… supongo que no tienes mucha condición física" Dijo Walter rompiendo el silencio.

Shinji no pudo evitar avergonzarse y bajar la mirada. "N-no realmente…" Respondió titubeante.

El anciano llevó su mano a la barbilla mientras analizaba lo que debían hacer para entrenarlo. Shinji solamente esperó en silencio.

"Comenzaremos con un poco de elasticidad, posteriormente realizarás una pequeña carrera a trote alrededor de los jardines y finalmente, por el día de hoy y si queda tiempo, entrenaremos un poco tu agilidad" Explicó Walter, el adolescente solamente asintió.

Comenzaron inmediatamente con la rutina de ejercicios. Shinji hacía todo lo que Walter le indicaba… o al menos lo intentaba. Después de cuarenta minutos, Shinji había terminado de hacer su rutina de elasticidad, diferentes ejercicios enfocados a los músculos y tendones de su cuerpo. Aunque algunos de los ejercicios eran un poco dolorosos debido a que no tenía la suficiente elasticidad, al final sintió como sus músculos se relajaban y se sentían menos tensos después del entrenamiento realizado con Seras y Bernadotte.

"Estiramiento será lo primero que realizaremos en este entrenamiento… es importante para evitar lastimarte durante lo que sigue" Explicó el anciano. "Ahora nos enfocaremos a que ganes condición y resistencia cardiovascular" Shinji asintió expectante.

"Ikari, quiero que trotes alrededor de esta jardinera" Ordenó Walter señalando a un gran cuadro de áreas verdes. "Hazlo tranquilo ya que darás diez vueltas… cada una de esas vueltas cubre una distancia de cuatrocientos metros"

Los ojos de Shinji se abrieron como platos y observó la jardinera, había pensado que solamente daría un par de vueltas… Pero diez vueltas… esperaba no caer en un paro cardiaco en medio del entrenamiento. "¡cuatro kilómetros!" Pensó alarmado.

"Realmente es poco…" Interrumpió el anciano adivinando el tren de pensamientos del chico. "...nada que un humano no pueda lograr"

"¡Hai!" Responde Shinji un poco titubeante aunque tratando de sonar seguro.

"Esta parte del entrenamiento es para acostumbrar a tu corazón a trabajar por periodos largos, poco a poco iremos aumentando la velocidad y la distancia que debes de cubrir…" Instruye Walter con seriedad. "…y después de terminar continuaremos con algunos 'sprints' con la finalidad de entrenar tu velocidad en sí y también la fuerza explosiva"

Shinji asintió lentamente, asimilando lentamente y comprendiendo las palabras de Walter.

"No tomará mucho tiempo para que tomes buena condición… así que joven Ikari, no te desesperes" Lo animó Walter con una media sonrisa.

"¡Hai!" Exclamó Shinji nuevamente, solo que esta vez con determinación en sus palabras y lenguaje corporal.

"Entonces comencemos…" Dijo finalmente el anciano.

Sin embargo el tiempo de entrenamiento se agotó rápidamente.

"Haaa…. Haaaa… haaaa" Shinji inhalaba y exhalaba agitadamente, milagrosamente pudo terminar dar las diez vueltas alrededor de las jardineras, y casi inmediatamente después Walter hizo que corriera cinco 'sprints' de cien metros. Ya habían transcurrido las dos horas de su entrenamiento, y no había quedado nada de tiempo para que Shinji entrenara la parte de agilidad como el anciano había comentado.

El ex-piloto se encontraba reclinado y tratando de recobrar el aliento, mientras Walter lo observaba con una leve sonrisa divertida.

"No fue tan difícil, ¿verdad?" Pregunta Walter sonriendo más ampliamente con un poco de malicia. Shinji, en respuesta, solamente asiente muy, pero muy, levemente.

"Es… toy… agotado…" Dijo Shinji entre hondos respiros.

"En cuanto te recuperes del ejercicio te sentirás en perfecto estado, liberarás endorfinas que relajarán tus músculos y mejorarán incluso tu estado de ánimo…" Explica el anciano mientras el chico parece recuperar el aliento poco a poco.

"Walter… san…" Murmuró el chico interrumpiendo la cátedra del anciano y ganando la atención de éste.

"¿Sucede algo Ikari?" Pregunta Walter alzando las cejas, en ese momento notó como las piernas del chico temblaban afanosamente para mantenerlo en pie. "¿Estás bien?"

"Creo… que…"

PUFFFF

Fue lo último que dijo al chico antes de desplomarse inconsciente en el césped.

Walter lo miró con sorpresa, mas no alarmado. "Vaya…" Murmuró esbozando una leve sonrisa orgullosa. "…resistió hasta el final"

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Abrió los ojos lentamente un poco confundido, lo último que recordaba era estar tratando de recuperar el aliento al terminar el entrenamiento que le había impuesto su nuevo Sensei.

Lo primero que vio fue un lujoso candelabro suspendido algunos metros sobre su cabeza, dándose cuenta que se encontraba recostado. Se reclinó hacia enfrente y inspeccionó los alrededores con la mirada.

"Buen día bella durmiente" Saludó Bernadotte, quien se encontraba sentado en el sofá opuesto en el cual él estaba recostado y tenía una sonrisa divertida en su rostro. Shinji tuvo una sensación de Deja-vú al recordar que el mercenario lo había recibido de forma parecida al despertar después de lo que sucedió en Tokyo-3.

"¿Bernadotte-san?" Preguntó Shinji confundido. "¿Cómo llegué aquí?" Tenía una corta laguna en sus recuerdos.

"Caíste desmayado después del entrenamiento… estabas realmente agotado" Respondió Walter, a quien Shinji no había notado que se encontraba en el sofá adyacente al de él.

"Ohh…" Murmuró el chico solamente bajando un poco la mirada.

"¡Nada de que apenarse Ikari!" Exclamó Pip. "Después de todo el ejercicio que hiciste hoy no es ninguna sorpresa" Eso hizo que el joven esbozara una leve sonrisa y asintiera.

En ese momento Walter se puso de pie. "Ikari, la comida estará servida en algunos minutos, debes estar hambriento después de todo esto…"

Fue hasta ese momento cuando el chico notó un retorcijón en su estómago y su boca comenzó a salivar. Realmente estaba hambriento. "H-hai" Respondió asintiendo levemente.

"Siéntete con la confianza de pedir más alimento en caso de que no quedes satisfecho…" Invitó el anciano. "Yo por mi parte continuaré con otras de mis labores… así que con permiso, Ikari, mañana continuaremos con tus labores y rutinas…" Dijo Walter antes de retirarse.

"¿Ya te sientes mejor?" Pregunta el mercenario entrelazando sus manos en su nuca y recostándose en el sofá en el que él se encontraba mientras mira de reojo al chico.

"H-hai…" Responde Shinji esbozando una leve sonrisa. "…creo que no soporté la rutina final de cuentas" Murmuró apenado y bajando un poco la mirada.

"Tshh…" Pip esbozó una sonrisa colmilluda "…fue bastante rudo el entrenamiento si me permites decirlo, realmente no me sorprende…" Dijo con la mirada en el techo, luego gira su mirada hacia el chico. "Pero en este momento deberías ir a comer para recuperar energías, así que anda"

El adolescente meramente asintió y se puso de pie, podía sentir sus piernas flaquear un poco pero esta vez porque sus músculos se encontraban cansados. "Con su permiso, Bernadotte-san…" Se excusó el chico haciendo una leve reverencia.

"Adelante, buen provecho…" Respondió el hombre haciendo una seña con la mano. "¡Por cierto! ¡Ikari!" Exclamó de pronto y tomando una posición sentada en el sofá, y dirigiendo su mirada hacia Shinji, quien se detuvo cuando fue llamado y lo miró expectante.

"Dijo mi querida Fraulein que quería verte en el pie de las escaleras a las siete y media de la tarde"

"¿Victoria-san?" Preguntó confundido el chico.

"Yep, no se a donde quiere que la acompañes… procura ser puntual" Dijo el hombre antes de recostarse nuevamente en el sofá. Shinji solamente le lanzó una mirada confundida al hombre y asintió.

"Arigato Bernadotte-san… ahí la veré" Agradeció el chico antes de darse la vuelta y dirigirse a comer algo… ¡y vaya que se encontraba hambriento!

Pip esbozó una sonrisa maliciosa cuando el chico se retiró "Bueno, ya encontré un relevo para cuando mi querida Fraulein quiere ir de compras…" Murmuró sonriendo de oreja a oreja.

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Cada paso era una agonía, se dirigía a su habitación para darse una ducha para posteriormente verse con Seras. Los meseros le habían pasado un recado dejado por Walter, diciendo que había otros dos cambios de ropa en su habitación.

La comida había sido exquisita, realmente le gustaría aprender a cocinar algo de ello, era muy diferente a la comida a la que él estaba acostumbrado y, en cierta forma, era una excentricidad. Había estado muy bien servida, y al verla pensó nuevamente que no se la podría acabar, pero, para sorpresa de él mismo, devoró todo sin ningún problema todo, estaba más hambriento de lo que pensaba.

Su intensivo entrenamiento había terminado a las cinco en punto, ahora tenía que mentalizarse a que realizaría esa rutina todos los días, lo cual era muy cansado, pero era innegable el hecho de que era algo bueno para él… se despejaba su mente y al mismo tiempo mejoraba su condición física al tiempo que aprendía cosas nuevas.

Ya estaban a punto de ser las seis de la tarde, tenía una hora y media de tiempo antes de verse con la vampiresa.

Al llegar a su habitación y dirigirse a su cuarto, notó los nuevos cambios de ropas militares que le habían dejado. No pudo evitar encontrar curioso el hecho de que su ropa habitual en Tokyo-3 eran solamente uniformes escolares, y al parecer aquí serían ropajes militares.

"Tokyo-3…" Murmuró dejándose caer de espaldas en la espaciosa cama y con la mirada perdida en el techo.

Ahora, en este momento, todo parecía tan distante a pesar de tan solo haber pasado un par de días desde que dejó ese lugar... curiosamente, el poco tiempo que había pasado en Londres lo había encontrado, no estaba seguro de la palabra, pero él lo describiría como agradable.

No estaba seguro si era solamente por el día de hoy, pero el hecho de que lo mantuvieran ocupado le ayudaba a despejar su mente, mantener sus demonios lejos. Además se divertía, especialmente con Bernadotte y Seras, a pesar de que todos parecían ser buenas personas, especialmente la compañía de ellos dos fue con la que se sintió más cómodo.

"Me pregunto que estarán haciendo en Tokyo-3…" Murmuró, aunque esa no era realmente lo que se preguntaba. Su pregunta era más bien si se acordaban de él, si alguien estaba preocupado, si alguien lo extrañaba.

"Creo que será mejor que me dé una ducha..." Dijo abruptamente, interrumpiendo su tren de pensamientos y poniéndose de pie de un empujón.

El chico tomó un cambio de la ropa que le habían dejado y lo guardó en el ropero, luego tomó el cambio restante y se metió a la regadera. Iba a tomar un relajante baño de agua caliente.

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Después de tomar la ducha., Shinji se recostó en su cama para dormitar por algunos instantes, no sin antes preparar la alarma para no quedarse dormido. Ya noche comenzaba a envolver la ciudad de Londres.

En este momento se encontraba bajando las escaleras y apresuró ligeramente al ver a la rubia vampiresa esperando, tenía una pequeña bolsa de mano y vestía de ropas casuales. Esta giró su mirada hacia su dirección cuando escuchó los pasos en la escalera.

"Buenas noches Victoria-san" Saludó Shinji.

"Buenas noches Shinji-kun" Saludó alegremente la mujer.

"Estoy listo, ¿en qué puedo ayudarle?" Dijo el chico, ganándose una mirada confundida por parte de Seras.

"¿Eh?" Preguntó la mujer mirándolo con curiosidad.

Shinji parpadeó confusión. "Bernadotte-san me dijo que quería verme aquí a esta hora"

La chica lo observó en silencio por unos segundos, luego cruzó sus brazos en su pecho y sacudió la cabeza negativamente con una expresión divertida.

"Vaya… si no quería acompañarme me lo pudo haber dicho…" Murmuró la chica, ganándose una mirada aun más confundida por parte del chico. "Hahaha… es que Bernadotte odia llevarme de compras, y te mandó en su lugar" Explicó divertida la chica.

"Oh…" Exclamó Shinji, sus ojos abriéndose en sorpresa.

"¿Gustas ir?" Ofrece la chica alegremente. "No tienes que sentirte obligado…"

"Ah… emm… ¿A d-donde iremos?" Preguntó el chico con inseguridad. No se sentía inseguro a hacer la pregunta, sino por el hecho de recordar cómo era el ir de compras con Misato y Asuka… podían perder horas y horas en comprar unas cuantas cosas.

"Bueno… quiero ir a un centro comercial para buscar unas cosas que necesito…" Respondió la chica vagamente poniendo su mano en la barbilla, pero luego parpadeó al percatarse de algo y comenzó a escudriñar al chico.

"Emm… ¿Pasa algo?" Pregunta Shinji un poco incómodo al estar siendo escrudiñado y mirando su ropa tratando de encontrar que es lo que estaba mal.

"Dime Shinji-kun…" Murmura la chica con una expresión pensativa en su rostro. "¿…tienes ropa además de 'eso'?" Preguntó la chica señalando con su dedo las ropas del chico.

"Em... hehe…" Rió nerviosamente el chico mientras rascaba su nuca. "T-tengo un cambio limpio y u-uno sucio…" Respondió dudoso.

"Todos iguales ¿no es así?" Cuestionó Seras con una expresión blanca en su rostro.

"Emm… si" Murmuró Shinji, desviando su mirada hacia un lado.

"Necesitas ropa…" Dijo la mujer sin rodeos.

"N-no, estoy bi-"

"No era una pregunta, necesitas ropa…" Interrumpió la vampiresa con sus brazos cruzados sobre su pecho y voz comandante. Shinji se paralizó ante la imponente imagen de la chica.

"H-hai…" Responde Shinji obedientemente, sus manos a los costados con una postura militar.

"Acompáñame, iremos de compras y seleccionaré varios atuendos que se te vean bien…" Dijo la chica animadamente dándose la vuelta y dirigiéndose a la salida de la mansión.

"Vi-victoria-san…" Llamó el chico titubeante, Seras solamente se detuvo momentáneamente y le lanzó una mirada cuestionante sobre su hombro.

Shinji, apenado, bajó la mirada mientras jalaba su pantalón y playera negra con inquietud. "N-no tengo dinero…" Murmuró muy por lo bajo, aunque realmente eso no era un problema para la vampiresa.

"Eso no es problema…" Respondió la rubia sonriente. "¡Tengo muuucho dinero ahorrado!" Exclamó señalándose a sí misma con su dedo pulgar.

"P-pero-"

"No te preocupes, podrás saldar la deuda cuando recibas tu paga" Interrumpió la chica sin darle importancia a lo que iba a decir Shinji, "…o bien podríamos ir a cenar a algún lado" Agregó sonriente.

"Hai…" Respondió el chico ya menos incómodo y sonriendo levemente, antes de caminar apresuradamente tras de Seras, quien ya había resumido su paso hacia la salida de la mansión.

"No puedo creer que realmente hayas estado conforme con solamente vestir esa ropa militar que te dio Walter…" Refunfuñó Seras. "¿Qué usabas en Tokyo-3? ¿Puros uniformes escolares?"

Shinji, para ahorrarse problemas y posiblemente comentarios embarazos por parte de la vampiresa, prefirió no contestar a eso.

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Esa noche, más tarde, Shinji después de forcejear largo rato para subir las escaleras que lo llevaban a su habitación finalmente puso sus muchas bolsas de compras en uno de los sofás de la habitación y caminó, justo como lo haría un ghoul, directo a su habitación. Estaba agotado física y mentalmente.

Al entrar a su habitación solamente se quitó las botas junto a la puerta y se arrojó inmediatamente sobre la cama aun sin quitarse la ropa que traía y hundiendo su cara en las almohadas. Giró su mirada a un lado y vio en el reloj sobre su buró que ya pasaban de las once de la noche…

"Ahh…" Dejó salir un cansado y sonoro suspiro. Al día siguiente tenía que nuevamente levantarse temprano para seguir las instrucciones de Walter en las labores que tenía que hacer.

La ida de compras había sido agotadora, si él pensaba que acompañar a Misato y a Asuka al supermercado era un castigo… bueno, estaba seguro que después de esto aceptaría gustoso ir de compras de nuevo con ellas.

"Ahora veo porque Bernadotte-san me envió a mí…" Murmuró con un quejido y lágrimas dramáticas saliendo de sus ojos.

/ Flashback /

"¡Esto se te debe ver bien!" Exclama Seras animada tomando una camisa de uno de las estantes de ropa. "¡Y lo combinamos con estos!" Agregó saltando a otro lugar y tomando un pantalón. "Espero sea de tu talla…" Murmuró girando su mirada a los alrededores, de pronto sus ojos iluminándose. "¡Yaay! ¡Con esta chamarra!¡Y le ponemos este…"

Shinji, quien se encontraba bastante cargado de pantalones, camisas, gorras, chamarras y demás accesorios, solamente miraba con una gota de sudor en su frente como Seras saltaba de un lugar a otro seleccionando más y más prendas armando combinaciones en su mente.

"Ahh…" El adolescente dejó salir un suspiro cansado y dirigió su mirada a los montones de ropa que la chica había seleccionado. "Me perdí en la segunda combinación de ropa…" Murmuró para sí.

/ Fin de Flashback/

No obstante, esbozó una amplia sonrisa. Tenía que admitir que a pesar de lo agotado que se encontraba la ida de compras había sido divertida y le había permitido conocer un poco más a la mujer y sentir más confianza para relacionarse con ella.

Seras pasó toda la noche seleccionando ropa para él y solamente compró un par de blusas para ella, así como una falda. Por otro lado, el chico llevaba casi treinta prendas, todas entre pantalones, camisas, playeras, chamarras y sueters… sin contar la ropa interior, además de un poco de calzado entre tenis, zapatos de vestir y zapatos de trabajo.

Poco a poco sus ojos se fueron cerrando. "Fue un buen día…" Murmuró antes de quedarse dormido.

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Un mes y medio después

"¡Buenos días!" Saludaron algunos de los cocineros cuando el chico entró a la cocina para dejar la caja con correspondencia.

"Buenos días" Contestó el chico alegremente haciendo una seña de saludo con la mano.

"¿Qué tal estuvo el omelette con champiñones?" Preguntó uno de los chefs.

"Excelente, muchas gracias…" Respondió el chico haciendo una leve reverencia. "Espero se repita pronto…"

"No hay problema…" Dice el cocinero con una sonrisa orgullosa al ser alabado por sus 'obras de arte'.

"Arigato…" Agradeció el chico con la cara iluminada. "…con su permiso, debo seguir entregando correspondencia ¡Hay mucha el día de hoy!" Se excusó el chico dirigiéndose apresuradamente hacia la puerta de la cocina.

"¡Hahahaha! ¡Que tengas un buen día Ikari!" Se despidieron varios de los cocineros divertidos por las prisas del chico.

"¡Gracias! ¡Igualmente!" Respondió Shinji desde el otro lado de la puerta.

Ya había pasado un mes y medio desde que Shinji había llegado a Hellsing. Bajo la instrucción de Walter ahora desempañaba varias labores de la mansión, y en este momento se encontraba haciendo entrega de la correspondencia.

Por el hecho de estar realizando muchas de estas labores había llegado a conocer prácticamente a todas las personas que trabajaban dentro de la mansión, estas personas también lo conocían a él y a donde quiera que fuera siempre había un intercambio de saludos.

Poco a poco el chico se fue adaptando al ritmo de vida de la mansión y al ritmo de vida que seguía. Ya podía notar ligeros progresos en el entrenamiento físico que le imponía Bernadotte, así como el hecho de que finalmente había dominado algunos de los movimientos básicos que le enseñaba Seras.

Por otro lado, su resistencia física ya había mejorado desde que estaba siguiendo el entrenamiento de Walter, ciertamente aun no aumentaba la distancia que corría pero sus tiempos habían mejorado. Además, los entrenamiento de agilidad eran más que nada un tipo de carrera de obstáculos… la única diferencia era que el solamente esquivaba ya que los obstáculos eran la herramienta de combate del anciano, sus hilos cortantes.

De ahí ya se había ganado sus varios moretones, rasguños y raspaduras al no poder esquivarlos y salir volando por los aires.

Salió por la parte trasera de la mansión y caminó a través de los jardines, iba a hacer la última entrega de correspondencia a la tropa de Bernadotte.

El chico sonrió levemente al lugar, éste hacía un marcado contraste con la mansión, la cual era tranquila, silenciosa y pacífica. Este lugar parecía una taberna todo el tiempo, el escándalo nunca abandonaba ese lugar… bueno, salvo cuando todos tenían resaca, y eso era lo que él esperaba en este momento después de los eventos del día anterior.

Shinji no los había visto en acción, pero si se encontraban en Hellsing imaginaba que era porque debían ser bastante buenos, había escuchado que ya tenían bastantes años allí. Además ya conocía a todos los integrantes de la tropa debido a que coincidían muchas veces en el gimnasio de la mansión.

"¡Ikari! ¡Por aquí!" Escuchó una voz familiar llamarlo a su costado, y justo como en el primer día de sus labores en Hellsing, ahí se encontraba Bernadotte recostado sobre el césped levantando su mano para que el chico lo encontrara, Pip cubría parte de su rostro con un sombrero nuevo.

"¡Buen día Bernadotte-san!" Saludó Shinji al tiempo que se acercaba al mercenario, quien lentamente se comenzó a poner de pie.

"¿Última entrega del día?" Preguntó Pip sacudiéndose la ropa para quitarse el polvo.

"Hai…" Respondió Shinji entregándole la caja de correspondencia. "¿Cómo les fue en la misión?" Preguntó el ex-piloto con una expresión seria.

"Tshhh…" Se mofó el mercenario encogiendo los hombros. "…nada difícil, solamente un par de vampiros de los que nos deshicimos rápido" Luego señala con su dedo pulgar a sus espaldas. "…realmente no era nada que valiera la pena celebrar, por eso hay tanto escándalo…"

"¿Pero no es eso algo bueno?" Dijo Shinji sonriendo levemente. "¡Ouch!"

"Muchacho…" Dijo el hombre con un tono serio al tiempo que aplicaba un candado en el cuello del chico. "nosotros lo necesitamos… Esta vida sedentaria y pacífica va a hacer que nos oxidemos…" El adolescente solamente asintió en respuesta con una mirada pensativa, el brazo del mercenario todavía aplicando la llave alrededor de su cuello. "...no estás aplicando nada de lo que te ha enseñado Seras para librarte de esta llave" Luego lo regañó el adulto soltando su agarre.

"Gomen…" Se disculpó el chico rascándose la nuca.

"No hay problema… pero anda, termina de hacer tus labores, nos vemos en un rato más para seguir con el entrenamiento" Le ordenó Bernadotte mientras lo corría de ahí haciendo una seña con las manos.

"¡Hai!" Exclamó el chico. "Nos vemos más tarde…" Se despidió Shinji antes de retirarse, Bernadotte asintió levemente en respuesta y con el fantasma de una sonrisa en su rostro.

El chico se alejó del edificio de las tropas y se dirigió de vuelta a la mansión, Pip permaneció inmóvil y lo siguió con la mirada mientras éste se alejaba. "Es un buen chico… realmente no lo puedo imaginar como un cazador" Murmuró con una expresión seria en su rostro.

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Un par de horas más tarde.

"Vaya… o NERV tiene poco interés en encontrarlo, o simplemente son realmente malos sus equipos de inteligencia…" Murmura el hombre rubio mientras observaba por la ventana.

A su costado se encontraba Integra, sentada en posición relajada frente a su escritorio y disfrutando de un cigarrillo.

"Lo mismo pensé yo cuando llegó este joven" Murmuró Integra girando su mirada hacia el hombre mientras este permanecía con la mirada en la ventana. "Sir Arthur, debo agradecer su discreción en este asunto…"

El hombre de ligeramente larga y rubia cabellera solamente giró hacia la mujer y sonrió amablemente. "No hay nada que agradecer, realmente no hay ninguna razón para que yo filtre esta información…"

"¿Ni si quiera por que el chico es un piloto Eva? ¿Alguien que enfrenta a esas cosas?" Cuestiona la mujer lanzándole una mirada perspicaz al hombre.

"Él vino aquí por su propia voluntad, ¿no es así?" Responde el hombre encogiendo los hombros y dirigiendo nuevamente su mirada hacia fuera a través de la ventana. "…de haber sido de otra forma no hubiera perdido tiempo en informar a NERV…" Agregó con una expresión seria, a lo que la mujer esbozó una media sonrisa. "…no tiene caso forzar a alguien a hacer algo que no desea…"

"Eso mismo tal vez se convierta en un problema en algún futuro…" Murmura la mujer, su mirada perdida en pensamiento, en esta ocasión el hombre le lanzó una mirada confundida. "…ese chico tiene potencial, pero no tiene perfil de un cazador…"

"¿Qué harás? ¿Forzarlo?" Cuestiona el hombre dándole una mirada desaprobatoria.

Integra solamente deja salir un suspiro cansado. "No le he dado pensamiento a ese tema, además aun falta desatar el potencial en el cual Alucard se encuentra tan interesado…"

"Vaya… eso es algo nuevo" Dice el caballero lanzando una mirada confundida a la mujer por unos instantes antes de devolver su mirada hacia la ventana.

"¿Cómo se encuentra la familia?" Pregunta la mujer mientras centra su mirada en unos documentos sobre el escritorio.

El rostro de Arthur se ilumina con una sonrisa radiante. "¡Muy bien! ¡Gracias por preguntar!" Exclama alegremente. "Dentro de poco Elizabeth y yo cumpliremos nuestro décimo aniversario, y mi pequeña Catherine cada vez se vuelve más hermosa"

Integra sonrió levemente. "Me da gustó escucharlo Sir Arthur, por favor salúdelas de mi parte"

"Deberías pasar a saludarlas…" Murmuró el hombre haciendo una cara de puchero.

Integra esbozó una sonrisa culpable mientras tenía la mirada aun pegada en los documentos frente a ella. "Tiene razón, lo haré en estos días…" El hombre solamente esbozó una sonrisa colmilluda.

"¿Cuento tiempo llevan entrenándolo?" Pregunta el hombre dirigiendo su mirada hacia los jardines.

"Ha estado con nosotros alrededor de mes y medio…" Responde la líder de Hellsing.

"Veo que Walter ha puesto empeño en entrenarlo" Murmura Arthur.

"Así es… Ikari ha estado bajo un entrenamiento estricto durante este tiempo" Dice la mujer. "además es entrenado por Seras y Bernadotte…"

"Vaya…" Dice el hombre con asombro. "…realmente está recibiendo un muy buen entrenamiento…" Integra meramente asiente en respuesta. "¿Huh?" Exclama Arthur, su rostro mostrando confusión y sorpresa mientras mantenía su mirada pegada en la ventana.

"¿Qué sucede?" Pregunta Integra, lanzándole una mirada confundida al escucharlo y mirándolo aun más confusa al ver su extrañada mirada pegada en la ventana.

Arthur gira su extrañada mirada hacia ella mientras apunta hacia fuera con su dedo índice. "Creo que deberías ver esto…"

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Un par de minutos antes.

"Haaa… haaaa… haaa" Shinji acababa de terminar su carrera diaria de cuatro kilómetros y se encontraba tratando de recuperar su aliento, Walter lo forzaba a que ganara velocidad poco a poco y finalmente comenzaban a ver resultados.

"Bueno, has ganado poca velocidad, sin embargo tu resistencia sí ha mejorado notablemente…" Murmura el anciano mientras mira un cronómetro.

"Hai… no me siento… tan cansado…" Responde el chico entre respiros.

"Continuemos con los 'sprints' en tal caso" Señala Walter, Shinji solamente asiente en respuesta.

"Un momento…" Interrumpe una ronca voz a las espaldas de ambos.

Tanto Shinj como Walter giraron sus miradas confundidas hacia la fuente de la voz, el anciano miró confundido como el poderoso vampiros se materializaba en el aire, en cambio, el chico lo miraba asombrado.

"¿Alucard-sama?" Cuestionó Walter aun lanzándole una mirada confundida, Shinji solamente lo observó materializarse en silencio.

"Walter… necesito que me des un momento con el joven Ikari…" Dijo el vampiro con su expresión seria.

El anciano le lanzó una mirada confundida al vampiro por uno instantes pero luego asintió, comprendiendo lo que sucedía.

No obstante el chico permanecía mirando al vampiro con una expresión extrañada, luego miraba a los alrededores por unos segundos y volvía a observar al vampiro.

Esto llamó la atención de Walter. "¿Sucede algo Ikari?"

"Ehh… amm… no" Respondió el chico titubeante y desviando su mirada.

El anciano comprendió el dilema del chico y el porqué de su mirada extrañada hacia el vampiro. "Alucard-sama no es como los demás tipos de vampiros… la luz del Sol es una trivialidad para él" Explicó y haciendo que el chico mirar sorprendido al hombre de rojos ropajes. Alucard se inmutó ante la explicación de Walter aunque esbozó su peculiar sonrisa.

Después de haber llegado a Hellsing, Shinji realmente había tenido muy pocos encuentros con el misterioso vampiro dentro de la mansión y desconocía mucho acerca de él, bueno, realmente el hombre era un misterio y lo desconocía totalmente… pero hoy acababa de aprender algo nuevo.

"Eso no importa… dejemos de perder el tiempo" Interrumpió Alucard con su ronca voz y comenzó a acercarse hacia Shinji. Asustado, el joven lanzó una mirada cuestionante hacia su Sensei, quien respondió con un movimiento negativo de cabeza indicándole que no sucedía nada.

El ex-piloto no pudo evitar estremecerse y mirar al vampiro con miedo cuando este se detuvo frente a él y levantó su mano en su dirección. Alucard solo miró con humor como el chico cerraba los ojos con fuerza, extendió su mano y cubrió el rostro del joven Ikari con ella.

En ese momento, Shinji sintió un algo extraño, cierto, había cerrado los ojos, pero en ese momento sintió como la oscuridad lo envolvía.

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FLASH

"Aquí viene… todos tomen posiciones" Dijo una voz sumamente familiar que lo hizo abrir sus ojos rápidamente.

"¡Ughh!" Tomó una bocanada de aire al ver en el lugar que se encontraba. "¿¡Qué demonios!" Exclamó alarmado.

"Shinji-kun ¿Qué es lo que sucede? ¡Necesitemos que estés listo!" Regañó la voz femenina.

"¡L-lo siento Mi-misato-san!" Se disculpó el chico totalmente desorientado.

"Baka…" Escuchó la voz de la pelirroja por la radio.

Se encontraba dentro de la cabina de la Unidad 01 y tenía puesto su Plug-suit. "¿Qué rayos está sucediendo?" Pensó alarmado. "¿Cómo llegué aquí? Est-"

"¡Shinji! ¡Toma posición inmediatamente! ¡Esta operación es vital!" Gritó furiosa Misato por el auricular.

"¡Hai!" Exclamó Shinji por mero reflejo. Miró a sus alrededores y reconoció donde se encontraba inmediatamente, reconoció que operación estaban realizando en una fracción de segundo. En ese momento, pudo sentir como su Eva se reclinaba en posición de salida en reflejo a sus pensamientos. "Esto es…" Murmuró perplejo.

"Lo único que tenemos es una estimación burda visual de la trayectoria del enemigo…" Explica Misato por la radio. "Así que la MAGI va a guiarlos hasta cuando la distancia sea de diez kilómetros…. A partir de ahí usen su propio juicio para interceptarlo, ahora dejo todo en sus manos…"

"Todo se siente igual… todo esto es real…" Pensaba el chico alarmado durante la explicación de Misato, no sabía que ocurría pero el Eva respondía a todos sus movimientos… no cabía duda, de alguna forma todo esto era real.

"Ángel aproximándose, la distancia estimada es de veinte mil metros…" Informó un técnico. Shinji mantenía su mirada en sus manos, aun tratando de entender que sucedía.

"Comiencen la operación" Dijo Misato con voz seria.

El joven alzó su mirada en ese momento y dijo con seriedad, enviando el desconcierto que sentía al fondo. "Aquí vamos…" Murmuró.

FIUZZZZZZ BEEEEEP

Se escuchó el aire a presión que se liberaba cuando el cable de alimentación de energía se desprendía del EVA y en el 'Beep' de la cuenta regresiva de tiempo restante de la batería.

La cabina que se sacudía violentamente al ritmo de los veloces pasos del titánico robot de color morado mientras éste corría a toda velocidad por entre la ciudad y saltaba con agilidad todos los obstáculos que se encontraban a su paso, sus pies despedazando el pavimento y concreto con cada paso y salto que daba. Shinji alzó su mirada y se centró en el objeto brillante que se desplomaba desde el cielo, el enemigo, el ángel.

"Distancia doce mil" Informó alarmado uno de los técnicos por el intercomunicador.

Shinji se alarmó en ese momento, había olvidado su duda de hace unos momentos, ahora se encontraba totalmente inmerso en la situación actual. "¡No lo lograremos a tiempo! ¡Debo apresurarme!" Pensó preocupado, al ritmo en que se movía no lo lograría a tiempo, y en ese instante su vista periférica se comenzó a distorsionar.

Visto desde fuera, la Unidad 01 pareció desaparecer de manera instantánea… sus movimientos se habían acelerado a una velocidad muchísimo mayor, y dejaba una onda de expansión a su paso como única prueba de su movimiento.

Ya había acortado la distancia enormemente y en ese momento Shinji disminuyó su velocidad, pero las maniobras para hacerlo resultaron en el titánico robot purpura derrapando en el piso y en una lucha contra el momentum ganado por la terrible velocidad.

Nunca despegó su mirada del brillante objeto en el aire, y poco a poco, éste había dejado de ser solamente un punto hasta que pudo discernir la bizarra figura del ángel. Lo había logrado, sus movimientos habían sido certeros y alcanzó a posicionarse debajo del enemigo. "¡Desplegando AT Field al máximo!" Exclamó el chico al tiempo que los brazos del EVA se extendían y detenían al enemigo Kamikaze.

FIIIIIZZZZZ

Se desplegó un campo de energía de color ámbar con patrones hexagonales en el momento que el centro del ángel y las manos del Eva hicieron contacto. "¡Ughh!" El chico forcejeaba por detener el avance del enemigo y éste último pareció ganar terreno cuando los pies del Eva comenzaron a hundirse en el piso, cediendo ante la fuerza del ángel.

Pero el apoyo llegó rápidamente, Shinji miró aliviado como las Unidades 00 y 02 llegaron a la zona de batalla, entre gran forcejeo lograron detenerlo.

"¡Ahora!" Gritó Shinji en reflejo, indicándole a su compañera peli-azul que atacara el Motor S2 del enemigo.

FLASH

En ese momento, de forma tajante todo desapreció y nuevamente se vio envuelto por la oscuridad.

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"Ahhhh… ahhhh… ahhhh…" Shinji abrió sus ojos y se encontró a sí mismo respirando agitadamente, su cabeza agachada y sus manos en sus rodillas mientras se reclinaba hacia enfrente tratando de recuperar el aliento. Sus ojos estaban perdidos en el pasto. "¿¡Qué… demonios…!" Preguntó alarmado para sí mismo, podía su cuerpo totalmente tenso y la adrenalina recorriéndolo.

"Bienvenido de vuelta…" Escuchó la ronca voz de Alucard a un lado de él. El joven giró su mirada aterrada y desorientada hacia el Vampiro y lo miró esbozar una sonrisa maliciosa.

"¿Qué… fue eso…?" Cuestionó jadeando aún, en esta ocasión realmente demandando por una respuesta.

"¡Hahahahaha!" Alucard solamente dejó salir una ronca y larga carcajada ante la mirada aun perpleja del chico. "Ikari…" Murmuró con tono serio, aunque su diabólica sonrisa aun en su rostro, Shinji solamente lo miró expectante. "¿te diste cuenta de lo que hiciste?" Cuestionó el nosferatu.

El adolescente solamente le lanzó una mirada confundida mientras poco a poco comenzaba a recuperar el aliento y sentía su cuerpo comenzar a relajarse. "No entiendo…" Murmuró.

"Tshh… en el momento que te percataste de que no lo lograrías... que no podrías detener al enemigo" Aclaró Alucard con una seriedad mortal en sus palabras mientras lo observaba expectante. Extrañez se pintó en el rostro de Shinji mientras trataba de entender a que se refería el vampiro. "recuerda…" Agregó el hombre de rojos ropajes.

Shinji parpadeó confundido pero entendió en unos instantes a que se refería… comprendió finalmente que había sido todo eso de unos instantes atrás. Alucard había jugado con su mente… lo ignoró por unos instantes y repitió en su mente los ahora frescos eventos de ese combate.

Se centró en el combate, recordaba que el ángel se acercaba velozmente y no llegaría, entonces… "Al paso que iba no lo lograría, entonc-"

"Excediste tus límites… o al menos lo límites que tú crees poseer…" Interrumpió el vampiro ganándose una mirada incrédula por parte del chico.

"Eso fue… el Eva fue qu-" Intentó hablar el chico para ser interrumpido nuevamente por Alucard.

"No" Dijo tajante el vampiro. "Es un potencial que he visto en tu sangre, algo que confirmamos en ese combate…" Explicó.

Shinji parpadeó confundido un par de veces y aún mirándolo con incredulidad. "Alucard-sama… ¿está diciendo que yo-"

"Exactamente" Interrumpió de nuevo el vampiro. No le daría tiempo de hablar a Shinji, no lo dejaría que el mismo se llenara de dudas.

El ex-piloto bajó su mirada, analizando cada palabra de Alucard y lo más difícil aún, tratando de digerirlas.

"Walter, encárgate de él…" Escuchó la ronca voz del nosferatu, sacándolo de sus pensamientos, y al girar su mirada hacia él se percató que se estaba desvaneciendo en el aire.

"Hai" Respondió solamente Walter. Shinji giró su mirada hacia el anciano, tenía su rostro inclinado hacia enfrente, sus ojos ocultos tras la sombra y esbozando al mismo tiempo una sonrisa macabra. El adolescente no pudo evitar estremecerse. "Joven Ikari…" Dijo Walter con una voz seria y sombría. "…ahora comenzaremos con tu verdadero entrenamiento"

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Algún lugar de Inglaterra

El joven de penetrantes ojos verdes y de oscuro cabello sujetaba con fuerza su espada al tiempo que miraba con furia a su enemigo.

Solamente se podía apreciar la sonrisa burlona en el rostro del encapuchado, un par de filosos colmillos brillando bajo la luz de la luna.

"Eres un joven interesante…" Murmuró el hombre encapuchado mientras el joven se lanzaba al ataque nuevamente con su espada.

"¡Ughh!" Exclamó el espadachín cuando sintió su cuerpo paralizarse a medio ataque en el momento que su mirada se centró en los brillantes ojos púrpuras de su enemigo.

"Muchacho… no tienes oportunidad" Murmuró el encapuchado esbozando una sonrisa macabra, sus brillantes ojos centellando desde la sobra que generaba en su rostro su capucha. "…aunque debo admitir que sería una pena matar a alguien con tus habilidades… Dime… ¿Cuál es tu nombre?" Preguntó con seriedad.

Su cuerpo aun se encontraba paralizado, no obstante, el joven encontró una gran facilidad para hablar aún. "Souichiro… Natsume Souichiro" Respondió.

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Fiuuu! Its Done! Its Finally Dooooooone! :D

Ya no digo que me salió más largo de lo que esperaba porque creo que así van a ser todos xD

Pero está hecho, esto es el cómo fue que Shinji llegó a Londres y el 'trigger' que desencadena todo lo sucedido. Aun falta mucho por narrar en el capítulo siguiente, capítulo donde se pondrán finalmente las cartas sobre la mesa. Quiero agradecer a mi amigo The_Wolf por ser mi pre-lector y hacerme señalamientos en cuanto a lo que escribo. Especialmente por la ayuda que me proporcionó cuando me quede varado en este capítulo. Thanks a lot man! =)

Ciertamente no voy a entrar en mucho detalle, porque bien se me pueden ir hasta 10 capítulos en este Flashback… y esos 'momentos' no narrados los reutilizaré más adelante ^^

Nuevamente me disculpo por el cambio de planes en cuestión del capítulo y haber desplazado el WAFF para el capítulo 9 =/ Gomen!

Arcangel Guerrero: Gracias por tus reviews! El Dr. Vincent también me agradó el escribirlo, tenía pensado simplemente ya no involucrarlo… pero se me ocurrieron varias ideas así que lo seguiremos viendo! =) Camarada, sigo esperando un capítulo de tú increíble Fic! ^^

Loco77: El SxA tendrá que esperar un poco más =/ realmente no me siento muy confiado de escribir WAFF pero pss a ver que sale hahaha gracias por invitarme a la comunidad en Facebook! ^^

Shadow The Knight Of Chaos: No me perdería Supernatural por nada del mundo! Hahaha cuando vi el final de la quinta temporada no pude evitar decir "Tengo que usarla a fuerza!" de la canción "Carry On My Wayward Son" xD

Con respecto a la 'Krillin' que le aplicó Lucifer a Castiel… hehehehe definitivamente tengo que usarla también! :D

Veronika Davis Merteuil: Gracias por pasarte por mi fic! :D No pienso dejar este fic colgado, me volvería loco si no escribiera todas las ideas que tengo en la cabeza xD y pss la verdad, acerca de lo SxA, desde hace alrededor de 10 años que vi Evangelion, realmente Rei no me convenció por varias cosas, y aun después de muchísimos animes que he visto y mucho tiempo que ha pasado… SxA siguen siendo mis favoritos por su complejidad como pareja ^^

Fraulein Kaname Langley: Gomen! Gomen! Gomen! Gomen! Gomen! . El WAFF seguirá esperando! T.T pero te prometo cuatro capítulos de todo el fanfiction dedicados al WAFF! :D hahahahaha Oye! Qué pasó con tu fic? No has avanzado? =/ Espero leer algo tuyo pronto! =)

Mervlol, madfrog2000: Muchísimas gracias por sus reviews! :D Como decía, no dejaré este fic al aire, eso lo pueden tener por seguro ;-)

Por el momento creo que van a ser 19 capítulos, así que tengo un largo camino que recorrer, pero poco a poco irán saliendo… Bueno, sin más, me despido… espero hayan disfrutado este capítulo =) Saludos a todos! Felices fiestas! :D

El próximo capítulo se llamará (ahora sí): Our Farewell